Leonor Ruiz Gurillo
Grupo Val.Es.Co.
La fraseología del español coloquial
A Sara y a Goyo,
a Goyo y a Sara
ÍNDICE
Introducción 1
1. Forma de las unidades fraseológicas 5
1. 1. Formalización de estructuras 5
1. 2. Naturaleza morfológica de los componentes 6
1. 2. 1. Palabras diacríticas en las unidades
fraseológicas 7
1. 2. 2. Anomalías estructurales en las unidades
fraseológicas 8
1. 2. 3. Conclusiones 9
2. Sintaxis 12
2. 1. Locuciones adverbiales 12
2. 1. 1. Como modificadores del verbo 12
2. 1. 2. Como modificadores de adjetivos y adverbios 15
2. 1. 3. Como modificadores oracionales 16
2. 1. 4. Los complementos de la locución adverbial 19
2. 1. 4. 1. Adyacentes adjetivales 20
2. 1. 4. 2. Adyacentes adverbiales 22
2. 1. 5. Otras funciones de la locución adverbial 23
2. 2. Locuciones verbales 23
2. 3. Unidades sintagmáticas verbales 27
2. 4. Locuciones adjetivales 29
2. 5. Locuciones nominales 31
2. 6. Enunciados fraseológicos 31
3. Pragmática 37
3. 1. Influencia de las unidades fraseológicas sobre la
argumentación discursiva 37
3. 2. Función conectora de las unidades fraseológicas 43
3. 2. 1. Conectores ilativos 43
3. 2. 2. Conectores metadiscursivos 45
3. 3. Función intensificadora de las unidades fraseológicas 46
3. 3. 1. En la vida 48
3. 3. 2. De verdad 52
3. 4. Función atenuante de las unidades fraseológicas 57
3. 4. 1. A lo mejor 58
4. Conclusiones 62
Apéndice I 64
Apéndice II 76
Bibliografía 78
ABREVIATURAS
DFEM VARELA, F. ; H. KUBARTH, (1994). Diccionario
fraseológico del español moderno. Madrid, Gredos.
DRAE RAE. (1992). Diccionario de la lengua española.
Madrid, Espasa Calpe.
DUE MOLINER, M. (1983). Diccionario de uso del
español. Madrid, Gredos.
OD objeto directo
OI objeto indirecto
UF unidad fraseológica
UFS unidades fraseológicas
USV unidad sintagmática verbal
USVS unidades sintagmáticas verbales
INTRODUCCIÓN
1. La fraseología puede considerarse una rama de la
lingüística, aunque ha sido habitualmente olvidada en las
investigaciones sobre las lenguas y, especialmente, sobre la
lengua española. El objetivo básico de este trabajo consiste en
analizar ciertas unidades fraseológicas (UFS) extraídas de la
conversación coloquial y de otras manifestaciones orales. No
obstante, se hace necesario, en primer lugar, situar el objeto de
estudio y acotarlo.
Aunque principalmente los lingüistas soviéticos (Cernyseva,
1973=1981; Telija, 1975; Isacenko, 1948; Pilz, 1981) han
considerado la fraseología como una disciplina autónoma de las
otras ramas de la lingüística como la lexicología o la
morfología, hoy en día, se considera más acertado partir de una
concepción interdisciplinar de la misma (Dobrovols´kij, 1991),
una vez superado el aislamiento al que fue necesaria someterla
para observar sus peculiaridades. Así, a la hora de hablar de
fraseología se examinará de forma integrada dentro de una
disciplina independiente cuestiones de morfología, de sintaxis,
de lexicología y semántica, de pragmática e, incluso, de
sociolingüística y psicolingüística. De este modo, una vez
observados sus mecanismos internos, puede determinarse su
relación con otras ramas. Esta perspectiva evita la visión de la
fraseología como un conjunto de anomalías e irregularidades
frente a la sintaxis o la semántica, por ejemplo, por lo que pasa a
tratarse como una disciplina con rasgos propios.
En consecuencia, la fraseología se estructura como rama
interdisciplinar con propiedades y rasgos intrínsecos. Dicha
disciplina se ocupa de las unidades fraseológicas (UFS), esto es,
desde una concepción estrecha, fundamentalmente de
locuciones y frases proverbiales y, en un sentido más amplio, de
refranes, dialogismos, aforismos, vocabulario técnico, frases
proverbiales, locuciones, fórmulas, … 1,.
Dos propiedades, la fijación y la idiomaticidad, determinan la
pertenencia de un sintagma2 a la fraseología por medio de
1
Ya en 1957 S. I. Ozegov estableció la existencia de dos fraseologías, según
se considere en un sentido más ancho o más estrecho. El lingüista observó
que no existía un criterio único de ordenación en la teoría soviética y que la
única característica común de las estructuras que acostumbran a englobarse
bajo este término es su estabilidad o fijación (apud Tristá, 1983b:68-70).
2
Y hablamos de sintagma o de otras estructuras superiores porque no
pensamos que pueda defenderse el concepto de UF cuando nos encontramos
ante palabras constituidas morfológicamente como tales. En consecuencia, no
apoyamos la concepción de que cualquier unidad, incluso léxica, puede ser
idiomática y, por consiguiente, constituir una expresión idiomática, tal y
ciertos rasgos que fundamentan la categoría como no discreta, es
decir, constituida por unidades que presentan algunos rasgos,
aunque no necesariamente todos, y que se estructuran en grupos
difusos, nunca en compartimentos estancos (Danes, 1966).
Por un lado, la fijación es la propiedad necesaria para hablar
de unidad fraseológica (UF). Puede comprenderse como
complejidad o estabilidad de forma y, adicionalmente, como
defectividad combinatoria y sintáctica. Por otro lado, la
idiomaticidad constituye la propiedad no necesaria de las UFS,
según la cual el significado de la estructura no puede deducirse
del significado de sus partes, tomadas por separado o en
conjunto. Así pues, tales propiedades definen la
fraseologización de una unidad, a través de un conjunto de
rasgos como la aparición de palabras diacríticas3 o anomalías
estructurales (a la virulé, a rajatabla, a la buena de Dios), la
presencia de rasgos fonéticos peculiares (ni fu ni fa, a tontas y a
locas), la imposibilidad de conmutar los componentes léxicos de
una UF (tomar el pelo --- *tomar el cabello), su imposibilidad
de permutación (a mí, plin --- *plin , a mí), la aparición de
metáforas o de otros recursos tropológicos en su constitución
(perder el tiempo, tirar la casa por la ventana), su motivación
(cerrar los ojos es una expresión motivada hoy en día, frente a
la falta de huellas referentes a su origen en la unidad a la virulé),
etc.
A este respecto, la fraseologización es el proceso por medio
del cual, gracias a la fijación en algún grado y en ocasiones a la
idiomaticidad, parcial o total, se constituye una UF (Ruiz,
1995a).
2. Aunque se analizarán locuciones de diversas clases
categoriales, unidades sintagmáticas verbales4 (USVS) y
como apoya Hockett (1956) y sus seguidores (véase especialmente Fillmore;
Kay; O'Connor, 1988).
3
Las palabras diacríticas cuya función es constituir y distinguir signos,
pueden provenir de estados arcaicos de la misma lengua histórica (en calzas
prietas), de otras lenguas históricas (dar en el quid), de otras lenguas
funcionales actuales de la misma lengua histórica (tener sus bemoles), de
apócopes, onomatopeyas o formaciones meramente fónicas requeridas por
juegos de rima y/o de ritmo (que patatín que patatán) y de realizaciones
virtuales, posibles en el sistema léxico actual, pero que se consideran
elementos únicos desde el punto de vista de las realizaciones normales
(moliente en corriente y moliente, polvorosa en poner pies en polvorosa)
(Zuluaga, 1980:102-103). Otros autores se han referido a ellas, como García-
Page (1990b) y (1991a), que las ha denominado palabras idiomáticas. En
este trabajo se preferirá el término de A. Zuluaga porque no produce
ambigüedad.
4
Adoptando el término para el español ofrecido por Martín Mingorance
distintos enunciados fraseológicos, primordialmente fórmulas
rutinarias, este trabajo se centrará en las locuciones adverbiales
y su relación con otras categorías como la locución verbal,
conjuntiva, prepositiva o la unidad sintagmática verbal (USV)5.
Se trata de una de las clases de locuciones peor estudiadas,
hecho que refleja el tratamiento del adverbio como auténtico
cajón de sastre de la gramática. Así pues, se incluirán unidades
como a rajatabla, a buenas, de golpe, de narices, en fin, a lo
mejor, de mucho cuidado, a flor de piel, de golpe y porrazo, en
primer lugar, en cuerpo y alma, de la noche a la mañana,
merienda de negros, echar un cable (a alguien), ver con buenos
ojos, sacar de quicio, tener en cuenta, darse un baño, a medida,
¡vaya chasco! ¡qué fuerte!, ¡madre mía!, el cuento de nunca
acabar, …
3. Estas UFS se han obtenido de un corpus de español oral,
constituido fundamentalmente por conversaciones coloquiales y
por otro tipo de grabaciones de la radio y la televisión. Ha de
advertirse que se investigan manifestaciones orales, por lo que
se excluyen, por ejemplo, las creaciones literarias que imitan lo
coloquial. Por consiguiente, el corpus de referencia viene
constituido por conversaciones coloquiales que pertenecen al
registro coloquial. A este respecto, el grupo Val. Es. Co. ha
establecido un método de reconocimiento de dicho registro que
gararantiza la coloquialidad de las muestras6.
En total, se dispone para el análisis de un corpus de 2546
fichas de 968 UFS diferentes7, con el que se espera abordar el
estudio de la fraseología en un registro de límites poco precisos
como es el coloquial que, como exponente más representativo
(1983), una unidad sintagmática verbal es un complejo sináptico constituido
por un verbo, que conserva exclusivamente valores morfológicos, y por un
nombre, unido al verbo de forma directa o por medio de una preposición, que
soporta el peso léxico de toda la expresión. Dicha unidad puede presentar por
lo general rasgos aspectuales, causativos, etc., diferentes a los de la unidad
simple por la que en teoría puede ser conmutable: tomar nota, hacer uso,
tener en cuenta, poner en tratamiento.
5
Una locución es una UF equivalente al lexema simple o al sintagma; puede
pertenecer a varios tipos categoriales: locuciones verbales (chafar la oreja---
”dormir”), adverbiales (en breve ---”brevemente”), etc. Un enunciado
fraseológico es una UF que equivale a un enunciado, por lo que generalmente
presenta autonomía sintáctica y entonativa. Siguiendo a Corpas (1997), puede
tratarse de una paremia ( las paredes oyen, por la boca muere el pez) o de
una fórmula rutinaria (hasta luego, a mí, plin, ya te apañaré).
6
A este respecto, véase Briz (Coord.) (Grupo Val. Es. Co.) (1995).
7
La identificación de las conversaciones coloquiales responde por ejemplo a
las claves [L. 15. A. 2] o [J. 82. A. 1], las grabaciones de radio, a [1-L. A] o
[2-L. B] y las de televisión a [JV-1] o [JV-2].
de la lengua oral, manifiesta una gran variabilidad de las
estructuras léxicas y en concreto de las fraseológicas.
5. Para su estudio nos basamos en un análisis que sigue la
clasificación propuesta por G. Wotjak (1983:63-67). Este
esquema nos parece el más adecuado porque no olvida aspectos
formales en beneficio de los funcionales ni nociones sintácticas
en detrimento de las pragmáticas. La carencia de estudios en
este sentido referidos a la fraseología española lo hace si cabe
más necesario. El análisis irá incorporando factores de diversa
condición que favorecerán la obtención de una visión conjunta
de las UFS, aunque no por ello desprovista de matices.
Así, el capítulo 1 se dedica al análisis de los esquemas
formales que se han encontrado en los sintagmas prepositivos
fraseológicos. Éstos conforman la mayor parte de los usos
registrados y constituyen funcionalmente locuciones
adverbiales, verbales, adjetivales y USVS. Su observación
permite obtener conclusiones acerca de la constitución de UFS y
facilita el estudio de los aspectos sintácticos, a los que se dedica
el capítulo 2. En éste no sólo se abordan las unidades recogidas
en el capítulo 1, sino también otras combinaciones como las
locuciones nominales o los enunciados fraseológicos. En el
capítulo 3 se analizan las funciones pragmáticas de la
fraseología y se ponen en práctica dichos análisis sobre algunas
locuciones: a lo mejor, de verdad y en la vida. Los apéndices
recogen la formalización practicada para los sintagmas
prepositivos fraseológicos y las claves de transcripción
empleadas.
1. FORMA DE LAS UNIDADES FRASEOLÓGICAS
1. 1. FORMALIZACIÓN DE ESTRUCTURAS
Han sido varios los intentos de descripción formal de las
UFS: desde los más atractivos y globalizadores del léxico-
gramática (por lo que a los sintagmas prepositivos fraseológicos
se refiere, fundamentalmente Danlos, 1981 y 1988; Gross,
1986b) hasta los estrictamente funcionalistas (Fleischer, 1982;
Gläser, 1986; Sick, 1992). En concreto, nos sirve de modelo la
propuesta de Aguilar-Amat (1990:830) que establece 12 grupos
principales donde el núcleo del nudo regido por preposición
viene rellenado por el símbolo C. Este símbolo representa una
constante, ya sea un sustantivo o cualquier otro elemento
sustantivado.
Desde esta perspectiva, los sintagmas prepositivos
fraseológicos responden al esquema formal Prep C, aunque
cabría diferenciar tres grupos básicos:
1. Los sintagmas prepositivos propiamente dichos, definidos por
la estructura formal Prep C, que aglutina cinco subgrupos:
1. 1. Prep C: a cuestas, con ganas, desde luego, en absoluto.
1. 2. Prep Det C: al tuntún, a la ligera, en el fondo, en la
vida.
1. 3. Prep C Adj: a duras penas, de viva voz, a marchas
forzadas.
1. 4. Prep C Prep C: a flor de piel, a la buena de Dios, en
menos de un periquete.
1. 5. Prep C Conj Prep C: de quita y pon, por hache o por
be, a las duras y a las maduras.
2. Las unidades fraseológicas verbales, que incluyen un verbo y
un complemento introducido por preposición. Se distinguen
las locuciones verbales (no dormirse en los laureles,
apuntarse a un bombardeo) de las USVS (estar a disposición,
poner a prueba) que constituyen UFS de carácter regular.
3. Los esquemas fraseológicos8, que representan moldes
formales a menudo diferentes de los de los sintagmas
prepositivos propiamente dichos, como C A C (cara a cara,
8
Un esquema fraseológico constituye un molde sintáctico rígido "cuyo
'relleno' o realización en el hablar está sometido a limitaciones de la libertad
de combinación sólo 'explicables' mediante el concepto de fijación
fraseológica. Se trata algo así como unidades fraseológicas constituidas
solamente por casillas libres y los elementos relacionales (gramaticales) fijos
que las unen” (Zuluaga, 1980:111).
día a día) o DE C EN C (de vez en cuando, de sorpresa en
sorpresa).
Tras la formalización practicada (véase Apéndice I), se ha
observado cuantitativamente que el modelo más empleado es la
forma simple Prep C de los sintagmas prepositivos
fraseológicos propiamente dichos, es decir, la estructura sin
determinantes ni otras extensiones: a bordo, a rebosar, con
gusto, de acuerdo, de balde, de hecho, en concreto, en general,
para empezar, por casualidad, sin duda, etc. Por otra parte, la
preposición más empleada es a, seguida por de y en. Esto
significa que abunda la estructura A C, como se demuestra en
locuciones como a sacos, a tiro, a malas, a oscuras, a morir,
etc., así como otras donde la constante manifiesta determinantes
o adyacentes: al alimón, al trote, al tuntún, a la inversa, al
parecer, a la desesperada, a la buena de Dios. La mayor parte
de estas locuciones constituyen categorialmente adverbios que
actúan como circunstanciales de modo en el ámbito del
predicado. No obstante, algunas de ellas funcionan como
modificadores oracionales o como nexos extraoracionales, como
se verá.
1. 2. NATURALEZA MORFOLÓGICA DE LOS
COMPONENTES
La mayor parte de las locuciones analizadas están formadas
con palabras habituales y corrientes de la lengua, aunque
determinadas UFS recogen alguna palabra diacrítica o cierta
anomalía estructural. Tanto en el caso de las palabras diacríticas
como en el de las anomalías estructurales se trata de una
irregularidad que no puede explicarse según las leyes
sincrónicas actuales, ya sea ésta léxica, morfológica, sintáctica,
... Se empleará la denominación de palabra diacrítica para las
irregularidades léxicas y la de anomalía estructural para las
morfológicas o sintácticas. Por lo general, este elemento
discordante resulta ser un marca externa, un índice de la
idiomaticidad y de la fijación de la UF en la que aparece.
1. 2. 1. Palabras diacríticas en las unidades fraseológicas
Las palabras diacríticas pueden tener diversos orígenes
(Zuluaga, 1980; García-Page, 1990b y 1991a; Corpas, 1997):
1). Provienen de otras lenguas funcionales dentro de la misma
lengua histórica. Se trata de lexemas que quedan restringidos
a una lengua funcional y que pueden ser desconocidos por el
usuario de la lengua general. Tomadas de lenguajes
específicos, han colaborado en la construcción de un sentido
trasladado en el complejo fraseológico. Estas palabras
diacríticas son las únicas que permiten que la combinación
fraseológica pueda tener un homófono literal en las
respectivas lenguas funcionales de las que proceden. Así, por
ejemplo, pronóstico reservado constituye una expresión
médica referente al estado de los pacientes, pero de
pronóstico reservado fuera de este lenguaje significa ‘de
dudoso resultado’, ‘de incierto o mal resultado’ o ‘peligroso,
amenazador’ (DRAE). Otras locuciones también contienen
palabras diacríticas que provienen del lenguaje marinero (a
bordo, irse al garete), del musical ( a tono), del culinario (en
pepitoria) o del lenguaje del juego (a boleo).
2). Provienen de estados arcaicos de la misma lengua histórica,
es decir, constituyen palabras que representan estados
diacrónicos anteriores y que han sobrevivido en UFS, como
de improviso, de postín, de repente o de marras.
3). Provienen de otras lenguas históricas, por ejemplo del latín
(a posteriori, cum laude, in extremis, in fraganti, in situ, para
más inri), o de otras lenguas romances como el catalán (a
granel) o el francés (a la virulé).
4). Provienen de realizaciones virtuales en el sistema que
únicamente se encuentran como formantes de UFS. Para la
creación de estas palabras se han empleado diversos
procedimientos, como la composición V+N9 (a
machamartillo, a rajatabla) o N+N (a mansalva), o la
derivación por medio de un prefijo (de antemano) o de un
sufijo, como -ete (en menos de un periquete), -illo (al dedillo)
o un supuesto -ndas (en volandas), o ambos procedimientos
derivativos a la vez (de rechupete).
5). Provienen de juegos fónicos, como al alimón, que tiene su
origen en las primeras palabras del estribillo de una canción
(al alimón, al alimón) con la que se llevaba a cabo un juego
9
La mayor parte de estos compuestos suelen aparecer en singular. El
elemento subordinante más frecuente es a (García-Page, 1991a:245).
donde los participantes se dividían en dos bandos (DRAE); al
tuntún, posible onomatopeya que reproduce el ruido de un
tambor; a la trágala, que tiene su origen en una canción con
que los liberales españoles zaherían a los partidarios del
gobierno absoluto durante el primer tercio del siglo XIX,
canción que comenzaba con las palabras "Trágala, tú,
servilón" (DRAE); con retintín, derivado de retiñir,
modificado por onomatopeya; de chiriví, proveniente del
enunciado fraseológico chiriví que te vi; de extranji, apócope
de extranjía; de pe a pa, surgida por onomatopeya; de trinqui,
creación extraña a partir de trincar, término de origen
marítimo; en un plis plas, proveniente de onomatopeya,
creada por apofonía; por lo bajini, a partir de bajo,
deformado por juego fónico; etc.
En los cuatro últimos grupos la palabra o palabras diacríticas
actúan con mayor fuerza como índices de la fijación y la
idiomaticidad del sintagma, ya que en estos casos es imposible
que la UF pueda tener un homófono literal que refleje, por
ejemplo, cómo se pasó del sentido literal al figurado. En el
primer grupo, en cambio, existe la posibilidad de hallar un
homófono literal dentro de la misma lengua histórica, aunque
referido a uno de los lenguajes técnicos. En consecuencia, las
palabras diacríticas provenientes de diversas lenguas funcionales
dentro de la misma lengua histórica no tienen una gran
influencia en el grado de fijación y de idiomaticidad que
presente la construcción. Asimismo, estas UFS manifiestan un
cierto grado de motivación, ya que el usuario puede prever, de
forma más evidente que en otros casos, el supuesto origen de la
unidad. Así por ejemplo, la ya mencionada de pronóstico
reservado, que deriva de la expresión médica pronóstico
reservado, resulta prácticamente transparente aun sin tener
noticia de su origen.
1. 2. 2. Anomalías estructurales en las unidades
fraseológicas
En el corpus registrado sólo han aparecido anomalías
morfológicas, pero no se han encontrado otro tipo de
irregularidades como las sintácticas, presentes por ejemplo en
las locuciones a ojos vistas o a pie juntillas, donde la anomalía
se debe a la falta de concordancia de sus formantes. Para las
anomalías morfológicas, a pesar de que se aplicará una
diferenciación basada en nociones como género y número, se ha
de advertir que estos supuestos morfemas pierden su valor
funcional en las combinaciones fraseológicas, es decir, no
mantienen una oposición: a la buena de Dios no se opone a *al
bueno de Dios, ya que esta expresión fraseológica no existe. Por
otro lado, resulta curioso que tan sólo dos de las UFS que
manifiestan palabras diacríticas, en volandas y a la trágala,
evidencien también anomalías estructurales. Pueden hallarse en
español, sin embargo, muchas otras unidades en las que se
superponen ambos fenómenos, aunque hoy en día una gran parte
de ellas están en desuso, como a la topa tolondro.
Las anomalías encontradas tienen que ver con la aparición en
femenino, ya sea en singular o plural, de ciertos componentes de
la UF, sin que exista una verdadera razón (de concordancia o de
otro tipo) para ello. Por tanto, pueden diferenciarse dos grupos
principales; el primero de ellos hace alusión a una anomalía en
femenino singular y el segundo a una anomalía en femenino
plural:
-Anomalía en femenino singular, que puede manifestarse por
medio de un determinante femenino que modifica a un
sustantivo masculino (a la trágala), por medio de un
determinante femenino que concierta con un adjetivo (a la
buena de Dios, a la corta, a la corta o a la larga, a la
desesperada, a la inversa, a la larga, a la ligera, a la mínima, a
la primera, a la primera de cambio, a la tremenda, a la vuestra)
o por medio de un pronombre (a la que cae, a la que salta).
-Anomalía en femenino plural, ya sea por hallarse el adjetivo
en femenino plural (a malas, a medias, a mis anchas, a oscuras,
a palpas, con segundas, de buenas, en volandas, ir a por todas,
por una de aquellas, por una de estas), por encontrar un
determinante concertado con el adjetivo (a las duras y a las
maduras, a las tantas, a unas malas, por las malas) o por la
presencia de un pronombre (con todas las de la ley).
1. 2. 3. Conclusiones
Tal y como se ha observado, determinadas locuciones
presentan anomalías que pueden ser léxicas (palabras
diacríticas) o de otro tipo (anomalías estructurales). No obstante,
es cierto que algunas de ellas escapan a esta distinción, ya que
incluyen en su formación ambos procedimientos y, debido
principalmente a su falta de motivación, resulta complejo
discernir entre tales irregularidades o explicar su procedencia.
Estas anomalías se relacionan estrechamente con un rasgo
que contribuye asimismo a la fijación: la aparición de
peculiaridades fonéticas en UFS, como la rima o los fenómenos
de ritmo. A menudo coinciden los tres o dos de ellos en una
misma unidad, como se observa en la tabla [(1) palabras
diacríticas; (2), anomalías estructurales; (3), rasgos fonéticos
peculiares)]:
LOCUCIÓN 1 2 3
a la trágala sí sí sí
en volandas sí sí no
al alimón sí no sí
al tuntún sí no sí
con retintín sí no sí
de chiriví sí no sí
por lo bajini sí no sí
en un plis plas sí no sí
por activa o por pasiva no sí sí
a las duras y a las maduras no sí sí
Tan sólo en el primer ejemplo coexisten los tres rasgos: a la
trágala es una creación analógica, tal vez a través de a la virulé,
que adquiere en el contexto el significado de
‘desordenadamente, sin previa decisión’. Se trata de una
locución con anomalías, ya que el sustantivo, trágala, palabra
diacrítica, es masculino, aunque aparece en femenino como
manifiesta su concordancia con el artículo la, probablemente en
correspondencia con la locución que le sirve de base. Además,
la palabra trágala revela peculiaridades fonéticas, pues, por un
lado, remite implícitamente a un canción y, por otro, muestra la
repetición del mismo fonema vocálico. También chiriví, que
constituye la base de la creación analógica de chiriví remite a un
dicho, chiriví que te vi, que evidencia la rima entre sus
componentes y la repetición de fonemas vocálicos. Este último
rasgo se mantiene en la locución analizada. Igual procedimiento
habría que resaltar en retintín, que aprovecha para su creación
lúdica la repetición de fonemas, recurso que también se emplea
en la producción de al alimón, al tuntún o por lo bajini. Por otra
parte, a las duras y a las maduras y por activa o por pasiva, que
presentan un femenino anómalo, emplean como mecanismo de
creación tanto la rima consonante como la relación antonímica
entre sus componentes. Por último, la locución en un plis plas
recoge la fórmula por excelencia de la apofonía onomatopéyica,
i-a, según Morawski (1929).
Igualmente, tanto a la trágala como en volandas son las
únicas unidades que presentan coincidencia de anomalías
léxicas y estructurales, aunque en la segunda no aparece ningún
rasgo fonético peculiar.
Así pues, las anomalías, tanto léxicas como estructurales,
contribuyen a la fijación de la UF, especialmente si éstas se ven
reforzadas por procedimientos de rima y de ritmo.
Por otro lado, uno de los procedimientos anómalos
examinados, el de añadir a la preposición a un artículo
determinado femenino la, conforma una manera de ejecutar una
acción, es decir, el resultado es una expresión de modo: a la
virulé, a la trágala, a la desesperada, a la corta, … Este
mecanismo no se encuentra tan sólo en expresiones anómalas,
sino también en otras que responden al mismo esquema formal,
A DDef C, como a la vez, a la espalda, a la expectativa, etc., o
en las que refresentan la estructura simple A C: a golpes, a
gusto, a diario, a granel, a gritos, etc. En consecuencia, una
gran mayoría de las locuciones que conforman esos esquemas
formales, presenten o no anomalías estructurales, se emplean
como adverbios de modo. Representan en parte a las locuciones
conocidas tradicionalmente como modos adverbiales, grupo
bastante abundante dentro de nuestros materiales, ya que un
gran número de las encabezadas por a se incluyen en este grupo:
a cuestas, a gritos, a gusto, a hombros, a pedazos, a sacos, a
duras penas, a largo plazo, a la vez, a la espalda, a la
expectativa, al pie del cañón, a la buena de Dios, a bombo y
platillo, …
2. SINTAXIS
2. 1. LOCUCIONES ADVERBIALES
Como buena parte de los lingüistas han venido reconociendo,
el adverbio es en origen un nombre inmovilizado en género y
número. Ahora, todavía o los adverbios en -mente constituyen
ejemplos de la lexicalización que dos o más unidades han
sufrido para convertirse en una sola palabra. Antiguas
locuciones como enfrente o enseguida manifiestan también
estados de ese proceso, mientras que locuciones actuales como
al lado, sobre todo o en medio podrían alcanzar en un futuro un
grado de lexicalización similar al de aquéllas. Estos son sólo
algunos ejemplos de cómo un nombre o cualquier otra palabra
sustantivada puede llegar a fusionarse en un único lexema con
una preposición y, eventualmente con otros elementos, y
convertirse en un adverbio. Pero hasta que el proceso de
lexicalización esté concluido, debe hablarse de locuciones y
estudiarlas como combinaciones fijas de palabras con forma de
sintagma y comportamiento de lexema.
La locución adverbial, del mismo modo que el adverbio
simple, constituye una categoría que puede complementar a toda
una oración, a un verbo o, como modificador terciario, a un
sustantivo, a un adjetivo o a otro adverbio. Igualmente, puede
recibir a su vez modificaciones de otros complementos. En su
funcionamiento sintáctico manifiesta coincidencias con otras
clases de palabras, como la conjunción, la preposición o el
adjetivo.
2. 1. 1. Como modificadores del verbo
Las locuciones adverbiales pueden complementar al núcleo
del predicado. Cuando funcionan de este modo, establecen
diversos vínculos con el núcleo verbal. Unas veces la relación es
estrecha, de manera que existe solidaridad entre el verbo y su
complemento, y otras, dado su carácter de circunstantes,
modifican al predicado sin establecer una peculiar relación
sintáctico-semántica con él. Esto último puede observarse en los
siguientes ejemplos:
-La locución en público modifica a decir y es marginal en (1)
y algo similar ocurre con a medias, que modifica a beber sin
establecer con él ninguna relación especial en (2)10:
(1)
B: ¿usted es médico? dígamelo
A: no yaa- he dicho/ cuarenta mil veces en público que no soy médico
[2-L. B]
G: fui a pedir otro tío y le digo nano/ espérate hombre si quieres
(2)
pides tú otro no no no/ digo mira tío coges cinco mil pelas y te
comprar algo nos bebemos a medias el que yo he pedío y después te
compras un cubalitro
[L. 17 . A. 3+B. 1], L. 89
No obstante, algunos complementos mantienen con el verbo
una relación más estrecha, por lo que ya no pueden considerarse
marginales. El verbo selecciona diversas locuciones que
completan su significación, de manera que se establece una
especie de selección léxica entre ambos. En esta circunstancia se
encuentran las locuciones que complementan a verbos de
estado, a verbos de lengua, a verbos de percepción, etc. Se ha de
resaltar que las locuciones adverbiales que manifiestan esta
correspondencia son precisamente las de modo o manera y no
las temporales o locativas. Veamos los ejemplos más
representativos:
-Determinadas unidades conviven con verbos que se pueden
llamar de conocimiento, aunque cada una de ellas establece una
selección particular. De este modo, mientras que de memoria
podría aparecer con “saber”, “conocer”, “recordar”, “aprender”,
“decir”, “hablar” o “repetir”, en teoría podría aparecer con
“saber” o “conocer”, y en voz alta con “leer”, “pensar”, “decir”,
“hablar” o “repetir”. En los ejemplos se encuentran decir de
memoria (3), saber de memoria (4) o leer en voz alta (5):
10
Para los signos de transcripción empleados, véase Apéndice II.
(3)
Tip: no acaba aquí la cosa/ además lo está diciendo de memoria (RISAS)
[JV-2]
(4)
Enma Ozores: no me ha- no me ha dao el guión ninguno de los dos/ pero
me sé el guión de memoria/ me sé de pe a pa me sé lo- pues todo
todo todo
[JV-1]
(5)
L: y su tía estaba allí con el carné/ y como no sabe leer mucho pues lo
leía en voz alta y despacio
[L. 15. A. 2], L. 1275
-Otras locuciones se combinan con verbos de percepción,
como de cerca, de lejos, por lo bajini, … Así por ejemplo, de
cerca se combina con “ver” (6) o por lo bajini con “escuchar”
(7):
(6)
J: eso sí que mucho con el bar ¡ay qué pena! no ¡qué pena! digo el que
está fuera lo dice ¿no pero el que lo vea de cerca no sabe lo que es
[L. 21. A. 2], L. 392
(7)
B: bueno no estará de más ee- que nos comentases algunos de los
rumores que en este momento se pueden escuchaar por lo bajini por
supuestoen el ayuntamiento de Valencia
[3-L. A]
-Buena parte de las locuciones registradas aparecen con
verbos de estado, como “estar”, “dejar” o “quedarse”, pese a que
los significados de las locuciones son diversos: a cuadros, de
piedra, con la boca abierta, con un palmo de narices, de mal
humor, de perfil, de plantón, en blanco, en el aire, … Así, se
han hallado las combinaciones quedarse de piedra (8) o
quedarse en blanco (9):
(8)
L: lo que pasa que me quedé/ un poco de piedra pero es que// yo me
quedé de piedra porque es que ((me sentó mal))
[L. 15. A. 2], L. 544
(9)
C : dice no quee- dice que se quedó completamente/ en blanco
[M. 62. A. 1]
Así pues, se observa una estrecha relación entre ciertas
locuciones de modo y los verbos de estado. Este hecho repercute
en la fijación de las UFS, ya que muchas de ellas pueden tratarse
como verbales en lugar de como adverbiales, como por ejemplo,
quedarse de piedra o quedarse en blanco. Con todo, esta
correspondencia no implica que tales locuciones se asocien
únicamente a estos verbos, sino que ésta parece la tendencia más
habitual. Así por ejemplo, de lejos aparece también en los
ejemplos recogidos con vivir y adquiere un sentido metafórico.
-Por otra parte, a veces se establecen oposiciones entre dos
locuciones similares, ya que cada una de ellas funciona sólo con
un determinado grupo de verbos, como ocurre con a pie, que
aparece con verbos de movimiento, frente a de pie, que se
encuentra junto a verbos de estado. Nótese cómo en ellas las
preposiciones conservan todavía sus valores sintagmáticos y
paradigmáticos:
(10)
C: no las papas se pueden comer de pie// luego para el bocata me
sentaré/ déjame una
[H. 38. A. 1], L. 15
(11)
C : yo- yo me acuerdo yendo a- al instituto íbamos ee- con el autobús/ y
lo subieron no recuerdo la cantidad pero/ a lo mejor una peseta [pero
una pesetados pesetas/ lo que fuera que también en aquellos
tiempos=]
J : [síi claro/ es que
también estaba más bajo]
C : =sí/ yy- yy todo el mundo a pie/ al instituto
[M. 62. A. 1]
2. 1. 2. Como modificadores de adjetivos y adverbios
La locución adverbial también está capacitada para actuar
como adyacente de un adjetivo o de un adverbio.
1). Modifica a un adjetivo al que, por ejemplo, puede
intensificar:
(12)
A : pero como no vayas a Alicante es el mismo rollo que yendo a
Orihuelaa / esa carretera ahora es ((irrebasable))§
C: §ees- oo- malo con ganas
[B. 40. A. 1]
2). Modifica a un adverbio:
(13)
E: sí es que el amor te puede (( ))// mira yo he tenido un caso en
concreto aquí y funciona superbién
[L. 15. A. 2], L. 649
Por otra parte, cuando la locución adverbial complementa a
un adverbio puede hacerlo como aposición, especificando y
acotando su sentido. Se trata en general de elementos fóricos
(así, aquí, allí) que necesitan una explicación. Así ocurre en
contextos como allí al fondo, así a palo seco, así de improviso,
aquí al lado, ahí en público. En algunas ocasiones la
combinación sirve para atenuar lo dicho:
(14)
A: ((…)) el primer chorro fue a parar allí al fondo no me dio ni tiempo a
levantarme de la silla
[L. 17. A. 3+B. 1], L. 145
(15)
C: = unos pimientitos o algo/ pero el bacaladito ese así/ a palo seco/ sin
calentar ni nada/ tampoco// si ((bate)) un poquito de pistito§
[G. 68. A. 1+G. 69. B. 1], L. 1088
2. 1. 3. Como modificadores oracionales
El adverbio puede superar sus funciones propias de
circunstante del predicado y actuar complementando a todo un
enunciado.
1). Determinados adverbios se especializan en la
complementación oracional y actúan sobre el modus. Las
locuciones que pueden llamarse de afirmación y/o de negación,
adoptando una terminología establecida, modifican
habitualmente a todo un enunciado. De igual manera, se
encontrarían en esta situación las locuciones de duda: a lo
mejor, de acuerdo, desde luego, en absoluto, en la vida, por
descontado, por supuesto, sin duda y sus variantes, sin duda
alguna, sin ninguna duda, sin lugar a dudas, …
(16)
C: a lo mejor tenía dos meses después de la incubadora
[G. 68. A. 1+ G. 69. B. 1], L. 487
(17)
V: ((…)) yy bueno/ pues ahí estuvo l'agente de servicio y l'agente de
servicio desde luego es una mujer enterada/ la tal María ésta/ es una
mujer enterada
[J. 82. A. 1], L. 280
(18)
C : pero son fotografías
((…))
C : y de verdad yo no- no sé cómo lo hace/ o sea ees/ eee como si fuera/
sin duda utiliza flas
[M. 62. B. 1]
Asimismo, estas locuciones pueden funcionar como los
adverbios de su misma clase, es decir, pueden actuar como todo
un enunciado. Así ocurre en (19), donde la combinación sin
duda manifiesta independencia sintáctica y entonativa:
(19)
Durán: a mí lo que me gustaría poder/ opinaar sobre las cosas que hace el
señor fiscal general del estao/ antes de que las hiciera/ alguna a lo
mejor no la hacía como la ha hecho sin duda
[JV-2]
Es de resaltar que la mayor parte de las locuciones de este
grupo presenta un significado idiomático que poco o nada tiene
que ver con el literal. La configuración idiomática ha
contribuido a la especialización sintáctica sufrida por estas
unidades como adverbios de frase.
2). Al margen de este grupo se halla un conjunto de
locuciones categorialmente adverbiales que con bastante
frecuencia actúan como modificadores oracionales y que
repercuten también sobre el modus, es decir, declaran que el
juicio emitido debe considerarse verdadero (de verdad), que es
una suerte o una desgracia que sea así lo que se dice (por
desgracia, por suerte, por suerte o por desgracia), que ya era
hora de que algo ocurriera (por fin), etc. Se han encontrado las
locuciones al final, de verdad, en fin, en principio, en realidad,
por desgracia, por fin, por lo visto, por si acaso, por suerte, por
suerte o por desgracia, sobre todo, … Buena parte de ellas son
conmutables en el sistema por adverbios en -mente y aportan
valoraciones similares a las del adverbio simple. Dentro de estas
valoraciones pueden marcarse diversos apartados:
2. a). Determinadas locuciones actúan sobre el modus, pero
sin aportar a priori un juicio de valor: al final, de momento, en
fin, en principio, en total, por fin, por lo visto, …:
A : digo ésta por no sé quién PUM ésta por no sé cuántos toma/ ésta
(20)
por lo que me han hecho ésta mañana/ si pudieses coger a veces a
alguno d'esos críos que dices son PUÑETEROS dices lo cojo y lo
estampo contra la pared pero no te reprimes (( )) y todo eso lo vaas-
lo vas amontonando y al final dices fuera/ (°que lo dejen°) ((que no
me preocupen))/
[JS. 76. A. 1]
(21)
A : yo qué sé yo veo a mis- a mi padre que con eso de la jubilación/ que
se lo han arreglao bastante bien eel
J : por fin se ha jubilado ya ¿no?
A : LLEVA UN AÑO CON LA BROMA/ lleva una año/ cincuenta y
cinco años se jubiló
[JS. 76. A. 1]
(22)
M : señor (( )) editores y va y se acerca/ y empieza a traducir de
intérprete/ los ingleses le dicen que si su padre es inglés o su madre/
que cuánto tiempo ha estao en Inglaterra
E : y contesta que cuatro días11
M : por lo visto/ tiene el acento- es que tiene buen oído
[U. 45. B. 1]
2. b). Otras locuciones actúan como modalizadores de la
actitud del hablante: de verdad, en realidad, por desgracia, por
suerte, por suerte o por desgracia, sobre todo, … Así lo
manifiestan los siguientes ejemplos:
11
Entre risas.
(23)
P.: porque el niño en realidad no es tonto yyy no- aunque dé la sensación
de- de estar alucinado
[L. 28. A. 4], L. 76
(24)
A: ((…)) y esto la medicina por desgracia no lo tiene muy en cuenta/
(en)tonces usted me dice yo estoy en la ciencia/ la ciencia por
desgracia hoy día ee- ee también ee- se atribuyee o vive funciona
desde muchos planos dogmáticos
[2-L. B]
(25)
Tip: yo soy cristiano/ y sobre todo creo que los cristianos debemos evitar
no a la probeta sino dar limosna a las probetas y a los probetes
¿ustedes qué opinan?
[JV-2]
Por lo que a las unidades de este segundo grupo se refiere, se
observa que su posición en el enunciado es variable, ya que, en
general, tanto podrían aparecer en posición inicial, media o
final. En (21), (22) y (25) por fin, por lo visto y sobre todo se
hallan en posición inicial. En los ejemplos (23) y (24), las
locuciones en realidad y por desgracia dividen el enunciado en
dos. Asimismo, como las unidades del grupo 1, también pueden
actuar de forma independiente.
Otro hecho que debe destacarse es la incidencia del
significado léxico de la locución sobre su empleo. A diferencia
de las locuciones del primer grupo, la mayoría de las que se han
analizado en este apartado son parcialmente idiomáticas y
conservan parte del significado literal de sus formantes. Así, de
verdad, por desgracia, por fin, en realidad,… no han perdido la
conexión con los lexemas que sirvieron para su creación y
mantienen, a nivel paradigmático, ciertas relaciones con
formaciones paralelas en -mente.
Todos estos factores influyen de uno u otro modo sobre la
intensificación, la atenuación, etc., que aportan al enunciado e
intervienen de forma decisiva en su proyección pragmática.
2. 1. 4. Los complementos de la locución adverbial
Se han registrado dos tipos de modificaciones posibles para
las locuciones adverbiales: algunas de ellas pueden exigir a
veces un adyacente, un adjetivo o un sintagma prepositivo
encabezado por de, mientras que en otras ocasiones reciben la
modificación de un adverbio.
2. 1. 4. 1. Adyacentes adjetivales
Ninguna locución adverbial exige de por sí un adyacente,
pero ello no impide que en un contexto dado puedan aparecer.
Así por ejemplo, en el corpus registrado se encuentran algunos
adjetivos o algunos sintagmas prepositivos que funcionan como
adyacentes. A nuestro entender, las locuciones que presentan un
complemento con forma de sintagma prepositivo se hallan en el
tránsito de la categoría adverbial a la prepositiva pues, aunque
son bastantes los empleos con adyacentes, todavía se encuentran
otros sin este complemento. Con cierta frecuencia, pese a la
aparición del complemento prepositivo, la locución se revela
como estrictamente adverbial, como en (26), donde a estas
alturas viene complementada por el sintagma de curso:
(26)
J : ¿a estas al[turas de curso?]
C: [mira salió]/ sí/ a estas alturas de curso// yyy esta mañana
llego/ bueno ¿lo habéis leído/ (°lo habéis hecho°)?/ ¿qué había que
leer?
[M. 62. A. 1]
Por otra parte, ciertas unidades suponen una transición de la
categoría adverbial a la prepositiva. La locución en plan
presenta adyacentes en todos los usos recogidos, ya sean
adjetivos (chunga, paupérrimo), ya sintagmas prepositivos (de
cachondeo, de recogerse). Aunque no han sido registradas,
también pueden encontrarse en la lengua actual las variaciones
en ese plan o en un plan. Ello conduce a creer que se trata de
una locución adverbial con casillas vacías que se completa de
diversas formas en el contexto. En la misma situación se
encuentra a título que se complementa siempre con un adjetivo
(provisional, en el corpus, aunque podrían aparecer otros como
personal, privado, etc.).
También las unidades que se examinarán seguidamente
presentan esta condición. Se trata igualmente de locuciones con
casillas vacías que se rellenan con determinantes o con
adyacentes prepositivos. Estas locuciones están muy próximas a
las prepositivas ya que, pese a que manifiestan usos propiamente
adverbiales cuando rellenan la casilla vacía con un
determinante, también presentan otros donde completan dicha
casilla con sintagmas prepositivos, por lo que se aproximan al
empleo de locuciones como en aras de o en son de, que no
funcionan sin dicho índice preposicional. Es el caso de
locuciones como por parte, a juicio, al lado, en contra, en
medio. No obstante, se detectan diferencias entre ellas. Mientras
que las dos primeras no pueden funcionar sin complemento, ya
sea un determinante posesivo (por mi parte, a tu juicio), ya otro
tipo de adyacente prepositivo (a juicio del presidente, por parte
del ministro), en contra o en medio funcionan sin necesidad de
estos adyacentes prepositivos, aunque no es extraño que en
muchas ocasiones puedan aparecer (en contra de tu opinión, en
medio del campo). Por otro lado, no pueden admitir otro
determinante que no sea ø12, frente a lo que ocurre con las
locuciones por parte y a juicio. La locución al lado se hallaría
en un lugar intermedio entre los dos grupos esbozados (por
parte, a juicio / en contra, en medio), ya que, aunque funciona
con autonomía, también es frecuente que intercambie su
determinante (a mi lado, a tu lado), o se vea modificada por
adyacentes prepositivos (al lado del restaurante). En el
siguiente ejemplo puede observarse cómo al lado aparece con
modificadores y sin ellos, si bien éstos son derivables del
contexto:
(27)
D: a[demás vive al lao de tu casa]
A: [pues po- ¿tiene novio?] ¿tiene [novio?]
D: [sí]§
B: § ¿al lao de mi casa dónde?
13
D: donde está el mercado/ al lao del Carchofa §
B: § ¡joder! pues ya no es al lao de
D: HOMBREE má- más cerca que la mía sí [está]
mi casa
B: [(RISAS)]
D: (RISAS)
B: al lao de mi casa es el patio de al lao nano
D: hombre/ aaa al lao de tu casa/ tienes cien metros
B: [la conoceré de vista]
D: [¿donde comPRAMOS laa] la bebida en- eel sábado pasao?§
B: § sí§
D: § al lado vive
[H. 38. A. 1], L. 169-185
En la secuencia mostrada, la locución al lado aparece ocho
veces: una vez sin modificadores, seis veces con modificadores
y una vez funcionando como adyacente por medio de la
preposición de. Éste y otros ejemplos aparecidos en el corpus
nos hacen concluir que, pese a que se trata de una locución
12
No obstante, en medio cuenta con otras variantes más libres, en el medio y
en todo el medio, aunque no puede aceptar otros determinantes.
13
Se trata del nombre de un bar.
categorialmente adverbial, se encuentra en proceso de
transformación a prepositiva, del mismo modo que por parte, a
juicio, en contra o en medio.
2. 1. 4. 2. Adyacentes adverbiales
La locución adverbial puede ser modificada también por un
adverbio. Así por ejemplo, es complementada por un adverbio
en -mente en (28) y (29):
(28)
E: ((…)) yo por ejemplo- a mí me repugna laa homosexualidad/ yo estoy
totalmente en contra//
[L. 15. A. 2], L. 723
(29)
C : dice no quee- dice que se quedó completamente/ en blanco
[M. 62. A. 1]
-También puede ser modificada por otro adverbio, como en
los empleos más a fondo, más a gusto, muy de lejos, muy en
serio:
(30)
A : el- cuando el nano que es ese chavalíin/ vaa busca informacióon
hace su trabajito su proyectito y lo expone/ eestá mucho más a
gusto/ que si van las marujas de laa- de Iber a venderte OLLAAS
[JS. 76. A. 1]
(31)
G: ((…)) al principio se lo tomó muy en serio ¿no? o s(e)a pero sin ir a la
autoescuela para nada
[L. 15. A. 2], L. 1216-1217
-De la misma manera, puede ser otra construcción la que
complete el sentido de la locución, como ocurre con un poco en
(32):
(32)
A : Gala parece que está un poco en baja/ en baja forma ¿no? porque
desde luego no sale así mucho nii
[B. 40. A. 1]
2. 1. 5. Otras funciones de la locución adverbial
Además de los empleos analizados, se dan otros usos que
poco tienen que ver con el carácter adverbial de la combinación.
-Una locución adverbial puede funcionar por trasposición
como adyacente:
(33)
D : ir Salva y tú dice Salva dice yo estoy (( )) Salva se pone elegimos a
una- elegimos a nosotros mismos/ yo elijo/ yo elijo a éste de al lado/
después de haberme elegido a mí nos vamos de viaje juntos
[M. 64. A. 1]
-o como atributo:
(34)
J : y éste es el Cada dos por tres
A : ésa es la nueva ya la nueva edicióon
J : Cada dos por tres NUESTRA revistaa/ si yoo de nuestra revista
tiene mucha tradición
[JS. 76. A. 1]
2. 2. LOCUCIONES VERBALES
Las locuciones verbales actúan como los verbos simples, por
lo que su función es la de núcleo del predicado y, como tal,
pueden constituir un enunciado. El verbo establece vínculos con
ciertos argumentos exigidos por él, como el OD o el OI, pero
también con algunos otros complementos, como los llamados
suplementos (Alarcos, 1990). Cuando se establece una
selección entre el verbo y el complemento, se lleva a cabo un
proceso de fraseologización que transforma el sintagma libre en
un combinación fija de palabras: meter cizaña, traer cola, sacar
de quicio, ver con buenos ojos.
Por lo general, los verbos que vienen acompañados de un
sintagma nominal se comportan, en cuanto a la valencia se
refiere, de forma distinta a aquéllos que se completan con un
sintagma prepositivo. Los primeros suponen una
reestructuración de la valencia que el verbo, tomado de forma
libre, exigiría. Los segundos no presentan dicha
reeestructuración. En consecuencia, pueden diferenciarse dos
grupos principales de locuciones verbales:
1). Las formadas por verbo+sintagma nominal.
2). Las formadas por verbo+sintagma prepositivo.
1). Las primeras rellenan de forma fija la selección que el
verbo lleva a cabo de un complemento. Gracias a las
propiedades de fijación e idiomaticidad, dicho complemento se
convierte en parte del fraseologismo, de modo que ya no se trata
de un objeto cualquiera, sino del objeto necesario para construir
una UF. Teniendo en cuenta los verbos que forman parte de
estas locuciones, se pueden distinguir en los materiales
registrados:
1. a). Verbos que exigen un OD rellenado de forma fija: chafar
la oreja, meter baza, meter cizaña, meter cuchara, no pegar
ni chapa, traer cola. Se trata de locuciones intransitivas, a
pesar de que los verbos que las componen, considerados
como libres, exigen la presencia de un OD:
(35)
A: ¿adónde vais? ¿a chafar la oreja? Yo de pensar que me quedan aún
aquí dos horas
1. b). Verbos que exigen OD y OI: dar la coña (a alguien), dar
la matraca (a alguien), echar un cable (a alguien), lanzar
cabos (a alguien). En estos casos, la valencia del verbo
tomado como libre se respeta en la estructura sintáctica de la
nueva unidad, aunque el OD ya no es considerado como tal,
sino como formante de la UF. Por otra parte, el OI se
mantiene como libre y, pese a que es el formante verbal el
que lo exige (dar algo a alguien, lanzar algo a alguien),
modifica a toda la UF en conjunto, es decir, a la suma de
verbo+OD. En consecuencia, la nueva unidad se manifiesta
como intransitiva y presenta la pérdida de un actante:
(36)
B: necesitaban un peón, ¿no?
A: ¿un peón? un ayudante// alguien que les eche un cable
1. c.). Verbos que exigen un OD de forma fija y la UF en
conjunto selecciona un OI libre: comerle la cabeza (a
alguien), comerle el tarro (a alguien), comerle la bola (a
alguien). A diferencia de las locuciones arriba mencionadas,
se trata de UFS cuyo verbo exige únicamente un OD que
pasa a ser considerado como formante del nuevo
fraseologismo. Esta nueva unidad significativa exige la
presencia de un OI libre que la mayor parte de las veces se
manifiesta de forma pronominal en la constitución del
fraseologismo:
(37)
qué es la fonética
A : te come el tarro que si la fonética y tal y que si la fonética/ no sabes
2). En este segundo grupo, la aparición del complemento
obligatorio encabezado por una preposición no reestructura la
valencia verbal, sino que el sintagma prepositivo lo rellena de
forma fija. Así por ejemplo, verbos como apuntar o dejar que
exigen un objeto directo, pueden aparecer como apuntarse a y
dejar de, es decir, como núcleos verbales que exigen un
suplemento propio (Alarcos, 1990)14, puesto que estos verbos
han sustituido su implemento por un suplemento. Este
suplemento puede ser libre (apuntarse al concurso, dejar de ir a
los conciertos) o puede convertirse en un complemento fijo por
medio de las propiedades de fijación e idiomaticidad (apuntarse
a un bombardeo, dejar de lado).
Si el verbo concebido de forma libre exige un suplemento y
también un OD, esta circunstancia se respetará en la nueva
unidad. Sacar, por ejemplo, se completa con un OD (algo o a
alguien) y con un suplemento inherente o adverbial15 (de
algún sitio), que puede ser libre (Ernesto saca la calculadora
del cajón) o fijo (Pedro está sacando las cosas de quicio). Por
lo tanto, la locución verbal sacar de quicio respeta los
argumentos exigidos por su componente verbal sacar.
Algo similar ocurre con construcciones como mandar a freír
espárragos o mandar a tomar por culo, donde el componente
verbal conserva su OD:
(38)
A: este tronco lo mandamos a tomar por culo
[H. 38. A. 1], L. 18
Otras combinaciones con sintagmas prepositivos también
revelan que su valencia sigue siendo la misma que la de su
componente verbal tomado aisladamente, como quitar de las
manos:
(39)
M: y aparte que buscan eso mucho// lo sé yo porque el ático de mi hija//
se lo quitaban de las manos/ eso lo buscan más que los pisos
[S. 65. A. 1], L. 237
o ver con buenos ojos:
14
Se trata de un complemento necesario similar en cuanto a sus funciones al
OD, pero que viene introducido por una preposición.
15
Según Alarcos (1990), el suplemento inherente o adverbial es un
complemento necesario que, sin embargo, parece comportarse como un
aditamento, ya que podría conmutar su sintagma nominal por un adverbio:
Ernesto saca la calculadora del cajón/de ahí.
(40)
A: buenas tardes/ Nicolás Redondo en la rueda de prensa que acaba de
concluir hace unos instantes ha dichoo que lo que la ugeté vería con
buenos ojos es un gobierno con un programa de izquierDAAS
[1-L. A]
A veces, la reestructuración soportada por la unidad verbal
puede repercutir en el carácter de alguno de sus actantes. Así,
mientras traer admite tanto OD de cosa como de persona, traer
a colación ha sufrido una reestructuración que impide que el OD
sea de persona (*traer a alguien a colación), aunque sí se acepta
el de cosa (traer algo a colación).
Así pues, la fijación sufrida por las locuciones verbales con
sintagmas prepositivos como formantes no reestructura su
contenido gramatical, ya que el componente verbal mantiene en
el conjunto sus valores actanciales. En cambio, las locuciones
con sintagmas nominales se comportan de forma diferente a su
componente verbal considerado como libre.
2. 3. UNIDADES SINTAGMÁTICAS VERBALES
Como las locuciones verbales, las unidades sintagmáticas
verbales16 (USVS) funcionan como núcleo verbal. Constituyen
compuestos verbales formados por un verbo y un complemento,
que puede ser un sintagma prepositivo o un sintagma nominal,
que es completado por un sustantivo o por un sustantivo
acompañado de un determinante. El formante verbal o verbo
soporte se ha desemantizado y conserva exclusivamente valores
morfológicos. Por otro lado, el formante nominal, que por lo
general presenta un sentido abstracto, soporta el contenido
léxico de la unidad. Estas unidades sintagmáticas pueden ser
conmutables por un lexema simple y no exhiben por lo común
idiomaticidad: darse un baño=“bañarse”, hacer una
llamada=“llamar”, hacer uso=“usar”, tomar parte=“participar”,
poner en tratamiento=“tratar”, tener en cuenta=“contar”. El
comportamiento de estas unidades es diverso.
En cuanto a la valencia, las USVS manifiestan conductas
diferentes con respecto a la unidad léxica verbal simple por la
que son conmutables. Pueden diferenciarse tres posibilidades
generales:
1). En algunas USVS sin preposición el sintagma nominal que
sigue al verbo funcionaría, si la construcción fuera totalmente
libre, como OD. Sin embargo, este sintagma ha pasado a
formar parte de la USV, es decir, el argumento que aparecía
como OD se ha incorporado al verbo, de modo que la nueva
unidad ha perdido una valencia con respecto a su equivalente
simple. Así, las unidades sintagmáticas hacer una foto o
hacer un comentario, conmutables respectivamente por
“fotografiar” y “comentar”, han perdido un actante con
respecto a sus equivalentes simples.
2). No obstante, algunas USVS sin preposición muestran otras
diferencias, pues no han perdido una valencia con respecto a
su equivalente simple, sino que han cambiado el OD que
exige la construcción simple por un suplemento. De este
modo, frente a “anotar” o “usar”, tomar nota o hacer uso
16
Las unidades sintagmáticas verbales han sido estudiadas en español en
contadas ocasiones. Véase Martín Mingorance (1983), Busch (1985), Pastor
(1990) o Mendívil (1990c). No obstante, estas unidades cuentan con una
larga tradición de estudio en otras lenguas como el alemán, donde han sido
denominadas generalmente Funktionsverbgefüge (Rothkegel, 1973;
Herrlitz, 1973; Helbig, 1979) o el francés, donde se emplea, entre otros, el
nombre de phrases à verbe support (Guilbert, 1975; Björkman, 1978;
Lipshitz, 1981, Danlos, 1988).
exigen un suplemento encabezado por de: lo he anotado todo
/ he tomado nota de todo17. Estas unidades muestran un
grado mayor de cohesión que las del grupo anterior.
3). Las USVS con preposición presentan esencialmente los
mismos argumentos que sus equivalentes simples, como por
ejemplo, poner a prueba / “probar”, poner en escena /
“escenificar”: el gobierno ha puesto a prueba las medidas de
urgencia / el gobierno ha probado las medidas de urgencia.
Por lo que a su conmutación por un lexema verbal simple se
refiere, la mayor parte de las USVS disponen de un término
simple equivalente: estar a disposición, "disponer", hacer una
protesta, "protestar", poner de manifiesto, "manifestar", ponerse
en tratamiento, "tratarse", etc.
No obstante, en comparación con los lexemas simples por los
que son sustituibles, muestran diferencias en cuanto a los
valores aspectuales que aporta el formante verbal. Pueden
distinguirse operadores aspectuales o del modo de acción18 y
operadores causativos. En este sentido, algunos formantes se
especializan en expresar diferencias aspectuales. Así, la
distinción entre estar en tratamiento y ponerse en tratamiento es
aspectual: mientras la primera unidad es durativa, la segunda es
incoativa. Compárense los siguientes ejemplos:
(41)
C : ((…)) bueno bien/ está con la boca porque le han puesto/ como está
en tratamiento con uun- apara- apara- con un aparato que llevaa/ pues
le han cambiado los hierros las gomas a y ahora claro hasta que se
acostumbre/ le roza
[R. 67. A. 1]
17
Se trata en estos casos de un suplemento propio (Alarcos, 1990),
circunstancia que revela una estrecha relación entre la unidad simple y la
USV: de igual modo que un mismo verbo, como apuntar, puede presentar
dos configuraciones actanciales independientes (apuntar(se) alguien algo;
apuntarse alguien a algo), los valores actanciales de una USV y de su
equivalente simple se revelan como autónomos (anotar alguien algo, tomar
nota alguien de algo).
18
No entraremos en la polémica relativa a la diferenciación entre aspecto y
Aktionsart.
(42)
C : en enero hará dos años que se puso en tratamiento
[R. 67. A. 1]
En consecuencia, según el operador aspectual pueden
distinguirse unidades incoativas, durativas o resultativas.
Expresan aspecto incoativo unidades sintagmáticas como entrar
en juego, ponerse a favor, ponerse de acuerdo, ponerse en
contacto, ponerse de moda, ponerse en marcha o ponerse en
tratamiento. Otras construcciones, como estar al acecho, estar
de acuerdo, estar en contacto, estar en disposición, estar en
observación o estar en tratamiento, indican aspecto durativo.
Algunas unidades presentan, por otro lado, un aspecto
resultativo, como tomar conciencia, tomar decisiones o tomarse
interés.
En cambio, cuando lo que aporta el formante verbal no es
una diferencia aspectual sino causativa, se obtienen estructuras
como poner en escena o poner una demanda.
En cuanto a su empleo en el registro coloquial, un pequeño
porcentaje del total de las muestras obtenidas pertenece a las
grabaciones coloquiales, mientras que el resto se encuentra en
las grabaciones de radio y de televisión. Este hecho manifiesta
su uso frecuente en los medios de comunicación. Aunque son
mucho más escasas en el español coloquial, se han encontrado
ciertas unidades peculiares de este registro con núcleos que han
adquirido en el coloquio el sentido de verbos soporte, como
coger, pegar o pillar en construcciones como coger un cabreo,
pegarse una duchita o pillar un constipado. Es de destacar
también la utilización de participios como formantes nominales,
como muestran pegar una patada, pegarse una panzada o
pegarse una sudada.
2. 4. LOCUCIONES ADJETIVALES
Como el adjetivo, la locución adjetival puede cumplir las
funciones de adyacente del núcleo de un sintagma nominal o
funcionar como atributo. Así por ejemplo, de ir por casa y de
estar por casa funcionan como adyacentes en (43):
(43)
A: [el año pasao-] el año pasao/
cuando salió en zapatillas/ que salió en zapatillas [d'estar por casa]
L: [sí yo] [no la
vi]
S: [sí sí sí] sí sí sí/ del camerino/ salió sin darse cuenta y iba
con zapatillas de ir por casa
[AP. 80. A. 1], L. 873 y 876
No obstante, algunas locuciones pueden desempeñar
funciones adverbiales o adjetivales. El siguiente fragmento
muestra la aparición de la misma locución, primero como
adjetival y luego como adverbial:
(44)
A: ¿hay camisas modernas también/ camisas actuales?
B: sí por supuesto/ e- eel problema hasta ahora es que la gente cuando
pensaba en camisas a medida no pensaba en qué tipo de camisa podía
hacerse a medida/ pensaba en un producto al que no podía acceder
[1-L. A]
Este hecho revela que la mayoría de estas unidades hacen a
dos manos. Así, a medida, que puede considerarse en origen
como adverbial (hacer algo a medida) aparece como adjetival
en contextos como camisas a medida, ropa a medida. Del
mismo modo, buena parte de las locuciones categorialmente
adverbiales pueden desempeñar funciones propias del adjetivo,
como la del atributo. El ejemplo más claro de esta dualidad es el
de las locuciones elativas, es decir, aquellas unidades complejas
que se especializan en intensificar el enunciado o la
enunciación. Algunas de ellas tienen tendencia a funcionar
como adjetivales, en concreto las que presentan el modelo
formal DE C: de cine, de película, de cuidado. En cambio, las
locuciones elativas que se atienen al esquema A C desempeñan
por lo común funciones adverbiales: a montón, a mogollón, a
tope.
2. 5. LOCUCIONES NOMINALES
Tras haber analizado las locuciones adverbiales y las
categorías fraseológicas que mantienen estrechas relaciones con
ellas, se examinará a continuación otras UFS de forma breve.
Por lo general, las locuciones nominales se componen
morfológicamente de un sustantivo y un adjetivo (tela marinera,
empanada mental, borrachera mental) o de un sustantivo y un
sintagma prepositivo (merienda de negros, faena de negros);
otras manifiestan estructuras anómalas (la de Dios) u otras
formas de construcción (todo quisqui). Presentan a menudo un
significado idiomático en diversos grados y con cierta
frecuencia ha sido la metáfora el proceso de creación empleado.
En cuanto a su papel sintáctico, las locuciones nominales
están capacitadas para desempeñar las mismas funciones que el
sustantivo simple. Pueden verse en los siguientes ejemplos en
función de sujeto (45), de atributo (46) y de OD (47):
(45)
A : ¿de quién es el libro?
B : de Ramírez ¿sabes quién es?// uno de los siete magníficos/ bueno to
quisqui es de los siete magníficos
(46)
A : es un jaleo/ es una merienda de negros/ van a ver quién se merienda
a quién
(47)
A : bueno/ ¡uf! allí hay la de Dios/ allí hay de todo
2. 6. ENUNCIADOS FRASEOLÓGICOS
Los enunciados fraseológicos hallados responden en gran
número a lo que Zuluaga (1980) denomina fórmulas
(enunciados cuyo empleo está fijado por determinadas
situaciones) y clichés (enunciados propios del diálogo que
constituyen unidades de entonación autónomas e independencia
distribucional). Empleando la terminología de Corpas (1997) se
trataría en ambos casos de fórmulas rutinarias. Las fórmulas
constituyen unidades fijadas pragmáticamente, por lo que
encierran funciones ilocutivas que son aprovechadas por los
interlocutores para persuadir, negar, afirmar, expresar enfado o
sorpresa, etc. La mayor parte de estas UFS presentan algún
grado de idiomaticidad.
Por otro lado, las paremias, y en concreto los refranes, son
escasos, aunque los mecanismos formales que representan y su
sentido ejemplificador se suple a menudo por otras unidades
como la cagaste, Burt Lancaster, te estás pasando, Marlon
Brando, de eso nada, monada, etc., que constituyen estructuras
bimembres, similares a aquéllos, y que han utilizado recursos
como la rima y el ritmo en su constitución. No obstante, es el
primer miembro el que aporta el contenido informativo y la
fuerza ilocutiva (advertencia, negación), mientras que el
segundo tiene únicamente valor formal. La presencia del
nombre de un actor o de un apelativo es fortuita y se debe a la
exigencia de la rima.
Atendiendo a la estructura de los enunciados fraseológicos y
considerando la clasificación expuesta por Zuluaga (1980:193-
199), pueden diferenciarse en nuestros materiales:
1.1. De acuerdo con el nivel de estructuración gramatical de sus
componentes y el tipo de estructura sintáctica constituida
entre ellos:
1.1.1. Enunciados constituidos por un sintagma nominal:
¡madre mía!
1.1.2. Enunciados formados por una oración simple: ¡no
[me] fastidies!
1.1.3. Enunciados estructurados en torno a una oración
compuesta:¡anda y que te culeen!
1.2. Teniendo en cuenta la modalidad originaria, se puede
hablar de enunciados fraseológicos, con forma de:
1.2.1. Oración declarativa: para presumir hay que sufrir.
1.2.2. Oración interrogativa: ¿qué pasa contigo?
1.2.3. Oración exclamativa: ¡qué fuerte!
Si se presta una mayor atención a la función pragmática que
a la estructura interna del enunciado, se distingue, según los
criterios aducidos por Corpas (1997:132-3), entre paremias y
fórmulas rutinarias que se diferencian por dos aspectos: “en
primer lugar, las paremias poseen significado referencial (…),
mientras que en las fórmulas rutinarias el significado es de tipo
social, expresivo o discursivo fundamentalmente. Y en segundo
lugar, las paremias gozan de autonomía textual, mientras que las
fórmulas vienen determinadas por situaciones y circunstancias
concretas”:
1. Paremias que, por lo general, resultan bastantes escasas en la
conversación coloquial.
1.1. Refranes como sábado, sabadete, camisa limpia y polvete
o para presumir hay que sufrir:
(48)
19
J: (( )) que si tienen ((ganchos)) como si tienen pinzas/ asíi
R: ay que te piso§
J: §pues imagínate/ tienes que mojártelos con ellos /darte
uno o dos líquidos con ellos - con ellos puestos y mojaosque la litera
es de madera pues cómo iba yo/ pues así no podía ser así tampoco
tenía que ponerme para abajo/ y mojarme que mojarme pero toda/ que
me mojé toda/ allí todas las que se lo han hecho dicen lo mismo/ que
es horrible porque para mojártelo
E: para presumir hay que sufrir (RISAS)
J: pero oye/ yo toda allí yo creía que me- y yo no sé nadar ¿eh?§
1.2. Enunciados de valor específico (Corpas, 1997:137), esto
es, UFS con autonomía textual que, frente a los refranes, no
presentan un valor de verdad general. En la conversación
coloquial se han hallado hablo yo y pasa un carro, juntarse
el hambre con las ganas de comer o el cuento de nunca
acabar:
(49)
A: y el agua y la luz//también hay que pagarla
B: ¡uff! se junta el hambre con las ganas de comer
(50)
V: ¿te informan?// ¿te informan/ José Ramón?§
J: § ¿de qué?
V: ((tú sabrás/ del te-))/ ¿eh?/ eel temaa/ del tema/ del tema nuestro20
((...))
V: [digamos] que en el fondo loo- lo mismo/ pero quee-
qu'es lo de siempre/ estamo(s) con el cuento de nunca acabar/ lo-
lo- jo-/ el decreto que estaba a punto de salir fuera// borrón y cuenta
nueva§
J: § °(eso es normal)°§
[J. 82. A. 1], L. 224
En este último caso, el enunciado fraeológico ha perdido
su autonomía al insertarse en un contexto oracional y ha
sufrido lo que Zuluaga (1987) denomina salto de rango,
hecho habitual en la organización discursiva.
2. Fórmulas rutinarias:
2.1. Fórmulas discursivas:
2.1.1. De apertura y cierre: buenos días, buenas tardes, ¿qué
pasa?, ¿qué tal? ¿cómo (te, le, etc.) va?
2.1.2. De transición, donde se incluyen los gambitos,
19
J. habla de la permanente que se ha hecho.
20
A partir de aquí, la conversación gira en torno a un proyecto de decreto que
regula los servicios psicopedagógicos escolares.
unidades que se especializan en señalar cambios de nivel
en la conversación o en preparar a los interlocutores para
el turno siguiente. En este grupo destacan unidades como
para postre, fórmula intensificadora que marca el
miembro más fuerte de una cadena argumentativa; y eso,
y tal que constituyen cierres enumerativos, o y punto, y
ya está, que marcan a menudo la finalización de la
intervención de un interlocutor21:
(51)
A: allá a las dos cogimos el coche y nos fuimos mii- mi padre
((...))
A: de la mañana de la mañana o sea todo a las dos de la mañana/ nos
vamos mi madre mi hermana yo y Carlos porque mi padre estaba
trabajando fuera/ me tocaba a mí llevarlo/ pues nos vamos los cinco
para allá íbamos con el tiempo justo eran las dos y diez y para
postre ahí en Alcacer son fiestas ahora habían cortaoo
2.2. Fórmulas psico-sociales:
2.2.1. Fórmulas expresivas, como las que sirven para
expresar acuerdo, como desde luego o de acuerdo que,
aunque en un principo podrían considerarse como
locuciones adverbiales con función circunstancial, se
están especializando como actos aseverativos
independientes. Este proceso de gramaticalización22 se
observa principalmente cuando estos sintagmas se
encuentran en posición inicial de enunciado o
constituyen enunciados completos por sí mismos:
(52)
C : pero no se han ido todos a la excursión§
B: §noo ya /ya ¡hombre! ¡por
supuesto!/ o sea n-no habrán ido ni- ni la mitad de la clase
[B. 40. B. 1]
Asimismo, se encuadran en este grupo las fórmulas
de recusación que se emplean para negar, como de eso
nada, monada, en la que se ha empleado la rima como
procedimiento de creación.
21
En cuanto a los valores de y todo, y eso, y tal, y punto y ya está en la
conversación coloquial, véase Ruiz (1996a).
22
Aunque este término ha sido usado desde antiguo en la lingüística para
aludir a cambios diacrónicos, en lo sucesivo se hará referencia al fenómeno
pragmático que representa ciertos ajustes categoriales. De acuerdo con
Traugott y Heine (1991:1), “grammaticalization is the linguistic process, both
through time and synchronically, of organization of categories and of
coding”.
Constituyen otro subgrupo las fórmulas que sirven
para expresar decepción como ¡vaya chasco!, ¡no [me]
fastidies!, ¡ya (te, le, etc.) vale, etc.
2.2.2. Fórmulas comisivas, como te estás pasando, Marlon
Brando, que sirve como advertencia al receptor para que
vigile su actitud.
2.2.3. Fórmulas directivas, como al grano, fórmula de
exhortación que constituye una marca de
retroalimentación para el interlocutor al que se anima a
ir a lo esencial de un asunto:
(53)
A: por el centro de la arandela un tornillo- un tornillo que no- que no deja
pasar absolutamente nada por ahí/ y por los laterales/ tiene unas
ranuras muy- muy finitas// tú imagínate que a lo mejor dentro del
tornillo a lo mejor hay dos mil o tres mil oo cinco mil arandelas de
esas/entonces es muy difícil eso/ que pase por ahí levadura/ entonces
aparte de eso le echan- le echan tierras diatomeas/ para una bue- una
buena filtración/ las tierras diatomeas son- soon ee ee
B: al grano/ Alfredo/ al grano
A: fósiles fósiles picados fósiles de animales picados
2.2.4. Fórmulas asertivas, entre las que sobresalen las que
expresan enfado, muy abundantes en la conversación
coloquial. La gran mayoría constituyen expresiones
malsonantes: ¡qué morro!, ¡qué chorra!, ¡a tomar por
culo!, ¡anda y que te culeen!, ¡la madre que parió (a
alguien o a algo)!, ¡no [me] fastidies!, ¡no [me] jodas!,
¡no te digo na!, ¡me cago en la madre que parió (a
alguien o a algo)!, etc.
También destacan las que se emplean para
manifestar sorpresa, como ¡madre mía!, ¡qué morro!,
¡ya (te, le, etc.) vale!, ¡qué fuerte!, ¡no [me] fastidies!,
etc.:
(54)
A: Mari, ¿sabes que el otro día el de portugués nos puso la lambada?
B: ¡no me fastidies!
A: Mari sí/brasileiro
3. PRAGMÁTICA
En este capítulo se analizará en especial la influencia que
tienen las UFS sobre la estructura general de la conversación,
primordialmente sobre la argumentación, así como su función
conectora, atenuante o intensificadora. Las que cumplen un
papel en la estructura conversacional se utilizan como
modalizadores, mientras que las que actúan como conectores se
emplean para unir enunciados, la enunciación con el enunciado,
etc. Por otro lado, los fraseologismos que se usan como
intensificadores o atenuantes contribuyen, como unidades
léxicas que son, a realzar o a mitigar el discurso. Ello implica
que las UFS pueden funcionar al mismo tiempo tanto en el
marco de una intervención o intercambio como en la
organización general de la conversación.
3. 1. INFLUENCIA DE LAS UNIDADES
FRASEOLÓGICAS SOBRE LA ARGUMENTACIÓN
DISCURSIVA
Las UFS pueden emplearse en los procesos argumentativos,
ya sea en secuencias argumentativas propiamente, ya en la
argumentación general de la conversación. Su papel no consiste
únicamente en actuar como elementos de unión, del mismo
modo que los conectores pragmáticos, sino en servir de realce
de la argumentación. Para cumplir este objetivo, se aprovechan
los valores semántico-pragmáticos que aportan, por ejemplo su
idiomaticidad, construida a menudo por medio de una metáfora
u otro recurso tropológico, o la expresividad que manifiestan
frente a otras unidades léxicas simples. Se examinará primero su
función en las secuencias argumentativas y, seguidamente, en
la argumentación general de la conversación23.
23
De acuerdo con Gallardo (1991:32) y (1993), una secuencia es "una serie
continua de más de tres turnos de habla, pronunciados por distintos
participantes, que constituye una unidad temática y/o funcional". En la
práctica a veces se observa que una secuencia puede estar constituida por un
número menor de turnos. La autora diferencia asimismo cuatro tipos básicos
de secuencia, al margen de las de apertura y cierre, ateniéndose al modelo de
la gramática liminar de 1989. Simplificando su formulación, se distinguen:
-La secuencia argumentativa en la que subyace la estructura básica de un
Par de Adyacencia: Pregunta-Pregunta, Pregunta-Respuesta, Saludo-Saludo,
etc. Puede ser de dos tipos: refutativa o de conformidad.
-La secuencia de historia, que es aquella en la que el emisor cuenta algo
mientras que el receptor se limita a determinadas apoyaturas fáticas: sí, ya,
En las secuencias argumentativas, las UFS pueden resumir
una idea, introducir una opinión, reforzar o mitigar un
argumento. Así se puede observar en el siguiente fragmento:
(55)
B1: pues entonces me estás dando la razónhoy ha llegado el día en que
yo ya- yo ya no- no puedo aguantar más la situación/ o sea que tú
mismo/ me estás dando la razón// y tú no podrás aguantar tus motivos/
pero como no me dices los motivos// pues yo estoy hasta el culo y yo
ya no sé qué decirte ni cómo decirte para que me digas el qué coño te
pasa si yo creo qu'es que ni tú mismo sabes lo que- qué cojones te
pasa
A1: MIRA/ VAMOS A DEJARLO/ VAMOS A PASAR LO QUE
QUEDA DE ACAMPADA BIEN PORQUE/ NO ES PLAN DE
JODER EL AMBIENTE QUE HAY AHÍ BAJO§
B2: § pero si es que yo no he jodido nada ¿eh? §
A2: § VALE LA CULPA
ES MÍA [O SEA YO LO RECONOZCO PARA VARIAR]
B3: [YO ME HE
QUEDADO FLIPADA] NO YO-/ NO PARA VARIAR NO
ANDRÉS ¡JODER!// YO HE VENIDO A ESTA ACAMPADA A
PASÁRMELO BIEN/ CON MIS AMIGOS Y CONTIGO ¿vale?/ y he
venido ¡JODER! y de la noche a la mañana bien superbien todo
bien
[ML. 84. A. 1], L. 273-290
Después de varios minutos de discusión, A, novio de B,
admite en la intervención A2 que tiene la culpa de todo lo que
pasa, pero lo hace con un sentido irónico: "según tu opinión,
nunca reconozco que yo tengo la culpa, pero ahora, para variar,
lo admito". Este movimiento concesivo viene sucedido del
desacuerdo de B en B3. Primero, B retoma las palabras irónicas
de A, repitiendo para ello la locución para variar, y a
mm. Como consecuencia, se caracteriza por turnos muy largos frente a otros
prácticamente inexistentes.
-La secuencia lateral se encarga de romper la continuidad conversacional
momentáneamente.
-La secuencia de inserción aparece después de la primera parte de un Par de
Adyacencia y cuestiona las presuposiciones del enunciado.
Así pues, en este capítulo se considerará la secuencia como un patrón
estructural de la conversación. No obstante, la argumentación puede
observarse como un rasgo constitutivo de numerosos enunciados, esto es, que
orientan al interlocutor hacia un determinado tipo de conclusión, tal y como
defiende la conocida como teoría de la argumentación (Anscombre y
Ducrot, 1983=1994). Desde este punto de vista, cualquier enunciado puede
presentar una determinada orientación argumentativa. A nuestro juicio, las
secuencias argumentativas se hallan estructuradas en torno a la
argumentación, mientras que las secuencias de historia cumplen otros
cometidos principales, lo que no impide que ciertos enunciados incluidos en
ellas representen valores argumentativos.
continuación esgrime un nuevo argumento: "tú admites ahora
que la culpa es tuya, aunque eso no basta; hemos venido aquí a
pasarlo bien y a relajarnos, pero de la noche a la mañana todo
ha cambiado". La selección de una locución temporal como de
la noche a la mañana, en lugar de otras menos connotadas y
expresivas como de repente, o de adverbios simples, como
ahora u otros circunstanciales libres, como en un momento,
refuerza especialmente la argumentación (compárense ahora
han cambiado las cosas y de la noche a la mañana han
cambiado las cosas). Por otra parte, de la noche a la mañana da
énfasis a un supuesto relato conocido por los participantes, pero
que no se ha explicitado: "decidimos venir aquí para pasarlo
bien y olvidar nuestros problemas".
Las opiniones racistas o en contra de la homosexualidad
aparecen, obviamente, siempre matizadas, como ocurre en la
conversación [L. 15. A. 2] y especialmente en el siguiente
fragmento:
(56)
E1: § [pero yo por ejemplo] tengo
problemas de cultura/ que sí que entiendo que- no debes ser así pero lo
soy/ no sé por qué/ yo por ejemplo- a mí me repugna laa
homosexualidad/ yo estoy totalmente en contra// [pero no(( ))]=
L1: [¿pero por qué?]
E2: = no lo sé/ no sé por qué/ nunca lo he descubierto/// de verdad hay
ahí una diferencia entre la mente de ((un sexólogo)) y de un
homosexual// hombre/ casos ((de homo))sexualidad concretos no
conozco ninguno va(le)- yo qué sé los aparentes eso que- uno que-
entonces [de tío a tío eso a mí]
G1: [eso- e- e- es por eso] porque no has conocío ningún
caso§
E3: § es por eso a lo mejor porque imagínate que si yo
tuviera§
L2: § si estuvieras con
un tío de esos§
E3: § yo creo que ahora- a lo mejor si co- si [a lo
mejor conozco=]
L3: [igual no me aaa]
E4: = (( )) y él- a lo mejor digo ¡joder!// pero de verdad pero yo de- de
entrada lo rechazo§
G2: § yo cuando- cuando ibaa§
E5: § yo qué séme da mucho§
G3: § cuando iba al instituto yo [tenía unn- un amigo=]
E6: [o sea/ no sé]
[L. 15. A. 2], L. 720-743
E declara abiertamente estar en contra de la homosexualidad.
G opina que es así porque nunca ha conocido a ningún
homosexual. A este argumento de G se encadenan un conjunto
de movimientos coorientados24 de E: "a lo mejor es por eso, a
lo mejor si conozco a algún homosexual puedo cambiar de
opinión". Pero éstos aparecen subordinados a un movimiento
concesivo de E: "puede ser que cambie de opinión, pero ahora,
de entrada, rechazo la homosexualidad". En este contexto, la
locución de verdad, que intensifica la actitud del hablante,
realza este argumento final de E por encima de los otros. Con
ello acaba la secuencia argumentativa; a continuación, G intenta
convencer a E de otro modo: abre una secuencia de historia para
ejemplificar sus argumentos.
Por lo tanto, dialógicamente se manifiesta una opinión, la de
E, y el desacuerdo de G y de L. Tras la conclusión de E en E1,
el rechazo de la homosexualidad, se sucede la opinión contraria
de los otros interlocutores, lo que provoca que E empiece a
suavizar sus argumentos. De este modo, E intercala algunos
juicios intensificando y otros atenuando su opinión. Las
locuciones, en este contexto, contribuyen a la actitud de los
hablantes. Así, en contra, intensifica la opinión de E. A lo mejor
en sus diversas apariciones y de entrada se encargan de
minimizar los movimientos argumentativos en los que se
encuentran, los atenúan. Por último, de verdad intensifica la
actitud de E. Obsérvese a este respecto la intervención E4 y
cómo las locuciones sirven para sintetizar lo expresado por E en
dos polos. El primero incluye el juicio lanzado por G; el
segundo proyecta como definitiva su propia opinión: "es posible
que si conozco a un homosexual cambie de opinión. No
obstante, por el momento rechazo la homosexualidad".
Veamos a continuación cómo actúan las UFS en la
argumentación general de la conversación. Los ejemplos que se
examinarán, a diferencia de los anteriores, pertenecen a
secuencias no argumentativas, normalmente a secuencias de
historia y, pese a que la argumentación no es el elemento
principal que organiza las secuencias, se halla presente de uno u
otro modo en ellas.
El ejemplo (57) es suficientemente representativo de cómo
una locución puede reforzar la argumentación del hablante. S
cuenta que ha dejado de fumar y cómo lo ha llevado a cabo.
Opina que cuando se decide dejar el tabaco ha de hacerse de
24
En lo sucesivo se emplearán los términos de movimiento coorientado y
antiorientado. De acuerdo con Moeschler (1985:189) la antiorientación es la
“propriété argumentative de deux énoncés leur imposant de servir des
conclusions opposées”. En cambio, la coorientación se define como la
“propriété argumentative commune de deux énoncés leur permettant de servir
une même conclusion” (p. 191).
forma radical:
(57)
C: ¿y no has probao ni un cigarro d- en?
S: no/ es quee yo soy mu radical/ además es quee lo tengo claro/ yoo todo
lo que dejo lo he dejao así/ o lo dejo oo- o no puedo/ quiero decir/// yo
no- yoo/ como me conozco tanto sé que no puedo tontear/ a(ho)ra/ un
cigarrito/ para después de no sé qué/ pa después de comer/ o pa
después de un polvete o pa después de- / NO porqueee/ yoo/ soy muy
goloso yyy/ y no puedo yo no tengo límite ni control
J: mm
S: me pasa lo mismo con el alcohol y con las drogas/// yo cuando vi que
tuve problemas tuve qu'(d)ecir/ n- ni un cigarro/ ni una cerve- o sea n-
ni un cigarro/ ni un POrro/ ni una cerveza nii nada// porque el día que
yo me t- tome una cerveza ya se m'ha acabao la historia
J: [((vaya ¡qué mal!))]
S: [y con el tabaco me ha pasado] lo mismo// que el día que me fume un
cigarro/ mira
J: caes otra vez
S: pero me lo he tomado/ comoo- como que si ahora para mí fu- fumar un
cigarro sería una reCAÍDA por todo lo alto ¿no? y/ y entonces mee-
me cuesta MÁS coger ese cigarro (5")
[AP. 80. A. 1], L. 585
En este contexto, la locución por todo lo alto refuerza el
argumento justificativo: "yo no puedo volver a fumar porque
sería un fracaso".
Observemos otro ejemplo. En (58), el tópico de conversación
gira en torno al tema "los hijos se van de casa para
independizarse". Frente a la opinión liberal de A y S, M
considera que la mejor manera de marcharse de casa es "como
Dios manda", es decir, "casado y por la Iglesia". Este
argumento se ve reforzado por la aparición de la locución en
forma nominalizada y por la presencia de la fórmula y todo. Ya
que no hay acuerdo, en las sucesivas intervenciones se continúa
argumentando:
(58)
A: noo/ que digo yo que/ de cual[quier día se va]
M: [(( ))] pero si te vas como Dios manda/ casao
y por la iglesia y todo
A: y para qué/ ¿para a los cuatro [días estar- para a los cuatro días estar de
papeleos?//¡uuoo!25]
M: [entonces tam- tamb- eent- no/] e- entonces
usted está pensando que cuatro días- es(o) n(o)- no hay que pensar
eso/ tú te vas feliz y quieres a tu ma- y es ir- yo no lo pensé cuando me
casé y usted tampoco lo pensaría ¿por qué tiene que pensarlo el
chiquillo?
25
Expresión de rechazo.
S: mm
A: mm
[S. 65. A. 1], L. 252-253
Por otra parte, las fórmulas rutinarias, pueden desempeñar
importantes funciones en la conversación. Debido a su
estructura de enunciados, presentan a menudo valores ilocutivos
fijados pragmáticamente que el hablante emplea en su discurso
con determinados fines. Así, en (59), la fórmula ¡qué fuerte!
constituye por un lado una respuesta fática de A y por otro un
modo de manifestar su sorpresa. Al aparecer seguida del fático-
apelativo ¿no? se espera que haya retroalimentación y que B
exprese su acuerdo con A:
(59)
A : sí y el que llamó por la noche ¿quién era?
B : ¡ah! el coroneel
C : el que venía a pasar la noche
B : no eso es que [allí en la capital hace mucho frío]
C: [eso de- cuando tení- cuando] tenía ganas pues venía a
cascarla
A : [ya ya ya]
C : [el de las mantas era el que] lo mandaba
B: es verdad/ lo- lo- eso fue lo que le dijo ella/ que lo dijo ella/ ¡vaya tío
asqueroso este que me ha mandao a la mierdaa!// dice ¡que se ha
creído él eso! es lo que dijo
C : ahí en casa Juli/ lo conozco de dos o tres días y y no voy a esperar/
me estoy acostando ya con él
A: ¡qué fuerte! ¿no?
B: ya
3. 2. FUNCIÓN CONECTORA DE LAS UNIDADES
FRASEOLÓGICAS
3. 2. 1. Conectores ilativos
Las locuciones registradas en el corpus que funcionan como
conjunciones ilativas, más que establecer consecuencias lógicas,
introducen conclusiones sobre lo anterior. Algunas de ellas
aprovechan su significado literal o parcialmente idiomático para
contribuir a la ilación, como ocurre con en definitiva o en
consecuencia. Veamos algunas muestras26:
-La locución por lo tanto, en (60), sirve para conectar el
enunciado precedente, "el alcalde será el del partido más
votado", con la conclusión, "nadie le podrá quitar la alcaldía":
(60)
G: no/ de lo que se habla de hace mucho tiempo una especie de sistema
mayoritario
V: mm// [en los ayuntamientos]
G: [es decir]/ qu' el alcalde será/ eeel- [el más votado=]
V: [del partido más votado]
G: = y por lo tanto// nadie// ni el- el- la corporación nunca le podrá quitar
la alcaldía
26
La mayor parte de ellas han sido extraídas de las grabaciones de radio y
televisión, debido a que en las conversaciones coloquiales su presencia es
escasa. Tan sólo el ejemplo de por lo tanto proviene del registro coloquial,
pero pertenece a una conversación donde todos los participantes son de nivel
sociocultural alto. De ello podría concluirse que locuciones como en
consecuencia, en definitiva, por lo tanto, etc., son sustituidas en registros más
informales por lexemas simples o por otras construcciones.
J: bueno/ pero lo que sí que puede [es colapsarse los PRESUPUESTOS]
[J. 82. A. 1], L. 636
-En cambio, en (61), la locución en consecuencia se
manifiesta como conclusiva, aunque no se encarga de conectar
dos enunciados, sino lo anterior con lo posterior. Asimismo, su
aparición no sólo sirve para concluir, sino especialmente para
reformular lo dicho:
(61)
Rodrigo Rato: nos hemos quedao sin garra alguna/ y estamos pensando
desde la mesa en cambiar los leones porque no parece un animal lo
suficientemente expresivo de los animales que por aquí pacen/ en
consecuencia ¿podrían ustedes aconsejar un nuevo animal para poner
en lugar de los leones?
[JV-2]
-También en definitiva en (62) reformula a la vez que
concluye27:
(62)
A: buenas tardes/ Nicolás Redondo en la rueda de prensa que acaba de
concluir hace unos instantes ha dichoo que lo que la ugeté vería con
buenos ojos es un gobierno con un programa de izquierDAAS/ aunque
ha añadido que no sabé qué partido se acerca más a los postulados de
su sindicato/ en definitivaa ha dicho Nicolás Redondo/ la ugeté no
va a pedir el voto para NINGÚN partido político
[1-L. A]
27
Para la explicación de las locuciones de todas maneras, de todas formas, de
todos modos, de alguna manera, de alguna forma, de algún modo, en cierto
modo, en cierta medida, en cualquier caso y en todo caso véase Pons y Ruiz
(e. p.).
3. 2. 2. Conectores metadiscursivos
Por otro lado, algunas de las unidades del corpus se encargan
de ordenar el discurso, es decir, actúan como conectores
metadiscursivos28: en primer lugar, en segundo lugar, para
empezar, para finalizar, por otra parte, por otro lado, por
último, por una parte.:
-En (63) , por una parte y por otra parte estructuran en dos
polos el enunciado:
(63)
V: sí/ ¿eeeh?/ pues ahí ESTÁ es decir no hay más novedades que
ésas///(2") por una parte los servicios psicopedagógicos de sector§
29
G: § la la [la la ]
V: [por otra parte] los departamentos de orientación de medias///
mm// todos- todos coon la titulación debida todos ¿eeeh? para el
futuro profesores de secundaria ¿eh?/ pero CLARO§
J: § ¿tenéis que pasar
oposición o no?/ ¿ooo/ los posibles [(( ))]
[J. 82. A. 1], L. 301 y 309
-Por el contrario, para empezar, situándose en una posición
no esperable en (64), destaca el enunciado precedente frente al
que le sigue, que supone en el contexto un argumento
antiorientado:
(64)
Mingote: lo primero que tengo que decir es que yo no le tengo ninguna
manía aa- Isabel Presley y que me parece que es guapísima/ eso para
empezar
Coll: bien
Mingote: otra cosa es la señoraa/ laa famosa abogada feminista Lidia
Falcón
[JV-2]
-En principio, aunque presenta otros usos más generales,
puede servir también en ocasiones como ordenador del discurso,
como se observa en (65), donde equivale a en primer lugar:
(65)
A: buenas tardes/ pues en principio hay que hablar lo que va ser el
partido del próximo domingo en el estadio Heliodoro Rodríguez
28
Según Briz (1993c:41), la función de estos conectores "consiste en servir
de apoyo a los interlocutores para formular y reformular las partes de su
mensaje; son agarraderos de discurso con los que el hablante parece asegurar
el orden y organización del mismo".
29
Cantando.
López/ entre el Tenerife y el Valencia Club de Fútbol
[1-L. A]
Así pues, supuestos adverbios (en definitiva, en
consecuencia, por lo tanto, por una parte, por otra parte) se
hallan fijados pragmáticamente para desempeñar funciones de
conexión, de manera que en muchos casos ya no puede hablarse
de valores puramente conversacionales, es decir, debidos a la
organización específica de cada discurso, sino de una
especialización de estas locuciones para determinadas funciones
pragmáticas, esto es, de valores convencionales. En los ejemplos
puede observarse la independencia sintáctica y entonativa de
estas locuciones, normalmente precedidas de pausa y en
posición inicial de enunciado, aspectos que influyen
directamente en la especialización sufrida como conectores. Hay
que destacar que, por lo general, dichas unidades conservan una
evidente relación con su sentido originario, presenten algún
grado de idiomaticidad o no, lo que facilita el tipo de conexión
establecida: conclusión (en definitiva, en consecuencia),
ordenación del discurso (por una parte, por otra parte), etc.30.
3. 3. FUNCIÓN INTENSIFICADORA DE LAS
UNIDADES FRASEOLÓGICAS
La intensificación o elativización es un recurso propio de la
lengua hablada y resulta especialmente productivo en el registro
coloquial. El hablante puede emplear diversos recursos
elativizadores o intensificadores, como sufijos (-azo
(calzonazos), -etas (vaguetas) -amen (tetamen) (Vigara,
1992:170-174) o prefijos (requete (requetegilipoyas), super
(superdivertido) (Briz, 1997). Asimismo, las categorías
lingüísticas pueden sufrir una intensificación por medio de otros
mecanismos externos: adverbios (muy), comparaciones (más
sordo que una tapia), estructuras relativas (que no veas),
sintagmas prepositivos (de lo lindo, a montón), etc. De igual
manera, este recurso puede afectar no sólo a lo dicho sino
también al decir, e influir en el realce de la opinión del hablante,
del acuerdo o del desacuerdo, etc. 31.
30
Determinadas gramáticas han mencionado las funciones extraoracionales de
algunas de estas locuciones. Véase por ejemplo Gili Gaya (1961=1985).
También la revisión crítica que lleva a cabo Pons (1994), (e.p.1) y (e.p.2)
sobre las aportaciones de la gramática al estudio de los enlaces
extraoracionales. En cuanto al proceso de gramaticalización aplicado a los
conectores, véase Traugott (1995) y (e. p.).
31
Sobre los recursos intensificadores, véanse especialmente González Calvo
Por lo que se refiere a las UFS, pueden mencionarse algunas
estructuras que en determinados contextos contribuyen a la
intensificación y otras, denominadas por la fraseología como
locuciones elativas (Zuluaga, 1980), que se hallan fijadas
específicamente para desempeñar dicho papel. Se trata de
estructuras que presentan diversos grados de idiomaticidad y
que emplean para su formación algún recurso tropológico,
preferentemente la metáfora (de película, de campeonato) o la
hipérbole (a punta pala, a rebosar). Asimismo, son unidades
motivadas en la que resulta sencillo establecer el lazo que las
relaciona con su creación. A veces se adivinan modelos
formales: de cine, de película, de campeonato; a montón, a
mogollón, a tope, a rebosar; hasta el pirri, hasta la coronilla,
hasta más arriba.
Así por ejemplo, la UF de toma pan y moja en (66)
refuerza la opinión de E, que considera que la canguro de sus
hijos es una mujer muy atractiva. En lugar de expresarlo por
medio de otros instrumentos ("está muy bien", "tiene un buen
cuerpo"), emplea una locución idiomática que conserva, no
obstante, un alto grado de motivación, lo que le da al argumento
una mayor fuerza y espontaneidad:
(66)
E : ¿peero para qué? si luego viene la Francisca/ que está de toma pan y
moja/ y la vemos todos los días aquí
M : ¿tú la has visto? [(( ))]
V: [noo/ no la he] visto pero me la ha descrito§
E: §DEMASIÉ/ DEMASIɧ
M: §bueno yo sólo te digo que cualquier persona que viene a
casa cuando está se queda así y pregunta/ es de impresionar
[U. 45. B. 1]
No obstante, no nos detendremos más en las locuciones
elativas, que han sido estudiadas en otro lugar32. Para observar
la relación entre variantes libres e idiomáticas y la función
pragmática intensificadora que presentan, se analizarán a
continuación las locuciones en la vida y de verdad.
3. 3. 1. En la vida
La forma adverbial en la vida se ha especializado
actualmente como término de polaridad negativa: su aparición
(1984-1988) y Vigara (1992).
32
Véanse García-Page (1990c) y Ruiz (1997).
focalizada elide la presencia de no, mientras que exige esta
partícula negativa cuando no ocupa un lugar inicial. Este hecho
viene corroborado en parte por las definiciones de los
diccionarios que la equiparan a nunca, si bien parecen hacer
alusión básicamente a su sentido temporal más literal:
DRAE (1992):
en la vida o en mi, tu, su vida: loc. adv. Nunca o en ningún tiempo.
Ú. T. para explicar la incapacidad o suma dificultad de conseguir
una cosa.
DFEM (1994):
en la/[mi/tu] vida: (f.) [Enfático] nunca: “En mi vida he visto
temporal semejante. ¡Dos semanas seguidas lloviendo!”.
En el corpus registrado se encuentran ejemplos totalmente
literales donde la locución actúa como complemento
circunstancial temporal, aunque abundan los empleos como
término negativo. En estos casos, frente a otros términos de
polaridad negativa, como nunca o jamás, en la vida aporta una
mayor intensificación al enunciado. Asimismo, se han hallado
otras construcciones próximas a la más lexicalizada en la vida,
como en toda la vida y de toda la vida, huellas del proceso
permanente de su transformación.
-Cuando la locución se sitúa en posición final presenta por lo
general una idiomaticidad menor. Se trata de un término
negativo, aunque su posición y la presencia necesaria de la
negación no facilitan la conexión con la expresión literal, de
sentido temporal. Así por ejemplo funciona en (67) y (68):
C: me dice mire un muñeco que sale en la tele no se me olvidará en la-
(67)
decirnos el nombre? digo pues Espinete pues ha ganao usted
en la VIDA/ que es rosa y tiene muchos pinchos ¿usted sabría
33
cinco mil pesetas///
[H. 25. A. 1], L. 105-106
(68)
C : dice que- ee- en- algo que no le había pasao en la vida/ mm- le
pusieron varios temas no recuerdo el número que me ha dicho
[M. 62. A. 1]
En ambos casos se permite la sustitución por jamás o nunca:
no se me olvidará jamás, no le había pasado nunca.
-En cambio, la locución manifiesta una mayor fijación e
33
Personaje (erizo) de un programa infantil de la Televisión Española.
idiomaticidad cuando se halla en posición inicial de enunciado;
aunque permite el cambio de determinante artículo a
determinante posesivo (en la vida, en mi vida, en tu vida, …) no
muestra conexiones evidentes con su sentido recto y podría
intercambiarse por jamás o nunca. De este modo funciona en
(69) :
(69)
C: ni para eso/ trabajaba ya en Renfe y todo/ pero me dijo Carmiña ¿te
quieres vestir de labradora?/ en la vida me había vestido porque
aquí34 me habían elegido fallera mayor/ y mi madre me dijo que no
podía pagármelo
[G. 68. A. 1 + G. 69. B. 1], L. 526
Obsérvese, por otra parte, cómo en (70) el empleo de en mi
vida en lugar de en la vida repercute en el grado de
idiomaticidad de la misma. Aunque funciona como término de
polaridad negativa, el hablante relaciona el significado
idiomático de la totalidad con el sentido recto de sus
componentes, como manifiesta la vinculación de esta locución
con el complemento temporal todos los días, que aparece a
continuación:
(70)
E: son preguntas más o menos iguales pero en el 294 que me tocó
anteriormente// unas preguntas// que en mi vida las había oído/ y yo
voy tos los días a la autoescuela// supercomplicadas
[L. 15. A. 2], L. 1333-1334
Este hecho demuestra que, pese a que la posición de la
construcción permite hablar de una construcción idiomática que
actúa como término de polaridad negativa y que se emplea para
intensificar el enunciado (compárese en mi vida las había
oído/nunca las había oído), se trata de una construcción todavía
motivada, es decir, conectada con su sentido literal que es de
carácter temporal. Ello significa que no se halla tan
gramaticalizada como sus equivalentes nunca o jamás que
también constituyeron originariamente en latín expresiones
temporales35.
34
Aquí indica la zona donde viven C, P y J.
35
En este sentido la lexicalización, entendida como la aglutinación de
diversos morfemas que fueron palabras independientes en una sola palabra,
contribuye a fijar el proceso de gramaticalización de expresiones complejas
como iam magis>jamás y nunc quam>nunca. La falta de lexicalización de
una expresión como en la vida, por el contrario, manifiesta que el proceso de
gramaticalización es gradual (Lichtenberk, 1991) y que sus diversos empleos
conviven en el momento actual.
-Por otra parte, en una construcción absoluta puede actuar de
forma aislada o precedida de otra partícula negativa:
(71)
J: se llama/ Apolo Capo lo juro lo juro lo pone aquí
C: ¡ay [Dios mío!]
J: [clases de yoga] y cocina vegetariana/ JAMÁS EN LA VIDA§
C: §QUÉ
VERGÜENZA
[M. 62. B. 1]
Por lo tanto, se puede concluir que los empleos de en la vida
menos gramaticalizados y, en consecuencia, menos idiomáticos,
son los pospuestos que, por lo general, conservan una relación
con el sentido literal de la expresión, de carácter temporal. Por
otra parte, los empleos más gramaticalizados corresponden a los
usos focalizados donde en la vida puede conmutarse por jamás o
nunca. En la vida se ha convertido actualmente en un elemento
negativo que pierde su sentido originario cuando soporta todo el
peso específico de la negación oracional, pero conserva parte de
su significación original cuando la comparte con otros
elementos, es decir, cuando se halla en posición pospuesta. Ello
no implica que represente una anomalía dentro de la negación en
español, ya que esta unidad funciona como cualquier término de
polaridad negativa (es decir, dependiendo de la estructura lineal
que es la que rige la aparición de más de uno de esos términos
negativos), sino que al constituir un sintagma con
funcionamiento de lexema o, lo que es lo mismo, al tratarse de
una UF, revela en ocasiones usos contextuales más próximos a
su funcionamiento sintagmático libre que a su empleo fijado.
En otro orden de cosas, nótese que la locución negativa en la
vida manifiesta ciertas restricciones en cuanto a los tiempos y
aspectos verbales con los que se combina. Así, en la vida me
había ocurrido algo así, en la vida lo hubiera soñado, en la vida
lo he sabido, en la vida conseguiré lo que quiero o en la vida se
me olvidaría algo así son oraciones correctas. Sin embargo, ?en
la vida hablé mal de ti resultaría extraña en el español
peninsular estándar, mientras que *en la vida me visto de fallera
sería inaceptable. No obstante, pueden aceptarse construcciones
de presente que expresan hechos de proyección hacia el futuro,
hechos probables, como si voy andando con la bici, en la vida
puedo atropellar a nadie. Todo ello revela que la locución
manifiesta restricciones de combinabilidad que afectan al
tiempo verbal. Por un lado, el carácter durativo de en la vida y
sus variantes contrasta con el valor absoluto que representa el
indefinido y, por otro, con el valor puntual que expresa el
presente. Cuando el hablante emplea dicha locución, se sitúa en
el momento presente y proyecta su enunciado hacia el pasado o
hacia el futuro, pero lo concibe como un hecho durativo, de tal
modo que la aparición de la locución es incompatible con un
tiempo como el indefinido, que marca especialmente un valor
aspectual perfectivo, pero también con el presente, que expresa
un valor puntual. En cambio, cuando el presente se proyecta de
algún modo hacia el futuro, la incompatibilidad desaparece. Con
otras formas relativas, como el pretérito perfecto o
pluscuamperfecto, no existe dificultad.
En consecuencia, esta unidad compleja presenta
determinadas restricciones que no están presentes en otros
términos de polaridad negativa, pues admite el futuro
imperfecto, que es un presente de futuro (en la vida conseguiré
lo que quiero), pero no el presente (*en la vida me visto de
fallera). Tampoco permite una construcción con indefinido (?en
la vida hablé mal de ti). Así, con otros términos negativos como
jamás o nunca se aceptarían oraciones con presente (nunca
tengo dinero, jamás confío en un extraño) o con indefinido
(nunca tuve dinero, jamás conté lo sucedido). A nuestro
entender, este hecho se debe al carácter fraseológico de la
unidad en la vida que, aunque idiomática, todavía conserva
algunos de sus rasgos temporales originarios que la relacionan
con la expresión homónima libre y que dificultan la
combinabilidad normal para los términos de polaridad negativa.
Por otra parte, con la expresión fija coexisten otras variantes
más libres como en toda la vida y de toda la vida. La primera
podría remitir a (por) una vez en la vida, construcción de sentido
temporal y en ningún caso negativa, como manifiesta el
siguiente ejemplo:
(72)
B : y para una vez que gana en toa la vida y peer- un descojono ((¿qué va
a ganar ésa?))
[H. 54. A. 1]
También presenta una significación temporal de toda la vida,
que expresa un sentido literal que poco tiene que ver con el
idiomático de en la vida:
(73)
R: este es el problema de la Derbi Varián36 tío de to(d)a la vida
[L. 21. A. 2], L. 586
36
Derbi Variant, marca comercial de motocicletas.
3. 3. 2. De verdad
La locución de verdad presenta, según el DFEM (1994), dos
sentidos diferentes:
A: [Adj.] Auténtico, como debe ser: "Este cuadro no parece pintado por
un pintor de verdad, sino por un simple aficionado".
B: [Expresión con que se enfatiza la autenticidad de lo afirmado]
realmente, sinceramente, en serio: "De verdad te ofrezco mi casa para
cuando pases por aquí. No creas que es una frase de cortesía".
Para el DUE (1983), de verdad presenta tres acepciones:
(I). Expresión enfática, con que se insiste en la verdad de cierta
afirmación.
(II). Expresa que la cosa de que se trata no se dice o hace sólo como
broma, por hablar, por amenazar, etc., sino con todo el valor que le
corresponde a la palabra que la expresa: 'Le pegaba de verdad. Le
amenazó de verdad con echarle de casa'.
III). Se intercala muy frecuentemente en la conversación para poner
énfasis en algo que se afirma: 'De verdad, no me gusta que me digas
eso'.
Los empleos descritos por el DUE se refieren a la categoría
adverbio, mientras que el DFEM separa un uso adjetival y otro
adverbial. Centrándonos en los adverbiales, se pueden
diferenciar varios sentidos presentes en el corpus, teniendo en
cuenta tanto las propiedades de fijación e idiomaticidad como su
papel pragmático. La acepción II ofrecida por M. Moliner
parece hacer referencia al uso de la locución como
circunstancial. En cambio, las acepciones I y III aluden a un
empleo independiente o focalizado en el que la expresión
presenta un sentido más idiomático. Asimismo, de verdad aporta
en general un valor intensificador que se incrementa cuando la
construcción muestra cierta independiencia y es, en
consecuencia, más idiomática. Seguidamente se diferenciará el
uso más literal de la locución de su empleo más idiomático.
1). De verdad manifiesta un sentido literal y admite la
conmutación por un adverbio en -mente. Además, actúa como
circunstancial y depende entonativamente del complemento al
que modifica. En (74) puede ser conmutable por
verdaderamente. El predicado al que complementa se inserta en
una estructura que depende de la verdad es que, circunstancia
que aumenta su significado literal:
(74)
B: [PORQUE LA VERDAD ES QUE EN TU VIDA YA SABES QUIÉN
TE QUIERE DE VERDAD]
[ML. 84. A. 1], L. 209
También intensifica el enunciado en (75), donde la locución
podría conmutarse por verdaderamente o realmente:
(75)
A: § digo ¿QUE de ponerle la saeta qué me va a cosTAR? dice
¿no? dice sí sí eso además en seguida lo vemos/// (y en seguida
mil quinientas pesetas/// y yo digo peroo lo repasará usted un poco
buenísimo)/ y mi marido OYE ¿pero que es bueno de verdad?/
quitó la caja y dice ¡vaya reloj! y dice pues si este reloj es
dice oiga dic- que yoo no estoy hablando de cachondeo
C: ¡madre mía!§
[RB. 37. B. 1], L. 104
2). De verdad presenta un sentido parcialmente idiomático y,
aunque suele permitir la conmutación por un adverbio en -mente
como realmente, manifiesta una mayor equivalencia con la
locución en serio. En estos contextos se halla en posición inicial
de enunciado y presenta habitualmente independencia sintáctica
y entonativa. Se emplea para intensificar, no ya el enunciado,
sino preferiblemente la actitud del hablante. En el habla se
pueden diferenciar varios empleos:
-En ciertos contextos sería conmutable por en serio, como en
(76) donde mantiene una relación más evidente que en otros
casos con su sentido literal: un exhibicionista aparece ante T;
seguidamente, J llama a la policía; los hechos vuelven a
repetirse por segunda vez y C pide seriedad en las actuaciones.
En esta ocasión, de verdad sirve para centrar la atención y
reforzar la pregunta:
(76)
C: por favor/ de verdad/ ¿qué hacemos? ¿volvemos a llamar Juan
Carlos?
J: voy a llamar de nuevo
[JV-1]
También permite la conmutación por en serio, aunque con su
significado más idiomático37, en empleos como el de (77),
donde realza la afirmación del enunciador:
(77)
37
Se ha observado que en serio puede conmutarse a veces por su equivalente
en -mente, sobre todo cuando depende de un verbo de lengua: lo dijo en
serio/seriamente. Sin embargo en otros casos, principalmente cuando se
combina con ir o tomar, o funciona como independiente, no permite esta
conmutación y su sentido es más idiomático: la gente se lo toma en serio.
M : que llego a la tienda de fotografía de al lao y llegan unos señores§
E: §la que hay aquí
abajo
M : señor (( )) editores y va y se acerca/ y empieza a traducir de
intérprete los ingleses le dicen que si su padre es inglés o su madre/
que cuánto tiempo ha estao en Inglaterra
E : y contesta que cuatro días38
M : por lo visto/ tiene el acento- es que tiene buen oído/ y entonces tiene
buen acento ¿sabes? ((tiene una destreza)) les traduce todo/ y la señora
me dijo de verdad que no sé qué hacer con esta niña/ es que no sé que
hacer/ y le regaló una pelota de goma blanda y tal/ y dice bueno
muchísimas gracias y tal y no sé cuántos§
V: §claro§
[U. 45. B. 1]
-En algunas ocasiones aparece con el regulador fático oye,
junto al cual refuerza la actitud del hablante, como en (78),
donde resalta la aseveración "a mí también me gusta pasármelo
bien":
(78)
M: síi [aah/ (( también me gusta)) oye=]
A: [está bien/ está bien/ es así]
M: = soy mayor/ y también me gusta pasármelo bien
S: mm39
M: pues sí señor oye/ de verdad// a mí también me gusta pasármelo bien/
oye/// pero yo lo/ reconozco/que- que hija mía/ el otro día empezaba40/
el jueves/ y digo/ entonces/ es ya/ jueves viernes sábado y domingo
¿cuatro días es salir por la noche?/ esto es demasiao/// después a- el
lunes estás/ oye/ estás- estás torrá(da)41/ el lunes estás torrá/ y
a(d)emás estaba hasta ahora durmiendo/ °(ahora voy a despertarla a ver
qué dice)°///
[S. 65. A. 1], L. 67
O en el siguiente fragmento, donde refuerza la exhortación
en forma de deseo de la amiga de C:
(79)
C : ¿qué tal? yo no sé/ yo nii- yo el de la amiga lo hemos probado/ porque
la amiga dice la amiga dice ¡ay! noo- no me lo traigas/ pero bueno/ ya
quieras ven a por él/ y eso yo creo que eso tiene aguante no
doo-doo- tres días dice a mí no me molesta en la neveracuando
aguanta bastante/ y ayer la ve y le dicee coméroslo oye de verdad/
dice por saber cómo está/ pero que no que os lo comáis/ y ya el
cuando tú lo tengas el tuyo hecho si me das un poquito pa probarloo
38
Entre risas.
39
Señal de asentimiento.
40
Su hija menor, que provocó la conversación.
41
Valenciano, torrada, "cansada".
domingo no(s) lo dijeron yy me sabía mal digo oye ¿¡cómo nos
vamos a comeer!?
[R. 67. A. 1]
-Por otro lado, de verdad aparece en ocasiones junto al
adverbio además, dando lugar a una combinación
intensificadora de valor dialógico, además de verdad, que se
halla en proceso de fijación, y que introduce, como ocurre a
menudo con además, un argumento coorientado, de tal manera
que la locución viene a ratificar la opinión expresada con
anterioridad:
(80)
A: ya ves Argentina lo que piensan por aquí/ cada uno barre para casa/ no
es para menos/ [hay que]
B: [eee] además de verdad Manolo/ muchísimas gracias
[3-L. A]
Aunque dicha expresión suele presentar un valor dialógico
colaborativo, también puede reafirmar la aserción de un mismo
hablante:
(81)
C : ¡HIJOS DE PUTA! ellos se creen§
C : ¡QUÉ GUARROS! pero además de verdad ¿eh? yy digo chica no
J: §¡pero bueno!
te preocupes digo porquee/ la verdad es que si te ha hecho eso es
porque lo que pretenden es intimidar/ y de hecho lo consiguen
J : claro
[M. 62. A. 1]
Así pues, la locución de verdad revela dos empleos básicos
en las muestras recogidas. En el primero de ellos tiene un
sentido literal, se circunscribe al ámbito del predicado y, en
consecuencia, presenta dependencia sintáctica y entonativa. Su
función consiste en intensificar el enunciado. En el segundo
adquiere un significado parcialmente idiomático y, por lo
general, presenta autonomía sintáctica y entonativa. Se emplea
para realzar, más que el enunciado, la actitud del hablante, de
manera que se convierte en un elemento modalizador. Cuando
funciona de este modo puede llegar a manifestar un grado alto
de fijación con el conector pragmático además, dando lugar a
una nueva combinación, además de verdad.
Estos empleos pueden recibir una explicación adecuada
acudiendo a la teoría de la gramaticalización, puesto que la
locución cumple los requisitos dados por Traugott (1995 y e. p.)
para la gramaticalización de los conectores. De verdad
manifiesta usos como circunstancial [(74), (75)], junto a otros
como adverbio oracional [(77)] y como elemento autónomo
[(76)], hecho que demuestra el aumento de libertad sintáctica de
la construcción. Asimismo, se ha producido una generalización
del significado y un incremento de la función pragmática
orientado a expresar la actitud del hablante. Por consiguiente, la
locución presenta actualmente diversos estados del proceso de
gramaticalización que van desde los más libres con función
circunstancial a los más fijos e idiomáticos con función
modalizadora, que acentúa la actitud del emisor, así como su
colaboración con el receptor (además de verdad, manifiestación
de acuerdo).
3. 4. FUNCIÓN ATENUANTE DE LAS UNIDADES
FRASEOLÓGICAS
Ciertas UFS pueden emplearse para atenuar un enunciado o
parte del discurso. Algunas de ellas cumplen esta función
esporádicamente. En cambio otras, como la locución a lo mejor,
tienden a desempeñar con frecuencia dicho papel pragmático.
A veces los mecanismos atenuantes se relacionan con valores
eufemísticos: en (82), B emplea en su intervención la unidad
escasamente fijada meterse el rollo con cierto valor eufemístico
y atenuante, ya que expresa una opinión desfavorable sobre la
relación que tiene con su novio, A:
(82)
A: [¡NO
ME DIGAS ESO! TÚ SABES] QUE YO TE NECESITO// O SEA/ ES
QUE NO NO§
B: § PERO ME NECESITAS ¿PARA QUÉ? NANO/
¿PARA QUÉ ME NECESITAS? PARA LOS MOMENTOS EN QUE
TÚ ESTÁS BIEN?/ ¿PARA QUÉ// PARA METERNOS EL ROLLO
Y YA ESTÁ? ¿PARA ESO ME NECESITAS? YO NECESITO
COMPARTIR MÁS COSAS§
[ML. 84. A. 1], L. 215
La locución en principio presenta habitualmente empleos
literales, de modo que a menudo puede conmutarse por
primeramente o por la locución literal en un principio. No
obstante, en la conversación, más aún si es polémica, puede
contribuir a atenuar las opiniones manifestadas por alguno de
los interlocutores. Así, en (83), A pone en duda la eficacia de los
métodos de medicina natural practicados por B que, aunque
reconoce no ser médico, defiende con distintos argumentos sus
métodos curativos. Como una forma de cortesía (Haverkate,
1994) y de mantener el distanciamiento que se espera entre dos
personas que no se conocen42, B emplea la locución en
principio que suaviza su desacuerdo con A:
42
Se trata de una conversación telefónica mantenida a través de un programa
de radio. Por lo tanto, la ausencia del rasgo coloquializador "relación
vivencial de proximidad", así como el desarrollo de la conversación en un
marco de interacción no familiar y la estructura de todo el diálogo como una
discusión recomiendan mantener un tono con cierto grado de formalidad, lo
que repercute en la aparición de atenuantes. Los atenuantes, como afirma
Briz (1996:55) resultan más frecuentes en la conversación formal que en la
coloquial, puesto que suponen un distanciamiento.
(83)
A: determinadas cosas científicas en que puede realmente/ SER nocivas
B: no no/ es- eso- eso es un criterio un juicio en principio suyo queee-
que yo le puedo dar eee como equivocado
[2-L. B]
3. 4. 1. A lo mejor
A lo mejor, locución idiomática en un grado alto, es una
fórmula intermedia entre las expresiones formales tal vez o
quizá(s) y las coloquiales más informales igual, como adverbio
de probabilidad, y lo mismo43. El empleo de la construcción
locucional está muy extendido como adverbio de duda y
probabilidad. En el sistema podría ser conmutable por
probablemente o posiblemente, pero en algunos de los contextos
encontrados admite tan sólo la sustitución por otros adverbios
como quizá(s) o tal vez. En todas las muestras halladas mantiene
su sentido trasladado aunque se especializa en ocasiones,
colaborando en la progresión de los relatos o en la atenuación.
En este sentido, Barrenechea (1977:45) opina que se trata de un
operador pragmático atenuador, es decir, de un operador que
incide en la suspensión motivada de la aserción "indicando su
inseguridad o rehusando responsabilizarse del juicio emitido, o
mostrándolo como afirmación más o menos probable".
-Como adverbio de duda funciona en (84), con posible
conmutación por probablemente o quizás. Su función
pragmática consiste en atenuar el acto aseverativo enunciado:
43
Véase a este respecto González Calvo (1989), que opina que a lo mejor
establece el puente entre el nivel intermedio y el coloquial y popular,
mientras que lo mismo e igual serían formas coloquiales y populares.
A : y dice bueno pues te daré sesenta pa que vayas a ver a Rafa
(84)
B : fíjateee l'abuelo
A : a lo mejor pensaban darla cuarenta o cuarenta y cinco digo yo es
lo que yo calcula[ba]
B: [fíja]tee/ claro
[APBC. 79. A. 1]
-Cuando aparece en secuencias de historia colabora en la
progresión temática de los relatos: contribuye a la planificación
del discurso, actuando como una marca de ordenación de los
argumentos esbozados. También en estos casos permitiría la
conmutación por un adverbio. Así en (85), el emisor opta por
una de las dos posibilidades dadas (“no es aquí donde vive E”),
pero la matiza por medio de la locución:
(85)
L: § ¿pero sabías que era
el veinticinco?
G: sí/ yo sabía que eraa/ este piso// yy bueno pues// por lo que me acuerdo
yo de orientación y tal/ sabía que más o menos era// aquí ¿no?// y he
llamao y como no abría nadie yo digo a lo mejor no es aquí// y he
llamao ahí al la(d)o// y tampoco estaban
[L. 15. A. 2], L. 44
Similares características presenta en (86), aunque se observa
con mayor nitidez que abre la relación con un mundo posible:
"supón que alguien te pregunta si quieres jugar":
(86)
usté jugar? y de improviso [nono quiero =]
A: [ahora que así de improviso]/ a lo mejor alguien te dice oiga ¿quiere
[H. 25. A. 1], L. 146
O también en (87): "imagina que Román llega un día muy
tranquilo …":
(87)
A: pue- pues eso se le nota a las personas a lo mejor resulta que el día
que te llega medio nervioso coo- ese día no te dice nada/ y a lo mejor
el día que lo ves más tranquilo que la hostia es porque está
barrinando su cabeza que le acaban- se acaba de fumar un chumata yy
[no ((no hay nada en su cabeza))]
[L. 17. A. 3+B. 1], L. 380 y 382
-Del mismo modo, puede contribuir a la atenuación en
procesos argumentativos, manteniendo las características antes
observadas. En (88), A opina que no se debería instalar un
ascensor en la finca y no piensa dar el permiso para que el resto
de vecinos lo hagan. M, que considera que debería instalarse,
minimiza sus opiniones empleando diversas herramientas
lingüísticas y también la locución a lo mejor:
(88)
M: [pues Juanita está loca]
A: = ¡ah!/ claro/ [a ella sí/ a ella s// claro/ l- los de arriba/ les conviene//
pero es- no// pero como e]
M: [e- ella ((es la q))- o sea que- a ver si me entiende/// o sea
que bajarán/] y a lo mejor antes a Rosita/ porque a lo mejor si no
tienen per- OTRA COSA/ si no dais permiso por ejemplo// porque
me han dicho también que a lo mejor aquí el ascensor no paraba// a
ver si me entiendes [(( ))=]
A: [pues que no pare]
M: = no no no un momento pero// si no para/ vosotros no pagáis nada//
pero el día que quisiérais// a lo me- (( )) te lo explico ya lo que me
dijo todo// el día que quisiérais podíais eh- mm- o sea que dar lo h- lo
que nosotros hemos pagado e- en el d- en el año que lo pagamos/ no en
el/ u- año que- que vosotros quisiérais/ ¿me explico?/ y entonces
podíais u-/ poner ascensor/ que u- quién sabe qué/ a lo mejor/ yo qué
sé/ pueden ser muchas cosas de quee caigamos un po(rrazo)- mil
cosas/ bueno/e- pero ahora dice/ que si/ te/ p(i)do- necesita el permiso/
°(el permiso lo neces- lo necesita para ponerlo/ es lo que me dijo ((el
señor))°§
A: § mm§
[S. 65. A. 1], L. 156-175
De igual manera, en (89), tras la respuesta negativa de E a
tener relaciones con un desconocido, L argumenta haciendo
referencia a una circunstancia posible. Este argumento
antiorientado al anterior se desarrolla seguidamente con un
conjunto de argumentos coorientados y encadenados entre sí,
principalmente de E; a lo mejor hace ver que, en cualquier caso,
se está hablando de un hecho posible que no tiene por qué
suceder; en definitiva, que E no se hace responsable de su
aserción:
(89)
E: yo qué sé yo no estaba diciendo esoyo pensaba en una noche de
fiesta yy/ conoces a un tío y te mola y túu/ no te apetece// pues no-
no me nace- pues yo para que me apetezca ((enrollarme)) ha de ser un
tío que conozcaque tal/ que/ no sé oye
L: a lo mejor algún díate da la locura y lo haces§
E: § pero si ES VERDAD YO
NO DIGO QUE NO/ a lo mejor me da ahora mismo por cambio de
[pensar=]
L: [síi]
E: = y lo hago// yo que sé/// que ((si me mira)) el tío pues te animas oye
antes a lo mejor lo- no se trata de ir por ahí a ver- a la caza del rollo
entonces ya si es que es una vez dices bueno§
[L. 15. A. 2], L.467-478
El valor atenuante de la locución es más evidente cuando
existe desacuerdo entre los interlocutores, como en (90), cuando
G se apoya en ella para introducir su argumento y salvaguardar
así su imagen:
(90)
E: no lo sé/ hombre/ yo ahora mismo veo un negro/ y estoy así// pero yoo
no// no lo sé/ son cosas [((pero otras veces)))=]
G: [no pero ahh no sé]
E: = y nacen es que son cosas es que no- no sé es/ como que me he
quedao- oye/ pues no me gus- y me gusta mucho el chocolate// yy- y
la leche por ejemplo/ y no me gusta ¿¡pues qué te voy a decir yo!?
pues [no sé los pasteles]
G: [pero e-el racismo-] tú a lo mejor lo quee quieres decir no es- no
es que no- que seas racista/ sino que simplemente pues por el color
pues- porque supongo yo que/ lo que le hacen por ejemplo en
Sudáfrica a los negros ¿no estarás de acuerdo?
[L. 15. A. 2], L. 771
De este modo, una locución como a lo mejor con valor de
duda y probabilidad puede contribuir en el habla a la progresión
del relato o a la atenuación, sin perder por ello sus rasgos
singulares.
4. CONCLUSIONES
En el presente trabajo se han analizado las UFS tanto desde
una perspectiva formal como funcional. Desde el punto de vista
formal se han examinado los modelos más empleados para los
sintagmas prepositivos fraseológicos y las unidades que
manifiestan anomalías léxicas (palabras diacríticas) o
estructurales. Desde el punto de vista funcional, se ha observado
el comportamiento de diversos tipos de UFS, como las
locuciones adverbiales, verbales, adjetivales, las USVS o los
enunciados fraseológicos, aunque se ha dedicado una especial
atención a las primeras y a sus relaciones con otras categorías.
Así, las locuciones adverbiales pueden actuar modificando a un
verbo, a un adjetivo o a otro adverbio, o a todo un enunciado.
Las que se especializan en modificar a un enunciado pueden
emplearse también para modificar a las unidades
jerárquicamente inferiores. Asimismo, al convertirse en
adverbios de frase con movilidad oracional, independencia
entonativa y preferir la posición inicial, que no los circunscribe
como circunstanciales a la estructura del predicado, se
encuentran más capacitados para traspasar el marco oracional.
Estos rasgos, al mismo tiempo que su grado alto de fijación e
idiomaticidad, favorecen su función pragmática.
Las UFS pueden emplearse no sólo para enlazar los diversos
argumentos que se suceden de forma orientada o antiorientada a
otros en las secuencias que conforman la conversación, sino
también para unir como conectores pragmáticos, o para realzar o
atenuar, como unidades léxicas, los movimientos
argumentativos de una intervención. En este sentido, se ha
observado cómo algunas locuciones que, categorialmente
podrían considerarse adverbiales, han sufrido una
especialización que las ha llevado a funcionar como conectores
pragmáticos, ya sea señalando la consecuencia o la conclusión
de un enunciado o enunciados precedentes (por lo tanto, en
definitiva), ya sea ordenando los enunciados (por una parte, por
otra parte). En otros casos, las locuciones no manifiestan
valores pragmáticos predeterminados o convencionalizados,
sino ciertas tendencias de uso o conversacionales que están
llevando a que estos sintagmas supuestamente adverbiales se
estén gramaticalizando, por ejemplo como modalizadores (de
verdad) o como términos de polaridad negativa (en la vida).
La función desempeñada por las UFS en las unidades
intervención o intercambio se refleja en la unidad superior de la
secuencia y en su estructuración. En este marco, no sólo sirven
como procedimientos conectivos, intensificadores o atenuantes,
sino también como recursos léxicos que resumen los argumentos
ofrecidos (por todo lo alto), que acentúan la función expresiva
(de la noche a la mañana), que optimizan el procesamiento de la
información por tratarse de estructuras pre-fabricadas y ya
conocidas por la comunidad hablante (casado y por la Iglesia),
etc.
Una consecuencia del análisis practicado es la explicación de
concordancias entre aspectos formales y funcionales.
Simplificando lo expuesto anteriormente, puede afirmarse que
buena parte de las locuciones encabezadas pora suelen ser
adverbios modales que se limitan a actuar en el predicado y que
aportan al texto un valor intensificador: a buenas, a cañonazos,
a golpes, a oscuras, a la perfección, al tuntún, … En cambio, la
mayor parte de las locuciones adverbiales de frase que pueden
funcionar asimismo como conectores pragmáticos y que
constituyen unidades que no aportan a priori una especial
valoración al texto vienen precedidas de en y por: en fin, en
primer lugar, en consecuencia, por fin, por suerte, por lo tanto,
… Las unidades con de se reparten entre ambos grupos, aunque
son mayoría las que pertenecen al primero: de muerte, de la
noche a la mañana, de piedra / de todas maneras, de alguna
forma, de algún modo, …
Observado desde otro punto de vista, abundan las locuciones
con valor esencialmente modal y que no se hallan capacitadas
para funcionar como modificadores oracionales, es decir, las que
se conocen tradicionalmente como modos adverbiales: a medias,
a unas malas, a hombros, a la vez, a la espalda, a la trágala, a
la virulé, hasta el gorro, en menos de un periquete, de vez en
cuando, de improviso, etc. Cumplen la función prototípicamente
adverbial, la de especificar las circunstancias del predicado, esto
es, actúan como el marco en el que se desarrollan las relaciones
del núcleo con el resto de adyacentes, por lo que pueden ser
fácilmente suprimibles sin variar en esencia el contenido. Los
esquemas formales que generan el mayor número de estas
unidades son los de A C y A DDef C.
Todavía queda mucho por hacer en la fraseología española y,
en concreto, en la fraseología de la lengua hablada. El camino es
largo y está salpicado de dificultades, pero está abierto a todos.
APÉNDICE I
A partir de la estructura básica Prep C se ha llevado a cabo
una formalización de los sintagmas prepositivos para la que se
ha tenido en cuenta, no sólo la adscripción a los grupos de las
unidades, sino también la preposición que sirve de enlace y si la
constante es morfológicamente un sustantivo, un adjetivo, un
adverbio u otro término. Se ha de advertir que la clasificación
que se presenta a continuación no atiende a los grados de
fijación e idiomaticidad, ni a las variantes de UFS. El criterio de
ordenación es estrictamente formal. Asimismo, se recogen las
unidades tal y como han aparecido en el contexto44. Por otra
parte, se han hallado en general ciertos problemas para clasificar
las UFS encontradas con palabras diacríticas: ya que éstas
provienen de otras lenguas (a granel), de juegos léxicos (en un
plis plas), … resulta complejo decidir si se trata en origen de
sustantivos, adjetivos o cualquier otra clase de palabras.
Se ha diferenciado entre:
1. Sintagmas prepositivos propiamente dichos.
2. UFS verbales.
3. Esquemas fraseológicos.
1. LOS SINTAGMAS PREPOSITIVOS
PROPIAMENTE DICHOS
Puede hablarse en este grupo de cinco tipos básicos que se
subdividen atendiendo a diversos factores45:
44
Para la clasificación de las UFS de acuerdo con las propiedades de fijación
e idiomaticidad, véase Ruiz (1995a) y (e. p.2).
45
Los símbolos que se emplean son los siguientes: Prep (preposición), C
(constante), Det (determinante), DDef (determinante definido), DPos
(determinante posesivo), DDem (determinante demostrativo), DIndef
(determinante indefinido), Adj (adjetivo), Card (cardinal), Ord (ordinal), Neg
(negación), Conj (conjunción), F. verbales (formantes de carácter verbal). En
mayúscula y cursiva se indican alguno de los componentes peculiares de las
UFS, como por ejemplo A, EN, UN, ALGÚN, etc. Por otra parte, los
subgrupos que se explicitan a continuación representan los esquemas
formales de las locuciones encontradas, lo que no significa en ningún caso
que no puedan darse otros.
1. Prep C.
2. Prep Det C.
3. Prep C Adj.
4. Prep C Prep C.
5. Prep C Conj Prep C.
A continuación se detallan las secuencias formales
encontradas para los sintagmas prepositivos propiamente dichos,
acompañadas de algunos ejemplos.
1. Prep C.
1. 1. A C:
-Siendo C sustantivo: a bordo, a cuestas, a chorro, a
examen, a granel, a gritos, a galope, a gusto, a
hombros, a huevo, a rajatabla, a sacos, a tiro, etc.
-Siendo C adjetivo: a diario, a buenas, a malas, a
oscuras, a solas, etc.
-Siendo C un formante verbal: a morir, a paridas, a
parir, a rebosar.
1. 2. CON C:
-C (sustantivo): con clase, con ganas, con gusto, con
perdón, con retintín, con suerte, etc.
-C (adjetivo): con segundas.
1. 3. CONTRA C:
-C (sustantivo): contra reloj.
1. 4. DE C:
-C (sustantivo): de acuerdo, de balde, de broma, de
cabeza, de campeonato, de cojones, de cuidado, de
extranji, de película, de pena, de perlas, de pie, de
piedra, de postín, de rechupete, de sobra, de vista,
etc.
-C (adjetivo): de buenas, de guay, de inmediato, de
lleno, de normal, de nuevo, etc.
-C (F. verbales): de aquí te espero46, de hecho, de
pasada, de que te cagas, etc.
-C (adverbio): de cerca, de lejos, de marras, etc.
-C (Otros): de chiriví, de por sí.
1. 5. DESDE C:
-C (adverbio): desde luego.
46
Ha resultado difícil clasificar locuciones como ésta, que representan una
estructura oracional. Todas ellas aparecen clasificadas en nuestros grupos
principales (como ocurre con de quita y pon, de toma pan y moja, a la que
cae, a la que salta, …), aunque se ha de tener en cuenta que representan una
mayor complejidad que sus compañeras de grupo.
1. 6. EN C:
-C (sustantivo): en alza, en bandeja, en color, en
condiciones, en cuestión, en detalle, en libertad, en
masa, en orden, en pepitoria, en pie, en plata, en
realidad, etc.
-C (adjetivo): en absoluto, en breve, en concreto, en
cristiano, en general, en medio, en privado, en
público, en seco, en serio, en vano, etc.
-C (F. verbales): en volandas.
-C (adverbio): en adelante.
-C (otros): en contra.
1. 7. ENTRE C:
-C (sustantivo): entre comillas, entre semana.
-C (adjetivo): entre medias, entre tanto.
1. 8. HASTA C:
-C (adverbio): hasta más arriba.
1. 9 . PARA C:
-C (sustantivo): para colmo, para más inri, para
postres.
-C (F. verbales): para cagarse, para empezar, para
finalizar, para morirse, etc.
-C (adverbio): para nada.
1. 10. POR C:
-C (sustantivo): por casualidad, por cojones, por
desgracia, por fin, por narices, por suerte, etc.
-C (adjetivo): por cierto, por completo, por tanto, etc.
-C (F. verbales): por descontado, por supuesto.
-C (adverbio): por ahora, por delante, por detrás.
-C (otros): por si acaso.
1. 11. SIN C:
-C (sustantivo): sin comentarios, sin duda, sin falta, etc.
-C (F. verbales): sin querer.
-C (adverbio): sin más.
1. 12. SOBRE C:
-C (adjetivo): sobre todo.
1. 13. Neg Prep C:
-C (sustantivo): ni a tiros, ni de coña, ni de flores, etc.
2. Prep Det C.
2. 1. Prep DDef C.
2. 1. 1. A DDef C:
-C (sustantivo): al alimón, al revés, al trote, al
tuntún, a la carrera, a la espalda, a la
expectativa, a la fuerza, a la vista, a la virulé, etc.
-C (adjetivo): a la inversa, a la larga, a la ligera, a
la mínima, a lo mejor, etc.
-C (F. verbales): al descubierto, al parecer, a la
desesperada, a la que salta, a la que cae, etc.
-C (adverbio): al menos.
2. 1. 2. BAJO DDef C:
-C (sustantivo): bajo el brazo.
2. 1. 3. EN DDef C:
-C (sustantivo): en el aire, en el fondo, en la picota,
en la vida, etc.
-C (adjetivo): en el medio.
2. 1. 4. HASTA DDef C:
-C (sustantivo): hasta el cuello, hasta el culo, hasta
el pirri, hasta las cejas, hasta las narices, etc.
2. 1. 5. POR DDef C:
-C (sustantivo): por el estilo, por la cara,por los
aires, por si las moscas, etc.
-C (adjetivo): por las buenas, por las malas, por lo
bajini, por lo tanto, etc.
-C (F. verbales): por lo visto.
-C (adverbio): por lo menos.
2. 1. 6. SOBRE DDef C:
-C (sustantivo): sobre la marcha.
2. 1. 7. PrepTODO DDef C:
-C (sustantivo): de toda la vida, en toda la vida.
-C (adjetivo): en todo el medio.
2. 2 . Prep DPos C:
-C (sustantivo): a mi juicio, de tu vida, en su caso, en
su conjunto, por mi cuenta, por mi parte, etc.
-C (adjetivo): a mis anchas.
2. 3 . Prep DDem C:
-C (sustantivo): a ese paso, a estas alturas, en ese
aspecto, en ese sentido, etc.
2. 4 . Prep DIndef C.
2. 4 . 1. Prep UN C:
-C (sustantivo): de un plumazo, de un tirón, de una
vez, en un principio, por una parte, etc.
-C (adjetivo): a unas malas.
2. 4 . 2. Prep ALGÚN C:
-C (sustantivo): de alguna forma, de alguna manera,
de algún modo, etc.
2. 4 . 3. Prep CIERTO C:
-C (sustantivo): en cierta medida, en cierto modo.
2. 4 . 4. Prep CUALQUIER C:
-C (sustantivo): de cualquier manera, en cualquier
caso.
2. 4 . 5. Prep MEDIO C:
-C (sustantivo): a medio gas, a medio plazo.
2. 4 . 6. Prep MUCHO C:
-C (sustantivo): con mucho gusto, con mucho
cuidado.
2. 4 . 7. Prep NINGÚN C:
-C (sustantivo): bajo ningún concepto, sin ninguna
duda.
2. 4 . 8. Prep OTRO C:
-C (sustantivo): entre otras cosas, por otra parte,
por otro lado.
2. 4 . 9. Prep POCO C:
-C (sustantivo): en pocas palabras.
2. 4 . 10. Prep TODO C:
-C (sustantivo): a toda hostia, a toda leche, a toda
paleta, a toda pastilla, a toda prisa, a toda
velocidad, a todas luces, a todo volumen, de
todas formas, de todas maneras, de todo corazón,
de todos modos, en todo caso, por todo lo alto,
etc.
-C (F. verbales): a todo meter.
2. 4 . 11. Prep Card C:
-C (sustantivo): en cuatro días, en dos días, por los
cuatro costados.
2. 4. 12. Prep Ord C:
-C (sustantivo): a primera hora, a primera vista, de
primer orden, de primera mano, en la quinta
puñeta, en primer lugar, etc.
3. Prep C Adj.
En este grupo el adjetivo puede aparecer antepuesto o
pospuesto, como se indicará en cada caso. Además, el sintagma
prepositivo puede venir acompañado de un determinante.
3. 1. Prep C Adj.
Adj. Antepuesto: a duras penas, a grandes rasgos, a
largo plazo, a pleno día, de alto copete, de mal
gusto, de mal humor, de puta madre, de viva voz, en
baja forma, en malas condiciones, en última
instancia, etc.
Adj. Pospuesto:
Adjetivo u Otros: a bote pronto, a cámara lenta, a
cámara rápida, a fecha fija, a palo seco, a punta
pala, en voz alta, etc.
Participio: a balón parado, a chorro suelto, a faca
descubierta, a marchas forzadas, de pronóstico
reservado, etc.
3. 2. Prep Det C Adj.
3. 2. 1. Prep DDef C Adj.:
Adj. Antepuesto: a las mil maravillas, al mismo
tiempo.
Adj. Pospuesto:
Adjetivo u Otros: a la pata coja, al aire libre, en
el mundo entero, por su cara bonita.
Participio: con el moco tendido, con la boca
abierta.
3. 2. 2. Prep DIndef C Adj.:
Adj. Pospuesto:
Adjetivo u Otros: a todos los efectos oportunos.
Participio: a un año vista, en un momento dado.
4. Prep C Prep C.
4. 1. Prep C Prep C.
Prep C DE C: a base de bien, a flor de piel, a punto de
caramelo, a salto de mata, a tiro de piedra, en
mangas de camisa, en pie de guerra, por arte de
magia, etc.
Prep C (OTRA PREP) C: de ahora en adelante, de
dentro para afuera, de estar por casa, de ir por
casa, de pelo en pecho, sin lugar a dudas, etc.
4. 2. Prep Det C Prep C.
4. 2. 1. Prep DDef C Prep C: a la buena de Dios, a la
primera de cambio, a la luna de Valencia.
4. 2. 2. Prep DIndef C Prep C: con un palmo de
narices, de una vez por todas, de un momento a otro.
4. 3. Prep Det C Prep Det C.
4. 3. 1. Prep DDef C Prep DDef C: a la hora de la
verdad, a la orden del día, a la vuelta de la esquina,
al pie de la letra, al pie del cañón, con el culo al
aire, en el más amplio sentido de la palabra, etc.
4. 4. Prep C Prep Det C.
4. 4. 1. Prep C Prep DDef C: a plena luz del sol, con
todas las de la ley, por amor al arte.
4. 4. 2. Prep C Prep DIndef C: en menos de un
periquete.
5. Prep C Conj Prep C.
5. 1. Prep C Conj Prep C.
Prep C Y Prep C: a bombo y platillo, de quita y pon,
de toma pan y moja, en blanco y negro, en cuerpo y
alma, entre pitos y flautas, para dar y vender.
Prep C O Prep C: por activa o por pasiva, por hache
o por be, por suerte o por desgracia.
Prep C NI Prep C: sin más ni más.
5. 2. Prep Det C Conj Prep C.
Prep Det C Y Prep C: a las duras y a las maduras, al
fin y al cabo, por mi cuenta y riesgo, etc.
Prep Det C O Prep C: a la corta o a la larga.
2. LAS UNIDADES FRASEOLÓGICAS VERBALES
No se ha observado ningua diferencia formal entre
locuciones verbales, UFS que presentan grados altos de fijación
y a menudo de idiomaticidad, y unidades sintagmáticas
verbales, UFS que muestran patrones de creación regulares. Por
otra parte, las secuencias formales con preposición que aparecen
en este grupo suelen ser similares a las de los sintagmas
prepositivos propiamente dichos, aunque no llegan a la
complejidad de los grupos 4 y 5:
-APUNTARSE A: apuntarse a un bombardeo.
-ARRANCAR DE: arrancar de cuajo.
-CASARSE POR: casarse por la iglesia.
-CONTAR CON: contar con pelos y señales.
-DAR A: dar a conocer.
-DAR POR: dar por saco, dar por supuesto.
-DORMIRSE EN: no dormirse en los laureles.
-EMPEZAR DESDE: empezar desde cero.
-ENTRAR A: entrar a saco.
-ENTRAR EN: entrar en juego.
-ESTAR A: estar a disposición, estar a la orden del día, estar a su
disposición, estar al acecho.
-ESTAR DE: estar de acuerdo, estar de baja, estar de charreta, estar de
marcha, estar de marujeo, estar de moda, estar de papeleos,
estar de vacaciones, etc.
-ESTAR EN: estar en contacto, estar en disposición, estar en el bote, estar
en la brecha, estar en la onda, estar en observación, estar en
tratamiento, etc.
-IR A: ir a la moda, ir a lo suyo, ir a peor, ir a por todas, ir a saco, etc.
-IR DE: ir de broma, ir de cabeza, ir de coña, ir de culo, ir de fiesta, ir de
palo, ir de picada, ir de picos pardos, etc.
-IR PARA: ir para largo.
-IR POR: ir por la vida, ir por partes, ir por ti.
-IRSE A: irse a hacer gárgaras, irse a la mierda, irse a tomar por culo, irse
al carajo, irse al cuerno, irse al garete.
-IRSE DE: irse de bureo, irse de fiesta, irse de rositas.
-LLEVAR A: llevar a cabo.
-LLEVAR DE: llevar de culo.
-MANDAR A: mandar a freír espárragos, mandar a tomar por culo.
-MATAR A: matar a sangre fría.
-PARECER DE: parecer de recibo.
-PASAR DE: pasar de largo.
-PASARSE DE: pasarse de listo.
-PILLAR EN: pillar en bragas.
-PONER A: poner a caldo, poner a parir, poner a prueba, poner a su
disponibilidad.
-PONER DE: poner de manifiesto.
-PONER EN: poner en bandeja, poner en circulación, poner en comunicado,
poner en duda, poner en entredicho, poner en escena, poner en
práctica, poner en tratamiento.
-PONERSE A: ponerse a su favor, ponerse al día.
-PONERSE DE: ponerse de acuerdo, ponerse de moda.
-PONERSE EN: ponerse en contacto, ponerse en marcha, ponerse en
tratamiento.
-QUITAR DE: quitar de las manos.
-SACAR DE: sacar de quicio.
-SACAR EN: sacar en limpio.
-SALIR A: salir a colación, salir a flote, etc.
-SALIR DE: salir de rositas, etc.
-SER DE: ser de casa, ser de justicia.
-SER PARA: no ser para menos.
-TENER A: tener a su disposición.
-TENER EN: tener en cuenta.
-TIRAR DE: tirar de bragueta, tirar de tarjeta.
-TIRAR POR: tirar por la calle de en medio.
-TOMAR A: tomar a chacota, tomar a risa.
-TOMAR EN: tomar en cuenta.
-TRAER A: traer a colación.
-TRAER DE: traer de culo.
-VENIR A: venir a la mano.
-VER CON: ver con buenos ojos.
3. LOS ESQUEMAS FRASEOLÓGICOS
Los esquemas fraseológicos registrados responden a cinco
modelos diferentes. Son los siguientes:
1. C A C (C, formante repetido):cara a cara, día a día,
domingo a domingo, mano a mano, poco a poco.
2. C CON C (C, formante repetido): hombro con hombro,
codo con codo.
3. C POR C (C, formante repetido): cien por cien, hoy por
hoy.
4. DE C EN C
(C, formante repetido): de cuando en cuando, de fiesta
en fiesta, de mes en mes, de mucho en mucho, de
sorpresa en sorpresa, de uno en uno, etc.
(C, formante no repetido): de vez en cuando, de lunes a
viernes.
5. DE C A C
(C, formante repetido): de parte a parte, de sol a sol, de
tío a tío.
(C, formante no repetido): de cabo a rabo, de la noche a
la mañana, de pe a pa, de uvas a peras.
4. RESULTADOS OBTENIDOS POR PORCENTAJES
CLASE Nº %
1. Los sintagmas prepositivos fraseológicos
1. Prep C
1. 1. A C 66 8'60%
1. 2. CON C 13 1'69%
1. 3. CONTRA C 1 0'13%
1. 4. DE C 84 10'95%
1. 5. DESDE C 1 0'13%
1. 6. EN C 75 9'77%
1. 7. ENTRE C 4 0'52%
1. 8. HASTA C 1 0'13%
1. 9. PARA C 11 1'43%
1. 10. POR C 28 3'65%
1. 11. SIN C 7 0'91%
1. 12. SOBRE C 1 0'13%
1. 13. Neg Prep C 4 0'52%
TOTAL SUBGRUPO 1 296 38'59%
2. Prep Det C
2. 1. Prep DDef C 132 17'20%
2. 1. 1. A DDef C 77 10'03%
2. 1. 2. BAJO DDef C 1 0'13%
2. 1. 3. EN DDef C 6 0'78%
2. 1. 4. HASTA DDef C 9 1'17%
2. 1. 5. POR DDef C 20 2'60%
2. 1. 6. SOBRE DDef C 1 0'13%
2. 1. 7. Prep TODO DDef C 3 0'39%
2. 2. PrepDPos C 17 2'21%
2. 3. PrepDDem C 7 0'91%
2. 4. PrepDIndef C 60 7'82%
2. 4. 1. Prep UN C 9 1'17%
2. 4. 2. Prep ALGÚN C 4 0'52%
2. 4 . 3. Prep CIERTO C 2 0'26%
2. 4. 4. Prep CUALQUIER C 2 0'26%
2. 4. 5. Prep MEDIO C 2 0'26%
2. 4. 6. Prep MUCHO C 2 0'26%
2. 4. 7. Prep NINGÚN C 2 0'26%
2. 4. 8. Prep OTRO C 3 0'39%
2. 4. 9. Prep POCO C 1 0'13%
2. 4. 10. Prep TODO C 20 2'60%
2. 4. 11. Prep Card C 3 0'39%
2. 4. 12. Prep Ord C 10 1'30%
TOTAL SUBGRUPO 2 201 26'20%
3. Prep C Adj.
3. 1. Prep C Adj. 41 5'34%
3. 2. Prep Det C Adj. 11 1'43%
3. 2. 1. Prep DDef C Adj. 8 1'04%
3. 2. 2. Prep DIndef C Adj. 3 0'39%
TOTAL SUBGRUPO 3 52 6'77%
4. Prep C Prep C
4. 1. Prep C Prep C 24 3'12%
4. 2. Prep Det C Prep C 6 0'78%
4. 2. 1. Prep DDef C Prep C 3 0'39%
4. 2. 2. Prep DIndef C Prep C 3 0'39%
4. 3. Prep Det C Prep Det C 8 1'04%
4. 4. Prep C Prep Det C 4 0'52%
4. 4. 1. Prep C Prep DDef C 3 0'39%
4. 4. 2. Prep C Prep DIndef C 1 0'13%
TOTAL SUBGRUPO 4 42 5'47%
5. Prep C Conj Prep C
5. 1. Prep C Conj Prep C 11 1'43%
5. 2. Prep Det C Conj Prep C 6 0'78%
TOTAL SUBGRUPO 5 17 2'21%
TOTAL GRUPO 1 606 79'00%
2. Las unidades fraseológicas verbales
TOTAL GRUPO 2 129 16'81%
3. Los esquemas fraseológicos
TOTAL GRUPO 3 31 4'04%
TOTAL 767 100%
5. RESULTADOS POR ELECCIÓN DE PREPOSICIÓN
A continuación se procederá a un recuento de sintagmas
prepositivos teniendo en cuenta la preposición que lo rige. Se ha
de recordar que el corpus analizado incluye ciertas UFS, como
algunos esquemas fraseológicos que no vienen encabezados por
una preposición y que, por tanto, no se contabilizarán. El
resultado es el siguiente, por orden de frecuencia:
PREPOSICIÓN Nº UN. %
-A 249 32'33%
-DE 199 25'84%
-EN 150 19'74%
-POR 82 10'64%
-BAJO 20 2'59%
-CON 20 2'59%
-PARA 14 41'81%
-SIN 13 1'68%
-HASTA 11 1'42%
-ENTRE 6 0'77%
-DESDE 3 0'38%
-SOBRE 2 0'25%
-CONTRA 1 0'12%
TOTAL 770 100%
APÉNDICE II
Las claves de transcripción empleadas en este trabajo,
establecidas por el grupo Val. Es. Co., son las siguientes:
: Turno de palabra.
A: Turno de palabra de un hablante identificado
como A.
?: Interlocutor no reconocido.
§ Sucesión inmediata, sin pausa apreciable, entre
dos emisiones de distintos hablantes.
= Mantenimiento del turno de un participante en
un solapamiento.
[ Lugar donde se inicia un solapamiento o
superposición.
] Final del habla simultánea.
- Reinicios y autointerrupciones sin pausa.
/ Pausa corta, inferior al medio segundo.
// Pausa entre medio segundo y un segundo.
/// Pausa de un segundo o más.
(5") Silencio (lapso o intervalo) de 5 segundos; se
indica el nº de segundos en las pausas de más
de un segundo, cuando sea especialmente
significativo.
Entonación ascendente.
Entonación descendente.
Entonación mantenida o suspendida.
EN COCHE Pronunciación marcada o enfática.
(( )) Fragmento indescifrable.
((siempre))Transcripción dudosa.
((...)) Interrupciones de la grabación o de la
transcripción.
(en)tonces Reconstrucción de una unidad léxica que se ha
pronunciado incompleta, cuando pueda
pertubar la comprensión.
pa'l Fenómenos de fonética sintáctica entre
palabras.
°( )° Fragmento pronunciado en un tono de voz más
bajo, próximo al susurro.
h Aspiración de "s" implosiva.
.
ll Asimilación fonética.
(RISAS) Cuando aparecen al margen de los enunciados.
Si coinciden con lo dicho, se transcribe el
enunciado y en nota al pie se indica "entre
risas".
aaaaa Alargamientos vocálicos.
nnnn Alargamientos consonánticos.
¿¡ !? Preguntas o exclamaciones retóricas (por
ejemplo, las interrogaciones exclamativas:
preguntas que no preguntan).
¿? Interrogaciones. También para los apéndices
del tipo ¿no?, ¿eh?, ¿sabes?
¡! Exclamaciones.
és que se pareix
a mosatros Fragmento de conversación en valenciano47.
Letra cursiva: Reproducción e imitación de emisiones. Estilo
directo, característico de los denominados
relatos conversacionales.
Letra negrita: Fenómeno analizado.
Notas a pie
de página: Anotaciones pragmáticas: ofrecen información sobre
las circunstancias de la enunciación. Rasgos
complementarios del canal verbal. Añaden
informaciones necesarias para la correcta
interpretación de determinadas palabras (por
ejemplo, la correspondencia extranjera de la
palabra transcrita en el texto de acuerdo con la
pronunciación real), enunciados o secuencias
del texto, de algunas onomatopeyas, etc.
Sangrados
a la derecha: Escisiones conversacionales.
Por otra parte, las incorrecciones gramaticales (fónicas,
morfosintácticas y léxicas) no aparecen marcadas por lo general.
Asimismo, la mayoría de los antropónimos y topónimos que
aparecen en las transcripciones son inventados.
47
En tales fragmentos la transcripción se adapta para reflejar algunos rasgos
de dicha variante dialectal.
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