El Programa Argentino-Brasileño de Informática
Lic. Raúl Jorge Carnota.
Universidad Nacional de Tres de Febrero.
1. Introducción
En diciembre de 1984, en el contexto del retorno a la vida democrática en la
Argentina, la Secretaría de Ciencia y Técnica (SECyT), dependiente del Ministerio de
Educación y Justicia, publicaba unos Lineamientos de Política Científica y Tecnológica
conteniendo las “ideas directrices que orientan su gestión”. Entre ellas se establecía:
“Alcanzar una autonomía tecnológica en el campo de la Informática.”
Se trata del único caso en el documento en el que un área es mencionada explícitamente.
Cuáles eran los motivos de esta distinción?
Una idea dominante entre los intelectuales cercanos al nuevo gobierno era que la Argentina
podía aspirar a ingresar directamente entre los protagonistas de la Tercera Revolución
Industrial (3RI), caracterizada por la emergencia del Complejo Electrónico-Informático y
la Biotecnología (CEIB) como nuevo paradigma tecnológico-económico de acumulación
capitalista. En particular esta creencia era sostenida por el equipo que acompañaba la
gestión del Dr. Sadosky en la SECyT, protagonista destacado del “período de oro” de la
ciencia argentina.
Para esa misma época el Brasil estaba en pleno ciclo de desarrollo de su política
informática autónoma, con reserva de mercado para la industria local, y esto se conjugaba
con un importante clima “latinoamericanista”.
La conjunción de los objetivos de desarrollo promovidos desde la SECyT con las políticas
nacionales brasileñas en el área llevaron a que, a principios de 1985 se conformara el
Programa Argentino Brasileño de Informática (PABI).
El PABI, cuya historia es motivo del presente trabajo, conoció dos períodos.
Entre 1985 y 1989 se desarrollaron en paralelo dos actividades: las Escuelas de Verano
(EBAI) que congregaban centenares de estudiantes y los Encuentros de Investigadores, en
los que se estimulaba el intercambio con vistas a la formulación de Proyectos conjuntos
entre grupos de investigadores de ambos países.
Luego del recambio gubernamental de 1989 la dinámica cambió. El PABI continuó
funcionando pero entra en un proceso de estancamiento y decadencia.
Los protagonistas de esta segunda etapa atribuyen esa decadencia a la falta de recursos. No
podemos dejar de analizar algunos motivos de fondo, que abarcan el cambio de Gobierno,
que en Argentina descabezó el grupo impulsor del PABI, el ascenso de la ola neoliberal en
el mundo, la falta de interés de algún sector empresario significativo, la débil inserción de
los informáticos en la comunidad académica y la evolución de la industria informática de
base hacia grandes concentraciones capital intensivas. En particular fue un factor decisivo
el fin de la “mística” sostenida por el equipo inicial y compartida por la conducción de la
SECyT.
El resto del presente trabajo se estructura del siguiente modo. En la sección 2 se presenta el
contexto, los antecedentes y el nacimiento del PABI . La sección 3 está dedicada a la
historia del PABI, con énfasis en las EBAI. Finalmente en la sección 4 se dedica a las
conclusiones.
2. El contexto histórico y la génesis del PABI.
2.1 Su contexto histórico.
“...La mutación del Orden Económico Internacional representa un desafío crucial para las
economías en desarrollo y, en especial, para las economías de industrialización tardía,
como el Brasil y como la Argentina. El impacto de la llamada revolución microelectrónica
acelera el progreso tecnológico en los países avanzados, modificando incesantemente la
estructura de producción de varias ramas industriales...”; las palabras precedentes fueron
pronunciadas por el Ministro de Ciencia y Tecnología de Brasil, Renato Archer, en febrero
de 1986, en ocasión de la inauguración de la primera EBAI, y continuaba “...la brecha
tecnológica entre los países del primer y del tercer mundo amenaza ampliarse,
profundizando los niveles de dependencia de nuestros países en relación a las grandes
potencias industriales...”. Para enfrentar esta amenaza postulaba “...el establecimiento de
proyectos nacionales en los sectores de tecnología de punta...”.
La misma preocupación llevó ya en los setenta a la Oficina Intergubernamental para la
Informática (IBI), con sede en Roma, a promover lo que se dio en llamar “Políticas
Nacionales de Informática”, con el explícito objetivo de evitar que se profundice la brecha
tecnológica.
En las conclusiones de las Conferencias SPIN (Strategies and Policies in Informatics),
organizadas por el IBI se pueden leer expresiones como “Hay muchas cosas que se
pueden hacer excepto dejar hacer”.
2.1.1 Brasil y Argentina: divergencias y convergencias.
En Brasil y la Argentina, la historia de esos mismos años había mostrado, en el plano de las
Políticas Informáticas dos caminos divergentes.
En Brasil, bajo un régimen militar desde 1964, se había visualizado la importancia
estratégica del Complejo Electrónico Informático y desde 1974 empezó a desarrollarse una
industria local, beneficiada con crecientes medidas de protección. Para monitorear estas
políticas se creó en 1979 la SEI (Secretaría Especial para la Informática), inicialmente
parte del Consejo Nacional de Seguridad. Poco después se establece la reserva de mercado
para micros y minis.
En Argentina, en cambio, si bien en 1974 Fate Electrónica ya estaba encarando un
ambicioso proyecto industrial con el diseño de una computadora en el estado del arte mas
avanzado del momento, el golpe militar de 1976 encumbró una política económica de signo
opuesto, presidida por el dogma liberal y la apertura irrestricta. Finalmente a inicios de los
ochenta el proyecto Fate fue archivado.
2.1.2 Argentina: el retorno democrático
El retorno a la democracia en 1983 despertó una gran expectativa y puso otra vez en primer
plano la posibilidad para la Argentina de “abordar el tren de la 3RI” a partir de políticas
públicas. La idea de que las riquezas naturales de las pampas ya no eran un privilegio tomó
cuerpo en los equipos técnicos del sector político triunfante en las primeras elecciones.
Como la manifestación más clara de las consideraciones previas sobre el peso dado a la
Informática, se crea en 1984, por decreto de Presidencia, la Comisión Nacional de
Informática (CNI), con el objetivo de definir Políticas Nacionales. Dicha CNI se integró
con representantes de todas las dependencias de gobierno vinculadas y de las Universidades
Nacionales. El Plan que surge de allí aspira a generar una industria nacional de informática
y electrónica.
En ese mismo año, el presidente Alfonsín, en un hecho sin precedentes, inaugura las 14
Jornadas Argentinas de Informática (14 JAIIO). En nombre de los organizadores, Hugo
Scolnik afirma que es necesario: “.. sentar las bases de una cooperación continua entre los
científicos latinoamericanos...”. .
En el contexto previamente descrito es que se publican los Lineamientos de Política
Científica y Tecnológica (SECyT, 1985) ya mencionados.
2.1.3 Antecedentes de la cooperación regional
Las referencias al ámbito latinoamericano eran parte de un reverdecer de conciencia
latinoamericanista que venía de los setentas y que en Argentina se refuerza cuando la
opinión pública “redescubrió” la pertenencia a Latinoamérica luego de la guerra de
Malvinas. En cuanto al gobierno de Brasil ya para esa época necesitaba aliados para su
enfrentamiento a los EEUU a raíz de su política de reserva de mercados.
Entre otros antecedentes, e
n 1983, durante las 13 Jornadas Argentinas de Informática e Investigación Operativa
(JAIIO), se realizó la Semana de la Comunidad Argentino-Latinoamericana. En la misma
se expuso la experiencia de la industria informática brasileña causando un importante
impacto.
2.2 El nacimiento del PABI
En enero de 1985, llegó a Buenos Aires una misión brasileña para sentar las bases de la
cooperación en el área encabezada por el Secretario Especial para la Informática de Brasil e
integrada por empresarios y académicos. La Subsecretaría de Informática y Desarrollo
(SID)de Argentina organizó las reuniones.
A partir del marco previo favorable expuesto mas arriba es entendible que en poco tiempo
se redacta un Memo de Entendimiento que resultó la base para la constitución de los
organismos de cooperación.
El Memo es general y menciona posibles proyectos industriales, intercambio de misiones
empresariales, flujo de datos transfrontera etc. En su punto 9 se refiere a la Cooperación en
el área científico-técnica, con expresa mención de tres aspectos:
a) desarrollo de recursos humanos,
b) desarrollo de proyectos con posible participación del sector productivo y
c) la creación de un grupo de investigación en tecnología informática de frontera.
Entre los académicos brasileños asiste a las reuniones el Dr. Carlos Pereira de Lucena,
previamente designado para ejercer la coordinación desde la contraparte brasileña, del
grupo de investigación binacional. Por el lado argentino se define también un coordinador,
el Lic. Armando Haeberer.
En las semanas siguientes ambos coordinadores ponen manos a la obra y diseñan el
“Programa Argentino-Brasilero de Investigación y Estudios Avanzados en Ciencias de la
Computación”, como una extensión del grupo de investigación binacional en tecnología
informática de frontera.
Para alcanzar los objetivos propuestos por el flamante programa en el documento
fundacional:
“...se proponen los siguientes medios:
a) Escuelas Conjuntas de Verano que tendrán lugar anualmente en forma alternada, una vez
en Brasil y otra en Argentina.
b) Institucionalización de un grupo conjunto de investigación.
c) Apoyo al intercambio de investigadores (con calidad de visitantes) y estudiantes
graduados entre ambos países....”
En dicho documento ya se delinearon las características esenciales de las EBAI y, en
particular, se definieron las fechas, el lugar y el programa de la primera, así como las
vacantes y su sistema de selección, el plan de implementación y el presupuesto.
El primer diseño de las escuelas se propuso incluir 250 estudiantes becados por cada
país:150 con dos años de carrera al menos y 100 de último año o recién graduados.
Estos 500 estudiantes podrían optar entre Cursos Básicos de 2 semanas, Intermedios de 1 y
Seminarios Avanzados. Los Cursos tendrían examen final. El llamado a solicitar las becas
sería abierto en todas las Universidades de ambos países. Para evitar suspicacias la
selección quedaría a cargo de las Sociedades Profesionales SADIO (Sociedad Argentina de
Informática e Investigación Operativa) y SBC (Sociedade Brasileira de Computacao).
En paralelo a las escuelas, para intercambio de experiencias y armado y seguimiento de
proyectos conjuntos se propuso la realización de Encuentros de Investigadores que diesen
forma al grupo de investigación en tecnología informática de frontera.
3. La Historia del PABI
El Programa tuvo en cada país un Coordinador, un SubCoordinador y un Secretario
Ejecutivo. En el caso argentino este elenco se constituyó, hasta el cambio de gobierno de
1989, con [Link], Viviana Rubisntein y H. Monteverde respectivamente, cuyas tareas
se desarrollaron en forma ad honorem.
3.1 Primera EBAI.
Se realizó en Campinas entre el 17 de febrero y el 1 de marzo de 1986.
En los últimos meses de 1985, con el soporte operativo de SADIO, se publicó un folleto y
un afiche que se envió a todas las Universidades. En los mismos se publicitaba la Escuela y
se invitaba a estudiantes y recientes egresados a presentar sus solicitudes de asistencia. La
aprobación de la solicitud implicaba el otorgamiento de una beca que incluía el viaje, el
alojamiento, la comida y la participación en cursos y seminarios. La cantidad de
solicitudes recibidas por la SADIO en Argentina sumó unas 1200.
La primera EBAI se inauguró en el Centro de Convenciones de la UNICAMP el 17 de
febrero de 1986 con la presencia del Dr. Sadosky y del Ministro de Ciencia y Tecnología
de Brasil Renato Archer, así como del Subsecretario de Informática y Desarrollo Carlos
Correa y su par brasileño.
El ministro brasileño pronunció allí un significativo discurso (“ ...la naturaleza estratégica
de la Informática, como núcleo irradiador de transformaciones tecnológicas de gran
envergadura, requiere redoblar esfuerzos para asegurar un amplio margen de decisión
nacional sobre el sector...”), en el que mencionó también los acuerdos en marcha en el
terreno de la biotecnología.
Cada curso contó con un libro original, elaborado por los profesores a cargo de su dictado y
que fue editado por la Universidad de Campinas. Estos primeros 11 libros dieron
comienzo a una colección que luego se fue enriqueciendo de Escuela en Escuela y que por
años fue bibliografía de referencia en las Universidades de la región.
Un equipo de trabajo binacional realizó un gran esfuerzo de logística (traslado,
alojamiento, comida y coordinación de aulas, cursos y materiales de estudio para casi 600
personas). El alojamiento se realizó en hoteles u otras instituciones (como el Colegio
Marista) y las comidas en el Comedor Universitario. Funcionaron áreas de secretaría para
resolver los problemas de infraestructura y personales de los estudiantes y docentes.
En paralelo al dictado de los cursos se realizó el primer Encuentro de Investigadores con
más de 50 participantes. Como resultado quedaron conformados Grupos por área con un
Coordinador de cada país. Las áreas iniciales fueron: Procesamiento de Señales; Robótica y
Automatización; Teoría de la Programación; Redes; Sistemas Expertos e Ingeniería de
Software. A estas hay que sumar Microelectrónica, sector de interés estratégico para la
política de Brasil, y que mantuvo una dinámica propia durante varios años.
En este Primer Encuentro quedó determinado también la sede, el grupo organizador, el
comité de programa y la nómina de cursos de la Segunda EBAI. Se incluyeron, como parte
de la Segunda EBAI, los laboratorios. Estos se definieron como pequeños proyectos de
implementación realizados por grupos del orden de veinte alumnos que deberían realizar
estudios específicos previos a la iniciación de la EBAI.
3.2 El Proyecto ETHOS y la Segunda EBAI.
Durante el año 1986 surgió ETHOS (Estación de Trabajo Heurística Orientada a la
Ingeniería de Software), como un proyecto conjunto de Ingeniería de Software,
Inteligencia Artificial, Teoría de Programación y Arquitecturas.
Por otra parte en Tandil se realizó en febrero de 1987 la Segunda EBAI (primera en
territorio argentino). Para dar continuidad a las escuelas se otorgaron el 25% de las becas
para los mejores promedios de la EBAI anterior. Se incorporaron cupos de alumnos de
otros países de la región: así llegaron a Tandil 41 estudiantes de Uruguay, Chile, Perú,
Cuba y Bolivia. Se estrenaron los laboratorios, como actividades full time y de tres
semanas de duración. Los dos primeros fueron Microelectrónica e Ingeniería de Software.
Se agregaron otros 12 libros, esta vez (la única) editados por una editorial comercial
(Kapelusz). Se repitió la ajustada organización, que incluyó una fiesta de encuentro y otra
de despedida.
En el plano institucional, los ministros Archer y Sadosky firmaron un complemento
especial del Acuerdo binacional de Cooperación Científica y Técnica (de 1980) sobre
cooperación en Informática, que dió cobertura legal al PABI.
El Dr. Sadosky en la ceremonia de cierre parafraseó a Goethe,: “...La gran rueda de la
Historia raras veces se detiene: hay que luchar y vencer; o ser yunque o ser martillo...” y
luego afirmó “... Ya hemos sido mucho tiempo yunques. Queremos ser martillos para
modelar nuestro futuro...”.
El II Encuentro de Investigadores estuvo centrado en ETHOS. Se lanzó el proyecto Micro
ETHOS, como banco de prueba de las ideas de ETHOS.
3.3 Culmina el primer período: la III y IV EBAI
La III EBAI se realizó en Curitiba (Estado de Paraná) en enero-febrero de 1988. Se
mantuvo la estructura de cursos y laboratorios y, en este caso, se sumó un tercer laboratorio
dedicado a Robótica y Automatización Industrial y un curso especial “Capacitación
Tecnológica en Informática” orientado a discutir el concepto de tecnología, políticas
industriales, el papel del mercado, etc.
La organización contó con el apoyo especial del Estado de Paraná, que fue el editor de los
libros.
Se realizó en paralelo el III Encuentro de Investigadores.
La IV EBAI se realizó en Río Hondo en enero de 1989.
La asistencia final fue de 210 alumnos por Brasil, otros tantos por Argentina y 28 de otros
países de América Latina (Bolivia, Chile, Nicaragua, Paraguay y Uruguay).
El IV Encuentro de Investigadores analizó los resultados de Micro Ethos. Participaron del
mismo unos 60 investigadores de ambos países. Ante rumores de cierre del Centro de
Tecnología de Informática (CTI) de Campinas y eventuales cesantías de investigadores por
parte del gobierno de Brasil, la mayoría de los participantes manifestó su preocupación por
medio de una nota.
En abril de 1989 en Foz se hizo un encuentro binacional (Coordinación del PABI y
Comité Asesor Binacional). En las actas del encuentro apareció como planteo del lado
argentino la necesidad de obtener “ una mejor relación entre recursos empleados y
resultados específicos”. El lado brasileño planteó una reestructuración del PABI,
focalización de los proyectos de investigación, ajuste de recursos por escasez, etc. Se
sugirió orientar la temática de las EBAI hacia los temas de los proyectos focales y
actividades asociadas.
Se planificó la V EBAI en Brasil 1990, con 8 cursos y dos laboratorios.
3.4 El segundo período.
En julio de 1989 en Argentina se inició la primera presidencia de Carlos Menem. La
SECyT pasó a depender de la Presidencia y se hizo cargo de la misma el Dr. Matera como
exponente de un sector del peronismo vinculado al nacionalismo católico. Fue nombrado
Subsecretario de Informática el C.C. Carlos A. Sassali.
El elenco argentino del PABI fue removido y se designó como Coordinador argentino al
Ing. Galli (luego reemplazado por el Ing. Padovani).
En noviembre de 1989, en una reunión binacional se acordaron cambios con los brasileños:
realizar las EBAI cada dos años y volver a comenzar con la definición de proyectos de
investigación de interés binacional.
En Agosto de 1990 se realizó en Mar del Plata el V Encuentro de Investigadores, mucho
más restringido. Se redefinieron áreas de interés (sin mención alguna a ETHOS) y se
confirmó la V EBAI..
La V EBAI (Nova Friburgo 1991) se estructuró en tres áreas con tres cursos cada una y dos
laboratorios. El cupo de asistentes fue regulado por área. Participaron 208 alumnos en total.
Desde febrero de 1991 a noviembre de 1992 no se registró actividad binacional.
En noviembre de 1992 una reunión de la Comisión Intergubernamental se planteó “relanzar
el PABI”.
Se discutió el futuro de las EBAI´s y se decidió centrarlas en los proyectos binacionales,
reducir el número de participantes y limitarlo sólo a egresados.
La VI EBAI se realizó en julio de 1993 en Embalse Río Tercero con sólo 3 Laboratorios y
3 Cursos. Participaron 10 alumnos por país y por actividad. En paralelo se realizó el VI
Encuentro de Investigadores.
Después de la VI EBAI llega a aparecer un llamado a presentar propuestas de cursos y
laboratorios para una VII EBAI (enero de 1995 en Porto Alegre), y el PABI hiberna. Sus
coordinadores son derivadas a tareas de Sistemas en el CONICET.
Al comenzar la segunda presidencia de Menem, dentro de la SECyT desaparece la SID y,
con ella, el PABI.
4. Reflexiones y conclusiones.
4.1 Un análisis contextual del PABI
Si se el Presupuesto, como plasmación de las Políticas públicas, el PABI nunca fue una
“política nacional” ya que nunca contó con una partida presupuestaria fija. Sólo el apoyo
de la SECyT lograba de Hacienda fondos para su funcionamiento.
En consecuencia el compromiso personal del equipo de Coordinación y de algunos de los
funcionarios de la SECyT se convirtieron en los pilares fundamentales de sostén del PABI
en la primera etapa.
En el 89 se producen dos cambios.
Por un lado el equipo de coordinación se burocratizó, sus miembros dejaron de ser
investigadores involucrados en las proyectos. El apoyo en la SECyT ya no fue el mismo, y
a la vez la propia SECyT dejó de tener peso en el gobierno.
Por otro lado, hay un nuevo contexto ligado al pensamiento dominante neoliberal en
ascenso mundial, que en Argentina aparece al final de la gestión del Dr. Alfonsín y
prevalece en la del Dr. Menem. En 1990 se aprueba en Brasil el fin de la reserva de
mercado informático para 1992. Desaparecen el IBI, la SEI-Brasil y la SID-Argentina.
También la industria informática evolucionó de modo que ciertos “desarrollos autónomos”
se hicieron insostenibles por su envergadura económica.
Además en Argentina, a diferencia de Brasil, el cambio de gobierno arrastró incluso a los
funcionarios técnico-académicos, descabezó el PABI y produjo un cuestionamiento de todo
lo hecho y un “comenzar de nuevo”. Esto fue facilitado por la debilidad de la comunidad
académica informática y la falta de interés del gran empresariado local por el desarrollo de
esta disciplina.
4.2 Impacto.
Las actividades de mayor impacto fueron las EBAIs. El desarrollo de proyectos de
investigación requería de mas tiempo para fructificar. Las EBAIs comenzaron a
constituirse en el punto de encuentro de las nuevas generaciones de estudiantes avanzados y
recientes egresados. En los Encuentros de Investigadores se comenzaron a concretar
proyectos comunes. La sinergia de ambos eventos podría haber creado una masa crítica de
investigadores y profesionales formados en la interacción entre latinoamericanos. Su pronto
final no permitió establecer una tradición. Como balance positivo, casi 2000 estudiantes
recibieron cursos o participaron en laboratorios ligados a temas de punta y pudieron
compartir un ámbito con los investigadores que trabajaban en esos temas. La colección
EBAI de sesenta títulos originales en portugués y castellano fue usada por años en los
centros de estudios superiores de la región y se convirtió en un multiplicador.
Bibliografía
Aspiazu D., Basualdo E., Nochteff H. La Revolución Tecnológica y las Políticas
Hegemónicas. Ed. Legasa. Buenos Aires. 1988.
Archivos de la Sociedad Argentina de Informática (SADIO)
Archivos de la ESLAI.
Archivos de la SECyT.
Entrevistas y archivos personales de los protagonistas.
Lineamientos de Política Científica y Tecnológica. SECyT-Argentina. 1984.
Tecnologías de la Información. SID-SECyT. 1994-95.