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Historia y Práctica del Yoga en Profundidad

El documento presenta un resumen histórico y sociocultural del yoga, describiendo sus orígenes en la antigua civilización del Indo hace miles de años. Explica que los textos más antiguos que mencionan el yoga son los Vedas, aunque no describen las prácticas en detalle. Los Upanishads contienen más información sobre conceptos como prana, los chakras y el yoga mental. El documento también analiza la relación entre la práctica del canto y el yoga, destacando sus similitudes en el enfoque en la respira
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Historia y Práctica del Yoga en Profundidad

El documento presenta un resumen histórico y sociocultural del yoga, describiendo sus orígenes en la antigua civilización del Indo hace miles de años. Explica que los textos más antiguos que mencionan el yoga son los Vedas, aunque no describen las prácticas en detalle. Los Upanishads contienen más información sobre conceptos como prana, los chakras y el yoga mental. El documento también analiza la relación entre la práctica del canto y el yoga, destacando sus similitudes en el enfoque en la respira
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Materia: Yoga

Cátedra: Finn
Alumno: Ruiz S. Martín
Trabajo práctico N° 2

1) Realizar un breve encuadre histórico y sociocultural del yoga.


Es muy difícil precisar el origen histórico del yoga y existe divergencia de opiniones
al respecto. Algunos autores consideran que tiene una antigüedad de más de cinco
mil años, es decir, que sería anterior a los “Veda” (los libros más antiguos de la
humanidad). Otros, por el contrario, afirman que tiene su origen dentro del marco de
los “Veda”. Es evidente que el yoga, entendido como actitud personal de búsqueda
y desarrollo interno, es muy anterior a dichos textos. Las técnicas yóguicas que hoy
conocemos es posible que no sean tan antiguas.
Algunos autores como Mircea Eliade, sostienen que el yoga ya era conocido y
practicado en la antigua civilización del Indo que floreció en los milenios tercero y
segundo a. de C. las excavaciones arqueológicas realizadas en más de sesenta
lugares entre el mar de Arabia y la cordillera del Himalaya así lo evidencian. Esta
civilización pudo haberse agrupado en torno a dos ciudades: Mohenjo- Daro en el
sur y Harappa en el norte. En esta área se han descubierto numerosas figuritas de
personas practicando posturas yóguicas y meditación, lo que demuestra que el
yoga era conocido antes de que los arios (impetuoso pueblo guerrero que invadió la
India hacia el año 1500 a. de C. y en cuyo seno germinó la cultura védica)
invadieran el subcontinente indio.
La milenaria cultura del yoga debe su evolución a los sabios de la antigüedad, que
desarrollaron y aplicaron sus enseñanzas de acuerdo a las características de su
época. En la antigüedad, las enseñanzas eran reveladas secretamente de maestro
a discípulos, en una cadena que ha llegado hasta nuestros días. Con el paso del
tiempo, gran parte de las enseñanzas fueron transcritas, pero otra parte permanece
oculta y solamente puede accederse a ellas a través del contacto directo con un
maestro.
En cuanto a los textos clásicos son los “Veda” quienes mencionan el yoga por
primera vez (Rigveda y Atharvaveda), y aunque no revelan las prácticas, sí aluden a
conceptos clásico del yoga, como la existencia del principio dinámico vayu (prana o
energía) y su vinculación directa con la respiración. También hacen referencia a la
existencia de los centros y canales psíquicos-energéticos (chakras y nadis).
Los “Upanishads”, que son los últimos “Veda”, contienen la esencia de estos y han
dado soporte a la filosofía Vedanta. En ellos el yoga ya adquiere una base sólida y
una forma definida. El mensaje esencial de las “Upanishads” es que el Ser (esencia
de uno mismo) solo puede conocerse a través de la Unión (yoga), y no por la
especulación. El Ser no puede realizarse fuera de uno mismo, sino en nuestro
interior más profundo. Las “Upanishads” describen ampliamente la energía o prana
y sus implicaciones, los canales energéticos (nadis), el concepto de kundalini
(energía primordial que yace dormida en el área del perineo), la meditación, el
espíritu del Karma Yoga (yoga de la acción), la concentración en el mantra Aum
(Om), etc. La “Yogacundamani Upanishad” describe aspectos prácticos de las
posturas (asanas), la regulación de la respiración (pranayama) y los centros
psíquicos (chakras). La “Manduky Upanishad” explica las características del mantra
Om. Sin embargo, aunque son textos que desarrollan una gran información, los
hacen de una forma desordenada y nunca sistemática. Su interés no es enseñar
sino inspirar y sugerir.
Otros textos importantes en los que se mencionan aspectos del yoga
son:”Mahabharata”. “Ramayana” y “Yoga Vashishtha”. Posteriormente aparecieron
los “Yoga-Sutras” de Patanjali, donde por primera vez se sistematiza la práctica del
Raja Yoga (yoga mental). Más tardíamente se escribieron muchos otros textos,
entre los que se cuentan los que describen el Hatha Yoga (yoga físico): “Hatha
Yoga Pradipika”, “Goraksha Samhita”, “Gheran Samhita”, etc.
Los libros de yoga han proliferado de forma asombrosa en los últimos años. De ser
una materia de la que era difícil encontrar un manual, hemos pasado a tener tal
variedad de textos que, a veces, el lector se siente desorientado. Aunque todos ellos
se refieren a los mismos temas e ideas, en ocasiones parecen contradecirse e
incluso pueden dar la impresión de tratar de materias completamente diferentes.
Esto es comprensible, ya que el yoga contiene una gama amplísima de enseñanzas
y además porque cada autor tiene su forma peculiar de vivenciar, asimilar y
expresar.
El yoga es un camino de experiencia personal donde como dice Swami Sivananda:
“Más vale un gramo de práctica, que toneladas de teoría”. El yoga no persigue la
erudición ni el conocimiento meramente intelectual que muchas veces impide llegar
a la Realidad, ya que limita las posibilidades de la mente encerrándola en estrechos
esquemas e ideas. No significa esto que el yogui desprecie el intelecto; conociendo
sus limitaciones utiliza la razón y la lógica hasta donde estas pueden llevarle, y
prescinde de ellas cuando dejan de serle útiles o pueden convertirse en un
obstáculo. Cuando el intelecto no da más de sí, desarrolla el conocimiento intuitivo a
través de la experiencia directa de la realidad.
El yoga es una vía de conocimiento clara y asequible a las necesidades y
posibilidades del hombre moderno, y habría que erradicar definitivamente los
conceptos limitados y erróneos que tienen algunas personas mal informadas, de
que el yoga es algún tipo de faquirismo o proeza física y que es un producto
típicamente oriental para orientales. Nada más lejos de la realidad; eso sería como
decir que la electricidad es un invento occidental y no tiene aplicación en oriente, El
yoga, es una ciencia universal patrimonio de la humanidad. La experiencia
demuestra que es igualmente útil y aplicable en cualquier lugar del planeta.

2) Relacionar la práctica de yoga con otra actividad o disciplina donde el cuerpo en


su concepción más amplia esté involucrado en forma objetiva y crítica. Fundamentar
con bibliografía.
Relacionare la práctica del yoga con la del canto; la voz humana fue el primer
instrumento musical. Este siempre ha sido, desde el origen del mundo, el lenguaje
del alma. Por medio del canto se llega a expresar lo que las palabras... aún en los
más hermosos poemas, no pueden comunicar.
Todos los que han estudiado, bien que mal, espiritualismo, advertirán en seguida el
paralelismo existente entre los diversos actos comprendidos dentro del trabajo vocal
y los ejercicios dictados por el Yoga de la India a sus adeptos.
El Yoga es un compendio de la cultura física y psíquica de los hindúes.
Para logra el perfecto dominio de sí mismo, éstos practican el relajamiento,
respiración integral y rítmica, las vibraciones.
Por medio de esta disciplina, llegan a alcanzar un estado mental superior.
El cantante idealista puede obtener lo que el Yoghi, adaptando la práctica de su
cultura vocal a estas mismas leyes.
Los efectos psíquicos y curativos de las vibraciones internas de la voz bien
impostada han sido estudiados por los Yoghi y los antiguos Egipcios; dichas
vibraciones, debido a las sensaciones que despiertan y al masaje vibratorio en la
caja del cráneo y el cerebro, son enormemente saludables, así también como los
grandes movimientos respiratorios, cuyo ritmo se basa en el de los latidos del
corazón.
Si se quiere cantar bien, es necesario acabar con el miedo, la aprehensión. Son
estas fuerzas negativas que aniquilan todos los recursos y que es preciso combatir
a toda costa.

3) Describir por lo menos 5 asanas, tal como fueron propuestas en clase, incluyendo
la utilización de facilitadores (props, elementos) y traducir en palabras las
percepciones sensoriales, así como también los efectos sobre la mente y el estado
de ánimo.
Utkatasana
UTKATA intenso, poderoso, potente.
• Colocarse en Tadasana. Revisar cada una de sus acciones partiendo desde las
plantas de los pies hasta la coronilla de la cabeza.
• Colocar los brazos en Urdhva Hastasana.
• Exhalando, doblar las rodillas, flexionando los tobillos y bajando las caderas como
si fuera a sentarse en una silla.
• Mantener los talones en el suelo, tobillos flexionados y, rodillas juntas y
flexionadas.
• Llevar el peso hacia los talones, ya que la tendencia es ir hacia los metatarsos.
• Llevar los isquiones y el sacro en dirección al suelo.
• Mantener la columna vertebral recta, en lo posible hacia atrás, hacia la vertical.
• Intentar llevar los muslos paralelos al suelo.
• Revisar que el peso del cuerpo se encuentre distribuido uniformemente en ambas
plantas de los pies.
• Alargar desde las caderas los brazos hacia arriba, en línea con la columna, para
evitar el torso se incline hacia adelante (brazos de Urdhva Hastasana).
• Mantener esternón elevado.
• Mantener la mirada relajada al frente.
• Inhalando, simultáneamente estirar las piernas y bajar lentamente los brazos
rectos y firmes por los costados hasta colocarse en Tadasana.
Este asana presenta un gran desafío en su equilibrio. Los intentos de llevar los
muslos paralelos al suelo a la vez que la espalda hacia la vertical lo hacen complejo.
Dandasana
DANDA apoyo, bastón, vara.
• Sentarse en el piso con las piernas estiradas hacia adelante y el torso erguido.
• Juntar las caras internas de los muslos, rodillas, tobillos y pies.
• Llevar manualmente los glúteos hacia los lados para apoyarse sobre los isquiones.
• Colocar las palmas de las manos en el piso junto a las caderas, con los dedos
separados y el dedo medio apuntando hacia adelante.
• Mantener los brazos estirados y firmes.
• Presionar los muslos hacia el piso.
• Presionar el centro de los talones al piso.
• Alargar los talones hacia adelante, sin despegarlos del piso.
• Ensanchar las plantas y separar los dedos de los pies.
• Elevar el torso desde las caderas. Observar cómo esta acción debe verse
beneficiada con la acción de los muslos y de las manos hacia el piso.
• Erguir pecho y columna vertebral.
• Expandir los discos intervertebrales creando espacio entre estos y sintiendo el
aumento de la estatura hacia la coronilla.
• Ascender costillas flotantes (no adelantarlas).
• Mantener el abdomen pasivo, llevándolo levemente hacia la columna vertebral; al
hacer este suave movimiento, observar cómo el cóccix desciende levemente.
• Mantener cuello y cabeza erguidos, y el mentón paralelo al piso.
• Ensanchar hombros y clavículas alineados hacia los lados externos.
• Ensanchar la caja torácica hacia los lados.
• Rotar bíceps hacia afuera (rotación externa).
• Cuidar, no colapsar la zona lumbar.
• Mantener la mirada relajada hacia adelante al nivel de los ojos.
• Relajar músculos de la cara.
Para quienes tienen dificultad para mantener el torso perpendicular al piso, es
posible la colocación de mantas dobladas debajo de los glúteos o ladrillos de
madera. Además, hacer Dandasana con la espalda sobre una pared para
perfeccionarlo.

Tadasana
TADA montaña.
• Colocarse de pie, erguido.
• Poner pies juntos, dedos, tobillos y talones en contacto. Desde los talones
ensanchar las plantas y separar los dedos de los pies.
• Crear arcos en los pies.
• Ver que el peso del cuerpo esté distribuido uniformemente sobre los pies.
• Llevar levemente el peso del cuerpo hacia los talones.
• Sentir un círculo, como una moneda, en el centro de los talones, y volver a
equilibrar el peso uniformemente entre los metatarsos y los talones.
• Levantar las rótulas.
• Rotar levemente la musculatura frontal de los muslos de afuera hacia adentro.
Para entender y sentir esta acción se puede colocar un ladrillo entre los muslos.
• Erguir pecho y columna vertebral.
• Mantener cuello y cabeza erguidos, y el mentón paralelo al piso.
• Llevar los brazos rectos hacia abajo, a los lados del torso, en línea con las
caderas.
• Colocar palmas hacia los muslos, los dedos juntos y los nudillos se alargan hacia
el piso.
• Mantener la mirada relajada hacia adelante.
• Relajar músculos de la cara.
Este asana es de suma importancia; debido a que, en cuanta mayor atención
brindemos a la forma de pararnos, mayor será la percepción de nuestros defectos
de postura.
Antes de aprender a pararnos de cabeza, debemos aprender a estar de pie.

Vrksasana
VRKSA árbol.
• Colocarse en Tadasana.
• Cargar el peso sobre una de las piernas.
• Girar la pierna, libre de peso hacia afuera desde la ingle.
• Doblando la rodilla derecha, sujetar el tobillo por dentro con la mano derecha.
• Colocar el pie contra la cara interna del muslo, talón lo más cercano a la ingle.
Dedos hacia abajo.
• Mantener el cóccix hacia adentro.
• Mantener la pierna de base firme y estirada, rotando suavemente el muslo hacia
afuera desde la ingle.
• Intentar llevar la rodilla de la pierna de arriba hacia afuera.
• Presionar mutuamente muslo y pie.
• Alinear y nivelar las caderas.
• Llevar los brazos a Urdhva Hastasana.
• Bajar lentamente la pierna.
• Repetir cambiando la posición de piernas.

Si no se puede mantener el pie contra el muslo o el brazo no alcanza a tomar el


tobillo, coloque una cinta alrededor del tobillo y sujétela con la mano del mismo lado.

Padangusthasana
PADA pie. ANGUSTHA pulgar o dedo gordo.
• Colocarse en Tadasana.
• Separar las piernas, a la altura de las caderas.
• Colocar los bordes externos de los pies paralelos.
• Ver que el peso del cuerpo esté distribuido uniformemente sobre ambas plantas de
los pies.
• Levantar los brazos rectos hasta Urdhva Hastasana.
• Exhalando, elevar la columna vertebral y flexionar el torso desde las ingles hacia el
frente; agarrando los dedos gordos de los pies con los dedos índice, medio y pulgar;
con la espalda cóncava y paralela al piso, en una primera etapa.
• Mantener los brazos estirados y firmes, perpendiculares al piso.
• Rotar bíceps hacia afuera (rotación externa).
• Llevar el esternón hacia adelante alejándolo del pubis.
• Mantener las caderas en línea con los tobillos. Observar que glúteos y talones
estén en un mismo plano.
• Exhalando, re-elevar la columna vertebral, y flexionar el torso desde las ingles
hacia abajo, doblando y separando los codos hacia los lados; con la espalda
convexa y perpendicular al piso; y, llevando la coronilla de la cabeza hacia el piso, y
el pecho hacia las piernas, en una segunda etapa.
• Inhalando, colocar las manos sobre los glúteos, flexionar rodillas y elevar el torso
redondeándolo hasta reincorporarse.
• Colocarse en Tadasana.

4) Evaluar y analizar las prácticas que realizaron forma individual fuera de clase.
Transcribir por lo menos 3 prácticas, especificando las posturas realizadas y
detallando el orden en que fueron realizadas.
No realizo prácticas individuales, ni formales, de larga duración. Más bien, pongo en
práctica a la hora del calentamiento previo o momento de concentración, antes de
dar una clase o subirme al escenario ya sea a bailar o cantar. Cuando se trata de la
danza me gusta colocarme en Adho mukha virasana, y símil padangusthasana, sin
la toma de los dedos. Y para cantar, además, me tomo unos minutos para realizar
un ciclo corto de respiraciones conscientes que me llenan de energía vital.

Bibliografía:
Hernández Danilo. “Capítulo I Yoga”, Claves del yoga: teoría y práctica,
Ediciones Continente, (2014).
Madeleine Mansion, “Capítulo XII Espiritualidad en el canto”, El Estudio del
Canto, Ricordi Americana, (1947).

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