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Alegatos 1

El Estado de Bananera ha violado el derecho a la propiedad privada al expropiar terrenos sin proporcionar una indemnización justa, incumpliendo así con lo establecido en la CADH. Además, se han vulnerado los derechos a la salud y a un ambiente sano, ya que la explotación minera ha causado envenenamientos por cianuro de sodio y muertes en la comunidad de Unión Maya Nahual. Por último, se ha obstaculizado el derecho a la educación al trasladar una escuela y no garantizar el acceso a la educación para los niños afectados por la situación.

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Alegatos 1

El Estado de Bananera ha violado el derecho a la propiedad privada al expropiar terrenos sin proporcionar una indemnización justa, incumpliendo así con lo establecido en la CADH. Además, se han vulnerado los derechos a la salud y a un ambiente sano, ya que la explotación minera ha causado envenenamientos por cianuro de sodio y muertes en la comunidad de Unión Maya Nahual. Por último, se ha obstaculizado el derecho a la educación al trasladar una escuela y no garantizar el acceso a la educación para los niños afectados por la situación.

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d) De la violación al derecho de la propiedad privada

El artículo 21.1 de la CADH establece que toda persona tiene derecho al uso y
goce de sus bienes. Así mismo, en el numeral 2º establece que ninguna persona
puede ser privada de sus bienes, excepto mediante el pago de indemnización
justa, por razones de utilidad pública o de interés social y en los casos y según las
formas establecidas por la ley.

En el presente caso, el Estado decidió expropiar aquellos terrenos que tenían


indicios de ser aptos para la minería, tomando como base que según su
Constitución, el subsuelo es propiedad del Estado. Si bien esta norma es del todo
cierta, también se establece que cuando el Estado expropia un terreno, debe
indemnizarse al propietario del mismo.

El Estado de Bananera, si bien tiene el derecho a expropiar terrenos por razones


de interés social, tal como lo establece el artículo 21.2 de la CADH, no puede
alegar esto como motivo para incumplir con el pago de la indemnización que por
obligación ha de dar a los propietarios de los terrenos. Si bien el Estado de
Bananera le dio un lote de tierra en la periferia de Banajaxela, esto no equivale a
la indemnización. El lote de tierra no equivale a los daños y perjuicios cometidos
en contra de quienes eran propietarios de los terrenos expropiados, pues cabe
recalcar que no solo se habla de daño material sino también de daño moral, por lo
que el lote de tierra no repara y restituye la pérdida que tuvieron los propietarios.
A manera de ejemplo, en el caso Salvador Chiriboga Vs. Ecuador, la Comisión
manifestó que el Estado había violado el derecho a la propiedad privada, ya que a
pesar de las impugnaciones y acciones judiciales presentadas por la presunta
víctima, la conducta estatal tuvo como consecuencia despojarle del terreno de su
propiedad por más de una década. Durante dicho período no se ha pagado la
correspondiente indemnización. Por su parte, los representantes manifestaron que
no hay controversia sobre la potestad del Estado de expropiar, sino sobre las
consecuencias de la limitación con la privación del derecho a la propiedad y la
ausencia de una justa indemnización.1
Corte IDH. Caso Salvador Chiriboga Vs. Ecuador. Párr. 50.

131. Cabe mencionar que el concepto propiedad abarca, entre otros, el uso y goce
de los bienes, definidos como cosas materiales apropiables, así como todo
derecho que pueda formar parte del patrimonio de una persona. Dicho concepto
comprende todos los muebles e inmuebles, los elementos corporales e
incorporales y cualquier otro objeto inmaterial susceptible de valor. Asimismo, la
Corte ha protegido a través del artículo 21 convencional los derechos adquiridos,
entendidos como derechos que se han incorporado al patrimonio de las personas. 2

Por lo que al no cumplirse con lo que se le debe indemnizar al momento de


expropiar un terreno, independientemente si es por razones de utilidad pública o
de interés social, se da una violación al derecho a la propiedad privada, porque
además de vedarles el derecho al uso y goce sus bienes, no se les está dando el
pago de indemnización justa, que el artículo 21 de la CADH establece para el
efecto.

4.4.2. Análisis de las violaciones cometidas por el Estado de Bananera en


relación a los Artículos 10, 11 y 13 del Protocolo Adicional a la Convención
Americana sobre Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos,
Sociales y Culturales:

a) De la violación al derecho de la salud y el derecho a un ambiente sano


133. El artículo 10.1 del Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre
Derechos Humanos “Protocolo de San Salvador”, establece: “Toda persona tiene
derecho a la salud.”Así mismo, el numeral 2º del mismo artículo establece que 2.

1
Corte IDH. Caso Salvador Chiriboga Vs. Ecuador. Párr. 50.
2
Ibíd. Párr. 55.
Con el fin de hacer efectivo el derecho a la salud los Estados partes
secomprometen a reconocer la salud como un bien público y particularmente a
adoptar las medidas para garantizar este derecho.

El artículo 11.1 del mismo Protocolo establece “Toda persona tiene derecho a vivir
en un medio ambiente sano y a contarcon servicios públicos básicos.” Y en
numeral 2º “Los Estados partes promoverán la protección, preservación y
mejoramiento del medio ambiente.”

En el presente caso, tanto el derecho a la salud como el derecho a un ambiente


sano se encuentran totalmente violados, pues a partir del mes de enero del año
2000 se empezaron a reportar una serie de casos con una sintomatología
bastante similar, la cual consistía en: nauseas, irritación del sistema respiratorio y
de los ojos, pérdida de apetito, cefalea, vértigo, entre otros. Como consecuencia
de ello, varios de los habitantes de la Unión Maya Nahual fallecieron y de las
autopsias realizadas se determinó que la muerte se había producido como
consecuencia de envenenamiento con cianuro de sodio.

Además, cuatro trabajadores de la mina que también eran vecinos de la Unión


Maya Nahual declararon que en un par de ocasiones habían visto como vertían
tanques con residuos al río, contaminando el Río Usumacinta con cianuro de
sodio.
Hasta el momento, la Corte IDH ha utilizado diversos aspectos del corpus juris
sobre el derecho a la salud para fundamentar su argumentación sobre el alcance
del derecho a la vida o a la integridad personal, utilizando el concepto de vida
digna u otro tipo de análisis basados en la conexidad de la salud con estos
derechos civiles (véase supra párr. 13). Esta estrategia argumentativa es valiosa y
ha permitido un importante avance de la jurisprudencia interamericana. Sin
embargo, el principal problema de esta técnica argumentativa es que impide un
análisis a profundidad sobre el alcance de las obligaciones de respeto y garantía
frente al derecho a la salud, como sucedió en la Sentencia que motiva el presente
voto razonado. Asimismo, existen algunos componentes de los derechos sociales
que no pueden ser reconducidos a estándares de derechos civiles y políticos 3.
Como se ha puesto de relieve, “podría perderse la especificidad tanto de derechos
civiles y políticos (que empiezan a abarcarlo todo) como de derechos sociales
(que no logran proyectar sus especificidades)”4.

Por lo que tomando en cuenta los hechos antes mencionados, se ve violado el


derecho a la salud pues el Estado no tomó las medidas necesarias para evitar que
las personas se vieran afectadas por el cianuro de sodio. Además no se le
garantizó su derecho a un ambiente sano, pues desde el primer momento en que
comenzaron la explotación de minas, todos los habitantes de la Unión Maya
Nahual se encontraron expuestos y amenazados por el envenenamiento que
posteriormente se dio.

Por último se puede observar la violación a los derechos del niño, ya que de
conformidad con el artículo 19 de la CADH, todo niño tiene derecho a las medidas
de protección que su condición de menor requieren por parte de su familia, de la
sociedad y del Estado. Sin embargo, en el presente caso, muchos de los niños
murieron a causa de envenenamiento por falta de cumplimiento por parte del
Estado para adoptar las medidas necesarias para prevenir y tratar dicho
envenenamiento con cianuro de sodio.

Por lo tanto, esta representación considera que el Estado de Bananera es


responsable de haber violado el derecho a la salud por todo lo anterior expues
3
Sobre este aspecto, véase Melish, Tara J. “The Inter-American Court of Human Rights:
Beyond Progressivity", en Langford, Malcolm (ed.), Social Rights Jurisprudence: Emerging
Trends in Comparative and International Law, Cambridge University Press, 2008, capítulo 19.

4
Parra Vera, Oscar, Justiciabilidad de los derechos económicos, sociales y culturales ante
el Sistema Interamericano, México, CNDH, 2011, p. 60.
b) De la violación al derecho de la educación
El artículo 13 del PACADH, Protocolo de San Salvador, contiene lo relativo al
derecho de la educación y su parte conducente refiere a que: 1. Toda persona
tiene derecho a la educación.

En el caso concreto,la instalación de la Mina La Alquimia, ocasionó el traslado de


la Escuela Fundamental de la Unión Maya Nahual, dejando a los ciudadanos de
esta región sin acceso a la educación, privándolos de esa manera al Derecho que
les asiste de que el Estado es el obligado de garantizar el acceso a la Educación.
El 20 de agosto de 1997 el Ministerio de Educación remitió una carta donde
afirmaba que para el momento y debido a la insuficiencia de recursos económicos
era imposible que se iniciasen las obras de construcción de la escuela, por lo tanto
las niñas y niños que quisiesen recibir educación primaria se debían dirigir a la
escuela de Sacluk. Como Consecuencia de los anterior solo 37 pudieron ir a
recibir clases en la escuela de Sacluk, casualmente aquellos que vivían más cerca
de Sacluk, otras 86 niñas y niños dejaron de recibir educación elemental y solo 46
pudieron seguir recibiendo lecciones en uno de los ranchos del caserío. Como se
puede ver, existió una obstaculización al acceso de este derecho.

. En relación del Derecho a la educación, cabe mencionar un caso que se refiere


directamente a violaciones específicas a la educación, el caso Testigos de Jehová
contra Argentina, el primer caso en el SIDH en el que se alegó y declaró una
vulneración del derecho a la educación. La petición se fundamento en la
publicación de un decreto oficial en el que se prohibía toda actividad de la
asociación religiosa Testigos de Jehová por considerar que sus prácticas eran
contrarias a las buenas costumbres y la moral. A raíz de la publicación del
decreto, 300 niños y niñas en edad escolar fueron impedidos de acceder a la
escuela: a uno los expulsaron y a otros no se les permitió la inscripción en el año
escolar. La Comisión determinó que el Estado determino que el Estado de
Argentina violo el Artículo XII de la DADH, sin embargo, no se desarrolló el
contenido ni se analizo profundamente la afectación del derecho a la educación. 5

CIDH. Informe. Fondo. Caso 2137. Testigos de Jehová vs Argentina

Por lo expuesto con anterioridad, es notable la violación por parte del Estado de
Bananera al artículo 26 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y
el artículo 13 del Protocolo de San Salvador, y por lo cual se solicita se le declare
responsable de dicha violación.

4.4.3. Análisis del incumplimiento de las obligaciones del Estado de


Bananera
Incumplimiento del Estado para restablecer los derechos violados
Dentro del presente caso se observa claramente que el Estado de Bananera no
cumplió con las obligaciones que asumió, pues violó derechos contenidos en la
CADH y consintió que la minera “El Dorado” realizara la explotación de la mina “La
Alquimia”, sin que para ello se tomaran las medidas necesarias para evitar la
contaminación del ambiente y daños a la salud de los habitantes de la Aldea Unión
Maya Nahual, quienes se vieron afectados con envenenamientos con cianuro de
sodio que utilizaban durante el proceso de explotación de la mina.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Velásquez Rodríguez,


todo menoscabo a los derechos humanos reconocidos en la Convención que
pueda ser atribuido, según las reglas del Derecho Internacional, a la acción u
omisión de cualquier autoridad pública, constituye un hecho imputable al Estado
que compromete su responsabilidad en los términos previstos por la misma
Convención.6

5
CIDH. Informe. Fondo. Caso 2137. Testigos de Jehová vs Argentina
6
Corte IDH. Caso Velásquez Rodríguez Vs. Honduras. Óp. Cit. Párr. 164.
Corte IDH. Caso Velásquez Rodríguez vs. Honduras. Sentencia de 29 de julio
de 1998. Serie C No. 4, párr. 166 a 174.

De esto se deduce que el Estado de Bananera es responsable internacionalmente


pues, bajo el Derecho Internacional, los Estados incurrirán en responsabilidad al
no cumplir con sus obligaciones jurídicas de respetar y garantizar, esto es,
asegurar el goce efectivo de los derechos humanos reconocidos bien sea en un
tratado que obliga al Estado o en otra fuente de derecho. 7

5. PETITORIO
En virtud de todo lo expuesto con anterioridad, ésta representación solicita a la
Honorable Corte Interamericana de Derechos Humanos que declare: a) Que el
Estado de Bananera es responsable internacionalmente por las violaciones a los
derechos a la vida, a la integridad personal, a las garantías judiciales, a los
derechos del niño, a la propiedad privada, y a la protección judicial contenidos en
la CADH, así como los derechos a la salud, a un ambiente sano, a la educación y
a la niñez contenidos en el Protocolo adicional a la Convención Americana sobre
Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, y
en consecuencia se restablezcan los derechos violados. b) Que se condene al
Estado a la reparación de los daños ocasionados a las víctimas, y además a los
familiares de las personas fallecidas por ocasión de los daños sufridos. Y c) Que
se condene al Estado al pago de gastos y costas.

7
Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Óp. Cit. Pág. 19.

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