UPEM TEXCOCO
4.2 prestación del trabajo de investigación
MATERIA: seminario de titulación
CARRERA: INGENIERIA
INDUSTRIAL
NOMBRE DEL ALUMNO: EDWIN
ROBERTO SANCHEZ GILES
4.2.1-prologo
4.2.2-introduccion
4.2.3-capirulos, partes, secciones
4.2.4-conclusiones
4.2.5-ortografia
4.2.6-puntuacion
4.2.7-aparato de citas
4.2.1-¿Qué es un prólogo?
El prólogo es un texto, o contenido inicial de un libro en el que el autor, u otra
persona que designa este, escribe sobre lo que se va a poder encontrar en el libro,
los objetivos, o finalidad de este con la idea de situar al lector antes de su lectura.
Características de un prólogo
En general, los prólogos se caracterizan por lo siguiente:
Se hallan siempre al inicio de la obra o del texto, a modo de
introducción o antesala.
Poseen un autor determinado, que puede ser o no el mismo de la obra
prologada.
Normalmente son breves, concisos y subjetivos, escritos en primera
persona o desde un punto de vista impersonal.
Son textos de forma bastante libre: pueden consistir ensayos,
reflexiones, crónicas o incluso narraciones.
Cumplen con una función informativa o expositiva, y también
argumentativa, a favor de la lectura de la obra, o de resaltar su
importancia.
Se escriben siempre posteriormente a la obra.
Forman parte de los paratextos (de acuerdo a Gerard Genette) de una
obra, tales como el título, subtítulo, dedicatoria, lema, epílogo o notas al
margen, etc.
Tipos de prólogos
Los prólogos se clasifican de acuerdo a su contenido, de manera más o menos libre.
Así, por ejemplo, podemos hablar de:
Prólogo analítico. Cuando se trata de un breve estudio sistémico de la
obra, o sea, de un prólogo formal y académico.
Prólogo literario. Cuando en sí mismo el prólogo es una obra literaria
con un valor estético.
Prólogo autoral. Cuando el prólogo se halla escrito por el propio autor,
que se siente obligado a advertirle algo a los lectores. Puede llamarse
también “carta al lector” o “advertencia del autor”.
Prólogo editorial. Cuando está escrito por los editores de la obra,
generalmente cuando se trata del rescate de una obra antigua o
extraviada en la historia.
¿Cómo hacer un prólogo?
No existe una fórmula o un método único para redactar un prólogo, dado que se
trata de textos muy personales y libres, en los que el prologuista aborda la obra
prologada como mejor le parezca, argumentando a favor de la lectura de la obra.
Sin embargo, lo más común de un prólogo es que proceda a:
Narrar el modo en que el prologuista supo de la obra y lo que pensó
al leerla por primera vez, o la importancia que ésta ha tenido en su vida,
de tratarse de un clásico.
Hacer énfasis en la importancia de la obra, explicando su vigencia
histórica o los aspectos inmortales de ésta.
Destacar la relevancia de la edición de la obra en la actualidad
(especialmente si se trata de una nueva edición).
Comentar la vida del autor de la obra y brindarle al lector un contexto
histórico necesario para comprenderla a mayor cabalidad.
Interpretar la obra, analizarla o estudiarla brevemente, apoyándose en
citas críticas y en fragmentos de la misma.
4.2.2-Qué es una introducción
Una introducción es, para un ensayo, libro, investigación o contenido de la
Internet, el inicio del texto. Tiene la función de familiarizar al lector con un tema,
darle un contexto y relatarle lo que será expuesto a lo largo de determinado escrito.
De igual modo, sirve para dar justificación de la lectura y funciona como abre bocas
no solo de lo que contiene el texto sino también, de lo que concluirá.
La introducción es un momento clave en un contenido, puesto que, con ella, es
posible cautivar a un lector y hacer que se mantenga dispuesto a continuar la lectura
del artículo.
Para hacer una introducción es necesario explorar aquella conocida expresión “la
primera impresión es la que cuenta”, debido a que se convierte en la oportunidad
para hacer que tu lector se identifique con tu tono, mensaje y, sobre todo, se interese
por el contenido.
¿Cómo hacer una introducción? 17 técnicas y consejos para lograrlo
1. Responde posibles preguntas del lector
2. Ten claro el tema
3. Imagina quién es tu lector ideal
4. Descubre cuál es el tono de habla de tu lector
5. Entiende el concepto de Buyer Persona
6. Ve de lo general a lo particular
7. Hazla corta pero llamativa
8. Crea una USP para tu artículo
9. Utiliza otros formatos de contenidos
10. Sé extremadamente sincero
11. Promete revelar un secreto
12. Cuenta el comienzo de una historia
13. Muéstrale que está haciendo todo mal
14. Haz preguntas retóricas
15. Aporta datos interesantes
16. Menciona autores reconocidos
17. Aplica metáforas y analogías
4.2.4-Que es una conclusión
Una conclusión consiste en sintetizar brevemente los puntos más relevantes,
aportando los conocimientos explorados a lo largo del texto, pero teniendo el
cuidado de no repetir exactamente lo que ya has escrito (¡evita la redundancia!), ni
de anexar una nueva información que no se haya mencionado antes
¿Qué debe tener una conclusión?
Una conclusión se construye a partir de tres etapas: propósito, problema y
posibilidad.
Propósito
Lo primero que una conclusión debe hacer, es esclarecerle al lector cualquier duda
que aún pueda tener sobre el asunto abordado.
Es decir, en ella retomas los puntos principales, demostrando cómo solucionaste el
problema. Esto sirve para que el lector no olvide qué fue el punto o los puntos más
importantes que abordaste en el texto.
Problema
Una vez abarques los puntos importantes, debes demostrarle al lector que el escrito
que acaba de leer, ofrece una solución real. ¿Cómo? Enfatizando la idea magna del
texto; lo que querías demostrar.
Posibilidad
El conocimiento no es un asunto con punto final. Por el contrario, es algo que se
construye indefinidamente y tu demostración en un texto, es solo un aporte a un
tema aún mayor.
La conclusión, por su parte, es una oportunidad para invitar al lector a seguir
sintiendo ganas de profundizar. Y esto puedes lograrlo, haciendo un llamado claro
a algo que tu quieras que el lector haga.
Por ejemplo, invítalo a esperar la siguiente parte de tu escrito o condúcelo a otros
contenidos que has creado con temas afines para que el lector pueda aprender más
sobre el asunto.
Invítalo a aportar conocimiento en forma de comentario o simplemente a que ponga
en práctica lo aprendido para así comprobar que lo que le has enseñado, funciona.
Una buena conclusión es tan importante cuanto una introducción. Hagamos un
checklist antes de desarrollar a profundidad el tema, para que grabes en tu memoria
los elementos que no pueden faltar, de ninguna manera, en la finalización de tus
redacciones.
1. Atender los 3 Ps: propósito, problema y posibilidad. (Se tratará más
adelante)
2. Destacar la idea principal: Asegúrate de enfatizar la idea central del
texto.
3. Resumir los puntos más fuertes: Despunta los puntos primordiales,
demostrando cómo la lectura solucionó un problema.
4. Tener una llamada a la acción: El objetivo es mantener el lector
interesado y comprometido con tu texto.
5. Crear expectativas: Busca persuadir el lector a leer más sobre el tema
o asuntos relacionados.
6. Enfatizar los beneficios: Muestra al lector cómo puede hacer uso del
conocimiento que ha adquirido.
Además, el texto debe ser coherente, tanto en lo referente al tema cuanto en su
estructura. Recuerda que el propósito de cada frase es incentivar al lector a que lea
la siguiente, manteniendo su atención desde el título a la llamada a la acción.
¿Cómo escribir una conclusión? 3 pasos para lograrlo a la perfección
1. Escribe una oración de apertura
Huye de los clichés "En conclusión", "Para concluir", etc. Después de todo, el lector
ya sabe que estás por concluir tu texto, ¿no es cierto?. En su lugar puedes usar, por
ejemplo, "La evidencia que presentamos anteriormente demuestra que",
"Finalmente...".
2. Evita las repeticiones
Aunque sí debes abordar los puntos principales, eso no significa que tienes que
aburrir a tu lector repitiendo la misma información de forma abreviada.
Puedes usar frases como "Debido a", "Como puedes notar", "Por las razones que
mencionamos", así estableces relación con las ideas sin volverlas a repetir y tienes
espacio para concluir de una manera nueva y creativa.
3. Deja una impresión duradera
Las impresiones duraderas son aquellas que quedan en la mente del lector incluso
después de terminar de leer el texto.
Puedes lograrlas haciendo preguntas provocativas, terminando con advertencias,
evocando una imagen, haciendo una llamada a la acción, sugeriendo resultados y
mucho más (¡inspírate en el apartado de tipos de conclusiones!)
¿Qué tan larga debe ser una conclusión?
Es una pregunta que realmente es muy abierta y sujeta a muchas variables para
ser respondida. Realmente, la longitud de una conclusión depende del tipo de texto
al que le estés apuntando, al tipo de público al que te estás dirigiendo y a la
intensidad de la información que presentas.
Si es un artículo como este, por ejemplo, que es un escrito educativo para la internet
entre 1000 y 1500 palabras, 2 párrafos es una buena extensión y suficiente para
una conclusión.
Tratándose de una investigación, un texto tipo ensayo, tesis o un estudio profundo
de longitud considerable, se plantea correcto que la conclusión sea entre 1 y 4
páginas.
Una conclusión NO debe:
añadir información nueva a la conclusión;
repetir todo lo que ya has dicho con menos palabras;
presentar nuevos argumentos;
mostrar poca confianza al exponer el argumento principal;
ser redundante;
ser incoherente en relación al asunto que abordaste en la estructura.
Una conclusión SÍ debe:
repasar puntos principales;
enfatizar la importancia de lo que quieres comprobar;
retomar el resultado y repercusión de forma concisa que dejó la idea
principal;
motivar a continuar pensando sobre el tema;
invitar a realizar una siguiente acción por medio de sugerencias.
4.2.5-¿Qué es la ortografía?
La ortografía es el conjunto de reglas y normas que rigen la escritura convencional
de una lengua. O, como solemos decirlo popularmente, al modo “correcto” de
escribirla.
Importancia de la ortografía
La ortografía juega un rol vital en la estandarización de la grafía de una lengua, es
decir, en la normalización, unificación y universalización de sus modos de escritura,
de modo de garantizar el entendimiento de un escrito por cualquier hablante de
la misma: en la medida en que las normas sean estables, los lectores podrán
reconocer los sonidos inscritos en los signos visuales sin mayor problema
Ortografía técnica
Se conoce como ortografía técnica a las normas y estándares de escritura que se
aplican, únicamente, a textos destinados a lectores especializados, o sea, que
siguen tendencias propias en la manera de decir las cosas, dado que no son para
consumo de todo público. Este tipo de ortografías se alejan hasta cierto de la
ortografía general de la lengua, pero se hallan al mismo tiempo inscritas en ella.
Esto abarca los siguientes casos:
Ortografía especializada. Aquella que se aplica a todos los tipos de signos
que no son precisamente letras, tales como signos científicos, caracteres
técnicos, etc.
Ortografía publicitaria. Aquella que tiene que ver con textos de publicidad y
promoción, y que aplica para los medios de comunicación masiva, como
televisión, radio, prensa escrita, etc.
Ortografía tipográfica. Aquella que se ocupa de la combinación de
ortografía y tipografía, es decir, el modo en que se aplica en las obras
impresas. De hecho, se la suele conocer como ortotipografía: el conjunto de
normas que rigen el modo de impresión “correcto” del contenido de un libro.
4.2.6- LA PUNTUACIÓN
Con la puntuación iniciamos la codificación de una serie de elementos que no
constituyen ya categorías gramaticales; pero que sí son relevante en el nivel de
análisis que pretendemos desarrollar.
La puntuación es un rasgo codificado por los diferentes corpus para el que se
diseñan algunas directrices en los documentos TEI y EAGLES y que,
sorprendentemente, no es tratado en los documentos NERC.
Entenderemos por puntuación todos aquellos signos gráficos que:
Indican límites entre los distintos constituyentes tanto en el marco de la oración
simple como en el de la compleja o en el discurso.
Sirven para transcribir distintas entonaciones de un enunciado.
Según estas pautas consideraremos signo de puntuación español:
1.El punto El punto que significa final de frase (no se codificará
como signo de puntuación el punto que sigue a las
abreviaturas, el que sigue a los distintos componentes de
una sigla o el que aparece en las expresiones numéricas).
2. El punto y El punto que significa final de párrafo.
aparte
3.La Entonación ascendente seguida de pausa.
interrogación
4.La Entonación descendente seguida de pausa.
exclamación
5. La coma Separa elementos de idéntica función.
Separa elementos que tienen valor explicativo son
complementos circunstanciales.
Separa proposiciones yuxtapuestas.
6. El punto y Separa dos miembros de un período en el que ya hay una
coma coma.
Separa proposiciones.
7. Dos puntos Introduce una enumeración explicativa.
Introduce el discurso directo.
8. Puntos Señala pausa
suspensivos
Expresión incompleta
Supresión de una parte en la transcripción de un texto.
9. Paréntesis Aíslan una observación al margen del texto principal.
10. Corchetes Aíslan unidades en el interior de un paréntesis
11. Comillas Introducen discurso directo.
12. Comillas Función de las comillas dobles en un texto ya entrecomillado.
simples
13. Guión Señala cambio de interlocutor.
Actúan en muchas ocasiones como paréntesis.
Señalan un intervalo numérico entre dos cifras (en este
sentido duele tener el mismo significado que la
preposición a).
4.2.7-aparato de citas
La importancia de la citación en un trabajo académico
El aparato crítico es una forma de consignar la información que hemos consultado
y utilizado en el desarrollo de un trabajo académico. Es importante utilizar un
aparato lo suficientemente sólido para que nuestra investigación sea consistente,
así como declarar cuáles son nuestras fuentes de información por honestidad, para
evitar el plagio; a través de ello, reconocemos los antecedentes de nuestro trabajo
y, al mismo tiempo, hacemos evidente que nuestras bases son válidas para justificar
la conclusión a la que hemos llegado.
En conjunto, una buena organización de nuestras lecturas otorgará a nuestros
escritos la erudición necesaria, pues el aparato crítico permite introducir referencias
de otros autores, siempre y cuando seamos capaces de ordenar nuestras
búsquedas de información.
Aunque existen múltiples modelos de citación, lo más importante es que conozcas,
al menos, uno y que lo utilices de manera uniforme. Básicamente, existen dos tipos:
los que contienen referencias con el sistema autor-fecha y con notas al pie de
página. De entre todos los modelos, revisaremos dos que han resultado eficientes
para las investigaciones en las disciplinas de las ciencias sociales y las
humanidades: APA y MLA.