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Introducción a la Fitoterapia

El documento habla sobre la historia y práctica de la fitoterapia. Brevemente describe cómo las hierbas medicinales han sido usadas por miles de años en civilizaciones antiguas como la china, egipcia y romana. También explica que la fitoterapia moderna se basa en el conocimiento farmacológico y considera aspectos como la farmacodinámica y farmacocinética de medicamentos a base de plantas. Finalmente, define la farmacognosia como la ciencia que estudia sustancias medicamentosas naturales como plantas.

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Introducción a la Fitoterapia

El documento habla sobre la historia y práctica de la fitoterapia. Brevemente describe cómo las hierbas medicinales han sido usadas por miles de años en civilizaciones antiguas como la china, egipcia y romana. También explica que la fitoterapia moderna se basa en el conocimiento farmacológico y considera aspectos como la farmacodinámica y farmacocinética de medicamentos a base de plantas. Finalmente, define la farmacognosia como la ciencia que estudia sustancias medicamentosas naturales como plantas.

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Curso de Fitoterapia

La Salud al Alcance de Todos

1
LA PRÁCTICA DE LA FITOTERAPIA

Las hierbas medicinales tienen una larga


historia que se pierde a menudo entre el mito
y la leyenda. La transmisión de los
conocimientos de éstas en muchas
civilizaciones, ha sido oral, pero otras la han
dejado escritas, como una tablilla de arcilla
sumeria que posee más de 4000 años de
antigüedad. El emperador chino Shen Nung
recopiló usos de 365 clases de drogas en “El
libro clásico de las hierbas” (Pen tsao Ching) que data del año 3000 A.C.; de Egipto procede
el papiro de Kahum del año 1900 A.C.; existe también el papiro de Ebers del año 1500 A.C.
considerado un tratado de medicina. Del siglo I procede la obra médica más estudiada y
traducida de la historia occidental, la materia médica de Dioscórides, médico del ejército
romano que recopiló los usos y creencias populares de las plantas, así llegamos a la primera
institución laica europea que fue la Escuela de Salerno fundada en el siglo X en Nápoles.

En la actualidad, somos capaces de separar los diferentes principios activos y de comprender


cómo actúa cada uno de ellos. Para nuestro interés, los vegetales, por la importancia de su
uso podemos dividirlos en:

Alimenticio: El hombre, a lo largo de la historia, fue probando e incorporando en su dieta las


hierbas que encontraba en su entorno. En ocasiones no se consumía la planta entera, sino
que se usaban partes de ella, por ser más blandas o más nutritivas, como las hojas tiernas de
la ortiga, las raíces de la consuelda o las semillas del haya. “Deja que la comida sea tu
medicina y la medicina tu comida”. Hipócrates.

14
Cosmético: Toda cultura ha establecido su
canon de belleza; los hombres y mujeres
han usado los productos a su disposición
para mantener una estética joven. Cerca
de Oslo se ha encontrado una
representación prehistórica de una mujer
embadurnándose grasa de reno.

Las plantas han sido usadas por todas las culturas, para este
propósito. El aloe vera era conocido como “planta de la
inmortalidad” en Egipto; “remedio armónico” en China o
“fuente de la juventud” en la cultura seminola.

Decorativo: Las religiones primitivas adoraban a la


madre naturaleza y cada planta o árbol era a su vez un
símbolo. Aristóteles consideraba que las plantas
poseían psique, una especie de alma, inferior a la del
hombre.

Terapéuticos: Como ya se había mencionado antes, todas


las civilizaciones han buscado en su entorno natural
soluciones y remedios para curar las enfermedades. Estos
conocimientos fueron obtenidos por accidente,
casualidades o por la observación del comportamiento de
los animales con la flora: aquellas plantas consumidas por éstos, eran probadas e
incorporadas si poseían un buen sabor o ejercían algún efecto significativo, y evitaban las
que no consumía el ganado.

15
Fitoterapia
Fitoterapia es el uso de recursos vegetales con finalidad terapéutica, esto es para la
prevención y tratamiento de patologías.

Los farmacéuticos no se dedican al tratamiento de patologías sino al estudio y desarrollo de


medicamentos. Las ciencias farmacéuticas tienen su aproximación a la fitoterapia a través
de la farmacognosia, que da cuenta de los constituyentes químicos de las plantas o de sus
órganos o partes y de las propiedades farmacológicas de estos componentes.

La fitoterapia moderna racional o Fitomedicina, se basa en el conocimiento moderno de la


farmacología, y considera los aspectos farmacodinámicos y farmacocinéticos de los
medicamentos a base de plantas medicinales.

Farmacognosia
La farmacognosia es la ciencia que se ocupa del
estudio de las drogas y las sustancias
medicamentosas de origen natural: vegetal,
microbiano (hongos, bacterias) y animal.

Estudia tanto sustancias con propiedades


terapéuticas como sustancias tóxicas, excipientes u otras sustancias de interés farmacéutico,
las cuales tengan uso básicamente tecnológico y no terapéutico. Se considera una rama de
la farmacología.

Objetivos de la Farmacognosia

• Determinar el origen sistemático: la especie (vegetal o animal) de donde proviene la


droga.
• Establecer las características morfo anatómicas: tanto macroscópicas y
microscópicas, como organolépticas, que permiten la caracterización de la droga y la
determinación de la planta medicinal en cuestión.

16
• Obtener los extractos de las drogas que contienen los principios activos.
• Controlar la calidad de las drogas: buscar métodos para comprobar los contenidos
requeridos de principios activos, asegurar la ausencia de ciertos productos tóxicos y evitar
adulteraciones y falsificaciones.
• Establecer las propiedades farmacológicas de las
drogas: (su actividad).
• Investigar nuevos principios activos que puedan
constituir un punto de partida para el diseño de nuevos
fármacos en el futuro.

Generalidades
El ser humano desde su origen ha procurado su bienestar y una gran parte lo ha encontrado
en la naturaleza, en muchos casos asociado con aspectos mágico-religiosos. El estudio
científico y el uso adecuado de las sustancias de origen natural con fines terapéuticos han
sido sin duda tan antiguos como la astronomía, la física y la medicina.

Actualmente, el estudio sistemático de las drogas naturales es abordado por la


farmacognosia.

Campo de estudio
La farmacognosia estudia los principios activos de origen natural que pueden poseer un
potencial terapéutico o aplicación en la industria. Por lo tanto, son de importancia en el
desarrollo de la industria farmacéutica con repercusiones en las ciencias médicas. Además,
los estudios derivados de esta ciencia también tienen relevancia en el progreso de la
industria alimenticia, cosmética y textil, entre otras.

17
Orígenes
La palabra farmacognosia etimológicamente significa “conocimiento de los fármacos”.
Proviene del griego pharmakon que significa remedio y gnosis que quiere decir
conocimiento.

El término farmacognosia, como tal, fue utilizado por primera vez en 1815 por Seydler en su
publicación titulada “Analecta Pharmacognostica”.

A principios del Siglo XX el farmacéutico Gómez-Pamo denominaba la farmacognosia como


Materia Médica Vegetal y la describía como parte de la farmacia que estudia las
características de las especies naturales, sus partes y su aplicación, así como la recolección,
conservación, usos y comercialización.

En Francia, por su lado, se le define de manera tradicional como “Matiere Medicale”,


mientras que en Alemania se le designa con el término “Biología Farmacéutica”. Sin
embargo, la denominación generalmente aceptada a nivel mundial para la ciencia encargada
del estudio de las sustancias de origen natural con aplicación farmacéutica es la de
“Farmacognosia”.

La farmacognosia no sólo se enfoca al estudio de sustancias con efectos terapéuticos per se,
sino también de moléculas que sirvan como modelo estructural para la síntesis de nuevos
compuestos más potentes, así como de materias primas para los procesos de hemisíntesis y
obtener sustancias activas como hormonas esteroides, anestésicos locales y antibióticos,
además de enfocarse también a la búsqueda de sustancias naturales que pueden ser
aplicadas en la industria en general.

18
Evolución
El ser humano desde su origen tuvo que aprender a cazar, vestirse y curarse para buscar la
consecución de su bienestar desde una perspectiva “espiritual o científica”.

El inicio de la historia de la farmacognosia es incierto; aunque si analizamos bien podemos


deducir lo siguiente: nuestros ancestros, fueron cazadores y recolectores nómadas, por lo
que para sobrevivir tenían que ser espectadores cuidadosos de la naturaleza, y se vieron en
la necesidad de estudiar la conducta de los animales de presa para poder desarrollar
estrategias de captura y acercarse a ellos sin que su presencia fuera percibida.

Quizá al realizar esta actividad, de manera incidental, observaron que algún animal con
aspecto “enfermizo” consumía un determinado vegetal y a la postre sanaba.

Probablemente, alguno de nuestros antepasados, al sentirse enfermo imitó esa conducta del
animal y sanó en el mejor de los casos, por medio del ensayo y error –además de su condición
de nómada recolector- fue seleccionando vegetales o animales que tenían la propiedad de
sanar o mitigar el dolor, pero también de sustancias tóxicas que le podían producir
alucinaciones o incluso la muerte.

Algunos integrantes del grupo comenzaron a especializarse en el manejo y utilización de


plantas, animales y minerales con fines curativos.

Probablemente, los primeros encargados de esta tarea


hayan sido miembros del grupo que se encontraban
imposibilitados para el ejercicio de funciones
fundamentales como la caza, pero que necesitaban ganar
su permanencia y respeto dentro del grupo.

Esta tendencia quizás evolucionó y la capacidad de sanar


o matar significó poder e influencia dentro del grupo,
propiciando la mezcla entre magia, religión y una
incipiente ciencia médica que quedó en manos del
llamado “chamán” o brujo.

19
Evolución – Asia
El continente asiático albergó diversas culturas con características particulares en cuanto al
uso de los recursos naturales para su bienestar, los
cuales, si bien estuvieron estrechamente
relacionados con el aspecto mágico-religioso,
también influyeron definitivamente en el desarrollo
de la farmacognosia y de las ciencias médicas
actuales.

Desde tiempos remotos las culturas establecidas sabían la importancia que tenía el
conocer profundamente las propiedades alimenticias, curativas y tóxicas de las plantas y
animales que los rodeaban. Los ideogramas sumerios, datados aproximadamente 2500 años
A.C., mencionan ya varias “medicinas” de origen vegetal.

Los formularios terapéuticos mesopotámicos son conocidos en la actualidad gracias a las


tablillas en escritura cuneiforme, estos reunían aproximadamente unas 250 plantas, 120
sustancias minerales y 180 remedios de origen animal (algunos de ellos todavía sin
identificar) que poseían propiedades medicinales.

Quizás uno de los primeros documentos detallados es el Códice Hammurabi, rey


de Babilonia (1730-1685 A.C.), el cual contiene numerosas referencias sobre el
uso de plantas curativas que hasta nuestros días siguen siendo utilizadas.

La medicina babilónica empleaba sustancias principalmente de origen vegetal.


Muestra de ello son los jardines construidos en el reinado de Mardukapalidine II
(772-710 A.C.) donde se cultivaban alrededor de 64 especies de plantas con
propiedades medicinales, entre las que destacan algunas que siguen siendo
útiles hasta nuestros días como el beleño, el eléboro, la mandrágora, el cáñamo y la
adormidera entre otras.

20
La cultura china tuvo un gran auge en el estudio de las
plantas, animales y minerales con fines terapéuticos. Esos
conocimientos fueron plasmados en compendios de los
cuales el más importante es el llamado Pen tsao kang-mou
escrito en el año 2697 A.C. durante el reinado del emperador
Shen Nung.

Los chinos, con su gran capacidad de observación, aportaron


diversos conocimientos enfocados a curar sus
enfermedades. Su medicina tradicional era muy variada, lo
que se puede apreciar hasta nuestros días.

El uso de las hierbas y del té medicinal chino sigue vigente, así como diversas técnicas
curativas como la acupuntura, utilizada como tratamiento para diferentes dolencias,
controlar el estrés, la obesidad.

Los chinos también aportaron a la medicina el alcanfor, la efedrina, el ginseng y el látex de


opio. Este último se usó como remedio para la disentería y en la medicina moderna se utiliza
como calmante, somnífero y analgésico, junto con
otros alcaloides como la morfina y la papaverina.

La medicina hindú se basó principalmente en el uso de las


plantas. Los hindúes tenían un gran progreso en cuanto a
cirugía se refiere, por ello muchas de las plantas que utilizaron
poseían propiedades anestésicas o narcóticas, como la
marihuana (Cannabis sativa).

Los árabes fundaron su propia escuela donde estudiaban botánica y química, surgiendo
entonces la alquimia gracias a las técnicas avanzadas de laboratorio que ellos mismos
establecieron. Fueron de los primeros en legislar la profesión farmacéutica, de donde
derivaron complejas formulaciones médicas que incluían, entre otras, bebidas fermentadas,
jarabes, extractos en alcohol y agua destilada.

21
Evolución África
Las grandes aportaciones en medicina y farmacia del continente
africano nacen principalmente en el antiguo Egipto, cultura cuyo
florecimiento se dio a lo largo del río Nilo y de los desiertos cercanos.

Así como sucedió en otras culturas, la farmacia y la medicina en el


período dinástico fueron realmente notables y con un contenido
mitológico. Los egipcios tomaron como punto de partida una deidad
llamada Dyehuti (Thot).

Evolución Europa
En la antigua Grecia se utilizaban fórmulas mágicas, conjuros y otros procedimientos de los
que se creía, disponían de algún valor terapéutico sobre aquellas personas que padecían
alguna enfermedad.

Hipócrates (entre el Siglo IV y III A.C.), conocido hoy en día como el padre de la medicina
moderna, dio las directrices del empleo adecuado de las plantas medicinales y fundó los
conceptos básicos de la semiología moderna.

Aristóteles (384 – 322 A.C.), por otro lado, al igual que Platón (428 – 347 A.C.), describió las
virtudes medicinales y propiedades tóxicas de un gran número de plantas conocidas.

Galeno (129 – 200 D.C.) en su obra “De simplicium medicamentorum temperamentis et


facultativus” examinó aproximadamente 473 medicamentos de origen vegetal, mineral y
animal. Sus escritos sobre medicina constituyeron la fuente principal del saber de la medicina
y hasta hoy en día sus escritos son indiscutibles.
Dioscórides: (Siglo I D.C.) fue el médico botánico más importante e influyente en su tiempo
y quizás uno de los que realizó los más grandes aportes en el campo de la medicina.
En el caso de los romanos, su medicina se basaba en la agricultura, pues de las plantas que
ellos cultivaban se extraían diversos remedios.

Lucius Annaesus Séneca: (4 A.C. – 65 D.C.) fue uno de los principales romanos que hicieron
aportaciones importantes en el campo de la medicina natural.

22
Evolución América
La herbolaria indígena precolombina jugó un papel importante en el
campo de la medicina debido a que el uso de las plantas medicinales y
otros productos de origen natural tenía ya una historia de por lo menos
3500 años.

La cultura de la que se tiene una mayor información sobre los


conocimientos y prácticas médicas es la Azteca debido a su predominio
en el altiplano cuando llegaron los conquistadores europeos, la que
aprovecharon para su beneficio durante la invasión de Tenochtitlán y
el establecimiento de la Nueva España.

La península de Yucatán, actualmente dividida en tres entidades federativas (Campeche,


Yucatán y Quintana Roo), albergó a la gran Cultura Maya, que al igual que la mayoría de las
culturas americanas, tuvo un gran conocimiento en cuanto al uso de plantas, animales y
minerales para el tratamiento de diversas enfermedades, lo que no estuvo separado del
toque mágico-religioso.

23
Actualidad en la Farmacognosia

Tomando en consideración los antecedentes antes señalados de las diversas culturas


alrededor del mundo, es evidente que la adquisición empírica acerca del uso de los recursos
naturales con fines curativos fue puerta de entrada a un gran cúmulo de conocimientos que
de manera amplia podemos considerar el punto de partida para el crecimiento de diversas
ciencias.
La farmacognosia, una vez establecida como ciencia, se enfocó al estudio de las sustancias
de origen natural, poniendo especial interés en la identificación, descripción, análisis,
comercio y uso terapéutico de las drogas vegetales.

Los estudios farmacognósicos sobre la biosíntesis y la estructura molecular de las drogas


naturales, permiten sintetizar compuestos análogos con una mayor actividad biológica y
potencia terapéutica.

Por ejemplo, anestésicos locales como la procaína, la benzocaína y la lidocaína, se


sintetizaron tomando como modelo estructural a la cocaína. (Erythroxylon coca).

La farmacognosia a través de la búsqueda y el aislamiento de nuevos principios activos con


aplicación terapéutica, proporciona herramientas firmes para el progreso de otras ciencias
como la farmacología, donde ha contribuido en gran parte al desarrollo de nuevos y potentes
fármacos para el tratamiento de enfermedades que anteriormente carecían de un
tratamiento adecuado. Estas investigaciones han adquirido tal magnitud, que hoy en día
representan un objetivo primordial en la lucha contra enfermedades “de moda” como la
depresión, el cáncer y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), entre otras,
mediante el uso de principios activos obtenidos de sustancias naturales.

Muchos compuestos obtenidos de plantas y microorganismos, no sólo tienen una aplicación


directa en la terapéutica o la industria, sino que muchas de ellas, han servido como
instrumento de diversas investigaciones que han cambiado el curso de la humanidad.

24
Por ejemplo, el aislamiento de la colchicina a partir del azafrán de otoño (Colchicum
autumnales) además de su uso terapéutico en el tratamiento de la artritis gotosa y como
antitumoral, permitió amplias investigaciones en el campo de la citogenética y la biología
celular debido a que este alcaloide detiene la división celular en vegetales y animales
permitiendo ver los cromosomas y estudiar varios procesos durante la replicación celular.

En resumen, es indiscutible que el vasto cúmulo de conocimientos sobre la explotación de


los recursos naturales con fines medicinales, adquiridos empíricamente por el ser humano a
lo largo de miles de años, ha favorecido el progreso de diversas áreas de las ciencias médicas.
En el caso particular de la investigación propia de la farmacognosia, contribuyó al desarrollo
de la terapéutica, la farmacéutica, la farmacología y la medicina, así como al de la industria
cosmética y de los alimentos.

La nueva tendencia del pensamiento científico ha vuelto su vista a la naturaleza en busca de


una vida plena. Lo que favorece el interés por los productos naturales como fuente de
materia prima para mantener la salud y el bienestar del ser humano en un mundo regido por
la tecnología.

Sin embargo, no debemos olvidar que lo natural no siempre es benéfico para el organismo,
sino que depende de la cantidad, los controles de calidad y su procesamiento, lo cual hace
necesario incrementar los estudios científicos para identificar o refutar las propiedades que
pudieran ejercer en el ser humano a corto y largo plazo.

El uso de plantas en el área terapéutica ha adquirido a través de los años diversas formas
para introducirlos en el cuerpo; se les llama preparaciones terapéuticas.

25
Curso de Fitoterapia

La Salud al Alcance de Todos

PARTE 2

26
Recolección y Conservación de las Plantas Medicinales.

En las farmacias, las herboristerías y algunos comercios especializados en productos


naturales, disponen de una gran variedad de plantas medicinales en diversas presentaciones,
que deben contar con la garantía de los profesionales que nos las suministran, y por lo tanto,
es de suponer que estarán bien identificadas y correctamente conservadas.

Las plantas se emplean en muy pocas ocasiones en su estado natural, en primer lugar,
porque en la mayoría de los casos es inviable poder recogerlas para preparar una tisana (cosa
que sólo pueden hacer en ciertas épocas del año, personas que viven en un medio rural o
que tienen un pequeño jardín en casa). Por esa razón se plantea la necesidad de
conservarlas, estabilizarlas y ofrecer productos farmacéuticos más o menos complejos, que
nos permitan utilizar una gran variedad de plantas, incluso las más exóticas.

Revisemos los factores que influyen en la riqueza de principios activos de las plantas, así
como las técnicas de recolección y de conservación.

27
Concentración de los Principios Activos.
No todas las plantas de la misma especie producen siempre igual cantidad y concentración
de principios activos. Estos pueden variar mucho de una planta a otra, dependiendo de
diversos factores biológicos o ambientales. Conviene conocer tales factores, para evitar
sorpresas en cuanto a la intensidad de las propiedades medicinales de las plantas recogidas,
ya sea por exceso o por defecto. La edad de la planta cambia sus principios activos. Los jugos
de las plantas jóvenes son acuosos y contienen pocos principios activos en disolución. A
medida que crecen, aumenta su producción y su concentración, para volver a disminuir con
el envejecimiento, hasta el punto de resultar finalmente inservibles para aplicaciones
medicinales. Conviene pues recoger las plantas cuando no sean ni muy jóvenes ni viejas.

Sin embargo, el momento óptimo para recogerlas varía mucho de una planta a otra, en
virtud de la duración de su vida. Así por ejemplo, en las plantas anuales (que sólo viven un
año) suele coincidir con el comienzo de la floración, en la primavera. Para las plantas que
viven varios años, en cambio, hay que esperar pacientemente a que lleguen a su madurez.
Por ejemplo, la genciana tarda 10 años en empezar a dar flores y en producir una raíz rica
en sustancias medicinales; el alcanforero no produce alcanfor hasta pasados los 30 años de
edad y el castaño no empieza a fructificar hasta los 25 años, y hasta los 100 no alcanza la
madurez.

Existen algunos principios activos que únicamente se producen en las plantas maduras o
desarrolladas por completo. Tal es el caso de los alcaloides, que prácticamente no se
encuentran en las plantas jóvenes. Por ejemplo, la lechuga tierna apenas contiene
sustancias activas; sin embargo, cuando se espiga y florece, produce alcaloides de efectos
sedantes y somníferos. Lo mismo ocurre con el acónito, que cuando es joven resulta
inofensivo, mientras que cuando madura contiene alcaloides muy tóxicos que pueden
provocar la muerte. También con la brionia que en tallos jóvenes se consume en ensalada
o tortilla sin ningún problema, luego sus alcaloides serán tóxicos, aunque se emplea en
homeopatía.

28
Según el Clima y el Terreno.
Es interesante comprobar cómo cada especie vegetal parece tener asignado un lugar donde
desarrollar mejor sus principios activos. Las plantas que se crían en las montañas pueden
resultar inactivas cuando crecen en las tierras bajas de la costa (como ocurre con la
valeriana o la digital) y viceversa.

Hay plantas tropicales, que al trasplantarlas a lugares templados, dejan de producir


sustancias medicinales. Tal es el caso del árbol de la quina, del guayaco y de diversas
especies propias de climas cálidos.

La calidad del terreno también influye en el rendimiento de las plantas: unas precisan de
suelos calcáreos y otras de suelos arenosos o silíceos. Las plantas productoras de alcaloides
rinden más en suelos ácidos, pues de esta forma se ven forzadas a producir sustancias
alcalinas (alcaloides) para compensar la acidez. Por su parte, las plantas destinadas a
producir hojas, rinden más en suelos ricos en nitratos, mientras que las que producen
semillas se desarrollan mejor en suelos ricos en fosfatos.

Según el cultivo.
Cuando se saca una planta silvestre de su ambiente puramente natural y se la abona, se
labra su tierra, se la poda y se la riega regularmente – es decir- se la cultiva, se producen
interesantes cambios en su fisiología que repercuten en sus propiedades medicinales. Las
plantas cultivadas:

• Elaboran mayor cantidad de hidratos de carbono que las silvestres. Diríase que
ocurre lo mismo que con las personas, que al adquirir hábitos sedentarios, acumulan
mayor cantidad de sustancias de reserva. Así, por ejemplo, el cerezo silvestre da
unos frutos menos dulces y vistosos que el cultivado; y sin embargo, las cerezas
silvestres son mucho más ricas en principios activos medicinales.
• Disminuye su sabor amargo o acre, y se hacen más fácilmente comestibles. Algo así
ocurre, por ejemplo, con la achicoria y el cardo silvestre, que pierden su amargor
característico cuando son cultivados; pero a la par, disminuyen sus propiedades
medicinales, que en gran parte dependen de las sustancias amargas que contienen.

Siempre que se pueda hay que elegir las plantas silvestres, o bien aquellas que han sido
cultivadas en condiciones lo más parecidas posible a su estado natural.

29
Recolección.
Puede ser manual o mecanizada, e importa lo que se desea utilizar de la planta para una
adecuada recolección. Importa la época del año. Para el laboratorio interesa por lo común,
usar materiales frescos.

Existen alteraciones que pueden ocurrir desde que se recoge la planta hasta que se usa.
Esto se debe a que la planta comienza a morirse, por lo tanto comienzan a actuar sistemas
enzimáticos de degradación. Esta actividad enzimática es la primera causa de
descomposición. El grado dependerá de cada planta y cómo se seca.

Técnica de la Recolección.

Todo el mundo es capaz de recolectar plantas.


Pero cuando estas se van a usar con propósitos
medicinales, hay que tomar algunas
precauciones especiales, como las que se
describen a continuación:

1. Evitar las plantas de los lugares contaminados. Desgraciadamente, en pleno campo


también puede haber contaminación química. ¡Y mucha! No recolectar las plantas
que se crían en determinados lugares, si no queremos que la tisana se convierta en
un cóctel de sustancias químicas venenosas. Los lugares más contaminados que
deben evitarse:

• Las orillas de las carreteras: Ahí abunda la carbonilla, el plomo y otros


tóxicos procedentes de los tubos de escape de los automóviles, que pueden
impregnar a los vegetales.

30
• Los linderos y lugares próximos a los campos de cultivo: Si estos han sido
rociados con pesticidas y herbicidas, es prácticamente seguro que las
plantas de alrededor también habrán recibido salpicaduras de esas
sustancias químicas.
• Los lugares próximos a chimeneas o vertidos de industrias contaminantes:
(mercurio, cadmio, etc.)
2. Recolectar sólo las plantas sanas y limpias. Se deben recolectar únicamente las
plantas sanas y limpias. Desechar pues las plantas que presenten signos de haber
sido atacadas por insectos o parásitos, o que hayan sido roídas por caracoles.
¡Cuidado con las que tienen deposiciones de animales!
3. Procurar que las plantas estén secas. Las plantas recolectadas en días húmedos o
lluviosos se enmohecen fácilmente, y por tanto, se conservan peor. De modo que
hay que recogerlas cuando se hallen bien secas.
4. Identificar bien las plantas. Identificar claramente las especies recolectadas, con
finalidad de evitar contaminaciones.
5. Recolectar sin destruir. No arrancar la planta, siempre que resulte posible. Tener en
cuenta que hay especies protegidas (como la genciana o el árnica), y que en los
Parques Nacionales está prohibido recolectar plantas.
6. No mezclar especies distintas. Resulta incorrecto juntar en una misma cesta o bolsa
especies diferentes. Es preferible utilizar un recipiente para cada especie, de forma
que las plantas se puedan identificar con más claridad.

Partes que se recolectan.


Debido a que no todas las partes de una planta tienen siempre interés desde el punto de
vista médico, es necesario tener en cuenta una serie de indicaciones según la porción de
ella que vayamos a tomar.

• Flores. Las flores se recolectan antes de que la corola se encuentre completamente


abierta, que es cuando los pétalos contienen más sustancias activas. Al
transportarlas hay que evitar el calor y las bolsas de plástico.

31
• Hojas. Las hojas se recogen al comienzo de la floración, pero antes de que las flores
hayan desarrollado; puesto que es entonces cuando contienen mayor cantidad de
jugos. No cortarlas todas, pues la planta moriría. Se desechan las hojas manchadas
(puede ser signo de una infección por virus). No se deben amontonar ni arrugar, sino
que han de almacenarse extendidas en un lugar plano.

• Tallos. El momento ideal para recolectar los tallos es después de que han brotado
las hojas, pero antes de que hayan salido las flores.

• Sumidades. Las sumidades, es decir, las extremidades floridas de las plantas, se


recolectan usando unas tijeras adecuadas, no partiéndolas con la mano, con objeto
de no lesionar los tallos. Hay que cortar por donde el tallo todavía es tierno, y no
más abajo, donde se significa y endurece. Suele ser suficiente con cortar una porción
de 20 a 30 cm.

• Corteza. Por regla general la corteza se recolecta al principio de la primavera,


siempre antes de la floración, que es cuando circula más savia por los tallos y las
ramas, y es además cuando mejor se puede separar del tronco.

• Raíces y rizoma. Las raíces y los rizomas se recolectan en otoño, cuando hayan caído
todas las hojas, o en primavera, cuando empiecen a brotar. En las plantas bienales,
el momento ideal es el otoño del primer año. En las plantas vivaces es conveniente
esperar al segundo o tercer año de vida. Antes de proceder a su conservación, las
raíces y los rizomas hay que lavarlos bien con el fin de eliminar la tierra y los insectos
que puedan llevar adheridos. No conviene rascarlas con cepillo, porque se eliminan
las capas de células superficiales que pueden contener principios activos, como
ocurre con la raíz de la valeriana.

32
Conservación.
Como lo normal es que las plantas medicinales no se utilicen inmediatamente después de
su recolección, es necesario conocer cuáles son los mejores métodos para que conserven
sus propiedades curativas. El propósito principal de la preservación de las plantas (drogas)
es evitar la actividad enzimática sobre el material, la putrefacción y el crecimiento de
hongos. La conservación de las plantas medicinales requiere tres procesos: desecación,
envasado y almacenamiento.

Desecación.
La desecación consiste en eliminar
progresivamente la humedad. Una planta
húmeda es fácil presa de bacterias y
hongos, que la atacan alterando sus
principios activos. Las bacterias y hongos
pueden producir sustancias tóxicas. Al
quitar la humedad se asegura una buena
conservación, y el mantenimiento de la
actividad y la calidad de las plantas (drogas).

Las bacterias necesitan más de un 40% de humedad para poder reproducirse, y los hongos
del 15% al 20%. Una planta bien seca no suele contener más de un 10% de humedad, lo cual
impide la reproducción de tales microorganismos.

33
Un contenido de agua menor al 10% es generalmente suficiente para evitar las reacciones
enzimáticas. Los organismos vivos tienen una considerable cantidad de agua. El agua es el
medio básico para las reacciones bioquímicas y cuando se la elimina completamente de los
tejidos, las reacciones no se producen. El secado previene la acción de las enzimas, de las
bacterias, los hongos y otros posibles cambios (oxidación). Fija los constituyentes y facilita
el molido, así como la transformación de la planta (droga) en una forma más fácilmente
comercializable y transportable. El éxito del secado depende de dos principios
fundamentales: el control de la temperatura y el flujo de aire. El control de esta operación
está determinado por la naturaleza del material o el aspecto deseado en el producto final.

• Eliminación del agua

Como la cantidad de sustrato transformado es proporcional al tiempo, a menudo se acorta


el tiempo de desecación aumentando la temperatura. Las plantas pueden desecarse en un
horno o al sol. El uso de altas temperaturas debe ser cuidadoso, ya que el aumento de
temperatura a 40-50 C acelera las reacciones enzimáticas. Con el aumento de la
temperatura aumenta la volatilización de aceites esenciales, la racemización, la destrucción
de sustancias termolábiles (proteínas), la polimerización y la oxidación. Generalmente se
prefiere para el secado de plantas el calor artificial en el rango de 50-60 C, el que es
requerido en ciertas farmacopeas para las drogas cardiotónicas.

• Estabilización por calentamiento

La destrucción de las enzimas puede lograrse por calentamiento pero esto solo puede
usarse cuando los componentes activos son termoestables. El calor seco a 80 C coagula las
proteínas, que son inactivadas irreversiblemente. El calentamiento en líquidos a ebullición
o a vapor, la planta es agregada gradualmente al líquido en ebullición. El calentamiento de
30 minutos aproximadamente destruye completamente las enzimas.

34
Para desecar correctamente las
plantas se recomienda:

1. Tiempo necesario. En tiempo cálido, las flores se secan en 4-8 días, y las hojas en 3-
6 días. En tiempo frío pueden tardar unos días más.
2. La desecación nunca debe hacerse al sol, pues se perderían muchos de los principios
activos de las plantas, especialmente las esencias. Tiene que realizarse siempre a la
sombra, en lugares bien aireados y exentos de polvo.
3. Los productos vegetales recolectados se extienden sobre un papel o cartón situado
en el suelo, o bien encima de estanterías.
4. No hay que colocarlos directamente sobre el cemento o ladrillos.
5. Deben colocarse en capas finas, y removerlas una o dos veces al día.
6. No debe usarse papel impreso, como el de periódico, pues los productos químicos
de las tintas pueden pasar a la planta.
7. Las sumidades y las flores que no pierdan fácilmente sus pétalos, se cuelgan, atadas
en ramilletes boca abajo a lo largo de una cuerda, en un lugar a la sombra y bien
aireado (por ejemplo, cerca de una ventana abierta). Estos ramilletes pueden
protegerse con un cono de papel, para evitar la exposición directa a la luz.
8. Los frutos pueden secarse extendidos sobre bandejas o ensartados a lo largo de un
hilo.

La mayor parte de las plantas pueden consumirse tanto frescas como secas. Hay algunas,
sin embargo, que únicamente proporcionan efectos medicinales cuando están frescas,
mientras que otras sólo se pueden usar cuando están secas.

Envasado.

Una vez secos los productos vegetales recolectados, tienen que ser envasados de forma que
no sufran deterioros por la acción del aire, el sol, la humedad, el calor u otros factores
externos.

Para el envasado se recomienda:

1. Es preferible envasar los productos vegetales sin triturar, pues de esta manera
ofrecen menor superficie sobre la que puedan actuar las bacterias, los hongos y las
enzimas que los corrompen o enrancian. Es preferible triturarlos inmediatamente
antes de su consumo.

25
2. Emplear recipientes de vidrio,
cerámica, hojalata (latas), tela o
cartón. Debe evitarse el plástico. No es
preciso que el cierre sea hermético.
3. Hay que rotular los recipientes con el nombre de la planta, y también conviene
indicar el lugar de recolección así como la fecha de envasado.

Almacenamiento.

• Los recipientes que contienen los productos de las plantas deben conservarse en un
lugar oscuro, fresco y seco. La luz, el calor y la humedad son las principales causas
del deterioro.
• Es necesario comprobar periódicamente el estado de las plantas almacenadas, para
detectar a tiempo insectos, hongos, mohos o putrefacciones que pudieran alterar
su valor medicinal.
• Como regla general, las plantas medicinales no se deben conservar durante más de
dos años.

26
Curso de Fitoterapia

La Salud al Alcance de Todos

PARTE 3

27
Formas Medicamentosas

Introducción

El medicamento es tan antiguo como la enfermedad. Desde que el hombre padeció


sufrimientos físicos buscó remedio para sus males. Trastornos, heridas y dolores lo llevaron
a procurarse soluciones con lo que había en su entorno. Así, el medio vegetal fue más
explorado en los primeros tiempos. La selección de las sustancias eficaces fue el producto de
la inteligencia humana a través de la observación de efectos. Ese fue un proceso que se
verificó durante siglos a través del cual se acumuló una información muy valiosa que permitió
distinguir las sustancias útiles, las ineficaces y las nocivas. En todo este largo proceso hubo
una concepción dominante que no obstante su carácter, no impidió en definitiva el avance
empírico primero y científico después. Durante siglos predominó el concepto sobrenatural
de la enfermedad y del remedio. Por eso, las curaciones se asociaban a prácticas mágicas y
dioses.

Fue Hipócrates quien le agregó la conciencia metódica y abrió la vía para el paso de lo
Mágico-Teúrgico hacia lo Empírico-Racional. Hipócrates introdujo el concepto biológico del
humor, entendido como una asociación de elementos con sus cualidades, en proporciones
diversas.

28
Los hipocráticos postularon la existencia de cuatro humores: sangre, bilis amarilla, bilis negra
y flema o pituita. Todos ellos fluidos existentes en el cuerpo humano. Así, la enfermedad fue
concebida como el predominio de una cualidad sobre otra, como un desequilibrio en la
composición, como una mala mezcla humoral.

El tratamiento de una enfermedad se entiende, entonces, como el arte de restablecer el


equilibrio de los humores, ayudando a la propia naturaleza que trata de restablecerse de su
propio desorden. Los hipocráticos utilizaron como recursos la dietética, la materia médica,
es decir, los medicamentos, la cirugía y la psicoterapia.

Los hipocráticos despojaron al Pharmakon de su origen mágico y lo definieron como una


sustancia extraña al cuerpo, capaz de producir en él un efecto favorable o desfavorable y,
especialmente, como purgante para producir la catarsis, esto es, la acción evacuante y
purificadora de la materia alterada, causante de la enfermedad. Estos purgantes eran
administrados en forma de pociones, tisanas y decocciones. Otros medicamentos se
administraban como píldoras, epítimas, eclegmas y pesarios.

Los romanos adoptaron los principios hipocráticos, pero les agregaron sus propias
tendencias, menos especulativas y más eclécticas. Los romanos organizaron el conocimiento
médico y farmacéutico, convirtiendo las teorías en reglas y normas. Dos personajes
concentraron la excelencia en el mundo romano: Dioscórides y Galeno.

El primero recolectaba plantas y las clasificaba con un objetivo medicinal. Su obra “Materia
Médica”, contiene información sobre más de 600 fármacos, la mayor parte de ellos
vegetales, y se refiere a descripciones, caracteres morfológicos, sinonimias y uso médico.
Galeno por su parte, seguía los principios hipocráticos e hizo una obra sistemática y
canonizadora de todos los saberes médicos en su gran tratado “Sobre el Método
Terapéutico”. Dominaba la anatomía y la fisiología y por ello pudo ingresar al mundo de la
patología y orientar de mejor manera el uso de los fármacos. Galeno preparaba sus propios
remedios. Las formulaciones propuestas por galeno fueron muchas y se usaron por siglos.
Las formas galénicas eran de confección magistral y formaron parte de un capítulo
importante en los estudios farmacéuticos: La Farmacia Galénica que estuvo vigente hasta el
siglo recién pasado. Entre las formas galénicas figuran: decocciones, infusiones, pastillas,
píldoras, electuarios, polvos, colutorios, pincelamientos, inhalaciones, supositorios,
pomadas, enemas y cataplasmas.

29
Las formas medicamentosas son el producto procedente de la transformación de una droga
o de una asociación de drogas mediante procedimientos farmacotécnicos, a fin de darle
características físicas y morfológicas particulares que faciliten su administración y acción
farmacológica, pero sin dosis establecidas.

Clasificación de las formas farmacéuticas.

Se clasifican de dos formas:

Estado físico

• Líquidos: suspensiones, jarabes, elixir, loción, solución, aerosol, etc.


• Sólidos: tabletas, comprimidos, cápsulas, supositorios, etc.
• Semisólidos: ungüentos, pomadas, cremas, etc.

Vías de administración

2. Oral: tabletas, comprimidos, cápsulas, jarabes, suspensiones.


3. Parenteral: inyectables (suspensiones y soluciones).
4. Intracavitarias: rectal, vaginal y uretral. Se presentan bajo la forma de óvulos,
soluciones, cremas y supositorios.
5. Tópica: Dérmicas o superficiales: cremas, ungüentos, pomadas, lociones y aerosoles.
6. Inhalaciones: aspiradas por la nariz o la boca.

30
Formas farmacéuticas para la administración: Vía Oral.

La vía oral constituye la vía más utilizada de administración de fármacos. Las formas de
administración oral se subdividen, en función de su estado físico:

En formas líquidas y formas sólidas

7. Las formas líquidas: no plantean problemas de disgregación o de disolución en el tubo


digestivo, lo que condiciona una acción terapéutica más rápida.
8. Las formas sólidas: presentan una mayor estabilidad química, evita problemas de
incompatibilidad, enmascarar sabor desagradable y regula liberación de los principios
activos.

Formas orales líquidas


Los líquidos para administración oral son habitualmente soluciones, emulsiones o
suspensiones que contienen uno o más principios activos disueltos en un vehículo
apropiado. Los vehículos pueden ser:

Acuosos: sirven para disolver principios activos hidrosolubles. Los más comunes son los
jarabes (que contienen una alta concentración de azúcar, hasta un 64% en peso).

Mucílagos: líquidos viscosos resultantes de la dispersión de sustancias gomosas en agua. Se


usan sobre todo, para preparar suspensiones y emulsiones. • Hidroalcohólicos: los elixires
son soluciones hidroalcohólicas edulcoradas utilizadas para disolver sustancias solubles en
agua y alcohol.

Formas orales sólidas • Comprimidos: formas farmacéuticas sólidas que contienen, en cada
unidad, uno o varios principios activos. Se obtienen aglomerando, por compresión, un
volumen constante de partículas. Los comprimidos destinados a la administración oral
pueden clasificarse en:

Comprimidos no recubiertos: obtenidos por simple compresión. Están compuestos por el


fármaco y los excipientes (diluyentes, aglutinantes, disgregantes, lubrificantes).
• Comprimidos de capas múltiples: obtenidos por múltiples compresiones con lo que se
obtienen varios núcleos superpuestos, con distinta compactación en .cada uno de ellos.

31
• Comprimidos recubiertos o grajeas: el recubrimiento puede ser de azúcar o de un
polímero que se rompe al llegar al estómago.
• Comprimidos con cubierta gastro resistente o entérica: resisten las secreciones ácidas
del estómago, disgregándose finalmente en el intestino delgado.
• Comprimidos de liberación controlada: son sistemas que ejercen un control sobre la
liberación del principio activo en el organismo.

Tipo espacial controlando el lugar de liberación, por ejemplo, los sistemas flotantes o
mucoadhesivos.

Tipo temporal se pretende liberar el fármaco al organismo de una forma planificada y a una
velocidad controlada. Sistema OROS o “Micro bomba osmótica”.

Comprimidos efervescentes: se obtienen por compresión de un granulado


de sales efervescentes, generalmente un ácido (ácido cítrico) y un álcali
(bicarbonato sódico).

Comprimidos bucales: son comprimidos destinados a disolverse


íntegramente en la boca, con objeto de ejercer una acción local sobre la
mucosa.

Cápsulas: las cápsulas son preparaciones de consistencia sólida formadas por un receptáculo
duro o blando, de forma y capacidad variable, que contienen una unidad posológica de
medicamento (contenido).

En la mayoría de los casos, las cápsulas se destinan a la administración oral, distinguiéndose


las siguientes categorías:

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Cápsulas duras: formadas por la tapa y la caja (2 medias cápsulas
cilíndricas) que se cierran por encajado de ambas.

Cápsulas blandas o perlas: receptáculo de una sola pieza;


resultan interesantes para administrar líquidos oleosos, por
ejemplo, vitaminas liposolubles.

Cápsulas de cubierta gastro resistente: se obtienen recubriendo cápsulas duras o blandas con
una película gastro resistente.

Cápsulas de liberación modificada: cápsulas cuyo contenido y/o recubrimiento, integran en


su composición sustancias auxiliares destinadas a modificar la velocidad o el lugar de
liberación del o los principios activos.

33
Otras formas orales sólidas.

Polvos: el principio activo puede estar disperso o no en un excipiente


pulverulento inerte (lactosa o sacarosa).

Granulados: agregados de partículas de polvos que incluyen principios


activos, azúcares y coadyuvantes diversos.

Sellos: son cápsulas con un receptáculo de almidón. Prácticamente, han


sido desplazados por las cápsulas duras.

Píldoras: preparaciones sólidas y esféricas, destinadas a ser


deglutidas íntegramente.

Tabletas: son pastillas para desleír en la cavidad bucal.

Pastillas oficinales: consistencia semisólida y están constituidas


primordialmente por los principios activos y goma arábiga
como aglutinante.

Liofilizados: son formas muy porosas e hidrófilas y fácilmente


dispersables en agua.

34
Formas de Administración Rectal: Vía Rectal.

Supositorios

Persiguiendo una acción mecánica, local o sistémica, los supositorios son


preparados de consistencia sólida y forma cónica y redondeada en un
extremo. Cada unidad incluye uno a varios principios activos, incorporados
en un excipiente que no debe ser irritante, el cual debe tener un punto de
fusión inferior a 37°C. Los excipientes de esta forma farmacéutica pueden
clasificarse en dos categorías principales:

9. Triglicéridos: excipiente lipófilo. Ejemplo: la manteca de cacao, los glicéridos


semisintéticos y los aceites polioxietilenados saturados.
10. Excipientes hidrosolubles: poli etilenglicoles (PEG).

Otras formas de administración rectal.

2. Cápsulas rectales
3. Soluciones y dispersiones rectales: enemas, que pueden contener o no fármacos
(enemas de limpieza).
4. Pomadas rectales

Formas de Administración Tópica: Vía Tópica.

Los excipientes de esta forma farmacéutica pueden clasificarse en dos categorías


principales:

Formas líquidas

Formas semisólidas

Entre las principales formas farmacéuticas de administración tópica se encuentran:

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Formas líquidas

Colirios: preparación farmacéutica en la que el fármaco suele


estar en solución o suspensión acuosa u oleosa para ser
instilada, en forma de gotas, en el fondo del saco conjuntival.
Los colirios deben ser indoloros, no irritantes y estériles.

Gotas nasales y óticas: soluciones acuosas u oleosas.


Lociones

Formas semisólidas

• Ungüento: pomada en suspensión de elevada consistencia, y por tanto, reducida


extensibilidad.
• Pomada: de consistencia (extensibilidad) intermedia.
• Crema: pomada en emulsión óleo-acuosa y de consistencia más fluida.
• Gel: fácilmente extensible

Formas de Administración Transdérmica: Vía Percutánea.

Hasta hace poco, la piel sólo era considerada una zona de aplicación de fármacos de acción
local. La aparición de intoxicaciones por sustancias de administración tópica puso de
manifiesto el interés de utilizar fármacos que, atravesando la piel, produzcan una acción
sistémica (vía percutánea). Así, cada vez son más los fármacos que, administrados
tópicamente mediante distintos dispositivos (oclusión, sistemas transdérmicos, etc.), son
capaces de proporcionar niveles sistémicos suficientemente altos como para lograr efectos
analgésicos, anti hipertensivos, anti anginosos o de sustitución hormonal.

38
Los sistemas transdérmicos son formas
de dosificación ideados para conseguir el aporte
percutáneo de principios activos a una velocidad programada, o durante un período de
tiempo establecido. Existen varios tipos de sistemas transdérmicos, entre los que se
encuentran:

• Los parches transdérmicos


• La iontoforesis

Los parches transdérmicos: los componentes básicos de los dos tipos de parches que
existen en el mercado farmacéutico (tipo reservorio y tipo matriciales) consisten en:

a) Una lámina protectora externa


b) Un depósito con el principio activo
c) Una membrana micro porosa que permite la liberación continua del fármaco que se
encuentra en su interior mediante un mecanismo de difusión pasiva.
Estos parches proporcionan niveles plasmáticos terapéuticos constantes del fármaco, siempre
que la piel permanezca intacta. La liberación del fármaco desde el parche se realiza durante un
período de tiempo que fluctúa entre 24 horas y una semana.

La iontoforesis: es una técnica reciente, aún en fase de desarrollo. Consiste en la colocación


sobre la piel de dos electrodos que, por su orientación, hacen que un fármaco cargado,
atraviese la piel a favor de un gradiente eléctrico al ser atraído por una carga distinta de la
suya. De esta manera pueden ser administrados por vía percutánea fármacos
antiinflamatorios cargados e incluso péptidos y proteínas como vasopresina e insulina, al ser
fácilmente ionizables.

Formas de Administración Sublingual: Vía Sublingual.

Se utilizan comprimidos que se disuelven debajo de la lengua. La mucosa sublingual ofrece una
superficie de absorción pequeña, aunque muy ricamente vascularizada. Esta mucosa es
exclusivamente permeable al paso de sustancias no iónicas, muy liposolubles.

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Esta vía se recomienda para conseguir una acción
terapéutica rápida de fármacos que, reuniendo
las características anteriores, no puedan administrarse por vía oral por alguna de las
siguientes razones:

• Posean un alto grado de metabolización hepática.


• Se degraden por el jugo gástrico.
• No sean absorbidos por vía oral.

Formas de Administración Especiales: Vía Inhalatoria.

Existen distintos dispositivos para la administración de principios activos por vía Inhalatoria
como los aerosoles, nebulizadores e inhaladores.

Los aerosoles son dispositivos que contienen


soluciones o suspensiones de un principio activo,
envasadas en un sistema a presión de manera que, al
accionar la válvula, se produce la liberación del principio
activo impulsado gracias a un agente propelente.

• Los nebulizadores son dispositivos que al hacer pasar una corriente de aire generan
partículas uniformes y muy finas del principio activo (líquido) en un gas. Este sistema
permite que el fármaco penetre más profundamente en las vías aéreas.
• Los inhaladores de polvo seco a partir del medicamento en estado sólido, se liberan
partículas suficientemente pequeñas de forma sincrónica con la inspiración; la fuerza
de la inhalación arrastra el producto.

La mayoría de las veces se emplea la vía inhalatoria para conseguir una acción local del
fármaco en diversos procesos patológicos pulmonares, de esta forma se consigue una acción
rápida del fármaco y la disminución de sus efectos adversos. Sin embargo, en otras
ocasiones, la vía inhalatoria es utilizada con el fin de que el fármaco alcance la circulación
sistémica, ya que esta zona está muy vascularizada, evitándose el efecto primer paso
hepático.

40
Curso de Fitoterapia

La Salud al Alcance de Todos

PARTE 4

41
Preparaciones Fitoterapéuticas

Infusión: es la mezcla de una o más partes de la planta y agua


caliente. Esta resulta especialmente indicada para las
plantas que pueden perjudicarles una cocción demasiado
prolongada. La sustancia vegetal debe desmenuzarse y
ponerse en un recipiente, sobre ella se vierte la cantidad de
agua hirviendo hasta cubrirla; luego se deja reposar entre 5
y 20 minutos, en ocasiones hasta que se enfríe. Por último
se filtra y se exprime el residuo para recoger la mayor parte
de los principios activos.

La infusión según su tipo puede beberse caliente (si hace falta, después de calentarla a baño
María) y en ocasiones, las infusiones de sabor muy amargo resultan más aceptables si se
beben a temperatura ambiente.

Las infusiones pueden utilizarse también para cataplasmas, lavados, baños, enemas,
enjuagues y gargarismos.

Algunas plantas que empleamos en infusiones son:

Abedul Cilantro Manzanilla


Ajenjo Cúrcuma Marrubio
Albahaca Damiana Mate
Alcaravea Enebro Mejorana
Angélica Epazote Menta
Apio Eucalipto Naranjo
Árnica Eufrasia Nogal
Bretónica Fresno Orégano
Boldo Fumaria Pasiflora
Bolsa de pastor Gordolobo Romero
Borraja Hierbabuena Ruda
Caléndula Hinojo Salvia
Cardamomo Laurel Sauco
Cardo santo Lobelia Tila
Cedrón Magnolia Tomillo

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Decocción: es una mezcla de una o más partes de la planta y
agua, después de hervir unos minutos. Este tipo de
preparación se adopta para las plantas que no pierden su
eficacia con el calor, y sin duda no se usa con las que
contienen aceites etéreos que se volatilizan con facilidad, o
bien cuando se utilizan partes de la planta compactas y
leñosas como, por ejemplo, las raíces, la corteza, las ramas o
las semillas.

Según los casos se pone la hierba medicinal, desmenuzada y machacada, durante unas horas
en el agua fría necesaria, o bien directamente en el agua hirviendo y a continuación se hierve
a fuego lento durante el tiempo que se requiera según cada caso. Al final se cuela y si es
necesario, se exprime el residuo para extraer por completo su jugo.

Cuando hay que preparar una taza de decocción, o una pequeña dosis, conviene utilizar una
cantidad ligeramente superior para compensar lo que se evapore.

Algunas plantas que empleamos para la decocción son:

Abedul Genciana Pulmonaria


Alcachofa Ginseng Quina
Bolsa de pastor Grama Romero
Buchú Guayacán Rosa mosqueta
Cardo santo Hamamelis Salvia
Cáscara sagrada Licopodio Sauce
Cola de caballo Llantén Sauco
Diente de león Nogal Tila
Enebro Olivo Zarzaparrilla
Eufrasia Ortiga
Fenogreco Palo de arco

43
Tinturas: son soluciones alcohólicas o
hidroalcohólicas, preparadas con principios activos
vegetales o sustancias químicas. El solvente oficial
o menstruo de las tinturas es el alcohol, agua, agua
amoniacal, agua y glicerina y el vino como el jerez;
a estos últimos se los denomina vinos, su uso es
desaconsejable para niños y adolescentes.

La ventaja de usar alcohol, es la de preservar por mucho tiempo este tipo de soluciones sin
que se descompongan, sin olvidar que el alcohol extrae más sustancias activas de las plantas
como: gomas, sustancias extractivas, clorofila, albúmina, materias colorantes, resinas,
aceites volátiles, alcaloides, azúcar, taninos, etc.

Los métodos para obtener tinturas son: por maceración, lixiviación y dilución (esta última
muy poco usada para vegetales).

El método más eficaz para extraer principios activos de los vegetales es la maceración, que
consiste en remojar o sumergir el vegetal en un recipiente suficientemente grande para que
el sólido esté libremente en contacto con el solvente o menstruo y manteniéndose al refugio
de la luz. Bien tapado se agita diariamente por un período entre 15 a 30 días, pasado ese
tiempo se traslada la mezcla a un embudo donde se filtra, a través de una tela de fibra
natural, se lava con el mismo solvente, recolectándose la tintura en frascos ámbar para mejor
conservación.

Aceites para masajes: son preparados de plantas o alguna


de sus partes en aceite y son muy utilizados hoy en día, ya
que el aroma o acción terapéutica, aunado a la acción física
del masaje, complacen los sentidos y nos traen el contacto
con la naturaleza; no solamente nos dan salud, belleza y un
aroma delicioso, sino también regulan y
regeneran el equilibrio de nuestras funciones mentales y orgánicas, renovando,
recuperando y manteniendo nuestra salud física y mental.

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Se obtienen por maceración, como las tinturas; utilizando el vegetal deseado (triturado) y

aceite de oliva como solvente, en frasco grande y bien tapado. Reposando en un ambiente

tibio y agitándolo cada 2 días, durante 30 días. Al término del mes se calienta a 55° C durante
15 minutos. Se traslada la mezcla a un embudo, donde se filtra tibio y el aceite aromático así
obtenido se guarda en frascos ámbar para su protección. Otra forma de hacer aceite para
masaje es mezclar uno o más aceites esenciales en un aceite base.

El aceite base que se puede usar es: el aceite de oliva o aceite de almendras dulces, en
cualquiera de ellos se puede mezclar de 5 a 10 gotas de aceite esencial, mezclarlos bien,
guardarlos en envases color ámbar y tener precaución al usarlo en niños, mujeres
embarazadas, en personas con alta o baja presión arterial y casos de epilepsia.

Como ya vimos los aceites esenciales se obtienen de forma más frecuente por destilación en
corriente de vapor en donde se pone en un alambique el vegetal del cual ha de extraerse el
aceite, se añade suficiente agua para cubrirlo, se destila con calor regulado usando un
condensador grande y se separa el aceite destilado del agua que lo acompaña. Los vegetales
de los que se extraen los aceites esenciales pueden emplearse frescos o secos. Ciertas flores,
como el azahar y las rosas, deben usarse frescas y los vegetales secos como el sándalo, clavo,
corteza de canela y otros; antes de ser sometidos a destilación, requieren ser macerados en
agua y si son duros y compactos, se trituran previamente para facilitar la acción del agua.

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Mieles: estos son preparados líquidos, espesos, muy semejantes a los jarabes, de los cuales
se diferencian, en que éstos se preparan con miel de abeja en lugar de azúcar granulada más
el principio activo deseado. En medicina homeopática y herbolaria son comunes estos
preparados, por la aceptación en los niños.

Jarabes: son soluciones concentradas de sacarosa o


azúcar granulada en agua, si se le agrega alguna
sustancia aromática, se le denomina jarabe
saborizante y sirve de vehículo para la preparación
de recetas; si a este jarabe se le añade uno o varios
principios activos, se le denomina jarabe medicinal.
Como los jarabes y mieles contienen muy poca
cantidad de alcohol o no la contienen, son preferidos
para los niños y adolescentes.

En la preparación de los jarabes y mieles es necesario emplear azúcar selecta o miel de la


mejor calidad, con humedad de 18% a 21% preferiblemente, agua purificada, sin sustancias
extrañas, recipientes y envases limpios; además es preciso prepararlos con cuidado para
evitar la contaminación y que se puedan conservar más tiempo.

Es importante que la concentración de azúcar se acerque a la saturación, aunque sin llegar a


ella o en caso de la miel mantenerla a temperatura ambiente para evitar la cristalización y
como también es una solución saturada retardan el desarrollo de los microorganismos. Los
principios activos se agregan en el agua que disuelve el azúcar en el caso de los jarabes y en
forma de tintura en el caso de las mieles, se mezcla y se envasa en frascos color ámbar.

Un método sencillo pero eficaz para conservar jarabes y mieles es que antes de llenar frascos,
estos se conserven en agua hirviendo hasta que se utilicen; y sus tapones de corcho se
mantengan remojados en agua destilada caliente. El jarabe o miel se tiene caliente, se vierte
en los frascos escurridos y calientes, hasta que estos queden llenos hasta el borde. Se colocan
entonces los tapones, con lo cual se desaloja una porción pequeña del líquido; luego, antes
de que se enfríen los cuellos de las botellas (y antes de que se contraiga el líquido al
enfriarse), se sumergen en parafina derretida.

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De esta manera, el calor destruye los microbios productores de la fermentación y se impide
la entrada de aire que pueda

contaminar nuevamente el jarabe o la miel, ya que las botellas quedan herméticamente


cerradas.

Otro método es sumergir completamente las botellas de cristal y con tapa, en agua hirviendo
durante 15 minutos, a modo que haga vacío; se dejan enfriar y se almacenan en un lugar
fresco y seco.

Cataplasma: las cataplasmas son pastas espesas y


húmedas, de componentes muy variables que se aplican
en un punto determinado del cuerpo. Se utilizan sobre
todo harinas, pulpas u hojas de plantas reducidas a
polvo, añadiendo a veces productos aromáticos como el
alcanfor. Producen la afluencia de sangre al punto de
aplicación, descongestionando las zonas afectadas por
una inflamación. Las cataplasmas
calientes ablandan la piel y abren los poros, facilitando la absorción de los principios activos
incorporados.

Las cataplasmas se dividen en dos grandes grupos: las revulsivas y las madurativas. Las
primeras tienen por objeto reducir una inflamación, mientras que las segundas aceleran la
maduración de abscesos, forúnculos o panadizos.

Algunos ejemplos:

Acné: sauce, mercadela, equinácea, cola de caballo, ortiga, salvia de bolita, árnica,
hamamelis, milenrama, tepezcohuite, sauco. Poner 5 cucharaditas en 1 litro de agua a fuego
bajo por 20 minutos, colar y vaciar en un recipiente. Darse vaporizaciones con la decocción
y aplicarse cataplasma de plantas de 10 a 20 minutos antes de dormir.

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Artritis: árnica mexicana, romero, ruda, santa maría, ortiga, jengibre, eucalipto, hierbabuena.
Poner 5 cucharaditas en 1 litro de agua a fuego bajo por 20 minutos, colar y vaciar a un
recipiente, aplicar cataplasma de plantas en las zonas inflamadas antes de dormir.

Celulitis: romero, mercadela, algas marinas, ruda, santa maría, hamamelis, fenogreco. Poner
5 cucharaditas en 1 litro de agua a fuego bajo por 20 minutos, colar y vaciar en un recipiente.
Darse lavados y aplicar cataplasma de plantas dejando por la noche.
Hemorroides: romero, bolsa de pastor, cola de caballo, hamamelis, cuachalalate, sangre de
drago. Poner 5 cucharaditas en 1 litro de agua a fuego bajo por 20 minutos, colar y vaciar a
un recipiente. Darse lavados y aplicar cataplasma de plantas, dejando por la noche.

Pie de atleta, micosis: mercadela, eucalipto, tepezcohuite, romero, árnica mexicana, sangre
de drago. Poner 5 cucharaditas en 1 litro de agua a fuego bajo por 20 minutos, colar y vaciar
a un recipiente. Darse lavados y aplicar cataplasma de plantas dejando por la noche.

Várices, mala circulación: ginkgo, hamamelis, árnica mexicana, bolsa de pastor. Poner 5
cucharaditas en 1 litro de agua a fuego bajo por 20 minutos, colar y vaciar a un recipiente.
Darse lavados y aplicar cataplasma de plantas dejando por la noche.

Jugos: Es el contenido líquido del fruto de las plantas. Se


obtiene exprimiendo los frutos frescos o machacando las
hierbas y estrujándolas a continuación con fuerza. Su uso
se halla vinculado sobre todo a la preparación de jarabes.
También es posible obtener jugos exprimiendo las hierbas
para obtener sales minerales y sustancias orgánicas
diversas.

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Algunos ejemplos:

Estreñimiento: tonifica el estómago y funciona como un buen digestivo, aporta mucha


fibra, sirve como laxante y ayuda al movimiento intestinal en caso de estreñimiento.
También provoca efecto de saciedad, cualidad importante en el tratamiento de sobrepeso

• obesidad.

¼ taza de lechuga picada


¼ taza de col picada
¼ taza de espinacas
Agua, la necesaria
Miel a gusto

Licua perfectamente los ingredientes, excepto la miel. Cuela y endulza con un poco de miel.
Tomar 1 vaso al día.

Artritis: es diurético y ayuda a combatir retención de líquidos, factor desencadenante del


dolor reumático. Mejora la circulación, elimina ácido úrico y mejora los procesos reumáticos.

7. 1 taza de jugo de zanahoria


8. 1 manojito de alfalfa

Licua los ingredientes. Sirve y bebe recién hecho. Tomar 1 vaso por la mañana, 2 ó 3 veces
por semana.

Circulación: evita la formación de coágulos, previene anemia y hemorragias, fluidifica la


sangre, recomendado para prevenir infartos y embolia.

9. 1 taza de jugo natural de piña


10. 1 rebanada de melón
11. 4 guayabas

Licua perfectamente los ingredientes y bebe recién preparado. Tomar 1 vaso en el


desayuno, 2 veces por semana.

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Acné: es astringente, diurético y depurativo. Al
eliminar toxinas y grasas acumuladas, ayuda a
desinflamar granos, limpiar espinillas, hidratar y refrescar la piel.

• 2 puños grandes de frambuesas


• ¼ taza de melón picado
• 1 tallo de apio
• Agua mineral, la necesaria

Pasa las frambuesas por el extractor y licua con los ingredientes restantes, agrega agua
mineral para hacerlo menos espeso. Tomar un vaso al mediodía 1 vez a la semana durante 2
meses.

Úlcera estomacal: cicatriza y previene úlceras, es un excelente antiácido natural, útil en el


tratamiento de colitis ulcerosa y gastritis, protege la mucosa intestinal, alivia inflamación,
purifica el estómago y agiliza la digestión.

• 1 taza de jugo de naranja


• ½ pimiento rojo
• ½ pimiento amarillo
• ¼ taza de col verde
• 1 manojito de berros

Licua perfectamente los ingredientes hasta obtener una mezcla homogénea. Cuela y bebe
enseguida. Tomar un vaso cada tercer día, durante 1 mes.

Resfriados: contiene vitamina C, calcio, fósforo, magnesio e hierro. Aumenta las defensas,
previene y alivia infecciones respiratorias, ayuda a expulsar flemas, alivia irritación de
garganta y es refrescante.

• ½ taza de fresas
• 1 kiwi
• 1 mango deshuesado
• ½ melón

Pasar las fresas por el extractor de jugos y licua con el resto de los ingredientes. Tomar
enseguida. Se puede agregar agua si está muy espeso. Tomar 1 vaso a la semana como
protección. Si está enfermo, tomar 1 vaso diariamente, de 3 a 5 días, para aliviar los síntomas
y favorecer la recuperación.

58
Cápsulas: son formas
sólidas dosificadas en las
que el principio activo va dentro de una cubierta soluble
dura o blanda, preparadas con una gelatina apropiada;
así las duras se hacen con gelatina y azúcar y 0.15% de
dióxido de azufre para evitar su descomposición en el
proceso de elaboración.

Hoy en día las cápsulas duras son un medio usual para administrar principios activos, por la
facilidad que presentan al prepararlas; ya que existen aparatos pequeños muy prácticos para
encapsular, en comparación con las tabletas.

En las cápsulas blandas pueden ir principios activos generalmente oleosos o sólidos con
aceites, que se utilizan mucho en medicina naturista y en herbolaria. Encontramos en esta
clase los aceites de salmón, de tiburón o de vegetales como: germen de trigo, lecitina de
soya o aceites fijos como el aceite de oliva, de ajonjolí, etc. también encontramos las de oleo
vitaminas como las vitaminas A, D y E. Sólo que este tipo de cápsulas necesita equipo más
grande; en comparación con las anteriores, ya que hay que sellarlas para que queden
herméticamente cerradas.

Pomadas: es la forma terapéutica de aplicar uno o más


principios activos sobre la piel. Las pomadas
constituyen un grupo de preparados farmacéuticos
muy heterogéneo, caracterizado por su consistencia
semisólida. Están destinadas a ser aplicadas sobre la
piel o sobre mucosas con el fin de ejercer una acción
local o dar lugar a la penetración cutánea de los
medicamentos que contienen.

59
Los sistemas semisólidos satisfacen una exigencia
de las preparaciones de aplicación tópica, ya que,
en general, poseen buena adherencia, lo que hace que permanezcan sobre la superficie de
aplicación por un tiempo razonable hasta que se eliminan por lavado, así los semisólidos
mantienen su forma y se adhieren como una película, pero cuando se aplica una fuerza
externa sobre ellos se deforman con facilidad y fluyen.

Entre las propiedades que debe poseer una base ideal para pomadas, se pueden mencionar
las siguientes:

• Índice bajo de sensibilización


• No retrasar la cicatrización de las heridas
• Índice bajo de irritación
• No deshidratar la piel
• Su reacción es neutra para mayor compatibilidad con la piel
11. Buenas cualidades de conservación
12. Ser compatible con medicamentos comunes
13. Liberación eficiente del medicamento en el sitio de aplicación
14. Facilidad de lavarse
15. Facilidad en su preparación

Entre las sustancias utilizadas por el hombre como medicamentos desde los tiempos más
antiguos, son de mencionar las grasas de animales y otras como resinas, ceras, hierbas
pulverizadas y sustancias minerales. En aquellos remotos tiempos se creía que la grasa de los
animales tenía virtudes especiales. Más no eran estas los únicos vehículos para
medicamentos cutáneos que empleaban los antiguos, asirios y egipcios, pues también
utilizaban la miel, la cera, las gomas y resinas, cuya utilización requería mucha destreza. En
el papiro de Ebers se halló la fórmula de una pomada sin grasa, compuesta de cuerno de
ciervo, incienso, harina y ale dulce.

Los mucílagos y bálsamos, obtenidos de diversas plantas, fueron muy usuales, lo mismo que
los aceites, y las combinaciones de éstos con cera, también eran consideradas como
ungüentos.

60
Hasta fines del siglo XVIII varió poco la preparación
de las pomadas; pero entonces los estudios
científicos empezaron a descubrir nuevas sustancias, que trajeron consigo el
desenvolvimiento de nuevos conceptos. La manteca de cerdo fue introducida como el
principal ingrediente de la primera pomada oficial (USP 1820). La adición de sebo, cera o
esperma de ballena permitió darle consistencia de mantequilla.

La aplicación de la lanolina y la manteca de cerdo, y la propiedad que tienen estas de


absorber o emulsificar gran cantidad de agua, originó la investigación de la capacidad
hidrofílica de otras sustancias.

En virtud de sus propiedades físicas, a saber, dureza y estabilidad a temperaturas


relativamente altas, se empleó el ácido esteárico como sustituto de la cera. En
investigaciones recientes de preparados cosméticos, farmacéuticos y dermatológicos, se
están empleando el ácido esteárico y multitud de estearatos como agentes emulsivos en
pomadas, así como para mejorar el aspecto y la consistencia.

61
Curso de Fitoterapia

La Salud al Alcance de Todos

PARTE 5

62
Prácticas de Fitoterapia

TINTURAS

Objetivo

Aprender la preparación de las tinturas, se dejará reposar y filtraremos otra ya reposada.

Materiales

 Tinturas ya reposadas
 Frascos de 3.750 litros de boca ancha con tapa
 Embudos
 Frascos ámbar de 1 litro con tapa
 Tela de algodón
 Soporte universal
 Anillo de acero
 Etiquetas
 Guantes
 Papel aluminio
 Cinta ancha transparente

63
  Papel encerado
  Plantas para preparar tinturas
 Alcohol al 40%

Método

Se pone la planta en el frasco de 3.751 l., se agrega el alcohol al 40% hasta que la
planta quede cubierta. El frasco se envuelve con papel aluminio, para conservar los
principios activos; se etiqueta y se deja reposar durante 30 días.

Trabajaremos la tintura reposada de la siguiente manera:

  Se decanta con la ayuda de un embudo a través de tela de algodón.


 Se recolecta el líquido en los frascos de 1 l. color ámbar, se etiqueta con los
siguientes datos: nombre de la planta y fecha.

64
ACEITE PARA MASAJES

Objetivo

Aprender la preparación de aceite para masaje, se dejará reposar y filtraremos


otro ya reposado.

 Plantas para preparar aceite

Método

Se pone la planta en el frasco de 3.75 l., se agrega aceite de oliva hasta que la
planta quede cubierta de aceite. El frasco se deja en un lugar tibio para conservar
los principios activos; se etiqueta y se deja reposar durante 30 días.

Trabajaremos un aceite ya reposado de la siguiente manera:

 Se pone en Baño María a 52° C durante 15 minutos para que con la ayuda
del calor pasen completamente las esencias al aceite de oliva; se decanta
con la ayuda de un embudo a través de la tela de poro abierto.
 Se recolecta el aceite en un frasco color ámbar de 1 l., se etiqueta con:
nombre de la planta y fecha.

65
JARABES Y MIELES

Objetivo

Aprender la preparación de una miel para


la tos.

Materiales

 Baño María
 Parrilla
 Espátula
 Termómetro

Sustancias empleadas

  Miel
  Tintura de sauco
 Tintura de gordolobo

Método

• Evaporar 50 ml. de tintura sauco y 50 ml. de tintura de gordolobo hasta


aproximadamente 20 ml.
• Calentar en Baño María 980 ml. de miel hasta 55° C, agregar los 20 ml. de
tinturas y mezclar durante 10 minutos; dejar enfriar a temperatura ambiente
agitando a intervalos.

66
CÁPSULAS

Objetivo

Aprender a encapsular con ayuda de un aparato sencillo.

Materiales

  Encapsuladora kit didáctico


  Cucharón pequeño
  Mica
  Tela de algodón
  Papel encerado
  Guantes de nitrilo
  Báscula digital
 Envases para productos terminados

Sustancias empleadas

Plantas pulverizadas

Método

 Separar las cápsulas en sus dos partes: base y tapa, acomodar las bases en
la parte “A” y las tapas en la parte “B” de la encapsuladora.
 Llenar las bases de las cápsulas “A” con el polvo indicado, utilizando una mica para
llenar en forma pareja las bases y posteriormente comprimir el polvo con la parte

67
“C” cuidadosamente. Repetir este último paso de 3 a 4 veces hasta que
queden las bases de las cápsulas completamente llenas y compactas.
 Unir las partes “A” y “B” de la encapsuladora con precaución para que las
tapas cierren exactamente con las bases.
 Separar las partes “A” y “B” y liberar las cápsulas; a éstas les falta cerrar la
última parte que se hace manual. Se limpian con tela de algodón y se ponen
en frascos apropiados.

68
POMADAS

Objetivo

Preparación de una pomada con base de cera, petrolato, lanolina y aceite de oliva
donde van incluidos el o los principios activos vegetales.

Como se emplea cera de abejas, emplearemos el método de fusión, en donde se


emplea calor y un Baño María para incorporar los ingredientes y obtener una
pomada homogénea, suave, de olor agradable y acción terapéutica.

Materiales

 Termómetro de mercurio de -10° C a 100° C


 Baño María
 Báscula
 Parrilla
 Espátulas
 Papel encerado
 Frascos para envasar
 Guantes delgados

Sustancias empleadas

 Cera de abeja. Funde entre 62°C y 65°C


 Petrolato blanco. Funde entre 38°C y 60°C
 Lanolina. Funde entre 36°C y 42°C

69
 Aceite de oliva con el/los principios activos

Método

• Fundir en Baño María primero la cera de abejas, por tener mayor


temperatura de fusión; cuando esté completamente fundida, cuidando la
temperatura con el termómetro, agregar el petrolato y mezclar muy bien
con la espátula, añadir la lanolina y seguir mezclando hasta
homogeneizar.
• Cuando está homogénea y ha descendido un poco la temperatura, sin solidificarse,
agregar el aceite de oliva; seguir mezclando para que el/los principios activos
queden uniformemente repartidos en toda la pomada. Cuando el/los principios
activos no se sedimenta, se puede envasar “en caliente” y la pomada tendrá buena
apariencia como producto terminado; cuando no es así, seguir mezclando hasta que
enfríe a temperatura ambiente y envasar con la ayuda de una espátula.

59
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La Salud al Alcance de Todos

PARTE 6
HOJAS PARA REALIZAR LAS PRÁCTICAS
ESPECIFICACIONES TÉCNICAS

60
Pulverización de plantas medicinales

1. Objetivo

Pulverizar el material vegetal con la finalidad de homogeneizar el tamaño de partícula,


favorecer la elaboración de medicamentos y liberación de principios activos.

2. Introducción

La pulverización del material vegetal se utiliza para homogeneizar el tamaño de


partícula y mejorar la elaboración de medicamentos. Además favorece la liberación de
los principios activos desde la droga, al aumentar la superficie de contacto y al producir
la ruptura de estructuras celulares. Cuanto más pulverizada esté la droga, mayor será la
cesión de principios activos, aunque también será mayor la posibilidad de
descomposición de los mismos.

Este proceso se suele llevar a cabo con los llamados molinos. En función del tipo de
material, se utilizan unos molinos u otros. Los molinos de martillos o los de rodillos se
utilizan para fragmentar materiales duros. En estos molinos el material es sometido a
impactos y compresiones, que fragmentan las drogas. Para las drogas fibrosas, se
utilizan molinos de cuchillas, que producen el corte y desgaste de las estructuras.

La pulverización puede ser más o menos intensa. Los productos resultantes pueden ser
trociscos de las drogas o polvos. Estas materias primas pueden ser ya utilizadas
directamente para elaborar un preparado con plantas, como puede ser un filtro para
infusión, aunque también se pueden usar para elaborar otras formas farmacéuticas más
complejas, como las cápsulas.

61
3. Material y Equipo

 Molino de cuchillas
 Balanza
 Espátula
 Tijera
 Pinza
 Recipientes metálicos

4. Soluciones y Reactivos

 Planta requerida

5. Procedimiento

11. Encender la balanza.


12. Esperar 10 minutos, antes de comenzar a pesar, para estabilizar la balanza.
13. Colocar el recipiente metálico en la balanza, para tarar.
14. Apretar el botón marcado don “T”, en la balanza para tarar el recipiente.
15. Pesar la cantidad de planta requerida para pulverizar, con ayuda de los
utensilios (pinzas, espátulas, etc.).
16. Al terminar de pesar, conectar a la fuente de energía el molino de aspas, previa
verificación de que se encuentre vacío. (Precaución: el molino siempre deberá
estar tapado y vacío antes de conectar a la energía eléctrica.
17. Destapar el molino e introducir el tejido vegetal.
18. Cerrar el molino y asegurar los pernos de seguridad.
19. Activar molino (botón rojo, lado izquierdo). Inicialmente realizar toque para
evitar que se atoren las aspas con el tejido vegetal.
20. Desactivar molino, esperar que pare por completo las aspas.
21. Aflojar los pernos de seguridad y tapa del molino.
22. Retirar con la ayuda de la espátula la molienda realizada.
23. Al término de la actividad, desconectar el molino y limpiar.

62
Elaboración de
Tinturas y Aceites

1. Objetivo

Elaborar tinturas y aceites poniendo en contacto la planta medicinal con un


disolvente, para extraer los principios activos solubles en el medio extractivo
utilizado.

2. Introducción

Existen multitud de productos elaborados con extractos de plantas. Un extracto


es un preparado de la droga vegetal que contiene sólo aquellos principios activos
solubles en el medio extractivo utilizado. Los extractos se preparan de forma
general poniendo en contacto la droga con un disolvente. En el disolvente
quedarán los principios activos solubles de la droga, hasta que se logre un
equilibrio de concentraciones entre el medio líquido y la droga.

En los procedimientos de extracción se modifica el tiempo de contacto, la


cantidad de disolvente y la temperatura del proceso.

La maceración consiste en poner la droga vegetal en contacto con el disolvente


a temperatura ambiente y durante varios días. En función del disolvente utilizado,
se pueden elaborar:

 Tinturas: el disolvente utilizado es el alcohol. La graduación del alcohol depende


de la propia droga. Como regla general, se utilizará alcohol a 40°. Se recomienda
tomarlas diluidas, utilizando unas 15-25 gotas (equivalente a 1 ml) en un vaso
de agua. La presencia del alcohol puede limitar la utilización de estos preparados
en determinados pacientes, como pueden ser los niños o personas con
problemas de alcoholismo. Las tinturas se conservan bien, debido a la presencia
del alcohol, que evita el sobre crecimiento bacteriano. Sin embargo, presentan
una mala estabilidad, apareciendo en ocasiones procesos de turbidez y
precipitación.

14. Aceites: los aceites se preparan sustituyendo el alcohol por aceites (por
lo general de oliva), éstos son para uso tópico (masajes).

63
3. Material y Equipo

 Molino de cuchillas.


 Balanza.

 Espátula.

 Tijera.

 Pinza.

 Recipientes metálicos.

 Frascos de 3.75 litros de capacidad, con tapa y boca ancha.

 Embudo.

 Frascos ámbar de 1 litro de capacidad, con tapa.

 Anillo de acero.

 Soporte universal.

 Tela de algodón.

 Tela gasa.

 Etiquetas.

 Cinta adhesiva.

 Papel aluminio.
 Papel encerado.

4. Soluciones y Reactivos


 Planta requerida.

 Agua purificada.

 Aceite de oliva.
 Alcohol al 40°. Para disminuir la fuerza del alcohol, se multiplica el número
de litros por el grado que tiene y se divide el producto obtenido por el grado
que se desee; se obtiene como cociente el volumen a que debe llevarse el
 alcohol por adición de agua.
Ejemplo: 2000 ml de alcohol a 96° se requieren llevar a 40°; 2000 x 96 =
192,000; 192,000 entre 40 = a 4800, o lo que es lo mismo, a 2000 ml de
alcohol añadir 2800 ml de agua.

64
5. Procedimiento

• Realizar la pulveración de la planta medicinal de acuerdo al procedimiento


visto anteriormente.
• Introducir la planta medicinal en los frascos de 3.75 l de capacidad.

18. Agregar alcohol de 40° si desea extraer principios activos solubles en alcohol
(tintura), o agregar aceite de oliva si desea extraer principios activos solubles
en aceite.
19. Cubrir con papel aluminio los frascos para obtener principios activos solubles
en alcohol. Los frascos para aceites no es necesario cubrirlos.
20. Colocar papel encerado en la boca de los frascos.
21. Dejar reposar por 30 días, agitar cada 2 días, mantener en un lugar fresco.
22. Al concluir el tiempo de reposo, proceder a filtrar las maceraciones.
23. Armar el soporte universal con el anillo metálico y colocar el embudo con la
tela de algodón para filtrar las tinturas. Si requiere filtrar aceites, colocar al
embudo la tela gasa.
24. Colocar un frasco ámbar debajo del embudo, verificar que el embudo quede
dentro de la boca del frasco.
25. Verter el contenido del frasco en el embudo.
26. Esperar que el líquido filtre y recuperar en los frascos ámbar.
27. Retirar el filtro con los residuos del tejido vegetal.
28. Tapar y etiquetar el frasco con el nombre de la tintura o aceite que se haya
preparado y la fecha de elaboración.
29. Almacenar en un lugar fresco.

65
Elaboración de Jarabe (Base de Miel)

1. Objetivo

Elaborar jarabes medicinales, realizando la disolución de los principios activos


en un medio de conservación natural (miel).

2. Introducción

La miel es un fluido dulce y viscoso producido por las abejas a partir del néctar de
las flores o de secreciones de partes vivas de plantas o de excreciones de insectos
chupadores de plantas. Las abejas los recogen, transforman y combinan con la
enzima invertasa que contiene la saliva de las abejas y lo almacenan en los panales
donde madura. Además la miel es una secreción que fue consumida antes por
estas.

Tiene muchas propiedades terapéuticas. Se puede usar externamente debido a sus


propiedades antimicrobianas y antisépticas. Así, la miel ayuda a cicatrizar y a prevenir
infecciones en heridas o quemaduras superficiales. También es utilizada en cosmética
(cremas, mascarillas de limpieza facial, tónicos, etc.) debido a sus cualidades
astringentes y suavizantes. La miel también se emplea en la medicina tradicional. Es un
excelente conservante natural. Debido a su contenido de azúcares simples, de
asimilación rápida, la miel es altamente calórica (cerca de 3,4 Kcal/g), por lo que es útil
como fuente de energía. La miel no se echa a perder, es altamente perdurable, no
caduca. Gracias a su alta concentración de azúcar, mata a las bacterias por lisis
osmótica.

Jarabes: es una disolución acuosa con los principios activos de la planta y saturada de
sacarosa, que va a favorecer la conservación. Debido a su agradable sabor, están
especialmente indicados para niños. Además el azúcar produce un efecto demulcente
sobre la mucosa faríngea, por lo que se utilizan mucho en caso de afecciones
respiratorias. Se pueden administrar directamente con una cuchara o diluidos en agua.

66
3. Material y Equipo

 Recipientes metálicos.
 Embudo.
 Frascos ámbar de 1 litro de capacidad con tapa.
 Frascos ámbar de la capacidad requerida (jarabe).

 Probetas.

 Termómetro.

 Parrilla.

 Espátula.

 Vaso de precipitado.

 Etiquetas.
 Cinta adhesiva.

4. Soluciones y Reactivos


 Tintura de la planta requerida.
6. Miel.. Procedimiento

• Realizar pulverización de la planta medicinal de acuerdo al procedimiento visto.


• Realizar la maceración de la planta para obtener tintura, de acuerdo al
procedimiento anterior.
• Medir 50 ml de tintura de la planta requerida con probeta.
• Verter en un vaso de precipitado.
• Calentar a fuego lento y evaporar hasta aproximadamente 20 ml.
• Calentar en Baño María 980 ml de miel.
• Con el termómetro verificar la temperatura, ésta deberá ser de 55° C.
• Agregar los 20 ml de tintura evaporada.
• Agitar con una espátula durante 15 minutos.
• Retirar del Baño María y dejar enfriar.
• Verter en frascos ámbar para conservar.
• Tapar y etiquetar el frasco con el nombre del jarabe, planta que contiene, los
ml de jarabe, la fecha de elaboración.
• Almacenar en un lugar fresco.

67
Elaboración de Pomada

1. Objetivo

Elaborar una pomada con principios activos presentes en los vegetales; en una
preparación de consistencia blanda que sirva de vehículo para la aplicación tópica
de medicamentos.

2. Introducción

Las pomadas son formas de dosificación farmacéutica para uso externo, de


consistencia blanda y aceitosa que se fija bien a la piel y mucosas.

Consta de los principios activos y de una base que puede ser de 4 tipos: oleosa,
absorbente, hidrosoluble (gel) y emulsiva (leches y cremas). Para su preparación se
incorporan los principios activos a la base, mezclando mecánicamente, bien
directamente o previa fusión según los casos.

3. Material y Equipo
 Recipientes metálicos.
 Balanza.
 Probetas.
 Termómetro.
 Parrilla.
 Espátula.
 Vaso de precipitado.
 Etiquetas.
 Cinta adhesiva.
 Frasco para producto terminado.

4. Soluciones y Reactivos
 Agua purificada.
 Aceite de la Planta requerida.
 Cera de abeja.
 Petrolato (vaselina).

68
 Lanolina.

5. Procedimiento

d) Realizar la pulverización de la planta con el método aprendido.


e) Realizar la maceración de la planta para obtener aceite, de acuerdo al
procedimiento aprendido.
f) Establecer el punto de fusión de cada uno de los excipientes:

Excipiente Punto de fusión


Cera de abeja 62° a 65° C
Petrolato (vaselina) 40° a 60° C
Lanolina 35° a 45° C

4) Pesar los ingredientes:

Aceite de la planta 15 gramos


Cera de abeja 28 gramos
Lanolina 15 gramos
Petrolato (vaselina) c.b.p.100 gramos

• Calentar en Baño María la cera de abeja, el petrolato y la vaselina.


• Fundir conjuntamente todos los componentes (excepto el principio activo,
calentando como mínimo a la temperatura del componente con mayor punto
de fusión, bajo agitación moderada para asegurar la homogeneidad.
• Adicionar bajo agitación el principio activo hasta conseguir su correcta
dispersión en la mezcla obtenida en el punto anterior.
• Dejar enfriar la mezcla.
• Con ayuda de una espátula llenar los frascos del producto terminado.
• Identificar los frascos con el nombre del producto, plantas que contiene y
fecha de elaboración.
• Almacenar en un lugar fresco.

69
Elaboración de Cápsulas

1. Objetivo

Encapsular tejido vegetal pulverizado para administrar por vía oral.

2. Introducción

Cápsulas: son preparaciones sólidas, con una cubierta que puede ser dura o
blanda y tener forma o capacidad variables, y que generalmente contienen una
única dosis de un principio activo. Están destinadas a la administración oral.

Las cubiertas de las cápsulas son de gelatina u otras sustancias, cuya consistencia puede
adaptarse por adición de sustancias como glicerol o sorbitol. También pueden añadirse
otros excipientes, tales como tensioactivos, opacificantes, conservantes antimicrobianos,
edulcorantes, colorantes autorizados por la autoridad competente y aromatizantes.

Las cápsulas pueden llevar inscripciones en su superficie. El contenido de las cápsulas


puede ser de consistencia sólida, líquida o pastosa. Está constituido por uno o más
principios activos, con o sin excipientes, tales como disolventes, diluyentes, lubricantes
y disgregantes. El contenido no causa deterioro de la cubierta. Esta, sin embargo, es
atacada por los jugos digestivos, liberando el contenido.

3. Material y Equipo
  Recipientes metálicos.
  Balanza.
  Espátula.
  Etiquetas.
  Cinta adhesiva.
  Frascos pastilleros con tapa.
  Encapsulador kit didáctico.
  Cucharón.
 Cápsulas vacías.

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4. Soluciones y Reactivos
 Tejido vegetal pulverizado.

5. Procedimiento.

1) Realizar la pulverización de la planta medicinal de acuerdo al procedimiento visto.


2) Verificar que el equipo encapsulador esté libre de residuos.
3) Acomodar las cápsulas en el encapsulador. El encapsulador se divide en tres
partes, siendo la parte A, con los orificios delgados, donde se deposita el
cuerpo de la cápsula; en la parte B, de orificios gruesos, es donde se deposita
la tapa de la cápsula y la parte C, se utiliza para llenar la cápsula.
4) Agregar con ayuda de un cucharón la planta medicinal pulverizada en la parte A.
5) Extender por toda la superficie de la parte B la planta pulverizada, con una
espátula.
6) Colocar la parte C sobre la parte A y ejercer presión, con la finalidad de
compactar el contenido.
7) Repetir el punto 6 hasta que se llene por completo el cuerpo de la cápsula.
8) Acomodar la parte A y B para que se pueda cerrar en un solo movimiento.
Ejercer presión para el cierre de la cápsula y el cuerpo.
9) Separar la parte A y B.
10) Liberar las cápsulas y de forma manual asegurarlas.
11) Llenar los frascos con el producto terminado.
12) Identificar los frascos con el nombre del producto, plantas que contiene, fecha
de elaboración.
13) Almacenar en un lugar fresco.

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