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Hipo en recién nacidos: guía para padres

El documento habla sobre el hipo en los recién nacidos. Explica que el hipo es común y normal en los bebés, y que preocupa más a los padres que a los propios bebés. El hipo se produce por la inmadurez del sistema digestivo y nervioso del bebé. Aunque puede ser molesto, no requiere tratamiento a menos que sea frecuente o el bebé no pueda dormir. En esos casos, se recomienda intentar calmar al bebé o alimentarlo un poco más.

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Hipo en recién nacidos: guía para padres

El documento habla sobre el hipo en los recién nacidos. Explica que el hipo es común y normal en los bebés, y que preocupa más a los padres que a los propios bebés. El hipo se produce por la inmadurez del sistema digestivo y nervioso del bebé. Aunque puede ser molesto, no requiere tratamiento a menos que sea frecuente o el bebé no pueda dormir. En esos casos, se recomienda intentar calmar al bebé o alimentarlo un poco más.

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El hipo en el recién nacido: todo lo que

hay que saber


Todos sabemos lo molesto que nos puede resultar el hipo, y por
eso cuando vemos a nuestro bebé recién nacido con hipo
sufrimos por tratar de ayudarle y dudamos de si es normal que
tenga de manera tan frecuente, de si es algo bueno o malo e
incluso de si hay que hacer algo para tratar de aliviar su malestar.

El hipo es muy frecuente en los bebés, tanto que son muchos los
padres que se hacen estas preguntas. Por eso hoy vamos a hablar
del hipo en el recién nacido, explicando todo lo que hay que
saber.

Preocupa más a los padres que al


bebé
Como digo, a los adultos nos molesta bastante. El hipo
son contracciones involuntarias del diafragma, un músculo que
está en la base de nuestros pulmones. El espasmo que se produce
provoca además un cierre rápido de las cuerdas vocales,
generando así el típico ruido "¡hip!", que se repite con cada
contracción.

En los bebés es normal, es frecuente y no es signo de ninguna


patología o dolencia. De hecho, muchas mujeres embarazadas son
capaces de darse cuenta de que el bebé tiene hipo dentro de la
barriga al notar los movimientos rítmicos cada poco tiempo.

Por eso, al ser algo normal, se suele decir que preocupa más a los
padres que a los bebés.
EN BEBÉS Y MÁS

Las 17 dudas más frecuentes sobre el recién nacido en las primeras horas de
vida

¿Por qué tienen hipo?


La explicación rápida es por inmadurez, y los episodios de hipo
van desapareciendo a medida que el bebé crece. La larga, por
inmadurez en general, pues tienen un sistema digestivo y nervioso
en proceso de maduración que aún tienen desajustes y que
provocan que a menudo se produzca hipo. Esto puede ser porque
el bebé ha comido mucho, porque cuando comía ha tragado aire
que no ha expulsado o si ha estado en situación de bajada de
temperatura, por ejemplo si salimos de casa a la calle y allí hace
más frío.

¿Qué hacer en caso de hipo?


Si nuestro bebé tiene hipo frecuentemente podemos tratar de
evitar las situaciones anteriores, es decir, evitar cambios de
temperatura bruscos y darle de comer cuando esté tranquilo y
antes de que esté muy hambriento. Si tiene tanto hambre que
llora y hace eso de poner las manos delante intentando agarrar el
pecho, cogiéndose, soltándose, llorando, volviéndose a coger, etc.,
tragará aire y es más probable que acabe teniendo hipo incluso
mientras come.

Si sucede esto, si tiene hipo comiendo, podemos cambiarle de


posición, intentar hacerle eructar o ayudarle a relajarse un poco
antes de seguir. Una vez se ha ido el hipo, se le puede seguir
dando su leche. Si el hipo siguiera, si no se le pasara, a veces se
controla comiendo un poco más, es decir, reanudando la toma
un ratito corto.

¿Y si sigue con hipo?


Pongamos que ya ha comido y tiene hipo. Quiere dormirse, pero
cada pocos segundos da un saltito con su "¡hip!" que le hace abrir
los ojos. Lo ideal es ponerlo en vertical, con la cabeza en nuestro
hombro, como tratando de que eche un eructo y hacer el baile
que mejor se nos dé (para lograr que se duerma). Si el hipo no se
va al estar tranquilo, se le puede dar un poco más de leche, por si
con ello se le fuera (o por si se duerme a la teta), y si aún así no se
le va, pues volvemos al baile y a tratar de que se duerma, aún
con hipo.

No sé vosotros, pero a mí se me han dormido los niños en brazos,


hipo incluido, y echando incluso una sonrisa entre "¡hip!" y "¡hip!",
de esas que muestran que "tranquilo, papá, tengo tanto sueño
que ni esto me va a molestar".

Como digo, con el tiempo dejan de tener hipo con tanta


frecuencia.
Por qué escupen o regurgitan los bebés 

Todos los bebés regurgitan o escupen, especialmente después de haber engullido aire al
amamantar o con leche de fórmula. Cuando su estómago está lleno o cambia la posición del
bebé de forma repentina, e mejor tener una toallita a mano. El contenido del estómago
puede hace que se abra el esfínter e "inundar" el esófago.

Algunos bebés regurgitan más que otros; así que, ¿qué puede hacer para por lo menos
reducir la cantidad? ¿Cómo puede saber si los síntomas del bebé no son parte de un
problema mayor?

Aquí le ofrecemos algunas respuestas de la American Academy of Pediatrics (AAP):

Inquietudes comunes, causas posibles por las que


regurgitan los bebés
Su bebé escupe un poco después de la mayoría de las comidas. 
 Posible causa: Reflujo gastroesofágico (es normal si es moderado) 
 Medidas a tomar: Ninguna. Regurgitar se tornará menos frecuente y se suspenderá a 
medida que los músculos de su bebé maduren. 
Su bebé traga aire durante sus comidas y parece tener muchos 
gases. 
 Posible causa: Aerofagia (que traga más aire de lo usual) 
 Medidas a tomar: Cerciórese de posicionar a su bebé correctamente. 
Su bebé regurgita cuando lo balancea o juega con el después de 
las comidas. 
 Posible causa: Estimulación excesiva 
 Medidas a tomar: Las horas de comer deben ser calmadas y restrinja el juego activo por 
30 minutos después de comer. 
Su bebé ha dejado de escupir y ha empezado a vomitar con 
contracciones de músculo que ocurren después de cada comida. 
El bebé vomita con fuerza. 
 Posible causa: Estenosis pilórica u otro problema de salud que requiere de un diagnóstico 
y de tratamiento. 
 Medidas a tomar: Llame al pediatra enseguida para que él o ella puedan examinar a su 
bebé. 
Si ha visto sangre en el vómito o cuando su bebé escupe. 
 Posible causa: Esofagitis u otro problema de salud que requiere de un diagnóstico y de 
tratamiento. 
 Medidas a tomar: Llame al pediatra enseguida para que él o ella puedan examinar a su 
bebé. 

¿Cuál es la diferencia entre vomitar y regurgitar?


Hay una gran diferencia. Vomitar es la forma vigorosa de arrojar los contenidos del
estómago por la boca. Regurgitar o escupir es sacar un flujo suave del contenido del
estómago que sale por la boca, con frecuencia con eructos. Regurgitar no implica
contracciones de los músculos y solo saca pequeñas cantidades de leche y no le provoca
dolor o malestar al bebé.

¿Qué provoca el vómito?


El vómito ocurre cuando los músculos del abdomen y el diafragma se contraen de forma
vigorosa mientras el estómago está relajado. Esta acción de reflejo la desencadena el
"centro del vómito" localizado en el cerebro una vez que ha sido estimulado por lo
siguiente:

 ‐Nervios del estómago e intestino cuando el tubo digestivo está irritado o inflamado 
debido a una infección o bloqueo (como el caso de un virus estomacal). 
‐Químicos en la sangre como fármacos/drogas. 
‐Estímulo psicológico causado por olores o escenas repulsivas. 
‐Estímulo del oído medio (como el caso de mareos/vértigo). 
Llame siempre al pediatra si su bebé vomita de forma vigorosa después de ser
alimentado o si el vómito del bebé contiene sangre.

Remedios para bebés que regurgitan


Ya sea que el reflujo de su bebé necesite de una intervención médica o de observación
atenta, tenemos algunas sugerencias simples para la alimentación que pudieran ayudarle a
tratar la situación que enfrenta.

Aquí le ofrecemos 5 consejos para reducir el reflujo de su bebé 
 Evite alimentar a su bebé en exceso. Una buena manera de ver una regurgitación
es considerar el estómago de su bebé como un tanque de gasolina que necesita
llenarse. Si lo llena más de lo suficiente (o demasiado rápido) y saldrá a borbotones
en su dirección. Para reducir la posibilidad de llenarlo demasiado, simplemente
alimente a su bebé con cantidades más pequeñas con más frecuencia.

 Deshágase del exceso de gas. Si su bebé está propenso a regurgitar, se puede dar
cuenta que llenar su estómago tiene una manera de agravar la situación. Para
minimizar la posibibilidad de que esto suceda, puede intentar sacarle los gases a su
bebé con más frecuencia no solo después, sino también durante las comidas.

 Limite el tiempo de juego activo después de as comidas y mantenga a su bebé


en posición vertical. Presionar el estómago de un bebé justo después de haber
comido puede incrementar las posibilidades de que se haga mover cualquier cosa en
su estómago. Auqnue el tiempo boca abajo es importante para los bebés, posponerlo
por un tiempo después de las comidas puede ser una técnica efectiva para evitar
reflujos.

 Puede ser la leche de fórmula. Si está alimentando a su bebé con leche de fórmula,
existe la posibilidad de que su leche de fórmula pueda contribuir a que regurgite. Ya
que a algunos bebés parece simplemente irles mejor con una leche de fórmula que
con otra sin tener una verdadera alergia o intolerancia, un estimado del 5 % de los
bebés auténticamente no pueden manejar las proteínas que se encuentran en la leche
o en la leche de fórmula de soya (una afección llamada intolerancia a la proteína de
la leche de soya). En cualquiera de los casos, regurgitar puede servir como una de
varias señales que su bebé le puede dar (junto con gases, mala alimentación,
irritabilidad y cambios en el popó) de que es momento de hablar con su pediatra
acerca de otras leches de fórmula. Si su bebé tiene una intolerancia real, una prueba
de 1 o 2 semanas de leche de fórmula hipo alergénica (hidrolizada) diseñada para
que sea mejor tolerada, podría ser la solución.

 Agregue un poco de avena a su leche. Dar cereal a los bebés antes de los 6 meses,
no se recomienda generalmente, con una posible excepción: los bebés y niños con
displacia o reflujo, por ejemplo necesitan alimentos más espesos/viscosos para
tragar con más facilidad y evitar el reflujo. Debido a las preocupaciones por el
contenido de arsénico el los cereales de arroz, la American Acadaemy of Pediatrics
recomienda ahora el uso del la avena en lugar del cereal de arroz. Para más
información, lea: La avena: una alternativa segura para los bebés que necesitan un
alimento más espeso.

Recuerde:
La mejor forma de reducir el reflujo es alimentar al bebé ante de que sienta
hambre. Sáquele los gases (haga eructar) suavemente cuando el bebé se toma tiempo para
descansar cuando se está alimentando. Limite el juego activo después de las comidas y alce
a su niño, manteniéndolo derecho por lo menos por 20 minutos. Vigile siempre con
atención a su bebé durante este tiempo.
¿Con qué frecuencia y qué cantidad debe 
comer su bebé? 
Una de las preguntas más comunes que tienen los nuevos padres es con qué frecuencia debe
alimentarse su bebé. La mejor respuesta es sorprendentemente simple: en general, los bebés
deben alimentarse cada vez que se muestren con hambre.

¿Cómo sé cuándo mi bebé tiene hambre?


En los casos de bebés nacidos prematuramente o con determinadas afecciones médicas, lo
mejor es alimentarlo en los horarios de alimentación recomendados por su pediatra. Pero
para la mayoría de los bebés sanos, nacidos a término, los padres pueden mirar al bebé en
lugar de mirar el reloj para detectar signos de hambre. Esto se conoce como alimentación a
demanda o alimentación en respuesta.

Señales de hambre 
Un bebé con hambre a menudo llora. Pero es mejor estar atento a las señales de hambre
antes de que el bebé empiece a llorar, que es una señal tardía de hambre y que puede hacer
que le resulte difícil calmarse y comer.

Otras señales de hambre típicas incluyen:

 Relamerse los labios

 Sacar la lengua

 Reflejo de búsqueda (mover la mandíbula y la boca o la cabeza en busca del pecho)

 Poner su mano en la boca reiteradamente

 Abrir la boca

 Irritabilidad

 Succionar todo lo que encuentra

No obstante, es importante darse cuenta de que cada vez que su bebé llora o succiona no es
necesariamente porque tiene hambre. Los bebés succionan no solo por hambre, sino
también para sentirse reconfortados; al principio puede resultarles difícil a los padres
reconocer la diferencia. A veces su bebé solo necesita que lo abracen o le cambien los
pañales.

Pautas generales para alimentar a su bebé:


Es importante tener en cuenta que todos los bebés son diferentes, algunos prefieren
alimentarse más seguido, y otros toman más de una vez y pasan más tiempo entre cada
comida. No obstante, la mayoría de los bebés toman más o pasan más tiempo ente comidas
a medida que crecen y sus estómagos pueden retener más leche:

 La mayoría de los recién nacidos comen cada 2 o 3 horas, o entre 8 y 12 veces cada
24 horas. Los bebés podrían tomar media onza (15 mL) por vez durante el primer o
segundo día de vida, pero después por lo general tomarán de 1 a 2 onzas (30 a
60 mL) cada vez que se alimenten. Esta cantidad aumenta de 2 a 3 onzas (60 a
89 mL) a las 2 semanas de edad.

 Aproximadamente a los 2 meses de edad, los bebés por lo general toman de 4 a 5


onzas (118 a 148 mL) cada vez de 3 a 4 horas.

 A los 4 meses de edad, los bebés por lo general toman de 4 a 6 onzas (118 a
177 mL) cada vez.

 A los 6 meses de edad, los bebés podrían estar tomando hasta 8 onzas (237 mL) de
cada 4 a 5 horas.

La mayoría de los bebés aumentarán la cantidad de fórmula que toman en un promedio de 1


onza (30 mL) por mes antes de nivelarse en unas 7 a 8 onzas (207 a 237 mL) por
comida Los alimentos sólidos deben comenzarse aproximadamente a partir de los 6 meses
de edad.

Preocupaciones sobre la sobrealimentación o


subalimentación:
¿Demasiado lleno? 
Por lo general los bebés son muy buenos para comer la cantidad correcta, pero a veces
pueden tomar más de lo que necesitan. Los bebés que se alimentan con biberón podrían
tener mayores probabilidades de alimentarse en exceso, porque beber de un biberón
requiere menos esfuerzo que alimentarse a pecho.

Los bebés sobrealimentados les da dolor de estómago, gases, regurgitan o vomitan y tienen
mayor riesgo de sufrir de obesidad en el futuro. Es mejor ofrecer menos, ya que siempre
puede darle más si su bebé lo desea. Esto también les da a los bebés tiempo para darse
cuenta si están llenos (satisfechos).

Si le preocupa que su bebé quiera comer todo el tiempo, incluso cuando está lleno, hable
con su pediatra. Los chupetes (chupos) se pueden usar después de la alimentación para
ayudar a calmar a los bebés con un peso saludable que disfrutan de succionar para
reconfortarse más que para alimentarse. Para los bebés alimentados a pecho, es mejor
esperar para ofrecerles chupetes hasta que tengan de 3 a 4 semanas de edad, cuando la
lactancia está bien establecida.
¿Problemas para aumentar de peso? 
La mayoría de los bebés duplican el peso que tenían al nacer para los 5 meses de edad y lo
triplican cuando cumplen su primer año. Si su bebé está teniendo problemas para aumentar
de peso, no espere demasiado entre cada comida, incluso si esto significa despertar al bebé.
Asegúrese de hablar con su pediatra sobre la frecuencia y la cantidad que debe alimentar a
su bebé.

¿Cómo sé si mi bebé está comiendo lo suficiente?


Pañales diarios 
El pañal de un recién nacido es un buen indicador de si está o no recibiendo suficiente
alimento. En los primeros días después del nacimiento, un bebé debería tener de 2 a 3
pañales mojados por día. Después de los primeros 4 a 5 días, un bebé debe tener al menos
entre 5 y 6 pañales mojados por día. La frecuencia de las deposiciones es más variable y
depende de si el bebé es alimentado a pecho o con fórmula.

Gráficas de crecimiento 
Durante los chequeos de salud regulares, su pediatra controlará el peso de su bebé y lo
registrará en una gráfica de crecimiento. El progreso de su bebé en la gráfica de crecimiento
es una forma para saber si su bebé está recibiendo suficiente alimento o no. Los bebés que
permanecen en rangos de percentil de crecimiento saludables probablemente están
recibiendo la cantidad necesaria de alimento cada vez que comen.

Recuerde...
Hable con su pediatra si tiene alguna pregunta o si le preocupa que su bebé esté recibiendo
la cantidad de alimentación correcta.
Cómo mantener seguro a su bebé cuando duerme: explicamos la 
política de la AAP 

Por: Rachel Y. Moon MD, FAAP

Más de 3.500 bebés mueren en los Estados Unidos de manera súbita e inesperada todos los
años mientras duermen, con frecuencia se debe al síndrome de la muerte súbita del lactante
(SMSL) o debido a muertes accidentales por asfixia o estrangulamiento.

Con el objetivo de reducir el riesgo de muerte de los bebés relacionado con el sueño, la
American Academy of Pediatrics (AAP) actualizó su declaración de política y el informe
técnico, que contienen nueva evidencia donde se promueve la atención piel con piel para
los recién nacidos y bebés; se aborda el uso de cunas colecho (adyacentes) y durmientes; y
se añaden recomendaciones sobre cómo crear un entorno seguro para el sueño.

Nota: Todas estas recomendaciones, a no ser que se especifique lo contrario, son para
bebés hasta de 1 año de edad. Hable con su pediatra si tiene preguntas sobre alguna de las
recomendaciones que se enumeran aquí.
Recomendaciones para el sueño seguro del bebé
 Hasta que cumplan su primer año, los bebés deben dormir sobre sus espaldas
(boca arriba) a cualquier hora que tengan que dormir —siestas y durante la
noche. Sabemos que los bebés que duermen boca arriba tienen menor probabilidad
de morir debido al SMSL, comparados con los bebés que duermen sobre sus
estómagos (boca abajo) o en sus costados. El problema con las posiciones de
costado es que el bebé se puede voltear con más facilidad sobre su estómago. A
algunos padres les preocupa que los bebés se puedan asfixiar/atragantar boca arriba,
pero la anatomía de sus vías respiratorias y su reflejo nauseoso evita que esto
suceda. Incluso en los bebés con reflujo gastroesofágico (ERGE) deben dormir boca
arriba.

o Los recién nacidos deben ser colocados para recibir atención piel con
piel con su madre tan pronto como sea posible después del parto, por lo
menos durante la primera hora. Después, o cuando la madre deba dormir o
no puede practicar la atención piel con piel, los bebés deben ser colocados
boca arriba en un moisés. Aunque los bebés prematuros puedan necesitar
ser colocados boca abajo temporalmente mientras están en la Unidad de
Cuidados Intensivos (UCI) debido a problemas respiratorios, deben ser
colocados boca arriba una vez se hayan resueltos estas dificultadas, así se
pueden ir acostumbrando a estar boca arriba antes de salir del hospital.

o Algunos bebés se voltean a sus estómagos. Siempre debe colocar a su bebé


para dormir boca arriba, pero si su bebé se voltea cómodamente a ambas
posiciones (de boca abajo a boca arriba y viceversa), entonces usted no debe
volver a colocarlo boca arriba. Sin embargo, cerciórese de no tener mantas,
almohadas, juguetes de peluche o protectores para cuna cerca del bebé para
que su bebé no se voltee sobre alguno de estos objetos que pueden causarle
bloqueo al flujo de aire.

o Si el bebé ser duerme en un asiento de seguridad, cochecito, columpio para


bebé o cabestrillo porta bebés, debe cambiarlo para que duerma boca arriba
en una superficie firme tan pronto como sea posible.

 Use una superficie firme para dormir. Una cuna, moisés, cuna o moisés portátil o
corral para bebés que cumpla con los requisitos establecidos por la Comisión para la
Seguridad de Productos de Consumo (CPSC, por sus siglas en inglés), junto con un
colchón firme que se ajuste a la medida y con sábanas a la medida y bien templadas
que estén diseñados para el producto en particular. No debe haber nada en la cuna,
excepto el bebé. Una superficie firme es una superficie dura; no debe sumirse
cuando el bebé está en ella. Las cunas o durmientes adyacentes que cumplen con las
normas de seguridad de la CPSC pueden ser una buena opción, pero no se han
publicado estudios de investigación que hayan evaluado la seguridad de estos
productos. Además, se venden ciertos colchones y superficies para dormir que
reducen el riesgo del SMSL. No existe evidencia de que esto sea cierto, pero los
padres pueden usar estos productos si cumplen con las normas de seguridad de la
CPSC.

 Solo traiga al bebé a su cama para alimentarlo o tranquilizarlo. Coloque a su


bebé boca arriba en su propia espacio para dormir cuando esté listo para hacerlo. Si
usted cree que hay alguna posibilidad de que usted se duerma, cerciórese de no haya
almohadas, sábanas, mantas o cualquier objeto que pueda cubrir la cara, cabeza o
cuello del bebé o que puedan calentarlo demasiado. Tan pronto como usted se
despierte, cerciórese de cambiar al bebé a su propia cama.

 No se recomiendo compartir la cama con ningún bebé. Existen ciertas


situaciones que hacen que el compartir la cama sea incluso muy peligroso. Por lo
tanto, no debe compartir la cama con su bebé si:

o Su bebé es menor de 4 meses de edad.

o Su bebé nació prematuro o con bajo peso corporal.

o Usted o cualquier persona que duerme en la cama es un fumador (aunque no


fume en la cama).

o La madre del bebé fumó durante el embarazo.

o Usted ha tomado medicamentos o fármacos que le puedan dificultar el


despertarse.

o Bebió alguna bebida alcohólica.

o Usted no es uno de los padres del bebé.

o Si la superficie es blanda, como el caso de una cama de agua, colchón viejo,


sofá o sillón.

o Hay prendas o ropa de cama suaves o blandas, tales como almohadas o


mantas en la cama.

 Compartir la habitación —mantenga el área (cuna) para dormir del bebé en la


misma habitación donde usted duerme por los primeros 6 meses, y aún mejor
durante el primer año. Ponga la cuna, moisés, cuna portátil o corral para bebé en
su habitación y cerca de su cama. La AAP recomienda compartir la habitación
porque esto puede reducir el riesgo del SMSL hasta en un 50 %, y es mucho más
seguro que compartir la cama. Además, compartir la habitación facilitará alimentar,
tranquilizar y cuidar a su bebé.

 Mantenga los objetos suaves/blandos, ropa de cama suelta o cualquier objeto


que pueda aumentar el riesgo de aprisionamiento, asfixia o estrangulamiento
fuera de la cama o superficie para dormir. Estos incluyen: almohadas para cama,
edredones, cobertores, colchas de piel de oveja, mantas, juguetes, protectores de
cuna o productos similares que se sujetan en las barandas de la cuna o sus lados. Si
le preocupa que su bebé sienta frío, puede usar ropa de dormir para bebé, tale como
una manta para vestir. Por lo general, su bebé debe estar vestido con una capa
adicional de la que usted tenga

 No permita que su bebé se duerma en una almohada para amamantar o


almohadas/cojines para recostarse. La Comisión de Seguridad de Productos del
Consumidor advirtió recientemente que más de una docena de bebés sufrieron
asfixia en los últimos años cuando fueron dejados cerca a estos productos. El riesgo
se genera cuando los bebés se dan vuelta a un lado o a sus estómagos y la cabeza les
queda sobre estas telas/materiales blandos bloqueándoles el flujo del aire. O cuando
un bebé se posiciona o apoya con las almohadas o cojines su cabeza se puede caer
hacia adelante y bloquear las vías respiratorias.

 Nunca ponga a su bebé a dormir en un sofá, sillón, silla o butaca/asiento. Estos


lugares son sumamente peligrosos para poner a su bebé a dormir

 Puede envolver a su bebé. Sin embargo, cerciórese de que su bebé siempre esté
boca arriba cuando está envuelto. No debe envolver al bebé de manera muy
apretada o que dificulte que el bebé respire o mueva sus caderas. Cuando vea que su
bebé está tratando de voltearse, debe dejar de envolverlo en mantas.

 Trate de darle un chupón o chupete durante la siesta o en la noche. Esto ayuda


a reducir el riesgo del SMSL, incluso cuando se sale de la boca después de que se
duerme. Si usted está lactando, espera hasta que el proceso de lactancia se haya
establecido antes de ofrecerle un chupete. Por lo general toma de 2 a 3 semanas. Si
usted no está amamantando a su bebé, puede empezar a ofrecerle un chupete cuando
quiera. No se preocupe si su bebé no le gusta el chupete. Puede tratar de ofrecérselo
más adelante, pero a algunos bebés simplemente no les gusta. Si el chupete se cae
después de que el bebé se duerme, no tiene que ponérselo otra vez.

Qué más pueden hacer los padres de


familia: recomendaciones para antes y después del
nacimiento
 No fume durante el embarazo o después del nacimiento de su bebé. Mantenga a
sus bebé alejado de fumadores o de lugares donde la gente fuma. Si usted es un
fumador o fumó durante el embarazo, es muy importante que no comparta la cama
con su bebé. Además, mantenga su vehículo y su hogar libre de humo. No fume en
las cercanías de un bebé, incluso si usted está fumando al aire libre.
 No consuma alcohol o drogas ilícitas durante el embarazo o después del
nacimiento del bebé. Es muy importante que no comparta la cama con su bebé si
ha estado bebiendo bebidas alcohólicas, tomado medicamentos o ingerido drogas
ilícitas que le puedan dificultar el despertarse.

 Los bebés amamantados corren menos riesgo del SMSL. Amamante o alimente
a su bebé con leche materna extraída. La American Academy of Pediatrics (AAP)
recomienda la lactancia materna como la única fuente de nutrición para su bebé
durante aproximadamente seis meses. Incluso después de adicionar alimentos
sólidos a la dieta del bebé, continúe lactando por lo menos durante 12 meses o más
tiempo si usted y su bebé lo desean.

 Programe y vaya a todas las visitas de control de salud del niño sano. A su
bebé le aplicarán vacunas muy importante durante estas visitas al médico. Nueva
evidencia sugiere que las vacunas pudieran tener un efecto protector contra el
SMSL.

 Cerciórese de que su bebé pasa tiempo en su estómago cuando está


despierto todos los días. Cuando está despierto el bebé puede pasar tiempo en su
estómago (boca abajo) si está siendo supervisado por un adulto. Esto ayuda al
desarrollo motor del bebé y previene el síndrome de la cabeza plana. Ver Boca
arriba para dormir, boca abajo para jugar para más información y formas para jugar
con su bebé durante el tiempo que está sobre su estómago.

Sea precavido cuando compra productos


 Tenga precaución con los productos que prometen reducir el riesgo del SMSL.
Los cojines o almohadas para posicionar al bebé y otros ayudas para dormir y
colchones de superficies especiales no han demostrado reducir el riesgo del SMSL,
de acuerdo con la AAP.

 No confíe en monitores para el corazón o la respiración para reducir el riesgo


del SMSL. Si tiene preguntas acerca de estos monitores para otras afecciones o
enfermedades, hable con su pediatra.

 No existen suficientes estudios de investigación sobre las camas adyacentes o


durmientes. La AAP no puede recomendar a favor o en contra de estos productos
debido a que no existen estudios que hayan evaluado su efecto en el SMSL o si
estos aumentan el riesgo de lesión o muerte por asfixia/estrangulamiento.

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