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Presentación1 Modulo I

El curso de imanes curativos busca establecer el biomagnetismo como una terapia alternativa accesible y eficaz para mejorar la salud y calidad de vida de las personas. A través de la técnica del Dr. Isaac Goiz Durán, se enseña la aplicación de imanes para equilibrar energéticamente el organismo, sin sustituir tratamientos médicos convencionales. La historia del uso de imanes en la medicina abarca diversas culturas y épocas, destacando su potencial en el tratamiento de diversas patologías.
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Presentación1 Modulo I

El curso de imanes curativos busca establecer el biomagnetismo como una terapia alternativa accesible y eficaz para mejorar la salud y calidad de vida de las personas. A través de la técnica del Dr. Isaac Goiz Durán, se enseña la aplicación de imanes para equilibrar energéticamente el organismo, sin sustituir tratamientos médicos convencionales. La historia del uso de imanes en la medicina abarca diversas culturas y épocas, destacando su potencial en el tratamiento de diversas patologías.
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CENTRO DE SANACION HUMANA

CURSO DE IMANES CURATIVOS

(Módulo 1)
OBJETIVO.

Establecer y dar a conocer el Biomagnetismo, como


una terapia alternativa que puede brindar a un
mayor número de personas de todos los estratos
sociales.

Es una opción de tratamiento eficaz y con resultados


inmediatos, evita el uso de medicamentos de altos
costos y en muchos casos cirugías innecesarias que
les permitirá gozar una excelente salud.

En todos los casos, una mejor calidad de vida,


usando como coadyuvante otras Terapias Holisticas.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS DEL BIOMAGNETISMO.

1. Es%mular los puntos mas sensibles, siendo especialmente los


mas ú%les para el tratamiento del dolor.

2. Influir beneficiosamente en las celulas sanguíneas


incrementando el magne%smo en el núcleo de las moléculas
de hemoglobina.

3. Aumentar el flujo sanguíneo y elevan la temperatura corporal.

4. Acelerar la asimilación de sales, para la magne%zación de los


iones metálicos.

5. Propiciar el equilibrio entre anabolismo y catabolismo.

6. Desconfigurar los campos magné%cos de los microorganismos


patógenos debilitándolos y causandoles su eliminación.

7. Asegurar el tratamiento de enfermedades infecciosas agudas


o recurrentes.
INTRODUCCION.

Este Curso tiene como objetivo guiar de manera sencilla la


adecuada aplicación de los imanes para equilibrar
energéticamente el organismo a través de la técnica
denominada por el Dr. Isaac Goiz Durán, “Biomagnetismo
médico” o “Par biomagnético”.

Que por sus resultados, en la actualidad tiene está técnica una


gran cantidad de adeptos, tanto terapeutas, médicos,
enfermeras, etc., que aplican esta terapia.

Así como personas que afirman haber recibido y sentido sus


beneficios, tanto en México como en otras parte del planeta.
Este curso por consiguiente, NO busca convencer al
científico, o al médico, o al terapeuta, o al paciente o
consultante.

El encontrar las bondades de la terapia de campos


magnéticos, es trabajo exhaustivo de investigación se hace
día a día, y como toda ciencia requiere tiempo, esfuerzo y
recursos económicos suficientes para desarrollarse.

El principal proposito es busca y permitir, de forma sencilla


y clara, dar una guía de cómo se aplican los imanes, de
forma eficaz.

Es importante considerar que esta información no pretende


sustituir ningún tratamiento o consejo médico autorizado,
es solo una guía.

El objetivo principal, es informativo, es primordial que el


consultante o el terapeuta se orienten y obtengan los
cursos y créditos apropiados para la adecuada y efectiva
aplicación de los imanes.
Nuestra cultura médica actual, impuesta a sangre y
fuego durante la conquista.

No borró del todo los procedimientos y conceptos de la


medicina tradicional, que se ha mantenido por la
cultura indígena y reaprendiendo por los médicos
ortodoxos que finalmente han encontrado elementos
prácticos sólidos y resultados clínicos importados.

Sin embargo, debido a la cultura Helénica impuesta,


también sucumbe a la metodología de la medicina
occidental y se deja llevar por el concepto analítico y
analógico de la sintomatología, de la signología o de la
descripción anatomoclínica, que auxiliada por todos los
estudios de laboratorio o gabinete, llega a la confección
de diagnóstico y tratamiento de orden sintomático,
signológico o descriptivo, pocas veces etiológico.
La medicina desde el tiempo de los griegos es concebida
como curar sin dañar.

Hoy en día, en relación a la medicina alópata, se cuestiona


uno su posibilidad de curar: y lo que no queda a discusión,
es su factibilidad permanente de dañar de acuerdo a los
métodos e instrumentos aplicados.

Por lo tanto, en este mundo globalizado, que reporta


fortalezas y debilidades, hemos de reconocer su relación a
las primeras y los avances y beneficios que se registran en el
campo de la comunicación, entendiendo que este término
implica hacer común al conocimiento de todos, un avance o
concepto determinado.
Es por ello que podemos observar que las llamadas
medicinas alternativas que más bien son medicinas
tradicionales naturales del hombre.

Día a día se conquista más gente en todo el planeta, ya que


además de cumplir con el principio de curar sin dañar, son
de fácil accesibilidad a extractos sociales que difícilmente
alcanzan los estándares económicos que los médicos
alópatas exigen.

Como parte de estas medicinas tradicionales encontramos el


biomagnetismo en general y el par biomagnético en
particular.

El Dr. Guillermo Bonfil Balata afirma lo siguiente:

¿Qué país sería un México que reivindicara su condición


pluriétnica? "Sería un país en el que todas sus
pontecialidades culturales existentes tendrían la
oportunidad de desarrollarse y probar su vigencia; sería una
sociedad nacional que no renunciara a ningún segmento de
los recursos que ha creado a lo largo de su historia.
Sería un país capaz de actuar en el escenario internacional
desde una posición propia y auténtica; un país diferente
que sostiene y afirma sus propias metas derivadas de su
propia historia.

Sólo entonces podría hablarse de una descolonización


auténtica, no consistente en entablar una pelea por seguir
el mismo camino que nos han impuesto sino definir y andar
el camino propio.

Dentro del campo de la medicina física, existe un capítulo


poco abordado: la utilización de los campos magnéticos de
mediana intensidad para el diagnóstico, tratamiento y
prevención de las patologías.

La magnetoterapia se ha aplicado con un principio


unipolar, en disfunciones o lesiones bajo dos conceptos
relativamente confirmados:

1. El polo sur como analgésico.


2. El polo norte como antiinflamatorio.
Los campos magnéticos utilizados son de baja intensidad -
más o menos 100 a 500 Gauss- por tiempos prolongados (horas
o días) y en las zonas con sintomatología clínica.

En este trabajo se mostrarán los conceptos de magnetoterapia


y se abordará el biomagnetismo y la bioenergética, que por
tratarse de un fenómeno vibracional asociado a la medicina,
podemos conceptuar como "médico" o "medicinal".
BREVE HISTORIA DE LA MAGNETOTERAPIA.

Muchas culturas ancestrales, entre las que se encuentran la


china, la hindú, la árabe, la hebrea y las antiguas dinastías
egipcias, utilizaban imanes por sus propiedades
terapéuticas.

La leyenda cuenta que Cleopatra, para retrasar el proceso


de envejecimiento, dormía con una piedra imán sobre la
frente.

En el siglo III A.C., Aristóteles escribió acerca de las


propiedades curativas de los imanes naturales, que llamaba
"imanes blancos".

En el siglo I d C., Plinio el Viejo, historiador romano, habló


sobre la utilización de los imanes para curar los problemas
oculares.

Durante ese mismo siglo, algunos geománticos chinos


empezaron a documentar lo efectos sutiles del campo
magnético terrestre en la salud humana y la enfermedad
después de utilizar brújulas de gran precisión para la
exploración de las condiciones geomagnéticas.
En el siglo II, el célebre médico Galeno recomendaba el
empleo de imanes para tratar el estreñimiento y diversos
trastornos dolorosos.

En el siglo IV, Marcel, el filósofo y médico francés,


aconsejaba llevar un imán alrededor del cuello para
aliviar los dolores de cabeza.

En el siglo VI, Alejandro de Tralles utilizaba imanes para


tratar el dolor de las articulaciones.

Después, durante el siglo X, el médico islámico Ibn Sina,


también conocido como Avicena, afirmó que era capaz de
tratar la depresión mediante la terapia magnética.

Alrededor del año 1000, un médico persa documentó la


utilización de imanes para aliviar dolencias como la gota
y los espasmos musculares.
Un gran número de médicos y sanadores utilizaron los
imanes para curar diferentes problemas médicos hasta el
siglo XVI, cuando el célebre médico Paracelso no sólo abogó
por los imanes para curar trastornos específicos, sino que
además describió con detalle los diversos efectos curativos
de las polaridades magnéticas en los seres vivos.

Paracelso fue uno de los primeros en postular que la propia


Tierra era un gran imán. En sus obras sobre terapia
magnética, Paracelso defendía que el "imán es el rey de
todos los secretos".

En 1777 la Real Sociedad francesa de medicina examinó los


estudios sobre curación magnética realizados por un abad
francés llamado Le Noble.

Sus informes sobre los efectos de los tratamientos


magnéticos fueron tan favorables que concluyeron que el
imán parecía destinado a desempeñar un papel tan
importante en la práctica y la teoría médica como el que
estaba comenzando a tener en el campo de la física
experimental.
Curiosamente, unos pocos años después esa misma entidad
condenó la obra sobre "magnetismo animal" de Franz Anton
Mesmer, quien utilizaba "pases magnéticos" en sus pacientes
al tiempo que aplicaba la energía del "magnetismo humano"
por contraposición a las piedras imán magnéticas.

Mesmer entendía la curación magnética según una teoría


astrológica según la cual el sol, la luna e incluso la tierra
poseen energías magnéticas sutiles que pueden influir en el
sistema nervioso humano y proporcionar energía al cuerpo.

Las teorías de Mesmer se asemejaban mucho a las de


Paracelso.

Los dos afirmaban que existen un fluido magnético o una


fuerza de la naturaleza invisible y sutil que se intercambia
entre el cielo y la Tierra, y que dicha fuerza magnética puede
curar y proporcionar energía a los seres vivos.
Mesmer estaba convencido de que el ser humano posee una
clase de magnetismo específico, que él denominó
"magnetismo animal" para distinguirlo de las limaduras de
hierro o "ferromagnetismo". Continuó su labor desarrollando
técnicas que permitieran captar y utilizar ese tipo de energía
con el objeto de curar a sus pacientes.

Mesmer solía sustituir la energía de los imanes permanentes


que había utilizado por su propio magnetismo animal. Si bien
no fue comprendido durante su época, en el siglo XX los
investigadores han hallado pruebas de que tal vez Mesmer no
se encontraba tan lejos de la verdad en la relación con sus
afirmaciones sobre el magnetismo animal.

Los estudios efectuados durante los últimos 30 años han


demostrado una notable similitud entre los efectos biológicos
beneficiosos de las manos de un sanador y los efectos
terapéuticos de los imanes permanentes en los seres vivos.
Tan sólo unos ochenta años después, el famoso químico
francés Louis Pasteur documentó los descubrimientos que
había realizado en relación con los efectos de los imanes
en el proceso de fermentación.

Pasteur también desarrolló un tratamiento pata la rabia,


así como el proceso de esterilización de la leche
(pasteurización).

Pasteur se percató de que si colocaba un imán cerca de


una cuba de fermentación llena de fruta (tal como se
utiliza en la producción de bebidas alcohólicas), el proceso
de fermentación era más rápido.

En aquella misma época Samuel Hahnemann, el creador de


la homeopatía, también experimentó con los imanes con
fines terapéuticos y acabó defendiendo el uso de los
imanes para tratar un gran número de trastornos de la
salud.
El mayor defensor de la terapia magnética durante la
segunda mitad del siglo XIX fue el doctor C., J. Thacher.

Este médico explicaba que la energía de la vida provenía


de la fuerza magnética del sol y era conducida a través de
la sangre debido a su alto contenido en hierro.

Aproximadamente un siglo después, en 1954, Linus Pauling


recibió el Premio Nobel de Química por sus
descubrimientos sobre las propiedades magnéticas de la
hemoglobina, una sustancia presente en la sangre que
contiene hierro.

A mediados del siglo XX, el interés por la curación


magnética aumentó rápidamente en países como la India,
Rusia y Japón.
Tan sólo unos ochenta años después, el famoso químico
francés Louis Pasteur documentó los descubrimientos que
había realizado en relación con los efectos de los imanes en
el proceso de fermentación.

Pasteur también desarrolló un tratamiento pata la rabia, así


como el proceso de esterilización de la leche
(pasteurización).

Pasteur se percató de que si colocaba un imán cerca de una


cuba de fermentación llena de fruta (tal como se utiliza en la
producción de bebidas alcohólicas), el proceso de
fermentación era más rápido.
En aquella misma época Samuel Hahnemann, el creador de la
homeopatía, también experimentó con los imanes con fines
terapéuticos y acabó defendiendo el uso de los imanes para
tratar un gran número de trastornos de la salud.

El mayor defensor de la terapia magnética durante la


segunda mitad del siglo XIX fue el doctor C., J. Thacher.

Este médico explicaba que la energía de la vida provenía de


la fuerza magnética del sol y era conducida a través de la
sangre debido a su alto contenido en hierro.

Aproximadamente un siglo después, en 1954, Linus Pauling


recibió el Premio Nobel de Química por sus descubrimientos
sobre las propiedades magnéticas de la hemoglobina, una
sustancia presente en la sangre que contiene hierro.
Dr. Isaac Goiz Durán: es médico cirujano egresado de la
Universidad Autónoma de Puebla y fisioterapeuta
graduado en la Escuela de Medicina Física del Hospital
Americano Británico, además fue fundador del Centro de
Investigación de Biomagnetismo médico. Su trabajo ha
sido reconocido por la Universidad de Chapingo en México
y la Universidad de Loja en Ecuador.

El doctor Goiz Duran sostiene que a través


del biomagnetismo médico se puede
diagnosticar y dar un tratamiento
terapéutico a cualquier tipo de enfermedad
patológica, toda vez que la curación de las
afecciones se consigue buscando el
equilibrio del nivel energético, hasta llegar
al grado óptimo para lograr la salud del
organismo.
En la medicina Bioenergética prevalece una nueva teoría y
filosofía médica, sustentada en la búsqueda de la patología
humana desde el punto de vista energético con la aplicación de
pequeños imanes o magnetos de hasta 10.000 gauss de fuerza,
determinando la polaridad en el cuerpo y la malignidad del
efecto corrosivo de los virus y las bacterias que generan la
enfermedad.

Estas son conclusiones tras un largo período de investigación y


resolución de enfermedades en cientos de miles de pacientes,
que han visto sanadas patologías como cáncer, SIDA, artritis,
diabetes, etc.
Recientemente, consiguió restablecer la salud a un hombre de
origen alemán, que se contagió de SARS, la temible Gripe
China. Esto le valió ser llamado para asesorar al gobierno
chino en la búsqueda de una solución a la crisis que se vive
por la epidemia de este mortal virus.

El Dr. Goiz, es autor de tres libros: "El Par biomagnético"


(1992), "El SIDA es curable” (1993), en el que detalla la
impresionante experiencia tras haber sanado de esta
enfermedad a más de 22.000 personas en todo el mundo, y
un tercero "El Fenómeno Tumoral" (2004) donde nos revela
sus descubrimientos en relación al origen del cáncer.

Estos conocimientos están siendo certificados por la


Escuela de Medicina de Universidad de Loja en Ecuador. En
dicha facultad se imparte como parte de la formación, en los
niveles de Pre y Postgrado, los conocimientos sobre medicina
bioenergética, impulsando otras maneras alternativas de
recuperación de la salud, provenientes de diferentes culturas
y filosofías que apoyan la formación de una propuesta de
recuperación de la salud.
El Biomagnetismo es una nueva disciplina medico
terapéutica, que busca el equilibrio bioenergético, cuya
alteración tiene repercusiones funcionales producido tanto por
virus como bacterias.

Estudia, detecta, clasifica, mide y corrige las alteraciones


fundamentales del PH (Potencial de Hidrógeno) de los
organismos vivos, pues al nivelarse el PH, por medio del
Biomagnetismo médico, se regulan y corrigen las patologías
infecciosas.

Este nuevo criterio medico terapéutico consigue identificar la


etiopatogenia de las enfermedades virales y bacterianas, así
como las disfunciones glandulares, por medio de la medición
cualitativa de los cambios del PH que los microorganismos
patógenos provocan en los órganos.
Es posible a través de los campos biomagnéticos de mediana
intensidad producida por imanes naturales, del orden de 1.000
a 30.000 unidades de imantación (GAUSS) proceder a restaurar
la salud.

La admirable simpleza de este sistema permite trabajar con


imanes potentes pero inofensivos, de distintas formas, con los
cuales se consiguen contundentes resultados.

Frecuentemente se usan imanes redondos como monedas,


forrados con cuero para facilitar su manipulación y con colores
para marcar la polaridad de cada cara del imán.

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