ALEGATOS DE CONCLUSIÓN (Describir la clase de demanda aquí)
Exp.
HONORABLE MAGISTRADO DE LA SALA TERCESA DE LO CONTENCIOSO
ADMINISTRATIVA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA E.S.D.
Quien suscribe, el Licenciado Julio Alberto Swaby Paredes, actuando en mi propio
nombre y representación, de generales descritas en autos, comparezco ante esta
augusta Sala, en tiempo oportuno, con la finalidad de presentar el escrito de
Alegatos dentro de la presente Demanda Contenciosa Administrativa de Plena
Jurisdicción.
SUSTENTAMOS NUESTROS ALEGATOS DE CONCLUSIÓN DE LA
SIGUIENTE MANERA:
PRIMERO: Que, el suscrito JULIO ALBERTO SWABY PAREDES, interpuso
Demanda Contenciosa Administrativa de Plena Jurisdicción contra el Municipio de
Panamá y luego de haber agotado toda la tramitación concerniente a este
proceso, incluyendo la pruebas que se evacuaron en el mismo, podemos afirmar
sin incurrir en especulación de ninguna índole, que hemos demostrado a plena
satisfacción, la NULIDAD POR ILEGAL, del Decreto de Personal No.1884 del 28
de mayo de 2020, mediante el cual se me destituye del cargo que desempeñaba
en el Municipio de Panamá como Jefe de Departamento, en la posición No.4366, y
al igual para que se DECLARE NULO, POR ILEGAL, el acto confirmatorio
contenido en la Resolución No.0351 del 18 de junio de 2020, ambos proferidos por
el Alcalde Municipal de Panamá.
SEGUNDO: Los actos administrativos, tanto el originario como el confirmatorio,
cuya nulidad por ilegal pretendemos, fueron allegados al presente proceso, tal
como exige la Ley, y gracias a ello, este Honorable Tribunal de lo Contencioso
Administrativo admitió la demanda en comento.
TERCERO: Que se ha acreditado, en primer lugar, a través de las pruebas
aportadas y admitidas dentro del proceso, específicamente en el expediente
administrativo que fue remitido al tribunal mediante Nota No.DHRH0-4072022 de
fecha 18 de febrero de 2022, (foja 98 del expediente), no consta durante el tiempo
que laboré en la institución que haya sido objeto de un proceso disciplinario y ni
siquiera de llamada de atención por incumplimiento de mis deberes o por violación
de derechos o prohibiciones; No se registra una sola sanción que se me haya
librado por infringir el reglamento interno del trabajo, por lo tanto no había ninguna
justificación, ni causal, para que la autoridad nominadora tomara la decisión de
destituirme.
Al contrario, puedo manifestar que ejercí mi cargo como funcionario, con
competencia, lealtad, moralidad, eficiencia, responsabilidad, puntualidad y
probidad.
CUARTO: Que se ha demostrado en forma indubitable con las pruebas aportadas
y admitidas dentro del proceso, a través de la certificación medica expedida por la
Doctora Cristina Silvera, especialista en Medicina Familiar, del Centro Médico
Nacional, (consta a foja 75 del expediente), que el señor controles JULIO
ALBERTO SWABY PAREDES, padece de HIPERTENSIÓN ARTERIAL, una
enfermedad crónica, la cual requiere controles periódicos para mantener su salud.
De igual manera, consta a foja 76 del expediente, la certificación médica emitida
por el Doctor Rogelio Tejada, quien labora en la Clínica Municipal de la Alcaldía de
Panamá, que certifica que el señor JULIO ALBERTO SWABY PAREDES, sufre
de HIPERTENSIÓN ARTERIAL, por lo que necesita control periódico de salud.
También se ha comprobado sin lugar a dudad, que la institución tenía pleno
conocimiento de la condición de salud del señor JULIO ALBERTO SWABY
PAREDES, que padecía de hipertensión arterial, por dos razones irrefutables que
son:
1. Que, en el Departamento de Recursos Humanos de la Alcaldía de Distrito
de Panamá, institución demandada, reposa expediente administrativo, del
señor JULIO ALBERTO SWABY PAREDES, el cual fue admitido como
prueba en el presente proceso, y donde se puede constataran las dos
certificaciones médicas mencionadas, que acreditan que el demandante
sufría de hipertensión arterial y que requería de un control periódico para
mantener mi salud.
2. Que el momento de interponer el Recurso de Reconsideración,(prueba
admitida, que consta a foja 8 y 9 del expediente), junto con el Recurso se
aportó copias autenticadas de dichas certificaciones médicas, respaldando
la condición de salud del señor JULIO ALBERTO SWABY PAREDES, por
lo que es evidente, que la autoridad nominadora tenía previo y pleno
conocimiento de su padecimiento, y en vez de ponderar los elementos de
convicción presentados que incidían directamente en la decisión adoptada
por medio del Decreto de Personal No.1884 del 28 de mayo de 2020, y así
tener la oportunidad de subsanar errores, prefirió con la supuesta facultad
discrecional investida, mantener la destitución, infringiendo totalmente la
Ley 59 del 28 de diciembre de 2005, que ampara a los trabajadores que
sufren de enfermedades crónicas, involutivas, y degenerativas.
La Sala Tercera se ha pronunciado respecto a la protección laboral que ampara a
los trabajadores que padezcan enfermedades crónicas, degenerativas y/
involutivas; para ello sirve de ejemplo el fallo de 20 de mayo de 2019, que paso a
señalar:
Debemos agregar que la condición médica del demandante fue advertida,
en su recurso de reconsideración promovido contra el Decreto de
Personal No. 106 de 16 de noviembre de 2016, emitido por conducto del
Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral, alegaciones que fueron
ignoradas en el Decreto de Personal No.106 de 16 de noviembre de 2016,
que confirma el contenido del acto impugnado, tal como fue indicado por
la propia autoridad en su informe de conducta, por considerarla tardía.
En este punto, cabe resaltar que la alegación de un padecimiento en el
recurso de reconsideración del afectado, es un momento oportuno para
ello, ya que permite a la autoridad verificar si se ha acreditado la
condición médica discapacitante y modificar o anular la decisión proferida
en la vía gubernativa, en atención a la aplicación de una ley que protege a
los funcionarios con enfermedades discapacitantes.
...
Por las razones expuestas, se encuentra probado el cargo de violación
alegado por la parte actora y contenido en el artículo 4 de la ley 59 de
2005, ya que se incumple con el procedimiento para destituir a un
funcionario con una enfermedad crónica discapacitante." (Fallo de 26 de
mayo de 2021).
NORMALES LEGALES VIOLADAS:
Por lo tanto, se ha logrado acreditar indiscutiblemente la violación del artículo 4
de la Ley 59 de 28 de diciembre de 2005, que establece textualmente lo
siguiente:
“Artículo 4: Los trabajadores afectados por las enfermedades descritas en
esta Ley, solo podrán ser despedidos o destituidos de sus puestos de
trabajo por causa justificada y previa autorización judicial de los juzgados
seccionales del trabajo o, tratándose de funcionarios adscritos a la Carrera
Administrativa, invocando para ello alguna causa justa prevista en la Ley, de
acuerdo con los procedimientos correspondientes.
Aquellos servidores públicos que no se encuentren bajo la protección de
la Carrera Administrativa, solicitaran su integro a través de la vía ordinaria.
Los servidores públicos incorporados a los regímenes especiales harán
su solicitud de conformidad con la legislación especial vigente”.
(Resaltado es nuestro).
El precepto jurídico le imponía a la autoridad nominadora, la prohibición de aplicar
o hacer uso de la supuesta facultad discrecional para poner término a la relación
laboral y solo podía terminar la relación mencionada si tenia una justa causa para
concluir la misma. La medida drástica asumida por la autoridad en contra de mi
persona, haciendo caso omiso de mi estado de salud, fue abusiva e inhumana, ya
que, como paciente hipertenso, debo ser evaluado clínicamente de manera
frecuente e ingerir medicamentos tendientes a paliar el mal crónico, los cuales
resultan muy costosos.
Se infringió el articulo 160 del Texto Único de la Ley 9 de 1994, de manera
directa, tal como planteamos en libelo de la demanda, no existiendo ninguna de
las causas descritas y enumeradas en la aludida normativa, en vista que no se
acreditado en el proceso, por parte de la entidad demandada ni por la
Procuraduría de la Administración, algún medio probatorio, que sustente la
justificación para la emisión del Decreto de Personal No.1884 de mayo de 2020.
De igual forma se infringió el articulo 161 del Texto Único de la Ley 9 de 1994 que
establece.
“Articulo 161. Siempre que ocurran hechos que puedan producir la
destitución directa del servidor público, se le formularán cargos por escrito.
La oficina Institucional de Recursos Humanos realizará una investigación
sumaria que no durará más de quince días hábiles, y en la que se le dará
al servidor público la oportunidad de defensa y se le permitirá estar
acompañado por un asesor de su libre elección.”
Es incuestionable esta violación normativa, como se ha demostrado en las
pruebas aportadas al proceso, que no existe constancias procesales que indiquen
que hubo alguna investigación o haya participado en alguna investigación, ni
solicitud de descargo, ni mucho menos se me dio la posibilidad de defenderme y
hacerme acompañar por algún asesor.
QUINTO: Que la facultad de discrecionalidad, en que se fundamenta la Entidad
demanda, para proferir actos de destitución, tiene límites infranqueables, siendo
uno de ellos el respeto a los derechos humanos. Esta postura jurídica es reiterada
en distintas decisiones la Sala Tercera, como la adoptada dentro de la Demanda
Contenciosa Administrativo interpuesta por el señor Tesmitocles Rudas contra el
Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial, en cual se sostiene al respecto:
“Las consideraciones anteriores, nos llevan a concluir que si bien, el asunto bajo
estudio, la destitución acusada fue concebida con fundamento en la facultad
discrecional de la autoridad nominadora. No menos cierto, es que esta adolece de
un elemento indispensable para la conformación del acto administrativo, como lo
es la motivación o explicación razonada de los hechos y fundamentos jurídicos
que sustentan la decisión”.
Respecto a lo anterior, es evidente, que el acto impugnado a través de este
proceso, incurre en las falencias señaladas, esto es, que no se motiva la adopción
del mismo y por tanto, no podía, bajo ningún concepto, la autoridad nominadora
destituirme invocando la supuesta facultad discrecional, como si se tratara de un
funcionario de libre nombramiento y remoción. Al contrario, al momento de mi
destitución gozaba de un fuero de enfermedad que excluía la posible aplicación de
la facultad discrecional que se arroga la entidad demandada.
SEXTO : En consecuencia se ha demostrado en manera incuestionable, que los
actos administrativos, el Decreto de Personal No.1884 de 28 de mayo de 2020 y la
Resolución No.0351 de 18 de junio de 2020, ambos proferidos por el Alcalde del
Distrito de Panamá, son NULOS, POR ILEGALES, y por tanto, solicitamos a este
Honorable Superioridad, acceda a esta pretensión, declarando la NULIDAD
alegada y al mismo tiempo, solicito que se me REINTEGRE al cargo que
desempeñaba en la entidad demandada, conjuntamente con el PAGO DE LOS
SALARIOS DEJADOS DE PERCIBIR, desde la fecha de mi destitución hasta que
se haga efectivo mi reintegro, así como las demás prestaciones que se deriven
durante ese lapso, esto ultimo en base al articulo 4-A de la Ley 59 de 2005
adicionado por la Ley 151 del 20 de abril de 2020, que establece el pago de
salarios caídos para los trabajadores con enfermedades crónicas que ganen un
proceso ya se judicial o administrativo.
Fundamento de Derecho: Articulo 61 de la Ley 135 de 1943, modificado por el
artículo 39 de la Ley 33 de 1946, Articulo 4 de la Ley 59 de 2005, Articulos 160 y
161de la Ley 9 de 1994.
Panamá, 21 de marzo de 2022.