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El documento resume la historia de la República Romana desde la caída de la monarquía en el 509 a.C. hasta la dictadura de Julio César en el siglo I a.C. Detalla las instituciones de la república como el Senado y los magistrados. Explica las tensiones entre patricios y plebeyos y las rebeliones de esclavos y ciudades itálicas. Finalmente, describe cómo las guerras civiles llevaron al establecimiento de la dictadura de César y el fin de la república

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El documento resume la historia de la República Romana desde la caída de la monarquía en el 509 a.C. hasta la dictadura de Julio César en el siglo I a.C. Detalla las instituciones de la república como el Senado y los magistrados. Explica las tensiones entre patricios y plebeyos y las rebeliones de esclavos y ciudades itálicas. Finalmente, describe cómo las guerras civiles llevaron al establecimiento de la dictadura de César y el fin de la república

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República Bolivariana de Venezuela

Instituto Universitario Politécnico “Santiago Mariño” - Extensión Maracay


Catedra: Historia de la Arquitectura
Escuela: Arquitectura

Estudiante:
Diego Conigliaro C.I 28.045.589
Profesor:
Firas Kanaan
Introducción

La civilización romana es la continuación de la griega en muchos aspectos, por eso


ambas forman la llamada Antigüedad clásica que termina con la crisis del siglo III
d.C. A partir de ese momento comienza el período llamado la Antigüedad tardía que
incluye la parte final del Imperio romano y la parte inicial de la Edad Media hasta el
siglo VIII.

Roma era una pequeña aldea de la región de Lacio en el centro de Italia. Ellos
empezaron a contar los años desde el año 753a.C., su año cero. Pensaban que en ese
año tuvo lugar la fundación de la ciudad. Cuenta la leyenda que Rómulo y Remo
eran hermanos gemelos hijos del dios Marte y descendientes de Eneas (héroe
troyano). Como el gobernante de la región temía que pudieran quitarle el trono,
ordenó que los asesinaran. El hombre que debía hacer el infanticidio no pudo y los
abandono en una cesta en el río Tíber. La corriente del agua los llevó río abajo hasta
los pies de la colina Palatino, donde fueron criados y alimentados por una loba y otros
animales. Cuando crecieron, Rómulo discutió con su hermano y lo mató. A
continuación fundó la ciudad de Roma.
Durante la primera etapa, la Monarquía, la ciudad fue gobernada por reyes de
origen etrusco, un territorio vecino. En este sistema los reyes tomaban todas las
decisiones. Las familias más importantes se reunían en un consejo llamado Senado,
pero no tenían poder, únicamente aconsejaban al rey cuando lo pedía.

Cuentan una leyenda romana que una joven llamada Lucrecia fue violada por el hijo
del rey de Roma. Ella exigió venganza y a continuación suicidó. Este suceso indignó
a los romanos que se rebelaron contra la monarquía y en el año 509 a.C. expulsaron
Tarquino el soberbio, el último rey etrusco. Desde ese momento el poder pasó a
manos del Senado. Así se inicia la etapa de la República.
Con el fin de la monarquía, el Senado pasó a tomar todas las decisiones importantes.
Las instituciones más importantes del republica romana eran:
 Un Senado, donde se reunían los romanos más ricos y poderosos para tratar
los temas importantes.
 Varios magistrados, equivalentes a los actuales ministros, que ejercían su
poder durante un año. Los magistrados más importantes eran:
o Los cónsules, los más importantes, dirigían el ejército.
o Los pretores, que presidían los tribunales de justicia y gobernaban las
provincias y las ciudades.
o Los censores, que hacían listas de ciudadanos y vigilaban las
costumbres.
o Los ediles que se encargaban de tareas de la ciudad.
 Los comicios, asambleas de ciudadanos que votaban las leyes y a los
magistrados.

Grupos sociales y conflictos sociales:

En la parte más baja de la jerarquía social estaban los esclavos (sin derechos),
luego estaban los ciudadanos libres. Los ciudadanos se dividían en dos grupos: los
plebeyos, la mayoría, y por otro los patricios. Los patricios eran los ricos
propietarios de grandes propiedades agrícolas llamadas latifundios, además
controlaban el poder político. Los patricios se dividían en grandes familias con un
antepasado común llamadas gens. Se consideraban descendientes de los primeros
habitantes de Roma. Los patricios empezaron siendo los únicos que ocupaban cargos
políticos. Los plebeyos eran los trabajadores agrícolas, los artesanos, comerciantes o
sirvientes de los patricios. Con el paso del tiempo se llamó caballeros a los más
poderosos o ricos E las ciudades había dos tipos de casas:
 Las domus, viviendas unifamiliares para los ricos patricios en donde vivían
con sus esclavos. Las habitaciones y dependencias se situaban en torno a un
patio central llamado atrium o atrio. Algunas domus se ampliaron y se
convirtieron en palacios.
 Las insulas, bloques de pisos de varias alturas para los plebeyos.
En el campo los patricios construían villas desde donde controlaban sus latifundios.

La expansión territorial de Roma enriqueció mucho a los patricios que se quedaron


con las tierras y con los prisioneros convertidos en sus esclavos. Los esclavos se
usaron para trabajar en plantaciones agrícolas llamadas latifundios, por lo que
aumentó mucho la producción agrícola. Como se vendían más productos agrícolas,
los precios bajaron y eso arruinó a los campesinos libres romanos, que con la
bajada de precios no podían ganar lo suficiente para subsistir. Por lo tanto, las
conquistas romanas empobrecieron a la mayor parte de los romanos, ya que se
dedicaban a la agricultura. Cuando aumenta la diferencia entre los ricos y los pobres,
decimos que aumentan las desigualdades sociales. Esto llenó de indignación a gran
parte de los romanos y comenzaron las sublevaciones violentas a partir del siglo a.c.
Fuente: INTEF/ Ilustrador: José Alberto Bermúdez

 Rebeliones de esclavos, cuyo número iba aumentando al tiempo que lo


hacían las conquistas. La más importante fue la de Espartaco (del 73 al 71
a.C.). Harto de los abusos de su dueño se sublevó contra él. Después fue
liberando a otros esclavos y formó un poderoso ejército que empezó ganando
a los romanos. Finalmente fue derrotado por el pretor Craso, lo que le valió
para ascender a cónsul. La esclavitud era muy importante en la economía
romana, así que todas las sublevaciones fueron reprimidas duramente.

Esquema del profesor Jaime Castillo

 Rebeliones de plebeyos contra los patricios, que monopolizaban el poder


político y económico. El resultado de estas luchas fue que los plebeyos
aumentaron sus derechos políticos. Se les permitió entrar en las instituciones
hasta entonces reservadas para los patricios. Para ellos se creó una nueva
magistratura: el Tribuno de la Plebe. Con la ley de las doces tablas se
expusieron por escrito y en público las leyes, de esta forma se evitaban los
abusos de los patricios. Una vez alcanzados los derechos políticos, los
plebeyos también querían un reparto más justo de la riqueza, pero en esto
tuvieron peores resultados. En el siglo II a.C., los hermanos Graco (tribunos
de la plebe) intentaron repartir tierras entre los plebeyos y los soldados
licenciados, pero los patricios se opusieron violentamente y los hermanos
Graco fueron asesinados. La solución alternativa que aceptaron los patricios
para acabar con el hambre sin repartir las tierras fue el reparto de trigo o
alimento gratuitamente: la annona. Además los patricios pagaban espectáculos
públicos como carreras de cuadrigas o gladiadores que eran muy populares
entre los plebeyos. A esta forma de actuar, es decir, a repartir alimento y
organizar espectáculos para tener contentos a los plebeyos y evitar las
sublevaciones, se le llamó panem et circenses o pan y circo.

 Rebeliones de las ciudades italianas a cuyos habitantes no se les había


concedido los mismos derechos que a los habitantes de Roma, llamadas
guerras sociales. El resultado de estas luchas fue la derrota militar de los
sublevados, pero los derechos de los romanos se fueron extendiendo para
evitar que se repitan estos conflictos.

Fuente: INTEF/ Ilustrador: José Alberto Bermúdez

 Guerras civiles. Los patricios se dividieron en dos facciones: los populares


que apoyaban las reivindicaciones de plebeyos e italianos y los optimates que
querían que los patricios (los más ricos y poderosos) conservaran el poder en
solitario. Estalló la guerra civil entre ambos bandos y los optimates dirigidos
por Sila ganaron a los populares dirigidos por Mario. Después los populares
volvieron a recuperar el poder con Julo Cesar.
También durante ese siglo Roma ocupó Macedonia (tras las Guerras
Macedónicas), Grecia (tras la destrucción de Corinto en el 146 a.C.) y noroeste de
África (tras las la conquista del reino de Numidia por el cónsul Mario).

La incapacidad de la república de resolver los problemas sociales, hizo que


aumentara la importancia del ejército. Los generales acabaron usando sus ejércitos
para servir sus intereses, y estallaron numerosas guerras civiles. Craso (vencedor de
Espartaco), Pompeyo (optimate) y Julio Cesar (popular) llegaron a un acuerdo para
repartirse el poder llamado triunvirato. Pompeyo conquistó los reinos asiáticos desde
Asia Menor hasta Judea, y Julio Cesar conquistó la Galia (la actual Francia) del 57 al
51 a.C. Para ello tuvo que vencer a Vercingétorix en la batalla de Alesia (52 a.C.).
Después se enfrentó al Senado (en manos de los optimates) y con el apoyo de los
plebeyos instauró una dictadura.
El ejército romano:

Primero el servicio militar afectaba a todos los ciudadanos con propiedades y era
obligatorio, pero después de algunas derrotas, el cónsul Mario lo reformó y se
convirtió en un ejército permanente con soldados profesionales. El servicio militar
obligatorio era temporal y se reclutaban únicamente a los ciudadanos romanos con
propiedades, porque se consideraba que eran los únicos que tenían motivos para
defender Roma. Cuando se hizo necesario agrandar los ejércitos, se dieron entrada a
los plebeyos sin propiedades y a cambio les pagaba un sueldo, de ahí viene la palabra
soldado. A partir de ese momento el ejército se fue profesionalizando, es decir, en
lugar de reclutar temporalmente a todos los ciudadanos romanos que se licenciaban
cuando acababa la guerra, se formó por soldados a sueldo que seguían en el ejército
de forma permanente.
Los que se alistaban en legión lo hacían para ganar un sueldo que les permitía salir
de la pobreza y por las tierras que se entregaban a los veteranos después de las
guerras. Vivían en campamentos amurallados que construían ellos mismos. Tenían un
plano en forma de cuadrícula, con una vía principal de norte a sur llamada cardo, y
otra de este a oeste llamada decumano. Muchos campamentos se convirtieron en
ciudades.
El ejército se componía de varias legiones bajo el mando de un cónsul. Estaba muy
bien organizado después de las reformas del cónsul Mario. A cada legión dirigía un
general llamado legado que contaba con la ayuda de varios oficiales llamados
tribunos. La integraban cerca de 5.000 soldados de infantería, divididos en grupos de
100 llamados centurias. Además contaba con unas 300 unidades de caballería y tropas
auxiliares de apoyo.

En combate atacaban en formación cerrada llamada de tortuga, que les permitía


protegerse de las flechas enemigas. Además usaban máquinas de guerra para lanzar
proyectiles (como la ballesta o la catapulta) y para asediar una fortaleza (como
arietes o torres de asalto). La economía durante la República y la primera parte
del Imperio

La expansión territorial favoreció la expansión del comercio y de la vida en la


ciudad. Durante el siglo I y II predominó la paz por eso se habló de pax romana. Se
construyeron numerosas ciudades que se comunicaban entre sí con vías o calzadas
romanas, puentes y puertos. Se generalizó el uso de monedas, que se fabricaban en
talleres llamados cecas. Además de las cecas, las ciudades contaban con talleres
artesanos para multitud de cometidos. Los plebeyos trabajaban sus propias tierras,
como comerciantes o para los patricios. Los esclavos trabajaban en los latifundios de
los patricios. Los latifundios eran grandes explotaciones agrícolas dirigidas desde una
villa (casa de campo de los patricios) . Como el latifundio trabajado por esclavos era
el centro de la economía romana, podemos hablar de un sistema esclavista.

Para cultivar usaban arados de reja tirados por bueyes (con una pieza de hierro para
profundizar más en la tierra), para moler el grano y obtener harina usaban molinos
movidos por animales o por el agua de los ríos. Para conseguir mejores cultivos,
dejaban descansar algunas parcelas (dejándolas en barbecho) y cambiaban el tipo de
cultivo (rotación).
La vida cotidiana en la antigua Roma

Los hombres se vestían con túnicas que se sujetaban con un cinturón. Los soldados
usaban túnicas cortas que no llegaban a la rodilla. Encima se ponían grandes togas de
lana que se enrollaban alrededor del cuerpo. Esta prenda únicamente la podían llevar
los ciudadanos. Las mujeres también se vestían con túnicas, pero más largas y con
más pliegues. Encima se ponían otra túnica llamada stola. Sobre los hombros y la
cabeza se ponían un velo llamado palla. Tanto hombres como mujeres usaban ropa
interior y cuidaban su aspecto. Las mujeres usaban cremas y perfumes y se recogían
el pelo con peinados muy elaborados.

Para iluminarse por la noche usaban lucernas que eran lámparas de aceite hechas de
terracota (tierra cocida) y velas hechas con grasa animal.

Los romanos comían pan, gachas de cereales, verduras, legumbres, leche, queso,
huevos, aceitunas y vino. Si vivían en la costa además consumían pescado. La carne
era cara, por lo que los plebeyos lo consumían en pocas ocasiones. En cambio los
patricios organizaban banquetes en los que se servía carne de ganado, de caza y
garum (salsa de pescado). La elaboración de comidas se hizo cada vez más variada y
apareció la figura del cocinero. Comían con las manos y lo hacían en su casa o en la
calle, ya que existían numerosas tiendas de comida. Después podían ir a hacer sus
deposiciones a los váteres públicos.
Las principales aficiones de los romanos eran las carreras de carros en el circo, los
espectáculos en anfiteatros, cómo el Coliseo, el teatro, y charlar en las termas o baños
públicos.

La religión romana oficial que se realizaba en los templos, el culto público, provenía
de la griega, únicamente cambiaron el nombre de los dioses. Por otra parte, los
romanos en sus casas practicaban otro tipo de religión, el culto doméstico, que
consistía en adorar a los antepasados y a los espíritus protectores del hogar y la
familia. En Roma no había oráculos, pero sí augures que predecían el futuro
interpretando el vuelo de las aves.

Fuente: INTEF/ Ilustrador: José Alberto Bermúdez

Las mujeres en la antigua Roma:

La mujer en Roma estaba discriminada. Era una sociedad patriarcal, es decir, los
hombres ejercían el control sobre el resto de la familia y sus posesiones y las mujeres
debían acatar las decisiones de su padre o su marido. Se alababa la figura de la mujer
fiel a su esposo, como:

 Octavia, hermana de Octavio, que fue fiel a Marco Antonio a pesar de la


infidelidad de su marido y que luego cuidó a los hijos que tuvo él con su
amante.
 Livia, mujer de Octavio, modelo de esposa ideal por lo que tras su muerte se
la divinizó.
Esta situación de discriminación se manifestaba en todos los ámbitos:

 En la religión: las diosas tenían un papel secundario y relacionado con el


matrimonio y la fertilidad. Los dioses tenían un papel principal y relacionado
con la fuerza.
 En el arte: la mujer normalmente se representaban vestida y el hombre
semidesnudo, al considerar más bello el cuerpo masculino.
A pesar de ello, hubo algunas patricias que alcanzaron gran protagonismo y actuaron
por su cuenta sin la tutela masculina, como por ejemplo:

 Agripina la mayor, nieta de Octavio, madre de Calígula, Agripina la menor y


abuela de Nerón, famosa por enfrentarse al emperador Tiberio acusándole del
asesinato de su marido Germánico. Desterrada, se suicidó dejando de comer.
 Mesalina, mujer del emperador Claudio al que manejaba a su antojo, fue
famosa por su belleza y sus continuas infidelidades.
Otras mujeres que eran no romanas, pasaron a la historia en esta época, como:

 Boudica (siglo I), líder militar de las tribus británicas que se rebelaron contra
Roma, acabó suicidándose cuando fue derrotada.
 La reina Zenobia de Palmira (siglo III) llamada “La reina guerrera” por
dirigir a su ejército en persona. Se sublevó contra el imperio romano y le
conquistó muchas provincias romanas en oriente (en Anatolia, Palestina y
Egipto). Finalmente fue derrotada.
 En la etapa final del Imperio, destaca la figura de Hipatia de Alejandría (siglo
IV), filosofa, maestra, matemática, y astrónoma. Primera mujer científica de
la historia. No se casó para mantener su independencia.
Esquema del profesor Jaime Castillo
El Alto Imperio
En el año 44 a.C. Julio Cesar fue asesinado y se inició una nueva guerra civil entre
los asesinos de Cesar y los seguidores de Cesar. Estos últimos salen vencedores. Pero
después se enfrentan entre ellos, por un lado Octavio, el hijo adoptivo de Cesar y por
otro su antiguo aliado Marco Antonio y a la reina Cleopatra. Tras su derrota, Roma
se anexionó Egipto. En el año 27 a.C. el Senado otorga a Octavio el título de
Augusto y de Emperador (jefe de todos los ejércitos) , iniciándose así una nueva
etapa: el Imperio.

En ese momento Roma ya controla todo el Mediterráneo oriental por lo que todos los
territorios que rodean al mar quedaban unificados. Octavio organizó el territorio
imperial. Lo dividió en provincias, algunas dirigidas por el Senado (provincias
senatoriales) otras dirigidas por el emperador (provincias imperiales con legiones).
Para controlar el territorio fundó numerosas ciudades y para favorecer las
comunicaciones las unió con calzadas o vías romanas y creó un servicio de correos.
La riqueza obtenida la usó para embellecer Roma con nuevas construcciones, como
dijo él "encontré una ciudad de ladrillo y dejé una de mármol" Además impulsó la
construcción.

Mapa CC de R. Laguna .

En este nuevo sistema, el imperial, el emperador gobernaba en solitario. Nombraba a


los cargos importantes, hacia las leyes mediante documentos llamados edictos y
contaba con una guardia personal que le protegía llamada guardia pretoriana. Su
poder era tan grande, que llegaron a autoproclamarse dioses, y exigieron que se les
rindiera culto. Incluso se divinizaron las esposas de los emperadores, como Livia
Drusila, mujer de Octavio, que se convirtió en el arquetipo de esposa perfecta.
Fueron famosos los emperadores, Tiberio, Calígula (por sus atrocidades), Claudio
(conquistó Britania y Mauritania) Nerón, Tito (reconquistó Jerusalén y destruyó su
templo, construyó el Coliseo, y gestionó la erupción del Vesubio y la destrucción de
Pompeya) Trajano (de origen Hispano, conquistó Dacia) Adriano (construyó el
Panteón) o Marco Aurelio (el emperador filósofo).

Fuente: INTEF/ Ilustrador: José Alberto Bermúdez


Cuando un magistrado o un emperador vencían en una guerra importante, el senado
romano le concedía el derecho de ser recibido en Roma con una ceremonia llamada
triunfo. El líder victorioso entraba a Roma encima de su carro con una corona de
laurel. Detrás de él desfilaba su ejército, los prisioneros y el botín. Los ciudadanos
romanos le aclamaban y le lanzaban flores. Pasaba bajo un arco de triunfo y
terminaba en el templo de Júpiter, en la colina del Capitolio. Después había un
banquete y espectáculos en el Coliseo.
La crisis del siglo III y el Bajo Imperio

En el siglo III Roma sufrió una profunda crisis política y económica. Los dos
siglos siguientes se corresponden con un periodo llamado el Bajo Imperio. Aunque
habrá momentos de recuperación, la tendencia general será negativa. El origen de la
crisis es la llegada de oleadas de pueblos invasores desde el norte y desde Asia
central (germanos, hunos, godos, etc.) los romanos llamaban a todos ellos bárbaros.
Se tuvieron que fortificar las fronteras o limes con murallas y aumentó el
reclutamiento de soldados. Esto tuvo consecuencias:
 Los militares incrementaron su influencia y se multiplicaron las guerras
civiles.
 Aumentaron de impuestos para mantener a los ejércitos, lo que llevó a
muchos a abandonar las ciudades para evitar a los recaudadores y se
convirtieron en pequeños campesinos. La sociedad pasó de ser urbana (de la
ciudad) a ser una sociedad rural (del campo)
 Falta de trabajadores esclavos, debido al fin de las conquistas y porque
muchos compraban la libertad (se convertían en libertos), así que faltaban
hombres para trabajar en los latifundios de los terratenientes. Para reactivar la
agricultura, se creó la figura del colono, agricultores semilibres que pagaban
una renta (alquiler) por la tierra, pero no podían abandonarla.
 Revueltas sociales de los bagaudas que asolaron Galia e Hispania. Los
bagaudas eran antiguos soldados, campesinos, colonos o esclavos que se
sublevaron contra los terratenientes y saqueaban sus propiedades, tanto de
nobles como de obispos (fuente). Las revueltas de los bagaudas empezaron
en el siglo III y continuaron produciéndose hasta el siglo VIII.
 Epidemias, de gripe o viruela: como la peste Antonina (160-190) que fue la
primera gran epidemia de la historia. También se llama plaga de Galeno,
porque la estudio y sentó las bases de la futura práctica médica. Acabó con
1/10 parte de la población imperial y costó la vida al emperador Marco
Aurelio. O la peste de Cipriano (250-270), obispo de Cartago que creyó ver
la llegada del fin del mundo.
 Enfrentamientos religiosos entre politeístas y cristianos, la nueva religión
que había surgido en el siglo II. También hay enfrentamientos entre cristianos
de diferentes corrientes.
Para aumentar la recaudación y el reclutamiento, en 212 se concedió la ciudadanía
romana a todos los habitantes del imperio (el edicto de Caracalla). Con el tiempo,
los plebeyos más ricos o , conocidos como nobleza del dinero, se igualaron en
derechos a los patricios, conocidos como nobleza de sangre, formando un grupo
social común llamado nobleza.
Fuente: INTEF/ Ilustrador: José Alberto Bermúdez
Mapa de CC R. Laguna .
Para gestionar mejor los territorios y enfrentarse más eficazmente a las invasiones,
Diocleciano dividió el Imperio en cuatro zonas con cuatro gobernantes distintos
(tetrarquía). Desde ese momento la ciudad de Roma pierde protagonismo, siendo
sustituida como capital de la zona occidental por Milán. Diocleciano intentó unificar
las creencias de todos los romanos en torno al politeísmo y los cultos tradicionales
romanos. Como los cristianos se negaron, se les persiguió más duramente. Fue la
llamada "gran persecución"

El emperador Galerio al final de su gobierno se dio cuenta de que no servía de


nada así que desistió. Poco antes de morir promulgó el edicto de tolerancia de
Nicomedia en el 311 por le que se acaba la persecución contra el cristianismo. Su
sucesor Constantino aplicó esta decisión y los historiadores cristianos le atribuyeron
el Edicto de Milán o de la tolerancia del 313, por el cual se toleraban todas las
creencias, incluida la cristiana.

Años después, en el año 380 Teodosio, prohíbe el resto de religiones con el edicto de
Tesalónica. Con la oficialidad del cristianismo, el emperador pasó a controlar a la
Iglesia (conjunto de cristianos jerarquizados). Comenzó la persecución contra los
paganos. En Alejandría la secta cristiana de los parabolanos destruyó el espectacular
templo de Serapis en el 392 d.C, lo que quedaba de la gran biblioteca y en 415
asesinaron la matemática, filósofa y astrónoma Hipatia.

Después de nuevas guerras civiles, Teodosio divide definitivamente el Imperio en


dos (occidente y oriente) en el 395. El occidental trasladó la capital de Milán a
Rávena, en el norte de Italia, ya que era más fácil de defender. El oriental puso su
capital en la ciudad de Bizancio, que fue rebautizada como Constantinopla, situada
estratégicamente en el estrecho del Bósforo, entre el continente asiático y el europeo.
La presión de los bárbaros siguió aumentando y en el siglo V el pueblo de los hunos,
dirigidos por Atila, entraron en territorio romano y lo saquearon. Finalmente en el
año 476, el jefe bárbaro Odoacro conquistó Roma y destituyó al último emperador de
occidente Rómulo Augustulo. Al mismo tiempo muchos pueblos bárbaros invaden el
territorio del Imperio romano occidental: vándalos (norte de África), visigodos
(Hispania), francos (Galia), ostrogodos (Italia) anglos y sajones (Britania), etc.

La caída de Roma marca el paso de la Edad Antigua a la Edad Media. La parte


oriental del Imperio Romano sobrevivirá durante toda la Edad Media, lo conocemos
con el nombre de Imperio Bizantino.
Arquitectura romana:

La arquitectura romana adoptó el lenguaje externo de la arquitectura griega clásica


para los propósitos de los antiguos romanos, pero difería de los edificios griegos,
convirtiéndose en un nuevo estilo arquitectónico. Los dos estilos a menudo se
consideran un cuerpo de arquitectura clásica. La arquitectura romana floreció en la
República Romana y más aún bajo el Imperio, cuando se construyó la gran mayoría
de los edificios supervivientes. Usó nuevos materiales, particularmente concreto, y
tecnologías más nuevas como el arco y la cúpula para construir edificios que por lo
general eran fuertes y estaban bien diseñados. Grandes cantidades permanecen de
alguna forma en todo el imperio, a veces completas y aún en uso.
La arquitectura romana abarca el período comprendido entre el establecimiento de la
República romana en el año 509 aC hasta aproximadamente el siglo IV dC, después
de lo cual se reclasifica como arquitectura tardía antigua o bizantina. Casi ningún
ejemplo sustancial sobrevive desde antes del año 100 a. C., y la mayoría de las
supervivencias más importantes provienen del imperio posterior, después de
aproximadamente 100 d. El estilo arquitectónico romano siguió influyendo en la
construcción del antiguo imperio durante muchos siglos, y el estilo utilizado en
Europa occidental a partir de alrededor de 1000 se llama arquitectura románica para
reflejar esta dependencia de las formas romanas básicas.

Los romanos comenzaron a lograr una originalidad significativa en la arquitectura a


principios del período imperial, después de combinar aspectos de su arquitectura
original etrusca con otros tomados de Grecia, incluyendo la mayoría de los elementos
del estilo que ahora llamamos arquitectura clásica. Pasaron de la construcción
trabeated basada principalmente en columnas y dinteles a una basada en paredes
masivas, puntuadas por arcos y cúpulas posteriores, las cuales se desarrollaron en
gran medida bajo los romanos. Las órdenes clásicas ahora se volvieron más
decorativas que estructurales, excepto en las columnatas. Los desarrollos estilísticos
incluyen las órdenes tosca y compuesta; el primero es una variante abreviada y
simplificada del orden dórico, y
el compuesto es una orden elevada con la decoración floral de los corintios y los
rollos de los jónicos. El período comprendido aproximadamente entre el 40 a. C. y el
230 d. C. tuvo la mayoría de los mayores logros, antes de la crisis del siglo III y los
problemas posteriores redujeron la riqueza y el poder organizador del gobierno
central.
La innovación comenzó en el siglo III o II aC con el desarrollo del hormigón romano
como un complemento disponible o sustituto de la piedra y el ladrillo. Los edificios
más atrevidos pronto siguieron, con grandes pilares que sostienen amplios arcos y
cúpulas. La libertad del hormigón también inspiró la pantalla de la columnata, una
fila de columnas puramente decorativas frente a un muro de carga. En una
arquitectura de menor escala, la resistencia del concreto liberó el plano de piso de
celdas rectangulares a un ambiente de flujo libre.
Factores como la riqueza y la alta densidad de población en las ciudades obligaron a
los antiguos romanos a descubrir nuevas soluciones arquitectónicas propias. El uso de
bóvedas y arcos, junto con un sólido conocimiento de los materiales de construcción,
les permitió lograr éxitos sin precedentes en la construcción de una infraestructura
imponente para uso público. Los ejemplos incluyen los acueductos de Roma, las
Termas de Diocleciano y las Termas de Caracalla, las basílicas y el Coliseo. Estos
fueron reproducidos a menor escala en las ciudades y pueblos más importantes del
Imperio. Algunas estructuras supervivientes están casi completas, como las murallas
de la ciudad de Lugo en Hispania Tarraconensis, ahora el norte de España. La
estructura administrativa y la riqueza del imperio hicieron posibles proyectos muy
grandes incluso en lugares alejados de los centros principales, al igual que el uso de
mano de obra esclava, tanto calificada como no calificada.
Especialmente bajo el imperio, la arquitectura a menudo cumplía una función
política, demostrando el poder del estado romano en general, y de individuos
específicos responsables de la construcción. La arquitectura romana tal vez alcanzó
su apogeo en el reinado de Adriano, cuyos muchos logros incluyen la reconstrucción
del Panteón en su forma actual y dejar su huella en el paisaje del norte de Gran
Bretaña con el Muro de Adriano.
La cúpula permitió la construcción de techos abovedados sin traviesas y posibilitó
grandes espacios públicos cubiertos, como baños públicos y basílicas, como el
Panteón de Adriano, las Termas de Diocleciano y las Termas de Caracalla, todas en
Roma.
Los romanos primero adoptaron el arco de los etruscos, y lo implementaron en su
propio edificio. El uso de arcos que brotan directamente de la parte superior de las
columnas fue un desarrollo romano, visto desde el siglo I d. C., que fue ampliamente
adoptado en la arquitectura medieval occidental, bizantina e islámica.

Cúpulas

Los romanos fueron los primeros constructores en la historia de la arquitectura en


darse cuenta del potencial de las cúpulas para la creación de espacios interiores
grandes y bien definidos. Las cúpulas se introdujeron en varios tipos de edificios
romanos como templos, termas, palacios, mausoleos y más tarde iglesias. Las medias
cúpulas también se convirtieron en un elemento arquitectónico favorito y fueron
adoptadas como ábsides en la arquitectura sagrada cristiana.

Las cúpulas monumentales comenzaron a aparecer en el siglo I a. C. en Roma y las


provincias alrededor del mar Mediterráneo. Junto con las bóvedas, reemplazaron
gradualmente la construcción tradicional de poste y dintel que hace uso de la columna
y el arquitrabe. La construcción de cúpulas se vio facilitada en gran medida por la
invención del hormigón, un proceso que se ha denominado revolución arquitectónica
romana. Sus enormes dimensiones permanecieron insuperables hasta la introducción
de estructuras de acero estructural a fines del siglo XIX (ver la lista de las cúpulas
más grandes del mundo).

Influencia en la arquitectura posterior

La arquitectura romana proporcionó el vocabulario básico de la arquitectura


prerrománica y románica, y se extendió a través de la Europa cristiana más allá de las
antiguas fronteras del imperio, a Irlanda y Escandinavia, por ejemplo. En Oriente, la
arquitectura bizantina desarrolló nuevos estilos de iglesias, pero la mayoría de los
otros edificios permanecieron muy cerca de las formas romanas tardías. Lo mismo
puede decirse a su vez de la arquitectura islámica, donde las formas romanas
continuaron durante mucho tiempo, especialmente en edificios privados, como casas
y el baño turco, y la ingeniería civil, como fortificaciones y puentes
En Europa, el Renacimiento italiano vio un resurgimiento consciente de los estilos
clásicos correctos, inicialmente puramente basados en ejemplos romanos. Vitruvio
fue respetuosamente reinterpretado por una serie de escritores arquitectónicos, y las
órdenes tosca y compuesta se formalizaron por primera vez, para dar cinco órdenes
en lugar de tres. Después de la extravagancia de la arquitectura barroca, la
arquitectura neoclásica del siglo XVIII revivió las versiones más puras del estilo
clásico y, por primera vez, añadió una influencia directa del mundo griego.
Se desarrollaron numerosos estilos clásicos locales, como la arquitectura palladiana,
la arquitectura georgiana y la arquitectura Regency en el mundo de habla inglesa, la
arquitectura federal en los Estados Unidos, y más tarde el clasicismo despojado y
PWA Moderne.
Las influencias romanas se pueden encontrar a nuestro alrededor hoy en bancos,
edificios gubernamentales, grandes casas e incluso casas pequeñas, tal vez en forma
de un porche con columnas dóricas y un frontón o en una chimenea o un piso de
ducha de mosaico derivado de un original romano , a menudo de Pompeya o
Herculano. Los poderosos pilares, cúpulas y arcos de Roma también hacen eco en el
Nuevo Mundo, donde en Washington DC los vemos en el Capitolio, la Casa Blanca,
el Lincoln Memorial y otros edificios gubernamentales. En todos los EE. UU., Las
sedes del gobierno regional normalmente se construían según las grandes tradiciones
de Roma, con vastos tramos de escalones de piedra que subían hasta imponentes
pórticos con pilares, con enormes cúpulas doradas o decoradas con temas similares o
similares que eran populares en Roma. .
En Gran Bretaña, un entusiasmo similar ha visto la construcción de miles de edificios
neoclásicos durante los últimos cinco siglos, tanto cívicos como domésticos, y
muchas de las más grandes casas de campo y mansiones son de estilo puramente
clásico, un ejemplo obvio es el Palacio de Buckingham.
Materiales
Piedra
El mármol no se encuentra especialmente cerca de Roma, y apenas se usó allí antes
de Augusto, quien se jactaba de haber encontrado Roma hecha de ladrillo y la dejó
hecha de mármol, aunque esto era principalmente como revestimiento de ladrillo u
hormigón. El Templo de Hércules Víctor de finales del siglo II aC es la excepción
más antigua que se conserva en Roma. Desde el reinado de Augusto, las canteras de
Carrara se desarrollaron extensamente para la capital, y otras fuentes en todo el
imperio fueron explotadas, especialmente los prestigiosos mármoles griegos como
Parián. La piedra caliza de travertino se encontró mucho más cerca, alrededor de
Tivoli, y se usó desde el final de la República; el Coliseo está construido
principalmente de esta piedra, que tiene buena capacidad de carga, con un núcleo de
ladrillo. Se usaron otras piedras más o menos locales en todo el imperio.
Los romanos eran extremadamente aficionados a los mármoles de colores importados
de lujo con elegantes vetas, y los interiores de los edificios más importantes a menudo
se enfrentaban con losas de estos, que en general se han eliminado incluso donde el
edificio sobrevive. Las importaciones de Grecia para este fin comenzaron en el siglo
II a.

Ladrillo romano
Los romanos hicieron ladrillos de arcilla cocida desde aproximadamente el comienzo
del Imperio, reemplazando los ladrillos de barro secados al sol. El ladrillo romano era
casi invariablemente de una altura menor que el ladrillo moderno, pero se hizo en una
variedad de diferentes formas y tamaños. Las formas incluían cuadrados,
rectangulares, triangulares y redondos, y los ladrillos más grandes encontrados
medían más de tres pies de longitud. Los ladrillos romanos antiguos tenían un tamaño
general de 1½ pies romanos por 1 pie romano, pero existían variaciones comunes de
hasta 15 pulgadas. Otros tamaños de ladrillo en la antigua Roma incluían 24 «x 12» x
4 «y 15» x 8 «x 10». Los antiguos ladrillos romanos encontrados en Francia medían 8
«x 8» x 3 «.La Basílica de Constantino en Trier está construida con ladrillos romanos
de 15» cuadrados por 1½ «de espesor. A menudo hay poca diferencia obvia
(particularmente cuando solo sobreviven fragmentos) entre ladrillos romanos
utilizado para muros por un lado, y baldosas utilizadas para techos o pisos por el otro,
por lo que los arqueólogos a veces prefieren emplear el término genérico de material
cerámico de construcción (o CBM).
Los romanos perfeccionaron la fabricación de ladrillos durante el primer siglo de su
imperio y lo utilizaron de forma ubicua, tanto en la construcción pública como
privada. Los romanos llevaron sus habilidades de fabricación de ladrillos a todos
lados, introduciendo la artesanía en las poblaciones locales. Las legiones romanas,
que operaban sus propios hornos, introdujeron ladrillos en muchas partes del imperio;
los ladrillos a menudo se sellan con la marca de la legión que supervisó su
producción. El uso de ladrillos en el sur y oeste de Alemania, por ejemplo, se remonta
a las tradiciones ya descritas por el arquitecto romano Vitruvio. En las Islas
Británicas, la introducción del ladrillo romano por los antiguos romanos fue seguida
por una brecha de 600-700 años en la producción de ladrillos.
Hormigón romano
El hormigón suplantó rápidamente al ladrillo como el principal material de
construcción, y pronto siguieron edificios más atrevidos, con grandes pilares que
sostenían anchos arcos y cúpulas en lugar de densas líneas de columnas que
suspendían arquitrabes planas. La libertad del hormigón también inspiró la pantalla
de la columnata, una fila de columnas puramente decorativas frente a un muro de
carga. En una arquitectura de menor escala, la resistencia del concreto liberó el plano
de piso de celdas rectangulares a un ambiente de flujo libre. La mayoría de estos
desarrollos son descritos por Vitruvio, escribiendo en el siglo I dC en su obra De
Architectura.
Aunque el concreto se había utilizado a menor escala en Mesopotamia, los arquitectos
romanos perfeccionaron el concreto romano y lo utilizaron en edificios donde podría
sostenerse por sí mismo y soportar una gran cantidad de peso. El primer uso del
concreto por los romanos fue en la ciudad de Cosa en algún momento después del
273 aC. El antiguo hormigón romano era una mezcla de mortero de cal, agregado,
puzolana, agua y piedras, y era más resistente que los hormigones previamente
utilizados. Los antiguos constructores colocaron estos ingredientes en marcos de
madera donde se endurecieron y se unieron a un revestimiento de piedras o (más
frecuentemente) ladrillos. Los agregados utilizados a menudo eran mucho más
grandes que en el hormigón moderno, lo que equivale a escombros.
Cuando se quitó el marco, la nueva pared era muy fuerte, con una superficie rugosa
de ladrillos o piedras. Esta superficie podría alisarse y revestirse con un atractivo
estuco o paneles finos de mármol u otras piedras de colores llamadas revestimiento.
La construcción de concreto demostró ser más flexible y menos costosa que la
construcción de edificios de piedra sólida. Los materiales estaban disponibles y no
eran difíciles de transportar. Los marcos de madera se pueden usar más de una vez, lo
que permite a los constructores trabajar de manera rápida y eficiente. El concreto es
posiblemente la contribución romana más relevante para la arquitectura moderna.

Diseño de la ciudad
Los antiguos romanos empleaban estructuras ortogonales regulares sobre las que
moldearon sus colonias. Probablemente se inspiraron en ejemplos griegos y
helénicos, así como en ciudades planificadas regularmente que fueron construidas por
los etruscos en Italia. (ver Marzabotto)
Los romanos utilizaron un esquema consolidado de planificación urbana, desarrollado
para la defensa militar y la conveniencia civil. El plan básico consistía en un foro
central con servicios de la ciudad, rodeado de una cuadrícula compacta y rectilínea de
calles, y envuelto en una pared para la defensa. Para reducir los tiempos de viaje, dos
calles diagonales cruzaron la cuadrícula, pasando por el cuadrado central. Por lo
general, un río fluía a través de la ciudad, proporcionando agua, transporte y
eliminación de aguas residuales. Cientos de ciudades y pueblos fueron construidos
por los romanos en todo su imperio. Muchas ciudades europeas, como Turín,
conservan los restos de estos esquemas, que muestran la forma muy lógica en que los
romanos diseñaron sus ciudades. Tendrían las calles en ángulo recto, en forma de una
cuadrícula. Todos los caminos tenían el mismo ancho y largo, excepto dos, que eran
ligeramente más anchos que los demás. Uno de ellos corría de este a oeste, el otro, de
norte a sur, y se cruzaban en el medio para formar el centro de la cuadrícula. Todos
los caminos estaban hechos con piedras de bandera cuidadosamente instaladas y
rellenos con piedras y guijarros más pequeños y compactos. Los puentes fueron
construidos donde sea necesario. Cada cuadrado marcado por cuatro caminos se
llamaba ínsula, el equivalente romano de una manzana moderna.
Cada ínsula era de 80 yardas (73 m) cuadrados, con la tierra dentro de ella dividida. A
medida que la ciudad se desarrollaba, cada ínsula se llenaría eventualmente con
edificios de varias formas y tamaños y se cruzaría con caminos y callejuelas. La
mayoría de las insulae fueron entregadas a los primeros colonos de una ciudad
romana, pero cada persona tenía que pagar para construir su propia casa.
La ciudad estaba rodeada por una pared para protegerla de los invasores y para
marcar los límites de la ciudad. Las áreas fuera de los límites de la ciudad se dejaron
abiertas como tierras de cultivo. Al final de cada carretera principal había una gran
entrada con atalayas. Un rastrillo cubría la abertura cuando la ciudad estaba bajo
asedio, y se construyeron torres de vigilancia adicionales a lo largo de las murallas de
la ciudad. Un acueducto fue construido fuera de las murallas de la ciudad.
El desarrollo de la urbanización griega y romana es relativamente conocido, ya que
hay relativamente muchas fuentes escritas, y se ha prestado mucha atención al tema,
ya que los romanos y los griegos son generalmente considerados como los
antepasados principales de la cultura occidental moderna. Sin embargo, no debe
olvidarse que los etruscos tenían muchas ciudades importantes y también había otras
culturas con asentamientos más o menos urbanos en Europa, principalmente de
origen celta.

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