0% encontró este documento útil (0 votos)
116 vistas19 páginas

Historia y Estructura de la Tabla Periódica

El documento presenta una reseña histórica de la tabla periódica, incluyendo: 1) Los primeros intentos de clasificar los elementos descubiertos en función de sus propiedades periódicas, incluyendo las tríadas de Döbereiner y los trabajos de Lothar Meyer y Odling. 2) El desarrollo del concepto de masa atómica por Dalton y su importancia para reconocer las relaciones periódicas. 3) Los primeros esquemas de clasificación propuestos por de Chancourtois en 1862 y cómo anticiparon la periodicidad
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
116 vistas19 páginas

Historia y Estructura de la Tabla Periódica

El documento presenta una reseña histórica de la tabla periódica, incluyendo: 1) Los primeros intentos de clasificar los elementos descubiertos en función de sus propiedades periódicas, incluyendo las tríadas de Döbereiner y los trabajos de Lothar Meyer y Odling. 2) El desarrollo del concepto de masa atómica por Dalton y su importancia para reconocer las relaciones periódicas. 3) Los primeros esquemas de clasificación propuestos por de Chancourtois en 1862 y cómo anticiparon la periodicidad
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

DOCENTE:

UNIVERSIDAD ESTATAL DEL SUR DE MANABÍ


Creada mediante Ley Publicada en el registro Oficial 261 del 7 de febrero de 2001
UNIDAD DE ADMISIÓN Y NIVELACIÓN CARRERA DE INGENIERIA AGROPECUARIA

MODULO DE QUÍMICA
INTEGRANTES:

 Galarza Ávila Jordán Damián


 Holguín Banguera Piero Bernardo
 Loloya Romero Stuard Mauricio
 Moncayo Sánchez Elva Stefania
 Reyes Guale Ariana Yulexi
 Solorzano Meno Wilter Stevan
 Torres Conforme Britany Yisel
 Villafuerte Briones Oswaldo Elian
 Malavé Santistevan Tatiana Yamilec

DOCENTE:
Jonathan Andrés Baque Pin

TEMA:
 Tabla periódica
 RESEÑA HISTORICA
 ESTRUCTURA Y ORGANIZACIÓN

PERIODO ACADEMICO:
PI-2022/06/27
Reseña histórica
La historia de la tabla periódica está muy relacionada con varios aspectos del desarrollo
de la química y física:
El descubrimiento de los elementos de la tabla periódica.
El estudio de las propiedades comunes y la clasificación de los elementos.
La noción de masa atómica (inicialmente denominada «peso atómico») y,
posteriormente, ya en el siglo xx d. C., número másico.
Las relaciones entre la masa atómica (y, más adelante, el número atómico) y las
propiedades periódicas de los elementos y la aparición de nuevos elementos.
Descubrimiento de los elementos
Artículo principal: Descubrimiento de los elementos químicos
Aunque algunos elementos como el oro (Au), plata (Ag), cobre (Cu), plomo (Pb) y
mercurio (Hg) ya eran conocidos desde la antigüedad, el primer descubrimiento
científico de un elemento ocurrió en el siglo XVII d. C., cuando el alquimista Hennig
Brand descubrió el fósforo (P).13 En el siglo XVIII d. C. se conocieron numerosos
nuevos elementos, los más importantes de los cuales fueron los gases, con el desarrollo
de la química neumática: oxígeno (O), hidrógeno (H) y nitrógeno (N). También se
consolidó en esos años la nueva concepción de elemento, que condujo a Antoine
Lavoisier a escribir su famosa lista de sustancias simples, donde aparecían 33
elementos. A principios del siglo XIX d. C., la aplicación de la pila eléctrica al estudio
de fenómenos químicos condujo al descubrimiento de nuevos elementos, como los
metales alcalinos y alcalinotérreos, sobre todo gracias a los trabajos de Humphry Davy.
En 1830 ya se conocían 55 elementos. Posteriormente, a mediados del siglo XIX d. C.,
con la invención del espectroscopio, se descubrieron nuevos elementos, muchos de ellos
nombrados por el color de sus líneas espectrales características: cesio (Cs, del latín
caesĭus, azul), talio (Tl, de tallo, por su color verde), rubidio (Rb, rojo), etc. Durante el
siglo xx d. C., la investigación en los procesos radioactivos llevó al descubrimiento en
cascada de una serie de elementos pesados (casi siempre sustancias artificiales
sintetizadas en laboratorio, con periodos de vida estable muy cortos), hasta alcanzar la
cifra de 118 elementos con denominación oficialmente aceptados por la IUPAC en
noviembre de 2016.
Noción de elemento y propiedades periódicas
Lógicamente, un requisito previo necesario a la construcción de la tabla periódica era el
descubrimiento de un número suficiente de elementos individuales, que hiciera posible
encontrar alguna pauta en comportamiento químico y sus propiedades. Durante los
siguientes dos siglos se fue adquiriendo un mayor conocimiento sobre estas
propiedades, así como descubriendo muchos elementos nuevos.
La palabra «elemento» procede de la ciencia griega, pero su noción moderna apareció a
lo largo del siglo XVII d. C., aunque no existe un consenso claro respecto al proceso
que condujo a su consolidación y uso generalizado. Algunos autores citan como
precedente la frase de Robert Boyle en su famosa obra El químico escéptico, donde
denomina elementos «ciertos cuerpos primitivos y simples que no están formados por
otros cuerpos, ni unos de otros, y que son los ingredientes de que se componen
inmediatamente y en que se resuelven en último término todos los cuerpos
perfectamente mixtos». En realidad, esa frase aparece en el contexto de la crítica de
Robert Boyle a los cuatro elementos aristotélicos.
A lo largo del siglo XVIII d. C., las tablas de afinidad recogieron un nuevo modo de
entender la composición química, que aparece claramente expuesto por Lavoisier en su
obra Tratado elemental de química. Todo ello condujo a diferenciar en primer lugar qué
sustancias de las conocidas hasta ese momento eran elementos químicos, cuáles eran sus
propiedades y cómo aislarlas. El descubrimiento de gran cantidad de elementos nuevos,
así como el estudio de sus propiedades, pusieron de manifiesto algunas semejanzas
entre ellos, lo que aumentó el interés de los químicos por buscar algún tipo de
clasificación.
Los pesos atómicos
A principios del siglo XIX d. C., John Dalton (1766-1844) desarrolló una concepción
nueva del atomismo, a la que llegó gracias a sus estudios meteorológicos y de los gases
de la atmósfera. Su principal aportación consistió en la formulación de un «atomismo
químico» que permitía integrar la nueva definición de elemento realizada por Antoine
Lavoisier (1743-1794) y las leyes ponderales de la química (proporciones definidas,
proporciones múltiples, proporciones recíprocas).
Dalton empleó los conocimientos sobre proporciones en las que reaccionaban las
sustancias de su época y realizó algunas suposiciones sobre el modo como se
combinaban los átomos de estas. Estableció como unidad de referencia la masa de un
átomo de hidrógeno (aunque se sugirieron otros en esos años) y refirió el resto de los
valores a esta unidad, por lo que pudo construir un sistema de masas atómicas relativas.
Por ejemplo, en el caso del oxígeno, Dalton partió de la suposición de que el agua era
un compuesto binario, formado por un átomo de hidrógeno y otro de oxígeno. No tenía
ningún modo de comprobar este punto, por lo que tuvo que aceptar esta posibilidad
como una hipótesis a priori.
Dalton sabía que una parte de hidrógeno se combinaba con siete partes (ocho,
afirmaríamos en la actualidad) de oxígeno para producir agua. Por lo tanto, si la
combinación se producía átomo a átomo, es decir, un átomo de hidrógeno se combinaba
con un átomo de oxígeno, la relación entre las masas de estos átomos debía ser 1:7 (o
1:8 se calcularía en la actualidad). El resultado fue la primera tabla de masas atómicas
relativas (o pesos atómicos, como los llamaba Dalton), que fue modificada y
desarrollada en años posteriores. Las inexactitudes antes mencionadas dieron lugar a
toda una serie de polémicas y disparidades respecto a las fórmulas y los pesos atómicos,
que solo comenzarían a superarse, aunque no totalmente, en el congreso de Karlsruhe en
1860.
Primeros intentos de sistematización
En 1789 Antoine Lavoisier publicó una lista de 33 elementos químicos, agrupándolos
en gases, metales, no metales y tierras.1415 Aunque muy práctica y todavía funcional
en la tabla periódica moderna, fue rechazada debido a que había muchas diferencias
tanto en las propiedades físicas como en las químicas. [cita requerida]
Los químicos pasaron el siglo siguiente buscando un esquema de clasificación más
preciso. Uno de los primeros intentos para agrupar los elementos de propiedades
análogas y relacionarlos con los pesos atómicos se debe al químico alemán Johann
Wolfgang Döbereiner (1780-1849) quien en 1817 puso de manifiesto el notable
parecido que existía entre las propiedades de ciertos grupos de tres elementos, con una
variación gradual del primero al último. Posteriormente (1827) señaló la existencia de
otros grupos en los que se daba la misma relación —cloro, bromo y yodo; azufre,
selenio y telurio; litio, sodio y potasio.
A estos grupos de tres elementos se los denominó tríadas. Al clasificarlas, Döbereiner
explicaba que el peso atómico promedio de los pesos de los elementos extremos es
parecido al del elemento en medio.16Esto se conoció como la ley de Tríadas.17 Por
ejemplo, para la tríada cloro-bromo-yodo, los pesos atómicos son respectivamente 36,
80 y 127; el promedio es 81, que es aproximadamente 80; el elemento con el peso
atómico aproximado a 80 es el bromo, lo cual hace que concuerde con el aparente
ordenamiento de tríadas. El químico alemán Leopold Gmelin trabajó con este sistema, y
en 1843 había identificado diez tríadas, tres grupos de cuatro, y un grupo de cinco. Jean-
Baptiste Dumas publicó el trabajo en 1857 que describe las relaciones entre los diversos
grupos de metales. Aunque los diversos químicos fueron capaces de identificar las
relaciones entre pequeños grupos de elementos, aún tenían que construir un esquema
que los abarcara a todos.
En 1857 el químico alemán August Kekulé observó que el carbono está a menudo unido
a otros cuatro átomos. El metano, por ejemplo, tiene un átomo de carbono y cuatro
átomos de hidrógeno. Este concepto eventualmente se conocería como «valencia».
En 1862 de Chancourtois, geólogo francés, publicó una primera forma de tabla
periódica que llamó la «hélice telúrica» o «tornillo». Fue la primera persona en notar la
periodicidad de los elementos. Al disponerlos en espiral sobre un cilindro por orden
creciente de peso atómico, de Chancourtois mostró que los elementos con propiedades
similares parecían ocurrir a intervalos regulares. Su tabla incluye además algunos iones
y compuestos. También utiliza términos geológicos en lugar de químicos y no incluye
un diagrama; como resultado, recibió poca atención hasta el trabajo de Dmitri
Mendeléyev.
En 1864 Julius Lothar Meyer, un químico alemán, publicó una tabla con 44 elementos
dispuestos por valencia. La misma mostró que los elementos con propiedades similares
a menudo compartían la misma valencia. Al mismo tiempo, William Odling —un
químico inglés— publicó un arreglo de 57 elementos ordenados en función de sus pesos
atómicos. Con algunas irregularidades y vacíos, se dio cuenta de lo que parecía ser una
periodicidad de pesos atómicos entre los elementos y que esto estaba de acuerdo con
«las agrupaciones que generalmente recibían». Odling alude a la idea de una ley
periódica, pero no siguió la misma. En 1870 propuso una clasificación basada en la
valencia de los elementos.
Ley de las octavas de Newlands
El químico inglés John Newlands produjo una serie de documentos de 1863 a 1866 y
señaló que cuando los elementos se enumeran en orden de aumentar el peso atómico, las
propiedades físicas y químicas similares se repiten a intervalos de ocho.
Comparó esta periodicidad con las octavas de la música. Esta llamada «ley de las
octavas» fue ridiculizada por los contemporáneos de Newlands y la Chemical Society se
negó a publicar su obra, porque dejaba de cumplirse a partir del calcio. Newlands fue,
sin embargo, capaz de elaborar una tabla de los elementos y la utilizó para predecir la
existencia de elementos faltantes, como el germanio. La Chemical Society solamente
reconoció la importancia de sus descubrimientos cinco años después de que se le
acreditaran a Mendeléyev, y posteriormente fue reconocido por la Royal Society, que le
concedió a Newlands su más alta condecoración, la medalla Davy.
En 1867 Gustavus Hinrichs, un químico danés, publicó un sistema periódico en espiral
sobre la base de los espectros, los pesos atómicos y otras similitudes químicas. Su
trabajo fue considerado como demasiado complicado y por eso no fue aceptado.
Tabla periódica de Mendeléyev
Artículo principal: Tabla periódica de Mendeléyev
Tabla de Mendeléyev publicada en 1872. En ella deja casillas libres para los elementos
por descubrir.
En 1869, el profesor de química ruso Dmitri Ivánovich Mendeléyev publicó su primera
Tabla Periódica en Alemania. Un año después Julius Lothar Meyer publicó una versión
ampliada de la tabla que había creado en 1864, basadas en la periodicidad de los
volúmenes atómicos en función de la masa atómica de los elementos.
Por esta fecha ya eran conocidos 63 elementos de los 92 que existen de forma natural
entre el Hidrógeno y el Uranio. Ambos químicos colocaron los elementos por orden
creciente de sus masas atómicas, los agruparon en filas o periodos de distinta longitud y
situaron en el mismo grupo elementos que tenían propiedades químicas similares, como
la valencia. Construyeron sus tablas haciendo una lista de los elementos en filas o
columnas en función de su peso atómico y comenzando una nueva fila o columna
cuando las características de los elementos comenzaron a repetirse. El reconocimiento y
la aceptación otorgada a la tabla de Mendeléyev vino a partir de dos decisiones que
tomó. La primera fue dejar huecos cuando parecía que el elemento correspondiente
todavía no había sido descubierto. No fue el primero en hacerlo, pero sí en ser
reconocido en el uso de las tendencias en su tabla periódica para predecir las
propiedades de esos elementos faltantes.38 Incluso pronosticó las propiedades de
algunos de ellos: el galio (Ga), al que llamó eka-aluminio por estar situado debajo del
aluminio; el germanio (Ge), al que llamó eka-silicio; el escandio (Sc); y el tecnecio
(Tc), que, aislado químicamente a partir de restos de un sincrotrón en 1937, se convirtió
en el primer elemento producido de forma predominantemente artificial.
La segunda decisión fue ignorar el orden sugerido por los pesos atómicos y cambiar los
elementos adyacentes, tales como telurio y yodo, para clasificarlos mejor en familias
químicas. En 1913, Henry Moseley determinó los valores experimentales de la carga
nuclear o número atómico de cada elemento, y demostró que el orden de Mendeléyev
corresponde efectivamente al que se obtiene de aumentar el número atómico.
El significado de estos números en la organización de la tabla periódica no fue
apreciado hasta que se entendió la existencia y las propiedades de los protones y los
neutrones. Las tablas periódicas de Mendeléyev utilizan el peso atómico en lugar del
número atómico para organizar los elementos, información determinable con precisión
en ese tiempo. El peso atómico funcionó bastante bien para la mayoría de los casos
permitiendo predecir las propiedades de los elementos que faltan con mayor precisión
que cualquier otro método conocido entonces. Moseley predijo que los únicos
elementos que faltaban entre aluminio (Z = 13) y oro (Z = 79) eran Z = 43, 61, 72 y 75,
que fueron descubiertos más tarde. La secuencia de números atómicos todavía se utiliza
hoy en día incluso, aunque se han descubierto y sintetizado nuevos elementos.
Segunda tabla periódica de Mendeléyev y desarrollos posteriores
Tabla periódica de Mendeléyev de 1871 con 8 grupos de elementos. Los guiones
representan elementos desconocidos en esa fecha.
En 1871, Mendeléyev publicó su tabla periódica en una nueva forma, con grupos de
elementos similares dispuestos en columnas en lugar de filas, numeradas I a VIII en
correlación con el estado de oxidación del elemento. También hizo predicciones
detalladas de las propiedades de los elementos que ya había señalado que faltaban, pero
deberían existir. Estas lagunas se llenaron posteriormente cuando los químicos
descubrieron elementos naturales adicionales.
En su nueva tabla consigna el criterio de ordenación de las columnas se basan en los
hidruros y óxidos que puede formar esos elementos y por tanto, implícitamente, las
valencias de esos elementos. Aún seguía dando resultados contradictorios (Plata y Oro
aparecen duplicados, y no hay separación entre berilio y magnesio con boro y
aluminio), pero significó un gran avance. Esta tabla fue completada con un grupo más,
constituido por los gases nobles descubiertos en vida de Mendeléyev, pero que, por sus
características, no tenían cabida en la tabla, por lo que hubo de esperar casi treinta años,
hasta 1904, con el grupo o valencia cero, quedando la tabla más completa. A menudo se
afirma que el último elemento natural en ser descubierto fue el francio —designado por
Mendeléyev como eka-cesio— en 1939. Sin embargo, el plutonio, producido
sintéticamente en 1940, fue identificado en cantidades ínfimas como un elemento
primordial de origen natural en 1971.
La disposición de la tabla periódica estándar45 es atribuible a Horace Groves Deming,
un químico americano que en 1923 publicó una tabla periódica de 18 columnas. En
1928 Merck and Company preparó un folleto con esta tabla, que fue ampliamente
difundida en las escuelas estadounidenses. Por la década de 1930 estaba apareciendo en
manuales y enciclopedias de química. También se distribuyó durante muchos años por
la empresa Sargent-Welch Scientific Company

Mecánica cuántica y expansión progresiva de la tabla


La tabla periódica de Mendeléyev presentaba ciertas irregularidades y problemas. En las
décadas posteriores tuvo que integrar los descubrimientos de los gases nobles, las
«tierras raras» y los elementos radioactivos. Otro problema adicional eran las
irregularidades que existían para compaginar el criterio de ordenación por peso atómico
creciente y la agrupación por familias con propiedades químicas comunes. Ejemplos de
esta dificultad se encuentran en las parejas telurio-yodo, argón-potasio y cobalto-níquel,
en las que se hace necesario alterar el criterio de pesos atómicos crecientes en favor de
la agrupación en familias con propiedades químicas semejantes.
Durante algún tiempo, esta cuestión no pudo resolverse satisfactoriamente hasta que
Henry Moseley (1867-1919) realizó un estudio sobre los espectros de rayos X en 1913.
Moseley comprobó que al representar la raíz cuadrada de la frecuencia de la radiación
en función del número de orden en el sistema periódico se obtenía una recta, lo cual
permitía pensar que este orden no era casual, sino reflejo de alguna propiedad de la
estructura atómica. Hoy sabemos que esa propiedad es el número atómico (Z) o número
de cargas positivas del núcleo.
La explicación que se acepta actualmente de la ley periódica surgió tras los desarrollos
teóricos producidos en el primer tercio del siglo XX, cuando se construyó la teoría de la
mecánica cuántica. Gracias a estas investigaciones y a desarrollos posteriores, se acepta
que la ordenación de los elementos en el sistema periódico está relacionada con la
estructura electrónica de los átomos de los diversos elementos, a partir de la cual se
pueden predecir sus diferentes propiedades químicas.
En 1945 Glenn Seaborg, un científico estadounidense, sugirió que los actínidos, como
los lantánidos, estaban llenando un subnivel f en vez de una cuarta fila en el bloque d,
como se pensaba hasta el momento. Los colegas de Seaborg le aconsejaron no publicar
una teoría tan radical, ya que lo más probable era arruinar su carrera. Como consideraba
que entonces no tenía una carrera que pudiera caer en descrédito, la publicó de todos
modos. Posteriormente se encontró que estaba en lo cierto y en 1951 ganó el Premio
Nobel de Química por su trabajo en la síntesis de los actínidos.
En 1952, el científico costarricense Gil Chaverri presentó una nueva versión basada en
la estructura electrónica de los elementos, la cual permite ubicar las series de lantánidos
y actínidos en una secuencia lógica de acuerdo con su número atómico.
Aunque se producen de forma natural pequeñas cantidades de algunos elementos
transuránicos,11 todos ellos fueron descubiertos por primera vez en laboratorios, el
primero de los cuales fue el neptunio, sintetizado en 1939. La producción de estos
elementos ha expandido significativamente la tabla periódica. Debido a que muchos son
altamente inestables y decaen rápidamente, son difíciles de detectar y caracterizar
cuando se producen. Han existido controversias relativas a la aceptación de las
pretensiones y derechos de descubrimiento de algunos elementos, lo que requiere una
revisión independiente para determinar cuál de las partes tiene prioridad, y por lo tanto
los derechos del nombre. Flerovio (elemento 114) y livermorio (elemento 116) fueron
nombrados el 31 de mayo de 2012. En 2010, una colaboración conjunta entre Rusia y
Estados Unidos en Dubná, región de Moscú, Rusia, afirmó haber sintetizado seis
átomos de teneso (elemento 117).
El 30 de diciembre de 2015 la IUPAC reconoció oficialmente los elementos 113, 115,
117, y 118, completando la séptima fila de la tabla periódica. El 28 de noviembre de
2016 se anunciaron los nombres oficiales y los símbolos de los últimos cuatro nuevos
elementos aprobados hasta la fecha por la IUPAC (Nh, nihonio; Mc, moscovio; Ts,
teneso; y Og, oganesón),1 que sustituyen a las designaciones temporales.
La historia de la tabla periódica refleja más de dos siglos de crecimiento en la
comprensión de las propiedades químicas, con importantes contribuciones de Antoine-
Laurent de Lavoisier, Johann Wolfgang Döbereiner, John Newlands, Julius Lothar
Meyer, Dmitri Mendeleiev y Glenn T. Seaborg.
 Los primeros elementos
 La propuesta de Lavoisier
 La pista está en los números
Los primeros elementos
Algunos elementos (como el platino, el mercurio, el estaño y el zinc) se conocen desde
la antigüedad, ya que se encuentran en su forma nativa y son relativamente fáciles de
extraer con herramientas primitivas. Alrededor del año 330 a.C., el filósofo griego
Aristóteles propuso que todo se compone de una mezcla de una o más raíces, una idea
que originalmente había sido sugerida por el filósofo siciliano Empédocles.
Las cuatro raíces, que más tarde fueron rebautizadas como elementos por Platón, fueron
tierra, agua, aire y fuego. Ideas similares sobre estos cuatro elementos también existían
en otras tradiciones antiguas, como la filosofía india. La historia de la tabla periódica es
también una historia del descubrimiento de los elementos químicos.
La primera persona en la historia en descubrir un nuevo elemento fue Hennig Brand, un
comerciante alemán en quiebra. Brand trató de descubrir la Piedra Filosofal – un objeto
mítico que se suponía que convertiría metales comunes baratos en oro. En 1669 (o tal
vez más tarde), sus experimentos con orina humana destilada dieron lugar a la
producción de una sustancia blanca brillante, a la que llamó «fuego frío» (kaltes Feuer)
y mantuvo su descubrimiento en secreto hasta 1680, cuando Robert Boyle redescubrió
el fósforo y publicó sus hallazgos.
El descubrimiento del fósforo ayudó a plantear la cuestión de lo que significaba para
una sustancia ser un elemento.
En 1661, Boyle definió un elemento como «aquellos cuerpos primitivos y simples de
los que se dice que están compuestos los cuerpos mixtos y en los que finalmente se
resuelven»
La propuesta de Lavoisier
El Traité Élémentaire de Chimie (Tratado Elemental de Química) de Antoine Lavoisier,
escrito en 1789 y traducido por primera vez al inglés por el escritor Robert Kerr, está
considerado como el primer libro de texto moderno sobre química.
Lavoisier definió un elemento como una sustancia que no puede ser descompuesta en
una sustancia más simple por una reacción química. Esta simple definición sirvió
durante un siglo y duró hasta el descubrimiento de partículas subatómicas.
El libro de Lavoisier contenía una lista de «sustancias simples» que Lavoisier creía que
no se podían desglosar más, que incluía oxígeno, nitrógeno, hidrógeno, fósforo,
mercurio, zinc y azufre, que formaban la base de la moderna lista de elementos.
La lista de Lavoisier también incluía `ligero’ y `calórico’, que en ese momento se creía
que eran sustancias materiales. Clasificó estas sustancias en metales y no metales.
Mientras que muchos químicos importantes se negaron a creer en las nuevas
revelaciones de Lavoisier, el Tratado elemental de Lavoisier fue escrito lo
suficientemente bien como para convencer a la generación más joven. Sin embargo, las
descripciones que Lavoisier hace de sus elementos son incompletas, ya que sólo los
clasificaba como metales y no metales.
La pista está en los números
Un primer avance hacia la tabla periódica se dio en 1815, Cuando el médico y químico
inglés William Prout notó que los pesos atómicos parecían ser múltiplos de los del
hidrógeno.
En 1817, Johann Wolfgang Döbereiner, un químico, comenzó a formular uno de los
primeros intentos de clasificar los elementos. En 1829, encontró que podía formar
algunos de los elementos en grupos de tres, con los miembros de cada grupo teniendo
propiedades relacionadas. A estos grupos los llamó tríadas.
Definición de la ley de la tríada: -«Los elementos químicamente análogos dispuestos en
orden creciente de sus pesos atómicos formaron grupos bien marcados de tres llamadas
tríadas en las que se encontró que el peso atómico del elemento medio era generalmente
la media aritmética del peso atómico de los otros dos elementos de la tríada.
 cloro, bromo y yodo
 calcio, estroncio y bario
 azufre, selenio y telurio
 litio, sodio y potasio
En 1860, una lista revisada de elementos y masas atómicas fue presentada en una
conferencia en Karlsruhe. Ayudó a estimular la creación de sistemas más extensos. El
primer sistema o forma de tabla periódica de este tipo surgió dos años después.

ESTRUCTURA Y ORGANIZACIÓN DE LA TABLA PERIODICA


La tabla periódica de los elementos es una disposición de los elementos quimicos
en forma de tabla, ordenados por su numero atomico (número de protones), por su
configuración de electrones y sus propiedades químicas. Este ordenamiento muestra
tendencias periódicas, como elementos con comportamiento similar en la misma
columna.
En palabras de Theodor Benfey , la tabla y la ley periódica «son el corazón de la
química —comparables a la teoría de evolucion en biología (que sucedió al concepto de
la Gran Cadena del Ser), y a las leyes de la termodinámica en la física clásica.
Tabla periódica moderna, con 18 columnas.
[Nota: Incluye los símbolos de los últimos cuatro nuevos elementos aprobados por la
IUPAC: Nh, Mc, Ts y Og
Las filas de la tabla se denominan períodos y las columnas grupos.Algunos
grupos tienen nombres. Así por ejemplo el grupo 17 es el de los halógenos y el grupo 18
el de los gases nobles.5 La tabla también se divide en cuatro bloques con algunas
propiedades químicassimilares.6 Debido a que las posiciones están ordenadas, se puede
utilizar la tabla para obtener relaciones entre las propiedades de los elementos, o
pronosticar propiedades de elementos nuevos todavía no descubiertos o sintetizados.
Dmitri Mendeléyev publicó en 1869 la primera versión de tabla periódica que
fue ampliamente reconocida. La desarrolló para ilustrar tendencias periódicas en las
propiedades de los elementos entonces conocidos, al ordenar los elementos
basándose en sus propiedades químicas,7 si bien Julius Lothar Meyer, trabajando por
separado, llevó a cabo un ordenamiento a partir de las propiedades físicas de los átomos.
Mendeléyev también pronosticó algunas propiedades de elementos entonces
desconocidos que anticipó que ocuparían los lugares vacíos en su tabla. Posteriormente
se demostró que la mayoría de sus predicciones eran correctas cuando se descubrieron
los elementos en cuestión. La tabla periódica de Mendeléyev ha sido desde entonces
ampliada y mejorada con el descubrimiento o síntesis de elementos nuevos y el
desarrollo de modelos teóricos nuevos para explicar el comportamiento químico. La
estructura actual fue diseñada por Alfred Werner a partir de la versión de Mendeléyev.
Existen además otros arreglos periódicos de acuerdo a diferentes propiedades y según el
uso que se le quiera dar (en didáctica, geología, etc).
Se han descubierto o sintetizado todos los elementos de número atómico del 1
(hidrógeno) al 118 (oganesón); la IUPAC confirmó los elementos 113, 115, 117 y 118
el 30 de diciembre de 2015, y sus nombres y símbolos oficiales se hicieron públicos el
28 de noviembre de 2016. Los primeros 94 existen naturalmente, aunque algunos solo
se han encontrado en cantidades pequeñas y fueron sintetizados en laboratorio antes de
ser encontrados en la naturaleza. Los elementos con números atómicos del 95 al 118
solo han sido sintetizados en laboratorios. Allí también se produjeron numerosos
radioisótopos sintéticos de elementos presentes en la naturaleza. Los elementos del 95 a
100 existieron en la naturaleza en tiempos pasados pero actualmente no. La
investigación para encontrar por síntesis nuevos elementos de números atómicos más
altos continúa
ELEMENTOS DE LA TABLA PERIODICA
10 de mayo de 2021, 13:28 | Actualizado a 14 de mayo de 2022, 10:33
Actualmente, la tabla periódica se compone de 118 elementos distribuidos en 7
filas horizontales llamadas periodos y 18 columnas verticales, conocidas como grupos.
Su descubridor, el químico ruso Dmitri Mendeléiev, no fue premiado con el Nobel por
lo que es una de las contribuciones capitales en la historia de la química. A cambio, en
1955 recibió el honor de prestar su nombre al mendelevio (Md), el elemento químico de
número atómico 101 en la tabla periódica.
La tabla periódica es un cuadro que presenta todos los elementos químicos que
existen ordenados según sus propiedades físicas. Fue diseñada por el químico ruso
Dmitri Mendeléiev en 1869 y es considerado por muchos como el descubrimiento más
importante de la química. Y es que esta compleja ordenación de los elementos permitió
predecir el descubrimiento de nuevos elementos y permitió realizar investigaciones
teóricas sobre estructuras desconocidas hasta el momento.
¿Cuántos elementos tiene la tabla periódica?
Actualmente la tabla periódica actual cuenta con 118 elementos (94 de los
cuales se dan de manera natural en la Tierra) sin embargo, los científicos están
intentando sintetizar nuevos elementos artificiales, por lo que no se descarta que esta
lista aumente en el futuro. De hecho los grandes laboratorios de Japón, Rusia, Estados
Unidos y Alemania compiten por ser los primeros en obtener los siguientes: el 119 y el
120.
¿Cómo se organiza la tabla periódica?
La tabla periódica de los elementos está organizada de menor a mayor según su
número atómico, es decir, el número total de protones que tiene cada átomo de ese
elemento. Además están distribuidos en 7 filas horizontales llamadas periodos y 18
columnas verticales conocidas como grupos, de modo que los elementos que pertenecen
al mismo grupo tienen propiedades similares.
¿Qué significa cada elemento de la tabla periódica?
Cada casilla de la tabla periódica corresponde a un elemento químico con unas
propiedades determinadas. En dicha casilla se especifica su nombre, el símbolo químico
del elemento, su número atómico (cantidad de protones), su masa atómica, la energía de
ionización, la electronegatividad, sus estados de oxidación y la configuración
electrónica. Gracias a los símbolos químicos se pueden abreviar los elementos de ciertas
materias, como el agua, que está compuesta por dos moléculas de hidrógeno y una de
oxígeno, es decir: H2O
Grupos de la tabla periódica
Las 18 columnas verticales conforman los conocidos como grupos de la tabla
periódica y son elementos que tienden a tener propiedades químicas similares. por
ejemplo, la columna más a la izquierda de la tabla, la conocida como el grupo de los
metales alcalinos, contiene elementos como el sodio, el potasio o el litio, todos ellos
sólidos a temperatura ambiente, con puntos de fusión bajos, muy reactivos y con
tendencia a ennegrecerse en contacto con el aire. Su nomenclatura ha cambiado, tanto a
lo largo del tiempo como de los países donde se nombren.
Clasificación de los elementos de la tabla periódica:
• Grupo 1: metales alcalinos
• Grupo 2: metales alcalinotérreos
• Grupo 3: familia del escandio (tierras raras y actinidos)
• Grupo 4: familia del titanio
• Grupo 5: familia del vanadio
• Grupo 6: familia del cromo
• Grupo 7: familia del manganeso
• Grupo 8: familia del hierro
• Grupo 9: familia del cobalto
• Grupo 10: familia del níquel
• Grupo 11: familia del cobre
• Grupo 12: familia del zinc
• Grupo 13: térreos
• Grupo 14: carbonoideos
• Grupo 15: nitrogenoideos
• Grupo 16: calcógenos o anfígenos
• Grupo 17: halógenos
• Grupo 18: gases nobles

Últimos elementos añadidos a la tabla periódica


Tras la incorporación del flerovio y livermonio (114 y 116), en 2016 se
incorporaron cuatro nuevos elementos a la tabla periódica: nihonio, moscovio, téneso y
oganesón, cuyos números atómicos son, respectivamente el 113, 115, 117 y 118.
Elementos metales
Uno de los grupos más importantes de la tabla periódica es de los metales, es
decir, aquellos situados en el centro y la parte izquierda de la tabla periódica. De manera
más exacta lo conforman los elementos de los grupos 1 al 12 (exceptuando el
hidrógeno) y algunos de los elementos de los grupos 13, 14, 15 y 16. Todos ellos
presentan todas o gran parte de las siguientes propiedades físicas: se mantienen en
estado sólido a temperatura ambiente (con excepción del mercurio), son opacos, son
buenos conductores eléctricos y térmicos, tienen una estructura cristalina en estado
sólido y adquieren brillo cuando se pulen.
Elementos no metales
En general, los elementos no metales tienen unas características antagónicas a
los metales, es decir, son malos conductores del calor y la electricidad. Comprenden una
de las tres categorías de elementos químicos si clasificamos los mismos en función de
sus propiedades de enlace e ionización. Al tener una alta electronegatividad es más
sencillo que ganen electrones a que los pierdan. En la tabla periódica se encuentran en la
zona superior derecha, salvo el hidrógeno y son vitales para la vida, pues muchos de
ellos se encuentran en todos los seres vivos, como el carbono, el hidrógeno, el oxígeno...
en cantidades importantes, mientras que otros son esenciales, como el flúor, el silicio o
el Cloro.
Elementos halógenos
Los elementos halógenos son aquellos que ocupan el grupo 17 de la tabla
periódica. Únicamente son seis, pero son altamente reactivos por su conformación
química. Sus átomos tienen siete electrones en el último nivel, lo que les hace tener una
alta electronegatividad. La palabra "halógeno" proviene del griego 'hals', que significa
'sal' y genes, que significa 'origen', de modo que la traducción literal etimológica sería:
'que origina sal'. Este nombre se debe a que los halógenos tienen una alta capacidad de
formar sales con el sodio, como por ejemplo, el cloruro de sodio (la sal común).
Gases nobles
Los gases nobles son aquellos que se encuentran en el extremo derecho de la
tabla periódica, en el grupo VIIIA. Se trata de gases incoloros, inodoros, insípidos y no
inflamables en condiciones normales y que además presentan una reactividad química
muy baja debido a que su última capa de electrones está completa.
La tabla periódica actual es un sistema donde se clasifican los elementos
conocidos hasta la fecha. Se colocan de izquierda a derecha y de arriba a abajo en orden
creciente de sus números atómicos. Los elementos están ordenados en 7 filas
horizontales llamadas periodos, y 18 columnas verticales llamadas grupos o familias.
¿Cómo está organizada la tabla periódica?
La tabla periódica actual está estructurada en siete filas (horizontales)
denominadas períodos y en 18 columnas (verticales) llamadas grupos o familias. Los
elementos químicos están ordenados en orden creciente de sus números atómicos, es
decir, el número atómico aumenta de izquierda a derecha en el período y de arriba hacia
abajo en el grupo.
Los dieciocho grupos conocidos son:
• Grupo 1 (IA). Los metales alcalinos: litio (Li), sodio (Na), potasio (K), rubidio
(Rb), cesio (Cs), francio (Fr). Además en este grupo se encuentra el hidrógeno (H), que
es un gas.
• Grupo 2 (IIA). Los metales alcalinotérreos: berilio (Be), magnesio (Mg), calcio
(Ca), estroncio (Sr), bario (Ba), radio (Ra).
• Grupo 3 (IIIB). La familia del escandio (Sc), que incluye al Itrio (Y) y a las
tierras raras: lantano (La), cerio (Ce), praseodimio (Pr), neodimio (Nd), prometio (Pm),
samario (Sm), europio (Eu), gadolinio (Gd), terbio (Tb), disprosio (Dy), holmio (Ho),
erbio (Er), tulio (Tm), iterbio (Yt), lutecio (Lu). También se incluyen a los actínidos:
actinio (Ac), torio (Th), protactinio (Pa), uranio (U), neptunio (Np), plutonio (Pu),
americio (Am), curio (Cm), berkelio (Bk), californio (Cf), einstenio (Es), fermio (Fm),
mendelevio (Md), nobelio (No) y lawrencio (Lr).
• Grupo 4 (IVB). La familia del titanio (Ti), que incluye el circonio (Zr), el hafnio
(Hf) y el rutherfordio (Rf), este último sintético y radiactivo.
• Grupo 5 (VB). La familia del vanadio (V): niobio (Nb), tántalo (Ta) y dubnio
(Db), este último es sintético. • Grupo 6 (VIB). La familia del cromo (Cr): molibdeno
(Mb), wolframio (W) y seaborgio (Sg), este último es sintético.
• Grupo 7 (VIIB). La familia del manganeso (Mn): renio (Re), tecnecio (Tc) y
bohrio (Bh), estos dos últimos son sintéticos.
• Grupo 8 (VIIIB). La familia del hierro (Fe): rutenio (Ru), osmio (Os) y hassio
(Hs), este último sintético.
• Grupo 9 (VIIIB). La familia del cobalto (Co): rodio (Rh), iridio (Ir) y el sintético
meitneiro (Mt).

• Grupo 10 (VIIIB). La familia del níquel (Ni): paladio (Pd), platino (Pt) y el sintético
darmstadtio (Ds).
• Grupo 11 (IB). La familia del cobre (Cu): plata (Ag), oro (Au) y el sintético
roentgenio (Rg).
• Grupo 12 (IIB). La familia del zinc (Zn): cadmio (Cd), mercurio (Hg) y el
sintético copernicio (Cn).
• Grupo 13 (IIIA). Los térreos: boro (Br), aluminio (Al), galio (Ga), indio (In),
talio (Tl) y el sintético nihonio (Nh).
• Grupo 14 (IVA). Los carbonoideos: carbono (C), silicio (Si), germanio (Ge),
estaño (Sn), plomo (Pb) y el sintético flevorio (Fl).
• Grupo 15 (VA). Los nitrogenoideos: nitrógeno (N), fósforo (P), arsénico (As),
antimonio (Sb), bismuto (Bi) y el sintético moscovio (Mc).
• Grupo 16 (VIA). Los calcógenos o anfígenos: oxígeno (O), azufre (S), selenio
(Se), teluro (Te), polonio (Po) y el sintético livermorio (Lv).
• Grupo 17 (VIIA). Los halógenos: flúor (F), cloro (Cl), bromo (Br), yodo (I),
astato (At) y el sintético teneso (Ts).
• Grupo 18 (VIIIA). Los gases nobles: helio (He), neón (Ne), argón (Ar), kriptón
(Kr), xenón (Xe), radón (Rn) y el sintético oganesón (Og).
BIBLIOGRAFIA
AGAFOSHIN, N. P., Ley periódica y sistema periódico de los elementos de Mendeleiev,
Madrid, Editorial Reverté, 1977, 200 p.
BENSAUDE-VICENT, B. D. «Mendeleiev: El sistema periódico de los elementos.» Mundo
científico, (1984), 42, 184-189.
CALVO REBOLLAR, M. Construyendo la Tabla Periódica. Prames, Zaragoza, 2019. 407 p.
CHAVERRI, GIL. «Periodic Table of the Elements.» Journal of Chemical Education,
30:632:1951.
ERNSLEY, J. Nature's Building blocks. Oxford University Press, 2011. 699 p.
FONTANI, M., COSTA, M. Y ORMA, M.V. The Lost Elements: The Periodic Table's Shadow
Side. Oxford University Press, 2014. 508 p.
MUÑOZ, R. y BERTOMEU SÁNCHEZ, J. R. «La historia de la ciencia en los libros de texto:
la(s) hipótesis de Avogadro.» Enseñanza de las ciencias (2003), 21 (1), 147-161. Texto
completo

https://concepto.de/tabla-periodica/#ixzz7X9M1PBox
https://concepto.de/tabla-periodica/#ixzz7X9LrEdnj

https://concepto.de/tabla-periodica/#ixzz7X9HVy45m
https://www.nationalgeographic.com.es › ciencia › tabla-
https://inealpaquimica.jimdofree.com › organizacón-de-...

https://es.slideshare.net › acega63 › sistema-peridico-de..

¡Error! Referencia de hipervínculo no válida.


https://www.areaciencias.com › quimica › la-estructura-...
.

También podría gustarte