Efectos de la política fiscal en empleo UE
Efectos de la política fiscal en empleo UE
Para llevar a cabo este análisis, se empezará estudiando la situación de los mercados
laborales a raíz de la crisis de 2008. Las diferencias en el proceso de recuperación han
hecho más evidentes las asimetrías entre los Estados de la Unión. Por tanto, primero se
analizarán los factores clave de la crisis y sus consecuencias atendiendo a las diferencias
interterritoriales. Para ello se utilizan distintos paramentos como la tasa de desempleo, el
déficit y la deuda pública, el porcentaje de trabajadores pobres, etc.
A continuación, se procederá a la descripción de los ODS que van a ser materia de estudio
y la importancia de su consecución. Además, se explicará el significado de “trabajo
decente” en el contexto de la Unión Europea, el cual va a estar estrechamente ligado a las
condiciones laborales, sociales y económicas.
Palabras clave: Mercado Laboral, política fiscal, desempleo, Unión Europea, Objetivos
de Desarrollo Sostenible, creación de empleo.
2
ABSTRACT
Fiscal policy is one of the most important and complex. Despite the existence of an
Economic and Monetary Union, fiscal sovereignty remains in Member States. This way,
everyone can implement the policies they deem appropriate in their Labour Market. The
aim of this research is to analyse employment policies, and their effectiveness in Labour
Markets and in achieving two of the 17 Sustainable Development Goals.
In order to carry out this analysis, first, we will analyse the situation in the Labour Markets
in the wake of the 2008 crisis. Differences in the recovery process have made the
asymmetries between the Member States of the European Union even more evident.
Therefore, the key factors of the crisis and their consequences will be analysed first in the
light of interterritorial differences. For this purpose, we will different parameters such as
the unemployment rate, deficit and public debt, the percentage of working poor, etc.
Additionally, we will proceed to the description of the SDGs that will be subject of
analysis and the importance of their achievement. In addition, the meaning of "decent
work" will be explained in the context of the European Union.
Finally, we will study some of the measures established in Labour Markets and what they
consist of. These will be divided into three main groups: measures for job creation,
training and those related to Public Employment Services. A subsequent analysis will
emphasize the former, as well as the instruments that affect it: increases in the minimum
wage, unemployment benefits, etc. This will achieve the ultimate goal: to assess the
effectiveness of policies and possible instruments to improve them.
3
ÍNDICE
RESUMEN ....................................................................................................................... 2
ABSTRACT ..................................................................................................................... 3
1. Introducción .............................................................................................................. 8
4
[Link]. Sector Público. Creación directa de puestos de trabajo ........................ 47
[Link]. Medidas de apoyo al emprendimiento. ................................................. 47
6.1.2. Medidas e instrumentos que inciden en el mercado laboral. .................... 48
[Link]. Salario mínimo ...................................................................................... 49
[Link]. Prestaciones por desempleo .................................................................. 50
[Link]. Edad de Jubilación ................................................................................ 52
7. Conclusiones y recomendaciones............................................................................ 55
9. Anexos ..................................................................................................................... 63
5
ÍNDICE DE GRÁFICOS
Gráfico 1: Deuda Pública como Porcentaje del PIB....................................................... 13
Gráfico 2: Superávit o Déficit del Gobierno como Porcentaje del PIB.......................... 13
Gráfico 3: Tasa de Desempleo........................................................................................ 17
Gráfico 4: Variación PIB per cápita, 2008 - 2019. ......................................................... 19
Gráfico 5: Percentaje de personas que viven con menos de $1 al día. ........................... 21
Gráfico 6: Riesgo de pobreza relativa de personas con trabajo según el sexo. .............. 35
Gráfico 7: Riesgo de pobreza en hogares sin empleo o con baja intensidad en el empleo.
........................................................................................................................................ 37
Gráfico 8: Porcentaje de la población empleada en riesgo de pobreza en 2018. ........... 38
Gráfico 9: Distribución del gasto en Políticas Activas de Empleo................................. 54
6
ÍNDICE DE TABLAS
Tabla 1: Metas de los ODS pertinentes vinculados con las condiciones de trabajo. ...... 23
Tabla 2: Clasificación de las políticas de empleo........................................................... 27
Tabla 3: Vigilancia presupuestaria. Tratado de Maastricht, 1992. ................................. 40
Tabla 4. Ejemplos de subsidios en el sector privado. ..................................................... 46
7
1. Introducción
La Unión Europea vivió durante finales de la primera década del siglo XXI y
principio de la segunda, el momento más critico desde su creación. Todos los países se
vieron sumergidos en una gran crisis, que tuvo distintas etapas, causas y consecuencias.
Una de ellas fue el aumento del desempleo. Todos se vieron obligados a tomar medidas
en el mercado laboral para frenar el incremento del desempleo, que afectó a todos los
países, aunque con distinta intensidad. Por ello, un análisis de las políticas fiscales en los
mercados laborales de la UE lleva implícito una valoración de la crisis y sus efectos. Por
otro lado, la crisis no solo obligó a los países a dar una respuesta de manera individual,
sino que también las instituciones de la UE, y en especial el Banco Central Europeo
tuvieron que actuar. Esto ha supuesto que se reavivasen algunas cuestiones que ya se
plantearon con su creación en cuanto a las posibles debilidades de la Unión.
Pese a que esta teoría fue la que inspiró la creación de la Unión Económica y
Monetaria, la Unión Europea no puede ser considerada un AMO como tal, ya que pese a
cumplir con varios de los requisitos exigidos, presenta características que lo alejan de
ello. Las tres principales condiciones que se han de dar son las siguientes: simetría o
sincronización principalmente ante problemas macroeconómicos que se puedan dar en
8
las regiones; alta movilidad de capital humano entre las regiones, es decir, una alta
flexibilidad en lo referente al mercado de trabajo en aras de poder afrontar posibles
asimetrías; y por último, integración, lo cual también implica un alto grado de
dependencia en el ámbito comercial, ya que el objetivo es maximizar los beneficios por
la existencia una moneda común.
En una unión de países con estados económicamente tan diversos, era evidente que
los efectos de la crisis iban a serlo también. Una vez más, se hizo evidente la “distancia”
entre los países del sur y los del norte. Mientras que todos sufrieron sus consecuencias,
algunos estados lo vivieron como una “gripe”, un tanto dura, pero de la que al final se
sale y para otros, sin embargo, fue lo más parecido a un “cáncer”, que sin ser terminal,
poco a poco se fue extendiendo hasta acabar afectando a todos los sectores de la
economía, y que sigue estando presente, en especial en el mercado laboral, sin haber
conseguido aun recuperarse del todo. Esto también va a influir en las medidas que se
toman y en como los mercados van a reaccionar a éstas.
9
Ante unas tasas de desempleo tan elevadas, no sólo son necesarias medidas que
fomenten la creación de puestos de trabajo y de nuevas empresas. A esto también se le va
a unir el hacer frente a las distintas prestaciones por desempleo, las cuales supondrán un
aumento del déficit. Este a su vez deberá de ser financiado, y para ello, lo más recurrente
suele ser una subida de impuestos, la cual a su vez implicaría menos capacidad de
contratación por parte de los empresarios. Pese a que esto es simplemente un pequeño
eslabón de la cadena, representa en cierta medida la situación tan compleja a la que se
tuvo que hacer frente.
Teniendo en cuenta esto último, a lo largo del análisis se buscará dar respuesta dos
cuestiones, ¿En qué medida la política fiscal de los mercados de la UE ha contribuido y
contribuyen a la erradicación de la pobreza y el trabajo decente? ¿Son necesarios, y
contribuirían a lo anterior, mecanismos en tales como una Unión Fiscal que garantizasen
una respuesta común?
10
sociales, el déficit público, etc. En este trabajo se analizarán todas ellas, llevando a cabo
un proceso en el que se procederá desde lo más general, a lo particular, finalizando con
algunas de las medidas más concretas.
Entre los objetivos principales del presente trabajo, está analizar las políticas
fiscales de la Unión Europea en los mercados laborales. El primer paso para comprender
las distintas políticas actuales relacionadas con el empleo es analizar la crisis económica
internacional que tuvo lugar en el año 2008 y las consecuencias que ésta tuvo en este
ámbito en los distintos países miembros de la UE. Las políticas fiscales han ido variando
en función de las necesidades y la situación económica y si esta exigía políticas más
expansivas o contractivas. Si bien, la mayoría de las que se analizarán serán políticas de
gasto, como subvenciones e incentivos a las contrataciones.
Una vez analizados los antecedentes, es necesario estudiar cuáles fueron los
principales causantes de esta crisis a nivel global, y a nivel particular en la Unión Europea
y los distintos estados miembros. Junto con las causas, se analizarán las consecuencias
más generales e inmediatas al estallido de la crisis en Europa. Pese a que afectó a todo el
mundo y a todo el territorio de la Unión Europea, no afectó de la misma forma y en la
misma medida a todos los países, por lo que se examinarán también las diferencias
interterritoriales de la crisis. Por tanto, este primer apartado servirá de introducción para
posteriormente estudiar las políticas de empleo y sus efectos.
En este contexto, con una Unión Monetaria relativamente joven, no solo Europa,
sino el mundo entero se ve afectado por una gran crisis financiera la cual tiene sus inicios
con el colapso del mercado estadounidense a raíz de las titulaciones subprime en 2007.
Esto, a medida que pasa el tiempo acabará derivando en la Crisis del Euro en la Unión
Europea. La Crisis de la Eurozona es considerada una crisis de deflación por deuda, teoría
acuñada por Irving Fisher para explicar lo sucedido durante la Gran Depresión de los años
30. Este tipo de crisis se había vuelto a dar en otros países, por lo general emergentes,
11
cuya capacidad financiera era escasa, al igual que la estabilidad económica o el poder de
las instituciones. Pese a ello, en 2008, con la llegada de la Gran Recesión empieza a haber
temor ante la posibilidad de que ésta derivase en una nueva Gran Depresión. Sin embargo,
en esta ocasión, gracias a las decisiones de actuación que fueron tomadas y las políticas
de coordinación entre los países, se pudo evitar que se llegase a la depresión económica
(Díez, 2012).
2.1.1. Causas
12
Gráfico 1: Deuda Pública como Porcentaje del PIB.
13
alcanzando niveles extremos de déficit como por porcentaje del PIB de hasta el 32,1 %
en casos como el de Irlanda en el año 2010. Si observamos el gráfico 1, vemos como la
deuda pública comenzó a experimentar una gran subida durante los años de la crisis. Si
bien el déficit volvió a niveles próximos a los que había previo a la crisis, la deuda ha
seguido creciendo durante los años posteriores, alcanzado niveles del 181,2% de deuda
sobre el PIB en Grecia en 2018, y con niveles muy altos en España, Portugal e Italia.
Todo esto provocó un aumento desmesurado de las primas de riesgo, disparándola hasta
500 puntos básicos en España, y en el caso de Grecia hasta niveles desorbitados de 3.500
puntos básicos. En los siguientes apartados se verá la relación entre los niveles de deuda
pública y las políticas relacionadas con el empleo.
La segunda gran causa, también relacionada en parte con la anterior, fueron los
desequilibrios en la balanza de pagos de los países de la UE. En el caso anterior vemos
que se han tratado los problemas a nivel mas interno de los países. En la Unión Europea,
los países comercian entre sí, realizándose la mayor parte de las exportaciones e
importaciones dentro de este territorio, por lo que se puede decir que hay también una
relación de dependencia entre los distintos países (Weber, 2014).
Una forma de ver estos desequilibrios es mediante el análisis de los saldos en cuenta
corriente como porcentaje del PIB. Si comparamos los saldos de Alemania y Países Bajos
con el resto, los dos primeros tienen superávit por cuenta corriente que ha ido
incrementando hasta alcanzar los valores máximos en el año 2015, mientras que países
como España, Grecia o Portugal durante esos años presentaban un déficit por cuenta
corriente.
Teniendo en cuenta la ecuación anterior, podemos deducir que la balanza por cuenta
corriente y la balanza financiera guardan una relación inversamente proporcional.
Aplicando esta teoría aportada por el economista Paul Krugman a los casos que aparecen
14
en la siguiente tabla, en los países deficitarios, su balanza financiera será positiva, ya que
necesitarán soporte financiero que cubra esta deuda. Del mismo modo ocurrirá en los
países con superávit por cuenta corriente, estos serán los que deban financiar al resto.
Si observamos casos como el Portugal, Grecia o España, vemos que, desde los
primeros datos en el año 2000, ya tenían déficit por cuenta corriente y del mismo modo,
tanto Alemania como los Países Bajos tenían superávit. En el primer caso, las medidas
tomadas se centraron en el aumento del gasto público, bajada de los tipos de interés y un
aumento de la deuda por parte del sector privado. En el caso contrario, se optan por
aprovechar la ventaja que tenían en el exterior para así compensar la baja demanda
interna. Estos desequilibrios se fueron prolongando durante el tiempo subsanando los
déficits por cuenta corriente con la financiación de los países miembros sin suponer un
mayor problema. Esta financiación entre los países de la Unión se llevo a cabo con unos
bajos tipos de interés. De esta situación, en la que la confianza de los inversores era
esencial a la hora de la financiación, se pasa a un escenario completamente distinto, con
el mundo sumido en una crisis financiera, una crisis de deuda, un aumento desenfrenado
de los niveles de desempleo, una gran recesión, reducción del PIB y países al borde del
rescate. (Santiago Marco, 2012)
15
se hablará más adelante con mayor profundidad. Por otro lado, las principales
consecuencias a nivel de la Unión Europea fueron la creación del Fondo Europeo de
Estabilidad Financiera, medidas de regulación (Reyes, 2012), como en el caso de países
como España en los que una de las consecuencias fue la reforma de la Constitución, y las
medidas tomadas por el BCE de la mano del que ha sido su presidente hasta el 2019,
Mario Dragui, para inyectar dinero en la economía europea.
16
Gráfico 3: Tasa de Desempleo.
Los datos sobre el desempleo, los niveles de deuda, el déficit público, la prima de
riesgo, la estabilidad política, etc. son algunos de los factores que pueden servir como
indicadores de las diferencias interterritoriales que hay en la Unión Europea. Esto también
ha llegado a generar “distintos bandos” de países. Por un lado, se posicionaron los países
“ricos” o aquellos cuyas economías se vieron menos afectadas y consiguieron paliar antes
los efectos de la crisis, y, por otro lado, los países más “pobres” y aquellos que sufrieron
las consecuencias más severas. Una de las principales consecuencias de esta discrepancia
ha sido la respuesta de sus ciudadanos y la confianza que estos tienen en las distintas
instituciones tanto, comunitarias como nacionales.
17
BCE anuncia en 2012 que comenzaría a comprar deuda pública de los estados en los
mercados secundarios, ya que no tenia capacidad de comprar bonos del Estado en aquel
momento. Sin duda había un problema, y es que la Unión se enfrentaba a la peor crisis de
su historia con una eurozona construida bajo las bases de un conjunto mínimo de normas,
sin capacidad fiscal centralizada propia y con muy poca autonomía para tomar decisiones
ya que era necesaria la unanimidad de los estados miembros para ello (Hall, 2015).
Al igual que durante los años de la crisis, hubo grandes diferencias interterritoriales
en cuanto a las actuaciones que fueron necesarias en cada país y el grado en el que éstos
se vieron afectados, el proceso de recuperación también ha sido totalmente distinto.
18
Gráfico 4: Variación PIB per cápita, 2008 - 2019.
El gráfico 4, muestra la variación del PIB per cápita en porcentaje, entre el año 2008
y 2019.1 Nuevamente, son los países del sur los que presentan peores resultados, en
especial Grecia, siendo la única que tiene una variación negativa. Esto no quiere decir
que el crecimiento anual sea negativo, sino que su PIB per cápita ha disminuido en un
20% desde 2008. En el caso contrario se encuentra Irlanda, qué pese a ser otro de los
países que necesitó un rescate, su evolución ha sido muy positiva. Desde 2008 ha
aumentado su PIB per cápita en un 56% desde 2008, siendo el país con el porcentaje más
alto. En conclusión, queda reflejado que la recuperación también ha sido desigual entre
los países más golpeados por la crisis.
1
Ver tabla con todas las cifras entre el 2008 y 2019 en el anexo II.
19
Los ODS, fueron establecidos por la Organización de las Naciones Unidas con la
aprobación en el año 2015 de la Agenda 2030 sobre el Desarrollo Sostenible. En esta
Agenda, se establecen 17 objetivos, cada uno con una meta claramente definida y distinta,
y todos deberán de ser alcanzados para el año 2030. En ellos se abordan las principales
cuestiones y problemas sociales a los que nos enfrentamos actualmente, desde el cambio
climático, hasta la igualdad, el empleo y la pobreza. Por otro lado, aunque hay 17
objetivos distintos, la Agenda ha sido diseñada de forma que cualquier avance en uno de
ellos, también repercuta de manera positiva en otro. Por ejemplo, probablemente, una
mejora en el ODS 6, “Agua limpia y saneamiento”, repercuta positivamente en el ODS
3, “salud y bienestar. Si trasladamos esto al tema en cuestión abordado en este trabajo, el
ODS que se va a entrar a valorar y estudiar es el 8, “Trabajo decente y crecimiento
económico”, pero a su vez, este repercute en el 1, “fin de la pobreza”. Si bien, se ha de
tener en cuenta la importancia que puede alcanzar el ODS 8. Este no solo va repercutir en
el fin de la pobreza, sino que también influirá en el resto de objetivos.
El principal antecedente de los ODS, son los Objetivos de Desarrollo del Milenio
(ODM), los cuales fueron establecidos en el año 2000 con el propósito principal de
20
erradicar la pobreza extrema. Al igual que en el caso de los ODS, los ODM también tenían
un plazo fijo de 15 años para trabajar en la consecución de estos. En total, participaron
189 países, que se encargaron de establecer las líneas de actuación, estableciendo así 8
objetivos, todos ellos medibles y valorables.
70%
60%
50%
40%
30%
20%
10%
0%
África Asia Meridional Asia Sudoriental China América Latina y
Subsahariana Caribe
Los resultados obtenidos tras los 15 años de trabajo en los Objetivos de Desarrollo
del Milenio sirvieron principalmente como guía para el desarrollo de la nueva Agenda
2030. Así pues, los ODS se enfrentan a un reto especialmente complejo, pero de vital
21
necesidad: conseguir que este desarrollo se lleve a cabo por igual en todas las partes del
mundo, y no solo en aquéllas más favorecidas.
22
Las consecuencias de la crisis hicieron qué a la hora de desarrollar las nuevas
propuestas, se tuviese muy en cuenta la importancia del desarrollo en términos de trabajo
decente y mercado laboral. Por ello, además del objetivo 8, el cual esta totalmente
enfocado al trabajo decente y el crecimiento económico, también esta presente dentro de
otros objetivos. Así pues, según la Organización Internacional del Trabajo, – uno de los
principales organismos de las Naciones Unidas en el campo laboral y políticas de empleo
– las metas de los ODS que guardan relación con el mercado laboral y plantean mejoras
significativas en este son, además del 8, el ODS 1 y el fin de la pobreza, el 5, sobre la
igualdad de género, y más concretamente el 5.4, el cual se analizará en mayor profundidad
más adelante, el 10, que trata la reducción de las desigualdad, y en especial el 10.4, en el
que se plantean políticas fiscales y salariales, y por último, el 16.6, que se centra en la
necesidad de crear instituciones eficaces y transparentes (OIT, 2015).
En la siguiente tabla se muestran cuales son las vinculaciones de esos ODS con las
condiciones de trabajo, según la información proporcionada por la OIT. En base a esta
información, se analizarán brevemente el contenido de esta tabla y su importancia, para
finalmente, una vez se analicen las políticas fiscales en los siguientes apartados, se pueda
concluir en qué medida se están consiguiendo estos objetivos.
Tabla 1: Metas de los ODS pertinentes vinculados con las condiciones de trabajo.
23
10. Reducción de las 10.4. Adoptar políticas, especialmente fiscales, salariales y de
desigualdades protección social, y lograr progresivamente una mayor
igualdad
16. Paz, Justicia e 16.6. Crear a todos los niveles instituciones eficaces y
Instituciones Sólidas transparentes que rindan cuentas
Aunque éste no se incluye entre las metas vinculadas a las condiciones de trabajo,
es evidente que la disminución de la pobreza va a estar relacionada con el crecimiento
económico y las condiciones en el trabajo. El fin de la pobreza, es el primer objetivo de
los 17 que se incluyen en la Agenda 2030. Tal y como sucede con los Objetivos del
Milenio, este es el primero y el principal, debido a la importancia que esto supone en la
sociedad, y su estrecha relación con el resto de los objetivos. Como se ha visto en
apartados anteriores, la pobreza se puede estudiar teniendo en cuenta distintos factores y
variables, al igual que existen distintos niveles de ésta. Pese a ello, si hay ciertas causas
comunes en todos los casos, las cuales están relacionadas con “el desempleo, la exclusión
social y la alta vulnerabilidad de determinadas poblaciones a los desastres, enfermedades
y otros fenómenos que les impiden ser productivas” (OIT, 2015).
24
proporción de trabajadores y trabajadoras en una empresa. Por tanto, son también
necesarias medidas que traten de asegurar la paridad en este ámbito.
El ODS 8, es junto con el 1, el más importante en este análisis. Si hay algún objetivo
que este especialmente relacionado con las condiciones de trabajo ese es el 8. Todo el
análisis realizado hasta ahora ha estado relacionado con la consecución de este ODS. En
concreto, la OIT se centra en la meta 8.8, sin embargo, es necesario que nos centremos
en todas las que se definen. La primera de ellas se centra en el crecimiento per cápita en
todos los países, en especial en los países menos adelantados, en adelante PMA, en los
que el crecimiento del producto interior bruto debe de ser de al menos un 7% anual (ONU,
2020). Otra de las metas que como hemos podido observar, ha estado presente entre las
medidas tomadas en la Unión Europea durante la crisis, es la 8.3 la cual dice lo
siguiente: Promover políticas orientadas al desarrollo que apoyen las actividades
productivas, la creación de puestos de trabajo decentes, el emprendimiento, la
creatividad y la innovación, y fomentar la formalización y el crecimiento de las
microempresas y las pequeñas y medianas empresas, incluso mediante el acceso a
servicios financieros (ONU, 2020).
En la definición de las metas, hay algunas que van más dirigidas a países
desarrollados y otras que buscan el desarrollo de los PMA. En el marco de este trabajo,
se analizará como la política fiscal de los mercados laborales contribuye a este ODS. Sin
embargo, es evidente qué si únicamente se centra en su propio crecimiento y dejando al
margen las metas que buscan el desarrollo de otros países, no se estarán consiguiendo
verdaderamente estos objetivos.
25
Objetivo 10. Reducción de las desigualdades
Este ODS guarda especial relación con el contenido del presente trabajo, en especial
en la meta que podemos ver definida en la tabla, la 10.4, la cual señala la importancia de
la elaboración de políticas fiscales que aseguren la igualdad y la protección de los
trabajadores. Este también va a estar muy relacionado con el ODS 5 sobre la igualdad de
género. Por último, tal y como se mencionó previamente, el grado de igualdad va a
determinar también el grado de desarrollo, por lo qué en los países más desarrollados, y
en este caso, en la Unión Europea, se espera que los niveles de igualdad sean altos; aunque
tal y como hemos visto, en muchos casos aun hay mucho margen de mejora y son
necesarias medidas que logren mejorar los niveles de igualdad en muchos sectores.
Este análisis por objetivos servirá para qué una vez analizadas todas las medidas en
los mercados laborales, se concluya analizando en que medida contribuyen a todos estos
ODS.
26
niveles de desempleo extremadamente altos. Aunque como sucede en otros ámbitos, no
todos los países se vieron afectados en la misma medida, pero todos ellos sufrieron el
impacto de la crisis en sus mercados de trabajo. Esto les obligó a buscar políticas de
empleo eficaces.
Las políticas de empleo pueden ser de distinto tipo y orientación, aunque han de
entenderse como un conjunto de medidas que buscan estimular la economía a través del
empleo. En la siguiente tabla se muestran las distintas políticas de empleo clasificándolas
por los objetivos de estas. En base a esta clasificación, a continuación, se analizarán cuáles
de estas políticas se llevaron a cabo en los mercados laborales de la Unión Europea y
cuáles de ellas resultaron más eficaces.
Fuente: Política Económica (Fernández Díaz, Parejo Gámir, & Rodríguez Saiz,
2011)
27
1- “Incentivar la contratación a través de subsidios salariales o subsidios de los
costes laborales no salariales.” (González-Blanch Rodríguez, 2017, pág. 169)
Las políticas que se analizan en este apartado tienen en común el objetivo principal que
persiguen: la creación de empleo. Por ello, este primer bloque de medidas es quizás el
más importante. A través de los subsidios, se incentiva a los empresarios a llevar a cabo
nuevas contrataciones de personal. Además, en muchos de los casos, las medidas de
subsidios laborales iban específicamente destinadas a aquellas personas que tienen más
dificultades a la hora de ser contratados, ya sea por su inexperiencia, o por su “avanzada”
edad. Aunque muchos de los subsidios e incentivos estaban destinados a la creación de
empleo. Por otro lado, también se ponen en marcha medidas para la conservación de los
puestos de trabajo, que a su vez asegurasen la estabilidad y calidad de éste. Entre los
subsidios estaban algunos como los dirigidos a aquellas zonas geográficas más afectadas
por el desempleo, incentivando la contratación en estas áreas, fomentar la contratación de
aquellas personas que pertenecen a la economía sumergida, etc. Este tipo de medidas van
a ser especialmente utilizadas en los países del sur.
28
dieron subvenciones a las PYMES en aras de fomentar la contratación de empleados en
estas empresas. Para ello, se pusieron en marchas ayudas fiscales específicas.
29
8- “Mejorar el acceso a la formación profesional para el empleo” (González-Blanch
Rodríguez, 2017, pág. 174)
En este marco, se comenzó a hacer hincapié en la formación profesional con periodos de
prácticas que permitiesen ir adquiriendo las competencias necesarias en el sector que se
tratase. Es a partir de este momento cuándo todos los sistemas educativos, especialmente
en sus últimas etapas (periodo universitario, formación profesional) se instauran los
periodos de prácticas, pasando estos a ser obligatorios y con una duración mínima
prestablecida.
30
y subvenciones. Este tipo de políticas serán objeto de un análisis más exhaustivo, en el
que se verá en que consisten. Por otro lado, las siete siguientes medidas son de tipo más
social; mientras que las tres posteriores se centran en mejoras en el ámbito de los servicios
públicos de empleo, las cuatro últimas van dirigidas sobre todo a la formación en todos
los ámbitos.
Pese a que la temática de este trabajo gira esencialmente en torno a las distintas
políticas fiscales de los mercados laborales de la Unión, también se busca analizar como
estas contribuyen a los objetivos de desarrollo sostenible, especialmente a dos, fin de la
pobreza y trabajo de decente. Por ello, resulta indispensable atender también a otras
medidas, que, aunque no tengan contenido puramente económico, sino que sean más
sociales, contribuyan a la consecución de los ODS. Además, se analizarán la interacción
de las políticas fiscales con las de otro tipo, como pueden ser las sociales o de formación
Por último, en este apartado se han analizado qué medidas se tomaron en la UE para
afrontar el crecimiento del desempleo durante la crisis. Sin embargo, durante este periodo
no solo aparece el problema del desempleo, sino que también empiezan a aumentar el
número de los conocidos como “trabajadores pobres”, aquellos que pese a tener un puesto
de trabajo, están en riesgo de pobreza. Por sus características, es de suponer que las
políticas de desempleo no van dirigidas a ellos, por lo que a continuación se analizará este
fenómeno y como se afronta.
Tras este análisis de la crisis de zona euro y de sus consecuencias más genéricas, a
continuación, centraremos el estudio en las consecuencias ligadas a los altos niveles de
desempleo. Tal y como se ha mencionado en apartados anteriores, y como se puede
apreciar en el gráfico 3, las tasas de desempleo no fueron iguales en todos los países, al
igual que las consecuencias de la crisis. Aunque desde los peores años de la crisis hasta
ahora la situación ha ido mejorando y las tasas de desempleo se han ido reduciendo en
todos los países de la Unión, nos encontramos ante un “no tan nuevo” problema: la
aparición de los conocidos como trabajadores pobres. Este fenómeno no es algo
31
totalmente novedoso. Ya en el siglo pasado, algunos sociólogos y economistas empezaron
a plantear este problema, aunque nunca se llegase a realizar un estudio en profundidad
sobre ello. A continuación, se procederá a un análisis mas exhaustivo en los siguientes
apartados centrándonos en el concepto y los factores que determinan la aparición.
Este concepto nace en Estados Unidos durante la segunda mitad del siglo XX, bajo
el nombre de “working poor”. Como su nombre indica, junta pobreza y trabajo, dos
conceptos que pese a poder parecer completamente opuestos han ido y van muy a menudo
de la mano. Es decir, cuando hablamos de trabajadores pobres se suele referir a aquellos
en posesión de un empleo que viven por debajo del umbral de la pobreza. Mientras que
el término pobreza se suele relacionar con la inexistencia de un trabajo, en este caso se
está midiendo la pobreza entre la población que sí cuenta con un empleo. Normalmente,
esto se suele achacar a los bajos salarios de los trabajadores, pero la realidad es que no
siempre se debe a ello y puede haber otros factores detrás de esto, los cuales veremos en
el siguiente apartado.
Por otro lado, hay que tener en cuenta que, por regla general, en casi todos los
análisis se hace distinción entre los trabajadores por cuenta propia y los trabajadores por
cuenta ajena. Esto se debe a que normalmente, los autónomos suelen aportar menos
información acerca de su situación laboral y sus ingresos.
32
El problema en Europa también radica en esto último. Tras la oleada de la crisis,
vemos como desde la Unión se han centrado principalmente en políticas de empleo que
ayudasen a disminuir la tasa de desempleo en Europa, con porcentajes bastante
ambiciosos. A la vez que se han ido cumpliendo estos objetivos de disminución de la tasa
paro, han ido aumentando los puestos de trabajo precarios, con jornadas parciales o
trabajos temporales.
Factores laborales. Estos serían los primeros que se deberían tener en cuenta, ya
que gran parte del problema radica de las condiciones laborales a las que esté sometido.
Dentro de esta categoría se han de analizar distintos aspectos. La proporción de
trabajadores pobres, o la posibilidad de llegar a serlo, no se distribuye de forma igual en
todos los sectores. El sector servicios es el que durante los últimos años ha creado más
empleos, y, sin embargo, es en este en el que se encuentra la mayor proporción de
trabajadores que se encuentran por debajo del umbral de la pobreza. Esto se debe a que
este sector incluye puestos de trabajo relacionados con la hostelería, restauración, etc. en
33
los que se suele cobrar el salario mínimo, los empleos pueden ser más estacionales y con
jornadas laborales muy diversas.
En el estudio de este fenómeno, hay infinidad de teorías que intentan explicar los
motivos causantes de ello, y puesto que el principal es la precariedad laboral, las teorías
buscan definir este concepto. Aunque éste ha sido definido de forma muy diversa no solo
en función del autor, sino que también ha adoptado distintos significados en casa país,
hay algunas características comunes que se pueden apreciar en todas las definiciones: la
baja o muy baja retribución económica, temporalidad, especial dureza de las condiciones
de trabajo, limitado acceso a la seguridad social, por desempleo y jubilación, y ausencia
de representación sindical (Pérez Eransu, 2005). Esta definición, y la existencia de
precariedad laboral en determinados sectores, hacen evidente la necesidad de instaurar
medidas de regulación más efectivas, así como ayudas fiscales. Sin embargo, uno de los
principales problemas que encontramos, es la poca compatibilidad de las posibles
medidas con la economía nacional.
34
Por tanto, teniendo en cuenta este factor, se puede concluir que la exclusión social
y el riesgo de pobreza está más asociada a la población de entre 16 y 29 años, en
especial mujeres, con una diferencia de un punto.
- Sexo. Teniendo en cuenta el sexo al margen de los rangos de edad, en este ámbito
se observa lo siguiente. Al contrario de lo que cabría imaginar debido a la
existencia aún de la desigualdad de género en prácticamente todos los ámbitos y
en especial en el laboral, en este caso los datos “favorecen” a las mujeres. Tal y
como se puede apreciar en el gráfico 6, los hombres que se encuentran en posesión
de un empleo tienen mayor riesgo de pobreza que las mujeres. Los últimos datos
recogidos en el año 2018 señalan un porcentaje del 12,3% en mujeres, y un 13,5%
en hombres. Si bien, tal y como se ha señalado anteriormente, en la población de
entre 16 y 29 años siguen siendo las mujeres las más perjudicadas.
Factores del hogar: El último de los factores tiene que ver con las condiciones en
las que vivan las personas, en concreto, los trabajadores. Es de suponer que los
trabajadores, en un gran porcentaje de los casos, viven con otras personas, en ocasiones
a su cargo formando hogares. Incorporar los hogares como unidad de análisis resulta algo
esencial para la comprensión y la distinción entre la pobreza laboral y los bajos salarios
(Azcona Sáenz, 2017). Esto último es de vital importancia, ya que es importante entender
35
el hecho de que el concepto de trabajadores pobres no está estrictamente relacionado con
los salarios. Aunque éste sea uno de los factores que más influyen, también se puede dar
en casos en los que el trabajador cobre un salario decente, y sin embargo se encuentre en
riesgo de pobreza. Esto se debe fundamentalmente al número de personas que ese
trabajador tenga a su cargo y los sueldos que haya en un hogar. Resulta evidente que una
persona que percibe un salario mensual y tiene a su cargo a tres personas sin ingresos, no
va a tener los mismos gastos que otra persona con el mismo salario y con nadie a su cargo,
o con gente a su cargo, pero más de un sueldo en el hogar.
36
Gráfico 7: Riesgo de pobreza en hogares sin empleo o con baja intensidad en el
empleo.
Finalmente, este análisis muestra que además de las medidas económicas y fiscales
contra el desempleo, son también necesarias medidas para lucha contra la pobreza en la
población con trabajo, más aún si lo miramos desde la perspectiva de los Objetivos de
Desarrollo Sostenible como veremos en siguientes apartados.
37
sobre las tasas de desempleo, con la peculiaridad de qué en este caso, las cifras muestran
que, pese a que Grecia tiene una mayor tasa de desempleo que España, esta última tiene
un mayor porcentaje de su población trabajadora en riesgo de pobreza.
Finalmente, estas cifras, al igual que las analizadas a lo largo de todo el apartado,
muestran altos niveles de desigualdad dentro de la propia Unión Europea, especialmente
entre los países de norte y los del sur. En esta sección se ha buscado poner en contexto la
situación en la Unión Europea, en especial en cuanto a desempleo, el cual aumentó a
consecuencia de la crisis económica. Puesto que en los siguientes apartados se estudiarán
las políticas fiscales en los mercados laborales de la crisis, se han analizado en qué se
centraron estas durante los años de la crisis. Por ultimo, este análisis comparativo entre
estado servirá para uno posterior en el que, en base a la política fiscal y a los resultados,
se pongan de manifiesto las carencias y fortalezas de la Unión en este ámbito.
El objeto principal de este trabajo es hacer un análisis de las políticas fiscales de los
mercados laborales de la Unión Europea y la efectividad de estos en la consecución de
los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Por ello, en los apartados anteriores se ha
realizado un análisis de los aspectos que influyen y que van a ser determinantes en las
38
políticas fiscales. El primero que se ha tenido en cuenta ha sido la crisis de la Zona Euro.
Esta sin duda marcó un precedente para todos los estados miembros y para las principales
instituciones de la Unión Europea, que se vieron obligadas a tomar una serie de medidas
y políticas extraordinarias. Una de las principales consecuencias de esta crisis fue, como
ya se ha mencionado previamente, la crisis del empleo, la cual afectó de forma desigual
a los distintos estados miembros, y de la cual no todos se han recuperado en la misma
medida. De esto último deriva el análisis realizado de la pobreza en los distintos países
de la Unión Europea y las diferencias interterritoriales, así como el fenómeno de los
“trabajadores pobres”, que tal y como hemos visto, aumenta considerablemente tras la
crisis.
39
creación de la Unión Monetaria, los estados se verían obligados a ceder soberanía en
política monetaria, y el BCE pasaría a asumir las competencias. Paralelamente, el Tratado
establece, en cuanto a las políticas fiscales, que, pese a que éstas seguían siendo
competencia estatal, tendrán que asegurar el no entorpecimiento de la Unión Monetaria,
y, por tanto, las políticas fiscales deberán de estar condicionadas a la monetaria. Por ello,
se fijaron una serie de normas fiscales de debido cumplimiento por parte de todos los
estados miembros que buscaban fundamentalmente limitar “la capacidad fiscal de los
gobiernos y suponen, en la práctica, la reafirmación de la neutralidad de la política
presupuestaria” (Cerón, 2010). Esta serie de normas fiscales que se establecen, tienen
como objetivo corregir las posibles tendencias de los gobiernos hacia un aumento del
gasto público, ya que, ante la creación de una Unión Monetaria y una moneda única, era
necesario un control del sesgo en el gasto.
40
deberán recibir por parte de los bancos centrales nacionales y del BCE el mismo
trato que las entidades de crédito privadas.
Artículo 104 C
Artículo 1
2
Véase Artículo 104 C. completo en el anexo I.
3
Véase Protocolo completo en el anexo I.
41
- 60 % en lo referente a la proporción entre la deuda pública y el producto
interior bruto a precios de mercado.
El valor de referencia al que hace alusión en el artículo 104 C del Tratado, está definido
en el Protocolo sobre el procedimiento aplicable en caso de déficit excesivo, el cual
aparece en la tabla.
Por último, otro de los aspectos más importantes recogidos en el Tratado es la conocida
como cláusula “no-bail-out”, mediante la cual se establece la prohibición para lo Estados
e instituciones de asumir las obligaciones financieras de otros Estados miembros. Esto
queda establecido en el Tratado en el siguiente artículo:
Artículo 104 B
42
60% de proporción entre deuda pública y PIB, y 3% de proporción de déficit y PIB, es
necesario atender al contexto europeo en el año 1992, cuando se firma el Tratado de
Maastricht. Estas cifras se establecen en base a la media europea de entonces y teniendo
en cuenta también otros factores como el crecimiento económico, siendo estos valores
razonables.
Pese a la existencia del PEC, y sus constantes reformas durante los años de la crisis
para hacer frente a al problema de deuda soberana y a los elevados déficits públicos, esto
no fue suficiente. Durante este periodo de gran recesión económica, la UE debería de
haber actuado con políticas anticíclicas efectivas y, sin embargo, tal y como señala Torres,
43
la política fiscal no jugó el papel contracíclico que cabía esperar (Torres, 2018). En la
siguiente sección se analizarán las medidas fiscales y cómo estas han contribuido en
mayor o menor medida en el empleo. Para ello, en apartados anteriores se definieron
algunas de éstas, las cuales ahora se tratarán en profundidad. Finalmente, se concluirá
haciendo dos reflexiones distintas; por un lado, se verá la compatibilidad con los ODS, y
por otro, se reflexionará sobre la capacidad fiscal de la UE y los posibles mecanismos e
instituciones de cara al futuro que aseguren una mayor fortaleza a la hora de hacer frente
a los distintos ciclos económicos, con una respuesta común.
44
analizarán las medidas de creación de empleo (incentivos a la contratación, empleos del
sector público y emprendimiento) y, en segundo lugar, se analizarán medidas e
instrumentos muy concretos, como el establecimiento de un salario mínimo, prestaciones
por desempleo, tipos de contratación y edad de jubilación.
En este primer apartado, se analizan las medidas que están puramente relacionadas
con la creación de puestos trabajo de forma directa. En el apartado 4.1., se enumeraron
algunas de las actuaciones en la Unión Europea, estando todas ellas ligadas a uno de estos
ámbitos.
El sector privado es sin duda el mayor generador de empleo, no solo a nivel nacional
sino también global. Si se analiza desde el punto de vista más “básico”, es tan simple
como que una empresa, sea del sector que sea, para su funcionamiento necesita
trabajadores. Durante los periodos, de crisis, tales como el que se vivió desde 2008 o con
la actual crisis económica derivada de la crisis sanitaria, ha habido empresas que se han
visto obligadas a cerrar y, por tanto, a despedir a sus trabajadores. Evidentemente, esta es
la versión muy simplificada de la importancia de este sector, ya que hay infinidad de
factores detrás de cada negocio y cada trabajador que hacen funcionar la economía.
En lo referente a los incentivos, el objetivo que se pretende lograr con estas medidas
es que mediante la estimulación de la demanda y proporcionar incentivos a las empresas
de forma que se produzcan una reinserción en el mercado de trabajo o se mantengan los
puestos de empleo. La categoría “incentivos laborales” implica subsidios salariales o
laborales, así como incentivos iniciales para los desempleados. El propósito inmediato de
estos esquemas es aumentar la demanda laboral. Sin embargo, todos los esquemas
relacionados con el empleo subsidiado tienen como objetivo a largo plazo la construcción
o reconstrucción de capital humano, un proceso que se supone que permite a los
desempleados entrar en relaciones laborales regulares, es decir, no subvencionadas
(Lehmann & Kluve, 2008).
45
Este tipo de medidas, los subsidios, pueden dividirse fundamentalmente en dos
tipos atendiendo a los objetivos:
En la siguiente tabla se muestran ejemplos de este tipo de subsidios, los cuales están
presentes o lo han estado en muchos de los países de la Unión Europea, y que fueron
clasificados por la Doctora González-Blanch Rodríguez (González-Blanch Rodríguez,
2017):
46
Por último, si se analizan todo este tipo de medidas, se puede observar que
normalmente, éstas suelen estar dirigidas a los colectivos más vulnerables o los sectores
económicas más afectados.
Frente a las medidas dirigidas al sector privado, no encontramos con aquellas del
sector público, las cuales son la vía más directa para crear puestos de trabajo. Ejemplo
claro de ello, sería en el caso de España, la convocatoria de oposiciones y el número de
plazas que se ofertan. Sin embargo, durante los años más duros de la crisis económica,
también se tuvo que frenar la convocatoria de estos puestos.
Por último, cabe destacar que éstas suelen estar dirigidas principalmente a aquellas
personas que llevan un periodo largo desempleados, personal menos cualificado y grupos
más desfavorecidos.
47
Este tipo de medidas están especialmente dirigidas a ofrecer asistencia a los
trabajadores desempleados para iniciar sus propias empresas. Esto puede implicar apoyo
financiero y de asesoramiento para la puesta en marcha, servicios de “incubadora” o
respaldas de los costos operativos de las pequeñas empresas. Los programas públicos para
respaldar préstamos para pequeñas empresas pueden contribuir a eliminar las distorsiones
derivadas del racionamiento del crédito. Sin embargo, la mayoría de los desempleados
buscan trabajo en lugar de oportunidades empresariales. Estos programas también corren
el riesgo de colocar a las pequeñas empresas que no reciben asistencia en desventaja en
relación con las que sí lo hacen (Betcherman, Olivas, & Dar, 2004).
Por último, tal y como se mencionaba con respecto a las subvenciones en el sector
privada, las subvenciones para el emprendimiento tendrían la misma importancia en
relación con la creación de nuevos puestos de trabajo por parte de los emprendedores.
Este tipo de subvenciones e incentivos al emprendimiento no sólo las pueden dar los
gobiernos nacionales, sino que también grandes empresas han creado sus propios
programas de ayuda al emprendimiento.
Además de las medidas descritas en el apartado anterior, las cuales pertenecen a las
políticas de creación de empleo, hay otros aspectos que pueden incidir de forma indirecta
en la creación o destrucción de puestos de trabajo, y que, por tanto, también merece la
pena valorar. Pese a haber muchas, a continuación, se describirán algunas de las que se
consideran más importantes y con más peso en el mercado laboral.
48
[Link]. Salario mínimo
49
también se señalan autores como Card y Krueger (1994), Finn (2006) que defienden que
bajo determinadas circunstancias, como cuando existe un poder monopsónico, una subida
del SMI puede estimular la participación de ciertos trabajadores en el mercado de trabajo
y generar, y generar por esta vía, un posible efecto positivo sobre el empleo (Lacuesta ,
Puente, & Izquierdo, 2019).
Otra de las teorías que se incluyen en el informe es la planteada por los autores
Belman y Wolfson (2014), de la cual se extrae que una subida del SMI podría tener un
doble efecto, en parte negativo y en parte positivo. El negativo estaría relacionado con la
creación de puestos de trabajo, la cual se frenaría, y el “positivo”, con una disminución
de la eliminación o destrucción de puestos de trabajo. En cuanto a esto último, el informe
plantea que pueda estar ligado a la necesidad de las empresas de invertir más en la
selección de nuevos candidatos, por lo que prefieran conservar a los trabajadores que ya
tienen. Por el lado de los trabajadores ocurriría algo parecido, ya que ante esta situación
lo más probable es que prefieran conservar su actual empleo debido a las dificultades que
pueden encontrarse al buscar uno nuevo (Lacuesta , Puente, & Izquierdo, 2019).
A pesar de los muchos estudios realizados por destacados economistas, sigue sin
haber un consenso acerca de las implicaciones de una subida (o una bajada) del SMI.
Además, puesto que cada país aplica lo establece de manera distinta, es difícil realizar un
estudio que muestre cuales son las consecuencias, y que estas puedan extrapolarse al resto
de países, ya que la reacción de los mercados laborales puede depender también de otros
muchos factores.
En este apartado, se analizarán las implicaciones que tienen las prestaciones por
desempleo en el mercado laboral, en la oferta y demanda de trabajo, y, por tanto, también
en la economía. Estas consisten en un conjunto de transferencias que pueden adoptar la
forma de prestaciones o contributivas o no contributivas en forma de subsidios. Estas
ayudas son en parte financiadas por los propios trabajadores durante el periodo que se
50
encontraban trabajando, y otras son ofrecidas por el estado en forma de medidas concretas
de ayuda a la población en paro por parte del Estado (González-Blanch Rodríguez, 2017).
Tal y como sucede con el SMI, las prestaciones por desempleo tienen efectos
negativos y positivos sobre la economía y el mercado de trabajo. Por un lado, y
cumpliendo con su principal finalidad, estas prestaciones pretenden asegurar que los
desempleados puedan cubrir una serie de necesidades mínimas y con ello evitar caer en
la pobreza. Además, aplicando la lógica puramente macroeconómica, este contribuye a
que no se frene el consumo, incidiendo directamente sobre la demanda agregada, y como
consecuencia evitará un aumento del desempleo.
Por último, también cabe destacar un aspecto negativo asociado a las prestaciones
por desempleo. Este tiene que ver con cómo estas prestaciones en muchos casos
desincentivan la búsqueda de empleo, ya que el salario cobrado en caso de encontrar un
trabajo no compensaría lo suficiente y se opta por seguir cobrando la prestación. Por ello,
también son de vital importancia las medidas que incentiven la búsqueda de empleo, o
eviten que se opte por prolongar todo lo posible el cobro de estas prestaciones. Para ello,
muchos países se han visto obligados a imponer condiciones al cobro de estas
prestaciones.
51
[Link]. Edad de Jubilación
Para finalizar con el análisis de las medidas, se verá brevemente las implicaciones
de la edad de jubilación, y cómo las decisiones en cuanto ésta, han sido muy distintas en
la Unión Europea. Una vez que un trabajador alcanza esta edad y deja de trabajar, es decir,
pasa a no tener empleo, este va a cobrar una pensión de jubilación, la cual se ha estado
financiando con sus ingresos a lo largo de su vida.
Actualmente, existen dos problemas o dilemas en cuanto a esta. Por un lado, en una
situación en la que el paro juvenil es especialmente elevado, puede parecer lógico pensar
que adelantar la edad de jubilación es práctico desde el punto de vista del mercado laboral,
ya que supone que se quedan puestos de trabajo vacantes y, por tanto, se contrata a más
gente. Sin embargo, estamos viendo como pese a las elevadas tasas de desempleo juvenil,
la edad de jubilación no solo no se ha adelantado, sino que se ha aumentado en la mayor
parte de los países. Es aquí donde se halla el segundo problema, y el que verdaderamente
esta condicionando la edad de jubilación. Tal y como sucede con las prestaciones por
desempleo, la pensión por jubilación implica un aumento del déficit público, y todo ello
en un contexto de déficit excesivo. Además, a esto se le une el hecho de que cada vez la
esperanza de vida es mayor, por lo que estas pensiones se prolongan cada vez más siendo
cada vez más insuficientes los fondos para mantenerlas.
Este análisis se ha centrado en las políticas de empleo y en los instrumentos que las
acompañan. No obstante, tal y como se vio con anterioridad, hay más políticas a parte
que van a estar dirigidas a la mejora del mercado laboral. Estas serán objeto de análisis a
continuación.
Cuando se ha realizado el análisis de todas las medidas, no sólo las de política fiscal,
se han visto algunas que, aunque no estaban destinadas a la creación directa de puestos
de trabajo, si incidían en el mercado laboral. En especial, se mencionan las políticas de
52
formación. Éstas, tal y como su nombre indica, van a estar destinadas a la mejora de las
cualificaciones del personal, y en especial de la población desempleada, lo que hace que
estas políticas tengan cada vez más peso en los mercados laborales. En el análisis previo
también se ha mencionado que no todos los países implantan las mismas medidas, sino
que estas las deciden los gobiernos nacionales en función de las necesidades de los
mercados laborales.
53
Gráfico 9: Distribución del gasto en Políticas Activas de Empleo.
Con este análisis no se puede concluir que unas medidas sean mejores que otras,
sino que se optará por la aplicación de unas u otras en función de las necesidades que se
tengan en ese momento. No obstante, tal y como aquí se aprecia, al final, ya sea en mayor
o menor medida, todas las políticas interactúan. Finalmente, teniendo en cuenta también
el análisis de los distintos instrumentos y medidas que inciden en los mercados laborales
se puede concluir que no solo las políticas interactúan, sino también cualquier cambio va
a repercutir en distintos ámbitos. Para finalizar, se vera la repercusión de estas en los ODS
anteriormente explicados.
A lo largo del trabajo se han ido viendo los ODS más relevantes en relación con el
mercado laboral. Con esto y el análisis de las medidas, se ha ido viendo la compatibilidad
de las políticas con los ODS. Hacer una conclusión sobre esto es muy complicado, ya qué
en cierto modo, es difícil saber en que medida un incentivo fiscal esta contribuyendo a la
consecución del trabajo decente o el fin de la pobreza. Esto se debe a que, como hemos
visto, algunas medidas pueden acabar siendo contraproducentes. Por ejemplo, al analizar
los efectos de una subida del salario mínimo, vimos qué este puede tener entre otras
consecuencias, una disminución de las contrataciones.
54
Por otro lado, dado que las políticas no son las mismas en todos los países, tampoco
se pueden sacar conclusiones exactas. Probablemente, en aquellos países con niveles de
desempleo más bajos sea posible aplicar más políticas de formación y atención al
desempleado, lo qué sin duda va a contribuir a los ODS, promoviendo la igualdad.
7. Conclusiones y recomendaciones.
Llegados al final de este trabajo, no sólo procede exponer algunas conclusiones,
sino también algunas propuestas o recomendaciones en lo que se refiere al futuro de la
política fiscal de la Unión Europea, y su repercusión en los mercados laborales. También
se tratará de tener en cuenta los posibles retos que tendrán por delante todos los Estados
Miembros debido a la nueva crisis económica que se avecina tras la crisis sanitaria del
Covid-19. Si bien hemos estudiado las políticas fiscales de los mercados laborales tras
los efectos de las crisis de 2008, con la actual crisis que estamos viviendo, las expectativas
son incluso peores debido al brusco parón de la economía y la ingente pérdida de puestos
de trabajo. Todo esto nos lleva a pensar que vienen tiempos duros para la Unión Europea,
que una vez más tendrá que hacer frente al desempleo con los instrumentos que tiene. La
cuestión es, ¿serán necesarios nuevos recursos más eficaces? Por otro lado, tal y como
sucedió en la anterior crisis, los efectos de ésta van a ser asimétricos. De este modo, es
55
previsible que en aquellos países cuya economía se base más en el turismo, las
consecuencias en el empleo sean más pronunciadas, como será el caso de España e Italia.
El mercado laboral es uno de los pilares más importantes de toda economía, muestra
de ello es su inclusión en los 17 ODS. Por ello, es muy importante que las medidas que
se tomen en relación con éste hayan sido meticulosamente valoradas previamente. De este
modo, cuando se habla de política económica se ha de hablar también de política fiscal,
financiera, social, etc. Esto hace que cuándo se analice un mercado laboral, sea necesario
también prestar atención a otros factores.
Cuando se han analizado las distintas políticas del mercado laboral, se ha visto que
no todos los países aplican las mismas, sino que éstos lo hacen en función de sus
necesidades y capacidades. Así pues, en aquellos países en los que había mayores niveles
de desempleo se optó por políticas fiscales que incentivasen las contrataciones y la
creación de puestos de trabajo. Por otro lado, los altos niveles desempleo suponen un
aumento del volumen de las prestaciones por desempleo, elevando con ello el déficit
público. A la hora de financiar el déficit, una de las medidas a las que se suele recurrir es
a la subida de impuestos. Esta va a afectar, entre otros, a los empresarios, lo que implicará
que éstos a su vez tendrán menos capacidad de contratación. Este es probablemente uno
de los principales problemas. Los estados con peor situación económica van a tener más
dificultades a la hora de aplicar políticas de empleo y de que éstas funcionen.
56
es la creación en un fondo de complemento europeo al desempleo. Este funcionaría como
una especie de seguro, complementario a las prestaciones por desempleo del país. Si bien,
habría que establecer algunas limitaciones en su funcionamiento. Por ejemplo, se
recurriría a este exclusivamente cuándo la tasa de desempleo superase un nivel
determinado, previamente establecido. Por otro lado, también serían necesarios
mecanismos que limitasen la “picaresca” de los Estados, es decir, que eviten que estos
recorten sus prestaciones por desempleo en aras de beneficiarse de este fondo. Como
hemos visto, a nivel nacional se han ido instaurando medidas para incentivar que aquéllos
que se encontraban cobrando algún subsidio por desempleo, a su vez buscasen
activamente un trabajo. Es decir, poniendo condiciones al cobro de estas prestaciones. A
nivel comunitario se haría algo similar, pero en este caso las condiciones son para los
Estados. Por ejemplo, una posible medida sería condicionar esta ayuda complementaria
a que el país en cuestión realizase una serie de reformas en el mercado laboral para
mejorar la eficacia de las políticas de empleo.
Por otro lado, si nos situamos en el contexto actual, nos encontramos ante una
situación inédita, en la que en caso de que existiese dicho fondo, es probable que gran
parte de los Estados Miembros tuviesen que recurrir a él. Ante su inexistencia y la falta
de mecanismos, una de las opciones muy sonadas actualmente, es la creación de los
llamados “coronabonos”. Esta es especialmente apoyada por los países del sur, aunque
57
tal y cómo ocurrió en la anterior crisis con la posible creación de los “eurobonos”, la falta
de consenso lo impide.
Fuera del ámbito comunitario, es evidente que una vez más, los Estados tienen
ahora un gran reto por delante. Serán necesarias políticas activas de empleo que resulten
eficaces, y para ello, se ha de evitar caer en los errores del pasado. Plantear estas políticas
a la vez que se lleva a cabo una subida de impuestos, es en la práctica, contraproducente.
Esto no solo supondrá menos creación de empleo, sino que también repercutirá
negativamente en el crecimiento económico. En relación con los ODS objeto de análisis
en este trabajo, esta situación supone un retroceso en la consecución de estos. No solo por
la frenada del crecimiento económico, sino también en lo referente al trabajo decente.
58
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62
9. Anexos
I. ARTÍCULO 104 C, TRATADO DE MAASTRICHT Y PROTOCOLO
DE ACTUACIÓN.
Artículo 104 C
63
4. El Comité previsto en el artículo 109 C emitirá un dictamen sobre el informe de la
Comisión.
En tal caso, el Consejo podrá exigir al Estado miembro de que se trate la presentación
de informes con arreglo a un calendario específico para examinar los esfuerzos de
ajuste de dicho Estado miembro.
- exigir al Estado miembro de que se trate que publique una información adicional, que
el Consejo deberá especificar, antes de emitir obligaciones y valores;
64
- exigir que el Estado miembro de que se trate efectúe ante la Comunidad un depósito
sin devengo de intereses por un importe apropiado, hasta que el Consejo considere que
se ha corregido el déficit excesivo;
13. Por lo que respecta a las decisiones del Consejo mencionadas en los apartados 7 a
9 y en los apartados 11 y 12, el Consejo se pronunciará sobre la base de una
recomendación de la Comisión, por mayoría de dos tercios de los votos de sus
miembros ponderados de conformidad con el apartado 2 del artículo 205 y excluidos
los votos del representante del Estado miembro de que se trate.
Sin perjuicio de las restantes disposiciones del presente apartado, el Consejo, antes del
1 de enero de 1994, por mayoría cualificada, a propuesta de la Comisión y previa
consulta al Parlamento Europeo, fijará normas de desarrollo y definiciones para la
aplicación de las disposiciones del mencionado Protocolo.
65
PROTOCOLO SOBRE EL PROCEDIMIENTO APLICABLE EN CASO DE
DÉFICIT EXCESIVO
Artículo 1
Los valores de referencia que se mencionan en el apartado 2 del artículo 104 C del
Tratado serán:
— 3 % en lo referente a la proporción entre el déficit público previsto o real y el
producto interior bruto a precios de mercado;
— 60 % en lo referente a la proporción entre la deuda pública y el producto interior
bruto a precios de mercado.
Artículo 2
A los efectos del artículo 104 C del Tratado y a los del presente Protocolo, se entenderá
por: — Público, lo perteneciente a las Administraciones Públicas, es decir, a la
Administración Central, a la Administración regional o local y a los fondos de la
seguridad social, con exclusión de las operaciones de carácter comercial, tal como se
definen en el Sistema Europeo de Cuentas Económicas Integradas;
— Déficit, el volumen de endeudamiento neto, con arreglo a la definición del Sistema
Europeo de Cuentas Económicas Integradas; — Inversión, la formación bruta de capital
fijo, tal como se define en el Sistema Europeo de Cuentas Económicas Integradas;
— Deuda, la deuda bruta total, a su valor nominal, que permanezca viva a final de año,
consolidada dentro de los sectores del gobierno general, con arreglo a la definición del
primer guión.
Artículo 3
A fin de garantizar la eficacia del procedimiento aplicable en caso de déficit excesivo,
los Gobiernos de los Estados miembros serán responsables, con arreglo a dicho
procedimiento, de los déficits del gobierno general con arreglo a la definición del
primer guión del artículo 2. Los Estados miembros garantizarán que los procedimientos
nacionales en materia presupuestaria les permitan atender, en dicho ámbito, a sus
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obligaciones derivadas del Tratado. Los Estados miembros comunicarán a la Comisión,
sin demora y de forma periódica, sus déficits previstos y reales y el nivel de su deuda.
Artículo 4
La Comisión suministrará los datos estadísticos utilizados para la aplicación del
presente Protocolo.
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II. Evolución del PIB per cápita en los países de la UE. [Fuente: Eurostat, 2020]
III. Riesgo de pobreza o exclusión social y de sus componentes por edad y sexo. Fuente: INE.4
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Nota: La población en riesgo de pobreza o exclusión social es aquella que está en alguna de estas situaciones: En riesgo de pobreza (60% mediana de los ingresos por unidad
de consumo), En carencia material severa (con carencia en al menos 4 conceptos de una lista de 9), En hogares sin empleo o con baja intensidad en el empleo (hogares en los
que sus miembros en edad de trabajar lo hicieron menos del 20% del total de su potencial de trabajo durante el año de referencia).
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