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Reflexiones para el Retiro Matrimonial

Este documento presenta un retiro matrimonial cuyo tema es "El matrimonio, hecho por una razón". El retiro busca ayudar a las parejas a reflexionar sobre lo que hace único al matrimonio según Dios, entre un hombre y una mujer, como base de la familia y la sociedad. El primer tema se enfoca en la importancia de la preparación para el matrimonio, no solo para la boda sino para la vida en común. El segundo tema trata sobre usar la sexualidad para servir al amor entre la pareja.

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Reflexiones para el Retiro Matrimonial

Este documento presenta un retiro matrimonial cuyo tema es "El matrimonio, hecho por una razón". El retiro busca ayudar a las parejas a reflexionar sobre lo que hace único al matrimonio según Dios, entre un hombre y una mujer, como base de la familia y la sociedad. El primer tema se enfoca en la importancia de la preparación para el matrimonio, no solo para la boda sino para la vida en común. El segundo tema trata sobre usar la sexualidad para servir al amor entre la pareja.

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Retiro Matrimonial

“El Matrimonio, hecho


por una razón”

El tema de este año es: El matrimonio,


hecho por una razón. Este retiro te ayudará a
reflexionar sobre lo que hace que el
matrimonio sea algo único, tal como fue
establecido por Dios, entre un hombre y una
mujer, como la base de la familia y la
sociedad.
Parroquia San Ramon Nonato
TEMA 1: ¿POR QUE LA
PREPARACIÓN AL MATRIMONIO?

Canción:
DINÁMICA: Lectura de la anécdota
Un día se presentó un hijo ante su papá para pedirle que
fuera a "pedir" a su novia, como se acostumbra. El papá
sabio, con la sabiduría que da la vida, y queriendo lo
mejor para su hijo le preguntó: - ¿Por qué te quieres casar?
El muchacho responde convencido y
orgulloso: - Porque quiero ser feliz. El Papa le
contesta: - “No te cases”
El muchacho le pregunta: “¿Qué, no es justo que yo busque
ser feliz? ¿No es suficiente eso para casarme?
El papá respondió: “Sí, pero no estás preparado para casarte.
El día que me digas con toda verdad: "Quiero casarme para
hacer feliz a mi esposa, entonces estarás preparado".
Guardamos un momento de silencio y después
reflexionamos a partir de las siguientes preguntas:

1ro. Personalmente

a) ¿Qué piensas de esta anécdota?


b) ¿Tiene razón el hijo? ¿Por qué?
c) ¿Tiene razón el papá? ¿Por qué?
d) ¿Cuál es nuestra situación?
e) ¿Están de acuerdo con lo que dice el papá? f) ¿Hemos
llegado a esa madurez?

2do. Compartirlo con su pareja

PENSEMOS
Juan Pablo II en la Exhortación Apostólica sobre "La Familia
en los tiempos modernos" en el número 66, dice: "En
nuestros días es más necesaria que nunca la preparación al
Matrimonio y a la vida familiar... Por eso la Iglesia debe
promover programas mejores y más intensos de preparación
al Matrimonio, para eliminar lo más posible las dificultades en
que se debaten tantos matrimonios, y más aún para
favorecer positivamente el nacimiento y maduración de
matrimonios logrados”.

Prepararse al matrimonio no consiste en una preparación para


la boda, sino para la vida. La boda se prepara fácilmente,
aunque sea cansado y nos cueste tiempo y dinero. Es
cuestión de unas semanas o meses, pero pasa pronto. Lo
importante es
Que la boda es el punto de partida, no de llegada para una
vida de amor y de entrega.

Para cualquier trabajo en la vida dedicamos muchos


esfuerzos, largos años de estudio. Un profesional, por
ejemplo, al término de su carrera, desde primaria hasta su
graduación, habrá estudiado 17 años, y si reprobó algún año,
son aún más.
Aunque la profesión es una parte importante de la vida, no lo
es todo. Muchos viven sin profesión. Hay cosas más
importantes como: el matrimonio, el ser padre, el vivir en
armonía con su pareja, el saber hacer feliz a su familia. La
carrera es sólo un medio.
Es pues, muy importante prepararse para la vida. Y para
ustedes que han escogido vivir en matrimonio, prepararse
para la vida del matrimonio, invertir tiempo, esfuerzo, ser
capaces de desvelarse, de posponer diversiones y momentos
de descanso, etc. es poner las bases para triunfar como
esposos y como padres de familia.
La vida del matrimonio se prepara, aunque parezca que no,
con mucha anticipación; a veces decimos que se llega al
matrimonio sin preparación, pero eso es mentira. Ustedes
se han ido preparando a su matrimonio desde los primeros
años de su vida, en su
familia, aunque no siempre de una manera correcta; el modo
de portarse de sus padres ha dejado una huella en ustedes,
positiva, si la relación de ellos era positiva o negativa, si su
situación era negativa.
Hemos ido aprendiendo a ser hombres y mujeres de acuerdo
a lo que vivimos:
- Hombres machos, prepotentes, gritones, autoritarios o, por el
contrario, hombres
comprensivos, amables, capaces de gastarse por su familia.
- Mujeres sumisas, sin voz en el hogar, temerosas o, por el
contrario, mujeres reflexivas, capaces de hacerse oír en su
casa, de dar consejos, etc.
El mundo también los ha ido preparando a través de lo que se
dice acerca del matrimonio. Con frecuencia se escucha:
- "Ya te casaste, ya te amolaste". - A la mujer, ni todo el amor,
ni todo el dinero
- "Los hombres nunca lloran". - "La mujer es un ser de pelo
largo y de ideas cortas". Con todas estas expresiones se ha
ido formando una mentalidad que los ha ido preparando a
tener unas actitudes frente a su pareja y frente a su familia.
Es importante que tengamos en cuenta lo que nos dice la
Palabra de Dios y la fe de la Iglesia.
- Un punto fundamental de partida es el reconocimiento de la
igualdad fundamental entre el hombre y la mujer. La historia
de la creación (Gen. 1 y 2) es clara acerca de esta igualdad,
aunque en la práctica esto no siempre se realice.
- Para que el "Sí" de los esposos sea un acto libre y
responsable y para que la alianza matrimonial tenga
fundamentos humanos y cristianos, sólidos y estables, en la
preparación para el matrimonio es muy importante que se
tome conciencia de:
- El ejemplo y la enseñanza dados por los padres de familia,
para imitar lo bueno y superar lo negativo.
- Que los servidores y la comunidad cristiana sean vistos
como "familia de Dios".

ACTUEMOS Dinámica
1º. Reflexionar personalmente
a) ¿Qué preparación tienes tú para el matrimonio?
b) ¿Crees que la preparación que tienes es suficiente para
hacer felices a los que formarán tu hogar?
c) ¿Si quisieras conseguir una formación distinta que te
enseñe a valorarte, y a valorar a los demás, ¿qué
necesitarías?
d) ¿Valdrá la pena invertir tiempo, esfuerzo, dedicación para
preparar no la boda, sino la vida?
2º. Reflexionar en pareja:
a) ¿Qué vamos a hacer para que nuestra preparación sea
más completa?

CELEBRACIÓN

ANIMADOR: Estamos comenzando este retiro, que nos


llevará a través de cuatro etapas:
1.- veremos los aspectos humanos del matrimonio,
2.-sus aspectos cristianos,
3.-reflexionaremos sobre la familia cristiana y
4.-sobre los pasos para la celebración.
Quisiera invitarles a que cada uno de ustedes haga una
oración para pedirle al Señor que les otorgue la luz y la
generosidad para que el camino que emprendemos ayude a
cada uno a crecer en la fe y el amor.

Tiempo para hacer nuestra oración. (Encendemos nuestras


velas)

ORACIÓN FINAL:
Señor, escucha la oración de tus hijos. Derrama sobre cada
uno de ellos tu Espíritu y ayúdales a que, con generosidad y
entrega, puedan emprender este recorrido que les ayudará a
profundizar en el amor y poner las bases para alcanzar la
felicidad que tu concedes a los que con generosidad se
entregan a servir y compartir. Te lo pedimos por Jesucristo
nuestro Señor. Amén.
TEMA 2: SEXUALIDAD AL SERVICIO DEL AMOR
OBJETIVO

VEAMOS
La Salud Sexual: El concepto de salud sexual se basa en tres
elementos:
1 - Capacidad de gozar y controlar la propia conducta sexual
y reproductora de acuerdo con una ética personal y social,
conforme a una identidad.
2 - Superación de la ignorancia, miedo, vergüenza, de los
sentimientos de culpa, de las falsas creencias y de otros
factores psicológicos que inhiben o desenfrenan la conducta
sexual y que deterioran las relaciones sexuales.
3 - La ausencia de desórdenes orgánicos de
enfermedades y de deficiencias que dificultan las
funciones sexuales y reproductoras.
DINÁMICA
¡1º. Reflexión persona!:
a) ¿Cuáles de estos elementos posees que te indiquen tener
salud sexual?
b) ¿Cuáles consideras debes mejorar?
2º. Coméntalo con tu pareja y respondan a las siguientes
preguntas:
a) ¿Se percibe salud sexual en el ambiente en que vives?
b) ¿Cuáles son las causas y efectos?

PENSEMOS
La sexualidad humana es la capacidad o camino que ha
recibido el ser humano para llegar hasta el amor. Es a
través de la sexualidad por donde se llega a la relación y
comunicación interpersonal, a la búsqueda del otro, a la
donación de todo su ser.
La sexualidad proporciona al ser humano los elementos para
desarrollar lazos de cariño
con las personas que lo rodean. Toda la comunicación
humana es sexual, relación hombre-mujer, o relación
con personas del mismo sexo.
La sexualidad abraza todos los aspectos de la persona
humana, en la unidad de su cuerpo y de su espíritu. Se
refiere particularmente a la afectividad, a la capacidad de
amar y de procrear y, de manera más general, a la capacidad
para establecer vínculos
de comunión con otro (CIC 2332).

El Amor núcleo de la sexualidad:


La sexualidad en cuanto dimensión personal, es semejante al
sol. Su núcleo es el amor. El amor representa el aspecto más
esencial de la persona humana y se manifiesta a través de
signos externos como la ternura.
Por otra parte, la genitalidad –o sean las relaciones íntimas–,
solamente representa lo
más periférico, lo más concreto y externo de la sexualidad
humana. Pero puede ser tan superficial que se puede reducir
a un simple juego.
Cuando dos seres humanos limitan su sexualidad a la
genitalidad, se reducen a simples objetos que se utilizan para
obtener el placer.
Cuando en un matrimonio cristiano la pareja integra
genitalidad, ternura y amor verdadero es probable que
alcance la más alta satisfacción en las relaciones íntimas
como pareja.
Hacer el amor o fecundar el amor, es ante todo poner en juego
los sentimientos, cariño y ternura. Hacer el amor es hacer
vida, historia, arte, cultura, porque siempre deberá ser creativo
y humanizante.
En la pareja humana hacer el amor es unir dos cuerpos. Pero
si solo se juntan físicamente, sería reducirlos a una expresión
irracional y quedaría vacío el corazón. En cambio, cuando se
junta dos personas atraídas por un amor autentico y total,
salen de sí mismos, se olvidan de su yo y se entregan el uno
al otro con todo lo que tienen y con todo lo que son: es
entonces cuando la unión alcanza las realidades más
profundas y espirituales; una unión realizada así, une a los
esposos con Dios, de cuyo amor infinito son expresiones el
uno para el otro.
Sexualidad y amor deben andar siempre juntos, intentar
separarlos sería romper la unidad de la persona.
Podemos comparar el amor con el espíritu del ser
humano. El amor da sentido y vida a la sexualidad, la
penetra en su totalidad.
El amor da sentido a la sexualidad porque la orienta
decididamente al encuentro con la otra persona. Por
consecuencia el amor evita que se utilice al otro como un
medio para alcanzar egoístamente la propia satisfacción
personal.
Exigencias en la sexualidad de la pareja
Corresponde a cada uno, hombre y mujer, reconocer y
aceptar su identidad sexual La diferencia y la
complementariedad físicas, morales y espirituales están
orientadas a los
bienes del matrimonio (unidad, indisolubilidad, fidelidad,
fecundidad) y al desarrollo de la vida familiar La armonía de la
pareja humana y de la sociedad depende en parte de la
manera en que son vividas entre los sexos la
complementariedad, la necesidad y el
apoyo mutuo (CIC 2333 ver CIC 1643 1654)
La formación moral para el crecimiento y evolución en
la sexualidad exige que se desarrollen ciertos valores
que caracterizan una sexualidad madura.
a) La exigencia de la integridad. La sexualidad es una
realidad unificadora del ser humano e integra el cuerpo,
la mente y el espíritu.
b) La exigencia de la unicidad. La sexualidad tiene una
orientación natural hacia el
encuentro de la pareja. Y este encuentro sólo puede ser
posible cuando el cariño mutuo los haga optar por compartir
la vida misma entregándose uno a otro en su totalidad.
El matrimonio está fundado en el amor unificado que se
manifiesta en la fidelidad total de ambos y la entrega para
siempre de toda la vida.
c) La exigencia de la fecundidad. El amor verdadero, tiende
a ser fecundo. La
fecundidad consiste principalmente en dar y compartir
vida. La fecundidad tiene un sentido mucho más amplio
de lo que se entiende comúnmente.
En el matrimonio la fecundidad será, ante todo, tener un
amor generoso hacia la pareja. En segundo lugar, es dar la
vida responsablemente a unos hijos que sean signo y fruto
del amor de pareja. También significará el seguir cada día
compartiendo la propia vida
con ellos para que crezcan, maduren y caminen hacia la
forma de vida que les es
exigida por su ser de personas y de cristianos.
d) La exigencia de realizar el amor. Sería mejor decir que la
sexualidad exige "crear el amor". Es decir, hacer que exista el
amor en la vida, en la historia, en la sociedad, en la cultura,
en toda la realidad del ser humano a nivel tanto individual
como social.
e) La exigencia de santificación del amor. La sexualidad
para el cristiano, además
9
exige una vivencia del amor que sea santificada y
santificadora. Dios mismo

nos ha dejado un sacramento que transforma, santifica y


diviniza el amor humano y lo constituye en sacramento de
amor. Éste no se limita al matrimonio.
El sacramento del amor abarca las siguientes formas de
relación y compromiso:
1. Toda la interrelación o comunicación humana con
personas del propio sexo o del opuesto.
2. Todo lo que significa amistad y cariño, incluyendo con
aquellos del mismo sexo que llamamos amigos; con los
cuales se tienen relaciones afectivas y que incluyen
auténticas relaciones sexuadas, que no debemos confundir con
las relaciones sexuales.
3. Toda la significación amorosa de la pareja y su tendencia a
formar una familia.
4. Todo el deseo humano de dar la vida. La tendencia a la
fecundidad, a la paternidad y
a la difícil y maravillosa misión de ayudar a crecer a los hijos
por la formación educadora.
5. Toda la interrelación afectiva de la vida familiar y el
proceso de creación de identidad sexuada entre sus
miembros.
6. Toda la capacidad de amor que lleva al ser humano a
trabajar y servir a todo hermano luchando por el bien común,
participando en la actividad social y política y, por vocación
eclesial, comprometiéndose en la evangelización.

ACTUEMOS
La sexualidad incluye muchos aspectos de la vida,
relaciones humanas, todos ellos de una belleza,
trascendencia y positividad:
Como pareja cristiana ¿Qué podemos hacer para
cooperar a que estos auténticos valores de la
sexualidad humana-cristiana, se vivan en el mundo de
hoy?
CELEBREMOS
Celebremos el amor que como pareja se dan los matrimonios
cristianos reflexionando en el mensaje de la Primera Carta a
los Corintios (se lee: 1Cor. 13, 4-7)
Cada uno de los participantes expresa lo que entiende
que es el amor, en base a lo leído.
Se continúa haciendo oración espontánea.
Se termina orando el Padre nuestro, todos unidos de la mano.
SEGUNDA PARTE:
PREPARACIÓN PARA LA
VIDA CRISTIANA EN EL
MATRIMONIO.

TEMA 3: EL DIOS DEL AMOR - EL DIOS


DE LA ALIANZA

VEAMOS
DINÁMICA
1º. Reflexión por parejas
-¿A qué se comprometen al casarse?
-¿Qué es lo que se proponen alcanzar?
-¿Qué cosas no estás dispuestos a "casar"?

2º. Compartir en el grupo.


-¿Hasta dónde quieren luchar?
-¿Qué los mueve a hacerlo?
PENSEMOS

El libro del Génesis nos relata cómo Dios creó al hombre para
que viviera en amistad con El, para esto lo hizo libre, capaz de
una respuesta amorosa, sin embargo, el hombre en el uso de
su libertad decidió apartarse de Dios rompiendo así el plan
que Dios tenía para él. (ver Gén capítulos del 1 al 3).
Dios decide restablecer esa relación rota por el hombre y
hacer con Él una especie de pacto de amor o alianza. Dios
se la juega por el hombre.

En vista a esa alianza, Dios escogió a un hombre, a Abraham


con el que estableció la primera alianza (ver Gén 15), le
promete hacer de él un gran pueblo: "Y yo confirmare mi
alianza entre tú y yo y te multiplicaré más y más... Esta es mi
alianza que voy a hacer contigo: tú serás el padre de muchas
naciones... Guarda, pues, mi Alianza, tú y tus
descendientes..." (Gén 17, 1-9).

Después de mucho tiempo en cumplimiento de esa


Alianza, Dios saca un grupo de tribus descendientes de
Abraham, de Egipto, donde estaban esclavizados y realiza
a través de su caudillo Moisés una Alianza, por lo que lo
constituye su pueblo (ver Ex.19a124).

Esta alianza es un pacto de amor (ver Ex 6,7-8) en el que


prácticamente se "casa" Dios con un pueblo. Dios
personalmente se compromete con su pueblo, y el pueblo con
Dios. En la alianza de Dios con su pueblo vemos bien
definidas las siguientes cualidades:

a) UNIDAD. Dios ha escogido un solo pueblo como el


esposo ha escogido una sola mujer. El sentido de la
elección privilegiada de Israel, más que un misterio es un
símbolo, y así nos lo presenta la Biblia.
b) INDISOLUBILIDAD. La alianza entre Dios e Israel es
eterna y nadie podrá romperla, ni siquiera las infidelidades de
Israel. Así aparece indisoluble e irrompible el lazo que une al
marido con su mujer.
c) FIDELIDAD. Israel resulta con frecuencia infiel a Yahvé,
le vuelve la espalda y se postra ante los ídolos. Estas
infidelidades reciben con frecuencia el nombre de las
infidelidades matrimoniales: adulterio, prostitución. Dios no
puede menos de castigar estas faltas, pero las perdona
porque es incondicionalmente fiel a su pueblo elegido.
d) FECUNDIDAD. La idea de fecundidad aparece
esencialmente unida a la idea del matrimonio. Tanto es así
que la infecundidad aparece como un castigo en muchos
casos y en todos como una deshonra.
e) AMOR. Con toda la importancia que se le da a la fecundidad,
no excluye ni oscurece
la realidad del amor. En los escritos de los profetas
encontramos una exaltación sublime, aunque indirecta, del
amor conyugal, utilizando el símbolo del matrimonio para
expresar los rasgos de la alianza entre Dios y su pueblo.
La imagen de Yahvé lleno de bondad, ternura y misericordia
para con su pueblo, es el modelo del amor del esposo hacia
la esposa, y aún traicionado por ella debe alentar en sí la
confianza de salvarla. Lo mismo que el abandono y descarrío
del pueblo de Israel debe servir de lección, por contraste,
para los esposos.

De esta manera Dios va realizando su plan de amor para el


hombre conectando la creación con la alianza. La revelación
de la creación es inseparable de la revelación y de la
realización de la Alianza del Dios único con su pueblo. La
creación es revelada como el primer paso hacia esta Alianza,
como el primer testimonio del amor universal y todopoderoso
de Dios (ver Gén 15,5; Jer 33,19-26) (CIC 288).

ACTUEMOS
DINÁMICA
Reflexión en parejas.
A la luz de la alianza que Dios hizo por amor a su pueblo,
- ¿Qué estamos dispuestos a hacer nosotros?
- ¿Qué estamos dispuestos a "casar"?
- ¿Qué estamos dispuestos a comprometer de manera
definitiva?
- Mientras llega nuestra boda ¿Qué vamos a hacer?
CELEBREMOS
1º. Se invita a que cada pareja busque una forma de
expresar su compromiso, como una alianza.
2º. Hacen una oración que exprese los sentimientos de
las decisiones que tienen en este momento.
3º. Después de que lo han hecho como pareja, lo pueden
presentar en un plenario.
4º. Se termina con el canto: "Amar es entregarse".

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