Tengo tanto por decirte que no me cabe todo en una sola carta, así que
necesitare hacer unas cuantas… espero que leerlas ayude a que me
sientas más cerquita.
Tener el corazón dividido ha sido parte de mi vida desde que empecé a
tener conciencia de que tengo dos padres maravillosos que me aman, las
navidades, los cumpleaños, las vacaciones y los momentos importantes
de mi vida quisiera poder compartirlos con los dos, pero por cosas de
Dios, la vida y decisiones de adultos no ha podido ser así, a pesar de esto
nunca había tenido el corazón tan dividido como hoy; una parte de mi
anhela irse, para vivir la experiencia, crecer y pasar tiempo con mi papá,
mientras que otra parte de mi solo quiere quedarse abrazándote, porque
sé que lo necesitas, pero también sé que debes afrontarlo y que Dios no
te va a dejar sola, que siempre te acompaña, te cuida y te respalda,
porque el ha justificado tu nombre mas de una vez y se que esta no será
la excepción.
Así que, aunque me vaya por una temporada, estoy a una llamada de
distancia. Eres parte de mí y tengo más de ti de lo que te imaginas,
fuimos una alguna vez hace mucho tiempo, cuando estaba tu vientre,
ahora somos dos, pero tenemos mucho de la otra dentro del alma y el
corazón; existe un lazo intangible pero visible, este lazo jamás va a
romperse, ni aunque decida irme vivir al lado del planeta, pues siempre
serás mi mamá y siempre nos tendremos la una a la otra.
Gracias por enseñarme tanto, por cuidar de mí, por esforzarte todos los
días para que a mi no me falte nada, por recordarme lo mas importante
que es mi relación con Dios, por pelear a capa y espada con quien sea
para defenderme, a parte de eso gracias también por dejarme crecer,
experimentar y tomar decisiones propias, por orar por mi en la distancia,
y por siempre estar ahí incondicionalmente para ayudarme.
Te amo mamá y nada cambiará eso, tengo fe en que cuando llegué las
cosas serán cien veces mejor de lo que son ahora, estaremos mas fuertes
y seremos mas capaces, mas valientes, mas unidas.
Con amor, Nani.