CIENCIA POLITICA
ara entender qué es la Ciencia Política es necesario responder la pregunta: «¿es posible un
conocimiento científico de la realidad política?»1 que plantea Floro H. Gómez-Pineda. Al
respecto, Bobbio, Easton y Calva Nagua responden:
Norberto Bobbio propone dos acepciones, una en sentido amplio (las ciencias políticas), y
otra en sentido estricto (la ciencia política). La primera abarca todos los estudios
relacionados con la política desde la Antigüedad hasta nuestros días, incluidos todos los
filósofos y teóricos que han pensado, escrito y analizado la política. En sentido estricto, la
ciencia política contemporánea nació a partir de la corriente conductista que trata de observar
los comportamientos de los actores políticos y de los ciudadanos conforme a premisas
estrictamente científicas. Esta última acepción hace referencia a lo que se denomina
generalmente «ciencia política positiva», para distinguirla de la filosofía política o teoría política
normativa; la otra parte de estudio de la disciplina tiene como objeto de estudio propio
al poder que se ejerce en un colectivo humano. La politología se encarga de analizar
las relaciones de poder que se encuentran inmersas en un conjunto social, sean cuales sean
sus dimensiones (locales, nacionales o a nivel mundial).[cita requerida]
El poder, como capacidad de un actor social de influir sobre otros, se encuentra presente en
todas las interacciones humanas, siempre que existan al menos dos actores que se
interrelacionen. El ejercicio del poder se hace presente en diferentes manifestaciones
humanas como en la guerra, la paz, la negociación, el consenso, el disenso, la autoridad,
la dominación, la obediencia, la justicia, el orden, el cambio, la revolución, la participación
política y cualquier otra situación donde exista un encuentro posible o real entre dos actores
sociales, con intenciones manifiestas o latentes, de enfrentar sus intereses a los de
otros.[cita requerida]
Hay un debate entre los politólogos sobre el objeto de estudio de la ciencia política, y se
considera que la categoría teórica «sistema político» es objeto de la disciplina. Esta categoría
cumple con requisitos tales como tener una naturaleza, tener referentes empíricos (ya que
esto hace que la disciplina se diferencie de la filosofía política), es exhaustiva e incluyente, es
decir, debe incluir a todas las materias que pertenecen al campo de estudio de la ciencia
política y, a su vez, no debe quedar ninguna materia vinculada con la actividad política fuera
de su campo y, finalmente, este objeto de estudio tiene una gran aceptación mayoritaria por
parte de la comunidad politológica.[cita requerida]
El sistema político se define como un conjunto de interacciones que se dan entre sus unidades
o partes que lo componen, y estas interacciones cambiarán o mantendrán el orden de dicho
sistema. Esta categoría fue acuñada por el politólogo David Easton, quien considera la vida
política como un sistema de conducta o comportamiento. El comportamiento es, aquí, la
manera de proceder del individuo en relación con su entorno. La vida política tiene entonces
una manera de interactuar con el entorno; en este caso, serían los ministerios, el poder
ejecutivo, los partidos políticos, la sociedad, etcétera. De esas interacciones o proceder se
derivan resultados que pueden mantener o cambiar el orden en el que se encontraba la vida
política.[cita requerida]
En resumen, una definición más clara de ciencia política y cómo aproximarse a entenderla la
ofrece el antropólogo ecuatoriano Daniel Xavier Calva Nagua (2020): "la ciencia política es
una ciencia social y del comportamiento que se centra en el estudio científico de los gobiernos
que controlan el aparato estatal, los actores sociales y sus acciones con las instituciones
establecidas en cada sociedad, el análisis a profundidad del ejercicio y búsqueda del poder
por parte de los habitantes de cada grupo humano" (p. 11).2
Antecedentes[editar]
Durante la Revolución industrial y las revoluciones liberales del siglo XIX, se creó la necesidad
de efectuar una crítica social a fin de evaluar los cambios sociales y políticos que sucedían,
así como su impacto en la sociedad y los motivos que los habían producido. La preocupación
por el cambio social, combinada con el avance que las ciencias naturales estaban logrando
gracias al desarrollo del método científico, impulsó la fusión de ambas, dando lugar a
las ciencias sociales. Así surgiría la sociología, y más adelante la ciencia política, asociada al
estudio de la jurisprudencia y de la filosofía política.
Así pues, la ciencia política es una disciplina relativamente reciente, cuyo nacimiento (al
menos en lo que concierne a la ciencia política moderna) algunos sitúan en el siglo
XV con Nicolás Maquiavelo (separación de la moral y de la política). Sin embargo, ya en
la Antigüedad existen formas de organización política: la polis (donde nació la palabra
'política', y que significa ciudad) en la democracia griega, la Res publica (cosa pública) que
instauró la igualdad en cuanto a los derechos políticos en la Antigua Roma, a excepción de los
esclavos. En el Pensamiento chino de Marcel Granet, el arte político databa de las «escuelas
confucianas». La administración pública china es la más antigua, comenzando el
«mandarinato» en esta época.
Aunque su verdadero desarrollo como disciplina científica es posterior a la Segunda Guerra
Mundial, antes de dicho periodo se asociaba al estudio de la y el término «ciencia política»
tenía algún uso, lo que hace que la cuestión de a qué autor atribuírselo pueda ser un tema
discutible. Para algunos autores fue acuñado Herbert Baxter Adams, profesor de historia de
la Universidad Johns Hopkins en 1880. Otros autores afirman que el término Ciencia Política
es propuesto por Paul Janet, quien lo utiliza por primera vez en su obra Historia de la Ciencia
Política y sus relaciones con la Moral escrita a mediados del siglo XIX.