UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DEL PERÚ
FACULTAD DE DERECHO
TEMA:
TITULO PRELIMINAR
CURSO:
DERECHO DE PERSONAS
DOCENTE:
Dra. Claudia Gabriela Martínez Ojeda
INTEGRANTES:
Delgado Moscoso Carlos Enrique
Hancco Pinares Alex Gustavo
Leiva Bernal Jafet Alef
Quille Ramírez Yadhira Edith
Ruelas Meza Emerson
Terrones Vásquez, Nicolás Enrique
Zapata Lima Clarisa
AREQUIPA – PERÚ
2021
INTRODUCCION:
El Código Civil según lo indicado por los operadores legales constituye una
pieza fundamental de necesaria aplicación y reflexión en torno a las instituciones
que lo contienen, especialmente lo que se desarrolla en los libros que lo
componen, pero también es importante analizar y reconocer la importancia real
que a nuestro juicio tiene el Título Preliminar como parte básica e introductoria a
este cuerpo normativo, ya que en él descansan esos principios que si se
entienden y aplican bien asegura lógicamente una correcta aplicación de lo que
es el Derecho Civil.
En nuestra opinión, debemos señalar que se trata de cuestiones
transversales que se convierten en principios por su elasticidad y relevancia que
pueden aplicarse y regirse a lo largo del código y en las instituciones que lo
formulan; esto es posible tanto en el ejercicio de la profesión como en la cátedra;
reconocer la utilidad que da esta parte del código que se basa en establecer las
ideas en la primera parte, guía básica, principios, fundamentos, teorías, etc.
INDICE
1. DEROGACIÓN DE LA NORMA LEGISLATIVA
Artículo I: Abrogación de la ley
“La derogación se produce por declaración expresa, por incompatibilidad
entre la nueva ley y la anterior o cuando la materia de esta es íntegramente
regulada por aquella. Por la derogación de una ley no recobran vigencia las
que ella hubiere derogado.”
Según para Vidal Ramírez esta norma tiene un carácter reglamentario de la
norma constitucional, remitiéndose a sus antecedentes constitucionales. Pero
Rubio Correa, quien evidencia la trascendencia de este dispositivo en el
Expediente Nº 0458-2001-HC/TC , emitido en el Tribunal Constitucional, que
reconoce la naturaleza constitucional de este dispositivo. El contenido de este
artículo tiene tres normas distintas:
1.1 La regla general sobre derogación de la ley.
La comprensibilidad del mismo que responde a la pregunta de cuál es la
disposición legal idónea para derogar otra, este precepto es insuficiente
para una regulación, al no contener todos los supuestos ahora conocidos,
la palabra derogación y abrogación se deben ser consideradas
indistintamente puesto que su diferencia es irrelevante y su referencia se
hace a toda modalidad de supresión de la vigencia de una norma legal y
el fundamento de la cesación de vigencia de la ley se da porque como
todo hecho humano tiene un inicio y un fin, se puede dar por causas
intrínsecas, como extrínsecas. Asimismo, cabe mencionar que al hacer
referencia a la ley, ésta entra en vigencia desde el día siguiente de su
publicación en el diario oficial, no es excluyente de las demás normas del
ordenamiento jurídico; pese a lo escueto del preceptio, por analogía se
debe considerar que cualquier norma con rango de ley solo puede
derogarse con una norma de su mismo rango, mientras que las
normativas del rango inferior solo pueden ser derogadas por otras normas
de su mismo rango.
1.2 Las formas de derogación.
a) Derogación expresa: Consiste en la mención de las normas
anteriores derogadas por la nueva, existe declaración expresa de la
ley, no se genera algún problema y, por eso, constituye una buena
técnica legislativa, las nuevas normas legales que van a entrar en
vigor hagan una referencia explícita a las que van a ser derogadas,
esta derogación no deja dudas que den pie a malas interpretaciones.
b) Derogación tácita: Se da cuando la nueva norma contradice, pugna o
colisiona con la norma anterior, es decir, cuando no es posible
concordar la norma nueva con la normativa que le precede. No
necesariamente deroga toda la norma anterior, sino solo aquella parte
que no sea posible concilia, todo aspecto que no riña directamente
con la nueva norma seguirá estando vigente.
1.3 La ley derogada no recobra vigencia automática
Este párrafo, precisa y enfatiza el efecto de la derogación y, sin
antecedente en nuestra codificación civil, ha receptado como norma
general la no reviviscencia de la norma derogada. "Por la derogación de
una ley no recobran vigencia las que ella hubiere derogado". De este
modo, la norma derogada queda con su vigencia definitiva extinguida,
salvo que la norma que venga a derogar a la derogante disponga que
recobre su vigencia.
2. EJERCICIO ABUSIVO DEL DERECHO
Rechazo de las peticiones, incidentes y excepciones que se formulen con
manifiesto abuso del derecho en el proceso civil o entrañen fraude de ley.
El abuso del derecho en el proceso civil está totalmente prohibido, al igual
que ocurre con otros principios jurídicos como el fraude de ley, la mala fe
y el fraude procesal o ir contra los propios actos.
Todas estas figuras, aunque con las diferencias que le son propias a cada
una,
comparten una parecida finalidad, y es que a pesar de que a un individuo
(persona física o jurídica) le ampare un derecho, los Tribunales deben
velar tanto para que su actuación se ajuste a las reglas de la buena fe, como
para que la aplicación de esa norma no suponga un ejercicio antisocial del
mismo.
Centrándonos exclusivamente en el abuso del derecho en el proceso civil,
podríamos definirlo como:
Aquel acto u omisión que tanto por la intención de su autor, como por su
objeto o por las circunstancias en que se realiza, sobrepasa manifiestamente los
límites normales del ejercicio de un derecho, con daño a tercero.
El artículo 7.2 del Código Civil dispone:
«La Ley no ampara el abuso del derecho o el ejercicio antisocial del mismo.
Todo acto u omisión que, por la intención de su autor, por su objeto o por las
circunstancias en que se realice sobrepase manifiestamente los límites normales
del ejercicio de un derecho, con daño para tercero, dará lugar a la correspondiente
indemnización y a la adopción de las medidas judiciales o administrativas que
impidan la persistencia en el abuso.»
Como vemos por el citado texto, los Tribunales que aprecien abuso del
derecho en el proceso civil, deberán rechazar cualquier petición, incidente o
excepción que los acoja. Ahora bien, como se trata de un principio general
indeterminado, habrá que estar al caso concreto y a la interpretación que
la Jurisprudencia viene haciendo sobre esta cuestión, y que pasamos a ver
seguidamente: (Castillo, 2021)
El abuso del derecho en el derecho de propiedad.
Es en el derecho de propiedad donde se manifiesta campo más propicio para
la aplicación de la moderna teoría del abuso del derecho.
El derecho, como norma social, no debe ser ejercitado antisocialmente. El
propietario abusa de su derecho siempre que realiza un acto inútil para él y
perjudicial para otros. Abusa también de su derecho el propietario cuando hace
excavaciones con el fin único de secar el manantial que aprovecha el propietario del
fundo contiguo. Entraña otro abuso del derecho, cuando un vecino, para obligar al
suyo a adquirir su terreno, instala en este terreno un dispositivo inútil que perjudique
la explotación de un cobertizo establecido ·en el inmueble colindante.
Entraña abuso del derecho, en el ejercicio ele oficios y de industrias, los
incendios causados por las chispas que lanza una locomotora.
En el contrato de trabajo y en el arrendamiento de cosas, se manifiesta el
abuso del derecho, por lo que respecta al primero, ·cuando abusa de su derecho de
rescisión en los contratos sin plazo determinado, por cuanto la voluntad de uno solo
de les contratantes puede dar lugar a daños y perjuicios. (rodriguez)
2.1 Características del ejercicio abusivo de un derecho.
a) Que se ejercite más allá de la necesidad determinada por su destino
individual.
b) Que se ejercite sin utilidad para el titular.
c) Que se ejercite con perjuicio para otro.
2.2 Criterios para fijar el concepto del ejercicio abusivo.
Se han tenido a este respecto varios criterios que estimo se pueden resumir
en la forma como lo hace el Diccionario Jurídico Omeba, así: (BARRIENTOS, 1987)
a) El designio de dañar y sus derivados o sucedáneos, como el
dolo o el fraude.
b) La mala fe, "noción que es netamente distinta de la voluntad
nociva".
c) La culpa en sentido estricto, caracterizada como una falta
inexcusable de diligencia o de cuidado, e identificada tanto con una conducta
imprudente como con la desidia o la negligencia.
d) La falta de un interés legítimo. Esta concepción, según
Josserand, es de orden económico y utilitario.
e) La desviación del derecho de su función social.
2.3 EJEMPLO:
Podría ser considerado abuso del derecho la actuación llevada a cabo por
una Comunidad de Propietarios que ha permitido en el tiempo la realización de
obras ilegales a una serie de vecinos, y al cabo de los años, decide emprender
acciones judiciales solo contra uno sólo de los propietarios
infractores, permitiéndoles al resto continuar con su ilícita acción. Ese propietario
demandado, podría alegar abuso del derecho por parte de la Comunidad, pues si
bien a ésta le ampara el derecho a solicitar la reposición del inmueble a su estado
anterior, su actuación después de tantos años y sólo dirigida contra ese propietario
(tal vez porque no cae bien en la Comunidad) supone un abuso del derecho que
sólo busca en el fondo dañar sus intereses sin buscar el beneficio de la Comunidad.
- Se requiere para su estimación que se produzca una lesión en el
patrimonio de una persona (física o jurídica), a la vez que una falta de interés
legítimo y mala fe en el actuar de quien invoca el derecho.
- No se produce abuso del derecho en el proceso civil cuando se está
ejecutando una resolución judicial.
- El abuso del derecho ha de ser estudiado con sumo cuidado y riguroso
análisis por los Tribunales, pues no olvidemos que se están ejercitando derechos y
que éstos no pueden ser limitados sólo con la invocación de este principio. Hay que
estudiar caso por caso.
3.- APLICACIÓN DE LA LEY EN EL TIEMPO
La ley se aplica a las consecuencias de las relaciones y situaciones jurídicas
existentes.
La derogación tácita de normas hace difícil saber si una determinada disposición fue o
no derogada. Este es un problema conceptual que debe ser determinado mediante los
procedimientos de análisis del caso. Por consiguiente, en sentido estricto, no hay margen
para que exista un problema de aplicación en el tiempo. Para el profesor Espinoza Espinoza,
la función de todo operador jurídico es interpretar las normas y aplicar aquellas que
contemplan los supuestos de hecho pertinentes al caso concreto.
Como normas de remisión a otras normas, normas indicativas de las normas que
deben ser aplicables.
Mientras que la aplicación inmediata tiene alcances de uso general, los restantes tipos
(aplicación retroactiva y aplicación ultra activa) son empleados de manera excepcional.
En buena cuenta, no deberían existir problemas de aplicación de las normas en el
tiempo ya que todas ellas deberían tener un inicio (de su vigencia) y un fin claramente
establecidos. Ello ocurre cuando frente a un hecho, relación o situación jurídica concretos se
desconoce qué norma jurídica resultará aplicable.
3.1 Aplicación inmediata
La aplicación inmediata es la aplicación natural de la norma, ya regla, ya principio,
durante el tiempo que estuvo vigente. Es aquella que se hace a los hechos, relaciones y
situaciones que ocurren mientras tiene vigencia, es decir, entre el momento en que entra en
vigencia y aquel en que es derogada o modificada. (Rubio Correa, 2008, p. 47)
En definitiva, es aquella que señala que «la ley se aplica a las consecuencias de las
relaciones y situaciones jurídicas existentes
3.2 Aplicación retroactiva
La aplicación retroactiva supone, entonces, que la norma se aplica a todo hecho,
situación o relación jurídica producida antes de su entrada en vigencia. Este tipo de
aplicación adopta dos formas:
a) Aplicación retroactiva restitutiva
b) Aplicación retroactiva ordinaria.
3.4 El principio de irretroactividad de la ley
El principio de la irretroactividad de la ley es uno de los fundamentos de la seguridad
jurídica. La garantía constitucional de irretroactividad de la ley sustantiva, importa que las
leyes se dictan para prever situaciones futuras. (Casación 2097-96)
3.5 Teoría de los derechos adquiridos
Es útil penetrar en la noción de derecho adquirido. Merlín los define como aquellos
que entraron en nuestro dominio, forman parte del mismo y de los cuales no se nos podrá
despojar más. De acuerdo a García Toma, en la teoría de los derechos adquiridos.
De las opiniones esbozadas podemos definir a los derechos adquiridos como aquellos
que una vez incorporados a nuestro patrimonio forman parte de este.
3.6 Teoría de los hechos cumplidos
Sostiene que cada norma jurídica debe aplicarse a los hechos que ocurran durante su
vigencia, es decir, bajo su aplicación inmediata (Rubio Correa, 2009, p. 54).
La aplicación inmediata de la norma en el marco de esta teoría, guarda conexión con
la consumación de determinados hechos o actos jurídicos. Sin embargo, la aplicación de
normas en el tiempo supone una relación dialéctica entre el principio de seguridad y el
principio de innovación legislativa dentro del sistema jurídico. (Casación 300-96)
3.7 Aplicación ultra activa
Finalmente, la aplicación ultra activa supone que la norma se aplica a todo hecho,
situación o relación jurídica producida con posterioridad a su vigencia. (Arce Ortiz, 2019, p.
254).
Se trata de una aplicación extraordinaria y atípica en relación a la regla de
generalidad.
Para concluir, es aquella que se hace a los hechos, relaciones o situaciones incluso
luego de haber sido la norma que los regía derogada o modificada de manera expresa o
tácita.
4. APLICACIÓN ANALOGICA DE LA LEY
El artículo IV del Título Preliminar prohíbe la aplicación por analogía de la ley
que establece excepciones o restringe derechos, la ley que establece excepciones o
restringe derechos debe aplicarse estrictamente, las decisiones de autoridad que
contraían los fines y valores del sistema legal son antijurídicas y los daños que estas
decisiones conlleva. El no aplicar la analogía se realiza con el fin de evitar el
cometido de actos antijurídicos, debido a que con ella se puede restringir derechos
de las personas.
En si la analogía consiste en aplicar la consecuencia de una norma jurídica a
un hecho distinto de aquel que se considera en el supuesto de dicha norma, pero
que le es semejante en sustancia.
4.1. TIPOS DE INTERPRETACION.
4.1.1. INTERPRETACION ESTRICTA.
Esta interpretación consiste en que el interpretador no añade o retira la
aplicación de la norma y mucho menos la aumenta o disminuye, se presenta
cuando al interpretar el operador jurídico se aferra a lo que dice la norma,
aplicándolas a los supuestos estrictamente comprendidos de ella de manera
limitada, esta es la interpretación más corriente y tiene como objetivo explicar
el texto de la ley. La palabra ley no debe entenderse en el sentido estricto de
norma aprobada, en consecuencia tenemos que tomar la palabra ley como el
sentido de norma jurídica de origen legislativo, se le puede tomar como una
interpretación literal de la norma.
4.1.2. INTERPRETACION EXTENSIVA.
En esta interpretación la acción del operador jurídico es extender el
alcance de la norma a supuestos no comprendidos expresamente que se
encuentran en la norma, se aplica en la situación en donde halla un caso en
el límite de lo peligroso o lo no peligroso. Esta interpretación se da cuando los
términos de la ley expresan menos de lo que el legislador quiso decir, debido
a esto se trata de averiguar los verdaderos alcances de su pensamiento y
tiene como objetivo referir la norma a aquellos casos que contiene
virtualmente, si así no fuera no sería interpretación sino creación.
4.1.3. INTERPRETACION RESTRICTIVA.
Esta interpretación restringe el alcance de la norma, el intérprete
reduce los márgenes de aplicación de la norma jurídica, excluyendo hechos
que por algún motivo en principio podría ser capaz de regirse por ella, aparta
determinados supuestos de la norma que se encontrarían de acuerdo con la
redacción, incluidos en su texto, comprender esto no es voluntad del
legislador dentro de este. Esta interpretación se da cuando la interpretación
lógica, restrinja el significado de la expresión propia usada por la ley, es lo
contrario a lo que su cede en la interpretación extensiva.
4.2. ANALOGIA DE LA LEY
Es la relación de semejanza entre cosas distintas, también es la extensión y
aplicación material de una ley establecida para cierta clase de hechos a un caso
semejante, con la diferencia que carece de norma jurídica, y tiene como objetivo que
la semejanza real exista entre los casos regulados por la ley y el caso que carece de
la ley, se observa que en la analogía el fundamento de esta descansa en un instinto
profundo de nuestra naturaleza y experimentamos un deseo de igualdad jurídica. El
modo de integración lleva a la aplicación de las consecuencias de una norma
establecida para un caso previsto por el legislador a otro caso no contemplado por
la norma.
Aplicándola en el derecho podemos definirla como un instrumento técnico o
proceso lógico de extensión y aplicación material de la ley, que sirve para llenar las
lagunas que tenemos de la ley, esto consiste en la aplicación de un principio jurídico
que la ley establece para un determinado caso, a un caso no previsto por ella, pero
que presenta afinidad con el que la ley regula.
4.3. REQUISITOS PARA LA APLICACIÓN ANALOGICA DE LA LEY
a) Tiene que existir alguna laguna legal con respecto a un caso
determinado, con tal de que no se pueda decidirse por el sentido de la norma
aclarado por la interpretación.
b) El legislador no debe haber prohibido la aplicación analógica de
la ley.
c) La comparación por la ley entre la situación regulada y no
regulada no puede ser abstracta, debido a que la analogía no se puede
aplicar por pura operación lógica.
d) Debe existir una igualdad jurídica entre el supuesto previsto por
la ley y por el no regulado, existen diferencias en los elementos accesorios y
accidentales, pero no en los elementos esenciales.
e) El legislador al establecer la ley no se haya propuesto darle un
ámbito limitado al caso concreto que se está tratando, excluyendo los casos
análogos.
4.4. INEXISTENCIA DE REGLAS
A pesar de que todo sistema jurídico por su característica de construcción
sistémica posee unidad y coherencia, esto no impide descubrir en él la existencia de
lagunas normativas que ocasionan problemas para la consecución de los fines y
valores que este intenta alcanzar dentro de una comunidad. Ningún sistema jurídico
puede prever o adelantar solución a la pluralidad de casos que la realidad siempre
cambiante plantea.
Es evidente que el ordenamiento jurídico no puede ser completo, pero
nuestro sistema lo reconoce como “completable”, no dejan de administrar justicia
por vacío o deficiencia de la ley. Sabiendo que las omisiones legislativas son, o
deben ser subsanadas por el juez o el aplicador del derecho, no queda ninguna
duda de que el ordenamiento siempre será completable. Por ende, el problema no
reside allí, sino en el criterio o los criterios que debe utilizar el juez para subsanar la
inexistencia de norma.
5. ORDEN PÚBLICO, BUENAS COSTUMBRES Y NULIDAD DEL ACTO
JURIDICO
5.1. ORDEN PÚBLICO.
Es el conjunto de normas jurídicas que el Estado considera de cumplimiento
ineludible y de cuyos márgenes no pueden escapar, ni la conducta de los órganos
del Estado, ni la de los particulares para lo cual el Estado compromete sus
atribuciones coercitivas y coactivas, es el Tribunal Constitucional el que establece
que es el conjunto de valores, principios y pautas de comportamiento político,
económico y cultural, cuyo propósito es la conservación y adecuado
desenvolvimiento de la vida en lo básico y fundamental para la vida en comunidad
así el orden interno como género tiene una naturaleza política y social, mientras que
el orden público es especie, de naturaleza jurídica.
Se puede definir al orden público como un conjunto de principios e
instituciones que se consideran fundamentales en la organización social de un país
y que inspiran su ordenamiento jurídico, así como la situación de normalidad y
tranquilidad en la que discurren las principales actividades de un Estado sin
perturbaciones ni conflictos. El orden público abarca tanto al derecho privado como
al público e involucra el normal funcionamiento del que deben gozar las instituciones
públicas y privadas e incluye a las normas imperativas.
5.1.1. LAS NORMAS IMPERATIVAS COMO PARTE DEL ORDEN
PÚBLICO.
Las normas imperativas son aquellas disposiciones de obligatorio
cumplimiento que afectan principios fundamentales de la sociedad y que
están incluidas dentro del concepto de orden público. La identificación del
orden público interno con las normas materiales imperativas es habitual en la
teoría y en la práctica relativa al orden público, sea éste referido a su ámbito
de actuación, consiste fundamentalmente en que ésta no tiene en cuenta la
actuación de las normas materiales especiales, ni la de las normas materiales
imperativas que se aplican de manera obligatoria e independientemente de
dónde pudiera estar localizado el supuesto.
En el marco general de la contratación internacional, las normas
materialmente imperativas aplicables al tráfico externo han sido calificadas
por nuestra doctrina como aquellas disposiciones de Derecho público y
privado cuyo interés para el foro es tan relevante que bloquean la actuación
normal del método de atribución impidiendo la actuación de la ley extranjera
en los supuestos materiales regulados por ellas, con la mundialización de la
economía y del comercio la actuación de las normas imperativas como
refuerzo del orden público se ha convertido en muchas ocasiones en el único
límite al amplio poder de autonomía de las partes, la mayor parte de las
veces empresarios, en un mundo donde las operaciones comerciales corren
el peligro de discurrir por encima de los Estados.
5.2. BUENAS COSTUMBRES.
Las buenas costumbres involucran la penetración de la moral al derecho y la
sujeción de las conductas humanas a esta en un momento histórico determinado,
constituyen reglas de conducta cambiantes a lo largo del tiempo.
Al respecto no cabe suponer que existan leyes que acojan malas costumbres,
son criterios determinados a partir de la consciencia moral, espacial y temporal,
cubren aspectos de la vida social, tienen que ser jurídicas, implica una relación
implícita entre derecho y moral, son especie de orden público pero no lo agotan.
La noción de “buenas costumbres” responde a la exigencia del respeto
debido a las reglas morales de convivencia social. La apreciación que califica como
buena o como mala a la costumbre es una tarea puramente axiológica. Una misma
valoración va cambiando su signo de positivo a negativo, o viceversa, según las
épocas y lugares; los usos, costumbres y hábitos que hoy son considerados como
deshonestos, indecorosos y atentatorios contra el honor y la reputación de la
persona.
Por buenas costumbres se debe entender la conformidad de la conducta con
la moral aceptada o predominante según el lugar y época. Suele tener esta
expresión un sentido ético general y no propiamente comercial, y se la refiere, entre
otras, a conductas que chocan con la moral social tales como la prostitución, el
proxenetismo, la vagancia, los juegos prohibidos, etc. Y las conductas delictivas en
general.
5.3. ACTO JURIDICO.
El acto jurídico es el hecho jurídico, voluntario, lícito, con manifestación de la
voluntad y efectos jurídicos, es decir es una especie de hecho jurídica, pues aquél
descarta la involuntariedad y la ilicitud. El acto jurídico comprende el hecho
voluntario, tanto el lícito como el ilícito, se materializa a través de la manifestación
de la voluntad que consciente y voluntariamente trasciende del individuo y surte
efecto ante terceros con valor expositivo.
El acto jurídico es nulo de conformidad con el artículo 2019 del Código Civil
Peruano. Es nulo el acto jurídico contrario a las leyes que interesan al orden público
o a las buenas costumbres.
a) Cuando falta la manifestación d voluntad del agente.
b) Derogado
c) Cuando su objeto es física o jurídicamente imposible o cuando
sea indeterminable.
d) Cuando su fin sea ilícito
e) Cuando adolezca de simulación absoluta
f) Cuando no revista la forma prescrita bajo sanción de nulidad.
g) Cuando la ley lo declara nulo.
h) En el caso del artículo V del Título Preliminar, salvo que la ley
establezca sanción diversa.
6.- INTERES PARA OBRAR
El interés para obrar hace referencia al hecho de que el conflicto tenga relevancia
jurídica y que sea posible de ser presentado ante el juez para recibir protección jurisdiccional.
Es el interés en la intervención del Estado para la declaración de certeza, para la
protección anticipada o para la realización coactiva.
Tampoco lo tienen las pretensiones que ya han merecido atención de la justicia y han
sido resueltas en un determinado sentido. (Ramírez Jiménez, 2016, pp. 57-58)
A tenor de la Casación 5003-2007, Lima, de 06-05-2008:
Existe interés para obrar procesalmente, cuando la parte actora invoca una utilidad
directa, manifiesta y legítima, de índole material o moral, que lo lleve a proteger un derecho
mediante el ejercicio de la acción.
En suma, el interés para obrar tiene contenido procesal.
Conforme a la Casación 2440-2003, Lima, de 21-07-2004:
El interés para obrar, como condición de la acción, es un acto actual y concreto de
necesidad de tutela jurisdiccional, en que se encuentra una persona determinada y que lo
obliga a solicitar por vía única, y sin tener otra alternativa eficaz, la intervención del órgano
jurisdiccional.
Según la Casación 884-2003, Lambayeque:
El interés para obrar puede ser definido como el interés sustancial que deben tener las
partes que actúan en el proceso. Para procurar la intervención de los órganos
jurisdiccionales del Estado.
Como consecuencia del ejercicio de la facultad que les compete a las personas al
habérsele vulnerado su derecho aparece la sagrada intención de recuperar ese derecho
perdido o vulnerado.
Este supuesto que podría ser una premisa para analizar se garantiza en nuestro
Derecho Nacional a través de la jurisprudencia, la doctrina y los Principios del Ordenamiento
Civil y Procesal Civil, respectivamente.
Normas en las que se destacan. Precisamente la capacidad y el interés para obrar, es
decir la aptitud para accionar de las partes procesales e ingresar y, entablar la relación
jurídica procesal. Esto significa establecer la capacidad del accionante como demandante o
como demandado.
es necesario dejar sentado que nuestro Derecho Nacional se caracteriza por ser
positivo o escrito, por lo tanto, todo lo que solicitan las partes y la forma cómo lo hacen forma
parte de una norma, la cual no sólo está escrita sino también ampara el derecho que lo hace
titular a la parte procesal que interviene.
También tiene una orientación procesal, tal como se podrá determinar del siguiente
análisis:
El artículo 57 del C. P. dice “Capacidad para ser parte material en un proceso:
Toda persona natural o jurídica, los órganos constitucionales autónomos y la sociedad
conyugal, la sucesión indivisa y otras formas de patrimonio autónomo, pueden ser parte
material en un proceso”
El art. VI del Código Civil dice “para ejercitar o contestar una acción es necesario tener
legítimo interés económico o moral.
De la interpretación sistemática del art. 57 antes citado se destaca la capacidad de:
Integración Derecho Civil y Procesal Civil Braulio Zavaleta Velarde quienes tienen
derecho para compadecer al órgano jurisdiccional en busca de tutela.
El art. VI del Título Preliminar del código civil de acuerdo a la interpretación sistemática
que:
Nos orienta, podríamos decir que complementa o más bien diremos que fortalece los
alcances del art. 57 del C.P.C. puesto que dicho Art. VI.
El principio fundamental que ampara el derecho de las partes procesales para
intervenir en un proceso, es decir esta norma genuinamente hablando destaca el interés para
obrar y por lo tanto complementa la condición de la acción de la demanda que, es la de la
legitimidad para obrar tanto del demandante como del demandado.
El interés para obrar señala en el artículo del código civil infiere que quien
ejercita o contesta una acción es porque tiene legítimo interés económico o moral,
este principio nació en roma.
7.- APLICACIÓN DE NORMA PERTINENTE POR EL JUEZ
La obligación del Juez de aplicar la fundamentación jurídica adecuada se
deriva contemporáneamente del derecho de toda persona a la tutela jurisdiccional
efectiva sin importar del todo la correcta calificación jurídica que haya realizado de
los hechos.
Tradicionalmente se ha sostenido que es suficiente que el demandante
realice una petición al órgano jurisdiccional, sustentada en determinados hechos, a
efectos que ésta tenga que ser atendida (“Da mihi factum, dabo tibi ius”). De ahí que
si bien el CPC establece como requisito de la demanda que se señale la
fundamentación jurídica en la que se sustenta (artículo 424 inciso7) no es obligatorio
que la misma sea exhaustiva y que tampoco sea la correcta, siendo pasible de
subsanación en caso no se haya hecho referencia de la misma (artículo 426).
Sin embargo, no son pocos los casos judiciales en donde los hechos y el
derecho se encuentran íntimamente ligados, en cuyo caso la modificación del
sustento jurídico importaría la modificación del propio hecho, más aún si es que la
“relevancia jurídica” del hecho para encontrarnos frente a un caso justiciable es
propuesta por el demandante.
Incluso si entendemos que la “norma” consiste en el significado que se le
atribuye a una determinada “disposición” respecto a un caso en concreto, nos
daremos cuenta que el entendimiento del aforismo Iura Novit Curia no pasa por su
delimitación en gabinete sino de entenderlo a partir de un criterio de utilidad en el
ejercicio de la función jurisdiccional y de la evolución por la que atraviesa el conflicto
desde que se demanda hasta el momento que se sentencia. En ese “interregno”, las
partes debaten, dialogan, sus puntos de vistas se contrastan entre sí para que sólo
después que ello el Juez extraiga y adjudique la solución normativa.
Creemos que es un error identificar el conocimiento del “derecho” con el
conocimiento de la disposición normativa (lo que dice la ley). Si así fuese, el
aforismo Iura Novit Curia sería muy fácil de entender en cuanto a su contenido y
límites, dado que si el demandante se equivoca de disposición normativa el Juez
estaría obligado a corregirlo; por ello, lo que interesa para entender este principio es
la atribución jurídica (norma) que el demandante propone respecto de determinados
hechos y en esa medida si esa atribución puede ser variada –o escogida dentro de
varias normas posibles- por el Juez al resolver el caso que ante él se presenta.
(PRADO & ZEGARRA)
“EL JUEZ DEBE APLICAR EL DERECHO QUE CORRESPONDA AL
PROCESO, AUNQUE NO HAYA SIDO INVOCADO POR LAS PARTES O LO HAYA
SIDO ERRÓNEAMENTE. Sin embargo, no puede ir más allá del petitorio ni fundar
su decisión en hechos diversos de los que han sido alegados por las partes”. Se
deja de analizar la parte final del texto del principio Juez y Derecho que corresponde
porque corresponde al principio de congruencia.
Ahora bien, cómo y de qué manera puede explicarse la obligatoriedad del
juez para que en el ejercicio de su judicatura aplique la norma que corresponde al
conflicto que se debate. La respuesta es obvia, si tenemos en cuenta que el juez es
una persona brillante y sobresaliente dentro del contexto de la comunidad. Desde el
punto de vista del conocimiento del derecho está sobrentendido.
El juez al ejercer la función jurisdiccional es porque aprobó el concurso de
ingreso a la Magistratura y su ingreso 1 Código Civil, Jurista Editores, Edic.
actualizada pág. 458 1 Integración Derecho Civil y Procesal Civil Braulio Zavaleta
implica saber el derecho, conocer el derecho, dominar la lógica jurídica y se
sobrentiende, tiene gran facilidad en la interpretación normativa, se trata en si de un
eterno estudioso del derecho y esta forma de ser del juez conjugando su sabiduría
con los acontecimientos fácticos hacen de si un experimentado operador de justicia
y por el solo hecho de una lectura veloz de los fundamentos de hecho de un escrito
de la demanda u otro, sabe cuál es la norma aplicable al caso.
Desde el punto de vista de su conducta o personalidad el juez es la
excepción, pues es la persona respetuosa de las posiciones de las partes y como tal
debe cumplir con lo que la ley dice, por lo tanto tiene el imperativo de cumplir con lo
previsto en los artículos II y IX del T. P. del Código Procesal Civil, normas rectoras
de las obligaciones del Magistrado que se relacionan con el impulso procesal de
oficio así como la exigencia de cumplir estrictamente con las normas procesales de
nuestro Derecho Adjetivo (ZAVALETA)
8.- OBLIGACIÓN DE SUPLIR LOS DEFECTOS O DEFICIENCIAS DE LA
LEY
Los jueces no pueden dejar de administrar justicia por defecto o deficiencia
de la ley. En tales casos, deben aplicar los principios generales del derecho y,
preferentemente, los que inspiran el derecho peruano.
Luego del código civil vigentes se dictó la constitución de 1993, que en su
artículo 139 establece:
Artículo 139.- son principios y derechos de la función
jurisdiccional: […]
8. el principio del no dejar de administrar justicia por vacío o
deficiencia de la ley.
En tal cao, debe aplicarse los principios generales del derecho y
derecho consuetudinario […].
8.1 ANÁLISIS LÓGICO DEL ARTICULO
Podemos esquematizar la estructura interna de este artículo de la siguiente
manera:
SUPUESTO: “la ley contiene defecto o deficiencia”;
CONSECUENCIA: “los jueces no pueden dejar de administrar justicia, y en
tales casos, deben aplicar los principios generales del derecho y, preferentemente,
los que inspiran el derecho peruano”.
Dentro del supuesto existen tres conceptos a definir. Los dos primeros están
interconectados y son el defecto y la deficiencia. en realidad, en el título preliminar
ellos son tratados asistemáticamente si realizamos una breve comparación con el
primer párrafo del articulo X que establece: “la corte suprema, el tribunal de
garantías constitucionales y el fiscal de la nación están obligados a dar cuanta al
congreso de los vacíos o defectos de la legislación.
Una interpretación de comparación sistemática de los dos dispositivos obliga
a considerar a los defectos, vocablo aludido en ambos como insuficiencias en las
normas existentes, en tanto que vacío o deficiencia vendrían a ser equivalentes que
significa la ausencia de normatividad y que es lo que en la teoría se conoce como
laguna del derecho.
De esta manera, defecto o deficiencia equivale a insuficiencia o inexistencia
de norma jurídica, caso en el cual es procedente recurrir a los principios generales.
El tercer concepto es el termino ley, es decir, el que define el ámbito dentro
del cual se produce el defecto o la deficiencia. En sentido estricto, la ley es aquella
norma dictada por el órgano legislativo del estado según las normas de los artículos
107 y 109 de la constitución. A ello pueden fácilmente añadirse los decretos
legislativos normados en el articulo 104 de la misma constitución, que tiene similar
jerarquía que las leyes del congreso. Sin embargo, estimamos que aquí el termino
ley esta tomado en sentido genérico y quiere decir “vacío o deficiencia en el sistema
jurídico” Esta interpretación, no obstante, presenta algunos problemas teóricos.
Nótese, en primer lugar, que cuando el articulo X trata el mismo tema, se
refiere a la legislación y no a la ley. El termino legislación incorpora tanto a las leyes
y decretos legislativos como a las demás normas positivas como la constitución,
decretos, y resoluciones, todos según su jerarquía, como es natural. sería ilógico
que el articulo VIII se estuviera refiriendo solo a las normas con rango de ley y no a
las demás. Por ello, interpretándolo sistemáticamente en comparación con el
articulo X, estimamos que no existe ningún problema en entender que los vacíos o
deficiencias a los que se refiere son los que se producen en la legislación y no solo
en la leyes y decretos legislativos.
8.2 Los principios generales del derecho
Los principios generales son en parte del núcleo central del sistema jurídico y
tiene significado tanto normativo como deontológico (ético). Pueden estar escritos o
no escritos en las normas jurídicas de derecho positivo. Esto quiere decir que
podemos reconocer los principios tradicionales establecidos en nuestro derecho, sin
necesidad de que hayan sido recogidos en texto legal expreso.
Los principios generales informan al derecho en diversos niveles. Podemos
encontrar cuatro de ellos:
- El primero es el de validez general, universal para todo
fenómeno humano y por ende para el derecho. […] Ejemplo: libertad,
igualdad y justicia.
- Hay un segundo grupo de principios del derecho, pero que valen
para todos los derechos establecidos (o cuanto menos la generalidad de
ellos).
Ejemplo: ley especial prima sobre general, primer derecho mejor
derecho.
- Un tercer grupo de principios rige a un derecho determinado y lo
caracteriza frente a otros (en el sentido de que aun cuando no es el sistema
jurídico, no son principios aceptados generalmente). […] Ejemplo: principio
democrático – representativo.
- Un cuarto grupo de principios informan diversos aspectos
parciales de un sistema jurídico determinado. […] Ejemplo: republica de un
estado.
8.3 Principios establecidos en el Código Civil, tales como:
El artículo 194, que establece: “la simulación no puede ser opuesta por las
partes ni por los terceros perjudicados a quien de buena fe y a título oneroso hay
adquiridos derechos del titular aparente” sobre el cual Fernando Vidal Ramírez dice:
El artículo 194 se aleja de su antecedente en cuanto introduce la
idea de la “imponibilidad” significando, así la norma. la simulación no
puede ser oponible, ni por los simulantes ni por los terceros
perjudicados a aquel que de buena fe y a título oneroso ha adquirido
derechos del titular aparente. No se protege en ningún caso el
adquiriente de mala fe y tampoco al que adquiere gratuito o de buena
fe, pues la norma se inspira en el principio de que frente a un damno
vitando y un lucro captando, debe preferirse lo primero (Vidal Ramírez,
1985, p.312).
El artículo 206, que establece: “la parte que incurre en error no puede pedir la
anulación del acto, si antes de haber sufrido un perjuicio, la otra ofreciere cumplir
conforme al contenido y a las modalidades del acto que aquella quiso concluir. Al
respecto dice el mismo autor:
Según arias Schreiber se aleja del principio tradicional recogido
en el código civil de 1936 y permite una solución a favor del
mantenimiento del acto, sin que sufra perjuicio el errans, favoreciendo
una solución in favorem negotti, como la calificación león Barandiarán.
la disposición se sustenta en razones de seguridad jurídica. (Vidal
Ramírez, 1985, pp 322-323).
9.- APLICACIÓN SUPLETORIA DEL CÓDIGO CIVIL
Las disposiciones del código civil se aplican supletoriamente a las relaciones
y situaciones reguladas por otras leyes, siempre que no sean incompatibles con su
naturaleza.
La disposición que comentamos no tiene antecedentes en nuestros códigos
civiles ni fue consignada en las versiones preliminares del vigente. Al parecer, fue
incorporada en los trabajos finales de la comisión revisora, con el espíritu de dar al
derecho civil un rol preponderante dentro del sistema jurídico global.
El espíritu de la norma es correcto y se condice, por lo demás, tanto con la
solidez de la estructura de la disciplina civil, como con el significado del título
preliminar que ha sido propuesto a lo largo de estas páginas: el ser un conjunto de
disposiciones validas, en principio, para todo el derecho nacional.
La doctrina ha reconocido también el rol supletorio:
El código civil contiene, como es lógico, un sistema de normas
destinadas a regular las instituciones de derecho civil o de derecho
privado. Ello, sin embargo, no permite establecer una ecuación según
la cual derecho civil sea igual a Código civil, sino que el Código es lo
que se ha podido llamar “nuestro primer cuerpo legal” y contiene por
ello normas aplicables de manera general a todas las materias
jurídicas. Por esta razón, el código civil puede ser considerado como
derecho común. Son aplicables a cualesquiera materias o situaciones
jurídicas las normas contenidas en el título preliminar que trata, como
hemos dicho, acerca de leyes, de sus defectos, y de las reglas
generales para su aplicación.
Este carácter de derecho común que el código civil posee,
queda reflejado en el actual articulo 4.3 según el cual “las
disposiciones de este código se aplicaran como supletorias en las
materias regidas por otras leyes “Ello significa no solo que el Código
civil es cuerpo supletorio de los demás textos y cuerpos legales que
pueden contener normas de derecho privado […] sino que también es
supletorio respecto de los textos y cuerpos legales que contengan
normas de derecho público […] (Diez- Picazo & Gullón,1980,p. 77).
El texto indica que las normas del código civil son supletorias dentro de las
relaciones y situaciones jurídicas reguladas por otras leyes. De la definición es de
situación y relación nos hemos ocupado ya en el capítulo III al tratar el problema de
la aplicación temporal, y allí, nos remitimos en lo que a ellas respecta. La aplicación
supletoria significa que, en la medida en que aquellas otras leyes no hayan sido
consideradas determinadas soluciones necesarias, entonces podrán aplicarse las
que contienen las normas civiles.
Sin embargo, la parte final del artículo presenta un tema interesante y
complejo al establecer como excepción “siempre que no sean incompatibles con su
naturaleza”. Esto nos lleva al tema de los principios generales del derecho.
Tradicionalmente, en el contexto de nuestras concepciones positivistas, se ha
tendido a pensar que el derecho es un conjunto organizado de normas jurídicas
legislativas, o producidas mediante las otras fuentes del derecho, de ser ellas
aplicables. Sin embargo, el análisis efectuado en el capítulo VIII a propósito de los
principios generales del derecho nos permite añadir un elemento más: en realidad,
el derecho está compuesto por normas jurídicas positivas, pero organizadas no
solamente entre si sino también en función de los principios del derecho en ellas
subyacentes, de tal manera que adquieren pleno significado solo en atención a los
textos literales de las normas y al conocimiento de dichos principios subyacentes. un
ejemplo nos permitirá entender mejor este planteamiento: si una norma dice “si
alguien comete tal acto licito, se hará acreedor a tal sanción”, nuestra lectura de
dicho mandato estará necesariamente condicionada por el ámbito del derecho en el
cual se halla ubicada dicha norma. Si se trata de una disposición de derecho
administrativo, entonces, interpretaremos que producid la ilicitud de manera
comprobable, deviene la sanción sin importar ni los móviles ni otras consideraciones
adicionales por parte del infractor. Si estamos en el ámbito del derecho civil, la
apreciación de la aplicabilidad de la norma dependerá del principio general dentro
del cual se encuadra el hecho ilícito, es decir, la responsabilidad subjetiva (artículo
1969) o la de riesgo (artículo 1970), elucidación que no siempre será fácil de
realizar. sí estamos en el ámbito del derecho penal, entonces la aplicación de la
noma será ineludiblemente evaluada en términos de culpabilidad del agente por
dolo (y excepcionalmente por culpa).
10.- VACÍOS DE LA LEY
“La Corte Suprema de Justicia, el Tribunal de Garantías
Constitucionales y el Fiscal de la Nación están obligados a dar cuenta al
Congreso de los vacíos o defectos de la legislación. Tienen la misma
obligación los jueces y fiscales respecto de sus correspondientes
superiores”.
Requiere de la colaboración con el Órgano Legislativo en determinar
los vacíos y deficiencias legislativas, puesto que la naturaleza
esencialmente política del ejercicio legislativo hace que las leyes no sean
siempre creadas con criterios técnicos, confiriendo la atribuciones
sustantivas a tres organismos de notificar al congreso tanto de los vacíos
(laguna de derecho), como los defectos (imprecisión, obsolescencia,
superposición de normas) de la legislación.
CONCLUSIONES:
El Título Preliminar compone la puerta de entrada del Código
Civil, siguiendo una organización tradicional que permite dominar a totalidad
los conceptos generales y básicos sobre los cuales reposa nuestro Derecho
Civil.
Los Principios que están dentro del Título Preliminar son
conceptos elementales , básicos y transversales que juegan un rol más allá
del Derecho Civil lo que nos autoriza llevar a cabo una purificación en la
aplicación y utilidad de las instituciones jurídicas
la teoría del abuso pone en relación el carácter objetivo y el subjetivo
por el mismo hecho de que implica, necesariamente, la confrontación de un acto,
producto de una voluntad jurídica, con la función social de un derecho, concepto
objetivo; y el sistema se presentará bajo uno u otro aspecto, según que se considere
por uno u otro lente del anteojo; por ello hemos podido decir que la responsabilidad
por causa del abuso tenía un carácter mixto
En conclusión, podemos afirmar que el Iura Novit Curia no constituye
justificación alguna para no permitir que las partes puedan ejercer su derecho de
defensa. El objetivo que se pretende con este principio, tanto el concreto (brindar
tutela jurisdiccional efectiva al resolver un conflicto de intereses o eliminar una
incertidumbre jurídica), como el abstracto (lograr la paz social en justicia) no justifica
que su logro se consiga sacrificando los derechos fundamentales de las partes
(derecho de defensa); menos aún si no existe la necesidad de hacer ello, en la
medida que permitir el contradictorio no implica la creación de un procedimiento
paralelo al regulado en nuestro proceso civil.
En conclusión, no deberían existir problemas de aplicación de las
normas en el tiempo ya que todas ellas deberían tener un inicio (de su vigencia) y
un fin claramente establecidos. Sin embargo, la realidad de las cosas nos dice lo
contrario y esta clase de problemas es el pan de cada día para los operadores del
derecho (abogados, jueces y árbitros).
El interés para obrar que es parte de la acción o sea del fondo de la
demanda y constituye el otro elemento de fondo para que una demanda sea
admitida.
Entendemos que la analogía es uno de los métodos utilizados
cuando existe alguna laguna del derecho, esta situación se da cuando no
existe alguna norma aplicable que no se haya previsto por el ordenamiento o
que no se haya regulado pero considerado como si ya se hubiera previsto, la
analogía también involucra la aplicación de la consecuencia jurídica de una
norma a un supuesto de hecho semejante al de aquella siempre y cuando
entre ambos supuestos de hecho exista una igualdad esencial. Evitar la
aplicación de la analogía se hace con el fin de evitar actos antijurídicos, como
restringir derechos como la libertad.
El Acto Jurídico, es el hecho jurídico, voluntario, lícito, con
manifestación de la voluntad y efectos jurídicos, el orden público, es una
especie de tendencia jurídica del orden interno que implica el conjunto de
normas jurídicas que el Estado considera de cumplimiento ineludible y de
cuyos márgenes no pueden escapar. El Orden público abarca tanto al
derecho privado como al público e involucra el normal funcionamiento del que
deben gozar las instituciones públicas y privadas. Mientras que Las Buenas
Costumbres son criterios determinados que involucran la penetración de la
moral al derecho y la sujeción de las conductas humanas a esta en un
momento histórico determinado. Es decir, constituyen reglas de conducta
cambiantes a lo largo del tiempo.
El artículo VIII al mencionar acerca de los defectos o
deficiencias de la ley está refiriéndose a la insuficiencia o inexistencia de
norma jurídica, un vacío lo que en teoría se conoce como lagunas del
derecho.
Los principios generales del derecho no siempre van estar
expresos en las normas jurídicas, estas pueden encontrarse en abstracción a
su contenido subyacente o también por medio de procedimientos lógicos que
busca la ratio Legis de la norma, es decir razón de ser de la norma.
El artículo IX menciona disposiciones a todas aquellas normas
del título preliminar pues estas son supletorias, es decir aplicables a todas las
materias jurídicas de derecho público y privado.
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