Autorregulación Organísmica y Terapia Gestalt
Autorregulación Organísmica y Terapia Gestalt
"Cuando el proceso de autorregulación está interrupido, surge toda clase de síntomas patológicos -
ansiedad, depresión, obsesiones, baja autoestima, impulsividad, problemas en las relaciones,
enfermedades físicas, etc-."
La autorregulación organísmica es sin duda, uno de los conceptos más importantes que inspiran la
práctica de la Terapia Gestalt. Todos los seres vivos, para mantenerse vivos, necesitan satisfacer sus
necesidades; beber agua, comer alimento, tener protección, etc. Las necesidades que tenga un organismo
dado van a depender de la interacción entre las condiciones del ambiente y la estructura del organismo.
Por ejemplo, un ser humano que camina bajo el rojo sol del desierto, necesitará mucha más agua que uno
que camina por la ciudad en invierno. En este ejemplo cambia la situación ambiental y cambia por lo
tanto, la cantidad de agua necesaria. La estructura del organismo es la misma en los dos casos. Del mismo
modo, un ser humano necesitará mucha menos agua para subsistir en el desierto que una flor.
Aquí tenemos un ejemplo de la importancia de la estructura. La urgencia y la naturaleza de las
necesidades de un organismo, dependerán de esas dos variables; condiciones ambientales y estructura.
Podría decirse que el proceso de autorregulación organísmica tiene básicamente dos fases. Primero, darse
cuenta de la necesidad y, segundo, hacer algo para satisfacerla. En el caso de la deshidratación, el
organismo vivo tomará consciencia de la sensación sed y luego, buscará agua. En caso de que el
organismo esté sano y sus mecanismos de autorregulación estén funcionando libremente, podrá volver a
hidratarse y de este modo seguir vivo. Por lo tanto, la posibilidad de que los seres vivos se mantengan
vivos depende, de forma muy sintetizada, de dos elementos básicos; de su capacidad de darse cuenta y de
su capacidad de actuar sobre el medio ambiente de forma efectiva.
En Gestalt se dice que las necesidades son como una figura que surge sobre un fondo. Por ejemplo, en el
momento en que aparece la sed, si ésta es lo suficientemente importante, todas las demás cosas que
pudieran resultar interesantes al organismo van a pasar al fondo y en el primer plano de la consciencia del
organismo estará la sed y las posibles fuentes de satisfacción de ésta, la llave de agua, una bebida, etc.
Esto es muy evidente.
Supongamos que estuviésemos leyendo un libro. Mientras leo, lo más relevante para mi “darme cuenta”
será lo que el libro dice. Sin embargo, si mis niveles de deshidratación aumentan demasiado, resultará
difícil mantener la concentración en la lectura ya que mi atención, de forma espontánea, se dirigirá hacia
la sensación de sed. Esto es a lo que se le llama la formación de una figura –que viene siendo casi lo
mismo que la aparición de una necesidad-. Una vez que una nueva figura “se abre”, ella misma “pide” ser
cerrada. En el ejemplo, una vez que se abre la figura de la sed, será misma sed la que nos motivará a
cerrar el capítulo de la deshidratación. Lo más probable que suceda es que interrumpamos la lectura,
bebamos algo y, una vez que la figura de la sed se ha cerrado, nuestra atención volverá de forma
espontánea a la siguiente cosa que es relevante en ese momento. Tal vez podamos volver a la lectura a
menos que surja otra figura más importante que el leer.
He destacado en el párrafo anterior la palabra “espontánea”. La formación de figuras no es un evento que
los organismos crean deliberadamente, sino que es un fenómeno que simplemente ocurre. Por ejemplo,
nadie elige entristecerse cuando alguien cercano muere, simplemente nos entristecemos y luego buscamos
la forma de que esa figura que se abrió, se cierre. Así como la fuerza de gravedad nos acerca al piso,
constantemente se nos abren figuras y, si estamos relativamente sanos en nuestra capacidad de
autorregularnos, las vamos cerrando o concluyendo.
Esta es la naturaleza de los seres vivos; sus procesos son un fluir permanente que va desde el organismo
al ambiente y del ambiente al organismo. El mismo proceso de la vida es un fluir espontáneo de ciclos
que se abren y luego terminan, una y otra vez, jamás se detiene.
También, los seres humanos, gracias a que tenemos una capacidad cognitiva mucho más compleja que la
mayoría de los seres vivos, tenemos la posibilidad de resistirnos de formas muy complejas a este proceso
espontáneo y natural. En todo caso, esto puede ser adaptativo y bueno. Por ejemplo, si me dan ganas de
golpear a mi jefe, gracias a una operación cognitiva puedo llegar a la conclusión de que hacer eso no sería
conveniente y entonces puedo detener el impulso a golpear. En el fondo esto corresponde a una capacidad
de autorregulación más compleja que la de otros seres vivos. Si aguanto el impulso a golpear,
seguramente lo he hecho porque eso también amenaza a mi necesidad de supervivencia –podría perder mi
trabajo y no tener para subsistir-.
Sin embargo, esta capacidad para resistirnos al proceso de autorregulación también puede ser patológica.
En el presente trabajo se realiza una revisión de los conceptos de Sistema, Holismo y Gestalt (como
sinónimos), los cuales son empleados en diferentes enfoques de la Psicología, como una aproximación
para entender al ser humano de una manera global, no fragmentada, en su devenir cotidiano. En terapia
Gestalt se considera que la persona tiene en sí el germen para restablecer su equilibrio y bienestar
permitiendo su sano desarrollo en una personalidad integrada, lo cual le permite enfrentar y superar
situaciones adversas reestableciendo su homeostasis. Se incorpora también, en este trabajo, los conceptos
de “Aquí y Ahora”, “Darse cuenta” o “Toma de conciencia”, como aspectos centrales para que el sujeto
esté en equilibrio consigo mismo y con el medio en que se desenvuelve. Posteriormente, se aborda el
Ciclo de la Experiencia, a través del cual se puede entender la forma en que cada persona satisface las
necesidades que van surgiendo en su desarrollo y de qué manera la satisfacción de esas necesidades puede
enfrentar interrupciones o bloqueos que afectan o impiden su desarrollo armónico. Sistema, Holismo y
Gestalt El ser humano puede ser considerado desde una perspectiva holística, como un sistema en su
totalidad y a la vez un subsistema que forma parte de un sistema mayor y que puede ser fragmentado
solamente para su estudio. El concepto de sistema es retomado de la Teoría General de los Sistemas
propuesto por Bertalanffy (1989) quien señala que “Con la teoría general de los sistemas alcanzamos un
nivel en el que ya no hablamos de entidades físicas y químicas sino que discutimos totalidades de
naturaleza completamente general” (p.155). Para Arnold y Osorio (1998) la Teoría General de los
Sistemas es entendida de una manera holística e integradora del sistema. El término holístico se emplea
para señalar que la realidad está conformada por un conjunto de aspectos que conforman un todo y que
aunque se pueden identificar las partes que lo componen, no es posible explicar el todo a partir de la suma
de las partes ya que se constituye en algo diferente (Simon, Stierlin, y Wynne, 1993). Isabel Stange y
Olga Lecona :Asunción (Paraguay) 11(1):106-117, 2014 ISSN 2218-0559 (CD R), E-ISSN 2220-9026
108 El concepto Gestalt fue definido por Köhler “como una unidad o un todo que sobresale en su
ambiente o marco de referencia” (Simon, Stierlin, Wynne, 1993, p. 180). La Gestalt es una percepción
organizada y concreta de lo que el sujeto está percibiendo y donde se involucran la experiencia,
motivación, necesidad de la persona, la interacción con los otros y el contexto en el cual se encuentra
inmerso (Codina, 2005; Salama y Villareal, 1989). Cuando se establece una Gestalt se percibe una
totalidad, no una serie de elementos fragmentados, o componentes aislados, sino que se observan formas
estructuradas que encierran una totalidad en sí misma y que no permite, salvo que se haga un esfuerzo
intencional, identificar las partes que lo componen. Esta visualización en forma de Gestalt no se relaciona
solamente a la percepción visual, sino que también puede organizarse en Gestalt los pensamientos y
sentimientos. La figura puede ser reemplazada por otra y la primera pasa a formar parte del fondo,
dependiendo de la experiencia y características del sujeto. Lo que el sujeto percibe no corresponde a una
copia perfecta del mundo, es una construcción del mundo realizada por el sujeto (Polster y Polster, 1985;
Oviedo, 2004). El Aquí y el Ahora En terapia Gestalt se trabaja en el presente, en “el aquí y el ahora”, lo
que la persona está viviendo en ese momento de su vida, el prestar atención al presente se ha observado
en diversas culturas y disciplinas (Naranjo, 1989). El presente, aquello que se percibe, se define como “el
ahora”, en él se incluye lo que se está experimentando, las vivencias, recuerdos e ideas que están
ocurriendo en ese momento. Durante el trabajo terapéutico, “el aquí y ahora” es posible conocerlo al
promover que la persona sienta, vivencie y explore lo que está viviendo. Una vez que lo ha
experimentado y vivenciado es posible incorporar el aspecto cognoscitivo, el pensar, el razonar y
comprender (Stevens, 1990; Zinker, 2000; Naranjo, 1989). Zinker (2000) plantea que “la forma más pura
de terapia del ´aquí y el ahora´ es el asesoramiento centrado en el cliente de Rogers” (p.75), ya que en
sesión de terapia individual o grupal se trabaja con lo que la persona aporta en ese momento, en el
presente, evitando interpretar o buscar motivos inconscientes. En la terapia gestáltica se trabaja el estar en
el aquí y ahora de la persona considerando cada nivel de funcionamiento y se diseñan experimentos
orientados a que la persona identifique en primer lugar sus sensaciones corporales. “Aquí y ahora” es un
concepto funcional que se refiere a lo que el organismo "está haciendo" en el momento presente, ya que el
cerebro crea cambios solo a partir del presente. El terapeuta fomenta en el paciente la comprensión más
profunda de su propio aquí y ahora y le facilita que encuentre sus propios elementos para ampliar su
consciencia y lograr el cambio. Simultáneamente, se fomenta en el paciente la toma de consciencia de su
propia capacidad y autosuficiencia para identificar las figuras y establecer de qué manera puede él mismo,
encontrar los elementos que le ayuden a lograr el cambio interior que requiere (Salama, 2006). Gestalt -
Aquí y Ahora - Ciclo de la Experiencia :Asunción (Paraguay) 11(1):106-117, 2014 ISSN 2218-0559 (CD
R), E-ISSN 2220-9026 109 Para trabajar el aquí y ahora, que está muy relacionado con el “darse cuenta”,
existen diversas técnicas orientadas a que la persona entre en contacto con sus sensaciones y percepciones
tanto internas como externas. Esta percepción de sí mismo en interacción con lo demás, y la capacidad de
aislarse y volverse a relacionar en un proceso dinámico, permite a la persona estar integrada y en
equilibrio. Cada persona conoce su organismo, sus necesidades y la forma de satisfacerlas, esto lo orienta
a responsabilizarse de sí mismo y a establecer en un continuo de conciencia (Salama y Villareal, 1989;
Stevens, 1990; Vásquez, 2000). En el trabajo terapéutico gestáltico no se va hacia el pasado en busca de
situaciones que han impactado o traumas que pueda haber vivido la persona, se consideran los elementos
pasados o futuros que pueden ser significativos desde la perspectiva del presente, la persona observa
desde la experiencia presente como esas experiencias pasadas incompletas que le afectaron van surgiendo
y las vuelve a experimentar, se promueve que las viva nuevamente para que las asimile y cierre esa
Gestalt con los recursos que tiene en ese momento (Stevens, 1990; Vásquez, 2000; Zinker, 2000). La
pregunta que surge para vivir “el aquí y el ahora” es el “cómo” (se percibe, se experimenta, se vivencia).
El “cómo” adquiere importancia, dejando de lado buscar la respuesta al “por qué”. El “Darse Cuenta”,
Toma de Conciencia o Awareness El “darse cuenta” es un proceso a través del cual la persona establece
la relación entre su interior y su exterior. A través del “darse cuenta” puede percibir qué es lo que está
ocurriendo en su vida, la manera en que lo realiza y hacia dónde se dirige. El “darse cuenta” le permite
establecerse en el aquí y el ahora y conocer lo que ocurre en su interior, lo que ocurre en la interacción
con los demás, así como tomar contacto con su propia vivencia y asumir la responsabilidad de ella
(Stevens, 1990, Enright, 1989). Con relación al proceso de “darse cuenta”, Stevens (1990) señala que la
persona puede trabajar para desarrollar la capacidad de conocer lo que está viviendo en ese momento,
además de incrementar y diversificar su capacidad de “darse cuenta” a través del ejercicio y el trabajo
guiado. Stevens indica que se pueden identificar tres zonas del “darse cuenta” o zonas de conocimiento: el
“darse cuenta” del mundo exterior, el “darse cuenta” del mundo interior y el “darse cuenta” de la fantasía,
las dos primeras zonas del “darse cuenta” se ubican en el presente, en el momento inmediato que está
viviendo la persona y la tercera zona de “darse cuenta”, en la cual se incluye toda actividad mental, es el
“darse cuenta” de la fantasía, la cual está relacionada tanto con el pasado como con el futuro. El “darse
cuenta” o toma de conciencia permite no solo percibir lo que se está haciendo sino también la manera que
se realiza, qué es lo que se necesita y la forma en que se puede o no se puede lograr lo que se necesita. La
toma de conciencia de lo que sucede, es un estado de conciencia que se presenta espontáneamente al
focalizar la atención hacia el límite de contacto entre el organismo y su ambiente (Enright, 1989). En la
terapia Gestáltica se enfatiza el “darse cuenta” pues se considera que es en este aspecto donde surgen los
conflictos, en la aceptación o no aceptación de lo que la persona está percibiendo de sí mismo y de la
situación en la que se encuentra inmerso. Isabel Stange y Olga Lecona :Asunción (Paraguay) 11(1):106-
117, 2014 ISSN 2218-0559 (CD R), E-ISSN 2220-9026 110 Cuando una persona trabaja en el proceso de
“darse cuenta” lo que construye es una Gestalt clara y comprensible y aceptada para él (Stevens, 1990;
Salama, 2006). En el proceso de “darse cuenta” se prioriza el “cómo” el “qué” y el “para qué”, sobre el
“por qué”, “cómo se percibe o asume determinada situación o experiencia” en lugar de “por qué lo estoy
asumiendo de esa manera”. Debido a que existe una policausalidad en el actuar del hombre, concentrarse
en intentar identificar una o varias causas, a través de responder el por qué, impide a la persona centrar su
atención y observación en la acción misma. El cómo le permite “darse cuenta” de la situación cambiante
en la que se encuentra inmerso y reconocerse en esa situación, y para qué lo hace, de esa manera mientras
el proceso de “darse cuenta” sea constante la persona logra un equilibrio en su diario vivir. Cuando una
persona siente intensamente lo que hace disminuye el interés por conocer por qué lo hace, eso no descarta
que pueda descubrirlo por sí misma. (Enright, 1989; Stevens, 1990; Salama y Villareal, 1989). Cuando se
logra permanecer en el “aquí y ahora”, y vivir las experiencias pasadas en el presente se entra en la “toma
de Conciencia” o “darse cuenta”, sin embargo, en la terapia se intenta llegar a un estado más profundo a
través de la comprensión súbita o insight. Para los Polster (1985) existe diferencia entre el “darse cuenta”
y el insight, el primero es un proceso continuo que mantiene a la persona consigo mismo, y el segundo se
da esporádicamente y bajo condiciones especiales. El proceso “figura-fondo” es aquel en el cual la
autorregulación organísmica está relacionada con el intercambio y la necesidad que un organismo vivo
tiene con el medio ambiente físico y social, encontrando su homeostasis. Tanto al ambiente físico como
social, se le denomina fondo, y el aspecto que sobresale de la atención y la actividad se le considera
figura. El conjunto “figurafondo” constituye una totalidad o Gestalt. Las Gestalts pueden tener diferentes
características, fuertes o débiles, claras o difusas, vivas o apagadas. Generalmente cuando el organismo
está intacto, las Gestalts son vívidas, fuertes, claras (Latner, 2007). La formación de una Gestalt es la
creación de una figura que manifiesta el organismo, respetando sus necesidades, creando un aspecto
significativo que se encuentra en relación directa con el medio ambiente. La figura se forma a partir de las
fases de sensación, conciencia y contacto, para trabajar en psicoterapia es necesario que el terapeuta
conozca y analice el ciclo completo (Zinker, 2000). Polsters y Polsters (1985) señalan que “La claridad y
la efervescencia de la propia vida dependen en alto grado de la riqueza del material de figuras que pueda
proveer el fondo; porque solo en la plenitud de la figura, percibida ardientemente contra un fondo
aceptado, pueden coexistir la vitalidad y el sosiego” (p.47). Por otra parte, dentro de una sesión
terapéutica, la persona, puede presentar varias figuras (situaciones y problemas) que sean representativas,
ella escogerá con cual trabajar, o bien, si se ha presentado esa figura a lo largo de varias sesiones el
terapeuta lo confrontará para trabajar ese aspecto en particular, y es probable que se llegue al verdadero
conflicto, por lo que esta figura inicial se convierte en el fondo y aparece la verdadera figura. Gestalt -
Aquí y Ahora - Ciclo de la Experiencia :Asunción (Paraguay) 11(1):106-117, 2014 ISSN 2218-0559 (CD
R), E-ISSN 2220-9026 111 Considerando lo anterior, se observa la importancia que tiene el proceso de
figura-fondo en la sesión terapéutica, el desarrollar la capacidad de respuesta de la persona a cada
acontecimiento es lo que determinará su postura ante la vida a través de mantenerse en contacto consigo
mismo y sus necesidades y el medio que lo rodea. “El ser” significa estar aquí y ahora, estar consciente y
ser responsable, conocer las propias acciones y sentimientos. Estos tres aspectos - apreciación del
momento, estar consciente de ello y la responsabilidad- constituyen un núcleo básico que se promueve en
la terapia gestáltica (Naranjo, 1989; Perls y Baumgardner, 1978). El Ciclo de la Experiencia El Ciclo de
la Experiencia también es conocido como Ciclo de Contactoretirada, Ciclo de Autorregulación
Organísmica, Ciclo de satisfacción de necesidades o Ciclo Gestalt, con estos nombres se designa al
proceso psicofisiológico relacionado con la satisfacción de necesidades del organismo, es un ciclo que se
repite incesantemente, está presente durante la vida de toda persona. En Terapia Gestalt, se considera que
el Ciclo de la Experiencia es el núcleo básico de la vida humana. Con este Ciclo se busca reproducir la
manera en que la persona realiza contacto consigo mismo y con el medio en el cual se desenvuelve, se
relaciona con el surgimiento de las necesidades y la satisfacción de éstas, puede presentar diversos
matices o bloqueos, sin embargo, siempre está orientado hacia la homeostasis del organismo (Zinker,
2000; Latner, 2007; Castanedo, 2001; Salama y Villareal, 1989). Kepner (1987) considera que el ciclo de
la experiencia puede verse como un mapa genérico al tener contacto con el entorno, y para la mayor parte
de los contactos no hay fases definidas dentro del ciclo. Una buena sensación es importante para la
formación de la figura, se requiere movilización para la acción, la acción fuerte y plena lleva al contacto
satisfactorio, para que suceda la conclusión. Nuevamente a través del contacto se genera una nueva
sensación que se convierte en figura. Y así aparecen las figuras espontáneamente y se efectúa el contacto.
La corporificación del asunto inconcluso resulta de ignorar la necesidad, por lo que se presenta como un
malestar organísmico y enfermedad. Para Perls la autorregulación organísmica incluye: la percepción, la
aceptación de lo que existe en relación con el ambiente y el surgimiento de la necesidad (Perls y
Baumgardner, 1978). La persona necesita aprender a satisfacer sus necesidades a través del mecanismo
homeostático o de autorregulación organísmica. A través de la autorregulación organísmica hay una
tendencia a ir cerrando las Gestalt, este proceso es continuo, lo que significa que en todo momento hay
una Gestalt inconclusa, o sin cerrar. La persona que se autorregula se conoce y conoce a los demás,
estableciendo límites entre su ser y el ser de los demás, permitiendo la interacción conservando su
individualidad (Naranjo, 2009; Perls y Baumgardner, 1978). Isabel Stange y Olga Lecona :Asunción
(Paraguay) 11(1):106-117, 2014 ISSN 2218-0559 (CD R), E-ISSN 2220-9026 112 Proceso de Contacto o
Ciclo de Excitación Perls, Goodman y Hefferline (2006) señalan que la interacción entre el organismo y
su entorno es el punto de partida de cualquier investigación. Y a la interacción entre el organismo y el
entorno la denominaron “campo organismo/ entorno” (p.7). Todo organismo está en contacto de manera
constante con el entorno, para satisfacer necesidades fisiológicas puede realizarlas internamente, sin
embargo necesitan este contacto con el exterior. Las “excitaciones físicas, o precontacto, inician la
excitación psicológica del proceso figura/fondo” (pp. 223-226). “El Proceso de Contacto” o “Ciclo de
Excitación” lo conciben como una totalidad, sin embargo es posible identificar cuatro etapas:
Precontacto: se manifiesta una necesidad como sensación, paulatinamente va generando una figura. Toma
de contacto: hay una movilización o activación de la energía para dirigirse a lo que va a satisfacer esa
necesidad, lo que implica la aceptación o rechazo de las posibilidades. Contacto final: se toma contacto o
se deja de lado aquello (figura) que va a satisfacer la necesidad. Se integra percepción, movimiento y
sentimiento, la necesidad es satisfecha. Postcontacto: se cierra la Gestalt y hay un alejamiento del objeto
de satisfacción. Cuando la necesidad ha sido satisfecha se produce el crecimiento a través de diversos
mecanismos, entre otros, asimilación, acomodación, identificación. “El contacto que tiene como resultado
la asimilación y el crecimiento, consiste en la formación de una figura de interés que se destaca contra un
fondo o contexto del campo organismo/entorno” (Perls, Hefferliney Goddman, 2006, p.10). La
satisfacción de necesidades: un ciclo de conciencia-excitacióncontacto Zinker (2000) señala que el ciclo
inicia con la sensación que percibe la persona, lo cual se convierten en conciencia o el “darse cuenta” de
esa necesidad, permitiendo que la persona perciba qué necesita y qué tiene que hacer para sentirse mejor,
es la etapa de excitación o movilización de la energía que a su vez orienta hacia la acción. Luego se
establece el contacto que permite la satisfacción de la necesidad inicial, y posteriormente, viene la etapa
de retirada o relajamiento, el organismo se recupera, la necesidad ha sido satisfecha, cuando este ciclo se
produce en condiciones saludables se realiza sin interrupciones, de manera paulatina. En este proceso del
ciclo de conciencia-excitación-contacto se estructura la figura y se establece el fondo, el cual queda
constituido por el contexto que rodea a lo que se constituyó como figura que puede provenir de estímulos
internos o externos o una mezcla de ambos. A una persona saludable le es posible distinguir claramente la
figura del fondo, cuando la persona está inestable o perturbada se le dificulta decidir lo que es importante
para ella, de lo que puede ser secundario. Una vez satisfecha esa necesidad, que se ha constituido como
figura, continúa la etapa de reposo, posteriormente, surge una nueva necesidad que se constituye en figura
y el ciclo nuevamente se repite de manera incesante (Zinker, 2000; Salama y Villareal, 1989). Gestalt -
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R), E-ISSN 2220-9026 113 Zinker (2000) considera que el terapeuta gestáltico se va a interesar en
realizar psicoterapia considerando los bloqueos del ciclo conciencia-excitacióncontacto debido a que estas
interrupciones detienen el flujo de energía y provocan diversos trastornos. Salama (2006) realiza
modificaciones al Ciclo Gestalt, incorporando nuevas fases, identificando bloqueos y sistematizando la
evaluación, el psicodiagnóstico y el trabajo terapéutico, diseña estrategias que pueden ser empleadas a
partir de lo que presenta el paciente y que ha sido evaluado previamente. Zinker (2000) representa el
Ciclo Gestalt como una línea abierta y en ella ubica las diferentes fases, Salama (2006) lo representa
como un círculo, estableciendo una similitud con el cierre de una Gestalt y el inicio de otra Gestalt
independiente. Etapas del Ciclo de la Experiencia A partir del ciclo de la experiencia es posible observar
y conocer en qué momento se produce en la persona la interrupción o bloqueo que le impide la resolución
o satisfacción de la necesidad que dio origen al ciclo, obstaculizando el equilibrio y desarrollo. El inicio
del ciclo de la experiencia se establece cuando la persona (el organismo), a partir de un estado de reposo,
siente que surge en él una necesidad; el sujeto toma conciencia de ella e identifica que puede satisfacerla
movilizando en esa dirección la energía, realiza contacto con lo que lo va a satisfacer esa necesidad,
satisface esa necesidad y vuelve a un estado de reposo. Inicialmente se identifican seis etapas del ciclo
Gestalt las cuáles se explican a continuación (Zinker, 2000; Salama y Villareal, 1989): Reposo en esta
fase de reposo o retraimiento la persona ha resuelto una Gestalt o necesidad y vuelve a un estado de
equilibrio, no enfrenta ninguna necesidad apremiante. Sensación se considera el inicio del ciclo, la
persona percibe la sensación aunque aún no la define claramente, lo cual ocurre en la fase siguiente.
Darse cuenta, formación de figura o conciencia de la figura. La sensación se convierte en figura (se
establece la conciencia de esa necesidad), la necesidad es definida claramente y también se identifica
aquello que puede satisfacer esa necesidad. Es posible comprender y nombrar lo que se necesita.
Energetización o movilización de la energía. En esta fase de movilización de la energía la persona reúne
la energía o fuerza que empleará para realizar la actividad que la necesidad le requiere. Acción la persona
logra el contacto, con lo que necesita o desea, a través de haber movilizado y dirigido su energía. Se está
satisfaciendo esa necesidad Contacto la persona logra alcanzar lo que requería para satisfacer esa
necesidad, se siente bien, con lo cual se cierra este ciclo y la persona está en condiciones de empezar otro,
esto se reproduce de manera incesante. Salama (2006) incorpora las fases de Precontacto y Postcontacto
al Ciclo Gestalt, a continuación se presenta brevemente su definición. Isabel Stange y Olga
Lecona :Asunción (Paraguay) 11(1):106-117, 2014 ISSN 2218-0559 (CD R), E-ISSN 2220-9026 114
Precontacto: es el proceso que se presenta cuando se ha identificado lo que se necesita o desea y se
moviliza la energía en esa dirección para obtenerlo. Postcontacto: después de haber establecido el
contacto con el objeto relacional y una vez satisfecha la necesidad, se inicia el proceso hacia el reposo, se
produce la desenergetización, por medio de diversos mecanismos, asimilación, acomodación,
identificación. Si el Ciclo Gestalt se presenta de manera fluida, la persona va cerrando ciclos, va cerrando
Gestalt y su vida fluye de manera agradable y armónica, dando como resultado la asimilación y el
crecimiento. Cuando por diversas circunstancias este Ciclo se interrumpe en alguna de las etapas o fases,
se produce un bloqueo de la energía, la Gestalt queda inconclusa surgiendo diversas perturbaciones. El
terapeuta iniciará el trabajo terapéutico considerando la fase del Ciclo de la Experiencia en la que se
presentó el bloqueo (Zinker, 2000; Salama, 2006). Bloqueos Los bloqueos son denominados de diferente
manera, “resistencia” (Kepner, 1987), “interacción resistente” (Polster y Polster, 1985) o interrupciones,
(Zinker, 2000). Las interrupciones que se operan dentro de ese ciclo pueden ser relacionadas con la
psicopatología, considerando la terminología psiquiátrica. El bloqueo que impide el fluir de la energía es
inconsciente. Las autointerrupciones son conscientes (en ocasiones, pueden ser inconsciente, ya que la
atención se desplaza a una situación aparentemente más importante que la emocional), el periodo de
tiempo que se mantenga el bloqueo puede variar. A continuación se presenta una breve descripción de los
bloqueos: Postergación se presenta cuando existen trastornos del ritmo, por los cuales la persona no es
capaz de pasar a una nueva experiencia (Zinker, 2000). En ocasiones se dejan acciones para después,
pudiendo ser un acto voluntario (autointerrupción) y no un impulso (bloqueo). Una auto-interrupción
voluntaria sería dejar momentáneamente de resolver una situación y regresar una vez que se tenga mayor
claridad. Desensibilización cuando hay una interrupción entre la sensación y conciencia la persona puede
experimentar algunas sensaciones, sin comprender lo que significan, porque las emociones se encuentran
bloqueadas, provocándole miedo (Zinker, 2000). Es posible lograr el contacto con el sí mismo a través de
la respiración (Kepner, 1987). Proyección es la tendencia a hacer responsable al ambiente o a los demás
de lo que se origina en el sí mismo. El proyector le confiere una existencia objetiva fuera de él, de modo
que puede culpar a los demás o a la situación por sus problemas, sin encarar el hecho de que son parte de
él mismo (Yontef, 2009; Fagan y Shepherd, 1989). “La proyección es el mecanismo por medio del cual el
individuo evita apropiarse de su propia realidad” (Castanedo, 2001, p. 95). Introyección a las actitudes,
modos de actuar, de sentir, y evaluar sin digerirlos se les denomina introyectos, se les considera cuerpos
extraños agregados a la personalidad. Impiden el libre flujo de los impulsos y la satisfacción de las
necesidades. Mientras mayor es el número de introyectos menor es el lugar que hay para que él se exprese
e incluso descubra lo que él mismo es. Gestalt - Aquí y Ahora - Ciclo de la Experiencia :Asunción
(Paraguay) 11(1):106-117, 2014 ISSN 2218-0559 (CD R), E-ISSN 2220-9026 115 No todo introyecto es
negativo, a través de la introyección se asimilan los acuerdos, hábitos y normas sociales que permiten una
adecuada convivencia (Yontef, 2009; Fagan, y Shepherd, 1989; Polster y Polster, 1985; Perls, 2008).
Retroflexión es hacerse a uno mismo lo que se quiere hacer a otro, o hacer a sí mismo lo que quiere que el
otro le haga, lo cual lleva al aislamiento. Al retroflectar la persona reprime o inhibe o niega la tensión
existente en su organismo (Yontef, 2009; Fagan, y Shepherd, 1989; Polster y Polster, 1985). El
retroflector no solo se hace miserable a sí mismo sino que también hace sufrir a los que están junto a él
por su conducta autodestructiva (Perls, 2008). Deflexión se emplea como una forma de evitar el
enfrentarse o contactar de manera directa con otra persona y puede ser utilizada al iniciar o al responder al
contacto, es la interrupción entre acción y contacto. La persona está dispersa y distraída, tiene
disfunciones en su realidad interna, puede sentir una sensación de vacío y superficialidad, se encuentra
fuera de contacto con su medio (Zinker, 2000, Polster y Polster, 1985). Confluencia “La confluencia es la
condición de no contacto (no hay frontera del Self) aunque se sigan produciendo otras interacciones
importantes” (Perls, Hefferline y Goddman, 2006, p. 286). Cuando la persona está en un estado
patológico de confluencia no establece límites entre ella y los demás, le es imposible conectarse consigo
misma. Se considera una respuesta poco elaborada, como una respuesta infantil (Castanedo, 2001; Perls,
2008; Perls, Hefferliney Goddman, 2006). Fijación consiste en recordar una experiencia de manera
repetitiva, lo cual implica que la situación continúa afectando y se sigue pensando en ella (Salama, 2006).
Conclusiones En la terapia Gestalt se concibe a la persona, al organismo, como un todo en interacción
consigo mismo, con los demás y con el medio en el cual se desenvuelve. El contacto entre el organismo y
su medio es flexible, permitiendo la asimilación y adaptación de la persona, es nutritivo y facilita el
crecimiento y desarrollo (Castanedo, 2001; Perls, 2008; Perls, Hefferline y Goddman, 2006; Vásquez,
2000). Una persona bien integrada está en condiciones de adaptarse a nuevas situaciones, de identificar
alternativas de respuestas, tiene la capacidad de saber lo que necesita, vive el presente y se acepta como
es, tanto con él mismo como con los demás. La persona es capaz de transitar entre la individualidad y la
interacción con los otros de manera flexible y evita aferrarse a esquemas que no funcionan. Puede
diferenciar claramente entre el yo y la realidad, la persona vive en el presente trayendo a éste sus
experiencias pasadas y sus temores del futuro y los asume en el aquí y ahora. Al no identificar y aceptar
sus necesidades reales y no establecer un contacto adecuado con el ambiente la persona ve interrumpido
su proceso de adaptación y maduración surgiendo la neurosis. La persona se enfrenta al contexto
desempeñando diversos roles lo cual le hace perder energía, desgastarse, desarrollando mecanismos
neuróticos especiales que le ayudan a disminuir la tensión y protegerse de los conflictos. Isabel Stange y
Olga Lecona :Asunción (Paraguay) 11(1):106-117, 2014 ISSN 2218-0559 (CD R), E-ISSN 2220-9026
116 El Ciclo Gestalt se constituye una herramienta valiosa para ser utilizada en el proceso terapéutico,
tanto para que el terapeuta tenga visión clara de dónde se interrumpe el ciclo de energía y se requiere
comenzar el trabajo, como para que el paciente identifique sus propios bloqueos y logre tener conciencia
de ellos, se responsabilice del proceso de cambio que se inicia con el trabajo terapéutico y desarrolle
habilidades para enfrentar de manera saludable las situaciones adversas.
Neurosis en la Gestalt
Fritz Perls
La neurosis en Gestalt
En toda terapia subyace una idea de salud, y es hacia ese lugar donde el terapeuta orienta, de uno u otro
modo, su quehacer y a su paciente. De la misma manera, subyace una idea de enfermedad que, además de
utilidades diagnósticas, implica y determina toda la estructura del proceso terapéutico. Para abordar el
funcionamiento anormal del organismo desde la Gestalt se hace necesario considerar dos puntos
importantes.
• El primero es que los trastornos no son mentales sino del organismo, la división mente y cuerpo en
Gestalt no existe, trastorno es una interferencia con el proceso de formación y destrucción de la gestalt.
Interferencias que distorsionan y desequilibran la tendencia del organismo a la integración y la
autorrealización.
• El otro punto es que estos trastornos del funcionamiento no son categorías fijas, solamente representan
al paciente en referencia a los procesos actuales. De esto, se deduce que en Gestált la anormalidad la
trabajamos en función de la salud.
En cuanto al concepto de salud, la Gestalt la refiere de la forma siguiente: una conducta sana en los seres
humanos debe ser una conducta integral. Cuando se tiene salud se está a tono con todas las capacidades y
con el proceso que hace ser lo que se es. La persona se identifica con todas estas funciones vitales, al
funcionar holísticamente, todo nuestro ser es una parte de nuestra actividad en movimiento.
Tres aspectos fundamentales en el proceso salud – enfermedad en la teoría gestalt:
• Un ritmo de contacto y retirada fluido
• La capacidad de autorregulación organísmica
• El tránsito del apoyo ambiental al auto-apoyo
•
Perls nos habla de cinco capas o estratos, que hay que atravesar para eliminar las barreras de evitación y
desmontar la neurosis:
• La primera capa es la de los clichés, son señales sin significado propias de un encuentro casual, es el ser
superficial que banaliza las relaciones humanas.
• La segunda es la capa donde jugamos y representamos roles, la capa de roles y juegos psicológicos, el
niño bueno, el importante, el matón, la niña encantadora, cualquier rol que queramos representar. Son los
estrato superficiales, sociales,los estratos del “como sí”. Es lo que nos hacemos que somos. Esta capa
sintética es dondehacemos un show de lo que no somos para manipular el entorno. En el trabajo
terapéutico es el encuadre inicial, hablar en primera persona y responsabilizarse.
• Si trabajamos y atravesamos este estrato de jugar roles, vivenciamos la antiexistencia, la nada, la
vaciedad, es el impasse, la sensación de estar atascado y perdido. Este impasse está marcado por una
actitud fóbica: la evitación.Evitamos el sufrimiento de la frustración. Al no atravesar esta capa
permanecemos inmaduros y con la necesidad de manipular el mundo. La nada no existe para nosotros,
está basada en el darse cuenta de la nada, con lo que hay que darse cuenta de algo, luego algo hay
ahí.Encontramos que al aceptar y atravesar esta nada, este vacío, el desierto empieza a florecer. Nada
equivale a real, verdadero.
La nada solo es nada mientras estamos bajo la compulsión de hacer de ella un algo. Una vez que
aceptamos la nada, todo se nos da por añadidura. La nada entonces, se convierte en una pantalla sobre la
que podemos ver todas las cosas, “un fondo” ante el cual surgen libremente todas las figuras. Una vez que
no tenemos que ser creativos, cualquier cosa que hagamos es nuestra creación, una vez que no tenemos
que estar iluminados, nuestra toma de conciencia del momento es iluminación, una vez que dejamos de
estar preocupados de esto o aquello y sentimos una nada con respecto a tales estándares, nos percatamos
de que somos lo que somos. En el trabajo terapéutico hay que sostener el malestar.
• Detrás está la capa de la muerte o implosiva, es la muerte o el temor a la muerte, es el contacto con lo
muerto de dentro de nosotros, aparece como muerte por la parálisis catatónica: nos encogemos, nos
contraemos y comprimimos, en una palabra: implotamos. Una vez que logramos un contacto verdadero
con lo muerto de este estrato implosivo
• Se convierte en una explosión, la capa de la muerte retorna a la vida y esta explosión es el nexo con lo
auténtico de la persona, que es capaz de vivenciar y expresar sus emociones auténticas. Es la resurrección
después de la muerte. Hay cuatro tipos fundamentales de explosiones desde la capa de la muerte:
o 1.La explosión de la pena genuina, se trata del trabajo sobre una pérdida importante o
una muerte que no ha sido asimilada.
o 2.La explosión hacia el orgasmo, en el bloqueo sexual
o 3.La explosión hacia la ira
o 4.La explosión hacia la alegría
La mayor parte de nuestro representar roles está diseñado para controlar justamente estas explosiones, la
capa de la muerte. El temor a la muerte es que si explotamos creemos que ya no podremos sobrevivir (no
nos querrán mas, nos castigarán, nos ignorarán, no nos valorarán), la persona completa es aquella que es
capaz de explotar en las cuatro emociones.
Todas las perturbaciones neuróticas surgen de la incapacidad de la persona para encontrar y mantener el
balance adecuado entre él mismo y el resto del mundo.Tienen en común el hecho de que en la neurosis, el
límite social y ambiental se siente extendiéndose demasiado sobre la persona.El neurótico es el hombre
sobre el que la sociedad actúa con demasiada fuerza. Su neurosis es una maniobra defensiva para
protegerse a sí mismo de la amenaza de ser aplastado por un mundo avasallador. La neurosis es su técnica
más afectiva para mantener su balance y su sentido de auto-regulación en una situación en la que siente
que la suerte no le favorece.
El problema del neurótico no es que no pueda manipular, sino que sus manipulaciones son dirigidas hacia
la preservación y el cultivo de su impedimento, en lugar de estar dirigidas a deshacerse de él.Si logra
aprender cómo dedicar tanta inteligencia y energía al apoyarse en sí mismo como lo pone en hacer que su
ambiente le apoye, entonces tendrá que tener éxito.
Su capacidad para manipular es su mayor logro, su punto fuerte, y su incapacidad para enfrentar su crisis
existencial es su punto flaco. Otra reformulación de nuestra tesis básica acerca de la génesis de la
neurosis: la neurosis surge si coexisten simultáneamente imperativos de índole social y personal que no
pueden ser enfrentados mediante la misma acción. Si tanto la exigencia como la cosa exigida son
aceptables, la gestalt se halla cerrada.
Pero si hay una resistencia y el imperativo se ejecuta de todas maneras, tendremos resentimiento y
neurosis, si por otro lado, el imperativo ha asumido la categoría de ley natural, como en el caso de
“honrarás a tu padre y a tu madre”, y a pesar de todo es rechazado, tendremos criminalidad o tendremos el
neurótico sentimiento de culpa.
Un proceso neurótico que trabajamos en gestalt es la polaridad perro de arriba-perro de abajo, la parte
controladora y la parte controlada, cada una le da un sentido a la otra, obviamente el de arriba el superyó
de Freud, y el de abajo es el reactivo, es el mandón y mandado de Claudio, o amo y esclavo, opresor y
oprimido, uno es autoritario, perfecto, virtuoso y ejemplar, es la norma interiorizada, y el contexto en el
que se mueve, social, es el “tú deberías”, el otro se muestra defensivo y adulador, se justifica y no sume
sus compromisos, posponiéndolos, está relacionado mas con lo emocional, lo organísmico.
Ambos se necesitan y uno intenta controlar al otro, y así lo que hacen es no encarar la realidad, se dejan
controlar por la situación. Es una fractura de la autoregulación con el entorno.El perro de arriba es una
manera de protegernos, como un padre que hemos creado dentro de nosotros, que quiere que mejoremos
inmediatamente con independencia de la situación de la persona, el de abajo responde con
autocomplacencia o sabotaje. Los dos representan dos roles inútiles ante un yo ineficaz y tolerante.
La autoregulación organísmica
Es el antídoto de la neurosis, la restauración de la sabiduríainterna y la buena orientación externa, siempre
Perls nos remite a la autoregulación como solución de la neurosis, ya que entraña una fe en lo
organísmico frente a lo social o intrínseco.El comportamiento humano estaría regulado por el proceso
llamado homeostasis.
La homeostasis es el proceso por medio del cual el organismo satisface sus necesidades y por el cual
mantiene un equilibrio. En el actuar del organismo a cada momento existe algún suceso que puede
perturbar su equilibrio y, de manera simultánea y regulada por el proceso homeostático, una tendencia
contraria surgiría para recuperar ese equilibrio. El metabolismo fisiológico es el ejemplo más claro de la
tendencia innata de cada organismo a lograr un equilibrio. Si, por ejemplo, en el curso de sus actividades
el organismo consume gran parte del agua ingerida aparece la sed. De manera inmediata este organismo
buscaríala forma de restablecer el nivel óptimo de agua en el sistema. En los organismos vivos cuando
hay deficiencias o excesos el sistema orgánico los remedia.
Las deficiencias del organismo humano no son exclusivamente de naturaleza biológica. La cultura o
civilización ha creado en el hombre un cierto número de necesidades adicionales. Cuando este proceso
falla parcialmente, y el organismo mantiene en el tiempo un estado de desequilibrio, se produce la
enfermedad. Cuando el proceso homeostático falla completamente, lo que resulta es la muerte del
organismo.
A pesar que el principio de autorregulación no asegura la satisfacción de las necesidades del organismo,
garantiza que los organismos harán todo lo posible para regularse de acuerdo a sus necesidades y los
recursos del ambiente (tendencia a la actualización)