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Funciones del Derecho Procesal Penal

El documento define el derecho procesal penal y describe sus relaciones con el derecho penal. Explica que el derecho procesal penal regula el proceso penal y protege los derechos de los acusados, mientras que el derecho penal establece los delitos y sanciones. También analiza las funciones del derecho procesal penal, incluyendo garantizar que solo se aplique el derecho penal cuando se cumplan los requisitos legales, tutelar los derechos de los acusados y las víctimas, y contribuir a la reinserción de los acusados
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Funciones del Derecho Procesal Penal

El documento define el derecho procesal penal y describe sus relaciones con el derecho penal. Explica que el derecho procesal penal regula el proceso penal y protege los derechos de los acusados, mientras que el derecho penal establece los delitos y sanciones. También analiza las funciones del derecho procesal penal, incluyendo garantizar que solo se aplique el derecho penal cuando se cumplan los requisitos legales, tutelar los derechos de los acusados y las víctimas, y contribuir a la reinserción de los acusados
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Temas para PC1

Definición de derecho procesal penal


El derecho procesal penal puede ser definido como aquel sector del derecho
procesal que regula los presupuestos, requisitos y efectos del proceso penal:
elementos subjetivos, objeto y actos procesales penales [Viada/Aragoneses].
Las normas que lo comprenden inciden en la estructura y funciones del orden
jurisdiccional penal, en los presupuestos y efectos de la tutela jurisdiccional
concerniente al derecho penal, y en la forma y actividad tendente a dispensar
dicha tutela [De La Oliva] .
Lo marcadamente propio del derecho procesal penal es su estrecha vinculación
con el derecho penal, de suerte que, por su objeto, que no por su naturaleza, está
integrado, siempre en línea de autonomía, con el conjunto de ciencias penales
[Alcalá Zamora].

Función del derecho procesal penal


La determinación de la función del derecho procesal penal parte del análisis de
dos instituciones básicas: las relaciones entre derecho penal y derecho procesal
penal y la concreción del ámbito funcional del derecho procesal penal.
El primero dice cómo se expresa o sitúa el derecho procesal penal en el ámbito
de la justicia penal y política criminal del Estado, el rol que cumple.
El segundo, que incide en su ámbito más bien interno, especifica el alcance o la
extensión del derecho procesal penal.

4. 1. Derecho penal y derecho procesal penal


El derecho penal y el derecho procesal penal son corresponsables de la política
criminal y ejes estructuradores del sistema penal, entendiendo este último como el
conjunto de instituciones vinculadas con el ejercicio de la coerción penal y el
castigo estatal [Binder]
Desde esta perspectiva es de destacar que el derecho penal abarca las normas
que se ocupan del nacimiento de la pretensión penal estatal, mientras que el
derecho procesal penal contiene las normas que regulan la determinación y
realización de esta pretensión penal estatal [Baumann].
En oposición al derecho penal material o de fondo, más bien estático que
comprende sobre todo las reglas relativas a las' infracciones (tipos legales y
condiciones substanciales de la represión) y las sanciones-, el derecho procesal
penal se caracteriza por su aspecto dinámico -que constituye la puesta en
ejecución del derecho penal material- [Hurtado Pozo].
Lo expuesto revela que las relaciones entre ambas disciplinas son muy estrechas.
Sus regulaciones están en una relación necesariamente complementaria [Roxin].
Conceptualmente se refieren a realidades autónomas, pero funcionalmente son
inseparables: el derecho procesal penal existe para servir de cauce a la aplicación
del derecho penal, y este último necesita del primero para su realización, nullum
crimen, nulla poena sine legale iuditio [García-Pablos].
Como ha quedado expuesto en otros acápites, entre el derecho penal y el derecho
procesal media una independencia académica y expositiva, pero presenta una
nítida dependencia político-criminal: los objetos son dispares, pero los principios
de ambos son o debieran ser estrictamente paralelos. Ambas disciplinas tienen
como normas primarias la Constitución y el derecho internacional porque les
incumbe la preservación del Estado de derecho, y cada principio limitador tiene su
correspondiente versión penal y procesal penal [Zaffaroni]»
En esta misma perspectiva se hace mención a la “ciencia global del derecho
penal”, que incluye no solo el derecho penal material -ciencia base de todo este
campo jurídico— sino también el derecho procesal penal, el derecho de ejecución
penal -cuya parte más relevante, aunque distinta, es el derecho penitenciario
[Jescheck]
De acuerdo con las relaciones especialmente intensas entre el derecho penal y
derecho procesal penal —al punto de afirmar que el proceso posee una carga
ideológica y política en igual o superior grado que la norma material que define el
delito y la pena aplicable [Quintero]-, existen instituciones funcionalmente
equivalentes entre sí en los que está en discusión la delimitación de la punibilidad,
perseguibilidad y sancionabilidad [Wolter], tales como:
(i) las condiciones objetivas de punibilidad del derecho penal, y los
presupuestos procesales y requisitos de perseguibilidad del derecho
procesal penal, cuyo punto de delimitación sería la pertenencia al
complejo del hecho de una concreta circunstancia, y

(ii) la exención de la pena por aplicación del artículo 68 del Código Penal o
a través del sobreseimiento por aplicación del principio de oportunidad
del artículo 2 del CPP [Roxin]. Así como también:

(iii) existen instituciones cuya adscripción a una u otra disciplina jurídica es


polémica (prescripción, por ejemplo), y otras (iv) que aun cuando son de
naturaleza procesal están tan vinculadas al injusto penal y su represión
que necesariamente han de compartir las garantías del derecho penal.
Finalmente, en este recuento de relaciones entre derecho penal y derecho
procesal penal es preciso resaltar tres especialmente significativas que muestran
que ambas disciplinas son inescindibles:
1. Las normas del derecho procesal penal impiden la aplicación de la
ley penal material sin proceso y garantiza el ejercicio de los
derechos,

2. El proceso penal es canal y cauce del derecho penal: canal, porque


marca y exige los pasos que deben ser seguidos en toda
investigación y en todo juicio y cauce, por cuanto impide los
desbordamientos y obstaculiza la realización inmediata y sin más
del derecho penal,

3. El proceso penal es uno de los mecanismos de defensa con el que


cuentan el individuo y la sociedad para que el derecho penal se
aplique solo cuando se dan los presupuestos legales [Pérez Pinzón]

4.2 Ámbito funcional del derecho procesal penal

Son cuatro los ámbitos en los que incide o se ocupa del derecho procesal penal.
Genéricamente, ocupa de la actuación del derecho de penar del Estado, que, sin
embargo, no puede ser focalizado en la sola pretensión penal estatal.

A esta función, sin duda legítima y fundamental, se agregan otras tres: la


protección de los derechos a la libertad del imputado, la tutela de la víctima y la
reinserción del imputado [Gimeno].

El proceso penal y con él la totalidad de la justicia penal busca el control de la


criminalidad. El proceso penal, en esta perspectiva, es visto: como el
instrumento último de la política pública de seguridad.

Sirve como respuesta a la delincuencia, sancionando con una pena las


conductas calificadas de delictivas por el legislador y lo hace en una doble
dimensión: al conflicto que se plantea entre el delincuente y la sociedad, y al que
surge entre el agresor y el agredido [Moreno Catena]
La pretensión de castigar y la imposición de sanciones penales, que
conforman un monopolio estatal, debe realizarse en el seno del proceso penal, en
el que la idea de eficacia es central.

El proceso penal también se ocupa de declarar y restablecer el derecho a la


libertad del inocente, derecho que tiene u ostenta una posición preferente a la
potestad sancionadora. Los principios de respeto a los derechos básicos de la
persona en el tratamiento que los órganos públicos que intervienen de los delitos
han de dispensar al imputado cuyo norte es el principio de libertad individual.

Constituyen un sello distintivo del moderno procesal que además reconoce


algunos derechos fundamentales de contenido procesal, como: las garantías de
presunción de inocencia y de defensa procesal que opera como factor de
legitimidad de la acusación y de la sanción penal, todos los cuales configuran un
estatus procesal propio de un Estado constitucional.

Más allá del rol de las normas penales y de la finalidad de la pena, el derecho
procesal y el proceso penal asumen como ámbito de su preocupación y regulación
la tutela de la víctima consideración específica de la garantía de tutela
jurisdiccional que también ha de dispensársele como consecuencia de resultar
afectada en sus derechos e intereses legítimos por el delito.

La respuesta represiva al delincuente no es suficiente, se requiere la efectiva


reparación de la víctima, que incluso supera lo meramente económico o material.
Esta tiene derecho no solo a la verdad a saber lo que verdaderamente sucedió
(artículo 95.1 CPP) y que el Estado investigue eficazmente los hechos en su
perjuicio, sino que, “para garantizar esa reparación tiene derecho a intervenir en el
proceso penal” (artículos 98 y 194 CPP) En nuestro proceso penal se acumula
obligatoriamente la acción civil resarcitoria a la acción penal, salvo que la
propia víctima decida acudir a la vía civil (artículo 12,1 CPP).

La última función del derecho procesal penal es la de contribuir o, en todo


caso, no entorpecer la reinserción del imputado. Es cierto que esta función es
propia de las penas (artículo 139,22 de la Constitución y del artículo IX del TP del
CP) la base de evitar las penas cortas privativas de libertad y expandir
alternativas a las mismas, corresponde al derecho procesal hacer viable esas
perspectivas, arbitrar un conjunto de medidas alternativas a la prisión preventiva,
centrar esta última a los casos graves y siempre que estén en riesgo los fines del
proceso, y consolidar el principio de oportunidad, de manera que pueda contribuir
también a la efectiva reinserción del imputado [Gimeno]

Evolución del proceso penal. Etapa moderna (aporte de Beccaria)

Defunción de sistema procesal

Características del modelo inquisitivo

Características del modelo acusatorio

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