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Tema 6 Pa

Este documento describe diferentes tipos de traumatismos y lesiones del aparato locomotor, incluyendo definiciones, causas y protocolos de actuación. Explica que un traumatismo es una lesión causada por energía, y describe tipos como contusiones, lesiones osteoarticulares, amputaciones. Además, detalla protocolos para el tratamiento de contusiones y esguinces, incluyendo la aplicación de frío, inmovilización y cuidados generales.

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Este documento describe diferentes tipos de traumatismos y lesiones del aparato locomotor, incluyendo definiciones, causas y protocolos de actuación. Explica que un traumatismo es una lesión causada por energía, y describe tipos como contusiones, lesiones osteoarticulares, amputaciones. Además, detalla protocolos para el tratamiento de contusiones y esguinces, incluyendo la aplicación de frío, inmovilización y cuidados generales.

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TEMA 6 PA

ATENCIÓN BÁSICA EN TRAUMATISMOS Y LESIONES DEL


APARATO LOCOMOTOR
DEFINICIÓN Y TIPOS DE TRAUMATISMOS

Un traumatismo (trauma) es una lesión en los tejidos producida por una energía.

En esta unidad vamos a centrarnos en los traumatismos causados por energía cinética traumatismos físicos) y en los
traumas por falta de oxígeno (asfixia).

En los traumatismos físicos se producen diferentes grados de lesión que pueden afectar tanto a las partes blandas
(piel, tejido celular subcutáneo, músculos órganos internos como a los huesos y las articulaciones, acompañados o
no de heridas y hemorragia (pérdida de sangre).

Teniendo en cuenta la intensidad y el mayor o menor grado de lesión, podemos considerar los siguientes tipos de
traumatismos:

 Contusión. Se trata de un traumatismo físico en el que no se producen heridas en la piel pero si se lesionan
tejidos internos. Cuando la contusión afecta al encéfalo se habla de concusión, que se corresponde con un
traumatismo cráneo-encefálico leve.
 Lesión osteoarticular. Puede tratarse de lesiones que afectan solo al hueso, solo a las articulaciones o a
ambos:
 Esguince. Se trata de una lesión que afecta a los ligamentos que rodean a las articulaciones, lo que
puede provocar algún grado de inestabilidad en estas, dependiendo de la intensidad de la lesión
ligamentosa, desde una simple elongación hasta una rotura parcial o total. En algunas articulaciones
complejas, como la rodilla, la lesión puede afectar a estructuras internas, de modo que pueden
lesionarse los ligamentos externos, los cruzados (internos y/o los meniscos.
 Luxación. Se trata de una lesión en la que las superficies articulares pierden el contacto bien de forma
parcial (subluxación) o total (luxación propiamente dicha).
 Fractura. Se trata de lesiones óseas en las que se produce una pérdida de continuidad en la superficie
del hueso. Hay muchos tipos de fracturas teniendo en cuenta la forma en la que se producen:
a. Fractura parcial. No afecta a la totalidad del hueso y este suele mantener su alineación.
b. Fractura completa. Afecta a la totalidad del hueso, que queda dividido en dos o más fragmentos.
Si los fragmentos se mantienen alineados, se habla de fractura completa alineada, pero si se
desplazan, se habla de fractura con desplazamiento.
c. Fractura conminuta. Se trata de una fractura compleja con varios fragmentos de pequeño
tamaño.
 Amputación. En este caso se produce un traumatismo que afecta tanto a partes blandas (piel, tejido
subcutáneo, músculos, nervios, vasos sanguíneos...) como a huesos y/o articulaciones, provocando la
separación parcial o completa de una parte del cuerpo. Con mayor frecuencia afecta a uno o más miembros o
a otras partes corporales, como nariz, orejas, etc.

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en España la tasa de muertes por accidente y otras causas
externas es de 35 por cada 100.000 trabajadores.

La mayor parte de las lesiones y/o muertes por accidentes tienen las siguientes causas:

 Accidentes de tráfico.
 Suicidios.
 Accidentes dentro del entorno laboral.
 Accidentes domésticos.
 Accidentes en el curso de actividades de ocio.
 Catástrofes naturales.
 Acciones violentas.
PRINCIPALES CAUSAS DE TRAUMATISMOS

El trauma se produce habitualmente en el curso de un accidente, es decir, durante suceso fortuito e


involuntario que provoca un daño. No obstante, en ocasiones el accidente sucede porque no se han adoptado
medidas de protección personal o bien porque la actividad no se estaba desarrollando en las condiciones de salud
adecuadas. Incluso puede que el trauma se deba a hechos voluntarios (agresiones, guerra, etc.).

En un accidente con múltiples víctimas, nuestra intervención debe ser segura y decidida. Hemos de tener siempre
presente lo que no debemos hacer:
 No dar de beber o comer a un accidentado ni permitir que pasee.
 No movilizar una extremidad para comprobar si hay esguinces, luxaciones o fracturas.
 No enderezar un miembro fracturado ni reducir una luxación. Si hay una fractura expuesta (abierta), cubrir el
hueso pero nunca introducirlo.
 No dejar anillos en las manos si están lesionadas o sospechamos que pueden existir luxaciones o fracturas en
las extremidades.
 No quitar la ropa, sino cortarla.
 Nunca trasladar a un accidentado si no se lo ha inmovilizado antes (salvo en caso de riesgo vital inminente).

Los accidentes en tránsito (de tráfico, atropellos, etc.) y los accidentes laborales son los que representan una mayor
tasa de mortalidad por accidentes en nuestro medio.

CONTUSIONES Y ESGUINCES. PROTOCOLOS DE ACTUACIÓN


Numerosos traumas actúan sobre partes blandas, sin llegar a afectar a la piel ni a los huesos (contusiones), aunque
en ocasiones se lesionan los ligamentos que forman parte de las articulaciones (esguinces).

CONTUSIONES: TIPOS Y ACTUACIÓN

La contusión es una lesión producida por un traumatismo en la que la piel no está afectada (sin herida externa).

Desde el punto de vista de los primeros auxilios, podemos clasificar las contusiones en dos tipos: contusiones leves y
contusiones graves.

 Contusiones leves. Se produce una lesión del tejido celular subcutáneo, que es el que está inmediatamente
por debajo de la piel, con rotura de pequeños vasos sanguíneos, lo que provoca una hemorragia subcutánea
localizada y de poca entidad (hematoma o equimosis). Puede ir acompañada de inflamación y dolor de baja
intensidad.
PROTOCOLO 1
Ante una contusión leve, hay que:
1. Aplicar frio para reducir la inflamación.
2. Proteger la zona con un vendaje almohadillado.

 Contusiones graves. Si la intensidad del mecanismo que produce la contusión es alto, se pueden producir
lesiones internas que afectan a tendones, músculos, nervios y vasos sanguineos, lo que puede provocar una
hemorragia mayor que en los casos leves. Cursan con dolor intenso, inflamación e impotencia funcional.
PROTOCOLO 2
En caso de una contusión grave:
1. Aplicar frio para reducir la inflamación
2. Si es posible, inmovilizar la zona con un vendaje compresivo.

Cuando ponemos un vendaje compresivo, hay que evitar que la compresión interrumpa la circulación, por lo que
debemos comprobar los pulsos distales. En los vendajes compresivos, las partes distales al vendaje deben dejarse
libres para hacer una inspección visual y detectar signos de isquemia.
El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT) elabora Notas Técnicas de Prevención (NTP) en
las que puedes consultar las medidas que se deben adoptar en numerosas situaciones de [Link]
En el tratamiento de una contusión, y en general, de cualquier traumatismo, debes tener en cuenta lo siguiente:
1. No aplicar calor, porque aumenta la inflamación.
2. No aplicar hielo directamente sobre la zona lesionada porque puede provocar lesiones por frio. Si se usa
hielo, hay que meterlo en una bolsa y rodear esta con un paño. Si no se dispone de bolsas, envolverlo
siempre con un tejido.
3. La aplicación de frio hay que hacerla en periodos cortos de tiempo, de no más de 15 minutos, para evitar
lesiones por frio.
4. No movilizar la zona lesionada, porque aumenta la inflación y puede agravar las lesiones. 5. No aplicar
medicamentos (pomadas, lociones...).

ESGUINCES: TIPOS Y ACTUACIÓN

Los esguinces, junto con las fracturas y las luxaciones, son lesiones osteoarticulares que se pueden producir
por traumatismos directos o indirectos que provocan una lesión en los ligamentos articulares.

Las articulaciones más afectadas por esguinces son el tobillo, la rodilla, las articulaciones de los dedos y la columna
cervical.

PROTOCOLO 3
La actuación ante un posible esguince debe ser:
1. Aplicar frio para reducir la inflamación y el dolor.
2. Inmovilizar la articulación afectada con un vendaje compresivo, controlando lo pulsos y dejando libres las
zonas distales, teniendo en cuenta que la articulación debe mantenerse en su posición natural:
 En el hombro basta con poner un cabestrillo.
 El codo debe mantenerse en flexión de 90 grados, descansando sobre un cabestrillo.
 La muñeca debe mantenerse alineada con la mano.
 Los dedos deben inmovilizarse ligeramente flexionados.
 La rodilla debe mantenerse ligeramente flexionada.
 El tobillo debe mantenerse en 90 grados.

SIGNOS Y SÍNTOMAS
Las manifestaciones que se presentan cuando se produce un esguince son:
 Dolor, que se incrementa conla palpación y al movilizar laarticulación.
 Inflamación, con edema, calor local, etc.
 Hematoma local
 Impotencia funcional (en los de grado ll y III).
 Inestabilidad articular en los de grado II y III).

SIGNOS Y SÍNTOMAS
En el esguince cervical puede aparecer:
 Dolor cervical que, en casos severos, puede irradiarse (extenderse) a hombros, brazos y manos, y que
produce dificultad para mover el cuello.
 Hormigueos en las manos.
 Dolores de cabeza.
 Mareos o vértigo.

Un gran número de esguinces cervicales se produce en los accidentes de tráfico por la maniobra de hiperextensión e
hiperflexión del cuello en el momento del impacto (latigazo cervical).
En tales casos, debemos sospechar la existencia de este esguince y actuar como si lo hubiera, inmovilizando el cuello.
Si no se dispone de un collarín cervical, podemos improvisar uno con periódicos enrollados de forma plana en el
cuello y sujetos por una venda. Antes hay que comprobar que el accidentado respira.
Dependiendo de la lesión que se produzca en los ligamentos, los esguinces pueden clasificarse en tres grados.

 Esguince grado I o primer grado

Es el más leve. Se produce una elongación del ligamento acompañada de microlesiones que no llegan a
afectar a la movilidad articular. Se acompaña de dolor e inflamación, pero sin gran impotencia funcional.

Distensión de las fibras pero sin rotura. La movilidad articular se conserva.

 Esguince de grado ll o segundo grado

En este caso hay una rotura parcial de uno o más ligamentos, lo que provoca cierta inestabilidad en la
articulación. Va acompañado de dolor, inflamación e impotencia funcional parcial.

Rotura parcial de ligamentos que compromete ligeramente la movilidad articular.

 Esguince de grado III o tercer grado

Es el tipo más grave. Se produce una rotura completa de uno o más ligamentos con desgarro de la cápsula
articular, lo que provoca una gran inestabilidad de la articulación. va acompañada de dolor, inflamación y
una gran impotencia funcional.

Rotura completa de los ligamentos con separación momentánea de las superficies articulares y limitación de
la movilidad.

LUXACIONES. PROTOCOLOS DE ACTUACIÓN

Cuando una fuerza actúa directamente sobre una articulación o indirectamente, haciendo palanca sobre los
huesos más allá del movimiento articular, esto puede provocar que las superficies articulares pierdan el
contacto de forma permanente.

Así, hablamos de luxación si la pérdida de contacto es completa y de subluxación cuando es incompleta.

Las articulaciones en las que se producen luxaciones con mayor frecuencia y los dedos. En las demás articulaciones,
las luxaciones suelen ir acompañadas de fracturas: es el caso de codos, rodillas, caderas y tobillos.

PROTOCOLO 4

1. Tranquilizar al accidentado.
2. Aplicar hielo para reducir la inflamación y el dolor.
3. Inmovilizar la extremidad afectada en la posición en que se encuentre.
4. Preparar al accidentado para su traslado a un centro sanitario, sobre todo si sospechamos que existe
compromiso circulatorio o compresión nerviosa.

Cuando se sospecha de la existencia de una luxación o de una fractura, nunca se debe intentar colocar el hueso en
su sitio.

Porque las maniobras para ello pueden lesionar vasos sanguíneos o nervios y agravar la situación.

SIGNOS Y SÍNTOMAS

Las manifestaciones de la luxación son:

 Dolor muy agudo.  Deformidades en la zona de la articulación.


 Inflamación.  Inmovilidad articular
 Hematomas periarticulares.  Ansiedad.
FRACTURAS. PROTOCOLOS DE ACTUACIÓN

La fractura se define como la discontinuidad del hueso, bien por un trauma directo, por un trauma indirecto o
por torsión.

Existen diferentes tipos de fracturas:

 Fisura. Se produce una fractura que no afecta a toda la circunferencia ósea.


 Fractura cerrada. El hueso se fractura completamente pero no queda expuesto al exterior por una herida en la
piel.
 Fractura abierta o expuesta. El hueso se fractura completamente y queda expuesto al exterior por una herida.
 Fractura en tallo verde, rodete o en caña de bambú. Se produce en niños, debido a que sus huesos no están
totalmente calcificados, por lo que se comportan como una rama verde.

Ante la posibilidad de que exista una fractura, debemos adoptar algunas medidas generales y otras específicas,
dependiendo de la localización de la fractura.

PROTOCOLO 5

Como medidas generales ante una fractura:

1. Determinar los signos vitales, valorar los pulsos y la sensibilidad.


2. Tener en cuenta que un accidentado con fracturas sufre mucho dolor y puede estar muy nervioso, por lo que
es importante tranquilizarlo y explicarle las maniobras que vamos a realizar
3. Inmovilizar la fractura con la técnica más adecuada para prevenir complicaciones musculares, vasculares o
nerviosas, reducir el dolor y prevenir el shock. Si la fractura es abierta, cubrirla haciendo una ligera
compresión en caso de hemorragia.
Los pasos a seguir para una correcta inmovilización son los siguientes:
 Quitar todo aquello que pueda comprimir cuando se produzca la inflamación (anillos, brazaletes,
etc.).
 Inmovilizar con material rigido (férulas) o bien con aquel material que, una vez colocado, cumpla
la misma función que el rigido (pañuelos triangulares).
 Almohadillar las férulas que se improvisen (maderas, troncos, etc.).
 Inmovilizar una articulación por encima y otra por debajo del punto de fractura.
 Inmovilizar en posición funcional (si se puede) y con los dedos visibles.
 Nunca reducir una fractura (no poner el hueso en su sitio).
4. Proteger al accidentado mientras se espera su traslado, manteniendo el calor. Durante la evacuación hay
que vigilar las constantes vitales y el acondicionamiento de la fractura.

SIGNOS Y SINTOMAS

Las manifestaciones de las fracturas son:

 Dolor intenso que aumenta ante la palpación.  Herida y hemorragia (en fracturas abiertas).
 Chasquido o crepitación.  Adormecimiento en lesiones de miembros cuando
 Inflamación. afectan a nervios periféricos.
 Hematoma.  Isquemia distal en lesiones de miembros cuando
 Deformidad. afectan a vasos sanguíneos.

No obstante, los protocolos deben adaptarse a la situación general del accidentado, puesto que podemos
encontrarnos con múltiples fracturas y/o hemorragias más o menos severas que deben centrar nuestra atención.

A continuación, se muestran las actuaciones específicas según la zona de la fractura.


PROTOCOLO 6

 Cráneo:
1. Controlar continuamente los signos vitales y la posible aparición de vómitos.
2. Inmovilizar el cuello.
3. Procurar una evacuación inmediata.

 Columna:
1. Inmovilizar en bloque.

 Costillas y/o esternón:


1. Controlar la respiración.
2. Poner en posición semisentada.

 Pelvis:
1. Inmovilizar

 Miembros:
1. Controlar pulsos distales.
2. Controlar sensibilidad distal.
3. Inmovilizar en posición natural por encima y por debajo de la fractura.

La tendencia natural ante la sospecha de una fractura es movilizar el hueso, lo que puede agravar las lesiones. Por
ello, nunca se debe investigar una posible fractura moviendo las articulaciones o los huesos.

Nunca se debe reducir una fractura o tratar de introducir el hueso en una fractura abierta.

Las fracturas en los miembros producen edema (hinchazón), por lo que debemos retirar todo lo que pueda
comprimir (relojes, anillos, pulseras, etc.).

Como la fractura es consecuencia de un traumatismo intenso, es posible que vaya acompaña: da por otras lesiones
internas, hemorragias y, como en el caso de las luxaciones, compresión vascular o nerviosa.

Es importante tener en cuenta que las fracturas siempre se acompañan de lesiones en las partes blandas, aunque
pueden no ser evidentes.

AMPUTACIONES. PROTOCOLOS DE ACTUACIÓN

Una amputación se produce cuando el trauma provoca la separación completa de una parte del cuerpo,
generalmente una extremidad o parte de ella. En ocasiones, puede quedar un puente de unión formado por
tejidos blandos.

Es importante tener en cuenta que una amputación siempre lleva consigo lesiones de partes blandas, como
desgarro muscular, lesiones en los vasos sanguíneos con hemorragia, lesiones en los paquetes nerviosos y fractura o
luxación.

Las complicaciones suelen deberse a la pérdida de sangre y al shock, además de a los riesgos secundarios de
infección.

Conviene tener en cuenta que las amputaciones suelen tener un gran impacto psicológico en el accidentado, por lo
que es frecuente que se presenten cuadros de ansiedad.

PROTOCOLO 7

La actuación ante un caso de amputación deberá seguir estos pasos:

1. Hacer una evaluación inicial para verificar la existencia de shock. Si lo hay, colocar al accidentado en posición
horizontal, levantarle los pies para provocar autotransfusión y controlar el shock, salvo que otras lesiones
contraindiquen esta posición.
2. Si el accidentado está consciente, calmarlo y darle seguridad.
3. Controlar otras lesiones presentes.
4. Tratar la hemorragia presión sobre zona sangrante, para lo que elevaremos el miembro. Si no se logra
controlar la hemorragia y hay peligro para la vida del accidentado, aplicar un vendaje compresivo y, en último
extremo, un torniquete.
5. Localizar y conservar las partes del cuerpo amputadas. Para ello, pueden envolverse en tela limpia y seca, y
meterlas en una bolsa plástica que deberá sumergirse en agua fría y, si es posible, con hielo (Figura 6.7). Ten
en cuenta, sin embargo, que las partes amputadas no deben conservarse directamente en hielo porque
podrían congelarse y hacer imposible su reimplantación.

SIGNOS Y SÍNTOMAS
Las manifestaciones suelen ser las siguientes:
 Dolor
 Hemorragia que, en casos graves, puede provocar un shock.

En las amputaciones debemos localizar las partes amputadas protegerlas en frio, con lo que conseguiremos
conservarlas hasta 12 horas, tiempo suficiente para intentar una reimplantación.
Forma de conservar un miembro amputado: Envolverlo en una tela limpia, guardar en una bolsa de plástico; y
sumergir en agua con hielo.

ACTUACIÓN EN CASO DE TRAUMATISMOS DE CRÁNEO. TÓRAX, COLUMNA Y PELVIS


Los traumatismos de cráneo, tórax y columna son frecuentes en los accidentes graves, aunque en muchas ocasiones
pasan desapercibidos. Sin embargo, su diagnóstico y tratamiento precoz es de gran importancia para evitar las
graves complicaciones y secuelas que puedan aparecer.

 Traumatismo craneoencefálico (TCE)

Un traumatismo craneoencefálico es una lesión de la caja craneal y/o del encetas producida por un
agente mecánico que actúa de forma directa o indirecta sobre el cráneo. Puede ocasionar la muerte o
dejar secuelas permanentes.

El mecanismo de producción de un TCE suele ser por traumatismo directo, pero también se puede producir
por un mecanismo de aceleración y desaceleración rápida que hace que el cuello se extienda y flexione
rápidamente, lo que provoca un movimiento del encéfalo dentro del cráneo con lesión en la zona de impacto
y en el polo opuesto (contragolpe), lo que incluso puede producir lesiones óseas (fractura de cráneo),
nerviosas y vasculares. En tal caso, se puede dar la interrupción de la función nerviosa, hipoxia cerebral,
hemorragia intracraneal y edema cerebral, lo que puede provocar un coma.

PROTOCOLO 8

Signos y síntomas:

Las manifestaciones de un TCE son:

 Inconsciencia.
 Dolor de cabeza.
 Hemorragia en oídos, nariz o ambos.
 Hematomas alrededor de los ojos o detrás de las orejas.
 Pupilas dilatadas (midriasis) o de distinto tamaño (anisocoria).
 Alteraciones en la respiración y frecuencia respiratoria.
 Confusión y/o desorientación.
 Dificultades para hablar y/u oír.
 Aumento de temperatura.
 Parálisis y pérdida de sensibilidad en las extremidades.
 Náuseas o vómitos.
 En casos muy graves, podría salir liquide cefalorraquídeo por la nariz.
Protocolo de actuación:

1. Controlar la vía aérea, la respiración y el estado circulatorio, e iniciar las maniobras de RCP si fuera
necesario.
2. Inmovilizar el cuello.
3. Controlar las hemorragias, si las hay.
4. Evaluar la presencia de otras lesiones.
5. Evacuar al accidentado a la mayor brevedad posible.
6. No dar alimentos ni bebidas.

La mayor parte de los TCE se producen en accidentes de tráfico (75 %) y accidentes domésticos (20 %).
Aunque menos habituales, también se producen en accidentes laborales o deportivos (7 %) y actos violentos
(3 %). Se dan con mayor frecuencia en varones menores de 35 años, entre los que esta lesión llega a ser
incluso la principal causa de mortalidad.

Si actúas en un accidente, te puede surgir la duda de si retirar o no el casco a un accidentado. Lo primero que
debes recordar es que nunca se debe retirar un casco si no se sabe cómo hacerlo, porque se podría complicar
una lesión cervical existente. Como norma general, debe quitarse el casco siempre que sea necesario aplicar
técnicas de RCP o inmovilización de cuello, o cuando el accidentado esté inconsciente o tenga vómitos.

 Traumatismo de tórax

En el traumatismo torácico, el agente físico provoca lesiones en las paredes torácicas y/o en los órganos
torácicos, es decir, en los pulmones, el corazón, los bronquios y/o el esófago.

Además, pueden producirse lesiones vasculares que conduzcan a una hemorragia, por lo que podría haber
shock. De hecho, la mayor parte de las muertes por traumatismo torácico se producen en la primera hora
debido a las lesiones internas y a posibles lesiones de los grandes vasos sanguíneos torácicos, de ahí que
debemos actuar con rapidez.

Si se producen lesiones en la pleura, puede haber hemotórax (sangre entre las pleuras) neumotórax (aire
entre las pleuras), lo que dificulta la respiración, porque se colapsa el pulmón del lado afectado.

Si hay fracturas costales complejas, podría aparecer la llamada respiración paradójica, en la que el tórax se
hunde al inspirar y se expande al espirar.

PROTOCOLO 9

Signos y síntomas:

Las manifestaciones más evidentes en un traumatismo torácico son:

 Hematomas.  Dificultades en el movimiento.


 Dolor.  Alteraciones respiratorias y cardiacas.
 Ansiedad.
Protocolo de actuación:

1. Estabilizar la respiración. 3. Taponar las heridas, sobre


2. Colocar al accidentado, si es posible, en todo las perforantes.
posición de semisentado para facilitar 4. Tranquilizar al accidentado.
la respiración. 5. Evacuarlo cuanto antes.
 Traumatismo de columna

En cualquier accidente se puede producir una lesión en la columna vertebral, bien por trauma directo o por
trauma indirecto.

En sí mismas las lesiones vertebrales no revisten especial gravedad, pero secundariamente se puede producir
una lesión en la médula espinal (síndrome medular), por lo que debemos tomar algunas precauciones en el
manejo del accidentado.
PROTOCOLO 10

Signos y síntomas:
Las manifestaciones que nos alertan de lesión vertebral son:
 Dolor, aunque en ocasiones puede no estar presente o puede estar enmascarado por dolores en
otras zonas lesionadas.
 Dificultades de movimiento, acompañadas de posibles contracturas musculares reflejas que tratan
de proteger columna al inmovilizarla.
 Posibles signos de síndrome medular, el cual puede ser:
 Completo. Cursa con pérdida completa de la sensibilidad y del movimiento por debajo de la
lesión.
 Incompleto. Con diferentes grados de insensibilidad y alteraciones de la movilidad
dependiendo de la zona medular afectada.

Protocolo de actuación:
1. Estabilizar al accidentado.
2. Fijar la columna inmovilizándola para evitar daños mayores.
3. Evacuar al accidentado cuanto antes.

 Traumatismo de pelvis

Las lesiones traumáticas en la zona pélvica son relativamente frecuentes, aunque en la mayor parte de los
casos se trata de fracturas leves del hueso iliaco, de la cabeza del fémur o incluso de luxaciones de cadera,
lesiones que no requieren más que una inmovilización.

Sin embargo, hay que considerar que, ante un traumatismo en la pelvis, siempre se pueden lesionar
estructuras internas de la zona, como la vejiga urinaria, el útero, el recto, y además se pueden producir graves
lesiones vasculares e incluso nerviosas. De hecho, la principal causa de muerte en los traumatismos pelvianos
graves es la hemorragia interna por lesiones.

PROTOCOLO 11
En caso de traumatismo de pelvis:
1. Controlar las constantes vitales, pulso y respiración.
2. Controlar la consciencia.
3. Tratar la lesión como si fuera una lesión de columna lumbar.
4. Evacuar cuanto antes.

 Fractura de cadera

Una lesión muy frecuente es la fractura de cadera. Se trata de una fractura del cuello del fémur que afecta
más frecuentemente a personas de edad avanzada, sobre todo a mujeres postmenopáusicas, aquejadas de
una osteoporosis fisiológica debido a la pérdida de calcio.

La fractura de cadera se manifiesta con dolor e impotencia funcional, y es muy característica la deformidad de
la cadera así como la rotación o incluso el acortamiento del miembro afectado.

PROTOCOLO 12

1. Controlar las constantes, en caso de personas mayores.


2. Inmovilizar el miembro inferior en la posición en que se encuentre.
3. Evacuar.

Las fracturas de la pelvis pueden ser estables (leves o no complicadas) o inestables (graves y complicadas con
compromiso vascular y/o nervioso).

Siempre que sospechemos la presencia de una fractura pelviana, debemos pensar y actuar como si fuera inestable,
porque suele ir acompañada más frecuentemente de lesiones vasculares graves de los vasos ilíacos.

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