“Año del bicentenario: 200 años de Independencia”
Q.F. Patricia Respicio López
Jefa del Servicio de Farmacia del Hospital nacional Docente Madre Niño San
Bartolomé
Presente.-
Ref. : Memorándum Nº 165-SF-DAT-HONADOMANI-SB
Que he sido notificada con el documento de la referencia en la fecha 05 de mayo
del 2021 cuyo asunto es el inicio de un procedimiento administrativo disciplinario
en mi contra, estableciendo 05 días de plazo después de recibida la notificación
para realizar los descargos con los fundamentos de hecho y derecho que considere
pertinentes.
Que de conformidad con el Informe de Precalificación N° 034 –ST-HONADOMANI-
SB de fecha 23 de Abril del 2021 se advierte que con hoja de ruta del expediente
Nº 02322-20 de fecha 05 de febrero de 2020 se observa que la Oficina Ejecutiva
de Administración lo derivó con fecha 06 de febrero de 2020 al jefe de la Oficina
de Personal, el mismo que después de realizar la calificación respectiva consideró
la existencia de la falta disciplinaria por lo que remite el mencionado expediente a
la Secretaría Técnica con memorando Nº 235-2020-OP-HONADOMANI-SB de fecha
07 de febrero del 2020 siendo recepcionado por la Secretaría Técnica con fecha 11
de Febrero de 2020.
Tomando en consideración que desde el 06 de febrero del 2020 fecha en que toma
conocimiento la oficina de personal de la comisión de la falta, hasta la notificación
en la fecha 05 de Mayo de 2021 del Memorándum N° 165-SF-DAT-HONADOMANI-
SB-2021 de inicio del procedimiento administrativo disciplinario ha transcurrido
más de un (01) año calendario desde que la oficina de personal tomó conocimiento
de la comisión de la falta, ha operado la prescripción de esta, de conformidad con
el Artículo 94° la Ley Nº 30057 del Servicio Civil que establece:
La competencia para iniciar procedimientos administrativos disciplinarios contra los
servidores civiles decae en el plazo de tres (3) años contados a partir de la
comisión de la falta y uno (1) a partir de tomado conocimiento por la Oficina de
Recursos Humanos de la entidad, o de la que haga sus veces.
De conformidad con lo normado en el numeral 97.3 del Artículo 97° del D.S. N°
040-2014-PCM, solicito se declare la prescripción del inicio de procedimiento
administrativo en mi contra y la nulidad de todo lo actuado.
Sin perjuicio de lo solicitado me permito realizar el descargo correspondiente
DE LA FALTA DISCIPLINARIA QUE SE ME IMPUTA
De acuerdo al documento al que se hace descargo, habiendo iniciado el proceso
de verificación posterior de los documentos que acreditan y forman parte de los
legajos de personal, la Subgerencia de Recursos Humanos solicitó a la Gerencia
de Talento Humano del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil –
RENIEC, mediante Oficio N° …….-2019-SGRH-GCPH/ONPE, de fecha 09 de
mayo de 2019, se valide el contenido y emisión del Certificado de Trabajo N°
……….-2013, de fecha 3 de julio de 2013.
En ese sentido, mediante Oficio N° ………….-2019/GTH/RENIEC, de fecha 20 de
mayo de 2019, la Gerencia de Talento Humano del RENIEC, informó que de la
revisión del legajo personal de la suscrita, se pudo constatar que trabajó en la
referida institución, del 21 de julio de 2010 hasta el 30 de junio de 2013, siendo mi
último cargo el de Operario de Notificaciones, en la Subgerencia de Depuración de
Identificación de la Gerencia de Registro de Identificación, bajo el alcance del DL
1057; no obstante se señala que el Certificado de Trabajo CAS N° ………..-2013,
de fecha 3 de julio de 2013, no es fiel al cargo original suscrito, el cual se remitió
adjunto al Oficio en mención.
En virtud a la información remitida, la Secretaría Técnica de Procedimientos
Disciplinarios de la Entidad solicitó se remita el original del certificado de trabajo
en cuestión, lo cual no ha podido ser remitido por no tener en mi posesión dicho
documento, toda vez que se trata de un documento emitido en el año 2013 y que
se ha extraviado, ante lo cual solicité el original del legajo personal a la RENIEC,
sin tener respuesta a la fecha.
Ante la información remitida por el RENIEC a la Subgerencia de Recursos
Humanos del ONPE, se señala en el documento de imputación, que “Se puede
apreciar evidente discordancia entre el Certificado de Trabajo CAS N° ………..-
2013, de fecha 02 de julio de 2013, (…) por lo que se presume que habría sido
adulterado el contenido de la misma.”
Del mismo modo, se indica en el documento de imputación que “A partir de lo
expuesto, se aprecia que el hecho de laborar para la Entidad a sabiendas de la
declaración de información no veraz para el inicio del vínculo laboral tiene carácter
permanente (…)”; haciendo referencia a la calidad del documento en cuestión,
imputando un negado conocimiento de alguna supuesta irregularidad o falsedad
en el mismo.
Es importante señalar que desde el 21 de julio de 2010 hasta el 30 de junio de
2013, presté servicios para el RENIEC, bajo la modalidad CAS, en diferentes
puestos y/o funciones a lo largo del periodo laborado, solicitando a mi cese, el
correspondiente certificado de trabajo por convenir a mi derecho. No obstante, con
fecha 2 de julio de 2013, al apersonarme a las oficinas de dicha entidad ubicadas
en el Centro Cívico se me indicó que el certificado solicitado no se encontraba
preparado, motivo por el cual solicité hablar con el Gerente de Talento Humano a
fin de presentar una queja por dicha demora, ante lo que se elaboró un certificado
de trabajo en dicho momento, el cual incurrió en ambigüedad por señalar
solamente el último cargo ocupado, solicitando del mismo modo un nuevo
certificado de trabajo, emitiéndose el certificado de trabajo cuya copia presenté a
la convocatoria de la ONPE.
Es preciso indicar que desde la fecha de expedición de dicho certificado, por
motivos personales he tenido que cambiar de domicilio en cuatro oportunidades,
por lo que a la fecha no cuento con el certificado original, sin representar dicha
situación, ningún reconocimiento ni prueba de culpabilidad respecto a las
imputaciones que se me realizan.
En tal sentido, es necesario precisar que el documento presentado ha sido
entregado por servidor en función de la RENIEC, el cual, por razones que se
encuentran fuera de mi voluntad, no ha sido registrado en mi legajo personal,
habiéndose registrado el certificado primigenio, negando la imputación de haber
presentado un documento falsificado al proceso de convocatoria CAS y que con
cuyo conocimiento me mantuve prestando servicios en la Entidad.
PRINCIPIO DE CULPABILIDAD
De acuerdo a lo indicado en la resolución, en relación al principio de culpabilidad
en el ejercicio de la potestad sancionadora, recogido en el numeral 10 del artículo
248 del TUO de la Ley N° 27444, el cual determina que la responsabilidad
administrativa es subjetiva, salvo los casos en que por ley o decreto legislativo se
disponga la responsabilidad administrativa objetiva, garantizándose de esta forma,
que una sanción sea aplicada solo si se acredita en el procedimiento sancionador
que el sujeto ha actuado de manera dolosa o culposa en la comisión del hecho
infractor y no únicamente por la conducta; es necesario que la Entidad proceda a
la realización de un análisis exhaustivo de la conducta infractora y la
intencionalidad o grado de reprochabilidad del servidor presuntamente infractor, a
fin de evitar la vulneración de los derechos del mismo o evitar futuras nulidades en
el caso de la posible determinación de responsabilidad.
No obstante, pese a la obligación por parte de la entidad de acreditar o sustentar
la culpabilidad del imputado, se señala posteriormente que la suscrita habría
actuado con dolo “al proceder con voluntad y entendimiento de la consecuencia
que tendría su conducta de laborar en la Oficina Nacional de Procesos Electorales
– ONPE, con conocimiento de haber declarado información no veraz en su hoja de
vida al momento de su postulación al proceso CAS N° ……-2019, al presentar el
Certificado de Trabajo CAS N° ……-2013, de fecha 02 de julio de 2013,
presuntamente adulterado en su contenido.”, sin haberse realizado el análisis de la
culpabilidad de la suscrita, conforme corresponde de acuerdo a lo señalado en el
párrafo precedente, limitándose la autoridad instructora en señalar de manera
primigenia que “Se puede apreciar evidente discordancia entre el Certificado de
Trabajo CAS N° ………-2013, de fecha 02 de julio de 2013, (…) por lo que se
presume que habría sido adulterado el contenido de la misma.” para pasar a
determinar posteriormente “(…) se aprecia que el hecho de laborar para la Entidad
a sabiendas de la declaración de información no veraz para el inicio del vínculo
laboral tiene carácter permanente (…)”, sin que medie análisis alguno de la
presunta culpabilidad (solo o culpa) de la suscrita, evidenciándose un vicio de
nulidad insalvable en el acto de inicio de procedimiento administrativo disciplinario.
PRINCIPIO DE CAUSALIDAD
El Título Preliminar del TUO de la Ley Nº 27444 – Ley del Procedimiento
Administrativo General, reconoce a los administrados el goce de los derechos y
garantías del debido procedimiento administrativo, que comprende los derechos a:
exponer argumentos, exponer y producir pruebas y obtener una decisión motivada
y fundada en derecho.
En el caso de los procedimientos administrativos disciplinarios, como el que
concita el presente análisis, la exigencia del respeto irrestricto de tales derechos y
garantías adquiere una dimensión mayor, toda vez que en ellos “los derechos de
los administrados son más profundamente influidos por la decisión de la
Administración”
Al respecto, debe señalarse que la potestad sancionadora de la administración
pública es el poder jurídico que permite castigar a los administrados cuando éstos
lesionan determinados bienes jurídicos reconocidos por el marco constitucional y
legal vigente, a efectos de incentivar el respeto y cumplimiento del ordenamiento
jurídico y desincentivar la realización de infracciones. El procedimiento
sancionador en general, establece una serie de pautas mínimas comunes para
que todas las entidades administrativas con competencia para la aplicación de
sanciones a los administrados la ejerzan de manera previsible y no arbitraria. En
ese sentido, el artículo 246º del TUO de la Ley Nº 27444[2], señala cuáles son los
principios de la potestad sancionadora administrativa, dentro de los cuales se
enumera el Principio de causalidad.
En relación a la aplicación del Principio de Causalidad dentro de la potestad
sancionadora de la administración pública, de conformidad con el numeral 8 del
artículo 246º del TUO de la Ley Nº 27444, ésta es la condición indispensable para
aplicar una sanción a una persona determinada, satisfaciendo la relación de causa
adecuada entre la conducta de la persona y el efecto dañoso irrogado o la
configuración del hecho previsto como sancionable, pues no puede sancionarse a
quien no realiza la conducta sancionable.
Cabe tener presente también, que mediante el principio de la carga de la prueba
se establece que es al pretensor, entiéndase quien pretende el reconocimiento de
un hecho invocado, al que le corresponde probar; y, en el presente caso,
corresponde a la Administración Pública comprobar los hechos que se me
imputan, dándoles certeza para poder luego pronunciarse mediante un acto
administrativo debidamente fundamentado[3], como debe ser en el presente caso
la Carta de la referencia, en la cual se me imputa la falta grave y, asimismo,
solicito se sirva señalar de manera clara y no ambigua cuál es el elemento de
prueba que demuestra de manera indubitable la falsedad del certificado de trabajo
emitido por la RENIEC presentado, o en su defecto, en el supuesto negado de
tratarse de un documento adulterado, el elemento de prueba o análisis que
demuestre el conocimiento de la suscrita del mismo en la convocatoria al proceso
CAS y durante mi permanencia como servidora de la Entidad.
PRINCIPIO DE DEBIDA MOTIVACIÓN
La debida motivación en proporción al contenido y conforme al ordenamiento
jurídico constituye, de conformidad con lo dispuesto por el artículo 3º del TUO de
la Ley Nº 27444 – Ley del Procedimiento Administrativo General [4], un requisito de
validez del acto administrativo que se sustenta en la necesidad de “permitir
apreciar su grado de legitimidad y limitar la arbitrariedad en la actuación pública” [5].
El incumplimiento del deber de motivación del acto administrativo comprende dos
supuestos principales: la carencia absoluta de motivación y la existencia de una
motivación insuficiente o parcial. En el segundo caso, de tratarse de un vicio no
trascendente, prevalecerá la conservación del acto a la que hace referencia el
artículo 14º del TUO de la Ley Nº 27444[6]; mientras que, en el primero, al no
encontrarse incluido en dicho supuesto, el efecto es la nulidad de pleno derecho
del acto administrativo, de conformidad con lo dispuesto por el numeral 2 del
artículo 10º de la misma Ley[7].
Sobre el particular, es necesario considerar que la exigencia de motivación de las
resoluciones administrativas ha sido materia de pronunciamiento expreso del
Tribunal Constitucional, en adelante el TC, que ha precisado su finalidad esencial
del siguiente modo:
“La motivación supone la exteriorización obligatoria de las razones que sirven de
sustento a una resolución de la Administración, siendo un mecanismo que permite
apreciar su grado de legitimidad y limitar la arbitrariedad de su actuación” [8].
En tal sentido, en la interpretación del TC:
“Un acto administrativo dictado al amparo de una potestad discrecional legalmente
establecida resulta arbitrario cuando sólo expresa la apreciación individual de
quien ejerce la competencia administrativa, o cuando el órgano administrativo, al
adoptar la decisión, no motiva o expresa las razones que lo han conducido a
adoptar tal decisión. De modo que, como ya se ha dicho, motivar una decisión no
sólo significa expresar únicamente al amparo de qué norma legal se expide el acto
administrativo, sino, fundamentalmente exponer las razones de hecho y el
sustento jurídico que justifican la decisión tomada” [9].
En consecuencia, en atención al deber de motivación del acto administrativo y al
principio de tipicidad, las entidades públicas están en la obligación, tanto al
momento de iniciar un procedimiento administrativo disciplinario, como al
momento de resolver la imposición de una sanción, de motivar adecuadamente
sus decisiones lo que implica, no sólo señalar cuál es la norma, disposición u
obligación que se ha incumplido, sino también de precisar cuál es la
correspondiente falta presuntamente cometida, la misma que debe tener correlato
con los hechos expuestos; debiendo además analizar y emitir pronunciamiento
acerca de cada uno de los cargos y descargos presentados por la impugnante, en
la oportunidad que corresponda.
Ahora bien, en el caso en particular, al no haberse expuesto de forma expresa,
clara y precisa las razones fácticas por las cuales se me atribuye responsabilidad
en los hechos señalados como faltas administrativas, se tiene que la Carta N° 342-
2020-GCPH/ONPE, no ha sido debidamente fundamentada.
Del mismo modo, se aprecia en el documento señalado precedentemente, una
simple enumeración de las normas presuntamente vulneradas, indicándose
textualmente:
“Norma vulnerada
Considerando la premisa normativa y precedente vinculante citados, debemos
efectuar la remisión específica a las normas que presuntamente habrían sido
vulneradas por la servidora involucrada:
Ley del Código de Ética de la Función Pública – Ley 27815
Artículo 6°.- Principios de la Función Pública El Servidor Público actúa de acuerdo
a los siguientes principios:
(…)
2. Probidad Actúa con rectitud, honradez y honestidad, procurando satisfacer el
interés general y desechando todo provecho o ventaja personal, obtenido por sí o
por interpósita persona.
[Link] Entendida como aptitud técnica, legal y moral, es condición esencial
para el acceso y ejercicio de la función pública. El servidor público debe propender
a una formación sólida acorde a la realidad, capacitándose permanentemente
para el debido cumplimiento de sus funciones.
5. Veracidad Se expresa con autenticidad en las relaciones funcionales con todos
los miembros de su institución y con la ciudadanía, y contribuye al esclarecimiento
de los hechos.
(…)
Artículo 7° Deberes de la Función Pública El Servidor Público tiene los siguientes
deberes:
(…)
2. Transparencia
Debe ejecutar los actos del servicio de manera transparente, ello implica que
dichos actos tienen en principio carácter público y son accesibles al conocimiento
de toda persona natural o jurídica.
El servidor público debe de brindar y facilitar información fidedigna, completa y
oportuna.
(…)
En ese sentido, existiría indicios de responsabilidad por parte de la servidora
………………………., quien habría incurrido en actos sancionables con
suspensión sin doce de remuneraciones desde un día hasta por doce (12) meses
por la presunta comisión de la falta administrativa señalada en el numeral q), del
artículo 85 de la Ley N° 30057, Ley del Servicio Civil.”
Evidenciándose carencia total de motivación en la imputación de las presuntas
normas señaladas, puesto que como se puede apreciar, sólo se señala que la
suscrita habría incumplido dichas normas sin la realización de ningún examen de
interrelación entre los hechos y la configuración de la falta imputada, situación,
que en opinión del Tribunal del Servicio Civil, vulnera el principio de tipicidad y el
deber de motivación, al no haber expuesto el correlato de cada una de las
presuntas faltas cometidas con los hechos y/o imputaciones expuestas.
POR LO EXPUESTO:
Solicito a su despacho, evaluar los descargos, y considerar que en mi persona no
existe responsabilidad alguna y se proceda a archivar el presente procedimiento
disciplinario.
Lima, ……………….. de 2021
1] Rubio Correa, Marcial (2006) El Estado Peruano según la jurisprudencia del
Tribunal Constitucional. Lima, Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica
del Perú. p.220.
[2] TUO de la Ley Nº 27444 – Ley del Procedimiento Administrativo General
“Artículo 246º.- Principios de la potestad sancionadora administrativa
La potestad sancionadora de todas las entidades está regida adicionalmente por
los siguientes principios especiales:
1. Legalidad.- Sólo por norma con rango de ley cabe atribuir a las entidades la
potestad sancionadora y la consiguiente previsión de las consecuencias
administrativas que a título de sanción son posibles de aplicar a un administrado,
las que en ningún caso habilitarán a disponer la privación de libertad.
2. Debido procedimiento.- No se pueden imponer sanciones sin que se haya
tramitado el procedimiento respectivo, respetando las garantías del debido
procedimiento. Los procedimientos que regulen el ejercicio de la potestad
sancionadora deben establecer la debida separación entre la fase instructora y la
sancionadora, encomendándolas a autoridades distintas.
3. Razonabilidad.- Las autoridades deben prever que la comisión de la conducta
sancionable no resulte más ventajosa para el infractor que cumplir las normas
infringidas o asumir la sanción. Sin embargo, las sanciones a ser aplicadas deben
ser proporcionales al incumplimiento calificado como infracción, observando los
siguientes criterios que se señalan a efectos de su graduación:
a) El beneficio ilícito resultante por la comisión de la infracción;
b) La probabilidad de detección de la infracción;
c) La gravedad del daño al interés público y/o bien jurídico protegido;
d) EI perjuicio económico causado;
e) La reincidencia, por la comisión de la misma infracción dentro del plazo de un
(1) año desde que quedó firme la resolución que sancionó la primera infracción.
f) Las circunstancias de la comisión de la infracción; y
g) La existencia o no de intencionalidad en la conducta del infractor.
4. Tipicidad.- Solo constituyen conductas sancionables administrativamente las
infracciones previstas expresamente en normas con rango de ley mediante su
tipificación como tales, sin admitir interpretación extensiva o analogía. Las
disposiciones reglamentarias de desarrollo pueden especificar o graduar aquellas
dirigidas a identificar las conductas o determinar sanciones, sin constituir nuevas
conductas sancionables a las previstas legalmente, salvo los casos en que la ley o
Decreto Legislativo permita tipificar infracciones por norma reglamentaria. A través
de la tipificación de infracciones no se puede imponer a los administrados el
cumplimiento de obligaciones que no estén previstas previamente en una norma
legal o reglamentaria, según corresponda. En la configuración de los regímenes
sancionadores se evita la
tipificación de infracciones con idéntico supuesto de hecho e idéntico fundamento
respecto de aquellos delitos o faltas ya establecidos en las leyes penales o
respecto de aquellas infracciones ya tipificadas en otras normas administrativas
sancionadoras.
5. Irretroactividad.- Son aplicables las disposiciones sancionadoras vigentes en
el momento de incurrir el administrado en la conducta a sancionar, salvo que las
posteriores le sean más favorables.
Las disposiciones sancionadoras producen efecto retroactivo en cuanto favorecen
al presunto infractor o al infractor, tanto en lo referido a la tipificación de la
infracción como a la sanción y a sus plazos de prescripción, incluso respecto de
las sanciones en ejecución al entrar en vigor la nueva disposición.
6. Concurso de Infracciones.- Cuando una misma conducta califique como más
de una infracción se aplicará la sanción prevista para la infracción de mayor
gravedad, sin perjuicio que puedan exigirse las demás responsabilidades que
establezcan las leyes.
7. Continuación de infracciones.- Para determinar la procedencia de la
imposición de sanciones por infracciones en las que el administrado incurra en
forma continua, se requiere que hayan transcurrido por
lo menos treinta (30) días hábiles desde la fecha de la imposición de la última
sanción y que se acredite haber solicitado al administrado que demuestre haber
cesado la infracción dentro de dicho plazo.
Las entidades, bajo sanción de nulidad, no podrán atribuir el supuesto de
continuidad y/o la imposición de la sanción respectiva, en los siguientes casos:
a) Cuando se encuentre en trámite un recurso administrativo interpuesto dentro
del plazo contra el acto administrativo mediante el cual se impuso la última
sanción administrativa.
b) Cuando el recurso administrativo interpuesto no hubiera recaído en acto
administrativo firme.
c) Cuando la conducta que determinó la imposición de la sanción administrativa
original haya perdido el carácter de infracción administrativa por modificación en el
ordenamiento, sin perjuicio de la aplicación de principio de irretroactividad a que
se refiere el inciso 5.
8. Causalidad.- La responsabilidad debe recaer en quien realiza la conducta
omisiva o activa constitutiva de infracción sancionable.
9. Presunción de licitud.- Las entidades deben presumir que los administrados
han actuado apegados a sus deberes mientras no cuenten con evidencia en
contrario.
10. Culpabilidad.- La responsabilidad administrativa es subjetiva, salvo los casos
en que por ley o decreto legislativo se disponga la responsabilidad administrativa
objetiva.
11. Non bis in idem.- No se podrán imponer sucesiva o simultáneamente una
pena y una sanción administrativa por el mismo hecho en los casos en que se
aprecie la identidad del sujeto, hecho y fundamento.
Dicha prohibición se extiende también a las sanciones administrativas, salvo la
concurrencia del supuesto de continuación de infracciones a que se refiere el
inciso 7.
[3] TUO de la Ley Nº 27444 – Ley del Procedimiento Administrativo General
“Artículo IV.- Principios del procedimiento administrativo
1. El procedimiento administrativo se sustenta fundamentalmente en los siguientes
principios, sin perjuicio de la vigencia de otros principios generales del Derecho
Administrativo: (…)
1.2. Principio del debido procedimiento.- Los administrados gozan de los derechos
y garantías implícitos al debido procedimiento administrativo. Tales derechos y
garantías comprenden, de modo enunciativo mas no limitativo, los derechos a ser
notificados; a acceder al expediente; a refutar los cargos imputados; a exponer
argumentos y a presentar alegatos complementarios, a ofrecer y a producir
pruebas; a solicitar el uso de la palabra, cuando corresponda; a obtener una
decisión motivada, fundada en derecho, emitida por autoridad competente, y en un
plazo razonable; y, a impugnar las decisiones que los afecten (…)”.
[4] TUO de la Ley Nº 27444 – Ley del Procedimiento Administrativo General
“Artículo 3º.- Requisitos de validez de los actos administrativos
Son requisitos de validez de los actos administrativos: (…)
4. Motivación.- El acto administrativo debe estar debidamente motivado en
proporción al contenido y conforme al ordenamiento jurídico. (…)”.
[5] MORÓN Urbina, Juan (2009) Comentarios a la Ley del Procedimiento
Administrativo General. Octava Edición. Lima, Gaceta Jurídica. p. 157.
[6] TUO de la Ley Nº 27444 – Ley del Procedimiento Administrativo General
“Artículo 14º.- Conservación del acto
14.1 Cuando el vicio del acto administrativo por el incumplimiento a sus elementos
de validez, no sea trascendente, prevalece la conservación del acto,
procediéndose a su enmienda por la propia autoridad emisora.
14.2 Son actos administrativos afectados por vicios no trascendentes, los
siguientes: (…)
14.2.2 El acto emitido con una motivación insuficiente o parcial. (…)”.
[7] TUO de la Ley Nº 27444 – Ley del Procedimiento Administrativo General
“Artículo 10º.- Causales de nulidad
Son vicios del acto administrativo, que causan su nulidad de pleno derecho, los
siguientes: (…)
2. El defecto o la omisión de alguno de sus requisitos de validez, salvo que se
presente alguno de los supuestos de conservación del acto a que se refiere el
Artículo 14. (…)”.
[8] Sentencia recaída en el Expediente Nº 4289-2004-AA/TC, Fundamento
Noveno.
[9] Sentencia recaída en el Expediente Nº 0090-2004-AA/TC, Fundamento
Trigésimo Cuarto.