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Clase 2 - Apunte Logica (Resoluciones de La Clase)

Este documento presenta elementos básicos de lógica para comprender mejor el curso de epistemología. Explica que la lógica estudia los razonamientos y cómo distinguir entre la verdad de las premisas y la corrección de la inferencia. También introduce la distinción entre razonamientos válidos e inválidos, siendo válidos aquellos donde las premisas garantizan necesariamente la conclusión.

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Clase 2 - Apunte Logica (Resoluciones de La Clase)

Este documento presenta elementos básicos de lógica para comprender mejor el curso de epistemología. Explica que la lógica estudia los razonamientos y cómo distinguir entre la verdad de las premisas y la corrección de la inferencia. También introduce la distinción entre razonamientos válidos e inválidos, siendo válidos aquellos donde las premisas garantizan necesariamente la conclusión.

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Elementos básicos de lógica

Ariel Roffé – Epistemología (FCEN/UBA)

Como vimos en la primera clase, el análisis lógico del lenguaje era considerado una
herramienta fundamental de la filosofía. Muchas ideas en lo que sigue del curso no se
pueden comprender adecuadamente sin tener nociones mínimas de lógica. Con lo cual el
objetivo de este apunte es que se familiaricen con algunos elementos básicos de esta
disciplina. El objetivo no es convertirlxs en lógicxs profesionales, sino que es (i)
comprendan qué es un razonamiento, (ii) que puedan distinguir verdad de validez y (iii)
que entiendan cómo evaluar la validez en lógica proposicional.

1. Lógica y razonamiento
La lógica es la disciplina que estudia a los razonamientos (o argumentos/inferencias, son
términos equivalentes). Un razonamiento es un conjunto de oraciones declarativas (o
proposiciones) tal que se pretende que uno de ellos —llamado la conclusión— sea apoyado
o fundamentado sobre la base de los demás —llamados premisas. La notación que vamos a
usar consiste en listar las premisas en renglones separados, y separar a la conclusión con
una barra horizontal, de la siguiente manera:

Premisa 1
Premisa 2
Premisa 3
Conclusión

(por supuesto que puede haber más o menos de 3 premisas). Hay que tener algo de cuidado
porque en el lenguaje natural las cosas no siempre aparecen ordenadas de esta manera. Por
ejemplo, examinen el siguiente pasaje: “La cerca alrededor de un cementerio es absurda,
pues quienes están dentro no pueden salir y los que están fuera no quieren entrar”. Aquí
hay un razonamiento. El “pues” indica que lo que sigue sirve de fundamentación para lo que
vino antes. Es decir, que “La cerca alrededor de un cementerio es absurda” es la conclusión
de un razonamiento, cuyas premisas están listadas a continuación en el texto:

1
Quienes están dentro de un cementerio no pueden salir
Quienes están fuera de un cementerio no quieren entrar
La cerca alrededor de un cementerio es absurda

Ejercicio 1. Reconocer premisas y conclusión en los siguientes razonamientos y escribirlos


con la notación de arriba. Tip: comiencen marcando las expresiones que funcionan como
indicadores de conclusión (p.e. “por lo tanto”, “por consiguiente”, etc.) y de premisa (p.e.
“porque”, “pues”, etc.).
a) Si la situación prebélica es irrepetible, entonces no sirve prepararse para la lucha. La
situación prebélica es irrepetible, por tanto, no sirve preparase para la lucha.

Si la situación prebélica es irrepetible, entonces no sirve prepararse para la lucha


La situación prebélica es irrepetible
No sirve preparase para la lucha

b) O bien me escuchás o bien me voy. Pero si me escuchás y no me entendés, igual me voy


a ir. Por lo tanto, me voy a ir porque nunca me entendés.

O bien me escuchás o bien me voy


Si me escuchás y no me entendés, igual me voy a ir
nunca me entendés
me voy a ir

c) Si no puedo rechazar la idea de que pienso, entonces pienso. Pero si pienso, existo. Por
lo tanto, existo; dado que no puedo rechazar la idea de que pienso.

Si no puedo rechazar la idea de que pienso, entonces pienso


si pienso, existo
no puedo rechazar la idea de que pienso
existo

2
d) Si no sos tonto, me vas a dejar ir. Y no sos tonto. [Tip: un razonamiento en el lenguaje
natural puede tener premisas y/o conclusión implícitas. Deben explicitarlas al reconocer
su estructura]
e) Puesto que la felicidad consiste en la paz del espíritu, y puesto que la paz durable del
espíritu depende de la confianza que tengamos en el futuro, y puesto que la confianza se
basa en la ciencia que debemos tener acerca de la naturaleza de Dios y el alma, se sigue que
la ciencia es necesaria para la verdadera felicidad. (G. Leibniz)
f) Puesto que los principios éticos tienen influencias sobre las acciones y los afectos, se
desprende de ello que no pueden ser derivados de la razón; y esto porque la razón sola
nunca puede ejercer tal influencia. (D. Hume)

2. Verdad y corrección
A la lógica le interesa un aspecto particular de los razonamientos, su corrección. Es decir,
no estudia cómo es que los seres humanos efectuamos el proceso de razonar (eso es tarea
de la psicología), sino que solamente considera a los productos de esos procesos, con el fin
de distinguir buenos de malos razonamientos.
La primera distinción importante que hay que hacer es entre verdad (de las
premisas/conclusión) y corrección de la inferencia. La verdad y la falsedad se predican de
oraciones, no de razonamientos. Un razonamiento no es ni verdadero ni falso, es un error
categorial decir que un razonamiento es verdadero (o falso).
Por otro lado, un razonamiento puede ser correcto desde el punto de vista lógico aunque
sus premisas y su conclusión sean falsas, y puede ser incorrecto aunque sus premisas y su
conclusión sean verdaderas. Es decir, la (in)corrección de un razonamiento es
independiente del valor de verdad que de hecho tengan las oraciones que contiene. Por
ejemplo, consideren los siguientes cuatro razonamientos:

i) Si hay pandemia, Epistemología es virtual ii) Todas las ballenas son insectos

Hay pandemia Todos los insectos son reptiles

Epistemología es virtual Todas las ballenas son reptiles

iii) Argentina está en el hemisferio sur iv) 2 + 2 = 5

EEUU está en el hemisferio norte Darín es el presidente de la Argentina

Aristóteles fue discípulo de Platón Sherlock Holmes era dentista

3
Si tuviésemos que clasificar a estos 4 razonamientos, podríamos agruparlos en 2 y 2 de dos
maneras distintas. Por un lado, los dos de la izquierda tienen premisas y conclusión
verdaderas, y los dos de la derecha tienen premisas y conclusión falsas. Pero parece
razonable también agrupar a los dos de arriba juntos, y a los dos de abajo juntos. Lo que los
de arriba tienen (y los de abajo no) es que la conclusión se sigue de las premisas. Es decir,
más allá de si las premisas son de hecho verdaderas o falsas, si fuesen verdaderas,
tendríamos razones para creer en la conclusión.
Este aspecto (el “seguirse de”) es el que estudia la lógica. Qué oraciones son de hecho
verdaderas y cuáles falsas lo estudia cada ciencia particular. Por ejemplo, la biología se
encargará de decidir si las premisas y la conclusión del razonamiento ii) son verdaderas o
falsas. La lógica no tiene nada para decir acerca de ballenas, insectos ni reptiles. En cambio,
sí tiene algo para decir acerca de si la inferencia está bien construida, si las premisas se
siguen de la conclusión o no. En otras palabras, si la forma del razonamiento es correcta,
independientemente de si su contenido es adecuado. Dado que hace abstracción del
contenido y se centra en la forma, la lógica puede aplicarse en todas las disciplinas en donde
se efectúen razonamientos.
La corrección de un razonamiento (el “seguirse de”) se puede evaluar con varas más fuertes
o más débiles. La vara más fuerte es la deducción. Un razonamiento es deductivamente
válido cuando nos garantiza que si sus premisas fuesen todas verdaderas entonces la
conclusión sería necesariamente verdadera. Noten nuevamente la forma subjuntiva. Que
un razonamiento sea deductivamente válido no significa que sus premisas y su conclusión
son de hecho verdaderas, sino que si las premisas lo fuesen, la conclusión necesariamente
lo sería. En otras palabras, que es imposible concebir una situación en la que las premisas
sean todas verdaderas y la conclusión sea falsa.
Un ejemplo ilustrativo es nuevamente el razonamiento ii) de arriba. Sus premisas y su
conclusión son de hecho falsas. Pero si fuesen verdaderas (esto es, si fuese cierto que las
ballenas son insectos y que los insectos son reptiles) entonces la conclusión
necesariamente sería verdadera. Es imposible imaginar un mundo en el que las ballenas
son insectos, los insectos son reptiles, pero las ballenas no son reptiles.
Vamos a usar los términos válido e inválido para referirnos exclusivamente a la corrección
deductiva de los argumentos. Algunos argumentos son deductivamente inválidos (i.e. no
garantizan la transmisión de verdad de premisas a conclusión), pero aun así dan algún
grado de apoyo a la conclusión dadas las premisas. Por ejemplo:

4
Un contacto estrecho sin vacunar de una persona con la variante Delta de COVID tiene un
90% de probabilidad de contagiarse
María está infectada con la variante Delta de COVID
Juan es contacto estrecho de María y no está vacunado
Juan se contagiará de COVID

A diferencia del caso ii) de arriba, es posible imaginar casos en donde las premisas son
verdaderas y la conclusión es falsa. Juan podría tener suerte y no contagiarse. Aun así,
diríamos que este razonamiento es mejor que los razonamientos iii) y iv) de arriba, en los
que las premisas no tienen nada que ver con la conclusión.
La otra vara con la que se puede medir la corrección de un razonamiento es la inducción.
Un razonamiento será inductivamente correcto cuando si sus premisas fuesen verdaderas,
tendríamos algún grado de apoyo probabilístico para creer en la conclusión (recuerden que
el término “válido” lo reservamos para los deductivamente correctos, por eso
inductivamente “correctos”). ¿Qué grado de apoyo probabilístico es necesario para que un
razonamiento sea considerado inductivamente correcto? Eso es algo que estudia la lógica
inductiva. En lo que sigue, nos vamos a centrar exclusivamente en la lógica deductiva, es
decir, en exponer los criterios para establecer cuándo un argumento es (deductivamente)
válido.

Un argumento es deductivamente válido si y solo si (si sus premisas fuesen verdaderas


entonces su conclusión sería necesariamente verdadera)
Ejercicio 2. Determine si las siguientes afirmaciones son verdaderas o falsas.
a) Un razonamiento válido puede tener premisas falsas y conclusión falsa. V
b) Un razonamiento válido puede tener premisas falsas y conclusión verdadera. V

Todos los viernes llueve


Hoy es viernes
Hoy llueve

c) Un razonamiento válido puede tener premisas verdaderas y conclusión falsa. F


d) Un razonamiento inválido puede tener premisas verdaderas y conclusión falsa.

5
Hoy es viernes
Hoy estamos en octubre
Hoy es jueves

e) Un razonamiento inválido puede tener premisas verdaderas y conclusión verdadera. V

Hoy es viernes
Hoy estamos en octubre
Hoy llueve

f) Que un razonamiento tenga premisas y conclusión verdaderas es suficiente para


establecer que es válido.
g) Que un razonamiento tenga premisas verdaderas y conclusión falsa es suficiente para
establecer que es inválido.
h) Un razonamiento válido con conclusión falsa tiene necesariamente al menos una
premisa falsa.
i) Un razonamiento puede ser deductivamente inválido e inductivamente correcto.
j) Un razonamiento puede ser deductivamente válido e inductivamente incorrecto.

3. Validez y forma, sistemas de lógica


La idea de garantía de transmisión de verdad de premisas a conclusión, si bien es
sumamente útil como caracterización inicial de la validez, es algo vaga y difícil de aplicar
en algunos casos. Para volver operacional a la distinción entre razonamientos válidos e
inválidos (esto es, para tener un criterio preciso y fácil de aplicar) podemos atender a la
idea anterior de que la lógica se centra en la forma y hace abstracción del contenido.
Consideren el siguiente argumento válido:

Juan vendrá a la fiesta o María vendrá a la fiesta


Juan no vendrá a la fiesta
María vendrá a la fiesta

6
Veamos entonces cuáles de las expresiones que figuran en el razonamiento juegan roles
importantes en la determinación de su validez. Intentemos primero reemplazar los
nombres por otros:

Daniela vendrá a la fiesta o Martín vendrá a la fiesta


Daniela no vendrá a la fiesta
Martín vendrá a la fiesta

¿Afectó este cambio a la validez del razonamiento? No, aquí la conclusión se sigue
deduciendo de las premisas. ¿Qué tal este otro cambio?
Daniela aprobará Epistemología o Martín aprobará epistemología
Daniela no aprobará Epistemología
Martín aprobará Epistemología

Nuevamente, este cambio no parece alterar la validez del argumento. La razón por la que el
razonamiento es válido es que la primera premisa afirma que se dará una de dos cosas y la
segunda afirma que no se dará la primera. De eso se sigue que se dará la segunda. No
importa si las cosas son asistencias a fiestas, aprobación de materias, etc. Es decir, las dos
palabras importantes en la determinación de la validez son la “o” y el “no”, y la forma del
razonamiento es la siguiente:

AoB
No A
B

Aquí A y B pueden ser dos proposiciones cualesquiera. Sean cuales sean, si el razonamiento
tiene esa forma, será válido. Como se ilustró arriba, A y B pueden modificarse sin alterar la
validez del razonamiento. En cambio, modificar el “o” o el “no” puede tener consecuencias
sobre la validez. Por ejemplo:

7
Si A entonces B AoB
No A A
B B

Tanto modificar al “o” por un “si… entonces” como eliminar el “no” vuelven a la forma de
razonamiento inválida. El segundo caso es más fácil de ver: del hecho de que se da A o se
da B, y que se da A, no se puede concluir que se da B.
Tenemos entonces que la validez depende de la forma, y que la forma está determinada por
ciertas expresiones especiales (como el “o” y el “no” aquí arriba). A estas expresiones
especiales las vamos a llamar constantes lógicas. ¿Cuáles otras expresiones pueden
funcionar como constantes lógicas? (i.e. juegan roles estructurales en la determinación de
la validez). Esta es una pregunta más compleja de lo que parece. En principio, las que nos
van a interesar son las llamadas conectivas: “no”, “o”, “y”, “si… entonces”. El estudio de la
validez deductiva de argumentos cuya validez depende de estas cuatro expresiones es
llamado lógica proposicional.
Sin embargo, como muestran los siguientes razonamientos, a veces hay otras expresiones
que funcionan como constantes lógicas:

Todos los humanos son mortales No es necesario que llueva


Sócrates es humano Es posible que no llueva
Sócrates es mortal

En el primer razonamiento, la expresión “todos” juega un rol determinante para la validez.


No se puede modificar ese término (p.e. por “algunos”) y garantizar que el argumento
seguirá siendo válido (cómo sí puede hacerse con la expresión “Sócrates” o con el predicado
“mortal”). En el segundo caso los términos “posible” y “necesario” juegan ese tipo de roles.
Puede haber además otras expresiones que funcionen como constantes lógicas.
La estrategia que se suele emplear para el estudio de la validez es ir por partes. Se comienza
estudiando a un conjunto pequeño de constantes lógicas (p.e. el “no”, “o”, “y”, “si…
entonces”) y se obtiene un sistema de lógica capaz de distinguir a aquellos argumentos cuya
validez depende del uso de estas expresiones. Luego, se agregan otras expresiones (p.e.
“todos” y “algunos”) y se obtiene un sistema ampliado, capaz de caracterizar la validez de
un conjunto más amplio de razonamientos. Y así sucesivamente.

8
En lo que sigue, nos vamos a centrar en el primer paso de esta jerarquía. Es decir, vamos a
estudiar solo la lógica proposicional.
Un último punto relevante es que (por razones que no nos interesan aquí) los lógicos suelen
utilizar símbolos para representar a las constantes lógicas. Para las de la lógica
proposicional, son los siguientes:
Expresión “No A” “A o B” “A y B” “Si A entonces B”
Símbolo ¬A A∨B A∧B A→B
Nombre Negación Disyunción Conjunción Condicional

De modo que el razonamiento de la izquierda lo vamos a representar como figura a la


derecha:

AoB A∨B
No A ¬A
B B

En ocasiones, las oraciones pueden tener más de una conectiva anidada. En esos casos, se
utilizan los paréntesis para desambiguar e indicar cuál es la conectiva principal. Por
ejemplo, la oración “Si Juan viene a la fiesta entonces tomará alcohol y bailará” se puede
interpretar de dos maneras: (i) como “Si Juan viene a la fiesta entonces (tomará alcohol y
bailará)”, en cuyo caso la representaríamos como “A → (B ∧ C)”, en donde A es “Juan viene

9
a la fiesta”, B es “Juan toma alcohol” y C es “Juan baila” (podemos hacer caso omiso de los
tiempos verbales en la simbolización); y (ii) como “(Si Juan viene a la fiesta entonces
tomará alcohol) y bailará” —es decir, como afirmando que Juan bailará,
independientemente de si viene a la fiesta o no— en cuyo caso la simbolizaríamos como
“(A → B) ∧ C”.

Ejercicio 3. Reconocer la forma de los siguientes razonamientos (primero sin utilizar y


luego utilizando los símbolos recién introducidos). Asuma que A es “Juan viene a la fiesta”,
B es “María viene a la fiesta” y C es “Juan se pone ropa elegante”.
a) Si Juan viene a la fiesta entonces María vendrá a la fiesta
Juan vendrá a la fiesta
María no vendrá a la fiesta

A = Juan viene a la fiesta


B = María viene a la fiesta

Si A entonces B A→B
A A
No B ¬B

b) Juan vendrá a la fiesta y si María viene a la fiesta, Juan se pondrá ropa elegante
María vendrá a la fiesta
Juan se pondrá ropa elegante

A = Juan viene a la fiesta


B = María viene a la fiesta
C = Juan se pondrá ropa elegante

10
A y (B entonces C) A ∧ (B → C)
B B
C C

c) No es cierto que Juan y maría vendrán a la fiesta


Ni Juan ni María vendrán a la fiesta

d) Si Juan viene a la fiesta y se pone ropa elegante entonces María no viene a la fiesta
Juan vendrá a la fiesta y no se pondrá ropa elegante
María vendrá a la fiesta

4. Tablas de verdad
Como dijimos, la validez depende fundamentalmente de la forma del razonamiento, y la
forma está determinada por el rol especial que juegan las constantes lógicas. Lo que
haremos a continuación será estudiar la función específica que tiene cada conectiva en una
oración. Un modo de hacerlo es a través de las llamadas tablas de verdad.
La tabla de verdad para la negación (el “no”) se ve de la siguiente manera:

¬ A
F V
V F

En la columna de la derecha tenemos el valor de verdad de una oración (simple o compleja)


A, y en la de la izquierda el valor de verdad que toma la oración ¬A (“No A”). La tabla es
intuitiva: solo nos dice que cuando A es verdadera, ¬A es falsa (primera fila) y que cuando
A es falsa, ¬A es verdadera (segunda fila).
La tabla de verdad de la disyunción (el “o”) nos muestra que esa expresión se comporta de
la siguiente manera:

11
y/o
A B

V V V
V V F
F V V
F F F

AoB

Noten que la tabla tiene aquí 4 filas, ya que la disyunción es una conectiva binaria (conecta
2 oraciones distintas, a diferencia de la negación que se aplica a una única oración).1 Hay,
entonces, 4 posibles combinaciones de valores distintas para las oraciones componentes A
y B: pueden ser ambas verdaderas (fila 1), la primera verdadera y la segunda falsa (fila 2),
la primera falsa y la segunda verdadera (fila 3) o ambas falsas (fila 4). Para que una
disyunción (i.e. una oración de la forma “A o B”) sea verdadera basta con que una de las dos
oraciones componentes sea verdadera, por ello la tabla posee el valor V en las tres primeras
filas, y F solo en la última.
Esta tabla se corresponde con lo que se suele llamar la disyunción “inclusiva” (que no
excluye que ambos disyuntos sean verdaderos). O sea, interpreta a “A o B” como diciendo
“o bien se da A, o bien se da B, o bien se dan ambos”, o en otras palabras, “A y/o B”. La
disyunción exclusiva interpreta a “A o B” como diciendo “o bien A, o bien B, pero no ambos
a la vez”.

Ejercicio 4.
a) ¿Cómo habría que modificar la tabla de verdad de la disyunción recién presentada para
volverla una disyunción exclusiva?
b) Complete la tabla de verdad de la conjunción (el “y”):

1 En general, una tabla de verdad para n proposiciones distintas tendrá 2 n filas. Por ejemplo, con una
proposición tendrá 2 filas, con dos proposiciones 4 filas, con tres proposiciones 8 filas, etc.

12
A ∧y B
V V V
V F F
F F V
F F F

Noten que una vez que podemos hacer tablas de verdad para oraciones simples, también
es posible hacerlo para oraciones complejas. Por ejemplo, para completar la tabla de la
oración ¬(A ∨ ¬B) (“no es cierto que A o no-B”), primero comenzamos por poner todas las
combinaciones de valores posibles para las oraciones A y B (nuestras atómicas):

No (A o No B)

¬ (A ∨ ¬ B)
F V V F V
F V V V F
V F F F V
F F V V F
Condiciones de verdad de No (A o no B) en función de la verdad/falsedad de A y de B

A continuación, tenemos que completar la anteúltima columna (la segunda negación), la


cual representa el valor de la fórmula ¬B. Aun no podemos completar la columna de la
disyunción, ya que representa al valor de A ∨ ¬B, y aun no sabemos el valor de ¬B. Lo
mismo ocurre con la primera columna, esa negación se aplica a toda la oración A ∨ ¬B, cuyo
valor estará representado en la columna del medio, que aun desconocemos.
Completaremos entonces la anteúltima columna, utilizando la tabla que ya conocemos de
la negación (cuando B es V, ¬B es F, y viceversa):

¬ (A ∨ ¬ B)
V F V
V V F
F F V

13
F V F

A continuación, por un razonamiento análogo al anterior, tenemos que llenar la columna


del medio. Para ello miraremos la columna de A y la del segundo ¬. En la primera fila,
tenemos de un lado V y del otro a F, y la tabla de la disyunción nos dice que A ∨ B es
verdadero cuando A es V y B es F. En la tercera fila, en cambio, tenemos F y F, y la tabla de
la disyunción nos indica que A ∨ B es falsa cuando tanto A como B son falsas.

¬ (A ∨ ¬ B)
V V F V
V V V F
F F F V
F V V F

Por último, la negación del principio simplemente invierte el valor de la columna de la


disyunción (ya que eso es lo que hace la negación, invertir el valor, vean la tabla de la
negación arriba):

¬ (A ∨ ¬ B)
F V V F V
F V V V F
V F F F V
F F V V F
Contingencia
Ejercicio 5.
a) Construya tablas de verdad para las siguientes oraciones.2

2 Puede ayudarse, y generar ejercicios adicionales, ingresando en [Link]


[Link]/truth_tables_es.html. Las convenciones notacionales allí son un poco distintas, se utilizan las letras

14
i) A ∧ ¬A
A ∧ ¬ A
V F F V
F F V F
Contradicción

ii) ¬¬¬A
iii) ¬A ∨ B
iv) ¬(A ∨ B)

v) (A ∨ ¬A) ∨ (¬A ∧ B)

(A ∨ ¬ A) ∨ (¬ A ∧ B)
V V F V V F V F V
V V F V V F V F F
F V V F V V F V V
F V V F V V F F F
Tautología

vi) A ∧ (B ∨ ¬C)
b) Noten que entre las oraciones anteriores, independientemente del valor de verdad de
sus oraciones componentes, alguna/s son siempre verdaderas y otra/s son siempre falsas.
A las primeras se las llama tautologías y a las segundas contradicciones. Las oraciones que
no son ni tautologías ni contradicciones (aquellas que son a veces verdaderas y a veces
falsas) son llamadas contingencias. Determine cuáles de las oraciones anteriores son
tautologías, cuáles son contradicciones y cuáles son contingencias.

Ya sabemos cómo elaborar tablas de verdad simples y complejas para oraciones que
contienen negaciones, condicionales y conjunciones. La única conectiva que nos resta es el
condicional, que es la más complicada de las cuatro. En un condicional de la forma “si A
entonces B” a A se lo llama el antecedente y a B el consecuente. Es decir, el antecedente es
la condición y el consecuente es lo que debe ocurrir si se cumple la condición (i.e. la

p, q, r, etc. en lugar de A, B, C, etc. y a los números 0 y 1 en lugar de V y F. Si genera ejercicios al azar ignore
(por ahora) los que contienen condicionales, y a la expresión ↔ (que no la veremos nosotros).

15
consecuencia). Con esto en mente, las primeras dos filas de la tabla del condicional son
fáciles de completar:

A → B
V V V
V F F
F V V
F V F

Si se cumplen tanto el antecedente como el consecuente (fila 1, la condición y la


consecuencia de la condición) entonces el condicional es verdadero. Si se da el antecedente
y no el consecuente (fila 2, se cumple la condición pero no su consecuencia) entonces la
afirmación condicional es claramente falsa. Por ejemplo, si les digo “si hay menos de 0°,
nieva”, y ocurre que hay menos de 0° y que nieva, entonces mi afirmación condicional se
cumplió, no les mentí. En cambio, si les digo eso mismo pero ocurre que hay menos de 0° y
no nieva, entonces mi afirmación condicional era falsa.
La pregunta es qué ocurre con el condicional cuando el antecedente es falso (cuando no se
cumple la condición). La respuesta (quizás insatisfactoria) que da la lógica proposicional
clásica es que los condicionales con antecedente falso son verdaderos. Esto es porque
interpreta a “A → B” como equivalente a “¬(A ∧ ¬B)”. Es decir, lee “si A entonces B” como
“no es cierto que (A y no B)”. Y en este segundo caso, es más claro lo que ocurre con los
casos en donde A es falso:

¬ (A ∧ ¬ B)
V V F F V
F V V V F
V F F F V
V F F V F

Ejercicio 6.
a) Construya tablas de verdad para las siguientes oraciones.
i) A → A
ii) A → (B → A)
16
iii) B → (¬A ∧ B)
iv) (A ∧ ¬B) → (¬A ∨ B)
b) Clasifique a las oraciones anteriores en tautologías, contingencias y contradicciones

5. Validez y tablas de verdad


Podemos retornar ahora a la determinación de la validez/invalidez de argumentos,
utilizando la herramienta que acabamos de aprender. Recuerden que un argumento es
deductivamente válido cuando si todas sus premisas fuesen verdaderas, entonces su
conclusión también es verdadera. O, equivalentemente, cuando es imposible concebir un
caso en el que todas las premisas son verdaderas y la conclusión es falsa. Las tablas de
verdad nos ayudan a operacionalizar esta noción porque nos permiten considerar todos los
casos posibles. Por ejemplo, consideren la forma de razonamiento anterior:

A∨B
¬A
B

Válido = Si todas sus premisas fuesen verdaderas, su conclusión sería nec verdadera
= No hay un caso de premisas verdaderas y conclusión falsa

¿Cómo sabemos si es posible que haya un caso de premisas verdaderas y conclusión falsa?
¡Consideremos todos los casos! Hay solo 4 casos posibles: A y B son ambas verdaderas, A
es verdadera y B es falsa, A es falsa y B verdadera, o ambas son falsas. Esto queda bien
representado en una tabla que tiene a las premisas listadas al lado de la conclusión (las
dividimos con una línea más gruesa):

A ∨ B ¬ A B
V V V F V V
V V F F V F
F V V V F V
F F F V F F
Válido!
17
Si completamos la tabla, de la manera que ya conocen, se verá de la siguiente manera:

A ∨ B ¬ A B
V V V F V V
V V F F V F
F V V V F V
F F F V F F

Podemos preguntarnos ahora, ¿hay algún caso en donde las premisas sean ambas
verdaderas y la conclusión sea falsa? Yendo fila por fila: (i) ese no es el caso, ya que la
segunda premisa es falsa; (ii) idem. a lo anterior; (iii) aquí ambas premisas son verdaderas
per la conclusión también lo es; (iv) aquí la primera premisa es falsa, con lo cual no estamos
ante un caso de premisas verdaderas y conclusión falsa.

Ejercicio 7.
a) Elabore tablas de verdad y determine la validez de las formas de razonamiento que
simbolizó en el ejercicio 3.
b) Elabore tablas de verdad para las siguientes formas de razonamiento y determine si son
válidas o inválidas.
i) H → CO H → CO
CO ¬CO
H ¬H
A → B B A
V V V V V
V F F F V
F V V V F
F V F F F
Inválido!

ii) A→B
¬B

18
¬A

iii) ¬(A ∧ B)
¬A ∧ ¬B

iv) A ∨ (B → (A ∧ ¬B))
B → ¬¬A
¬A

v) (A ∨ B) ∧ C
(A ∧ C) ∨ (B ∧ C)

6. Lógica y filosofía de las ciencias


¿Por qué nos interesa todo lo anterior en un curso de filosofía de las ciencias? Como vimos
en la primera clase, para los empiristas lógicos, la lógica era una herramienta fundamental
de análisis —tanto para lograr la eliminación de la metafísica como para clarificar el
significado de los términos científicos y permitir comunicar las teorías de manera más
clara. Podemos ahora precisar un sentido (entre muchos otros) en el que la lógica tiene
importancia para la metodología científica —será solo un adelanto, lo veremos en mayor
detalle la clase siguiente.
Las leyes e hipótesis científicas suelen ser enunciados generales, no describen hechos
concretos (p.e. “Juan se curó de un resfrío tomando vitamina C”) sino que son
generalizaciones acerca de clases enteras de hechos (“La vitamina C cura el resfrío”).
Además, suelen incluir términos que refieren a entidades inobservables (p.e. la vitamina
C). Ambas cosas hacen que determinar si una hipótesis científica es verdadera o falsa no se
pueda realizar de manera directa por observación, como sí puedo observar directamente
que hay un vaso de agua sobre la mesa.
Por tanto, para determinar la adecuación de las hipótesis científicas, es necesario deducir
de ellas algunas consecuencias cuya verdad/falsedad sí podamos constatar de manera
directa (como veremos más adelante, los empiristas lógicos llamaban a esto “consecuencias
observacionales”, las abreviaremos como CO). Es decir, no podemos observar directamente
si enunciados generales y con referencias a entidades inobservables (como “la vitamina C
cura el resfrío”) son verdaderos, pero sí podemos ver si se dan los hechos singulares que

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esa hipótesis predice que ocurrirán (p.e. Juan, que está resfriado, se curará si toma una
pastilla que contiene vitamina C).
Por tanto, sabemos que si es verdadera nuestra hipótesis H, entonces se dará cierta
consecuencia observacional CO (en nuestra terminología anterior, tenemos que H → CO).
Lo que resta hacer para poner a prueba a H es ver si se da CO o no. Tenemos dos resultados
posibles del experimento, que podemos representar como dos razonamientos:

H → CO H → CO
CO ¬CO
H ¬H

Ahora bien, como muestran los dos puntos del Ejercicio 7b), la segunda forma de
razonamiento es válida pero la primera es inválida. Es decir, hay cierta asimetría entre lo
que podemos concluir a partir del resultado del experimento. Si la CO que deducimos de la
hipótesis no se da, es posible concluir (por medio de un argumento deductivamente válido)
que la hipótesis es falsa. Sin embargo, si la CO se da, no es posible concluir que la hipótesis
es verdadera (al menos no de manera deductiva), ya que la primera forma de razonamiento
es inválida. La idea de que las hipótesis científicas se pueden refutar pero no verificar es
conocida como la asimetría de la contrastación. Nos adentraremos más sobre este punto en
la clase siguiente.

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