LAS PRÁCTICAS COLUSORIAS VERTICALES Y HORIZONTALES
En virtud a este tema tenemos que tener en claro lo siguiente que acuerdo al
artículo 58 de la Constitución Política del Perú se rige por una economía social
de mercado y seguido a ello el artículo 59 de la constitución el libre mercado
como tal, implica la libertad de iniciativa, de empresa, industria y comercio,
también estipula la libertad para controlar art.62 de la constitución.
Ahora según las prácticas colusorias implican la pluralidad de agentes
económicos, siendo siempre conductas que impiden o restringen la
competencia, son entendidas por la Ley de Represión de Conductas
Anticompetitivas como todos aquellos “acuerdos, decisiones, recomendaciones
o prácticas concertadas que tengan por objeto o efecto restringir, impedir o
falsear la libre competencia.”, las llamadas prácticas colusorias a diferencia del
abuso de posición de dominio, las prácticas colusorias implican la pluralidad de
agentes económicos, siendo siempre conductas que impiden o restringen la
competencia.
Ahora bien, mientras que el abuso de posición de dominio es una lesión a los
demás competidores, y sin negar esa posibilidad en las prácticas colusorias,
estas últimas tienen un impacto mucho más directo en el consumidor, incluso
pudiendo los competidores-colusores obtener beneficios económicos de la falta
de competencia.
En forma frecuente, existe tres grandes categorías de prácticas
anticompetitivas:
1. El abuso de posición de dominio.
2. Las prácticas colusorias horizontales y
3. Las prácticas colusorias verticales.
1.- EL ABUSO DE POSICIÓN DE DOMINIO. - Corresponde a posiciones
monopólicas de mercado por parte de un único agente económico. El artículo
10 de la Ley de Represión de Conductas Anticompetitivas menciona que se
considera que existe abuso cuando un agente económico que ostenta posición
dominante en el mercado relevante utiliza esta posición para restringir de
manera indebida la competencia, obteniendo beneficios y perjudicando a
competidores reales o potenciales, directos o indirectos, que no hubiera sido
posible de no ostentar dicha posición. De la norma, la tutela principal está
dirigida a los competidores del mercado, quienes ven perjudicado sus derechos
de libre comercio en un contexto condicionado por las actividades de un agente
que, pudiendo haber obtenido válidamente una posición económica dominante
(premio legítimo a su productividad y desarrollo), termina abusando de aquella
posición de dominio. Indirectamente, pero igualmente relevante, la tutela al
consumidor que se beneficia económicamente de la variada oferta de una
competencia libre y dinámica.
2.- LAS PRÁCTICAS COLUSORIAS HORIZONTALES.
La diferencia sustancial entre horizontal y vertical consiste en la posición de los
agentes económicos según la cadena de producción.
Horizontal. - Las horizontales son aquellas dadas entre agentes,
representante de la misma posición en la cadena de producción, provocando la
falsa sensación de libre competencia en el consumidor.
Las prácticas colusorias horizontales pueden darse también, a su vez, de dos
modelos:
Intramarca. - Competencia entre los distribuidores de un producto con
un origen común y designado por la misma marca, es donde el
consumidor aprecia a los agentes como miembros de una misma marca
u empresa.
Intermarca. - Competencia entre productos y servicios de distinta
procedencia y designados por marcas diferentes, es decir, cuando los
agentes económicos son reconocidos como distintos entre sí.
3.- LAS PRÁCTICAS COLUSORIAS VERTICALES.
Vertical. - Las verticales implican actores de distintos momentos de la cadena,
como puede ser la colusión entre un productor y sus distribuidores a fin de
evitar la introducción de otros competidores en el mercado.
Las prácticas colusorias son entendidas por la Ley de Represión de Conductas
Anticompetitivas como todos aquellos los acuerdos, decisiones,
recomendaciones o prácticas concertadas realizados por agentes económicos
que operan en planos distintos de la cadena de producción, distribución o
comercialización, que tengan por objeto o efecto restringir, impedir o falsear la
libre competencia.
EJEMPLO PRÁCTICO
PRÁCTICAS COLUSORIAS VERTICALES:
Fijación de precios:
En este caso, los empresarios de un mismo sector se ponen de acuerdo para
aumentar o bajar los precios de los productos. Sea cual sea la marca elegida
por el cliente, el producto costará lo mismo. Esto limita las opciones de
mercado de los consumidores y, si se trata de un aumento considerable de los
precios en un momento específico, puede afectar seriamente su economía.
PRÁCTICAS COLUSORIAS HORIZONTALES
Condiciones comerciales desiguales:
El caso más recurrente de condiciones comerciales desiguales lo vemos
cuando un minorista pide a un mayorista que exija condiciones mucho más
estrictas a otro minorista durante sus relaciones comerciales. La idea del primer
minorista es tener el camino mucho más despejado que el segundo y, de esta
manera, aumentar sus beneficios. Es un claro perjuicio a la sana disputa entre
las marcas que pertenecen a un mismo sector.
Reparto de mercado:
En este tercer caso, las empresas no van a por nuevos clientes ni su objetivo
es copar otros espectros del mercado al que pertenecen. Todo lo contrario,
pactan con su competencia el reparto tácito del mismo con el fin de que ningún
negocio perjudique al otro. Una manera de hacerlo es estableciendo zonas
geográficas para la distribución de productos o servicios en las que solo puede
operar una empresa. Son una especie de fronteras comerciales invisibles.