Instituto Salesiano
de Estudios Superiores
Protocolo de Investigación
Docente: Irais Lidoine Tecuatzin Caballero
Alumno: Hno Ramón Soberanes Arias CSJ
Título del proyecto
Los problemas de la educación en la construcción de la ciudadanía y la cultura
democrática en México.
I. Planteamiento del problema
Contemporáneamente la democracia se entiende como el ejercicio
relacionado con emitir un voto; pero la cultura democrática reclama más que
tal reduccionismo; se trata de que esta forma de gobierno esté ligada
íntimamente con la actividad crítica capaz de significar y dar sentido con
palabras y actos a los elementos comunes del entorno, actividad primordial
para la consecución del bien común de la ciudadanía y la cultura democrática.
Tales aspectos y otros más como la responsabilidad, el compromiso o la
libertad son notorios desde la Grecia Antigua en la que, según Sartori, G.
(2007, p.110), afirma que se practicaba una democracia con el ejercicio
directo del poder basado en la participación de los ciudadanos en la
administración de su ciudad, la polis.
Se trata entonces de una sociedad que, para vivir la democracia, ésta deba
estar total y conscientemente comprometida. Y es la educación la principal
agencia que tiene un papel fundamental para lograr tal fin, pues de acuerdo
con Guevara, G. (2020), “la educación también influye en la ilustración
democrática en la medida en que desarrolla en el ciudadano capacidades
cognitivas, sofisticación intelectual y compromiso ético con las normas de la
democracia” (p.97). Abonando a esto último, se puede decir que la
convivencia necesita de una construcción ética que haga al hombre lo
suficientemente libre. Por ello, la educación es imprescindible para llevar a
cabo tal construcción al margen de cualquier interés. En este sentido,
Guevara, G. (2020), afirma:
No es posible recrear en la sociedad moderna la democracia ateniense
por la simple razón de que el hombre moderno no se ha liberado de las
presiones económicas y que, al contrario, existe en esta sociedad un
grave peligro: que el interés privado (léase la economía) absorba el
tiempo y el interés del individuo y produzca un abandono de la cosa
pública. (p.105)
Por consiguiente, es de vital importancia tener en cuenta el contexto, siendo
especial el énfasis en la sociedad mexicana bajo el aspecto del ejercicio de
su labor educativa, para orientarla hacia una cultura democrática plena que
vaya más allá de la reducción al voto como inicio y fin de su quehacer político.
El concepto de formación ciudadana “se orienta a la promoción de una cultura
política democrática mediante la participación social, la formación de sujetos
de derecho y sujetos políticos, comprometidos con su comunidad, con su país
y con el mundo” (Conde, S. 2020, pp.86-87).
La relación entre la democracia y la filosofía.
Es necesario evidenciar los principales problemas que la educación en
México enfrenta para lograr construir una ciudadanía y cultura democrática.
Por ello, se cree relevante realizar el ejercicio filosófico para indagar en la
relación entre la democracia y la filosofía. Al respecto, Hurtado (como se citó
en Muñoz, 2013) piensa que:
La labor de democratización no es, por supuesto, responsabilidad
exclusiva de la filosofía. La democracia la hacemos todos, pero los
filósofos tenemos una tarea específica que podemos realizar dentro de
este proyecto. Es importante, sin embargo, que entendamos muy bien
de que se trata. La filosofía no puede seguir adoptando la actitud
arrogante de querer guiar o tutelar o iluminar o interpretar a la
democracia. La filosofía debe ser una obrera de la democracia; una
obrera especializada que trabaje con los ladrillos que les dan forma y
contenido a las prácticas democráticas. Estos ladrillos, a mi modo de ver,
son los argumentos, los valores y los ideales de la democracia. La tarea
de la filosofía consiste en preservar y perfeccionar esos materiales con
los que la sociedad se organiza de manera democrática, y ha de hacerlo
desde abajo, es decir, desde el nivel mismo de las prácticas (…). Hay
que abandonar el modelo elitista y cortesano del filósofo como intelectual
orgánico, como el consejero de los poderosos (…), el filósofo debe
mantener una distancia crítica frente al poder. (p.226)
La relación entre la educación y la democracia.
De la misma manera, es también muy importante abordar la relación existente
entre la educación y la democracia, para establecer el perfil específico de la
investigación. Por ello, tal relación es entendida más allá de algún imaginario
colectivo o de los conocimientos y creencias de los protagonistas de la
educación, los alumnos y los docentes. En este sentido, Guevara, G. (2020),
sostiene:
Todos sabemos, sin embargo, que la educación para la democracia se
aprende en la práctica y que hace falta llevar a cabo una verdadera
transformación en las aulas para garantizar que los alumnos se
desarrollen en la escuela como ciudadanos autónomos, participativos,
dotados de pensamiento crítico y de valores sustantivos democráticos
como la justicia, el diálogo, la empatía y la solidaridad. La reforma
democrática es todavía una tarea pendiente. (p.13)
Guevara, G. (2020), pretende profundizar en la educación “como clave en la
consolidación y perfeccionamiento de la democracia (…), con la convicción
de que la democracia es obra de la inteligencia y de la voluntad humanas”
(p.16). Así mismo los problemas contemporáneos en la construcción de una
educación y cultura democrática suponen: a) una enseñanza explícita de la
política, b) los contenidos de la enseñanza, c) el nivel educativo, d) las
dimensiones de la ciudadanía; y, e) los procesos educativos formales e
informales (Guevara, G., 2020).
Se puede comenzar a distinguir una disrupción entre lo que se piensa y lo que
implica la democracia bien vivida. De acuerdo con Guevara, G. (2020), que
“las ideas, creencias y valores políticos de los mexicanos no concuerdan
mucho con los parámetros democráticos ¿Cómo explicar este desencuentro?
¿Qué factores han influido para producir este pobre desarrollo de la cultura
democrática?” (p.8).
Así mismo, otra visión muy importante que amalgama las preocupaciones
anteriormente resaltadas, es la que aportan Salazar y Woldenberg (2020), en
su obra Principios y valores de la democracia, al indicar la puntualización de
algunos aspectos como la estandarización de ciudadanías dentro del marco
del sistema nacional de elecciones, la importancia de conocer en términos
generales el juego democrático como camino hacia la acreditación real de la
imparcialidad, la legalidad y el funcionamiento del sistema electoral y solo
entonces pasar de la información al conocimiento y después a la práctica
profundamente consciente de la democracia. Es decir, vivir democráticamente
requiere una dinámica y una cultura democrática que salvaguarde el
cumplimiento efectivo de la ley.
De acuerdo con lo anterior, Morales, L. (2020), afirma que el multiculturalismo
aún no tiene conclusiones definitivas ante la ley y la acción institucional, en
referencia al reconocimiento y promoción de los derechos específicos de
distintas identidades como lo son las minorías, pueblos indígenas, grupos
culturales, mujeres y homosexuales. Si la democratización de un país es
reciente o de larga tradición, el cuestionamiento es si los derechos destinados
a acomodar las distintas identidades en un espacio nacional son o no
compatibles con los principios básicos de la democracia, como lo son la
libertad individual y la igualdad social que pueden o no ser gestionadas con
el cuidado y la sistematización de estrategias y políticas públicas.
De tal manera que, se emprende una búsqueda por encontrar aquello que
permita engarzar la consecución de una democracia de calidad con las
orientaciones o enfoques de la educación ciudadana, como lo son, según
Dyneson y Gross (como se citó en Guevara, G., 2020) a) la del aprendizaje
cívico, y b) la del aprendizaje socio-cívico, haciendo énfasis en los contenidos
políticos del curriculum escolar y en la ciudadanía desde una perspectiva más
amplia que incluye aspectos sociales, económicos y políticos que, ayudarían
al joven a adaptarse a la vida cotidiana. De este modo se avanza hacia una
apuesta por la educación como el elemento principal que, permita sospechar
con justa razón que; a pesar de las múltiples contrariedades que agregan un
sabor de utopía, la educación cuenta con las aristas necesarias para que la
sociedad ejerza sus derechos fundamentales en pos de la superación de la
participación cíclica de una ciudadanía que inicia y se acaba en los procesos
electorales, además de generar la experiencia del deseo de una participación
política recurrente y permanente en una democracia, que exija cuentas y
respuestas a sus autoridades, mantenga una labor vigilante del ejercicio de
los poderes públicos, que asegure una cultura democrática incluyente e
igualitaria más allá de la dimensión electoral, despierte el reconocimiento de
la vocación y compromiso democrático, que de razones sobre una política
abierta, plural y participativa, que asegure la colectividad de la construcción
de la experiencia de modernización política en virtud del tránsito del espacio
público de la democracia hacia instituciones y procesos políticos más
inclusivos e integradores.
II. Pregunta de investigación
¿Cómo es que la filosofía política permite articular modelos educativos para
construir democracias de calidad en México?
III. Justificación
Sobre la educación se han escrito un cantidad extraordinaria de libros, de la
misma forma sucede así con el tema de la democracia, muchos de ellos de
gran valor y de gran provecho académico, a pesar de haber sido escritos
decenas de años atrás.
Cada una de tales aportaciones han sido fruto de las reflexiones y
experiencias con la sociedad en particular a la que estén referidos. Así cada
obra es una fotografía de sus autores y de sus propios ideales que bien
pueden compartir entre si con otros autores, comunidades o naciones.
Se considera imprescindible abordar esta tarea desde el enfoque filosófico
que, permitirá ubicar las particularidades históricas de la educación en un
proceso democrático, en donde cada uno pueda verse reflejado de alguna
forma. Así que, se echará mano de un sector específico de filósofos que
contribuyen a una filosofía contemporánea y actualizada respecto a las
dinámicas de la relación entre la educación y la democracia en México.
Se pretende avanzar hacia la construcción de categorías más sólidas para
comprender un proceso de educación filosófica para el proceso democrático,
que no ha sido abarcado en su totalidad en México; sino que se ha mantenido
al margen. Siempre es importante para la filosofía seguir profundizando en las
construcciones y discusiones acerca de las causas de los fenómenos y
procesos humanos, principalmente en las particularidades que presenta un
mismo fenómeno en distinto tiempos históricos.
Al avanzar en este sentido se sigue perpetuando no solo la filosofía en sentido
universal, sino también en el sentido específico de la comunidad mexicana y
su decisión acerca de la realidad de la educación democrática que, ayude a
contribuir a la construcción y mantenimiento de la ciudadanía y la cultura
democrática, ya que el desafío su sociedad entera es mejorar constantemente
su comunicación e interacciones comunes de vida en virtud del camino,
procesos, métodos, técnicas y herramientas que decidan utilizar.
IV. Objetivos
Objetivo general
• Analizar los planteamientos teóricos metodológicos que proporciona la
filosofía política para profundizar sobre los elementos específicos
vinculados a la construcción de la educación democrática en México.
Objetivos específicos
• Identificar los rasgos fundamentales de la educación democrática en
México que favorecen el proceso de ciudadanía y cultura democrática.
• Relacionar la educación democrática con las políticas contemporáneas
en México.
• Reflexionar sobre como la filosofía política incide en las ideas, creencias
y valores políticos de los mexicanos.
V. Supuesto de investigación
La filosofía política permite describir el origen y las formas de la organización
de los fenómenos políticos, entre los cuales está inserta la construcción de la
educación para la democracia.
VI. Metodología
a) Nivel de investigación: Descriptiva
A partir del proceso de investigación se pretende analizar, desde la
filosofía política, las particularidades que dieron origen a los problemas
de la educación en la construcción de la ciudadanía y la cultura
democrática en México, y la manera en cómo se producen
distanciamientos entre las ideas, creencias y valores políticos de los
mexicanos con los parámetros democráticos.
b) Diseño de investigación: Documental
Se construirán los antecedentes históricos y los planteamientos
teóricos desde donde será analizado el objeto de estudio. Durante esta
etapa se construirán y definirán las categorías de análisis, para poder
hacer la identificación, relación y reflexión del objeto de estudio.
c) Modelo de investigación: Correlacional
La elección del modelo radica en la posibilidad que brinda
metodológicamente para poder dar respuesta al problema de
investigación desde la perspectiva de la filosofía política, al conocer
como es que distintos autores describen las relaciones y procesos de
construcción entre la educación, la democracia y la filosofía.
Referencias
Conde, L. (2020). Formación ciudadana en México. México, INE
(Cuadernos de divulgación de la cultura democrática).
González, T. (2020). Democracia y formación ciudadana. México, INE
(Cuadernos de divulgación de la cultura democrática).
Guevara, G. (2020). Democracia y educación. México, INE (Cuadernos
de divulgación de la cultura democrática).
Morales, L. (2020). Multiculturalismo y democracia. México. INE
(Cuadernos de divulgación de la cultura democrática).
Muñoz, V. (2013). La filosofía mexicana de la educación. México. Torres
y Asociados.
Sartori, G. (2007). ¿Qué es la democracia?. España. Titivillus.