Algebra
Algebra
Estudiante:
Diego Conigliaro C.I 28.045.589
Profesor:
Firas Kanaan
Introducción
Roma era una pequeña aldea de la región de Lacio en el centro de Italia. Ellos
empezaron a contar los años desde el año 753a.C., su año cero. Pensaban que en ese
año tuvo lugar la fundación de la ciudad. Cuenta la leyenda que Rómulo y Remo
eran hermanos gemelos hijos del dios Marte y descendientes de Eneas (héroe
troyano). Como el gobernante de la región temía que pudieran quitarle el trono,
ordenó que los asesinaran. El hombre que debía hacer el infanticidio no pudo y los
abandono en una cesta en el río Tíber. La corriente del agua los llevó río abajo hasta
los pies de la colina Palatino, donde fueron criados y alimentados por una loba y otros
animales. Cuando crecieron, Rómulo discutió con su hermano y lo mató. A
continuación fundó la ciudad de Roma.
Durante la primera etapa, la Monarquía, la ciudad fue gobernada por reyes de
origen etrusco, un territorio vecino. En este sistema los reyes tomaban todas las
decisiones. Las familias más importantes se reunían en un consejo llamado Senado,
pero no tenían poder, únicamente aconsejaban al rey cuando lo pedía.
Cuentan una leyenda romana que una joven llamada Lucrecia fue violada por el hijo
del rey de Roma. Ella exigió venganza y a continuación suicidó. Este suceso indignó
a los romanos que se rebelaron contra la monarquía y en el año 509 a.C. expulsaron
Tarquino el soberbio, el último rey etrusco. Desde ese momento el poder pasó a
manos del Senado. Así se inicia la etapa de la República.
Con el fin de la monarquía, el Senado pasó a tomar todas las decisiones importantes.
Las instituciones más importantes del republica romana eran:
Un Senado, donde se reunían los romanos más ricos y poderosos para tratar
los temas importantes.
Varios magistrados, equivalentes a los actuales ministros, que ejercían su
poder durante un año. Los magistrados más importantes eran:
o Los cónsules, los más importantes, dirigían el ejército.
o Los pretores, que presidían los tribunales de justicia y gobernaban las
provincias y las ciudades.
o Los censores, que hacían listas de ciudadanos y vigilaban las
costumbres.
o Los ediles que se encargaban de tareas de la ciudad.
Los comicios, asambleas de ciudadanos que votaban las leyes y a los
magistrados.
En la parte más baja de la jerarquía social estaban los esclavos (sin derechos),
luego estaban los ciudadanos libres. Los ciudadanos se dividían en dos grupos: los
plebeyos, la mayoría, y por otro los patricios. Los patricios eran los ricos
propietarios de grandes propiedades agrícolas llamadas latifundios, además
controlaban el poder político. Los patricios se dividían en grandes familias con un
antepasado común llamadas gens. Se consideraban descendientes de los primeros
habitantes de Roma. Los patricios empezaron siendo los únicos que ocupaban cargos
políticos. Los plebeyos eran los trabajadores agrícolas, los artesanos, comerciantes o
sirvientes de los patricios. Con el paso del tiempo se llamó caballeros a los más
poderosos o ricos E las ciudades había dos tipos de casas:
Las domus, viviendas unifamiliares para los ricos patricios en donde vivían
con sus esclavos. Las habitaciones y dependencias se situaban en torno a un
patio central llamado atrium o atrio. Algunas domus se ampliaron y se
convirtieron en palacios.
Las insulas, bloques de pisos de varias alturas para los plebeyos.
En el campo los patricios construían villas desde donde controlaban sus latifundios.
Primero el servicio militar afectaba a todos los ciudadanos con propiedades y era
obligatorio, pero después de algunas derrotas, el cónsul Mario lo reformó y se
convirtió en un ejército permanente con soldados profesionales. El servicio militar
obligatorio era temporal y se reclutaban únicamente a los ciudadanos romanos con
propiedades, porque se consideraba que eran los únicos que tenían motivos para
defender Roma. Cuando se hizo necesario agrandar los ejércitos, se dieron entrada a
los plebeyos sin propiedades y a cambio les pagaba un sueldo, de ahí viene la palabra
soldado. A partir de ese momento el ejército se fue profesionalizando, es decir, en
lugar de reclutar temporalmente a todos los ciudadanos romanos que se licenciaban
cuando acababa la guerra, se formó por soldados a sueldo que seguían en el ejército
de forma permanente.
Los que se alistaban en legión lo hacían para ganar un sueldo que les permitía salir
de la pobreza y por las tierras que se entregaban a los veteranos después de las
guerras. Vivían en campamentos amurallados que construían ellos mismos. Tenían un
plano en forma de cuadrícula, con una vía principal de norte a sur llamada cardo, y
otra de este a oeste llamada decumano. Muchos campamentos se convirtieron en
ciudades.
El ejército se componía de varias legiones bajo el mando de un cónsul. Estaba muy
bien organizado después de las reformas del cónsul Mario. A cada legión dirigía un
general llamado legado que contaba con la ayuda de varios oficiales llamados
tribunos. La integraban cerca de 5.000 soldados de infantería, divididos en grupos de
100 llamados centurias. Además contaba con unas 300 unidades de caballería y tropas
auxiliares de apoyo.
Para cultivar usaban arados de reja tirados por bueyes (con una pieza de hierro para
profundizar más en la tierra), para moler el grano y obtener harina usaban molinos
movidos por animales o por el agua de los ríos. Para conseguir mejores cultivos,
dejaban descansar algunas parcelas (dejándolas en barbecho) y cambiaban el tipo de
cultivo (rotación).
La vida cotidiana en la antigua Roma
Los hombres se vestían con túnicas que se sujetaban con un cinturón. Los soldados
usaban túnicas cortas que no llegaban a la rodilla. Encima se ponían grandes togas de
lana que se enrollaban alrededor del cuerpo. Esta prenda únicamente la podían llevar
los ciudadanos. Las mujeres también se vestían con túnicas, pero más largas y con
más pliegues. Encima se ponían otra túnica llamada stola. Sobre los hombros y la
cabeza se ponían un velo llamado palla. Tanto hombres como mujeres usaban ropa
interior y cuidaban su aspecto. Las mujeres usaban cremas y perfumes y se recogían
el pelo con peinados muy elaborados.
Para iluminarse por la noche usaban lucernas que eran lámparas de aceite hechas de
terracota (tierra cocida) y velas hechas con grasa animal.
Los romanos comían pan, gachas de cereales, verduras, legumbres, leche, queso,
huevos, aceitunas y vino. Si vivían en la costa además consumían pescado. La carne
era cara, por lo que los plebeyos lo consumían en pocas ocasiones. En cambio los
patricios organizaban banquetes en los que se servía carne de ganado, de caza y
garum (salsa de pescado). La elaboración de comidas se hizo cada vez más variada y
apareció la figura del cocinero. Comían con las manos y lo hacían en su casa o en la
calle, ya que existían numerosas tiendas de comida. Después podían ir a hacer sus
deposiciones a los váteres públicos.
Las principales aficiones de los romanos eran las carreras de carros en el circo, los
espectáculos en anfiteatros, cómo el Coliseo, el teatro, y charlar en las termas o baños
públicos.
La religión romana oficial que se realizaba en los templos, el culto público, provenía
de la griega, únicamente cambiaron el nombre de los dioses. Por otra parte, los
romanos en sus casas practicaban otro tipo de religión, el culto doméstico, que
consistía en adorar a los antepasados y a los espíritus protectores del hogar y la
familia. En Roma no había oráculos, pero sí augures que predecían el futuro
interpretando el vuelo de las aves.
La mujer en Roma estaba discriminada. Era una sociedad patriarcal, es decir, los
hombres ejercían el control sobre el resto de la familia y sus posesiones y las mujeres
debían acatar las decisiones de su padre o su marido. Se alababa la figura de la mujer
fiel a su esposo, como:
Boudica (siglo I), líder militar de las tribus británicas que se rebelaron contra
Roma, acabó suicidándose cuando fue derrotada.
La reina Zenobia de Palmira (siglo III) llamada “La reina guerrera” por
dirigir a su ejército en persona. Se sublevó contra el imperio romano y le
conquistó muchas provincias romanas en oriente (en Anatolia, Palestina y
Egipto). Finalmente fue derrotada.
En la etapa final del Imperio, destaca la figura de Hipatia de Alejandría (siglo
IV), filosofa, maestra, matemática, y astrónoma. Primera mujer científica de
la historia. No se casó para mantener su independencia.
Esquema del profesor Jaime Castillo
El Alto Imperio
En el año 44 a.C. Julio Cesar fue asesinado y se inició una nueva guerra civil entre
los asesinos de Cesar y los seguidores de Cesar. Estos últimos salen vencedores. Pero
después se enfrentan entre ellos, por un lado Octavio, el hijo adoptivo de Cesar y por
otro su antiguo aliado Marco Antonio y a la reina Cleopatra. Tras su derrota, Roma
se anexionó Egipto. En el año 27 a.C. el Senado otorga a Octavio el título de
Augusto y de Emperador (jefe de todos los ejércitos) , iniciándose así una nueva
etapa: el Imperio.
En ese momento Roma ya controla todo el Mediterráneo oriental por lo que todos los
territorios que rodean al mar quedaban unificados. Octavio organizó el territorio
imperial. Lo dividió en provincias, algunas dirigidas por el Senado (provincias
senatoriales) otras dirigidas por el emperador (provincias imperiales con legiones).
Para controlar el territorio fundó numerosas ciudades y para favorecer las
comunicaciones las unió con calzadas o vías romanas y creó un servicio de correos.
La riqueza obtenida la usó para embellecer Roma con nuevas construcciones, como
dijo él "encontré una ciudad de ladrillo y dejé una de mármol" Además impulsó la
construcción.
Mapa CC de R. Laguna .
En el siglo III Roma sufrió una profunda crisis política y económica. Los dos
siglos siguientes se corresponden con un periodo llamado el Bajo Imperio. Aunque
habrá momentos de recuperación, la tendencia general será negativa. El origen de la
crisis es la llegada de oleadas de pueblos invasores desde el norte y desde Asia
central (germanos, hunos, godos, etc.) los romanos llamaban a todos ellos bárbaros.
Se tuvieron que fortificar las fronteras o limes con murallas y aumentó el
reclutamiento de soldados. Esto tuvo consecuencias:
Los militares incrementaron su influencia y se multiplicaron las guerras
civiles.
Aumentaron de impuestos para mantener a los ejércitos, lo que llevó a
muchos a abandonar las ciudades para evitar a los recaudadores y se
convirtieron en pequeños campesinos. La sociedad pasó de ser urbana (de la
ciudad) a ser una sociedad rural (del campo)
Falta de trabajadores esclavos, debido al fin de las conquistas y porque
muchos compraban la libertad (se convertían en libertos), así que faltaban
hombres para trabajar en los latifundios de los terratenientes. Para reactivar la
agricultura, se creó la figura del colono, agricultores semilibres que pagaban
una renta (alquiler) por la tierra, pero no podían abandonarla.
Revueltas sociales de los bagaudas que asolaron Galia e Hispania. Los
bagaudas eran antiguos soldados, campesinos, colonos o esclavos que se
sublevaron contra los terratenientes y saqueaban sus propiedades, tanto de
nobles como de obispos (fuente). Las revueltas de los bagaudas empezaron
en el siglo III y continuaron produciéndose hasta el siglo VIII.
Epidemias, de gripe o viruela: como la peste Antonina (160-190) que fue la
primera gran epidemia de la historia. También se llama plaga de Galeno,
porque la estudio y sentó las bases de la futura práctica médica. Acabó con
1/10 parte de la población imperial y costó la vida al emperador Marco
Aurelio. O la peste de Cipriano (250-270), obispo de Cartago que creyó ver
la llegada del fin del mundo.
Enfrentamientos religiosos entre politeístas y cristianos, la nueva religión
que había surgido en el siglo II. También hay enfrentamientos entre cristianos
de diferentes corrientes.
Para aumentar la recaudación y el reclutamiento, en 212 se concedió la ciudadanía
romana a todos los habitantes del imperio (el edicto de Caracalla). Con el tiempo,
los plebeyos más ricos o , conocidos como nobleza del dinero, se igualaron en
derechos a los patricios, conocidos como nobleza de sangre, formando un grupo
social común llamado nobleza.
Fuente: INTEF/ Ilustrador: José Alberto Bermúdez
Mapa de CC R. Laguna .
Para gestionar mejor los territorios y enfrentarse más eficazmente a las invasiones,
Diocleciano dividió el Imperio en cuatro zonas con cuatro gobernantes distintos
(tetrarquía). Desde ese momento la ciudad de Roma pierde protagonismo, siendo
sustituida como capital de la zona occidental por Milán. Diocleciano intentó unificar
las creencias de todos los romanos en torno al politeísmo y los cultos tradicionales
romanos. Como los cristianos se negaron, se les persiguió más duramente. Fue la
llamada "gran persecución"
Años después, en el año 380 Teodosio, prohíbe el resto de religiones con el edicto de
Tesalónica. Con la oficialidad del cristianismo, el emperador pasó a controlar a la
Iglesia (conjunto de cristianos jerarquizados). Comenzó la persecución contra los
paganos. En Alejandría la secta cristiana de los parabolanos destruyó el espectacular
templo de Serapis en el 392 d.C, lo que quedaba de la gran biblioteca y en 415
asesinaron la matemática, filósofa y astrónoma Hipatia.
Cúpulas
Ladrillo romano
Los romanos hicieron ladrillos de arcilla cocida desde aproximadamente el comienzo
del Imperio, reemplazando los ladrillos de barro secados al sol. El ladrillo romano era
casi invariablemente de una altura menor que el ladrillo moderno, pero se hizo en una
variedad de diferentes formas y tamaños. Las formas incluían cuadrados,
rectangulares, triangulares y redondos, y los ladrillos más grandes encontrados
medían más de tres pies de longitud. Los ladrillos romanos antiguos tenían un tamaño
general de 1½ pies romanos por 1 pie romano, pero existían variaciones comunes de
hasta 15 pulgadas. Otros tamaños de ladrillo en la antigua Roma incluían 24 «x 12» x
4 «y 15» x 8 «x 10». Los antiguos ladrillos romanos encontrados en Francia medían 8
«x 8» x 3 «.La Basílica de Constantino en Trier está construida con ladrillos romanos
de 15» cuadrados por 1½ «de espesor. A menudo hay poca diferencia obvia
(particularmente cuando solo sobreviven fragmentos) entre ladrillos romanos
utilizado para muros por un lado, y baldosas utilizadas para techos o pisos por el otro,
por lo que los arqueólogos a veces prefieren emplear el término genérico de material
cerámico de construcción (o CBM).
Los romanos perfeccionaron la fabricación de ladrillos durante el primer siglo de su
imperio y lo utilizaron de forma ubicua, tanto en la construcción pública como
privada. Los romanos llevaron sus habilidades de fabricación de ladrillos a todos
lados, introduciendo la artesanía en las poblaciones locales. Las legiones romanas,
que operaban sus propios hornos, introdujeron ladrillos en muchas partes del imperio;
los ladrillos a menudo se sellan con la marca de la legión que supervisó su
producción. El uso de ladrillos en el sur y oeste de Alemania, por ejemplo, se remonta
a las tradiciones ya descritas por el arquitecto romano Vitruvio. En las Islas
Británicas, la introducción del ladrillo romano por los antiguos romanos fue seguida
por una brecha de 600-700 años en la producción de ladrillos.
Hormigón romano
El hormigón suplantó rápidamente al ladrillo como el principal material de
construcción, y pronto siguieron edificios más atrevidos, con grandes pilares que
sostenían anchos arcos y cúpulas en lugar de densas líneas de columnas que
suspendían arquitrabes planas. La libertad del hormigón también inspiró la pantalla
de la columnata, una fila de columnas puramente decorativas frente a un muro de
carga. En una arquitectura de menor escala, la resistencia del concreto liberó el plano
de piso de celdas rectangulares a un ambiente de flujo libre. La mayoría de estos
desarrollos son descritos por Vitruvio, escribiendo en el siglo I dC en su obra De
Architectura.
Aunque el concreto se había utilizado a menor escala en Mesopotamia, los arquitectos
romanos perfeccionaron el concreto romano y lo utilizaron en edificios donde podría
sostenerse por sí mismo y soportar una gran cantidad de peso. El primer uso del
concreto por los romanos fue en la ciudad de Cosa en algún momento después del
273 aC. El antiguo hormigón romano era una mezcla de mortero de cal, agregado,
puzolana, agua y piedras, y era más resistente que los hormigones previamente
utilizados. Los antiguos constructores colocaron estos ingredientes en marcos de
madera donde se endurecieron y se unieron a un revestimiento de piedras o (más
frecuentemente) ladrillos. Los agregados utilizados a menudo eran mucho más
grandes que en el hormigón moderno, lo que equivale a escombros.
Cuando se quitó el marco, la nueva pared era muy fuerte, con una superficie rugosa
de ladrillos o piedras. Esta superficie podría alisarse y revestirse con un atractivo
estuco o paneles finos de mármol u otras piedras de colores llamadas revestimiento.
La construcción de concreto demostró ser más flexible y menos costosa que la
construcción de edificios de piedra sólida. Los materiales estaban disponibles y no
eran difíciles de transportar. Los marcos de madera se pueden usar más de una vez, lo
que permite a los constructores trabajar de manera rápida y eficiente. El concreto es
posiblemente la contribución romana más relevante para la arquitectura moderna.
Diseño de la ciudad
Los antiguos romanos empleaban estructuras ortogonales regulares sobre las que
moldearon sus colonias. Probablemente se inspiraron en ejemplos griegos y
helénicos, así como en ciudades planificadas regularmente que fueron construidas por
los etruscos en Italia. (ver Marzabotto)
Los romanos utilizaron un esquema consolidado de planificación urbana, desarrollado
para la defensa militar y la conveniencia civil. El plan básico consistía en un foro
central con servicios de la ciudad, rodeado de una cuadrícula compacta y rectilínea de
calles, y envuelto en una pared para la defensa. Para reducir los tiempos de viaje, dos
calles diagonales cruzaron la cuadrícula, pasando por el cuadrado central. Por lo
general, un río fluía a través de la ciudad, proporcionando agua, transporte y
eliminación de aguas residuales. Cientos de ciudades y pueblos fueron construidos
por los romanos en todo su imperio. Muchas ciudades europeas, como Turín,
conservan los restos de estos esquemas, que muestran la forma muy lógica en que los
romanos diseñaron sus ciudades. Tendrían las calles en ángulo recto, en forma de una
cuadrícula. Todos los caminos tenían el mismo ancho y largo, excepto dos, que eran
ligeramente más anchos que los demás. Uno de ellos corría de este a oeste, el otro, de
norte a sur, y se cruzaban en el medio para formar el centro de la cuadrícula. Todos
los caminos estaban hechos con piedras de bandera cuidadosamente instaladas y
rellenos con piedras y guijarros más pequeños y compactos. Los puentes fueron
construidos donde sea necesario. Cada cuadrado marcado por cuatro caminos se
llamaba ínsula, el equivalente romano de una manzana moderna.
Cada ínsula era de 80 yardas (73 m) cuadrados, con la tierra dentro de ella dividida. A
medida que la ciudad se desarrollaba, cada ínsula se llenaría eventualmente con
edificios de varias formas y tamaños y se cruzaría con caminos y callejuelas. La
mayoría de las insulae fueron entregadas a los primeros colonos de una ciudad
romana, pero cada persona tenía que pagar para construir su propia casa.
La ciudad estaba rodeada por una pared para protegerla de los invasores y para
marcar los límites de la ciudad. Las áreas fuera de los límites de la ciudad se dejaron
abiertas como tierras de cultivo. Al final de cada carretera principal había una gran
entrada con atalayas. Un rastrillo cubría la abertura cuando la ciudad estaba bajo
asedio, y se construyeron torres de vigilancia adicionales a lo largo de las murallas de
la ciudad. Un acueducto fue construido fuera de las murallas de la ciudad.
El desarrollo de la urbanización griega y romana es relativamente conocido, ya que
hay relativamente muchas fuentes escritas, y se ha prestado mucha atención al tema,
ya que los romanos y los griegos son generalmente considerados como los
antepasados principales de la cultura occidental moderna. Sin embargo, no debe
olvidarse que los etruscos tenían muchas ciudades importantes y también había otras
culturas con asentamientos más o menos urbanos en Europa, principalmente de
origen celta.