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SENTENCIAS

El documento analiza una sentencia sobre un caso penal en el que se debate si la suegra del acusado puede negarse a testificar en su contra invocando la garantía de no autoincriminación. El documento explica los requisitos para recurrir providencias judiciales y define conceptos como defecto sustantivo. Finalmente, concluye que en este caso particular la orden del juez de aceptar que la suegra no testifique no es objeto de impugnación.

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SENTENCIAS

El documento analiza una sentencia sobre un caso penal en el que se debate si la suegra del acusado puede negarse a testificar en su contra invocando la garantía de no autoincriminación. El documento explica los requisitos para recurrir providencias judiciales y define conceptos como defecto sustantivo. Finalmente, concluye que en este caso particular la orden del juez de aceptar que la suegra no testifique no es objeto de impugnación.

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SENTENCIA T-321 DE 2017

- Camilo como posible autor del delito de actos sexuales con menor de 14 años
agravado cometido en contra de su cuñada Ana, quien para la época de los
hechos tenía 13 años -mamá de la víctima se niega a testificar en contra de él
porque es su yerno -fiscalía impugna la orden judicial en la que se admite la
solicitud de la mamá de la víctima de no testificar, dice que se desconoce
sentencia C-848 de 2014 -contra orden judicial no procede recurso.
- Fiscalía interpone recurso de impugnación, audiencia oral se solicita al juez que no
tengan que testificar, juez acepta solicitud, se impugna esa decisión pero se dice
que al ser una orden del jue no es posible que sea objeto de impugnación -
accionante solicitó que se tutele su derecho al debido proceso y se deje sin
efectos la decisión cuestionada proferida por la Sala de Decisión Penal del
Tribunal Superior de Medellín, disponiéndose que se prosiga con la práctica del
testimonio de la suegra del presunto victimario, le niegan amparo e impugna
- -Porque: desconocimiento precedente constitucional, y porque debe considerarse
como auto de carácter apelable por su contenido, se pronuncia sobre asunto
sustancial
 
- Requisitos para recurso de amparo contra ´providencias judiciales: (i) El
asunto tenga relevancia constitucional; (ii) La petición cumpla con el requisito
de inmediatez, de acuerdo con criterios de razonabilidad y proporcionalidad;
(iii) El actor haya agotado los recursos judiciales ordinarios y extraordinarios
antes de acudir al juez de tutela; (iv) En caso de tratarse de una irregularidad
procesal, ésta tenga incidencia directa en la decisión que resulta lesiva de los
derechos fundamentales; (v) El accionante identifique, de forma razonable, los
yerros de la autoridad judicial que generan la vulneración; y (vi) El fallo
impugnado no sea de tutela. Adicionalmente, se debe acreditar que la
autoridad judicial incurre en alguno de los siguientes defectos: (i) orgánico, (ii)
sustantivo, (iii) procedimental, (iv) fáctico, (v) error inducido, (vi) decisión sin
motivación, (vii) desconocimiento del precedente constitucional o (viii) violación
directa a la Constitución

Defecto sustantivo: ---cuando decisión tiene como fundamento norma que no es


aplicable porque no es pertinente, no está vigente, no existe, es contraria a la
constitución, y no se adecua a la situación. ---A pesar de la autonomía judicial, la
interpretación o aplicación de la norma al caso concreto: a) no se encuentra, prima facie,
dentro del margen de interpretación razonable, o b) es inaceptable por tratarse de una
interpretación contraevidente (interpretación contra legem) o claramente perjudicial para
los intereses legítimos de una de las partes ---La decisión se funda en una interpretación
no sistemática de la norma, omitiendo el análisis de otras disposiciones aplicables al caso
---cuando se desconoce precedente constitucional, se desconoce la ratio decidendi de las
sentencias de constitucionalidad
Garantía de no incriminación. Reiteración de jurisprudencia ---nadie podrá ser
obligado a declarar contra sí mismo o contra su cónyuge, compañero permanente o
parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad, segundo de afinidad o primero civil”
---Corte Constitucional ha señalado que con esto se reconocen 2 garantías:
-La garantía de no autoincriminación que es un componente esencial del derecho de
defensa, en tanto protege a la persona cuya responsabilidad jurídica se intenta determinar
de la posibilidad de ser obligado o coaccionado para declarar contra sí mismo
- La garantía de no incriminación del cónyuge, compañero permanente y parientes
cercanos que persigue salvaguardar el vínculo entre el autor o cómplice del hecho
punible y sus familiares, se fundamenta en la protección de los lazos de amor, afecto y
solidaridad -respeto a autonomía y unidad institución familia, se blinda la institución
familiar -el tener que declarar en contra del que ha cometido un hecho punible, generaría
un ambiente de desconfianza, se generan conflictos entre los miembros de la familia,
presión de que asuntos de la intimidad familiar queden al escrutinio público, se debilitan
los vínculos familiares y esta se desestabiliza
 Alcance de esa garantía:
 Juez no puede obligar directa o indirectamente a la persona que la persona
declare en contra de su familiar, cónyuge, etc.
 Es inconstitucional establecer sanciones u otras consecuencias adversas para los
que se abstienen a declarar, se entienden esas sanciones como formas de presión
 La garantía incluye todo tipo de tipo de declaración, como la denuncia, la rendición
de testimonios o las manifestaciones juramentadas ante notario o ante funcionario
judicial
En relación con el deber derivado de los artículos 44, 95.2 y 95.7 de la Carta Política,
consistente en la obligación de declarar y denunciar las conductas punibles cuando el
sujeto pasivo del delito sea un menor de edad y se afecte su vida, integridad personal,
libertad física o libertad y formación sexual, la Corte ha advertido que aunque no es
constitucional negar la existencia de dicho deber en cabeza del familiar del victimario, su
incumplimiento no tiene una consecuencia jurídica en el ordenamiento legal y “tampoco
podría tenerla en virtud de la garantía de no incriminación” 

Sentencia C-848 de 2014[39] se indicó que existe una diferencia


constitucionalmente relevante entre afirmar la existencia de un deber no
sancionable de denunciar los delitos graves en contra de menores, y negar la
responsabilidad de las personas frente a las formas más graves de violencia
contra los niños, puesto que:
 
“En el primer caso, aunque en virtud de la garantía de no autoincriminación
se limitan los efectos jurídicos de la transgresión al deber de denuncia, se
reafirma el compromiso de la familia, la sociedad y el Estado con los menores
de edad, y el consecuente deber de impedir que se silencie el delito contra
estos sujetos de especial protección. En el segundo caso, por el contrario, se
transmitiría el mensaje de que el propio ordenamiento jurídico admite y avala
una postura omisiva frente a los actos de agresión contra los menores de
edad. Esta última alternativa resulta incompatible con la preceptiva
constitucional, y en particular, con el artículo 44 de la Carta Política que
impone la obligación de toda persona de proteger a los niños contra toda
forma de violencia, y la de la familia, la sociedad y el Estado de asistirlos y
protegerlos para garantizar el pleno goce de sus derechos, así como su
interés superior”
Un deber deseable por el constituyente el de la protección y cuidado de los
niños por medio de la denuncia de violencia en su contra (deber de denuncia),
pero no pasa nada si no se cumple si se está en una situación en la que se
procura cumplir la garantía de no autoincriminación o incriminación de
cónyuge, compañero permanente, familiar…
Artículo 67 de la Ley 906 de 2004 consagra el deber general de denuncia, no obstante
lo cual, únicamente de manera excepcional se sanciona su infracción. En efecto,
según el Código Penal el incumplimiento de tal obligación solo configura un delito
cuando: (a) se tiene conocimiento de la utilización de menores para el proxenetismo
en razón del oficio, cargo o actividad y se omite informar a las autoridades
administrativas o judiciales sobre el hecho (Art. 312B); (b) el servidor público tiene
conocimiento de un hecho punible que deba ser investigado de oficio y no lo informa a
la respectiva autoridad (Art. 417); y (c) una persona tiene conocimiento de la comisión
del delito de genocidio, desplazamiento forzado, tortura, desaparición forzada,
homicidio, secuestro, secuestro extorsivo, narcotráfico, enriquecimiento ilícito,
testaferrato, lavado de activos o proxenetismo con menores de 12 años, y no lo
informa de manera inmediata a la autoridad (Art. 441).
La garantía de no incriminación se concreta en la prohibición absoluta a las
autoridades públicas de forzar declaraciones, ya sea por vías directas o por
medios indirectos, de las personas en contra de su cónyuge, compañero
permanente o familiares dentro del cuarto grado de consanguinidad, segundo
de afinidad o primero civil, incluso ante la existencia de un deber de denunciar
las conductas punibles cuando el sujeto pasivo del delito sea un menor de edad
y se afecte su vida, integridad personal, libertad física o libertad y formación
sexual, pues es inconstitucional establecer sanciones u otras consecuencias
adversas para quien se abstiene de declarar en contra de personas dentro de los
grados de parentesco mencionados

En el caso concreto
Sobre la impugnación de la orden ---“Las decisiones que pueden adoptarse en el
proceso penal, según lo ordena el artículo 161 del código adjetivo, son las sentencias,
los autos y las órdenes. Los autos, según el mismo dispositivo, resuelven algún
incidente o aspecto sustancial del proceso, mientras que las órdenes se limitan a
disponer cualquier otro trámite de los que la ley establece para dar impulso al proceso
o evitar su entorpecimiento, son verbales, de cumplimiento inmediato y de ellas se
dejará registro.
En el sub lite se está en presencia de una orden, no de otra manera puede
entenderse que cuando a la declarante se le pusieron de presente las previsiones de
ley que le permitían abstenerse declarar decidió en ese sentido, ante lo cual el Juez
no contaba con alternativa distinta de aceptar su determinación, razón por la cual
inmediatamente requirió a la fiscalía para que hiciera pasar a su siguiente testigo para
continuar la actuación, es decir, imprimió dinámica a la actuación ante la imposibilidad
de decir en forma contraria(…).
 
En ese sentido, la prueba a que hace relación la parte fue decretada oportunamente
en el trámite establecido con tal propósito, es decir, en la diligencia de audiencia
preparatoria, esa era la decisión que admitía algún recurso, de acuerdo con la línea
jurisprudencial que ha decantado en los últimos años la Corte, no la decisión que se
adopte en desarrollo del juicio al momento de su práctica, la cual carece de
recursos (…)” ---La decisión que si admitía recurso era la de la audiencia preparatoria
Es la audiencia preparatoria donde se deben debatir todos los asuntos
referentes a los medios de prueba que habrán de practicarse en el juicio oral
De lo que se sigue, que las decisiones adoptadas en el curso de la audiencia pública,
en relación con la dirección del juicio, de acuerdo con lo ordenado en el decreto de
pruebas, mal podrían tener recursos, puesto que se resquebrajaría precisamente la
concentración, celeridad y mediación, principios del proceso penal que se identifican
con una recta y cumplida administración de justicia
las decisiones que en materia probatoria adopte el funcionario judicial en desarrollo
del juicio oral, por regla general, tienen el carácter de órdenes al tenor de lo reglado
en el artículo 161 de la Ley 906 de 2004, por tanto, carecen de recursos y son de
inmediato cumplimiento 

Con base en lo anterior, la autoridad demandada concluyó que el juez de primer


grado “resolvió como tenía que hacerlo, esto es, ordenando seguir adelante con el
juicio, lo que se insiste no es más que una orden, pues en nada ha modificado el auto
de decreto de pruebas como para que pueda entenderse como una decisión de fondo
que comporte una novedad en el desarrollo del juicio y que amerite ser revisada en
esta sede. En ese orden de ideas, sin duda alguna erró el funcionario a cargo del
juicio cuando sugirió la procedencia del recurso contra la orden por él impartida y
luego cuando lo concedió”
-una simple orden de impulso en contra de la cual, al tenor del artículo 176 del Código
de Procedimiento Penal, no procede el recurso de alzada, ya que el mismo sólo está
reservado “contra los autos adoptados durante el desarrollo de las audiencias, y
contra la sentencia condenatoria o absolutoria”
. En esa línea argumentativa, la Sala reitera que el recurso de amparo contra
providencias judiciales tiene como fin estudiar la acción u omisión del juez,
examinando la razonabilidad y la proporcionalidad de la decisión que adoptó, pero no
busca resolver nuevamente el litigio inicial previamente resuelto por la jurisdicción
ordinaria, con lo cual no resulta de recibo reabrir el debate jurídico agotado en su
escenario natural como lo pretende el accionante a través de su escrito tutelar
En ese orden de ideas, la decisión de aceptar la determinación de los familiares del
procesado de no declarar en su contra no puede considerase contraria a lo dispuesto
por esta Corporación en dicha providencia de constitucionalidad, pues el funcionario
judicial no podía “apelar a la coacción, directa o indirecta, para obtener declaraciones
incriminatorias”
A ese respecto, la Sala estima necesario resaltar que en la Sentencia C-848 de
2014[66], el pleno de la Corte reiteró que de conformidad con lo dispuesto en los
artículos 33 de la Carta Política, 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos, así como 8 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, “las
personas tienen el derecho a no ser forzadas a dar declaraciones incriminatorias, ni
por medios coercitivos directos, ni por medios indirectos que formalmente confieran la
posibilidad de abstención, pero atribuyan consecuencias adversas para quien no lo
hace (…)
- las decisiones que en materia probatoria adopte el funcionario judicial en desarrollo
del juicio oral, por regla general, tienen el carácter de órdenes al tenor de lo reglado
en el artículo 161 de la Ley 906 de 2004, por tanto, carecen de recursos y son de
inmediato cumplimiento 
Con base en lo anterior, la autoridad demandada concluyó que el juez de primer
grado “resolvió como tenía que hacerlo, esto es, ordenando seguir adelante con el
juicio, lo que se insiste no es más que una orden, pues en nada ha modificado el auto
de decreto de pruebas como para que pueda entenderse como una decisión de fondo
que comporte una novedad en el desarrollo del juicio y que amerite ser revisada en
esta sede. En ese orden de ideas, sin duda alguna erró el funcionario a cargo del
juicio cuando sugirió la procedencia del recurso contra la orden por él impartida y
luego cuando lo concedió
-se trataba de una simple orden de impulso en contra de la cual, al tenor del artículo
176 del Código de Procedimiento Penal, no procede el recurso de alzada, ya que el
mismo sólo está reservado “contra los autos adoptados durante el desarrollo de las
audiencias, y contra la sentencia condenatoria o absolutoria”
-las decisiones proferidas por el juez en la audiencia de juicio oral son órdenes
que “carecen de recursos al ser de cumplimiento inmediato, además, porque cumplen
una finalidad específica que es dar impulso a la actuación y garantizar la continuidad
del juicio
-la Sala reitera que el recurso de amparo contra providencias judiciales tiene como fin
estudiar la acción u omisión del juez, examinando la razonabilidad y la
proporcionalidad de la decisión que adoptó, pero no busca resolver nuevamente el
litigio inicial previamente resuelto por la jurisdicción ordinaria, con lo cual no resulta de
recibo reabrir el debate jurídico agotado en su escenario natural como lo pretende el
accionante a través de su escrito tutelar
-Sentencia C-848 de 2014 se indicó que la excepción al deber de denuncia en contra
del cónyuge, compañero permanente o pariente cercano[59] no comprende las
hipótesis en las que la víctima del delito contra la vida, integridad personal, libertad
individual o libertad y formación sexual es un menor, también se señaló que, en virtud
de la garantía de no incriminación contenida en el artículo 33 de la Constitución, “las
autoridades públicas no se encuentran facultadas para forzar tales declaraciones ni
por vías directas ni por medios indirectos, y que el ordenamiento tampoco puede
establecer ninguna sanción u otra consecuencia adversa para el infractor de tal
deber”. . En ese orden de ideas, la decisión de aceptar la determinación de los
familiares del procesado de no declarar en su contra no puede considerase contraria
a lo dispuesto por esta Corporación en dicha providencia de constitucionalidad, pues
el funcionario judicial no podía “apelar a la coacción, directa o indirecta, para obtener
declaraciones incriminatorias”[60], máxime cuando también lo ha sostenido así este
Tribunal en las sentencias C-024 de 1994[61], C-621 de 1998[62] y C-776 de
2001[63], el Comité de Derechos Humanos en diversas observaciones generales[64],
y la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia en su jurisprudencia
como órgano de cierre de la justicia ordinaria -“las personas tienen el derecho a no
ser forzadas a dar declaraciones incriminatorias, ni por medios coercitivos
directos, ni por medios indirectos que formalmente confieran la posibilidad de
abstención, pero atribuyan consecuencias adversas para quien no lo hace (…)”.
 
Corte llama la atención de que los testimonios de los familiares del procesado no son las
únicas pruebas decretadas en el proceso penal, pues en la audiencia preparatoria se
dispuso también la declaración de los profesionales de la salud y psicólogos que
atendieron a la presunta víctima menor de edad y realizaron los exámenes de rigor, de los
patrulleros de la Policía que atendieron el llamado por el supuesto hecho punible y
realizaron la captura del procesado, así como de los funcionarios judiciales que
entrevistaron a la niña y a sus familiares. Igualmente, cabe resaltar que se autorizó el uso
de documentos como los informes clínicos realizados y las entrevistas efectuadas con el
fin de refrescar la memoria de los testigos durante el juicio --para la Sala las decisiones
adoptadas en el juicio oral en el sentido de aceptar las excusas de los parientes del
acusado para no declarar en su contra, no pueden entenderse como una forma de
negar el acceso a la justicia de la presunta víctima, pues la autoridad judicial deberá
valorar las demás pruebas que se practiquen en la audiencia y adoptar la decisión
que en derecho corresponda
SENTENCIA C-848 DE 2014

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