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Importancia de la Poesía Infantil

El documento analiza la importancia de la poesía en la educación infantil. La poesía estimula el desarrollo del lenguaje en los niños y amplía su vocabulario. Además, favorece la formación del hábito de lectura desde edades tempranas. La poesía estimula la imaginación y la sensibilidad de los niños y puede ser percibida como un juego, haciendo que inventar versos sea una actividad divertida para ellos.
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Importancia de la Poesía Infantil

El documento analiza la importancia de la poesía en la educación infantil. La poesía estimula el desarrollo del lenguaje en los niños y amplía su vocabulario. Además, favorece la formación del hábito de lectura desde edades tempranas. La poesía estimula la imaginación y la sensibilidad de los niños y puede ser percibida como un juego, haciendo que inventar versos sea una actividad divertida para ellos.
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Poesía para reír y sonreír1

Fernanda Katerine Meneces Ballesteros 2

Resumen:

La poesía es un juego de palabras donde el poeta se toma la libertad de romper las reglas
gramaticales. es el género literario al que menos importancia le damos en la sociedad, se
abordan algunas temáticas sobre la poesía en la educación infantil, el trabajo se sustenta
sobre los argumentos de López, R (1990), Pérez. M (2011), Janer Manila (1989), Pellizzari,
Graciela (1990) Página de Germán Machado Lens. Mercedes Calvo, (2010), primeramente,
se va a abordar sobre la poesía y luego sobre algunos subtemas que encontramos allí, para
concluir la poesía es un genero literario que se hace sentir y emocionarse, por que se hace
en base a los gestos la mímica, expresa los sentimientos y la estimulación del desarrollo
emocional en los niños.

Palabras clave: poesía, poema, poder de la palabra, poesía infantil, adulto como
transmisor.

Introducción

El presente texto tiene como propósito analizar la importancia de la poesía para la


educación infantil, La poesía favorece el desarrollo del lenguaje ya que suele utilizar
frases mas complejas y elaboradas que los cuentos, la poesía no solo entretiene a los

1
El presente ensayo es presentado para el curso Electiva CPC: la literatura infantil en la primera infancia de 7
semestre.
2
Estudiante de licenciatura en educación infantil de la corporación universitaria minuto de Dios, contacto:
[email protected]
niños, sino que estimula su desarrollo, donde ellos van logrando desarrollar nuevas
habilidades comunicativas y potencia la expresión verbal, fundamentalmente a través
de las rimas, enriquece la asimilación y el uso de las nuevas palabras que amplían
considerablemente el vocabulario infantil.

Fortalece el vinculo afectivo del niño con sus padres, a la vez que le ayudan a
expresar libremente sus emociones, estimula la memoria auditiva y rítmica de los
niños, así como la memoria visual, también estimula el gusto por la lectura, lo que
favorece la formación del habito de leer desde edades tempranas.

Poesía para componer

La poesía es un genero infantil primordial para los pequeños, que juega con la
musicalidad y el humor, que estimula la imaginación y la sensibilidad. Además, la
poesía infantil esta presente en la formación de los niños desde que son apenas unos
bebes, la poesía es una herramienta perfecta para ejercitar la memoria de los niños,
las rimas hacen más fácil la memorización del texto, y recitar poemas mejora la
expresión corporal y la dicción. Puede ser percibida por los niños como un juego.
Inventar versos, continuar poemas es una actividad divertida que implica a los niños y
les hace participes del proceso creativo.

Aumentan su vocabulario y su capacidad perceptiva, los niños acostumbrados a


escuchar poesía desarrollan mas su creatividad, captan mejor lo que ven a su
alrededor tienen una mirada más sensible hacia las cosas que lo rodean.

Según López (1990) por poesía infantil se entienden varios extremos: a) Se llama así
a la escrita por poetas que se han acomodado o creído acomodar al mundo del niño.
No son propiamente de la infancia, sino que el escritor hace un esfuerzo en el sentido
en que su obra es aparentemente infantil, pero no son del agrado de los niños, salvo
en algunas excepciones, como son los textos escolares, que son adaptados e infantiles.
En cada lengua, siempre hay un numero de autores que se repiten constantemente, no
solo en el mundo español, sino también en el francés, en el inglés… Por ejemplo, en
la lengua castellana se repiten autores como García Lorca, Alberti, Lope de Vega o
Juan Ramón Jiménez, en donde sus obras pretenden ser poesía infantil, pero en
muchos casos los niños ni las hacen suyas. Por otro lado, encontramos a Gloria
Fuertes que mezcla la ternura, la sencillez, onomatopeyas, retahílas… que hace que
sea más cercana a los más 16 pequeños. Pero, que los niños no entiendan ese tipo de
poesía no significa que no tengan que leerlos o estudiarlos, y enriquecerse de ella. b)
Hace referencia a la poesía popular que tiene al niño como protagonista y objeto.
Desde canciones de cuna hasta coplillas en las que ellos aprenden las partes del
cuerpo, repartos de tareas en retahílas, juegos de palabras y trabalenguas, juegos y
canciones como el corro o la comba… Todo esto es un pequeño entrenamiento para
introducirse en el mundo de los adultos. Esto podría considerarse poesía infantil ya
que está presente en la vida de los niños. c) La poesía infantil es la que hacen los
niños, la que dicen antes de escribir y luego reproducen de manera escrita. Pero, es
limitada ya que se repiten esquemas, lugares comunes en la naturaleza, las estaciones,
los animales o las flores siempre desde lo que ellos ven.
Según Pérez (2011) existen unos principios básicos a la hora de trabajar la poesía en
las aulas. La enseñanza de la poesía tiene que basarse en que el alumno o la alumna
desarrolle capacidades que le dejen ver y entender lo que se le está ofreciendo y lo
que se está diciendo, es decir, educarles en el gusto de oír, por el decir y por el
comprender. Por lo que la expresión del lenguaje es un punto muy importante a tener
en cuenta. La poesía en el colegio tiene que dar lugar al conocimiento del folclore
popular y a la experimentación. Esto quiere decir, que tiene que estar basada en el
juego, baile, cante. La poesía es un conocimiento que hay que trabajarlo y
experimentarlo para poder conocerlo en profundidad, tratando de hacerla lúdica lejos
de convertirla en un simple instrumento que proporciona contenido. Es muy
importante que los docentes sintamos amor por la poesía, y por la literatura en
general; por los versos, por los poemas, por todas las estrofas para poder
transmitírselo a todo el alumnado para que ellos acaben sintiendo gusto por ella.
Ciertamente no es poesía la versificación trivial, la rima obligada, el contar las sílabas
que debemos ubicar en el renglón, los concursos de declamación, el decir cosas
“bonitas”, la moraleja apoderándose de la fábula. O, por lo menos, no es sólo eso.
Aunque en la práctica usemos los dos términos como sinónimos, es importante tener
en cuenta que no lo son, que puede existir poesía sin poema y también,
lamentablemente, poema sin poesía. La poesía se presenta también muchas veces
fuera del contexto lingüístico, escapando de lo estrictamente literario; no se la percibe
únicamente a través de las palabras. Si recordamos que radica en la mirada, y no en lo
exterior a nosotros, nos resultará claro comprender que la poesía puede aparecer en
los sitios más insospechados.
No sólo de palabras se compone un poema, pero es indiscutible el poder generador de
éstas, y no solamente de significados. En efecto, el aspecto semántico no es el único a
considerar cuando leemos un poema: también es importante el aspecto gráfico
(referido a la forma) y el aspecto fonológico (referido al significante). En el aspecto
gráfico vemos que el poema posee una silueta determinada. En ella, el verso es
claramente visible, ya sea organizado o no en estrofas.
Dice Janer Manila (1989): “Cada palabra es el resultado de un larguísimo proceso.
Significantes y significados rodaron a lo largo de los siglos como los cantos de la
orilla de un río. Y este rodar de boca en boca a través del tiempo las volvió amables al
tacto y desposeídas de aristas cortantes”. El gusto que siente el niño por jugar,
inventar y descubrir significados se va perdiendo con los años, porque la educación
no acepta que el juego y la imaginación son espléndidas formas de conocimiento. Al
niño lo ahogan saberes “útiles”, con una educación puramente pragmática que asfixia
todas las posibilidades de alimentar la imaginación y nutrir la sensibilidad y la
fantasía.
Poesía infantil es aquella que, independiente de cuál ha sido el propósito del autor, es
aceptada y gustada por los niños. Por lo general, esta poesía no ha sido escrita
específicamente para ellos, pero conecta con su sentir, traduce su inquietud y no tiene
otra.
La familia es el núcleo transmisor básico, y no sólo la madre al arrullar al niño con
canciones de cuna o juegos cantados, sino también el padre, que lee o no; los
hermanos mayores, que posiblemente manejen libros o tengan acceso a juegos
tradicionales que el pequeño aún no conoce; los abuelos, depositarios de las
tradiciones y de la memoria viva de su tiempo. utilidad que su belleza.
Graciela Pellizari (1990) señala: El indiferente: no le importa la poesía, la da porque
sí, porque lo dice el programa. El rebelde: no la da porque no le gusta; en realidad, no
se siente capaz de hacerlo bien. De seguro tuvo malas experiencias en la infancia y
las transmite con su actitud a los alumnos. El embelesado: la da porque le gusta a él.
Le gusta escucharse recitar; seguramente escribe en forma proyectiva sobre algún
“paraíso perdido” de la adolescencia. Agrega Pellizzari que ninguna de estas
características garantiza el éxito de transmisión poética en el aula.

El escritor uruguayo Germán Machado propone en su blog


(http://machadolens.wordpress.com), “Trece instrucciones para ayudar a leer al niño”:
1. No lea al niño que usted dejó atrás: lea con el niño que está junto a usted. Tampoco
se adelante al niño en su lectura: conózcale su tranco, acompáñelo y déjelo leer en
soledad cuando él así lo quiera.
2. Lea como si usted nunca fuera a dejar de ser un niño, pero sabiendo que ya no lo
es. Lea en la actualidad, pero sabiendo que en el futuro estará el pasado y en el
pasado también estuvo el porvenir.
3. Lea lo que el niño le pide, pero también lo que el niño le da. Disfrute de ambas
cosas, y que ambos disfruten. Y si el niño quiere leerle algo a usted, déjelo hacer,
incluso cuando el niño todavía no sabe leer.
4. Lea en el espacio y en el tiempo adecuados. No se desubique. En el caso en que lea
con el niño por las noches: nunca se duerma usted antes que él.
5. Al seleccionar la lectura, piense en el niño con el que va a leer, pero no haga caso a
las categorías, ni a las clases, ni a las edades, ni a los tamaños. El único que puede ser
caprichoso en cuanto a elegir la lectura es el niño, no usted.
6. Lea todo lo que venga, pero también todo lo que se va. Piense que toda lectura es
una encrucijada.
7. Lea con el niño sólo cuando está seguro de dos cosas: que no tiene ninguna otra
tarea más importante para hacer y que leer con él no representa una tarea para usted.
Si no está seguro de eso, igual es mejor que lea con el niño a que no lo haga.
8. Lea con el niño como si fuera la última vez que va a hacerlo, y también como si
fuera la primera.
9. Lea con el niño como si usted fuese uno de esos bambúes —conocidos como
Cañas de la India— que florece y produce semillas una vez cada 120 años para luego
morir. Piense que esos bambúes florecen todos juntos y a la vez, y que alguna de las
semillas que lanzan logrará evitar a los depredadores para poder reproducir la especie.
Si esto no lo convence, piense que esos bambúes igual se propagan de forma
constante, produciendo nuevos brotes a partir de rizomas subterráneos.
10. Lea con el niño como si estuviese ayudando a un ciego a cruzar la calle. La
fraternidad, o el amor filial, tienen algo que ver en eso, aunque luego de cruzar la
calle, usted seguirá su camino personal y el niño (como el ciego) avanzará por el
enigma de sus recónditas distancias.
11. Si cuando está leyendo con el niño éste lo interrumpe, detenga la lectura y preste
atención a lo que surge. Piense que no todo lo que van leyendo está escrito en el libro.
Las digresiones son propias de una lectura imaginativa. Atrévase a ir más allá de la
letra o a volver desde lo escrito a la realidad: piense que la imaginación antecede a la
escritura y también la desborda.

Conclusiones:

La poesía ayuda a los niños a aprender varias perspectivas del mundo en el que vivimos les
permite ver diferentes puntos de vista y comprender las variaciones en las diferentes
culturas y creencias, además pueden desarrollar así un aprecio por la buena literatura e
incluso tener más empatía con los demás.

El poema puede estar en prosa poética o en verso, y apegarse o no las estructuras de la rima
y de la métrica tradicional, habitualmente utiliza un lenguaje metafórico, abundante en
giros poéticos y figuras retoricas, gracias a estos recursos el poema se parece más a la
canción que al relato.
Las primeras palabras que los niños aprenden tienen el encanto del sonido, cuyo goce
antecede al significado, en algunas ocasiones muchos niños al escuchar por primera vez una
palabra, no saben de inmediato su significado, sino que juegan con ellas, con su sonido y
diciéndolo en voz alta con diferentes entonaciones. Luego inventa significados para poner
así la palabra en nuevos contextos.

La poesía infantil acerca a los niños al mundo de las letras y un recurso muy valioso para
adquirir conocimientos de manera divertida ya que para ellos es como un juego.

El adulto que lee a un niño no sólo beneficia al niño, si lo hace con la actitud adecuada
comparte un tiempo y un espacio muy especial, creándose entre ellos una complicidad
afectiva, un diálogo que va más allá de las palabras y que enriquece a ambos por igual.

Referencias

López, R (1990), Introducción a la literatura infantil, Murcia: Secretariado de publicaciones


Universidad de Murcia

Pérez. M (2011), Posturas y estrategias sobre la poesía en el aula, en Innovación y experiencias


educativas, 38, Córdoba.

Janer Manila, Gabriel, Pedagogía de la imaginación poética, Aliorna Barcelona, 1989.

Pellizzari, Graciela, Una nueva visión de la poesía, Ediciones Braga S.A., 1990.

Página de Germán Machado Lens. http://machadolens.wordpress.com

Mercedes Calvo, poesía con niños, guía para propiciar el encuentro de los niños con la poesía,
2010.

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