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El Sexo Peligroso. Donna Guy.

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D0 (GlKOxen | | L IO AUR a MLA (AM LALOR AS 1875-1955 ‘ q Esta historia politica de la prostituci6n legalizada en la Argenti na, entre fines del siglo pasado y mediados del actual, es tam bién un espejo de la sociedad argentina y de Jos conflictos apa rejados por su modernizaci6n: la inmigracion masiva y el fuerte predominio masculino; el desordenado crecimiento urbano, el hacinamiento y los problemas sanitarios; cl creciente control tatal a través de la policia y de los médicos higicnistas; el avan ce de las mujeres en el mercado de trabajo. Las discusiones sobre la prostitucién, su represién o legaliza cién, y las formas de control remiten a problemas mas profun- dos. Las cuestiones de la desigual relacién entre hombres y mu- jeres se cruzan con los conflictos de clase, la construcci6n del capitalismo, el montaje de la administracion, la definicion de la nacionalidad, los prejuicios raciales. Pero también remiten a problemas generales de la cultura occidental: las imagenes de la mujer acufadas por una sociedad masculina, los prejuicios y de- seos de sometimiento, el angustioso temor a la homosexualidad, que se reflejan no s6lo en la legislacién reguladora y en los ar- gumentos tejidos en torno de ella, sino también en las expresio- nes de la cultura popular como el tango y el sainete, y en las de la alta cultura como el ensayo y la novela. El libro es a la vez una prolija monografia y un alegato. La rei- vindicacion de la prostituta —objeto pasivo de multiples dispu- tas—, de su rara vez reconocida capacidad de decisién y de opcién, apunta a la relacion entre un Estado que se afirma todopoderoso y una sociedad que debe defender los derechos de cada uno de sus individuos. Donna J. Guy es profesora de la Universidad de Arizona, en los Estados Unidos de América. Es autora de Azticar y politica: Tu- cumdn y la Generacion del Ochenta. Indice Reconocimientos Introduccion.... 1. Camino a Buenos Aires.... 2. Mujeres peligrosas. La prostitucion legalizada . 3. Enfermedad venérea, salud publica y delito 4. La batalla final? . 5. Tango, género y politica 6. Prostitutas patriotas y hombres peligrosos Conclusi6n.. Bibliografia . Escaneado con CamScanner 5 Tango, género y politica Fuera de la vista pero no del pensamiento. Ninguna ley que involucrara a las prostitutas podia desterrar de la imaginacion masculina el miedo al peligro sexual que representaban las muje- res. La batalla por controlar la prostitucion no se limitaba a los debates politicos en el municipio y el Congreso. Tampoco era simplemente una preocupaci6n de los dirigentes de la elite. A tra- vés de diversas expresiones, los hombres de otras clases discutie- ron las implicaciones de la independencia y de la sexualidad de las mujeres, invocando el tema de la prostitucion en canciones, obras de teatro y novelas. En algunas ocasiones se oia una voz femenina pero, a menudo, eran los hombres los que hablaban a través de las cantantes y actrices. En la medida en que la prostitucién era un tema recurrente en la cultura popular argentina, la actividad que los funcionarios municipales trataron de ocultar por todos los medios se convirtio en uno de los temas mas vivos y frecuentemen- te discutidos del siglo xix y principios del xx en la Argentina. Frecuentemente para los escritores, las prostitutas simbolizaban distintos aspectos de la problematica de los inmigrantes y de las mujeres urbanas. Para algunos, las mujeres eran peligrosas porta- doras de la enfermedad y de la inmoralidad. Otros las considera- ban victimas pasivas de la trata de blancas o del abuso de miem- bros de la familia. Varios autores pensaban que la prostitucion femenina representaba la opcion entre inmoralidad y pobreza 0 ene ues. modes de produccion tradicionales y el capitalismo indus- leaces Lae Ee desde 1900 en adelante, a las prostitutas tam- ee een laba suubelica y sexualmente con el grupo de eraemelstas ae eros le la Argentina: los anarquistas. Algunos tinted eer sobre las prostitutas. Para ellos, eran vic- corruptas o de su Tae eee zs poeee sucturas peliticas desde los ardientes ane I Senetambien: ohro8. es crltoren, a los reformistas sociales de izquier- da, se solidarizaron con la situacié acosad: circunstancias econémicas, soe eae eke Sin eure Tango, género y politica 175 seguian pensando que las prostitutas eran peligrosas y expr gu preocupacion en narraciones que se referian a la Unite seep olitica de anarquistas y prostitutas, Mientras est es ities 8 estos escritores Pginaban que la revoluci6n social y politica pod yerdaderos temores estaban vinculados a mujeres eran mas fuertea que 106 hombre: Cuando el anarquismo se volvid menos amenazante en Iz tina, los hombres escribieron acerca de rostioatas oe setae tine al asumir la responsabilidad de sus vidas y de sus acc cs paindependencia fortalecia la resolucién de las mujeres, al Aes ta tpo que sus hombres se volvian menos dogmaticos. Los debates sobre las consecuencias de la inversién de las relaciones de poder entre hombres y mujeres permitieron que la cultura popular argen- tina explorara las tensiones sociales a través de las descripciones de personas inaceptables y de familias disfuncionales. Una forma de expresién popular que penetraba en todas las demas era el tango. Este baile se ha considerado un paradigma de Ja cultura popular nacional: “Nada la expresa mejor que la inven- cin del tango en el Rio de la Plata. Junto con la inmigracién (in- terna y externa) el tango fue forjado en burdeles suburbanos, y después de veinte anos fue aceptado en los salones de la clase media”.’ El tango transmitia to género. Bailarlo era un ac! producirse, sus la creencia de que das las ambigiiedades de las relaciones de to de coraje. Como el vals, el tango supo- nia un estrecho contacto corporal, pero podria describirse mejor como un abrazo intimo, que Hegaba a la total dominacién de la mujer por parte del bailarin. Las piernas no se usaban sdlo para moverse, sino también para que el hombre tocara a su companera de manera ritual.” . Seguin la tradicion, al principio los hombres bailaban entre Si, porque el tango era demasiado erético para las mujeres. Sin rae bargo, aquello que al parecer era una actividad viril, podia ser ee asimismo como un entretenimiento para hombres debiles. Dene . de todo, si no podian encontrar companeras, 4que clas le ot bres eran? Porfin, los hombres dejaron de bailar entre los cyeet fee. el primer indicio de cuestionamiento de la virilida ina en la cultura popular argentina. ; a " Las prostitutas fueron Jas primeras mujercs | el tango. El tango bailado en forma mixta St desarrollo les en las salas de baile situados en 12s ee Montevideo, desde 1860 neers es, s de danza de origen africano, ‘on del sexo. Hacia Ja comercializacl 5 Menudo servia de preludio para tableci iS la década de 1870, los hombr' itaban Los 6* imbjo de dine- 10s donde se « E Bok me Escaneado con CamScanner 176 El sexo peligroso ro. Las salas de miisica, las romerias (grandes tiendas que funclo- naban los dias de fiesta) y hasta los fueron los sitios del tango y las relaciones sexuales. En todos estos lugares, los soldados pobres y los trabajadores inmigrantes se mezclaban con los nifios bien y alli encontraban oportunidades para la bebida, los delitos menores y el comercio sexual. | Antes que el fiitbol se convirtiera en un deporte de masas en la década de 1930, la bebida y la danza eran formas especialmente populares de recreacién masculina, pero constituian un anatema para las mujeres decentes. Cualquiera que pudiera comprar un piano, contratar una orquesta 0 servir bebidas fuertes podia ase- gurarse una extensa clientela masculina, asi como reputacién de inmoralidad. La ciudad se poblé de salas de musica, cafés con entretenimientos, nightclubs y clubes privados. En 1881, un ar- ticulo periodistico publicaba una descripcién de dichos lugares: “Uno de los parajes donde mas abundan los bodegones y cafetines es en las inmediaciones de la Plaza del Parque. Sabido es que por alli hay manzanas enteras cuyas casas estan ocupadas por esta- blecimientos de ese tipo o alternando sus puertas con las de las casas de prostitucién. El principal negocio de esas casas son los bailes que en ellas tienen lugar. Tienen contratadas unas cuantas mujeres y un 6rgano y por cada pieza de baile se paga 1 peso” Bajo la apariencia de sala de baile, se llevaba a cabo el verdadero negocio: la comercializacién del sexo. La funcién esencial de la bailarina era excitar sexualmente a los clientes para que volvieran. En estos establecimientos, peones rurales que visitaban la ciu- dad, marineros, soldados y compadritos bailaban con las camare- Tas, que generalmente eran consideradas prostitutas clandestinas. La popularidad del tango contribuy6 a poblar las antecamaras de salas y burdeles con hombres que buscaban bailar, y quizas algo mas. Hacia 1897, el jefe de policia de Buenos Aires, Francisco J. Beazley, preocupado por la mala fama de los lugares de entreteni- miento de la ciudad, dirigiéndose al ministro del Interior manifes- to: “El pequeno café con despacho a la calle y la gran confiteria, con escenario para conciertos e instalaciones interiores, va desalo- jando al prostibulo tolerado... Y cada noche, merced a la licencia consentida, nifias que no han cumplido quince afios se exhiben en as tablas de cualquier café-concierto para divertir con escenas lubricas a la numerosa clientela que los Ilena, atraida por el servi- cio femenino que comparte sus libaciones con la concurrencia’.® _Hacia 1915, las inquietudes que suscitaba el entretenimiento publico de rufianes se desplazaron del burdel al cabaret y de la Prostitucion al tango. Ese mismo ano, el Concejo Deliberante ca- racteriz6 las salas de baile como lugares peligrosos, Una m amenazaba con la clausura y una multa de 500 peso Escaneado con CamScanner Tango, género y politica 177 rets, bares, restaurantes y cafés donde se des: mientos que alentaran actividades escandak daba lugar a la era permanente.® Buenos Aires no fue la unica ciudad argenti: 6 seers ree fur Ip ilea luda argentina que controls populariz6 en la Argentina después de 1910. En 1925, los funcio- narios de Rosario dictaron ordenanzas para controlar las supues- tas consecuencias para la salud de las actividades de esparcimien- to urbano. En lugar de confiar solo en la policia para defender el orden social, la Asistencia Publica de Rosario insistia en que cada tres meses todas las empleadas del cabaret obtuvieran certificados de salud vinculados con las enfermedades venéreas. Esta ordenan- za surgia del supuesto de que estas empleadas ejercian regular- mente la prostitucion clandestina, y la mayor parte de los médicos que participaban en el programa insistieron en que los examenes debian ser aun mas frecuentes.” Bailar el tango era un entretenimiento para hombres y un tra- bajo para las mujeres pobres moralmente dudosas y potencialmen- te infectadas. En consecuencia, las mujeres virtuosas no podian bailar en publico. Tenian que buscar entretenimientos mas priva- dos, hasta que el tango pudiera escapar de su desagradable repu- tacion. El cabaret intent6 proporcionar esa oportunidad, pero nun- ca lo logré realmente. La mayor parte de los historiadores del tango dividen su evolu- cién en tres fases. La primera, aproximadamente de 1870 a 1918, podria Ilamarse la época del burdel. Se caracteriz6 porque se daba mas importancia al baile que a la letra. La segunda fase, llamada a menudo la época de oro, duré desde 1918, con la primera graba- cién de Carlos Gardel, hasta 1935, con su tragica muerte en un accidente de avion. La tercera fase, desde 1935 hasta el presente, se ha caracterizado por un retorno al baile y a la experimentacion con la mtisica y no tanto con la letra. Sin negar la increible contri- bucién de Gardel al tango cantado, resulta significativo que estos mismos periodos se correspondan asimismo con la €poca del tango go buriel la del cabaret y el teatro, y su época de lirica captacién upresion. En los aii 0 estuvo ligado a la prostitucion y al burdel, Os on La ea eb primeros versos iden- ti I nes del baile. En 1888 se escribié arrollaran entreteni- losas. La reincidencia fichas de metal que Escaneado con CamScanner 178 El sexo peligroso ban solidaridad con las prostitutas, los burdeles famosos, las madamas y las cantantes de tango, asi como con las madres. las lavanderas, y su percal, humilde vestido de las trabajadoras. Tam- bién se referian orgullosamente a los negros, que eran afamados musicos, y a las madamas, temas que se trataron con menos fre- cuencia en canciones posteriores.* Pese a que el burdel y sus habitués eran temas populares del primitivo tango cantado, sus comentarios sobre la sexualidad, las relaciones familiares y el dilema personal del autor o del cantante eran verdaderos nexos entre los primeros versos y el tango-cancién mas elaborado de los afios siguientes. El papel de la tension del género y de las relaciones familiares también ayuda a comprender la significacion de la prostitucion con respecto a otros aspectos de la cultura popular argentina. Las letras de tango, antes de su supresién por parte de las autoridades publicas en la década de 1930, compartian una pre- ocupacion comun respecto del género: los hombres dudaban de su capacidad para controlar a sus prometidas 0 a los miembros feme- ninos de su familia. Un ejemplo de esto puede encontrarse en “Se- fior Comisario”, cuya primera version es de 1880. A lo largo de los afios se escribieron varias letras, incluso una cantada desde la perspectiva femenina y otra desde la del testigo —presuntamente hombre— del adulterio de una mujer. Se preguntaban si los mari- dos satisfacian las demandas sexuales de sus mujeres: “Senor Comisario, déme otro marido, porque éste que tengo no duerme conmigo”. “Seftor Comisario, yo he sido testigo, cuando la canalla cochina engafié al marido”.'° Mas importante aun es el hecho de que ambas versiones cues- tionaran Ja autoridad masculina y la virilidad dentro del hogar y no en el burdel. Por lo tanto, en lugar de contribuir a la definicién de la moral de la mujer a través del burdel supervisado médicamente, estas | de tango, escritas sobre todo por hombres de or dominacion por parte de los jefes de ujeres virtuosas. bres impotentes o irresponsables tales.) frié una transformacién mayor que va . El proceso empezé cuando aficionados de los nightclubs de y los Estados Unidos. Se acund que describia la fervorosa acepta- Escaneado con CamScanner Tango, género y politica 179 eion de la musica por parte de gente a quien poco le importaban sus origenes, las implicaciones morales o el me je de sus letras. Hacia 1913, “los obispos, carder y hasta el Papa Pio X se pro- nunciaron contra la danza por su cardcter lujurioso € inmoral; los emperadores de Austria-Hungria y de Alemania prohibieron a sus soldados que lo bailaran con uniforme... el tango triunfé sobre todos esos obstaculos”.'? En Buenos Aires, a los hombres y mujeres de clase media y alta que definian lo chic por los gustos franceses, les resultaba dificil aceptar la tangomania parisiense. Una razén era que el tango tenia su origen en el ambito prostibulario. Otra era que en el curso de veinte afos el tango se habia vuelto sexualmente mas explicito. Al parecer, la introduccién del bandoneén en la década de 1890, un acordeén aleman hecho por la Band Union Company, dio lugar al cambio, porque los musicos pioneros no tenian habilidad técnica suficiente para el piano, la flauta, la guitarra y el violin tradiciona- les.'® De esta forma accidental, el tango se transforméd y, si al prin- cipio era un baile vivaz con un contacto fisico limitado, pas6 a ser un arte erético, lento, languido y estilizado, en el que las parejas se abrazaban de manera escandalosa. Habia varias maneras de enfrentar el erotismo del tango y sus alusiones al burdel. Una era sanear el baile para que pudiera ser disfrutado por hombres y mujeres decentes. Este fue el método em- pleado en los Estados Unidos por el famoso duo de cabaret de Irene y Vernon Castle: “En el tango, ellos veian la gracia y no la feroz pa- sion. ‘Debe practicarse con frecuencia para que se dulcifique’, de~ cian. Los Castle moderaron los cortes que dejaban demasiado al descubierto las piernas de la mujer, que la obligaban a acercar peligrosamente la pelvis al cuerpo del hombre y la colocaban en una posicion sexualmente sugestiva”.'* Los Castle construyeron su pro- pia historia del tango. A veces, afirmaban que el tango era europeo y no argentino. Cuando se veia obligado a admitir el origen latino del baile, Vernon Castle alegaba que un diplomatico argentino habia introducido el tango en Maxim's, dando a entender asi que se trataba de una forma de baile de la elite.'® Las clases media y alta de la Argentina sanearon el tango a su lugar, a diferencia de los norteamericanos y baile, los argentinos lo sacaron del ae situado en un lugar central ‘uno de los primeros establecimientos \ de tango. Pronto lo siguieron un italiano que habia adoptado 6 una enorme fiesta en un res- contrato a bailarines de tan- _ los musicos de tango y los Escaneado con CamScanner 180 El sexo peligroso on requeridos en los establecimientos de “profesores de tango” fue! primer nivel de la ciudad." La clase media introdujo el tango en el ho dad familiar aceptable. Los bailes en los patio: anizados en los barrios, permitian que hombres y mujeres baila el tango sin ambivalencia moral. La disponibilidad de partituras y la formacion musical de los miembros de la familia fueron elementos cruciales en este proceso. Por fin, después de la Primera Guerra Mundial. desarrollo de la radio y de la industria del disco en la Argentina puso el tango a disposicion de todos. Por todas estas razones, al mismo tiempo que se lo desvinculaba de sus origenes prostibularios, el tango bailado pronto adopto la elegante vestimenta europea. Originariamente, los bailarines de tango se vestian seguin su clase u origen, y a muchos de los prime- ros argentinos que bailaban o cantaban en Europa se les pedia que vistieran ropas de gauchos 0 de peones. Para los argentinos, la ropa de gaucho implicaba falta de maneras y de civilizacion. En 1910, Caras y Caretas, la principal revista argentina de clase media, pu- blico una historia breve sobre tango. Acompafiada por una ilustra- cion donde aparece un gaucho que saca a una mujer a bailar, la con- versacién refiere la breve historia de una mujer que se niega a bailar con un hombre que no se lava con la marca de jabon adecuada."” ‘Tres afios mas tarde, Caras y Caretas publicé fotografias que documentaban la tangomania en Europa. En Paris, los trajes de noche y los esméquines se habian convertido en trajes de tango de rigor para los europeos; a diferencia de los gauchos, los parisienses no bailaban el tango con otra ropa. La diferente ropa usada por el bailarin argentino Bernabé Limarra y su companera espafiola, Maria la Bella, mostraba con claridad que los argentinos tenian que cambiar de vestido a fin de civilizar el tango.'* Si bien Caras y Caretas siguié publicando fotografias de la elite parisiense bailando, la revista se encargé de estimular el orgullo argentino. A fines de 1913, José Maria Salaverria envié un breve articulo desde Paris, en el que narraba su asistencia a la celebra- cion de un té donde se bailaba tango. Alli criticaba la forma en que Jos extranjeros habian desvirtuado el baile argentino: “,Como ha podido apasionar esta forma a Paris y media Europa? gSera tal vez partes lo bailan mejor...? El caso es que yo, siendo el o, el menos danzarin, senti una indignacién, una ar a voces. Ante aquella caricatura del irme en un devoto tanguista. jOh y quitado en Paris todo tu ar como una activi- el tango fue lor, que ponia Escaneado con CamScanner Tango, género y politica 141 el acento en la letra mas que la danza. Esta segunda posibilidad fue explorada con mas frecuencia por la audiencia argentina que por la norteamericana. Caras y Caretas contribuyé a esta transicion cuan- do public6 su primer facsimil de una partitura de tango en 1912.” Las letras adquirieron aun mas importancia cuando los argen- tinos empezaron a grabar tangos, proceso que se leré con la espectacular popularidad de Carlos Gardel. A fines de 1917, Gar- del entusiasmaba a los duefios de los teatros con Ia interpretacion de uno de sus tangos mas famosos, “Mi noche triste”. Escrito por Pascual Contursi, dramatizaba el lamento de un hombre abando- nado por su amante. Incapaz de olvidarla (“para mi ya no hay con- suelo"), el hombre se entregaba al alcohol para mitigar su agonia. “Mi noche triste” no sdlo se convirtié en una grabacién popular en 1918, sino que también fue incorporado a una obra teatral, vincu- lando asi el tango con el teatr La carrera de Gardel habia comenzado afios antes. En 1914, el inmigrante francés recibié su primera oferta de trabajo full-time como cantante de cabaret. La situacién que dio lugar a un ofreci- miento de trabajo para Gardel tipificaba la escena del nightclub en Buenos Aires, justamente cuando los cabarets se popularizaron. La noche empezaba en un café del centro. Horas mas tarde, Gardel y sus amigos, algunos de los cuales eran politicos, asistian a un club privado y a una casa clandestina de mala vida a cargo de Madame Jeanne, una italiana que se hacia pasar por francesa. A la madru- gada, Gardel y sus amigos iban al Armenonville, un nuevo cabaret que lievaba el nombre de un bistr6 parisiense del Bois de Boulogne, cuyo gerente le pidid a Gardel y a su compafiero que regresaran regulares.' ; Ea an aiens pe aetaiTes asistian a los lugares donde aparecia Gardel. En cambio, los hombres de la clase alta y baja encontraban alli la compania de dudosas camareras, bailarinas y acomparian- tes. Sin embargo, el ultimo paradero era un lugar que intentaba Gistinguirse de la casa de mala vida. Estos cabarets se beneficia- ban con la popularidad de Gardel y se convirtieron en una de las instituciones urbanas a vi que a menudo aludian los tangos que taban ciones de género. aioe ae Seekenun lugar urbano mas aceptable que el burdel, donde | y mujeres podian acceder al tango. Sin g n un cabaret siendo peligroso para las nas wr de las respetables mujeres Ba. Escaneado con CamScanner LA Di sen pany “Cherian sttuacionies #71 eopectaimeme poisons 9 Belen VinnntiA snayores precasscumen, Vor eerivhe, ‘Ath LORE YA VALLI PIA jera menor O« venian atin pues emnipheat A, D0) RLADRALSE 16 eH ‘chro sitions Ge diversion va rh on ninngin bayat Gone sw VenOnn Sie y Meores, ort periisn Oe oi ch, que dedintin wr O remynisiian de ‘Obtener A consentisnhento he hos padres 0 puattianes Ge Va swuchache ¥ que se encaryptin be exrnatia a ws casa AA lo whuctara ” Antes de ta expansiin deh cabaret, los mustc-halls, donde las compatiias extran\eras animaban a la audiencla portetia larmente sapechows, En 191%, Bamud Cohen ‘eatro Royal, un tipieo muste-hall. AM dosery) que muy pendientes ¥ er 4A mustehall dercian ablertamente prostituct6n: “En algunos, las prostitutes yotian ohrecere Vinemente y # tae AS mulaba para que lo hiceran, tn uno de dos, A Royal, hay une wera domde we tie que no potia sentarme porque los astentus evtaban re- servades para estas tires, En ete musstechal hay tamnbhén un restau rante con prectes exyetiales wae Agee funconande cuanto x termina A enitreteriemierita y a) (ue asheeers las fovencs atricns dewpists de ka funcson para ‘extretener 2 los honines presenies, Geyfan me djeron, AD Siguara on una de tas Aaueslas de wus contsabod “ Siguieron apareciendo informes sobre compahias teatrales a gesont Ja trata Ge areas, Sin embargo, los observa- distinguls distinios grados de depravacion entre gente dA expectéculo de le dudad. Rosalie , la asishente social ingjesa, comentaba en 1914 andes ierencas morales entre las actrices y las cabsares y considera que las que trabajaban en los eran “muchachas que s han obvidado de oi mis- morales perpctuaron la creencia de que \a in- alas bailaban profesionalmente Escaneado con CamScanner Tango, género y politica 183 Los rumores acerca de las drogas tlicttas que podian encontrar ae on los cabarets, ademis de la proatitucion elandes (ina, alarm ron & europeos y Argentinos, Al parec larizaron la cocaina y otras drogas nightclubs y las salas de miisiea, Alrea una obra de teatro Hamada habia un “artista” adicto a la cocaina, Este tema fue desarrollado en 19) cuando “Los dopados" conté la historia de hombres: per versos que seducian a una mujer poniéndole cocaina en el champan.2” . después de 110 se popu Alre los que frecuentaban los 914 se estrend en Buenos cabaret. Entre sus personajes: Carlos Gardel iInmortalizé la Introduceién de drogas en la vida nocturna porteha cuando grabo “Tiempos viejos' del recorda- ba los anos apacibles en que “eran otros hombres mas hombres los nuestros, / No se conocia cocd ni morfina", en que habia "minas fleles de gran corazén / Que en los bailes de Laura peleaban / Cade cual defendiendo su amor", Las drogas, los hombres débiles y el cabaret habian ocupado el lugar de aquel tiempo mis libre, ante- riores a la reglamentacton de la prostitucién por el Estado, A dife- rencia de los hombres y mujeres independientes del pasado, los “modernos" —es decir, los débiles—= necesitaban drogas, y las mujeres fuertes traicionaban a sus hombres, De este modo, Gardel vinculaba el pasado nostalgic libre de drogas con la época de los especticulos musicales de indole prostibularia y las relaciones de género més tradicionales.?" ‘Tanto las drogas como la trata de blancas suscitaban temor. En mayo de 1920, la Asociacion Britdnica de Actores recibié una carta donde se le advertia que tuviera cuidado con los tratantes de bl. cas que utilizaban drogas pat 1 aprovecharse de los trabajadores de teatro o cabarets en Buenos Aires: “En el hotel, el camarero pone droga en la comida o tiene un duplicado de las Haves del dormito~ rio; por supuesto que se usan mu chos otros métodos, pero en. definitiva, secuestran a la muchacha y luego la internan en una de sus numerosas casas, de las cuales le resulta imposible escapar".”” Cuando se pidié al Ministerio de Relaciones Exteriores que se cer- ciorara acerca del problema, éste declaré que, aunque no habia re- cibido noticias similares con anterioridad, “No habia razon para no creer en el informe”, Por él contrario, al cabo de afos de trabajo en Buenos Aires, Lighton Robinson seguia haciendo campanas para marcar la dife- rencia entre la mala reputacion de las camareras de café y la de la burg en la capital argentina, Por consi- c antes pal ea ‘un ar- iquier joven que se com- ) Sudamericanos no “podia era un lecho de rosas”. El Escaneado con CamScanner 184 Bl sexo peligro articulo del Vigilarice Record decia asi: “Nosotro el caracter inevitable por el cual... en los cabarets de jnuchachas deben complementar sus salarios con Ia v bidas y el efercicio de la prostitucion”.” La relacion de la prostitucién con el tango y tuosos fracs, Al vestirse como los hombres de la elite, proclamaban el derecho a cantar las canciones de los hombres,“* Maisani y Rosita Quiroga, otra cantante de tangos de la década de 1920, pronto se hicieron famosas por la radio, un medio en eb gue su presencia fisica no podia interferir con el mensaje transmi- tido, Estas mujeres eran las Unicas voces femeninas aceptadas, que establecian un equilibrio respecto de la perspectiva masculina del tango. Hacia la decada de 1980, se agregaron Libertad Lamarque, Anita Palermo, Mercedes Carné y Marta de los Rios.** Las mujeres podian cantar los tangos que exaltaban el viejo barrio o la adotescencia, pero: sunnde ae sp icoteness con ais ser selectivas, ‘eancio- @ respuesta a i SR a Escaneado con CamScanner 190 El sexo peligroso Fl tango era la expresion acabada de una vision masculina de la sociedad argentina, porque los temas de sus letras eran fucrtemen: te miséginos. Sin embargo, las mujeres insistian en su derecho a cantar, aun cuando debieran hacerlo por radio o vesti con ro: pas de hombre. De este modo, aseguraban una presencia fement na, aunque no una voz femenina. Su popularidad también fue un factor que contribuyé a la reputacion del tango. Y cuando los ar- gentinos empezaron a hacer peliculas sonoras, en la década de 1930, el tango fue el primer motivo, y las cantantes de tango como Libertad Lamarque se convirtieron en importantes actric ‘Ademas de la radio, el teatro constituia otra posibilidad para la expresion de las mujeres, pero esta forma de empleo era conside- rada tan inmoral como trabajar en los cabarets 0 en los musi -halls. Después de la exitosa produccién de la obra de teatro sobre gaucho Juan Moreira en la década de 1880, el teatro local se afian- z6 y extendié la demanda de actores y actrices. Juan Moreira se presenté por primera vez como produccién de circo. En la década de 1880, los circos eran territorio neutral para gente de todas las clases, hombres y mujeres que querian disfrutar de una forma ptiblica de entretenimiento. Mas alla de que sus participantes fu ran hombres o mujeres, los circos eran considerados entreteni- mientos decentes, aunque en el ptiblico se mezclaran los individuos de clase baja con los nijios bien, tanto se tratara del famoso clown inglés Frank Brown como de las acrobacias de las familias Podesta y Scotti? ‘Antes de la introduccién del teatro en el circo, las obras de tea- tro habian formado parte integral de la cultura de elite en Buenos Aires, Pronto, el advenimiento del sainete espafiol, farsa cémica burlesca en un acto, cambio esta situacién. Después de 1884, los realizadores circenses, que luego fueron convocados para actuar en teatros regulares, interpretaron estos sainetes en toda la ciudad y en el campo. Las obras tipo vaudeville, a menudo, tenian acompa- fiamiento musical, y se necesitaban profesionales nativos —hom- bres y mujeres— de talento. Pese a que las intérpretes circenses tenian u mente buena, la asociacién del teatro con el cineal dota a denigracién, considerandolas inmorales. El caracter inde} 2 Hic te Ja vida de Jas actrices y los peligros involucrados en ee foe es de ¢ to habian convertido a la profesion es wy dable para mujeres. En la Argentina, este Betas por los vinculos estrechos entre la trata de Proc tante, la posibilidad de las actrices de ahs ana convirtiéndose en estrellas, constituent A 2 muchas jévenes, europeas y argenti ‘ula un pode- Aires en busca de trabajo. nas, que llega- Escaneado con CamScanner Tango, género y politica 191 Hacia la:década de 1890, los sainetes argentinos adquirieron tanta popularidad que muchos teatros porterios empezaron a dar- les mas importancia que a las versiones espafiolas mas tradiciona- les. Muchos autores se interesaron por ellos cu: producir beneficios en el teatro estable. Vender obras de teatro era mucho mas ventajoso econémicamente que escribir libros. En pri- mer lugar, no hacia falta contar con una audiencia letrada. En segundo lugar, las obras teatrales establecian una conexion erno- cional inmediata entre el autor y el publico. Todos estos factores alentaron a los escritores de sainete a tra- tar temas familiares para un publico de trabajadores o de gente con mas medios, hombres y mujeres. Si el tema se vinculaba a una clase en particular, los sainetes solian incorporar comentarios ex- plicativos para aquellos que no pudieran entender lo que ocurria. También incluian discusiones sobre acuciantes temas contempo- raneos. Como sucedia con el tango, los autores usaban el lunfardo para dar a entender que los personajes de la obra vivian efectiva- mente en la Argentina. Una vez que se establecia el lugar geogra- fico, las relaciones familiares, la perversi6n sexual, las circunstan- cias econémicas, la vida rural, la corrupci6n politica, la enferme- dad, el amor, la muerte, la violencia de las patotas y la vida social, se discutian en el contexto argentino. Los escritores sentian una particular aficién por los temas vinculados al submundo: el delin- cuente, la prostituta y el dandy. . El sainete argentino se afianz6 hacia principios del siglo XX. En 1895, una compariia espajiola dio A vuelo de péjaro, de Enrique de Maria. Los personajes de la obra eran un rufian criollo, “El Nene”, y su prostituta, Manuela. Para comunicar que se trataba de perso- najes locales, un actor desempenaba el papel de un visitante ex- tranjero que preguntaba qué idioma hablaban y al que se le expli- caba que era lunfardo, “un dialecto que estila la gente baja”. Los sainetes también introducian a huelguistas, rufianes, la vida fami- liar en los conventillos y hasta campanias de salud de la Asistencia Publica.” ; ; La condicién de las mujeres trabajadoras, prostitutas 0 no, era central en el sainete, que constituia una oportunidad para discutir el genero y las relaciones de clase, a la vez que generaba una de- manda de actrices locales. A menudo, las mujeres, en estas obras, eran simbolos de la tirania social, econémica y politica. Un tempra. no ejemplo de esto fue la obra en un acto de Miguel Ocampo, Otra revista. El tema era la revuelta politica de 1890, pero habia una escena donde un policia arrestaba a dos mujeres jovenes por cami- Ja calle Florida, alegando que se tratab: nar por a de una ord municipal. Las mujeres respondian al unisono: aoe ando empezaron a Escaneado con CamScanner 192 Bl sexo peligroso “No entiendo por qué me impiden caminar, es un total abuso de autoridad, un intento de robarnos la libertad”."' El oficial se muestra comprensivo y les sugiere que caminen por otra calle. La situacion de estas mujeres era similar a la de las prostitutas del centro de Buenos Aires en la década de 1880, cuan. do Torcuato de Alvear decidié embellecer Ja ciudad eliminando a la prostitutas. Unos afios mas tarde, tuvieron gran difusion en Buenos Aires los sainetes del dramaturgo uruguayo Florencio Sanchez, que con- tinuaron la tradicion de asociar la politica con las relaciones de género. Sanchez, anarquista, estaba muy preocupado por eld rioro moral de la familia obrera, como resultado de las tensiones originadas por la inmigracion, las dificultades econémicas y los gobiernos insensibles. En Canillita, una madre y su hijo mantienen al jefe de la familia. El desalojo, una obra que se da por primera vez én 1906, mostré la insensibilidad de los propietarios cuando un trabajador debe hospitalizarse y su familia queda librada al ham- bre y la miseria. Al afo siguiente, se conoci La pobre gente. En este sainete, una madre y su hijo menor tenian que enfrentar al padre, que exigia que la hija mayor se prostituyera. El tema comun en estas obras era la sociedad inmoral y las mujeres victimas de los jefes de familia. Esto no significaba que Sanchez y otros escritores de sainete no creyeran en la inmoralidad de las mujeres. Sin duda, otro tema favorito era el frecuente recha- zo de la mujer a la posibilidad de rehabilitacion. Si la redencion significaba pobreza, las mujeres a menudo optaban por una vida de vicio, mas confortable. Un ejemplo clasico de este tema fue El mal6on blanco, de Vicente Martinez Cuitifio, de 1912. En esta obra, Regina era obligada por su padre a casarse con El Chervo, un hombre que resultaba ser un rufian. Aunque su anterior novi Chiquin, que era pobre, se esforzab: Se OVIOs a por salvarla, ella preferia la esclavitud a la pobreza. En 1922, Elotro mundo, di tenia un tema semejante.™ » de Carlos Pacheco, Si bien estas obras hacian referencia a ma 0 como responsables de sus propias decisi conviccién de que los hombres obligaban a lng neice Partian la cer relaciones de explotacion. Una obra de tos eres a estable- vertida sobre hombres bisexuales vereaho re audaz y contro- 1914, Los invertidos, del anarquista yea Sobre este tema. En trenaba en Buenos Aires. Su eje ce; osé Gonzalez Castillo, se es- madre descubria que tanto su espose Gancrs Come una mujer y amante eran bisexuales. Cuando ella ae el que deseaba ser su 4 a punto de ceder a Jos las mujeres como victi- Escaneado con CamScanner Tango, género y politica 193 avances de su amante, irrumpen sus amigos travestis, Cuando ella descubre que su marido también es bisexual, se enfrenta con ambos hombres. Dispara contra su supuesto amante, le entrega el arma a su marido ¢ insiste en que se mate para salvar a su hijo del mal ejemplo." Esta obra muestra la ambivalencia de los anarquistas respecto de la homo: idad. Al haber aceptado el “testimonio” médico contempo: lavhorne adquirido, la madre defiende a su hijc Jos habitos inaceptables de su padre. El tema de la mujer que res- cata al resto de milia, salvandola de la homosexualidad, no correspondia solo a la ideologia anarquista, y su utilizacion en 1914 prefigura la argumentaci6n que justifico la reapertura de los pros- tibulos, por parte del gobierno peronista, en 1955. Es posible que la mejor expresién de la conciencia anarquista de culpabilidad masculina en relacién con la violencia familiar —y la incapacidad de tratarla— sea la de Eduardo G. Lopez, en El pesca- dor, de 1910. En esta obra, un dandy urbano tenia la audacia de; entonar esloganes anarquistas, aunque al mismo tiempo era un opresor de su esposa. Cuando se lo enfrentaba con esta contradic- cién, el hombre se disculpaba declarando que habia en él una “bestia” incontrolable que lo obligaba a tratarla miserablemente.™ Su actitud se parecia a la critica de las anarquistas feministas hacia sus correligionarios varones. Las obras de teatro eran muy populares en Buenos Aires, y gente de todas las clases asistia a las representaciones. El publico de teatros y cines se duplicé entre 1900 y 1909. Hacia 1909, los tea- tros portenios exhibian mis realizaciones de sainetes locales que espafioles, franceses ¢ italianos. Sélo el cine atrajo a un publico mas vasto que el de los sainetes.% ’ ‘Asi como el sainete nacional fue utilizado como vehiculo por las posiciones anarquistas relacionadas con el género, también incor- poré el tango como icono cultural. Ya en 1897, un sainete de Eze- Gulel Soria, Vida nacional, incluia un desfile de bailes contempora- teos que terminaba con un tango. En 1908, en Garras, de Eduardo Lopez, un personaje bailaba un extrafio tango, mientras que un Obsewwador, dirigiéndose a la audiencia, aseguraba proféticamente que “El tango... antes era bailado por los dandies de la clase baja aon guitarra y acorde6n; y ahora que ha crecido, debemos usar el frac y los guantes blancos”.*” Ei tango tuvo su primer éxito teatral en 1918, cuando el sainete Los dientes del perro, de José Gonzalez Castillo y Alberto Weisbach, se convirtié en un suceso al sustituir un tango cantado por Manolita Poli por Mi noche triste”, el éxito de Gardel. A partir de entonces, S€ hizo casi obligatoria la incorporacién del tango popu- xualidad era un rasgo a fin de que no “adquiera” Escaneado con CamScanner Bl sexo peligroso 194 devall, lo; ido, segtin Domingo Ca nero literarig lar al sainete. En cierto sent sainetes empezaron a perder su significacion como cuando se subordinaron al baile." ‘A diferencia de las letras de tango. | ainetes eran mas explicitamente politicos que personales, En el sinete, una mujer victimizada por un amante rico no era la nica que padecia esta situacion, y a un hombre abandonado por su devante, la cual habia optado por una vida de lujo y decadencia, s le decia que su tragedia personal era el r¢ jultado de las condicio nes sociales y politicas. Paulatinamente, sin embargo, el aspecto politico del sainete fue desapareciendo. Mientras que el contenido temitico se sacrificaba en beneficio del tango, apare ia otro género teatral que continuaba el discurso politico sobre el género y la fa milia: el teatro grotesco. Este nuevo tipo de obra prolong s temas de los primero aba la tradicion del sainete en el tido de que debatia los motivos de la desintegracion familiar, pero tendia a enfatizar las causas econdmicas y te nolégicas, asi fomo las politicas. Tipico de este género fue Mateo, de Armando Discépolo, La obra tenia el nombre del protagonista, un hombre de familia que no lograba mantener a su mujer y a sus hijos, pero el problema de Mateo no era moral. Eran las condiciones economi- cas, y no tanto la conducta personal, las que explicaban ¢l dilema familiar. El advenimiento del teatro grotesco abrié un nuevo di curso sobre los problemas de la sociedad bonaerense. La prostitu- seguia siendo abundante, pero las condiciones sociales complicaban con los avances del capitalismo industrial, en par cular con el crecimiento de la fabrica, cuya tendencia era dejar a Jos hombres sin trabajo y exponer a las mujeres a nuevos peligros. Parecia no haber salida para la familia obrera. ‘Al mismo tiempo que el teatro argentino producia obras grotes~ cas, los tangos reflejaban esta vision pesimista de la sociedad. Una serie de tangos de Discépolo, sumada a la produccién de otros le- tristas, prefiguraba la época de la mishiadura: de pobreza e ignoml- nia. Una vez mas, el tango se entrelazaba profundamente con la evolucion del teatro argentino. El desarrollo de la novela acompanaba el de la prostitucién le- alizada, el tango y el sainete. Pese a que los argentinos empezaron e escribir novelas desde 1840, el publico lector era limitado. Sélo ania educacion masiva, después de 1860, y con los avances tec- nologicos de la imprenta, la novela conté con mas Peeioresientla decada de 1880. En las primeras novelas argentinas, las ait fas aparecian como las portadoras de la enfermedad y nog! Iidad_o como victimas pasivas. Por ejemplo, la novela de E nfo Heat pacercs de 1884, Misica sentimental, vinculaba la eager ; prostitucion femenina con la sifilis y la muerte. Y las dos novelas de Silverio cion Escaneado con CamScanner Tango, género y politica 195 pee purer Rublleadas en 1886, ligaban la prostitucién a la deca- ee siglo jbduercp Lopez Bago publieé Carne pee eae olea ss probable que Lopez Bago fuese espanol, su aes ante porque fue publicada en Buenos Aires e hizo conocer el problema de la trata de blancas a los lectores argenti- nos. Carne importada narra la historia de una hermosa huérfana espanola que viaja por barco a Buenos Aires en busca de un tra- bajo de institutriz. Durante la travesia se hace amiga de un elegan- te aleman que termina siendo el jefe de los traficantes judios inmi- grantes. Sin que ella lo sepa, él hace un arreglo para que la seduz- ca el hijo de un poderoso politico argentino, un acto que la lleva a un prostibulo legal y por fin a la muerte.*! Hacia principios del siglo XX, las novelas argentinas empezaron a formular el tema de la prostitucién en un nuevo contexto. Con- cebian a las prostitutas como mujeres fatales ligadas a los anar- quistas. Tres novelistas, Francisco Sicardi, Manuel Galvez y Rober- to Arlt, mantenian un discurso particularmente apremiante acerca de la relacién de la prostitucién y el género con Ia revolucion poli- tica. Sus novelas, vinculadas con los Versos de una... de 1920, de Israel Zeitlin (seudénimo de César Tiempo), elevaron las discusio- nes politicas que se encontraban en el sainete, colocéndolas en un huevo plano, marcado por el reconocimiento de que sdlo un regre- $0 al auitoritarismo aliviaria los temores de la clase media en rela- cién con las mujeres y los politicos populates radicalizados. El doctor Francisco A. Sicardi (1856-1927) escribié la primera novela de esta clase. Pese a que era un higienista liberal, confiaba en la literatura para tratar temas que, segun él, estaban mas alla Gal alcance de la ciencia y de la medicina. Sicardi fue el primer novelista que contemplé la posibilidad de que una prostituta pu- diera dejar de ser victima para transformarse en una revoluciona- ria y aliarse a la causa anarquista. Entre 1895 y 1902, Sicardi eseibid einco novelas que por ultimo se unferon bajo el titulo de fect) extrano. Con un Ienguaje apasionado, descripeiones vividas Geiipaieajenrbanoyportenoly roméntico en sus excesos literarios, el palsvafo también confiaba en las técnicas naturalistas para Libro extrafivida de los pobres, de Jos revolucionarios y de los ele- tos delictivos de la capital argentina. sae altima novela de la serie, Hacia ta justicia, imaginaba la for- ma de resolver el conflicto entre el bien y el mal. Armageddon re- .sentaba un combate entre un gobierno argentino corrupto, liga- aoe jos capitalistas perversos, y los trabajadores pobres de Bue- nos Aires. Lamentablemente, desde la perspectiva de Sicardi, los trabajadores se dividian por la ideologia. Los anarquistas, dirigidos por German Valverde, estaban empenados en la guerra de clases y Escaneado con CamScanner 196 El sexo peligroso unido las prostitutas y las trabajadoras, ¢l delito. A ellos se habian duefia de un prostibulo, entregadora y bajo la direccién de Goga, amante de German. cismo, representados por Ricardo Los abanderados del catoli también querian dirigir a los trabaja- Méndez y Dolores Del Rio, dores. Estaban comprometidos con el pacifismo, la plegaria y la destrucci6n del anarquismo. Entre los anarquistas y los catdlicos se encontraban los “trabajadores independientes” que aspiraban al cambio pero no querian vincularse con las actividades delictivas ni con la jerarquia religiosa. Los dirigia Elbio Errécar, un higie- nista comprometido (como Sicardi) y un reformador positivista e idealista. La revolucion comenzaria con un ataque anarquista a una f4- brica de tabaco, donde hombres, mujeres y nifios eran envenena- dos por vapores y elementos quimicos perniciosos. Goga y German dirigian el contingente de trabajadores indignados y los incitaban primero a quemar la fabrica y después a atacar a los catlicos. La revolucion habria perdido el control si Goga, a ultimo momento, no hubiera tenido una corazonada. En forma inexplicable, Goga des- cubre a Dios y la espiritualidad al recordar la generosidad que Dolores habia mostrado antes con ella. Goga decide proteger a Dolores contra la ira de la multitud y, al hacerlo, la prostituta se convierte en blanco de la ira de su amante. German termina ma- tando a Goga con un cuchillo. El horror del incidente le quita im- petu a la revolucion, permitiendo de ese modo que los trabajadores libres y moderados, conducidos por Elbio, negocien para conseguir ie posibilidad de elegir un re de trabajadores, sancionado por jobierno, para resolver los problemas italis- iss orale PI causados por el capitalis: La novela impacté y a la vez fasciné a los i estaban acostumbrados a personajes nee eae a fe aiotcdatiad) Dolores lefailequsariopte aun hutdano, exclama orgullosamente: “zYo, madre? {Qué ridiculo! {Si pans do!”. Poco después, Goga inicia una diatriba Ce ey eqeborta- Insensibles frente al terrible dilema que deben enireatas Ine ents. razadas solteras, forzadas a abortar. identificando ast cu citteeien con la de las esclavas blancas.” Si los argentines n> ater hablar de aborto, sin duda tampoco estabee dian ectes ena OF a hordas de trabajadoras y prostitutas marchar de wt aaeaeinar los anarquistas, al compas de la cancion de ee al unisono con {No ge desrotan! io we desvstan yranse el pecho. Los hom iSon bestias! bres las miran, iGuarden las rosas! Escaneado con CamScanner Tango, género y politica 197 jLos hombres son gusanos! Dejan la baba encima de las flores de la pradera jSe vuelven sanguinarios, se llenan di Tugas y mueren!™ Es posible que el publico, impresionado, se haya mostrado reti cente a comprar la novela, pero Ingenieros, colega de Sicardi, esta ba tan impresionado por el mensaje de Hacia la justicia, que eseri- bié una larga resefia elogiando la obra y alentando a los mi transmitir su comprensi6n de los problemas sociales a escritura de novelas. Como lo explicaba Ingenieros: “Pocos son los lectores que han sabido apreciar su originalidad. Mu chos criticos confiesan que no la entienden; algunos sin intencién de iro- nia, conflesan que la entienden demasiado bien (...) “Los psicdlogos y los socidlogos no pueden permanecer indiferentes a esta novela. Alli hay una descripcion de las personas que se convierten en agitadores y forman multitudes que participan en los conflictos sociales {y)... toda la serie de novelas contenidas en Libro extranio se refiere a la vida perturbadora y emocionante de nuestra ciudad de Buenos Aires”. Ingenieros estaba seriamente preocupado por la psicologia de las multitudes. Pensaba que el complot de Goga y German para que- mar la fabrica era una descripci6n precisa de cémo las multitudes desorganizadas se convierten en multitudes rebeldes. Sin embargo, criticaba la creencia de Sicardi segun la cual la clase obrera podia dividirse en forma tan, facil por la ideologia y pacificarse tan rapi- damente con la mera creacién de un tribunal obrero. En cambio, Ingenieros sostenia que la Argentina necesitaba grandes reformas institucionales.” La aparicion de Hacia la justicia fue un acontecimiento crucial en el discurso sobre la prostitucién en la novela argentina. Su publicacién coincidié con una época de violentas huelgas anarquis- las y con el temor real de que el anarquismo se convirtiera en la {deologia obrera dominante. El intento de asesinato del presicente Julio Roca, en 1902, trajo como consecuencia la promulgacion de la Ley de Residencia, mediante la cual el gobierno argentino podia deportar a los inmigrantes anarquistas y revocarles la ciudadania.* Cuando aparecié la siguiente gran novela que trato este tema, en 1919, habia sido sancionada otra medida antianarquista, la Ley de Defensa Social, en 1910, y también la ley contra los rufianes, de Palacios, en 1913. Hacta 1919, la mayoria de los argentinos no consideraba que Jos anarquistas ni los rufianes extranjeros cons- ‘atigyeranier Pbleuiae poblioos if Fotiales importantes. En meds eclmientos politicos, uno que Jegeron Tas novelas de Sicardl y que tuvieron en eucnte eae. : en cuenta el Ja trata de blancas fue Manuel Galvez (1882-1962), Roe heise Escaneado con CamScanner cone . — Nacha Regules empezaba en wn cabaret en 1910, prostitucton clandestina al tango ballado y al nugeniaatie 198 El sexo peligroso novelistas catélicos conservadores més importantes de principlos del siglo XX, que publicé treinta novelas, nueve blografias polith cas, ensayos y poesia, incluso dos novelas sobre la prostitucion, Nacha Regules (1919) e Historia de arrabal (1923) Ademas, reunié en un gran volumen sus memorias, Recuerdos de la vida literaria.” La decision de Galvez de escribir sobre las prostitutas en Buenos Aires no fue un dente, En 1903, cuando era un joven estudian a base de Historia de te, escribio la obra La hija de Atenor, que fue le arrabal. Su tesis en derecho, de 1905, analizaba la trata internacional de blancas y sus repercusiones en Buenos Aires, En 1910 eseribié un ensayo sobre las causas del desempleo en Buenos Aires, como parte de su tarea de delegado en una conferencia internacional sobre desempleo celebrada en Paris. Estos primeros: trabajos lo prepara- ron para conyertir la realidad de las trabajadoras en una ficcion realista.”” Galvez habia elegido la trata de blancas como su tema de tesis porque pensaba que, de ese modo, podria conjugar la profesion que je habian elegido sus padres —el derecho— con su verdadera vo cacion: Ja literatura, Su investigacion aportaba nuevos testimonios ‘a Jos reformistas morales porque documentaba en forma minu- Posa la existencia de traficantes extranjeros y destacaba su capa- cidad para sobornar a Jas autoridades portenas. Alli se narraban cas historias de engatios y crueldad hacia extranjeras obliga~ das a prostituirse en Ja Argentina. Sus vifietas provenian de los periodicos locales y sus estadisticas, del Dispensario de Salubri- n Desde entonces y durante muchos arios, la tesis de Galvez fue citada por investigadores fascinados por la historia de la trata de plancas en Ja Argentina, Sin embargo, Galvez mismo se encarg6 de purlarse del trabajo, calificandolo como mala literatura, y nunca mas volvié a enfocar el tema de Ja involuntaria comercializacion del ‘sexo femenino desde la misma perspectiva. Cuando en sus novelas aparecian prostitutas, 6© trataba fundamentalmente de criollas, no be extranjeras, y cuando referia como habian Hegado al negocio. rara vez mencionaba los prostibulos legales o alos Tuflanes extran- Jeros, é ¢pcaso Calves pensaba que Ja trata de blaneas: no eran jas causas principales de la PAO prettiialsn Aires? Asi parece, En todo as, podria haber escrito una ae . En cambio, ese tad. ribié Nacha Regules, con un COO Came de ar tinos criollos y con la prostit sepertorio a y 2 wci6n clandestina Escaneado con CamScanner Tango, género y politica nightclub. Alli, segun su descripcién, “lo: jovenes de ¢ ta, sus amantes, los curiosos y algunas much: : ‘ s, los achas ‘de la vida’ que yenian solas” bailaban el tango y bebian champan. Nacha Rane les era una de las mujeres que estaban sentadas co; 1 u a ‘Ss con un grupo de hombres de influencia. Era humillada por su protector, Reman ao peels, un reformista bien intencionado, trataba de resca- tarla.” A diferencia de la historia tipica sobre la trata de bl villano de Nacha Regules era Dalmaci tino malvado con amigos influyentes. lancas, el io “Pampa” Arnedo, un argen- 2 nal Tgnacia “Nacha” Regules, una argentina, era victima de una relacion amorosa, no de la trata de blancas. El hombre que trataba de salvar a Nacha, Monsalvat, también era criollo, Fernando Monsalvat creia con fervor en su posibilidad de mejorar las condiciones de vida de Buenos Aires a través de la reforma social. A cambio, perdié su herencia y su sa- lud. Los amigos catolicos de clase alta lo consideraron un peligroso anarquista y lo evitaron. En respuesta a los vanos esfuerzos de Monsalvat, Nacha Ilego a la conclusién de que la tnica ayuda po- sible estuvo en su propia salvacién espiritual y abnegacién perso- nal. Una vez comprendido esto, Nacha se arrepintio de sus pecados se salvo. Cuatro afios después de la aparicion de Nacha Regules, Galvez publicé Historia de arrabal. Esta segunda novela destacaba una vez mas el papel crucial que desempenaba la religion de la mujer en la salvacion moral. En este caso, en lugar de una mujer fuerte, Galvez escribié sobre una que era incapaz de salvarse a si misma. La protagonista era una criolla, Rosalinda “Linda” Corrales, victima de Ja violacién de “El Chino”, su hermanastro y rufian. El hombre que queria salvar a Linda era Daniel Forti, un albanil que declaraba ser anarquista.”* saderencta de Nacha, Linda era una persona de poca voluntad atrapada en las garras de un Rasputin. Cada vez que El Chino la miraba, ella perdia toda su voluntad. Daniel no podia ayudar a Linda, porque también él estaba preocupado por su propia vida. Pese a ser un organizador obrero y un ferviente seguidor de Bakunin y otros revolucionarios anarquistas, no estaba dispuesto a ayudar a la mujer que amaba porque eso le ae incomodi- dades y posibles problemas. Cuando Linda Ie dice que ha sido vio- lad: sa hermanastro, Daniel se muestra reticente a cumplir la A Por se tievarla a su casa. Le da vergiienza presentarle a su promesa de tujer que no es virgen. Mas tarde, Daniel posterga la madre pn es da de las garras de El Chino, que la ha _obligado salvacion ae ile para buscar clientes. Esta vez, Daniel vacila porque a hacer la cals jo su relacion con otra mujer. La indefensin de Tinea y ta vacilacion fe Daniel dan lugar a un final tragico en el Escaneado con CamScanner 200 El sexo peligroso que el hermanastro perverso obliga a Linda a clavar una daga en el corazon de Daniel, del mismo modo que German mataba a Goga. Los nexos entre Nacha Regules, Historia de arrabal y Hacia la Justicia no eran casuales. En las memorias de Galvez, éste recono- ce u deuda intelectual con Sicardi. Si no hubiera leido Libro extra- fio, confesaba Galvez, probablemente nunca habria escrito Nacha Regules ni Historia de arrabal.” La preocupacién de Sicardi por las implicaciones revolucionarias del problema social, las graves cues- tiones de clase que debia enfrentar la politica argentina, influyeron profundamente en las obras de Galvez y otros.”° En Nacha Regules y en Hacia la justicia habia anarquistas, pros- titutas y reformistas sociales, Sin embargo, Galvez, con una posi- clon idéologica que diferia basicamente de la de Sicardi, no estaba de acuerdo en desencadenar el mismo tipo de revolucién, aunque mas no fuera en la ficcion. Sicardi tenia gran conviccién en las soluciones racionales para los conflictos sociales y politicos y una fe permanente en la racionalidad de los médicos socialmente cons- cientes, como Elbio. Galvez no. En Nacha Regules, Amilcar Torres, médico policial y especialista en trata de blancas, negaba la facti- bilidad de la reforma social y consideraba que la revolucién era imposible.”” Para Galvez, las amenazas anarquistas eran mas simbélicas que reales y la revolucion social parecia menos probable que en la épo- ca en que fue escrita Hacia la justicia. Aun cuando Nacha Regules fue publicada en el mismo afo en que tuvo lugar la Semana Tra- gica, la amenaza del anarquismo ya habia sido reemplazada por la del comunismo y el socialismo. Es mas, las huelgas habian demos- trado que las fuerzas represivas eran mas fuertes que cualquier amenaza anarquista, y esto estaba claro tanto en Nacha Regules como en Historia de arrabal. La fe catélica de Galvez era otro factor que lo separaba de Sicardi. El compromiso religioso personal le daba fuerzas a Nacha y habria salvado a Linda si ésta hubiera sido mas fuerte. Sin em- bargo, la descripcién que hace Galvez de los reformistas catdlicos daba lugar a una fuerte critica. A diferencia del modo en que Sicardi describia a los reformistas catélicos, en Nacha Regules Galvez los representaba a través de insignificantes mujeres de clase alta inte- resadas s6lo en la caridad, pero no en la reforma. En realidad, Galvez calificaba con palabras tan mezquinas a los reformi: tas catélicos, que el periédico socialista La Vanguardia publied la ne. vela en serie. Aunque los intelectuales catélicog ta po aine resefias sobre Nacha Regules, Galvez la consideraba io, ars catélica que habia escrito, porque mostraba que la sah para, mas ritual personal, y no la revoluci6n 0 la caridad, era la uni, espi- cién para los problemas sociales.”° ca solu- Escaneado con CamScanner Tango, género y politica 201 El compromiso de Galvez con el catolicis mente en su actitud hacia el aborto. Nacha, a» difere senegaba a abortar después de una relacion amorose qua ae Gejado embarazada. Como le decia a Monsalvat. “Oh com, ene cuando el hombre que me deshonré aetia Ne cepa quefo nif, mi tinica seguridad, la tinica persor abana ee permitido acercarme a mi madre y obli Fee ee PN ray aiiz alnininio ero pose on tree ae mina casada y honorable. Soe OO Os El capitalismo y la religion i 4 1819. Bn Libro extrafo, de Sicardi. la fabrica era el lugar del cone Meterrealns@clieriseside laidestruccion’de las: oe eae Be & arrabal, de Galver, Ia fabrica era el reftigio de! esas , un lugar donde Linda gan6 dinero suficient. ner a su hermanastro y, por lo fae eae que fue despedida Ea cINeRLIE MCL reac roeble cis Tees cién de mujeres era no tanto la fabrica como el i mercial de las tiendas de ropa. Nacha e Snares oe pene ee a acoatitucion pera Sa ane aa do maniqui por las escaleras. Le cobran una multa entices pumperio que queda nuevamente en la calle. Eee vez estaba totalmente comprometido co ‘6 un retrato preciso de la See ee aie go leeaage ee ec eaiamrio aocial dinidoeimentciontea tars necesaria como para una novela hist6rica”." Mientras escribi Nacha Regules consulté con la socialista Carolina Muzilli. La e ae Macha Regules cons ted fue tomada de un incidente referido por Muzilli en un estudio sobre el empleo femenino de 1913.*! En Lasea de autenticidad, Galvez visite también algunos de los peores barrios de Buenos Aires, a fin de situar la accion de Nacha Regules ¢ Historia de arrabal en un contexto apropiado. Visite por primera vez un cabaret, acompafiado por amigos experimentados, para poder describir el tipo de gente que lo frecuentaba. Delibera- Famente, Galvez busco un conocido prostibulo clandestino, donde Pampa Arnedo tomaria a Nacha. Pese a esta atencion rigurosa al contexto fisico, es evidente que Galver confio en sus propias opiniones religiosas, econdmicas y de género para construir los argumentos de sus dos novelas. Esto sre eese con nitidez.en cl cambio de actitudes de Nacha hacia el destino. Al comienzo, confiaba en que “Todo era obra del destino Une placable fatalidad Ja habia empujado bacia el mal. Inutil defenderse. El mal era mas poderoso. que la voluntad de una pobi trend Guano hace su wltimo esfuerzo para escapar de las ne rier; Pampa Arnedo, un abogado piadoso (como Galvez) ones 5 tela de juicio su ‘sentido de indefensién: “Su destino? Esa es at Escaneado con CamScanner El sexo peligroso 202 su proplo destino”. Nacha Jizar su matrimo uno se cre palabra sin sentido. Ca¢ por fin, se da cuenta de esto cuando decide no nio sin amor con un ric nadero y se con él hombre a quien realmente ama. Su matrimonio con Fernando, que acaba de perder Ja vision, la lleva a una pobreza puri a. Nacha per este matrimonio de sacrificio le permitiria ser “perdonac por la vida, contra la que he faltado. Por el Amor al que tanto ofen di. Por mi misma. jNecesito perdonarme a mi mismal...”* Como Linda no podia arrepentirse, moria. Otra diferencia distinguia las novelas de Galvez de las predecesor. En Libro extraro, Goga tenia una apasionada relacin amorosa con German. Nacha rechazaba este tipo de amor porque se sentia indigna de Monsalvat y permanecia casta con él hasta que se arrepentia y se casaba. Linda no tuvo esa oportunidad, porque El Chino siempre le impidié la unin con Daniel. Esta diferencia es crucial, ya que constituye la clave para comprender el cambio de las relaciones de género en la Argentina del siglo XX. ‘Silos hombres eran lo suficientemente fuertes como para dirigir la revolucion, un escritor como Sicardi podia contemplar la unién sexual de prostitutas y anarquistas. Si las mujeres eran considera- das mas poderosas que los hombres, tanto la revolucién como la union carnal de la prostituta fuerte con el anarquista débil resul- taban peligrosas de consumar, pues las relaciones sexuales afian- zarian el poder de las mujeres y, por lo tanto, ganarian poder po- litico. Por ende, Galvez util rie ‘de obstculos para mantener separados a los potenciales amante: Por la época en que Roberto Arlt publicé Los siete locos, en 1929, y Los lanzallamas, en 1931, la separacion de la prostituta y el anarquista era aun mas imperativa. Las dos novelas estan directa mente vinculadas en la medida en que Los lanzallamas termina la historia que comienza en Los siete locos. En estas novelas, el anarquista y revolucionario principal estaba castrado y la prostitu- ta era frigida. Ninguno podia compartir una experiencia sexual de Proereacion ni podia llevar a cabo la revolucion. Los lanzallamas mage tee ido la prostituta y el anarquista huyen, La revolucion mundo que Roberto . mente diferente dele Calves reabiactaa Canes ea criticaba ablertamente a Galvez tanto a nivel personal come nant co en mordaces articulos periodisticos. Su manifesta aninge we hacla un eseritor que despreciaba por sus perspectivas do eed alta, lev a algunos a preguntarse si el joven escritor fyte, CASE Nacha Regules." t habia leido Sin duda, Arlt habia leido la novela, ya que taban sobre problemas de género semejantes, oneos PTAs tra- "embargo, la ba que por Dios, de su Escaneado con CamScanner Tango, género y politica 203 posicion de superioridad con que Arlt observaba la vida en Buenos Aires era distinta. A diferencia de Galvez, que pertenecia a una s6lida familia del interior, Arlt era hijo de un inmigrante. Pese a haber sido echado de la escuela a los ocho afios, Arlt eseribia lo suficientemente bien como para conseguir trabajo como reportero en un diario. También escribié novelas y obras de teatro. Para el mundo de clase baja que Arlt describe, la religion no constituia una fuente de tranquilidad ni una posibilidad de salva- cién. Buenos Aires era un lugar helado y duro donde los hombres extorsionaban por dinero, tomaban drogas, abusaban de las muje- res y los ninos y, sin embargo, se sentian impotentes. Sus perso- najes eran sexualmente adolescentes y preferian la masturbacién a los encuentros sexuales con mujeres. Reflexionaban acerca de la revoluci6n, pero sin definir si seria anarquista, fascista 0 comunis- ta, La realidad era tan dificil de abordar, que Arlt confiaba funda- mentalmente en la ironia, el absurdo y las técnicas de la investiga- cién criminal para cuestionarla y reconstruirla. El argumento de Los siete locos narra el encuentro de Remo Erdosain, un desfalcado insignificante, con una sociedad secreta dirigida por el Astrdlogo, el revolucionario. La revolucion del As- trélogo, supuestamente, debia ser financiada como una cadena de prostibulos. Hipélita, la mujer que mas tarde debia estar a su lado durante la revolucion, era una prostituta frigida que habia tenido siete abortos, y el Astrélogo era impotente como consecuencia de un accidente. En estas circunstancias, la prostituta y el anarquista eran iguales. Cuando Hipdlita conoce al Astrélogo, trata de ponerlo en su lugar; pero, al igual que Linda, Hipdlita siente que el Astrologo Ja domina.”” Cuando le confiesa la atrac- cion que siente por él, el Astrélogo le cuenta su castracién acei- dental. Hipdlita comprende entonces que él es incapaz para el amor fisico y la procreacion dice: “4Vos también?... Un gran dolor... Entonces somos igualcs... Yo tampoco he sentido nada, nunca, junto a ningtin hombre... y vos... vos podrias haber sido anza de vida!”.” la Gnica esperanya it rerdosain, cl desfalcador, para conseguir jante el secuestro, la extorsiOn y el crimen. Sin embar- una ficcion. peepee, por el Astrélogo y el nunca tiene lugar. Tampoco la revolucion. La : locos, Hamada Los lanzallamas, senalaba ¢, pero también alli, nuevamente, la 9 narra fundamen- 'y el asesinato de su n la Argentina desde n las relaciones de att H Escaneado con CamScanner 204 El sexo peligroso edad argentina ha estado mediado por las novelas y las revistas populares desde la Primera Guerra Mundial Para ograr este propésito, una serie de novelas planteaba relaciones que eran concebidas como amor con una mujer imposible: género en la soci la mejor de todas las mujeres, s6lo puede existir en tanto ruptura con todas las reglas sociales que gobiernan la sexualt- Gad. El sistema de género en Occidente se funda en el intercambio de mujeres entre grupos familiares para asegurar la reproduccion social... interesante observar que este momento de ruptura en el discurso sobre la: mujeres, la aparicion de la mujer imposible, ocurre en momentos de crisis Gel Estado: la Semana Tragica de 1919... (y) en 1928... (poco antes) del Serrocamiento de Yrigoyen por los militares el 6 de settembre de 1930". “La mujer imposible, Para la mayoria de los novelistas argentinos de la época de la prostitucion legalizada, las prostitutas impenitentes siempre eran mujeres imposibles y los anarquistas hombres imposibles. Desde esta perspectiva esta claro que las rupturas empezaron a aparecer en plena actividad anarquista en 1902, y no tanto en 1919, y re- aparecieron en 1928. i : Las prostitutas descriptas por Sicardi, Galvez y Arlt tenian ca- racteristicas comunes. Todas eran argentinas y clandestinas y tra- das eran consideradas in- bajaban fuera del prostibulo formal. To pajejles. La mayor parte habia contemplado la posibilidad del aborto y solo Nacha, la intrinsecamente “puena”, se habia resis- fido a matar al nifio por nacer. Todas rechazaban la vida que estaban obligadas a vivir. el conservador Galvez y el izquierdista Para el liberal Sicardi. ‘Arlt, el estatuto cambiante de las mujeres en la Argentina era po- tencialmente mas amenazador que el anarquismo. Sicardi pensaba que las mujeres independientes ya no concebirian hijos. La subor- dinacién y el autosacrificio de la mujer para Galvez eran los pilares Ge la familia catélica tradicional, y el futuro de la sociedad depen- Gia de la conservacién de las jerarquias, la religion y la familia. Hasta para un izquierdista como Arlt, el poder femenino era into- Jerable en una época en que la religién era inutil y parecia no haber esperanzas para los hombres. Si las prostitutas eran tan fuertes como los hombres revolucionarios, el matrimonio tradicional no See ae propésito util. Por lo tanto, la igualdad sélo podia a BES oe de relaciones no fisicas, la autogratificacion 0 A pesar de sus di! Seren union dias eens Se sas y a los anarquistas como sus ‘utas como mujeres peligro- espe (eniatlel aborto starch ee cit ete oe como un problema dentro del argumento de le Hotere, Telos argumento de la historia. Todos Escaneado con CamScanner Tango, género y politica 205 discutian los aspectos desigu hombre-mujer en la sociedad que la ideologia politica dividia a masculinos a la dominacién femenina y sus inquietudes respecto de las familias inmorales y disfuncionales otorgaban cierta cohe- sién a su discurso. Para explicar las implicaciones de las cambiantes relaciones de género en la Argentina, estos escritores debieron abandonar el tema de la trata de blanca rvidumbre sexual femenina involunta- ria— para concenti en los peligros de la debilidad masculina en la Argentina. La vinculacién entre las relaciones de género y la revolucion frustrada sugeria que las estructuras del autoritarismo eran necesarias para recomponer adecuadamente las relaciones entre hombres y mujeres. En estas circunstancias, creer en el ca- racter pasivo de las esclavas blancas, incapaces de decidir su des- tino, contrariaba el programa de muchos escritores argentinos en la década de 1920. La necesidad de abandonar el tema de la trata de blancas se puso de manifiesto con claridad en un incidente protagonizado por otro escritor, el poeta César Tiempo (Israel Zeitlin), en la década de 1920. Vinculado al grupo de escritores de Boedo, del que par- ticipaba Roberto Arlt, el joven Tiempo decidié hacer un “verdade- ro chiste” a sus colegas creando una poesia que, supuestamente, habia sido escrita por una prostituta ucraniana llamada Clara Beter (por bitter: amargo). El poema fue publicado por primera vez en periédicos y mas tarde en una compilacion con una introduc- cion escrita por Elias Castelnuovo, otro conocido novelista del gru- do. Len a ease de la historia tragica de la vida de una mujer a quien Je arrebataban una infancia feliz y luego se veia obligada a hacer la calle, convirtiéndose en una prostituta en la Argentina. No obs- calle. “java tenia una notable humildad. Consideraba que su pro- a degradacion no tenia importancia si se la comparaba con la Piquacion de los pobres, como ella dice en “Mi dolor”: 6 ¢ inaceptables de las relaciones “A veces tasta me da vergienza de lorar Stando en Io pequefia que es mi pena pate la enorme pena universal. Hue es mi dolor de triste yiradora 29 e*el de aquellos que no tienen pan?”.” La imagen creada por Tiempo a través de Clara Beter era parti- Jarmente convincente, ya que la piedad y la humildad cae zaban sus versos. En mas de un sentido, Clara era una mujer ideal. Escaneado con CamScanner 206 El sexo peligroso s destacados de su . que, no sin exac ira Beter es la voz Castelnuovo, uno de los voceros anarquist €poca, en su introduccidn a los poemas di titud, se lamaban Versos de una..., escribe angustiosa de los lupanares. E mia de todas las mujeres infam elemento nuevo a nuestra literatur protesta: protesta el que la mira. Ella cay6 y se levanté y ahora nos cuenta la historia de sus caidas... Esta mujer se distingue comple- tamente de las otras mujeres que hacen versos por st espantosa sinceridad”.°! Clara Beter podia dar origen a una revolucion, pero nunca participaria activamente en ella. La verdadera mision de las mujeres era dar un ejemplo, no romper las reglas. Los poemas tuvieron un éxito impresionante, porque bres como Castelnuovo realmente deseaban creer que una mujer podia conservar su pasividad y humildad frente a la humillacion y la degradacion. Querian conocerla, salvarla. El Unico problema residia en que Clara era el producto de la imaginacién de César Tiempo, que hasta llegé a establecer un domicilio para ella en Rosario, Santa Fe, a fin de que alli pudiera recibir la corresponden- cia de sus admiradores. Por fin, presionado por amigos literarios como Castelnuovo, que estaban deseando conocer a esta mujer ideal, Tiempo se vio obliga- do a admitir que Clara Beter no existia. Sus amigos se enfurecieron y revelaron Ia farsa. El ultimo comentario de Tiempo sobre el asun- to fue: “Pues la tal prostituta habia resultado un prostituto. El prostituto era yo". El incidente fue el gran escandalo literario de la década de 1920.” Ia prostituta que sufria pero no protestaba existia sélo en la imaginacion de Tiempo. Mientras no confes6, fue reconfortante pensar que las mujeres no se rebelarian. Cuando el ptiblico descu- brid la patrana, fue evidente que se trataba de una fantasia creada por el ingenio de un picaro. De alli que Arlt se viera obligado 2 cultivar sus ansiedades sin apelar a 1 seen EEC O'S feeeae ; a la esclavitud blanca como recurso literario dominante, y las prostitutas y los anarquistas nuevamente fueron identificados como mujeres y hombres pel igro- con sus versos la infa tos escritores traen un Clara Beter... no los hom- ‘sos. ‘Een 1935, llego a Buenos Aires una ; dad de Junin. Pobre, resentida por au egltvaided evinciana ciu- y la fortuna. Era una de las tantas sonadoras que aeeo 2 fama bulliciosa capital, pero ella contaba con buenos inet aetan 2 la eupervivencia, Gradual y dificultosamente aprendis lea te® Para la faitto y la radio y descubrio la forma de hacerse de ameCutSOS del tectores poderosos. En una década, esta mujer logré 1g eS Y Pro- eevittts en una famosa estrella de radio y en lare™Pesible: a del presidente de la Argentina. Antes de morir’ de cancer en SOigecs SASL Escaneado con CamScanner

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