2021 Por Grupo Nelson
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Todos los derechos reservados. Ninguna porción de este libro podrá ser reproducida,
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almacenada en ningún sistema de recuperación, o transmitida en cualquier forma o por
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cualquier medio —mecánicos, fotocopias, grabación u otro—, excepto por citas breves en
revistas impresas, sin la autorización previa por escrito de la editorial.
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A menos que se indique lo contrario, todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Santa
Biblia, Nueva Biblia de las Américas © 2005 por The Lockman Foundation. Usada con
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permiso, [Link].
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Las citas bíblicas marcadas «nvi» son de la Santa Biblia, Nueva Versión Internacional®
NVI®. Copyright © 1999, 2015 por Biblica, Inc.® Usada con permiso de Biblica, Inc. ®
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Las citas bíblicas marcadas «rv60» han sido tomadas de la Santa Biblia, Versión Reina-
Valera 1960 © 1960 por Sociedades Bíblicas en América Latina, © renovada 1988 por
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Sociedades Bíblicas Unidas. Usada con permiso. Reina-Valera 1960® es una marca
registrada de la American Bible Society y puede ser usada solamente bajo licencia.
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ISBN: 978-1-40023-229-1
Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . vii
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3. La oración que honra a Dios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .11
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4. La Trinidad y la oración . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16
5. La oración conforme a la voluntad de Dios . . . . . . . . . . . . . . 21 N
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6. Nuestro compañero de oración . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 26
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29. La oración es el campo de batalla de la vida cristiana . . . . 145
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30. Ore por los enfermos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 150
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31. La oración que logra mucho . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 156
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32. Oración y ayuno . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 161
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33. Ore por las almas perdidas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 166
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Epílogo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 209
Mission:Dignity . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 211
Acerca del autor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 213
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podemos encontrar las de penitencia, alabanza, petición,
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protección y provisión. Desde la más extensa —la oración
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intercesora de Jesús, que abarca todo el capítulo diecisiete
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del Evangelio de Juan— hasta la más corta —el ruego des-
esperado de Pedro: «¡Señor, sálvame!» (Mateo 14.30)— son
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Habían observado cada uno de sus movimientos durante
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casi tres años y sabían que el secreto de su vida residía en la
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oración. En ocasiones, subía a las montañas y oraba toda la
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noche. A veces, lo veían levantarse de madrugada para orar.
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Oraba antes de cada gran tarea y después de cada victoria
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¿Cientos? ¿Miles? Se han vuelto tan familiares que a menu-
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do las decimos sin pensar apurados por llegar a las peticiones
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más directas de esta oración modelo: «Danos... perdónanos...
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líbranos». Pero retroceda solo un momento y medite en esas
palabras: «Padre nuestro». Sin importar quiénes seamos, si
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como nos enseñó Jesús, no hay pronombres en singular, solo
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en plural. Él no solo es «mi» Padre, es «nuestro» Padre. Para
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mi familia terrenal, soy hijo único, pero no existe tal cosa en
la familia de Dios.
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Cuando oramos Padre «nuestro», reco-
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realmente en la familia de Dios. Ese es el fundamento de
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nuestra oración, porque la oración genuina se basa en un
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reconocimiento desinteresado.
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UNA RELACIÓN INQUEBRANTABLE
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Pero en medio de esas dos oraciones, cuando las tinieblas
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cubrieron la tierra, cuando cargaba sobre sí nuestro propio
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pecado, fue la única vez en la que se abstuvo de usar la pala-
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bra Padre. Jesús exclamó: «Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué
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me has abandonado?» (Mateo 27.46). En el acto de car-
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gar con los pecados del mundo fue separado del Padre a fin
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del hombre se encuentra en la familia eterna de Dios, en
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la cual estamos más estrechamente relacionados unos con
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otros por medio de la sangre de Cristo que con nuestros
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propios parientes consanguíneos que no lo conocen.
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VERSÍCULO CLAVE
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Pero a todos los que lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser
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—2 CRÓNICAS 7.14, rvr 1960
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ace poco, mientras pasaba por la cocina donde mi
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esposa estaba ocupada preparando la cena, captó
mi atención una vieja tarjeta que se había puesto amarillen-
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se humillare mi pueblo...». El avivamiento comienza con
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nosotros, aquellos nacidos en su familia, y no con el mundo
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perdido a nuestro alrededor. Si se cumplen ciertas condicio-
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nes, en verdad se lograrán determinados resultados.
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Existe una razón concreta por la cual un avivamiento
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EL DESIGNIO DE DIOS
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una vez, deberíamos dejar de tratar de sacar la paja del ojo
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ajeno hasta que primero quitemos la viga de nuestro propio
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ojo (Mateo 7.3-5). El designio de Dios para un avivamiento
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comienza con nosotros y con todo el pueblo de Dios.
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LA PETICIÓN DE DIOS
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mucho más cerca de un avivamiento personal. Y eso no es
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todo. También pide que se conviertan «de sus malos caminos».
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Los pecados sin confesar y, por consiguiente, sin perdonar
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son los mayores obstáculos de un avivamiento. Salomón,
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que sabía esto por experiencia propia, nos recuerda: «El que
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EL DELEITE DE DIOS
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ponderá de la misma manera?
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Dios tiene una receta para el avivamiento. «Si se humi-
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llare mi pueblo [...] entonces yo oiré desde los cielos». La parte
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que nos toca no es tan difícil. Simplemente nos llama a seguir
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las instrucciones.
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VERSÍCULO CLAVE
¿No volverás a darnos vida para que Tu pueblo
se regocije en Ti? (Salmos 85.6)
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a carta de Santiago del Nuevo Testamento estaba
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principalmente dirigida a los creyentes que habían
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huido de Jerusalén en tiempos de gran persecución. No obs-
tante, sus palabras tienen gran relevancia en la actualidad.
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las filas de sanidad. Este es un ministerio de oración para
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los necesitados, y Santiago es explícito en cómo debe llevarse
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a cabo.
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EL SONDEO
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LA PROPUESTA
Santiago propone que «llame a los ancianos de la iglesia». Los
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que precisan una mano sanadora por lo general necesitan a
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alguien para apoyarse y del que puedan sacar fuerzas. Note
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que los que están enfermos son lo que deben tomar la inicia-
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tiva. La responsabilidad de tomar la iniciativa recae en los
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enfermos, no en los líderes de la iglesia.
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EL PROCEDIMIENTO
Cuando alguien enfermo busca ayuda, el procedimiento es
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de este de una manera simbólica, a menudo con el signo de
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la cruz. Aunque no hay nada de malo en hacer esto, dista
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mucho de lo que describió Santiago. Él
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utilizó la palabra equivalente a lo que La iglesia debería
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el samaritano hizo. Es decir, Santiago apoyar los esfuerzos
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LA ORACIÓN
La oración por los enfermos se denomina «oración de fe».
Más adelante en su carta, Santiago nos recuerda que cuando
oramos, debemos creer, pidiendo «con fe, sin dudar. Porque
el que duda es semejante a la ola del mar, impulsada por el
viento y echada de una parte a otra» (Santiago 1.6).
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LA PROVISIÓN
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«La oración de fe restaurará al enfermo, y el Señor lo levan-
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tará». No crea que este versículo es una carta blanca para
sanar. La sanidad es un paquete envuelto en el misterio de
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la voluntad de Dios y sus caminos. Pablo mismo oró repe-
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obra de Dios. Así que cuando ore, hágalo con la «oración
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de fe».
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VERSÍCULO CLAVE
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