Universidad de Carabobo
Facultad de Ciencias de la Salud
Escuela de Medicina
Cirugía I
SONDAS Y DRENAJES
Bachiller:
Andrea Jiménez C.I: 25.821.442
Febrero, 2020
SONDAS
Son instrumentos cilíndricos, largos y delgados que sirven para alcanzar una
cavidad del cuerpo a través de la piel o de un orificio natural, con el fin de extraer o
introducir sustancias y para propósitos diagnósticos o terapéuticos.
Partes de una sonda:
Cabeza: es el extremo que se introduce en la cavidad orgánica. Es donde están los orificios
por los que se introduce o se extrae líquido. Estos pueden encontrarse laterales o al final de
la sonda y tendrán la forma y tamaño adecuado para evitar posibles obstrucciones. Las
cabezas de las sondas pueden tener formas rectas, curvas, acodadas, etc.
Cuerpo: es la parte tubular de la sonda, cilíndrica y hueca. Para indicar el tamaño de las
sondas se utiliza la escala de French o escala Francesa, 1 French = 0,33mm de diámetro.
La medida suele indicarse por el color del conectador de la parte proximal.
Enlace: es el extremo de la sonda que queda en el exterior, sin ser introducido en el cuerpo.
CLASIFICACION DE LAS SONDAS:
SONDAS NASOGÁSTRICAS: El sondeo nasogástrico en un procedimiento médico-
quirúrgico el cual consiste en la introducción de una sonda a través de uno de los orificios
nasales hasta el estómago.
Esta sonda posee una luz hueca que permite tanto la extracción de secreciones
gástricas como la introducción de soluciones al estómago.
Las sondas son de material de plástico más o menos flexible. Las hay de distintos
materiales, como el polivinilo, la silicona o el poliuretano. Las de polivinilo, son gruesas y
rígidas por lo que son muy útiles para succión. Las de silicona y poliuretano son más finas
y elásticas, preferibles para sondajes de larga duración.
Material necesario para colocación de sonda nasogástrica:
Sonda Nasogástrica.
Guantes limpios.
Gel lubricante.
Jeringa de 50 mL para irrigación o aspiración.
Riñón o lebrillo.
Tela adhesiva.
Vaso con agua.
Aspirador o dispositivo de aspiración, de pared o portátil e intermitente.
Sábana clínica.
Benjuí.
Tijeras.
Estetoscopio.
Gasas o pañuelos desechables.
Jeringa hipodérmica de 10 mL.
Tipos de sondas nasogástricas:
SONDA DE LEVIN: diseñada por Abraham Louis Levin (1180-1940), medico
norteamericano. Sonda habitualmente de polivinilo de una sola luz, Ch 16, no poseen
balón, su longitud es de 120cm, posee varias marcas, para la primera a los 40cm del
extremo distal y después cada 10cm hasta completar 5 marcas, su extremo distal termina en
punta roma con un orificio céntrico y perforaciones laterales a diferentes niveles de sus
últimos 10cm, su extremo proximal cuenta con un adaptador de un diámetro mayor que
sirve de conexión a tubos de drenaje o de infusión.
Partes de una sonda de Levin.
Indicaciones para la colocación de una sonda de Levin:
Aspiración del contenido intestinal. Cuando, por diferentes patologías, existe
dilatación gástrica, obstrucción intestinal o íleo paralítico.
Auxiliar para el diagnóstico. En caso de hemorragia del tubo digestivo alto o
lesión gástrica por politraumatismo.
Terapéutica. Infusión de medicamentos o lavado gástrico en caso de hemorragia
gastrointestinal o sobredosis de medicamentos.
Administración de alimentos. Alimentación gástrica con alimentos licuados o
fórmulas alimenticias industrializadas.
Procedimiento:
1. Antes del procedimiento se requiere, si es posible, ayuno de por lo menos cuatro horas,
ya que el paciente puede vomitar y broncoaspirar. Antes de iniciar la colocación de la sonda
se debe contar con todo el material indispensable.
2. El procedimiento debe llevarse a cabo en un área física adecuada, con buena
iluminación, espacio, comodidad para el paciente y el médico y con adecuada asistencia.
3. Si es posible, explicar claramente el procedimiento al paciente y pedirle su máxima
colaboración.
4. Mantener al alcance del paciente un vaso con agua.
5. Colocar al paciente en posición sentada en semifowler, ya que así se disminuye el reflejo
nauseoso y se facilita la deglución.
6. Ponerse los guantes limpios.
7. Determinar la longitud de la sonda midiendo desde orificio nasal pasando por el lóbulo
de la oreja y de ahí al apéndice xifoides, que será la longitud necesaria para llegar al
estómago.
8. Verificar la integridad de la sonda.
9. Lubricar el extremo distal de la sonda para evitar lesión o irritación de la mucosa.
10. Seleccionar la narina más permeable, asegurándose de que no exista obstrucción trauma
nasal; si así fuera, utilizar la vía oral como ruta alterna.
11. Insertar la sonda en la narina del paciente en un ángulo de 60 a 90º respecto al plano de
la cara, siguiendo el piso de la nariz hasta llegar a la pared de la faringe. En este momento
el paciente debe flexionar la cabeza hacia delante.
12. Avanzar la sonda firmemente, al mismo tiempo que se le pide al paciente que degluta
(saliva o agua). Esto evita la resistencia que opone el cierre espástico del paladar blando,
que ejerce presión contra el músculo constrictor superior de la faringe, lo que puede
favorecer su paso a la tráquea.
13. Introducir la sonda hasta que la marca previamente
medida llegue a la fosa nasal, e introducir 20 a 30 cm
más, para que quede libre en el estómago.
14. Retirar la sonda inmediatamente si se notan
alteraciones de la vía respiratoria (tos, disnea o
cianosis).
15. Finalmente, se procede a fijar la sonda a la zona
elegida, de preferencia con cinta adhesiva
hipoalergénica, cortada en forma de alas de mariposa.
16. Conectar la sonda a la fuente de succión o
derivación o, si es su indicación, proceder al lavado
gástrico o a la infusión del fármaco o alimento.
Cuidados generales posteriores a la colocación:
Mantener la sonda permeable mediante irrigación y cambios de posición.
Observar y anotar características del drenaje.
Hacer un registro de entrada y salida de líquidos a través de la sonda.
Prevenir resequedad bucal.
Se puede reponer el aspirado gástrico con solución salina o Ringer lactato por vía
endovenosa.
Limpieza de secreciones (narinas).
Complicaciones:
Broncoaspiracion.
Lesiones en la mucosa orofaríngea.
Atelectasia e infecciones respiratorias.
Estomatitis y parotiditis.
SONDA DE SENGSTAKEN-BLAKEMORE: es la más usada habitualmente a la hora
del control de la hemorragia por varices esofágicas. Consiste en una sonda con tres vías,
una vía para el lavado gástrico y las otras dos están comunicadas con los balones gástrico y
esofágico. Existen sondas con una cuarta vía, la cual permite la aspiración del contenido
esofágico. Si ésta no existe, se recomienda la colocación de una sonda adicional paralela a
la sonda de Sengstaken-Blakemore a lo largo del esófago, que permita la aspiración de las
secreciones y restos hemáticos que una vez los balones inflados, no pueden pasar hacia el
estómago desde el esófago, disminuyendo el riesgo de aspiración bronquial. La sonda está
contraindicada en los pacientes con cirugía esofágica reciente o estenosis esofágica.
Es una sonda que se coloca en pacientes que están sangrando, y por lo tanto el
equipo de salud debe actuar con rapidez y exactitud.
Procedimiento:
1. Colocar al paciente sentado o en semifowler. Si hay impedimento, colocarlo en decúbito
lateral derecho o izquierdo.
2. Lavado de manos.
3. Comprobar que los balones de la sonda no estén rotos, llenándolos con aire e
introduciéndolos en agua si es necesario.
4. Colocarse la bata, mascarilla y guantes.
5. Lubricar bien la sonda.
6. Introducir la sonda con los balones desinflados por una fosa nasal con presión firme
hasta que la punta esté en la faringe posterior.
7. Utilizar la fosa nasal que ofrezca mayor permeabilidad. Si no es posible ponerla por la
nariz, introducirla por la boca.
8. Si el paciente está consciente y colabora, animarlo a que trague o darle a beber un poco
de agua e indicarle que la retenga en la boca hasta que se le indique que la trague.
9. Se introduce la sonda por lo menos hasta la marca de 50 cm.
10. Confirmar que la sonda está en el estómago aspirando con la jeringa contenido gástrico.
11. Una vez comprobado que la sonda está en el estómago, inflar lentamente el balón
gástrico con 50 – 100 ml. de aire. Si el paciente se queja de dolor no seguir inflando, eso
podría indicar que el balón se encuentra a nivel del esófago, en caso de ser así, desinflar e
introducir la sonda 10cm. más, y repetir la inyección de aire.
12. A continuación se infla por completo el balón gástrico, (250-350 ml de aire) y se pinza.
13. Se tira de la sonda hasta sentir resistencia, lo que indica que el balón gástrico está a
nivel de la unión gastroesofágica.
14. Realizar una radiografía de abdomen para
verificar que el balón gástrico está en
estómago.
15. Realizar lavado gástrico, si no hay datos
de sangrado activo no es necesario insuflar el
balón esofágico.
16. Si hay sangrado persistente insuflar balón
esofágico (50ml aire)
17. Verificar que el paciente no se queje de
dolor retroesternal (presión alta del balón)
18. Colocar la sonda a bolsa o aspiración.
Complicaciones:
Traumatismo y/o hemorragia nasal, faríngea o laríngea.
Complicaciones irritativas: rinitis, faringitis, esofagitis o gastritis.
Ulceras.
Broncoaspiración.
SONDA NASOENTERAL: sondas más flexibles y delgadas de polietileno o silicona,
pueden presentarse con una, dos o tres luces. Se utiliza para proporcionar nutrición a
pacientes que no pueden alimentarse por vía oral, enfermos con desnutrición proteico-
calórica, pacientes con fistulas intestinales, síndromes de malabsorción, casos de
nacimiento prematuro, trastornos neurológicos y neuromusculares, trastornos digestivos
etc… La colocación puede ser temporal para el tratamiento de condiciones agudas o de por
vida en caso de una discapacidad crónica.
Su calibre suele ser Ch 8 – 14, su longitud de
100 – 110 cm y posee una guía para su instalación
SONDA NASOYEYUNAL: es similar a una sonda nasogástrica, pero ésta se hace pasar a
través del estómago y el yeyuno. Estos tipos de sonda se utilizan para las personas que no
pueden tolerar la alimentación en el estómago, debido a su posible disfunción, alteración de
la motilidad gástrica, reflujo o vómitos intensos.
SONDAS VESICALES: el sondaje vesical es una técnica que consiste en la introducción
de una sonda a través del meato uretral hasta llegar a la vejiga.
Este puede ser:
Temporal: sonda Nelaton para introducción temporal (examen, vaciar globo
vesical). Tiene una duración menor de 30 días, usándose en caso de patología
agudas.
Permanente: sonda Foley, con globo de fijación para intubación por varios días o
drenaje continuo. Tiene una duración mayor de 30 días. Está indicado en casos de
pacientes crónicos con retención urinaria.
Sondaje intermitente: se realiza cada cierto tiempo (en general, cada 6 – 8 horas)
y es el principal tratamiento de la incontinencia causada por daño medular o daño
de los nervios que controlan la micción, y que producen incontinencia con mal
vaciado de la vejiga. Consiste en la introducción de un catéter o sonda en la vejiga,
a través de la uretra, para vaciarla de orina, siendo retirada inmediatamente después
de alcanzar dicho vaciado. La frecuencia del sondaje dependerá del volumen de
orina diario y de la capacidad de la vejiga (3-4 sondajes diarios)
Indicaciones: los fines del sondaje vesical pueden ser tanto diagnósticos como
terapéuticos:
Diagnósticos:
Exploración uretral o vesical.
Obtención de muestras de orina.
Medición del residuo postmiccional.
Control de la diuresis.
Terapéuticos:
Alivio de la retención urinaria.
Tratamiento crónico de pacientes con fracaso en el vaciado vesical espontáneo
cuando no hayan tenido éxito o no sean candidatos a ningún otro procedimiento
alternativo.
Tratamiento de algunos pacientes con vejiga neurógena.
Administración de terapias endovesicales.
Postoperatorio de algunas cirugías (uretra, próstata, vejiga).
Fístulas vesicales y rotura vesical extraperitoneal.
Hematuria de origen vesicoprostático en pacientes que requieran lavados vesicales
continuos.
Tratamiento intraoperatorio y postoperatorio de intervenciones quirúrgicas
prolongadas o en pacientes de riesgo previsible de retención de orina.
Para posibilitar la curación más rápida de escaras de decúbito en pacientes
incontinentes.
Contraindicaciones:
Prostatitis aguda.
Uretritis aguda, flemones y abscesos periuretrales.
Estenosis o rigidez uretral (valorar individualmente).
Sospecha de rotura uretral traumática.
Alergia conocida a los anestésicos locales o al látex.
Complicaciones:
Perforación uretral (falsa vía) o vesical.
Infección urinaria.
Retención urinaria por obstrucción de la sonda.
Hematuria ex vacuo.
Uretritis.
Incomodidad del paciente.
Las sondas vesicales se pueden clasificar:
Según su composición: los materiales utilizados normalmente en la fabricación de sondas
vesicales son el látex y la silicona. El látex está indicado para sondajes cortos (2-3 semanas)
y la silicona y el poliuretano para sondajes prolongados (3 meses aprox.). Debido a las
alergias que produce el látex, se ha incorporado el látex siliconado.
Según el número de vías de entrada, las sondas pueden ser:
De una vía: Suelen ser para sondajes temporales, semirrígidas y sin balón para ser
fijadas a la vejiga
De dos vías: Empleadas para sondajes permanentes, suelen ser flexibles, y una de
sus vías se emplea para el llenado del balón.
De tres vías: Se utilizan en casos de hematuria para hacer lavados continuos, ya que
una de sus vías se conecta a un sistema de suero fisiológico, otra a la bolsa
recolectora y la última es para inflar el globo de fijación.
Según la punta de la sonda, estas pueden clasificarse en:
Punta roma: Esta puede ser recta o acodada
Punta olivada: Puede ser recta o acodada
Punta biselada o en pico de flauta
Punta abierta
Calibre: Los calibres que se utilizan con más frecuencia:
- Mujeres: Ch 14 - 16
- Hombres: Ch 16 - 20
Material necesario para colocación de sondas vesicales:
Mesa auxiliar, carro o batea.
Cuña.
Guantes de un solo uso y estériles.
Agua, jabón y gasas estériles.
Solución de Clorhexidina al 0,02%.
Paño estéril.
Lubricante hidrosoluble urológico.
Dos jeringas de 10 CC.
Ampolla de agua destilada estéril para inflar el globo o balón de la sonda.
Sonda vesical estéril. Tipo y número según necesidad.
Bolsa colectora estéril de circuito cerrado.
Colgador de bolsa de orina.
Tipos de sondas vesicales:
SONDA DE FOLEY: consiste en un tubo flexible, generalmente de látex, que presenta
punta redondeada, recta o acodada, con dos o tres luces en su interior. Con dos luces, una
para balón en la extremidad de la sonda que se infla con agua estéril y la otra para la bolsa
recolectora y de tres luces para lavado vesical continúo.
Procedimiento:
Sondaje vesical masculino:
1. Lavado de manos.
2. Colocación de guantes estériles.
3. Preparación del campo estéril y material necesario. La manipulación de la sonda siempre
se realizará de forma aséptica.
4. Solicitar al paciente colocarse en decúbito dorsal y descubrir sus genitales.
5. Sujetar el pene con una gasa en forma de copa, colocarlo en posición vertical y retraer el
prepucio.
6. Realizar la limpieza del glande con Gerdex, solución iodada o solución estéril, de
adentro hacia afuera.
7. Lubricar sonda y uretra abundantemente.
8. Introducir la sonda suavemente a través del meato uretal hasta que salga orina. Sin
forzar, para evitar provocar una falsa vía.
9. Una vez introducida la sonda en vejiga, se inflara con una jeringa el globo, colocando 8-
10 ml de agua destilada estéril a través de la vía y se traccionará levemente, hasta sentir
resistencia, para asegurar el anclaje.
10. Limpiar el glande de residuos.
11. Regresar el prepucio a su posición
12. Fijar la sonda en la cara anterior del muslo
13. Lavado de manos tras la finalización de la técnica.
Sondaje vesical femenino:
1. Lavado de manos.
2. Colocación de guantes estériles.
3. Preparación del campo estéril y material necesario. La manipulación de la sonda siempre
se realizará de forma aséptica.
4. Solicitar al paciente colocarse en decúbito dorsal y descubrir sus genitales.
5. Lavado de genitales con Gerdex, solución iodada o solución estéril y aclarado con suero
fisiológico. Se deben separar los labios, lavando de arriba hacia abajo (desde el clítoris a la
zona perianal) y secando con gasas estériles.
6. Pincelar con clorhexidina al 0,02% los genitales externos.
7. Lubricar sonda y uretra abundantemente.
8. Introducir la sonda suavemente a través del meato uretal hasta que salga orina. Sin
forzar, para evitar provocar una falsa vía.
9. Una vez introducida la sonda en vejiga, se inflara con una jeringa el globo, colocando 8-
10 ml de agua destilada estéril a través de la vía y se traccionará levemente, hasta sentir
resistencia, para asegurar el anclaje.
10. Limpiar la zona genital de residuos.
11. Fijar la sonda en la cara anterior del muslo
12. Lavado de manos tras la finalización de la técnica.
Retiro de sonda:
1. De ser posible, retirar la sonda a medianoche, debido a que el volumen urinario es menor
2. Lavado de manos.
3. Preparar todo el material.
4. Informar al paciente del procedimiento a seguir.
5. Preservar intimidad del paciente en ambiente aislado
6. Colocar al paciente: si es mujer en posición ginecológica, y si es hombre en decúbito
dorsal.
7. Colocar sabana clinica debajo de los glúteos del paciente.
8. Colocarse guantes descartables.
9. Proceder a la extracción del contenido del balón de la sonda con la jeringa. Asegurarse
de extraer el volumen total del contenido del balón, para evitar traumatismos en uretra.
10. Retirar la sonda hacia afuera lentamente.
11. Realizar higiene de los genitales.
12. Lavado de manos tras la finalización de la técnica.
13. Si es posible, comprobar número de micciones, volumen y características de la orina
tras retirar la sonda.
SONDA DE NELATON: es un tubo flexible, que se utiliza a
corto plazo para el drenaje de orina de la vejiga. A diferencia de
la sonda de Foley, no posee balón en su extremo por lo que no
puede permanecer insertado en la vejiga. Se caracteriza por ser
de latex de 35 – 40 cm de longitud. Presenta un orificio
proximal en forma de cono y otro orificio apical y lateral
[Link] emplea para descongestionar la vejiga en casos
de hematuria macroscópica y vaciar la vejiga en pacientes con
estenosis uretral.
DRENAJES
Son todo tipo de manobra y material destinados a la evacuación o derivación de una
secreción, normal o patológica, desde una cavidad o víscera hacia el exterior.
Objetivo:
Eliminar la acumulación de líquidos.
Prevenir la formación de hematomas y seromas.
Reducir la contaminación de las heridas.
Reducir el dolor post-operatorio.
Minimizar las cicatrices.
Características:
Son de material suave y flexible para no comprimir estructuras vecinas.
No son irritantes para los tejidos corporales.
No se descomponen al entrar en contacto con el líquido a drenar.
La mayoría posee un colector para cuantificar los exudados.
Hay que tener en cuenta que se deben registrar las cantidades de líquido en relación al
tiempo y reponer con fluidoterapia la perdida de volumen ocasionada.
Clasificación general:
Por su mecanismo de acción:
Pasivos.
Activos.
Por su localización:
Locales o superficiales.
Cavitarios.
Por su finalidad:
Profilácticos: evitar acumulación de líquidos o infecciones.
Terapéuticos: evacuar colecciones formadas (abscesos, pseudoquistes).
DRENAJES PASIVOS:
1. DRENAJE DE GASA: consiste en una tira de gasa o gasa enrollada en forma de
cigarrillo, cuyo extremo se coloca en una herida o un absceso y actúa por
capilaridad, facilitando el fluido de las secreciones. Las gasas pueden introducirse
empapadas de diferentes fármacos para que realicen una función terapéutica.
2.
2. DRENAJE DE PENROSE: es el más utilizado, se trata de un drenaje pasivo que
se coloca a través de una abertura cutánea y actúa por capilaridad, arrastrando los
líquidos hacia el exterior. Comprende a un tubo de goma blanda, delgado y
aplanado, que se mantiene colapsado mientras no pasa líquido por su interior.
Se coloca al finalizar una cirugía, antes de cerrar la pared, a través de una
pequeña incisión y se asegura mediante un punto de sutura. Se puede conectar o no
a un sistema colector. Se emplea sobre todo en el drenaje de abscesos de partes
blandas o peritonitis.
Su retirada debe hacerse a partir del 4° o 5° día de forma progresiva, unos 3
cm diarios para que el trayecto donde estaba colocado cicatrice sin dejar fistulas.
3. DRENAJE EN T DE KHER: consiste en un tubo blando que puede ser de
silicona, goma o látex, en forma de T, utilizado en cirugía biliar. Los dos extremos
más cortos de la T se insertan en el colédoco y el conducto hepático, y la vía más
larga se saca al exterior a través de la pared abdominal. Asegura el paso de la bilis al
colédoco y así evita que se produzca un incremento de la presión de las vías biliares
si se produce alguna complicación post-operatoria. Este drenaje actúa por gravedad
y se conecta a un sistema colector cerrado y estéril. Se retira al décimo día de
manera intermitente y luego de forma continua hasta comprobar la normalidad del
colédoco.
DRENAJES ACTIVOS: garantizan la salida del contenido mediante un sistema de
aspiración.
1. HEMOVAC/PORTOVAC (vac: vacuon =
aspirar): es un sistema de aspiración
cerrado que funciona mediante un
dispositivo circular conectado a una sonda
que va dirigida a la cavidad a drenar. Se
debe evaluar las características de la
secreción y registrar (volumen, frecuencia
de vaciamiento).
2. DRENAJE DE BLAKE: es un drenaje
activo aspirativo cerrado. Es un dispositivo
en forma de perilla que se conecta a una
sonda que va insertada a la cavidad a drenar,
y se utiliza la succión de la perilla para sacar
los líquidos a través de la sonda. Se utiliza
para drenar abscesos de abdomen
ocasionados por peritonitis o diverticulitis.
No se utiliza en la piel o en infecciones
superficiales.