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Estado Nutricional de Niños en Artemisa

El documento evalúa el estado nutricional de 167 niños menores de 5 años en dos municipios de la provincia de Artemisa en Cuba. Los resultados mostraron que el 24,4% de los niños tenían un crecimiento lineal afectado, mientras que menos del 5% sufrían desnutrición. Sin embargo, alrededor de un tercio de los niños tenían exceso de peso u obesidad. Los niños en esta edad están expuestos a fenotipos nutricionales polares como desnutrición, exceso de peso y obesidad.

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Estado Nutricional de Niños en Artemisa

El documento evalúa el estado nutricional de 167 niños menores de 5 años en dos municipios de la provincia de Artemisa en Cuba. Los resultados mostraron que el 24,4% de los niños tenían un crecimiento lineal afectado, mientras que menos del 5% sufrían desnutrición. Sin embargo, alrededor de un tercio de los niños tenían exceso de peso u obesidad. Los niños en esta edad están expuestos a fenotipos nutricionales polares como desnutrición, exceso de peso y obesidad.

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RCAN

Revista Cubana de Alimentación y Nutrición


RNPS: 2221. ISSN: 1561-2929
Volumen 31. Número 1 (Enero – Junio del 2021). Suplemento 2: S29-S44

Suplemento

Dirección Provincial de Salud. Provincia Artemisa

ESTADO NUTRICIONAL DE LOS NIÑOS MENORES DE 5 AÑOS DE


EDAD ENCUESTADOS EN DOS MUNICIPIOS DE LA PROVINCIA
ARTEMISA ¶

RESUMEN

Introducción: Los niños menores de 5 años atraviesan un proceso de rápidos cambios en el


crecimiento y desarrollo, solo comparable al que después experimentan los adolescentes.
Por estas razones (junto con otras) los niños menores de 5 años se encuentran en riesgo
permanente de desórdenes nutricionales. Objetivo: Evaluar el estado nutricional de los
niños menores de 5 años de edad domiciliados en dos municipios de la provincia Artemisa.
Locación del estudio: Municipios Guanajay y Candelaria (Provincia Artemisa, Cuba). El
municipio Guanajay cuenta con 1,408 niños menores de 5 años de edad (cantidad que
representa el 5.0 % de la población del municipio). Por su parte, en el municipio Candelaria
se cuentan 1,234 niños en este subgrupo etario (lo que equivale al 5.8 % de la población
asentada en el municipio). Diseño del estudio: Transversal, descriptivo. Serie de estudio:
Ciento sesenta y siete niños (Varones: 55.1 %) con edades entre 0 – 5 años (Entre 0 – 2
años: 67.1 % vs. Entre 2 – 5 años: 32.9 %): Municipio Guanajay: 101 niños (60.5 %) vs.
Municipio Candelaria: 66 niños (39.5 %). Métodos: El estado nutricional del niño se
evaluó de los valores corrientes de la longitud supina (edades entre 0 – 2 años), la talla
(edades entre 2 – 5 años), el peso, y el Índice de Masa Corporal (IMC) ajustados según el
sexo y la edad. Resultados: De acuerdo con la longitud supina | talla del niño para la edad,
la serie de estudio se distribuyó como sigue: ≤ percentil 3: 24.4 %; > percentil 3 – percentil
90: 64.8 %; > percentil 90: 10.7 %. El peso se comportó según la edad como se muestra a
continuación: ≤ percentil 3: 2.4 %; > percentil 3 – percentil 90: 82.7 %; > percentil 90:
14.9 %. Por otro lado, el peso se distribuyó según el sexo y la longitud supina | talla del
niño de la manera siguiente: ≤ percentil 3: 4.8 %; > percentil 3 – percentil 90: 60.7 %; >
percentil 90: 34.5 %. Por último, el IMC para la edad se comportó como sigue: ≤ percentil
3: 2.4 %; > percentil 3 – percentil 90: 66.1 %; > percentil 90: 31.5 %. Conclusiones: La
cuarta parte de los niños exhibía afectación del crecimiento lineal. La tasa de malnutrición
por defecto (léase también desnutrición energético-nutrimental) fue menor del 5 %. Sin
embargo, el exceso de peso y la obesidad estaban presentes en la tercera parte de los niños
examinados. Los niños con edades entre 0 – 5 años están afectados por fenotipos
nutricionales polares.

Palabras clave: Infancia / Evaluación nutricional / Antropometría.


Nota del Editor: El sustantivo “niño” se emplea en este ensayo en toda la extensión y el alcance del mismo para
referirse indistintamente a los niños y las niñas.
Vol. 31, No. 1. (Suplemento 2) Suplemento S30

INTRODUCCIÓN

Los niños con edades entre 0 – 5 años pueden estar en riesgo incrementado de aparición de
trastornos nutricionales debido a los rápidos procesos de crecimiento y desarrollo que suelen
ocurrir en este período vital.1-2 La estatura del niño se duplica a los 5 años.3 Mientras, el peso
corporal se duplica a los 12 meses de vida extrauterina.4 La lactancia materna debe ser el
alimento exclusivo del niño durante los primeros 6 meses de vida extrauterina, y complementar
los alimentos a los que se expone a partir de los 6 meses de edad y hasta que se completen los
primeros 24 meses de vida.5 Durante esta etapa en el ciclo vital del ser humano se inicia la
alimentación complementaria,6-7 y se forman los hábitos de alimentación y actividad física.8-10 Se
comprende entonces la importancia de la alimentación y la nutrición en el aseguramiento de los
procesos de crecimiento y desarrollo del niño, y la realización del potencial genético implícito.
Se ha descrito la interrupción del crecimiento lineal en niños en estas edades que han estado
deprivados crónicamente, o viven aquejados por enfermedades crónicas*.11 También en estas
edades se observa falla del niño en acumular peso†‡.12 El impacto de las noxas sobre el estado de
salud y nutricional del niño se puede evaluar ulteriormente de la capacidad del mismo para
alcanzar el equilibrio. Así, es inmediato que el estado homeorrético designa a un niño que ha
alcanzado un peso esperado para el valor corriente de la talla.13-14 Como corolario, el pronóstico
nutricional se ensombrece si se prolonga en el tiempo la falla del niño en acumular peso.
Otros estudios revelan un cuadro nutricional diametralmente opuesto. El exceso de peso y
la obesidad se han vuelto epidémicas en las edades preescolares en todas las regiones del mundo,
y colocan al niño en riesgo de aparición ulterior de estados de insulinorresistencia, inflamación,
estrés oxidativo, y dislipidemias proaterogénicas.15 Se estima que el exceso de peso y la obesidad
pueden afectar a la tercera parte de los niños con edades entre 0 – 5 años.16
La situación nutricional de los niños con edades entre 0 – 5 años se hace más polisémica (y
compleja) aún si sobre los fenotipos nutricionales antes mencionados se superponen estados de
deficiencias de minerales como el hierro, el yodo y el zinc. Los estados deficitarios del hierro (la
anemia ferripriva incluida) suelen afectar a la tercera parte de los niños en estas edades.17-18
Aunque en menor cuantía, también se describen en estas edades estados deficitarios de yodo que
pueden evolucionar hacia el hipotiroidismo y el cretinismo.19-21 Asimismo, en estas edades
pueden presentarse estados deficitarios de vitamina A que causarían hemeralopía (léase también
ceguera nocturna), ceguera y pérdida completa de la visión con atrofia cicatrizal de las estructuras
oculares.22
En Cuba se han descrito la extensión y los determinantes de la DEN en los niños que se
encuentran en situaciones de vulnerabilidad familiar y social,23-24 o que están hospitalizados.25-27
La prevalencia de la desnutrición en los niños que viven sin restricciones en la comunidad es
baja, pero ello no debe oscurecer la influencia de determinantes sociales, económicos y culturales
que los mantienen en riesgo incrementado de afectación del crecimiento pondo-estatural.23-24 Por
otro lado, la desnutrición suele estar presente en el 20 – 30 % de los niños hospitalizados, y
complica la evolución clínico-quirúrgica del niño y la respuesta terapéutica.25-27

*
La detención del crecimiento lineal en los niños se ha denominado “stunting” en la literatura anglosajona
especializada.

La falla del niño en acumular peso suele denominarse “wasting” en la literatura anglosajona especializada.

En algunos textos especializados el fenómeno de “stunting” se equipara con la desnutrición crónica, mientras que el
“wasting” se iguala con la desnutrición aguda.
S31 Suplemento Vol. 31, No. 1. (Suplemento 2)

También se han descrito la prevalencia del exceso de peso y la obesidad en las edades
preescolares.28 La quinta parte de los niños con edades entre 0 – 5 años sufre de exceso de peso
(categoría que comprende el sobrepeso y la obesidad).28
Similarmente, se ha reportado la extensión de los estados deficitarios de hierro y la anemia
ferripriva en los niños en estas edades.29 La anemia ferropénica puede afectar entre el 30 – 45 %
de los niños con 6 – 23 meses de vida extrauterina, el 25 – 35 % de las mujeres en edad
reproductiva, y el 24% de las mujeres el tercer trimestre de la gestación.29
Los niños con edades entre 0 – 5 años que viven sin restricciones en la comunidad en
situaciones de vulnerabilidad nutricional se podrían beneficiar de la consejería nutricional
brindada por personal calificado y dedicado. Sibero Pérez (2015)30 evaluó el servicio de
consejería nutricional que brindan los médicos que ejercen su labor en la comunidad como parte
del Programa del Médico y la Enfermera de la Familia en el municipio de Jatibonico (Sancti
Spiritus, Cuba). Solo el 10.0% de los médicos examinados fue evaluado de “Bien” | “Excelente”
en el dominio de temas considerados como esenciales sobre el crecimiento y desarrollo humanos,
y los requerimientos nutrimentales para sostener efectivamente tales procesos.30 Las pocas ofertas
de capacitación, la escasa privacidad en que transcurre la consulta médica, la baja disponibilidad
de infantómetros, y la pobre presencia de las ayudas visuales de las “Guías alimentarias para la
población cubana menor de 2 años” fueron referidas como necesidades prácticas y sentidas del
médico de familia a la hora de brindar el servicio de consejería nutricional.30
En la provincia Artemisa se han completado sendos estudios sobre las prácticas
alimentarias en los niños menores de 2 años de edad,31 y los conocimientos y actitudes de las
madres de niños con edades entre 6 – 24 meses.32 La prevalencia de la lactancia materna
exclusiva (LME) hasta el sexto mes de vida fue del 27.3 %.31 El 88.0 % de los niños fueron
amamantados durante la primera hora de vida.31 En el 30.9 % de los menores de 5 meses de vida
predominó la lactancia materna acompañada de lactancia artificial.31 La lactancia materna
continuada al año y a los dos años de edad fue del 25.0 % y el 11.0 %, respectivamente.31 En el
54.6 % de los niños menores de 6 meses se introdujo algún alimento de diversa textura
(incluyendo leche artificial) antes de la edad óptima para ello.31 El 71.6 % de los niños con
edades entre 6 meses – 23 meses y 29 días siempre consumió algún alimento con ayuda del
biberón.31 Los cereales y las frutas (64.2 % de los niños incluidos en este grupo etario), las
carnes, el huevo y las leguminosas (77.3 %), la leche (77.9 %), y los aceites y las grasas (81.1 %)
fueron consumidos entre 6 – 7 veces a la semana por más del 60.0 % de los niños examinados.31
En el segundo estudio citado se evaluaron los conocimientos, actitudes y prácticas
alimentarias de 95 madres de niños con 6 – 24 meses de edad en 13 áreas de la salud de la
comunidad de San Cristóbal (Artemisa).32 No todas las madres tenían conocimientos adecuados
sobre los alimentos que debían dar al niño a partir del primer año de vida.32 El 80.0 % de las
madres utilizaba el biberón para alimentar a sus hijos, mientras que el 71.6 % de ellas le ofrecía a
los niños alimentos mezclados.32
El Estudio ENCA Nacional de Consumo de Alimentos se ha completado en la provincia
Artemisa.33 El Estudio ENCA ha examinado, entre otros aspectos, el estado corriente del
consumo de los distintos grupos básicos de alimentos.33 Las encuestas dietéticas revelaron
ingresos disminuidos de leche y derivados lácteos, vegetales, huevo, leguminosas, frutas, carnes
rojas, aves, y pescados y mariscos.33 De acuerdo con la frecuencia semanal deseada de consumo
de los grupos básicos de alimentos (6 – 7 días a la semana), la serie de estudio se comportó de la
manera siguiente (en orden descendente): Cereales: 94.2 %; Aceites y grasas: 90.3 %; Viandas:
73.7 %; Leche y productos lácteos: 51.3 %; Azúcar y dulces: 48.6 %; Vegetales: 37.8 %; Huevo:
Vol. 31, No. 1. (Suplemento 2) Suplemento S32

33.6 %; Leguminosas: 23.5 %; Frutas: 10.8 %; Carnes rojas: 3.1 %; Aves: 3.1 %; y Pescados y
mariscos: 0.8 %; respectivamente.33
De forma paralela a las actividades del Estudio ENCA, se ha completado la evaluación
nutricional de los niños con edades entre 0 – 5 años que viven con sus familiares en los distintos
municipios de la provincia Artemisa. El presente reporte muestra el estado nutricional de los
niños en estas edades que fueron encuestados en los municipios Guanajay y Candelaria.

MATERIAL Y MÉTODO

Locación del estudio: Municipios Guanajay y Candelaria (Provincia Artemisa, Cuba). El


municipio Guanajay cuenta con 1,408 niños menores de 5 años de edad (cantidad que representa
el 5.0 % de la población del municipio). Por su parte, en el municipio Candelaria se cuentan
1,234 niños en este subgrupo etario (lo que equivale al 5.8 % de la población asentada en el
municipio).
Diseño del estudio: Transversal, descriptivo.
Serie de estudio: Ciento sesenta y siete niños con edades entre 0 – 5 años que vivían sin
restricciones en los municipios Guanajay y Candelaria de la provincia Artemisa (Cuba). Los
niños fueron seleccionados mediante muestreo probabilístico estratificado de entre los atendidos
por el médico de familia en 15 áreas de salud. De cada uno de los niños encuestados se
obtuvieron el sexo (Masculino | Femenino), la edad (como años de vida), y la procedencia
(Urbana | Rural). Asimismo, y mediante inspección de las historias clínicas individuales se
obtuvieron el peso del niño al nacer (en gramos), y la práctica de la lactancia materna.
Mediciones antropométricas: El protocolo de medición antropométrica se condujo de
acuerdo con las pautas prescritas en el Estudio Cubano de Crecimiento y Desarrollo. 34 Las
mediciones antropométricas se hicieron con una exactitud de una décima, y se anotaron en los
formularios prescritos por el diseño experimental de la investigación, y se ingresaron en un
contenedor digital construido sobre ACESS para OFFICE de WINDOWS (Microsoft, Redmon,
Virginia, Estados Unidos).
En los niños con edades entre 0 – 2§ años la longitud supina (cm) y el peso corporal (kg) se
midieron en posición decúbito supino con un infantómetro y una balanza de mesa debidamente
calibrados. Por su parte, en los niños con edades entre 2** – 5 años la talla (cm) y el peso corporal
(kg) se midieron en la posición de atención antropométrica (PAA) con un estadiómetro y una
balanza de doble contrapeso calibrados.
Evaluación antropométrica: El estado nutricional del niño se estableció del
comportamiento de los indicadores antropométricos según los percentiles avanzados para el sexo,
la edad y la longitud supina | talla, tal y como se muestra en la Tabla 1.
Procesamiento de los datos y análisis estadístico-matemático de los resultados: Los datos
demográficos y antropométricos de los niños examinados durante la fase de campo de este
trabajo fueron anotados en los formularios de la investigación, e ingresados en un contenedor
digital construido con ACCESS para OFFICE de WINDOWS (Redmon, Virginia, Estados
Unidos). Los datos colectados fueron después reducidos hasta estadígrafos de locación (media),
dispersión (desviación estándar) y agregación (frecuencias absolutas | relativas, porcentajes)
según el tipo de la variable.

§
En este subgrupo etario se incluyeron los niños con edades decimales entre 2.0 – 2.5 años.
**
Los niños incluidos en este subgrupo tenían edades comprendidas entre los 2.6 – 2.9 años.
S33 Suplemento Vol. 31, No. 1. (Suplemento 2)

Tabla 1. Criterios empleados en la evaluación de los indicadores antropométricos del estado nutricional de
los niños examinados.

Dominio Edades entre 0 – 2 años Edades entre 2 – 5 años


Crecimiento Esperado: Longitud supina para el sexo y Esperado: Talla para el sexo y la edad:
lineal la edad: Entre los percentiles 3 – 97 Entre los percentiles 3 – 97
Disminuido: Longitud supina para el sexo Disminuido: Talla para el sexo y la edad
y la edad < percentil 3 < percentil 3
Acreción Esperada: Peso para el sexo y la edad: Esperada: Peso para el sexo y la edad:
tisular Entre los percentiles 3 – 97 Entre los percentiles 3 – 97
Disminuida: Peso para el sexo y la edad < Disminuida: Peso para el sexo y la edad
percentil 3 < percentil 3
Excesiva: Peso para el sexo y la edad > Excesiva: Peso para el sexo y la edad >
percentil 97 percentil 97
Esperada: Peso para la longitud supina y Esperada: Peso para la Talla y el sexo:
el sexo: Entre los percentiles 3 – 97 Entre los percentiles 3 – 97
Disminuida: Peso para la longitud supina Disminuida: Peso para la Talla y el sexo
y el sexo < percentil 3 < percentil 3
Excesiva: Peso para la longitud supina y Excesiva: Peso para la Talla y el sexo
el sexo > percentil 97 > percentil 97
Esperada: IMC para el sexo y la edad: Esperada: IMC para el sexo y la edad:
Entre los percentiles 3 – 90 Entre los percentiles 3 – 90
Disminuida: IMC para el sexo y la edad < Disminuida: IMC para el sexo y la edad
percentil 3 < percentil 3
Excesiva: IMC para el sexo y la edad > Excesiva: IMC para el sexo y la edad >
percentil 90 percentil 90
Obesidad: IMC para el sexo y la edad > Obesidad: IMC para el sexo y la edad >
percentil 97 percentil 97

Referencias: [35]-[37].

Las mediciones antropométricas hechas se convirtieron en los correspondientes percentiles


según el sexo y la edad de acuerdo con las Tablas Cubanas de Crecimiento y Desarrollo.
Adicionalmente, se obtuvieron los percentiles de los valores del peso corporal del niño según los
valores corrientes de la Longitud supina | Talla.
En virtud de la plausibilidad de los datos, y la eventualidad de la ocurrencia de casillas
vacías, no se examinaron asociaciones de posible interés entre un indicador antropométrico
especificado, por un lado, y las características demográficas del niño, por el otro. Los resultados
obtenidos se agruparon en una única serie, y se presentaron como representativos de la provincia
Artemisa hasta la incorporación de nuevos municipios.
Consideraciones éticas: Los padres | cuidadores | guardianes | custodios de los niños fueron
informados de los objetivos y propósitos de la presente investigación, y de los beneficios que
reportaría para la atención de los niños en el país. También se les informó sobre el carácter no
invasivo de los procederes antropométricos. En todo momento se les hizo saber de la estricta
voluntariedad de participación del niño en el estudio, y del derecho de no participar | abandonarlo
sin menoscabo de la atención médica que le corresponde.
Vol. 31, No. 1. (Suplemento 2) Suplemento S34

Tabla 2. Características demográficas de los niños examinados en los municipios selectos de la provincia
Artemisa. Se muestran el número y [entre corchetes] el porcentaje de niños incluidos en cada estrato de la
característica. También se muestran algunas de las características periobstétricas de los niños examinados.

Comunidad Candelaria Guanajay Todos


Tamaño 66 [39.5] 101 [60.5] 167 [100.0]
Sexo
 Femenino 31 [47.0] 44 [43.6] 75 [44.9]
 Masculino 35 [53.0] 57 [56.4] 92 [55.1]
Edad
 Entre 0 – 2 años 45 [68.2] 67 [66.3] 112 [67.1]
 Entre 2 – 5 años 21 [31.8] 34 [33.7] 55 [32.9]
Procedencia
 Urbana 41 [62.1] 98 [97.0] 139 [83.2]
 No Urbana 25 [37.9] 3 [ 3.0] 28 [16.8]
Peso al nacer, gramos 3,079.2 ± 599.8 3,175.9 ± 636.8 3,137.7 ± 622.4
Peso al nacer < 2,500 g 10 [15.1] 11 [10.9] 21 [12.6]
Lactancia materna 50 [75.7] 37 [36.6] 87 [52.1]

Fuente: Registros del estudio.


Tamaño de la serie: 167.

Las mediciones antropométricas se hicieron respetando siempre la dignidad del niño, y ante
la presencia del padre | cuidador | guardián | custodio. Los datos recogidos se trataron con
confidencialidad y discreción. Las autoridades sanitarias fueron consultadas sobre, y aprobaron,
el diseño de la investigación reseñada en este texto, y los procedimientos empleados en la
conducción de la misma.

RESULTADOS

La Tabla 2 muestra las características demográficas de los niños estudiados. De acuerdo


con el municipio de residencia, los niños se distribuyeron como sigue: Municipio Guanajay: 101
niños (60.5 %) vs. Municipio Candelaria: 66 niños (39.5 %). Según la edad, prevalecieron los
niños con edades entre 0 – 2 años: Edades entre 0 – 2 años: 67.1 % vs. Edades entre 2 – 5 años:
32.9 %. La serie de datos se distribuyó uniformemente respecto del sexo: Varones: 55.1 % vs.
Hembras: 44.9 %. La mayoría de los niños vivía en comunidades urbanas: Urbanas: 83.2 % vs.
No urbanas: 16.8 %. El municipio de domicilio no influyó en la distribución de los niños según la
procedencia: Municipio Guanajay: 97.0 % vs. Municipio Candelaria: 62.1 %.
La Tabla 2 muestra las características antropométricas de los niños examinados.
Dependiendo de la edad del niño, las características antropométricas se distribuyeron como sigue:
Edades entre 0 – 2 años: Longitud supina: Varones: 64.0 ± 10.5 cm vs. Hembras: 62.9 ± 10.1 cm
( = +1.1); Peso: Varones: 7.8 ± 2.7 kg vs. Hembras: 7.3 ± 2.6 kg ( = +0.5); IMC: Varones:
19.1 ± 6.3 kg.m-2 vs. Hembras: 18.3 ± 6.1 kg.m-2 ( = +0.8; todas las diferencias: no
significativas); Edades entre 2 – 5 años: Talla: Varones: 88.6 ± 12.9 cm vs. Hembras: 84.0 ± 11.5
cm ( = +4.6); Peso: Varones: 15.0 ± 2.8 kg vs. Hembras: 14.5 ± 2.8 kg ( = +0.5); IMC:
Varones: 19.5 ± 11.8 kg.m-2 vs. Hembras: 22.3 ± 11.8 kg.m-2 ( = +2.8; todas las diferencias: no
significativas). Independientemente de la edad, los varones tienden a ser más altos y más pesados.
El municipio de domicilio no influyó en las características antropométricas del niño.
S35 Suplemento Vol. 31, No. 1. (Suplemento 2)

Tabla 2. Características antropométricas del niño examinado en este estudio. Se presentan la media ±
desviación estándar de la característica de acuerdo con el municipio de domicilio, el sexo y la edad del
niño.

Municipio Sexo Número de Longitud Peso IMC


casos supina / (kg) (kg.m-2)
Talla (cm)
Candelaria
0 – 2 años Niñas 18 61.3 ± 10.1 7.0 ± 2.8 18.7 ± 9.0
Niños 27 62.5 ± 11.5 7.7 ± 2.8 20.1 ± 8.3
2 – 5 años Niñas 13 80.2 ± 14.6 14.7 ± 2.7 26.3 ± 16.3
Niños 8 89.8 ± 12.3 14.8 ± 3.8 19.3 ± 8.4
Guanajay
0 – 2 años Niñas 29 63.8 ± 10.2 7.5 ± 2.6 18.0 ± 3.5
Niños 38 65.1 ± 9.8 7.9 ± 2.6 18.4 ± 4.3
2 – 5 años Niñas 15 87.2 ± 6.9 14.3 ± 2.9 18.7 ± 3.0
Niños 19 88.0 ± 9.7 15.1 ± 2.9 19.6 ± 2.9
Todos
0 – 2 años Niñas 47 62.9 ± 10.1 7.3 ± 2.6 18.3 ± 6.1
Niños 65 64.0 ± 10.5 7.8 ± 2.7 19.1 ± 6.3
2 – 5 años Niñas 28 84.0 ± 11.5 14.5 ± 2.8 22.3 ± 11.8
Niños 27 88.6 ± 12.9 15.0 ± 2.8 19.5 ± 11.8

Fuente: Registros del estudio.


Tamaño de la serie: 167.

La Tabla 3 muestra el comportamiento de los indicadores antropométricos del estado


nutricional de los niños examinados según los estándares de crecimiento y desarrollo previstos
para las edades entre 0 – 5 años. Se destaca que la cuarta parte de los niños mostró una longitud
supina | talla < percentil 3 de las tablas cubanas: hallazgo que apunta hacia la interrupción del
crecimiento lineal (“stunting”) debido a la actuación crónica de noxas de distinto origen. La
Figura 1 muestra el comportamiento de los valores medidos de la longitud supina | talla del niño
de acuerdo con la edad y el sexo. La plausibilidad de los datos impide la realización de las
inferencias correspondientes. Sin embargo, se aprecia una tendencia hacia valores de la longitud
supina | talla del niño < percentil 50 del estándar en cuestión, tendencia que se acentúa en los
niños con edades entre 2 – 5 años.
Mientras, menos del 3 % de los niños tenía un peso insuficiente para la edad y el sexo. La
Figura 2 muestra el comportamiento de los valores medidos del peso corporal según la edad y el
sexo del niño. Se puede apreciar que la mayoría de los valores del peso quedaron incluidos dentro
de las 2 desviaciones estándar (esto es: los percentiles 3 – 97) para el valor esperado del estándar.
En contraposición con los resultados expuestos en párrafos precedentes, la tercera parte de
los niños mostraba un peso excesivo para la edad y la longitud supina | talla. La obesidad estaba
presente en la quinta parte de los niños. La Figura 3 muestra el comportamiento del peso corporal
del niño según la edad, el sexo y la longitud supina | talla. Se aprecian tendencias hacia valores
incrementados del peso a medida que aumenta el peso corporal del niño. También se observan
valores del peso incongruentes con la longitud supina | talla del niño, apuntando hacia la
presencia de casos de peso excesivo para la longitud supina | talla, junto con valores de la
longitud supina | talla impropios del sexo y la edad del niño.
Vol. 31, No. 1. (Suplemento 2) Suplemento S36

Tabla 3. Comportamiento de los indicadores antropométricos de acuerdo con los estándares de crecimiento y
desarrollo para los niños cubanos con edades entre 0 – 5 años. Se muestran el número y [entre corchetes] el
porcentaje de niños incluidos en el correspondiente canal percentilar.

Canales percentilares Longitud supina / Peso para la Edad Peso para la IMC para la
Talla para la Edad Longitud Edad
supina/Talla
 ≤ Percentil 3 41 [24.5] 3 [ 1.8] 8 [ 4.8] 4 [ 2.4]
 > Percentiles 3 – 10 18 [10.8] 9 [ 5.4] 8 [ 4.8] 3 [ 1.8]
 > Percentiles 10 – 25 26 [15.6] 22 [13.2] 17 [10.2] 18 [10.8]
 > Percentiles 25 – 50 28 [16.8] 33 [19.8] 31 [18.6] 39 [23.3]
 > Percentiles 50 – 75 27 [16.2] 46 [27.5] 28 [16.8] 32 [19.2]
 > Percentiles 75 – 90 9 [ 5.4] 29 [17.4] 17 [10.2] 18 [10.8]
 > Percentiles 90 – 97 6 [ 3.6] 14 [ 8.4] 21 [12.6] 21 [12.6]
 ≥ Percentil 97 12 [ 7.2] 11 [ 6.6] 37 [22.1] 32 [19.2]

Fuente: Registros del estudio.


Tamaño de la serie: 167.

Por su parte, la Figura 4 muestra el comportamiento del IMC de acuerdo con el sexo y la
edad del niño. En la mayoría de las instancias, el IMC del niño quedó incluido dentro de las 2
desviaciones estándar para el valor esperado del estándar. No obstante, se observan valores del
IMC impropios del sexo y la edad del niño, así como valores del IMC > percentil 97 del estándar:
hallazgo éste que apunta hacia la presencia en la serie de estudio de niños con un peso excesivo
para la longitud supina | talla.

DISCUSIÓN

Este trabajo ha mostrado el estado nutricional de los niños con edades entre 0 – 5 años que
viven en dos municipios de la provincia Artemisa. El estado nutricional del niño se estableció
mediante técnicas antropométricas y utilizando los estándares nacionales de crecimiento y
desarrollo. El estudio reveló que la cuarta parte de los niños mostraba un crecimiento lineal
inferior al esperado, y que se evidenció en valores < percentil 3 de la longitud supina | talla. El
estudio también expuso que la tercera parte de los niños examinados exhibía un peso excesivo
para la longitud supina | talla (asumiendo el percentil 90 de los estándares cubanos como punto de
corte), y que la obesidad estaba presente en la quinta parte de ellos.
Existen pocos trabajos publicados en la literatura cubana sobre el estado nutricional de
preescolares en Cuba que puedan servir como referencia y contexto de los resultados
encontrados. Carrillo Selles et al. (2009)38 evaluaron el estado nutricional de 83 niños (Varones:
51.8 %) con edades entre 10 – 14 meses que vivían con sus familias en los municipios de Centro
Habana, Marianao y Plaza de la Revolución. El 80 % de los niños tenía un peso adecuado para la
talla.38 No se encontraron casos de retraso en el crecimiento lineal.38 La quinta parte de los niños
mostró un peso excesivo para la longitud supina.38 Es probable que el cuadro nutricional de los
niños examinados fuera el resultado de desequilibrios en los ingresos alimenticios.38
S37 Suplemento Vol. 31, No. 1. (Suplemento 2)

Figura 1. Comportamiento del crecimiento lineal en niños con edades entre 0 – 5 años en los municipios Guanajay y
Candelaria de la provincia Artemisa. Panel superior: Estado de la longitud supina en los niños con edades entre 0 – 2
años. Panel superior: Estado de la talla en los niños con edades entre 2 – 5 años.

Fuente: Registros del estudio.


Tamaño de la serie: 167.

Por su parte, Mederos Pérez et al. (2000)39 reportaron el estado nutricional de 100
(Lactantes: 40 %; Preescolares: 60 %) niños que eran atendidos en la Consulta de Nutrición del
Policlínico de Especialidades Pediátricas de Camagüey. La tasa de desnutrición crónica
(establecida ante valores de la Longitud supina | Talla < percentil 3) fue del 13 %.39 Por su parte,
la tasa de desnutrición aguda (dada por valores del IMC < percentil 3) fue del 37 %.39
Vol. 31, No. 1. (Suplemento 2) Suplemento S38

Figura 2. Comportamiento del peso corporal en niños con edades entre 0 – 5 años en los municipios
Guanajay y Candelaria de la provincia Artemisa.

Fuente: Registros del estudio.


Tamaño de la serie: 167.

Las limitaciones propias de un estudio transversal impidieron examinar las causas del
cuadro nutricional encontrado en los niños encuestados. El retraso en el crecimiento lineal apunta
hacia la influencia cronificada en el tiempo de noxas de diverso tipo como biológicas, sociales,
económicas e incluso culturales, todas las cuales afectan la capacidad del niño de utilizar
correctamente los nutrientes vehiculados con los alimentos.
No parece plausible que los niños con retraso del crecimiento lineal estén todos afectados
por enfermedades crónicas. Tampoco parece plausible que el retraso en el crecimiento lineal sea
debido a estrés intrauterino. Para algunos autores, el retraso en el crecimiento lineal del
preescolar podría ser la evolución natural de bebés que se han desnutrido intra-útero en ausencia
de intervenciones nutricionales.40 Con todo y lo dicho, uno de cada 8 de los niños encuestados
tenía un peso < 2,500 gramos al macer.
Por otro lado, el Estudio ENCA reveló que las familias encuestadas disfrutaban de
viviendas con un estado constructivo satisfactorio, y dotadas de los servicios básicos
indispensables para la cocción y preparación de alimentos.33
Es probable que el retraso en el crecimiento de los niños con edades entre 0 – 5 años pueda
atribuirse (en parte) a la forma en que las familias acceden a los mercados de alimentos. El
Estudio ENCA reveló ingresos disminuidos de leche y derivados lácteos, vegetales, huevo,
leguminosas, frutas, carnes rojas, aves, y pescados y mariscos: fuentes todas reconocidas de
nutrientes con capacidades plásticas.33 Otros estudios han revelado tasas persistentemente
disminuidas de LME durante el primer año de vida, y de LM complementaria hasta los dos años
de edad.31-32 Ortiz Pérez et al. (2020)41 examinaron la accesibilidad alimentaria en el municipio
artemiseño de Bahía Honda como parte de un estudio comparativo. Los autores concluyeron que
la oferta de productos alimentarios accesibles para la población encuestada fue pobre en cantidad,
calidad y variedad; y afectada además por precios elevados.
S39 Suplemento Vol. 31, No. 1. (Suplemento 2)

Figura 3. Comportamiento del peso según la tasa de crecimiento lineal en niños con edades entre 0 – 5
años en los municipios Guanajay y Candelaria de la provincia Artemisa. Panel superior: Estado del peso
para la longitud supina en los niños con edades entre 0 – 2 años. Panel superior: Estado del peso para la
talla en los niños con edades entre 2 – 5 años.

Fuente: Registros del estudio.


Tamaño de la serie: 167.

Sin embargo, no puede pasarse por alto que tal vez el retraso en el crecimiento lineal no sea
un fenómeno endógeno (léase también propio) de la provincia Artemisa, y que algunos de los
niños aquejados hoy con esta condición nutricional procedan de otros territorios y municipios del
país que se encuentran en situación de alta vulnerabilidad social, económica y alimentaria.
Hernández Mondejar y Mora Pérez (2018)42 analizaron el comportamiento de la migración
interna de Cuba entre los años 2015 – 2017. Durante este trienio 57 municipios del país (varios
enclavados en el Oriente del país) decrecieron en el tamaño de la población censada.42
Concomitantemente, otros 19 municipios (entre ellos los de las provincias Artemisa y
Mayabeque) crecieron en el número de habitantes.42 Por consiguiente, el retraso en el crecimiento
lineal sería un fenómeno originado fuera de la provincia Artemisa, heredado por el sistema
provincial de salud, y perpetuado por las prácticas alimentarias identificadas.
Vol. 31, No. 1. (Suplemento 2) Suplemento S40

Figura 4. Comportamiento del Índice de Masa Corporal en niños con edades entre 0 – 5 años en los municipios
Guanajay y Candelaria de la provincia Artemisa. Panel superior: Estado del Índice de Masa Corporal en los niños
con edades entre 0 – 2 años. Panel superior: Estado del Índice de Masa Corporal en los niños con edades entre 2 –
5 años.

Fuente: Registros del estudio.


Tamaño de la serie: 167.

El retraso en el crecimiento lineal vendría de la mano del aumento en la tasa de prevalencia


del exceso de peso y la obesidad, y juntos, estos fenómenos tan dispares conformarían un cuadro
de doble morbilidad nutricional. La obesidad en las edades infantiles ha crecido en forma
significativa en años recientes en Cuba. La quinta parte de los niños con edades entre 0 – 5 años
sufre de exceso de peso (categoría que comprende el sobrepeso y la obesidad).28
Jiménez Acosta y Rodríguez Suárez (2013)43 analizaron el comportamiento del exceso de
peso y la obesidad en los preescolares cubanos entre los años 2002 – 2011 mediante el análisis de
los datos recopilados en los sitios centinelas. En el año 2002 la prevalencia del exceso de peso
S41 Suplemento Vol. 31, No. 1. (Suplemento 2)

(sobrepeso + obesidad) fue del 14.7 %.43 Diez años después, este estimado fue del 17.4 %: un
incremento total de 2.7 porcentuales, y del 0.3 % interanual.43 Se ha de notar que el diagnóstico
del exceso de peso y la obesidad se hizo con arreglo a los estándares OMS de crecimiento y
desarrollo.43
Cabe la posibilidad de que el exceso de peso concurre en un niño con retraso del
crecimiento lineal. Si el caso fuera, el niño estaría en riesgo aumentado de insulinorresistencia en
edades tempranas de la vida intrauterina, y lo condicionaría hacia la ocurrencia de enfermedades
crónicas no transmisibles como la Diabetes mellitus tipo 2 (DMT2) y la hipertensión arterial
(HTA) en las edades tardías de la infancia, o la adolescencia;44 haciendo más compleja aún el
diseño e implementación de políticas de salud específicas para este subgrupo etario.

CONCLUSIONES

En niños con edades entre 0 – 5 años que viven con sus familias en áreas urbanas de dos
municipios de la provincia Artemisa concurren el retraso en el crecimiento lineal y el exceso de
peso y la obesidad. La conjunción de ambos fenotipos nutricionales apunta hacia la presencia de
la doble carga de morbilidad nutricional, y coloca a los niños en elevado riesgo de
insulinorresistencia y la incidencia ulterior de enfermedades crónicas no transmisibles como la
DMT2 y la HTA.

Futuras extensiones

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha elaborado estándares de crecimiento y desarrollo


para la evaluación nutricional de niños con edades entre 0 – 5 años de los que se aseguró fueron
lactados al pecho de forma exclusiva durante los primeros 6 meses de vida extrauterina.45 Se
anticipa que los estándares de crecimiento y desarrollo elaborados por la IMC describan mejor el
estado nutricional del niño en cada momento de la vida extrauterina. En sucesivas indagaciones
nutricionales el estado nutricional del niño con edades entre 0 – 7 años debería ser evaluado
mediante el uso de los estándares OMS de crecimiento y desarrollo, y con ello, estimar la
distribución de los trastornos nutricionales que puedan presentarse en este subgrupo etario.

SUMMARY

Introduction: Children under five years of age go through a process of rapid changes in their growth and
development, comparable only with those ones experienced later in life by teenagers. For these reasons
(along with others) children under five years of age are at permanent risk of nutritional disorders.
Objective: To assess the nutritional status of children under five years of age living in two municipalities
of the province of Artemisa. Study location: Municipalities of Guanajay and Candelaria (Province of
Artemisa, Cuba). Municipality of Guanajay counts with 1,408 children under five years of age (a number
representing 5.0 % of the population of the municipality). On the other hand, there 1,234 children in this
age subgroup in the municipality of Candelaria (equivalent to 5.8 % of the population living in the
municipality). Study design: Cross-sectional, descriptive. Study serie: One-hundred sixty-seven children
(Boys: 55.1 %) with ages between 0 – 5 years (Between 0 – 2 years: 67.1 % vs. Between 2 – 5 years: 32.9
%): Municipality of Guanajay: 101 children (60.5 %) vs. Municipality of Candelaria: 66 children (39.5
%). Methods: Nutritional status of the child was assessed from the current values of supine length (ages
between 0 – 2 years), height (ages between 2 – 5 years), weight, and Body Mass Index (BMI) adjusted
according with sex and age. Results: Regarding supine length | height of the child for age, the study serie
was distributed as follows: ≤ percentile 3: 24.4 %; > percentile 3 – percentile 90: 64.8 %; > percentile
Vol. 31, No. 1. (Suplemento 2) Suplemento S42

90: 10.7 %. Weight behaved according with age as shown: ≤ percentile 3: 2.4 %; > percentile 3 –
percentile 90: 82.7 %; > percentile 90: 14.9 %. On the other hand, weight distributed regarding sex and
supine length | height of the child as follows: ≤ percentile 3: 4.8 %; > percentile 3 – percentile 90: 60.7
%; > percentile 90: 34.5 %. Lastly, BMI for age behaved as follows: ≤ percentile 3: 2.4 %; > percentile 3
– percentile 90: 66.1 %; > percentile 90: 31.5 %. Conclusions: A quarter of the children showed
impairment of linear growth. Rate of by-defect-malnutrition (also read as energy-nutrient undernutrition)
was lower than 5 %. However, excessive body weight and obesity was present in a third of the examined
children. Children with ages between 0 – 5 years are affected by polar nutritional phenotypes.

Subject headings: Childhood / Nutritional assessment / Anthropometrics.

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