TRANSFORMACIÓN DEL ARTE
Romanticismo 1790 - 1880
El romanticismo se origina paralelamente en Alemania y el Reino Unido cuando un
grupo de gente deciden que ya están hartas de tanto racionalismo e ilustración. El
mundo es más bien lo contrario… irracional. No es sereno ni intelectual. Más bien
está lleno de sentimientos, de imperfecciones. Y ahí está la gracia. Vuelve así ese
gusto por el drama, y si es con violencia, mucho mejor. Guerras, locura, muerte…
Además no está mal aderezarlo con un poco de erotismo. La libertad individual es
ahora lo importante, y cada uno tiene su propia forma de buscarla. Muy pronto esta
idea se extiende por toda Europa (el primer movimiento cultural en hacerlo) y cada
país tendrá su particular forma de romanticismo, que se proyecta a su vez en
distintas disciplinas artísticas.
El subjetivismo es un rasgo intrínseco al movimiento. El “YO” es lo que importa y no
esa científica universalidad de la ilustración. En este sentido se exalta la
personalidad individual y por consiguiente la originalidad (cada persona debe
mostrar lo que la hace única), se empiezan a valorar las tradiciones nacionales.
Es por eso que nace un culto a la edad media, o mejor aún: sus ruinas (esto incluye
temáticas como magia, brujas sagas de la mitología nórdica). Se valora el folclore,
pues la sabiduría popular es una fuente inagotable de inspiración, como también lo
es la literatura.
Pero también lo es el exotismo (un romántico debe viajar) o la fantasía y los sueños
(viajar con la mente). Los cuadros románticos pueden perfectamente estar poblados
de fantasmas, brujas y monstruos.
Surge en esta época una idea interesante: el artista como genio, como creador,
como Dios. No tiene mérito imitar la naturaleza. Si es necesario hay que crearla, y
es por ello que en el romanticismo se valora la rebeldía. Romper las reglas era muy
cool. Y eso incluía suicidarse de amor o de tristeza… o morir de tuberculosis. Un
buen romántico debería morir joven.
Finalmente renace el gusto por la naturaleza, pero muy subjetiva. Es así que los
paisajes son ahora un género mayor. No interesan descripciones topográficas, sino
mostrar emociones humanas a través de dos vertientes principales: lo pintoresco y
lo sublime.
Realismo 1840 - 1870
Los artistas buscaban algo más directo, más subjetivo, y más colectivo. Francia
vuelve a ser el lugar de origen de un movimiento revolucionario como este, que pese
a mostrar la cruda realidad, no lo hacen académicamente, sino todo lo contrario.
Los realistas rechazan lo exageradamente emocional, es decir, lo sentimental.
Rechazan lo exótico porque quieren mostrar lo cercano. ¿Y qué hay más cercano
que la vida cotidiana, el día a día, la rutina, el trabajo…?Es por ello que este
movimiento adopta una postura activamente política, denunciando las injusticias
sociales y comprometiéndose con las clases bajas y los movimientos políticos de
izquierda.
El costumbrismo se convierte para los realistas un tema mayor para la pintura, así
como el paisaje, y otros géneros como el desnudo eliminan todo idealismo,
convirtiéndose a veces en lo que muchos consideraron arte obsceno.
Simbolismo 1880 – 1910
El simbolismo es misterio, un sueño, un enigma… Frente a la sociedad industrial
que ya se estaba estableciendo, se propugna un arte poético, porque en realidad
de ahí viene todo, de Las flores del mal de Baudelaire.
Hartos de tanto realismo, los artistas simbolistas vuelven a escapar de la realidad,
buscando lo onírico, experimentando con drogas, volviendo de alguna manera al
romanticismo de William Blake, los nazarenos y los prerrafaelitas.
Por eso, es muy difícil englobar estéticamente a los simbolistas en un conjunto
concreto y estéril. Cada uno iba a su bola.
Lo que sí parece es que todos practicaron un arte antinaturalista, casi siempre
espiritual, desatando a fantasía y la subjetividad frente a la objetividad científica de
impresionistas y neo-impresionistas.
Y todo mediante el símbolo, su herramienta para la expresión del estado de ánimo,
de las emociones y de las ideas del individuo.
Impresionismo 1872 – 1882
Impresión significa “sol naciente”
La pintura impresionista nace a partir de la segunda mitad del siglo XIX en Paris y
quiere, a grandes rasgos, plasmar la luz y el instante, sin importar demasiado la
identidad de aquello que la proyectaba. Las cosas no se definen, sino que se pinta
la impresión visual de estas cosas, y eso implica que las partes inconexas dan lugar
a un todo unitario (algo que años después demostraría científica y psicológicamente
la Gestalt).
Resumiendo, este movimiento se caracteriza por el uso de colores puros sin mezclar
(«todo color es relativo a los colores que le rodean»), el hecho de no ocultar la
pincelada, y por supuesto darle protagonismo ante todo a la luz y el color. De esta
manera las formas se diluyen imprecisas dependiendo de la luz a la que están
sometidas, y una misma forma cambia dependiendo de la luz arrojada sobre ellas,
dando lugar a una pintura totalmente distinta.
Por ello, y a partir de los paisajistas de la escuela de Barbizon, los impresionistas
se centraron en la pintura al aire libre, buscando plasmar el cambio de la
luminosidad, el instante.
“Una mañana, uno de nosotros se quedó sin el negro, y fue el
nacimiento del impresionismo”
Auguste Renoir
Post impresionismo 1880 – 1910
es una palabra artificial, lógicamente. Se acuñó a posteriori, cuando los artistas
postimpresionistas estaba ya muertos. Ningún postimpresionista era consciente de
estar en el postimpresionismo.
Sin embargo hoy podemos agrupar a un cierto número de artistas que trabajaron
después del impresionismo, reaccionando contra él en muchos aspectos, y que
reunen las siguientes características:
Asentaron las bases del arte moderno.
Por lo general no fueron apreciados en vida.
Una vez muertos fueron considerados clásicos intocables.
Sus pinturas son hoy las más caras de la historia.
Estilísticamente no hay un rasgo definitorio que una a estos autores, pero en general
todos los postimpresionistas utilizaron colores vivos, pinceladas poco discretas y
unas temáticas basadas en la vida real.
Todos ellos intentaron también dar un paso más en cuanto emoción y expresión a
la pintura y todos presentaron una visión particular de la naturaleza… una visión
subjetiva del mundo.
El término postimpresionismo nace en 1910, cuando se hace una exposición en
Londres coimisariada por el crítico Roger Fry llamada precisamente así para unificar
un poco la muestra de cuadros de Van Gogh, Gauguin, Seurat y Cezanne.
¡Y vaya exposición! Estamos hablando nada menos que de los cuatro pilares del
arte moderno posterior. Simplificando las cosas un poco, de Van Gogh surgió el
expresionismo, de Gauguin el primitivismo, de Cezanne el cubismo y de Seurat el
fauvismo.
La exposición fue un desastre, un fracaso de crítica y público. Sin embargo,
seguimos usando el término postimpresionismo para referirnos a este «estilo» de
los años 80–90 del siglo XIX.
Fauvismo 1905 – 1908
Fauvismo es liberar el color con respecto al dibujo, ignorar claroscuros y
perspectivas, expresar sentimientos… Era gente inconformista, que como todo
buen artista de vanguardia, quiere liberarse de todo lo anterior y no ser sumiso ante
la herencia pictórica.
El color es la clave, directamente del tubo, obviando la mímesis y aplicándolo en
toques rápidos y vigorosos, dotando a la obra de una sensación de espontaneidad.
Se conoce como fauvismo o fovismo a un movimiento pictórico surgido en Francia
a principios del siglo XX y extendido luego a otros países, caracterizado por un uso
provocativo de los colores y de pinceladas rápidas, furiosas o, como las bautizaran
y de allí surgiría el nombre del movimiento, “feroces”.
Se trató de un movimiento vanguardista, que pretendió ir más allá de lo logrado por
los métodos tradicionales de expresión en la pintura, por lo que a menudo echó
mano a técnicas de movimientos plásticos vecinos.
Entre sus principales exponentes se menciona usualmente a Henri Matisse, André
Derain y Maurice de Vlaminck, quienes lo habrían “inventado”
Los autores fauvistas no tenían un manifiesto, ni un proyecto esquemático común,
pero los reunía el trazo rápido y grueso, “fiero”, y la predilección por las formas
relativamente simples, no demasiado elaboradas, que no compitieran con la
importancia y vitalidad que daban a los colores brillantes y puros, “tal y como salen
del tubo” según de Vlaminck.
Cada uno de los fauvistas pintaba conforme a su subjetividad liberada de moralidad,
métodos expresivos o métodos de enseñanza (valoraban el autodidactismo, la
inmediatez y la intuición), en un intento por devolver a la pintura una cierta pureza
de método, que se identificaba con el color de tonos puros e intensos.
En ese sentido, no les importaba incurrir en cierta deformación de la realidad,
siempre y cuando se fuera fiel a los principios expresivos de la pintura.
Expresionismo 1905 – 1933
fue un movimiento de vanguardia surgido en Alemania a principios del siglo XX,
coincidiendo con el fauvismo francés, con el que tiene no pocos puntos en común
(rechazo de la mímesis, colores violentos…)Sin embargo difiere de este movimiento
por tener un matiz más pesimista, más feo, por así decirlo, ya que los expresionistas
alemanes no escatimaron en mostrar lo morboso, lo prohibido, lo obsceno…
El expresionismo viene a ser una deformación de la realidad para expresarla de
forma más subjetiva (aunque en definitiva, esa puede ser una definición válida del
arte: una deformación de la realidad…). Se quieren mostrar sentimientos,
emociones, algo que ilustre la naturaleza y el ser humano.Expresionistas, como
deformadores de la realidad, los hubo desde los principios del arte (ahí tenemos los
casos de Bruegel, Goya, Van Gogh o El Greco, por citar solo algunos), pero fue en
esta atmósfera pre-bélica de Alemania cuando artistas de tendencias muy diversas
y diferente formación y nivel intelectual se unieron para la creación de un arte más
personal e intuitivo, donde predominase la visión interior del artista —la
«expresión»— frente a la plasmación de la realidad —la «impresión»—.Tenemos
así temáticas oscuras y sórdidas: la soledad, la miseria, la muerte, el sexo… Una
forma de reflejar la amargura existencialista de esos años, con una visión trágica
del ser humano en la que el individuo va a la deriva en la sociedad moderna,
industrializada, donde se ve alienado, aislado… ¿Os suena…?Hoy sigue existiendo
el expresionismo… Nunca se fue del todo, sin embargo como corriente artística
concreta y estéril debemos dividirla en cuatro periodos, cuatro escuelas artísticas
que influyeron notablemente en todo el arte posterior:Etapa pre-expresionista: Dos
figuras abrieron la puerta al expresionismo años antes que los jóvenes alemanes:
Munch en Noruega y Ensor en Bélgica fueron pioneros en mostrar lo grotesco y lo
extraño. En definitiva la disección del alma humana.
Die Brücke: (El puente). En 1905 nace en Dresde «un puente para sentar las bases
de un arte de futuro». El grupo Die Brücke, liderado por Kirchner, pretendió influir
en la sociedad destruyendo las viejas convenciones, dejando a la inspiración fluir
libre y dando expresión inmediata a las presiones emocionales del artista. Un poco
de crítica social los convirtió en enemigos número 1 de la juventud alemana… y ya
sabemos lo que le gusta a la juventud los enemigos Nº1.
El color y sus temas fueron las herramientas para ello: obras angustiosas,
marginales y desagradables. También las técnicas: les interesaban las obras
gráficas ásperas como la xilografía, con la que podían plasmar su concepción del
arte de una manera directa, dejando un aspecto inacabado, bruto, salvaje, cercano
al primitivismo que tanto admiraban.
En el expresionismo se pinta todo confuso, abocetado, para darnos la sensación de
terror, y la hostilidad del mundo.
Futurismo 1909 – 1920
El futurismo es un movimiento cultural y artístico cuyo origen se sitúo en Italia en las
primeras décadas del siglo XX, Esta corriente artística realizó toda una alabanza a
lo irracional, a la exaltación de la euforia, el progreso, el movimiento, el dinamismo,
los avances tecnológicos.. . Los futuristas buscaban representar la cuarta
dimensión, el tiempo, por lo que intentan plasmar objetos o sujetos en movimientos
con sus diferentes secuencias. Para ello usarán lo que se denomina dinamismo
plástico en el que se representa varias imágenes de un objeto o sujeto
simultáneamente. De modo, que se yuxtaponen varias momentos de una misma
escena.
El ideario futurista se entrelaza con las ideas rupturistas con el pasado, encontrando
en los avances tecnológicos una de sus mayores fuentes de inspiración. Las
principales críticas que ha recibido el futurismo son su exaltación de la guerra y de
los valores belicistas, su deshumanización y la alianza político social que realizo
con el fascismo italiano. El periodo en el cual se desarrolló el movimiento futurista
abarca desde 1909 a 1944 aproximadamente, dejando grandes aportaciones
técnicas y estéticas desde el punto de vista exclusivamente artístico.
El futurismo es una vanguardia artística que propone toda una ruptura frontal y
violenta con el pasado . El movimiento futurista se genera en confrontación con las
premisas academicistas que habían perdurado hasta ese momento. En realidad uno
de sus principales objetivos es romper con los pilares culturales establecidos hasta
el momento, que son percibidos como aburridos, aburguesados y anticuados.
Encontramos toda una exaltación a la modernidad y una mirada no exenta de
agresividad hacia el futuro y el presente. De este modo, todos los avances
tecnológicos serán presentados como signo de perfección, formando parte de su
temática frecuentemente objetos como por ejemplo los automóviles, los aviones, las
fábricas… A su vez se presenta la patria, la temática bélica y militarista como
valores a promover entre la sociedad. No en vano una de las principales críticas que
se han realizado del movimiento, es el uso político que el movimiento fascista pudo
realizar de este movimiento cuyo apogeo y desarrollo coincidieron en el espacio-
tiempo, y en el que en muchas ocasiones se generaron alianzas.
La principal crítica que desde el futurismo realizó al cubismo es que sus
representaciones eran “estáticas”, y no se esforzaban por reflejar el movimiento y el
cambio que se encontraba intrinseco. El futurismo procuró realizar todo un esfuerzo
por conseguir plasmar sobre el lienzo la esencia misma del movimiento, se intenta
mostrar el dinamismo de la realidad que pretende reflejar.
Cubismo 1907 - 1917
El cubismo es una tendencia pictórica (es decir, concerniente a la pintura) nacida
en Francia entre 1904 y 1914 y cuyo exponente más conocido lo constituye el pintor
y escultor español Pablo Picasso (1881-1973).
El cubismo es considerado como una tendencia fundamental en el desarrollo de las
artes contemporáneas, puesto que abrió campo a las vanguardias europeas del
siglo XX, a través de una flagrante ruptura con los modelos de perspectiva
tradicionales hasta la época y vigentes desde tiempos renacentistas.
El término cubismo no fue propuesto por los mismos pintores, sino por la crítica
especializada del momento, en voz de Louis Vauxcelles, quien afirmaba que las
obras estaban formadas por pequeñísimos cubos. Al respecto, no obstante,
afirmará luego Picasso que “Cuando hacíamos cubismo, no teníamos ninguna
intención de hacer cubismo, sino únicamente de expresar lo que teníamos dentro”.
El mayor acto de rebeldía del cubismo lo emprende contra la noción acostumbrada
de perspectiva, proponiendo en sustitución una perspectiva múltiple, que representa
la totalidad de los objetos en un mismo y único plano.
Así, apostando por las formas geométricas para representar la naturaleza, el
cubismo abandona la apariencia real de las cosas desde un punto de vista único,
prefiriendo abordarlas desde lo que se conoce de ellas. Eso permite representar los
objetos y a las personas de frente y de perfil simultáneamente, renunciar a la
sensación de profundidad y a la seducción de los sentidos, y proponer el
entendimiento y el intelecto en su lugar.Los colores utilizados en el cubismo eran
grises, verdes y marrones con baja luminosidad. Durante la primera etapa del
cubismo, de hecho, predominó una paleta monocromática, a la que luego fueron
sumándose gradualmente mayores colores.
El cubismo no emprendió una variación sustancial de sus referentes, que
continuaron siendo los bodegones, paisajes y retratos tradicionales. Su interés
apuntaba más al modo de representarlos, que a la escogencia de lo representado
en sí.
La idea era que el arte fuera menos imitativo del mundo real, abrazando su
condición de arte y su independencia estética. Dicha tendencia alcanza su punto
máximo en los collages, donde se interviene el lienzo con papeles y maderas
pegados y clavados.
Dadaísmo 1916 – 1923
Se llamó dadaísmo a un movimiento artístico y cultural surgido en Suiza en 1916,
que aglutinó exponentes de los distintos géneros artísticos (como pintura, literatura,
música o escultura) en una franca oposición al Positivismo imperante en la época y
a su concepto de razón.
Para eso, el dadaísmo abrazó lo ilógico y lo absurdo como vías de exploración
artística, desdeñando las convenciones de la época y llegando a plantear esta
búsqueda como mucho más que una tendencia artística: como una forma de vivir.
Muchas de las grandes expresiones dadaístas serán posteriormente tomadas y
rescatadas por el surrealismo, movimiento que emprenderá la exploración de lo
onírico como vía de escape a los horrores engendrados por la razón humana y por
el arte “burgués”.
El nombre del movimiento provino de la palabra “dadá”, onomatopeya del balbuceo
infantil. Esto resultó sumamente apropiado para sus creadores, ya que era una
palabra absurda y elegida al azar, sin un significado concreto, lo cual obedecía a
sus intereses por romper con los sentidos racionales y abrazar lo ilógico, lo lúdico,
volver a la infancia.
Protesta contra las convenciones artísticas de la época a través del humor, la
irreverencia y lo ilógico.
Composición de poemas de difícil lectura, con palabras ilógicas, que a menudo
privilegiaban el sonido puro en lugar del significado o la construcción de imágenes.
Valoración del acto creador (en un estado “puro”) por encima de la obra creada.
Actitud irreverente que tendía a la duda, la rebeldía, la destrucción o el nihilismo, lo
caótico, lo individual y lo espontáneo.
Oposición a las vanguardias y a toda sistematización del arte, así como de toda idea
de lo eterno y lo universal. Esto lo ha hecho considerarse un “anti-arte”.
El dadaísmo es un movimiento artístico anti – todo.
Surrealismo 1924 – 1966
Los surrealistas empezaron a dejar al subconsciente trabajar, ya fuera mediante
escritura o pintura automática, por plasmar sueños, por regresar a la infancia… en
definitiva por ser libre y espontáneo.
Acceder al subconsciente significaba mostrar pensamientos y deseos indecorosos,
plasmar imágenes chocantes para exponer la depravación del ser humano,
disfrazado de civilizado por la sociedad burguesa
En sus comienzos el surrealismo era un proyecto esencialmente literario, pero poco
a poco fue infectando a las demás disciplinas artísticas (pintura, escultura,
fotografía, cine…).
Como eso del subconsciente es algo tremendamente personal, no hay un «estilo
surrealista». Cada autor lo vivía a su manera, pero podemos distinguir en líneas
generales dos formas de arte surrealista:
- Una automática, espontánea y fluída, con universos figurativos propios.
- Una naturalista, que muestra con figuración a veces hiperrealista el mundo
de los sueños y el inconsciente.
El arte surrealista suele ser incongruente, onírico y muy original, en el sentido que
el artista muestra su faceta más individual, aunque es curioso, pues el arte
surrealista tiene algo universal, que todos podemos entender. Hasta los niños
pueden captar si algo es surrealista o no.
Art Nouveau 1890 – 1905
Dependiendo del país se conoció como Art Nouveau (Bélgica y Francia), Jugendstil
(Alemania y países nórdicos), Sezession (Austria), Modern Style (Reino Unido),
Nieuwe Kunst (Países Bajos), Liberty o Floreale (Italia) y Modernismo (España).
Todas hacen referencia a la intención de crear un arte nuevo, joven, libre y moderno.
Una vez más, y como todos los movimientos, una ruptura con lo anterior, teniendo
presente una idea clara: «el futuro ya ha comenzado»
Estéticamente hay una evidente inspiración en la naturaleza: vegetales y las formas
orgánicas se entrelazan con el motivo central; la línea recta no interesa, se prefieren
las curvas y la asimetría; todo es más sensual, buscando complacer a los sentidos.
Es así que flores, hojas, tallos retorcidos, insectos, cabellos femeninos, rellenan
todo el espacio.
Expresionismo abstracto 1943 – 1965
Fue ese movimiento pictórico dentro de la abstracción posterior a la Segunda
Guerra Mundial y el Holocausto. Tras estos terribles acontecimientos siguió un
periodo de lógica incertidumbre y de cuestionamiento de la moral humana.
Esto da como resultado la proliferación de obras de arte que incluían formas de
creación desgarradas en las que quedaba a un lado el goce estético tal y como se
entendía hasta entonces. Un desencanto por lo colectivo dio como resultado obras
muy personales.
Se considera el primer movimiento genuinamente estadounidense y se dice por ello
que incluso fue directamente financiado por la CIA en el contexto de la Guerra Fría.
Estados Unidos (Nueva York en realidad) había sustituido a París como capital
artística y los expresionistas abstractos cogieron el testigo de la vanguardia. El país,
líder ahora del mundo libre, necesitaba un arte propio que liderara el arte occidental.
Y qué mejor que un arte individual cuya principal característica es la libertad.
Los expresionistas abstractos fueron unos tipos (y tipas) fascinados por la soledad
y el proceso. Individualistas, decidieron mostrar el carácter expresivo del arte
investigando en búsquedas personales, más que colectivas. El artista desalentado
por su contexto político y social se refugia ahora en su interior y abandona toda
referencia externa. Se valora por tanto el gesto, una especie de huella dactilar del
artista, porque es algo único de cada uno.
Se potencia también la materialidad del cuadro y convierten el proceso artístico casi
en un rito religioso, siendo la pintura la prueba documental del mismo. La
improvisación formaba parte de este trance casi místico, en el que el artista entraba
en contacto directo con sí mismo. Este automatismo podría derivar del surrealismo,
que aún estaba vivo en esos años.
Arte Pop (Pop Art) 1955 – 1980
Los artistas pop, en realidad, documentan lo que ven a su alrededor, con sus luces
y sus sombras. Es, ni más ni menos, la manifestación plástica de una cultura que
se caracteriza por varios factores como son el consumo vertiginoso, la tecnología,
el ocio, el consumo, las modas, la democracia… Todo fabricado, empaquetado y
listo para venderse.
El arte, más que nada, es otro producto, y para un mayor rendimiento se puede
producir en serie.
Nuestra cultura es superficial, es inexpresiva e impersonal. Es repetitiva y saturante.
Es casi una religión con sus iconos (logotipos publicitarios), sus santos
(celebridades) y sus liturgias (consumir) que nos anestesian para olvidar los
problemas graves que nos acechan.
Llegados a este punto, el arte ya no imita la vida, sino que es la vida que imita el
arte.
“El arte de mañana será popular, concebido para las masas; efímero,
con soluciones a corto plazo, prescindible, fácilmente olvidable; de bajo
coste, producido en masa; joven, dirigido a la juventud; ingenioso; sexy;
efectista; glamuroso… un gran negocio…”
Richard Hamilton, 1957