INTRODUCCIÓN
Antes de empezar a hablar sobre una posible regulación del aprovechamiento de recursos es conveniente
recordar que significa que un bien o territorio sea patrimonio común de la humanidad, debido a que la Antártida
posee ese carácter. La noción de patrimonio común de la humanidad en los espacios no sometidos a la
jurisdicción nacional de los países se ha estructurado hace pocos años. Su localización se encuentra en los
espacios fuera de las jurisdicciones nacionales tales comomo los fondos marinos sin jurisdicción estatal y el
medio ambiente. La doctrina internacional ha tenido un efecto generador en cuanto al Patrimonio Común de la
Humanidad. Se han señalado distintas situaciones jurídicas en lugares que por su lejanía, relativa
inaccesibilidad, dificultades de aprehensión etc, los bienes no pueden ser objetos de apropiación, es decir no se
puede ejercer soberania. Se trataría de bienes res communis ajustada a una administración común sujeta al
interés de todos los Estados y en beneficio de la humanidad. El término patrimonio común de la humanidad
aparece por primera vez, dándole un alcance amplio, en la primera Conferencia de Naciones Unidas sobre el
Derecho del Mar en Ginebra en 1958. En la actualidad la Antártida cuenta con la categoría de patrimonio común
de la humanidad.
Los fondos marinos y oceánicos situados más allá de los limites de las jurisdicciones nacionales
Los recursos biológicos del alta mar
3. La antártida
El espacio ultraterrestre, la luna y otros cuerpos celestes
Los elementos del medio ambiente en la medida en que conciernen a todos los pueblos del mundo.
La diversidad Biologica
El clima global
8. Los recursos alimentarios esenciales para la supervivencia
9. Los derechos humanos y las libertades fundamentales
10. El genoma humano
El patrimonio cultural
Las obras del espíritu de interés universal y que forman parte del dominio publico
Se reconoce que en dicho régimen debería caracterizarse por los siguientes cinco principios:
El patrimonio común de la humanidad pertenece a toda la humanidad y no puede ser objeto de apropiación
Debe ser utilizado exclusivamente con fines pacíficos
Debe ser salvaguardado y su explotación supervisada por la humanidad en su nombre y por su cuenta, en su interés
exclusivo, de interés para todas las naciones
sin discriminación
Su utilización debe ser racional a fin de permitir su renovación y conservacion,
especialmente en interés de las generaciones futuras
Las ventajas de dicha utilización del patrimonio común de la humanidad deben beneficiar a todos los estados y a
todos los hombres.
Con respecto la categoría de la Antártida como patrimonio común de la humanidad hay algunos Estados que no
la consideran de ese modo. Algunos arguyen que no era territorio res nullius, porque varios Estados habían
manifestado sus pretensiones de soberanía territorial, esgrimiendo títulos diversos y realizando actos que podían
considerarse de ocupación efectiva y hay otros Estados que no realizaron manifestaciones de ningún tipo sobre
el tema.
El régimen jurídico convencional particular, que hoy llamamos Sistema del Tratado Antártico es anterior al concepto
de Patrimonio Común de la Humanidad de todos modos el régimen creado contemplaba la protección de los
intereses de la Humanidad, es un régimen abierto, pudiéndose incorporar cualquier Estado que lo desee, y sus
derechos para actuar dependerán de la real actividad que desempeñe.
El status jurídico actual de la Antártida crearía no pocas confrontaciones en el plano de los derechos de
propiedad y desarrollo. En la mente de todos aflora la pregunta
¿QUÉ OCURRIRÁ CUANDO LAS POSIBILIDADES DE EXPLOTACIÓN DE LOS RECURSOS SEAN REALES Y
VIABLES?
Las explotaciones de recursos naturales de la Antártida puede ser también otro problema de soberanía
territorial puesto que la presión político económica que comienza a ejercerse para la explotación de esos
recursos en un espacio en donde los reclamos territoriales se superponen y en donde a las ves se desconoce
la soberanía territorial es muy grande e importante, es debido a ello que un grupo de Estados y las Naciones
Unidas pretenden llevar los recursos de ciertos espacios comunes de nuestro planeta a la categoría de bienes
comunes de la humanidad y en esta situación se encuentra la Antártida. Obviamente, la presencia
permanente, o en algún modo continuada en la Antártida, aunque sea bajo principios de investigación
científica, sería argumento de peso para cualquier reivindicación posterior, y en contra de aquellas naciones
que simplemente se adhieren al Tratado Antártico, pero que no ejercitan las actividades antárticas que dan
derecho a ser miembro consultivo, mucho menos aún aquellas otras naciones que no han demostrado
nunca interés alguno en el continente. Ante cuestiones se han incitado propuestas que tienen cierto
alcance de ser
tenidas en cuenta en el futuro, como es la "compartición" de cualquier hallazgo de riqueza mineral.
Están aquellos países que pretenden la explotación común del petróleo y otros recursos minerales y alegan que
estos tienen necesidad de esos recursos y que resulta conveniente explotarlos en beneficios de todos. Sobre
estos hay dos posturas los que pretenden la explotación común en beneficio exclusivo de los integrantes de la
comunidad creada por el Tratado Antártico y de los que pretenden un aprovechamiento común de toda la
humanidad. Entre los primeros se encuentran los países que tienen avanzada tecnología que
patrocinanintereses de grandes empresas y entre los segundos se encuentran los países de inferiores recursos
económicos a muchos de los cuales se los llama del tercer mundo y que no son miembros del tratado
Antártico. Estos últimos insisten en recibir parte en las riquezas que consideran patrimonio de la comunidad
mundial que integran con prescindencia de títulos o de los trabajos que se hubieran empleado en
obtenerlas, debería entenderse como una contribución social que deberían los ricos aportar al pobre o con el
beneficio debido a los herederos por aquellos que tienen la administración de una herencia común. Los que
se oponen a una explotación colectiva son aquellos Estados que han afirmado su soberanía territorial en la
Antártida y que patrocinan intereses de las grandes empresas petroleras.
El proceso de apropiación del espacio común como apropiación de los recursos ha ido desarrollándose hasta dar
lugar a conflictos nuevos en ese contexto y resulta pertinente aludir al debate sobre lo que se llamó la tragedia de
los bienes comunes, acerca de la imposibilidad de gestionar racionalmente los bienes comunes .Se trata
de una cuestión sobre la que parece urgente diseñar un programa de investigación multidisciplinario que, a partir
de un problema en la actualidad, examine las formas de gestión de bienes comunes que han existido en el
pasado y las que todavía se dan hoy. El objetivo debería ser debatir la posibilidad de realizar en la sociedad
industrial una gestión eficaz de los bienes comunes en beneficio de todos, y que se atreva incluso a reintroducir
el debate sobre las posibilidades de explotación colectiva de los recursos, presentando una alternativa a los
discursos que sacralizan el principio de la propiedad privada individual. Recordemos que los bienes comunes
están sometidos, en efecto, a regímenes muy diferentes de propiedad (acceso libre para todos, propiedad
privada, propiedad comunal, propiedad estatal), con diferentes fórmulas para excluir a otros posibles usuarios
(por ejemplo, a los de otros municipios o ligas de municipios) y, sobre todo, con procedimientos muy diversos de
regulación de uso entre los potenciales usuarios por otro lado, pudieron facilitarse numerosos ejemplos de
gestión adecuada, racional, eficiente y al mismo tiempo conservadora de esos bienes comunes. Desde luego, en
sociedades preindustriales en general y en sociedades indígenas que tenían sistemas eficientes de propiedad y
explotación de bienes comunes, destruidos a veces por situaciones coloniales o por medidas jurídicas de
carácter privatizador. Pero también, en sociedades contemporáneas que han conocido el
proceso de industrialización.
ANALISIS DEL POSIBLE APROVECHAMIENTO DE LOS RECURSOS ANTARTICOS POR LA COMUNIDAD
INTERNACIONAL
La Antártida y el Océano Austral constituyen un sistema natural de extraordinaria riqueza ecológica y fragilidad.
Es sabido que desde principios del siglo XX, el gran continente blanco ha sido objeto de deseo de muchos
países, principalmente por la riqueza de sus recursos marinos y minerales la explotación de los recursos
naturales está centrado en el sub- antártico y los mares antártico. En un análisis sobre los "recursos naturales
antárticos" se definió como "cualquier materia natural... en la región antártica". El término incluye no solo los
recursos biológicos, sino también la propia tierra, agua, hielo, clima, y el espacio vital de trabajo, recreo y
almacenamiento. Poco se sabe de la importancia económica de los recursos antárticos pero seguramente los
adelantos tecnológicos permitirán que la utilización de los recursos favorecescan el desarrollo en la Antártida y
también en otras regiones que actualmente son consideradas marginales.
Debido que el status jurídico de la Antártida es indeterminado y por el momento la misma se haya sujeta a la
categoría de espacio común de la humanidad, los problemas de explotación y apropiación de los recursos
naturales hallarían una solución negociada y aceptable para todas las partes miembros del Tratado, mediante la
elaboración de distintos regímenes específicos que complementen el Tratado antártico. Si bien ningún artículo
del Tratado antártico excluye las actividades económicas tampoco se proveyeron procedimientos jurisdiccionales
en el evento de que se emprendiese alguna de ellas lo que dificulta su Regulación .Esto genera
serios problemas entre miebros del Tratado Antartico ya que el regimn que debe de acordarse para la explotacion
de los recursos minerales obliga a enfrentar los problemas de soberanía, uso y distribución de beneficios de esos
recursos, como las asimetrías en la capacidad científica-tecnológica y económica de los miembros del Tratado
Antártico. Otro de los problemas que surge es el vinculado a la estructura jerarquizada de administración
impuesta por el Tratado que incluye tres categorías de miembros; los firmantes originarios, que participan de
pleno derecho en las reuniones consultivas del TA, aquellos que se adhirieron posteriormente y realizan
actividades científicas y los Estados que adhieren al TA pero carecen de medios para cumplir con los requisitos
de realizar actividades científicas y de establecimiento de estaciones.
La importancia asignada a la Antártida se incrementó en el contexto de los intereses estratégicos de los
diferentes actores nacionales, internacionales y transnacionales que integran la comunidad mundial. Los
problemas de pesca, explotación y exploración de hidrocarburos off-shore, de minerales oceánicos, la protección
ecológica y defensa, han incrementado su interacción e Interdependencia, surgiendo como tema
relevante en cuanto a los intereses estratégicos de las naciones .Para satisfacer esos intereses los estados
hanrecurrido a la organización de regímenes multilaterales, como el nuevo derecho del mar, a los acuerdos
bilaterales y a las acciones unilaterales junto a medidas coercitivas. Desde principios de la década del 70, se
comenzó la preparación de un régimen para explotación y exploración de los recursos minerales renovables y no
renovables. Participan las empresas mineras y petroleras en las delegaciones de los Estados Unidos e Inglaterra
a las reuniones de las Partes Consultantes del Tratado Antártico. También se registran la acción de grupos de
presión transnacionales como “ GREENPEACE”, en contra del reparto de los recursos naturales de la
Antártida. A su ves existen agencias de la ONU (UNEP, FAO) encargadas de la protección ambiental y de la
explotación de los recursos vivos en el océano antártico, que intervienen en algunas de las actividades incluidas
en el subsistema antártico.
La acción del Tercer mundo en pos de un nuevo orden económico internacional, el incremento del valor de los
recursos energéticos y naturales estratégicos, no son ajenos a este cambio gradual de actitudes e intereses frente
al papel y al valor de la Antártida en el sistema internacional. Países en desarrollo, como Malasia, comenzaron a
actuar en la década de los 80 en la ONU con el propósito de que la Antártida sea considerada “ Herencia
común de la Humanidad” y se internacionalice su administración. La tendencia de los países en desarrollo es
a favorecer el reparto equitativo de los beneficios a que pudieran dar lugar la explotación de los recursos
antárticos y su incorporación en el Tratado Antártico. Su presencia dentro del Tratado contribuye a que la
estructura del mismo y del régimen antártico se flexibilicen, satisfaciendo algunos de los intereses de los actores
externos, como la participación en los beneficios del conocimiento científico y de la explotación de los recursos y
la preocupación por la protección del medio ambiente. Los únicos países latinoamericanos que poseen status
consultivo son; la Argentina, Chile y Brasil, por ende, ellos participan en la adopción de decisiones. A diferencia
de ellos, los países que no poseen los medios técnicos y económicos para poder desarrollar actividades
antárticas, tienen escasas posibilidades de obtener el status consultivo en el Tratado Antártico.
A pesar de que el Tratado antártico ha provisto durante casi un cuarto de siglo un instrumento básicamente
aceptable para la administración de los asuntos antárticos dado el creciente cuestionamiento por parte de un
gran numero de países y de actores internacionales y transnacionales resulta necesario para sus miembros
elaborar nuevas formulas que permitan satisfacer en cierto grado los requerimientos de esos países y actores por
ejemplo participación en los eventuales beneficios de la explotación comercial de los recursos antárticos debido a
que existe en el seno del tratado antártico una notoria asimetría en la capacidad científica tecnológica financiera
y de gestión que poseen distintos grupos de países para emprender la exploración y explotación de los recursos
sobre todo los minerales. El conjunto de problemas que enfrentan los miembros en desarrollo del tratado antártico
con reinvindicaciones territoriales son en principio la exploración y explotación de recursos con cierta
independencia de su viabilidad por eso pretenden instaurar un modelo de régimen que el cual tendr a:
1..- Preservar el control y beneficios principales de explotación para los miembros y países vinculados al Tratado
antártico. Dadas las asimetrías del poder relativo entre estos actores es probable que se trate de mantener las
ventajas comparativas de los países mas avanzados científica y tecnológicamente que además poseen mas
recursos logísticos. La formula privilegiada podría ser la de “igualdad de oportunidades” que tienden a
mantener en la practica esas asimetrías. Se podría también incluir a otros actores bajo el
paradigma cooperativo superando los alcances regionales o también considerar un consorcio para la
explotación y exploración de hidrocarburos. Se trata de organizar una matriz cooperativa multidimensional
que permita mejorar la situación relativa de los países en desarrollo en el subsistema antártico, teniendo en
cuenta la necesidad de establecer alianzas y coaliciones con actores públicos y privados extraregionales. Al
establecer una cooperación regional se minimizaran los elementos conflictivos y se permitirá una coparticipación en
los beneficios basados en criterios que respeten los distintos intereses y grados de compromiso y participación que
distintos actores de la región han mantenido, comienzan a realizar o esperan desarrollar en la Antártida.Se
enfatiza la necesidad de una visión global de los asuntos antárticos y de la inserción de ese continente en el
sistema internacional.
El futuro régimen deberá completar tanto el interés de la humanidad como las posiciones de todos los países
miembros del Tratado Antártico ya sean reclamantes territoriales no reclamantes con reservas formuladas o sin
reservas. Serán entonces una ardua tarea congeniar las distintas posturas de los países. En tanto se resuelva el
problema de la soberanía podría encontrarse formulas De participación conjunta con una distribución
asimétrica de modo de asegurar una proporción en el producido que guarde debida relación con el
carácter dereclamante los indiscutibles títulos que el país esgrime y los derechos que su actividad le confiere en
relación con otros países miembros consultivos o adherentes al tratado antártico. El marco de resolución de
estos problemas debe ser el tratado antártico a través de las reuniones consultivas o especiales.
Recordemos que el tratado antártico no determina regulaciones especificas para la exploración y explotación de
los recursos antárticos. Solo se hizo una recomendación de que las partes contratantes deberían dar pasos
para proteger y conservar los recursos vivos de la Antártida. Se firmaron la convención sobre la conservación de
recursos vivos de los mares antárticos demostraron que el sistema antártico sostenido por el tratado podría
regular la conservación, exploración y utilización de los recursos vivos en la zona del tratado tanto en áreas
terrestres como marinas de una manera grata a todos los países comprometidos en actividades antárticas
incluyendo aquellos que tienen pretensiones territoriales. Es verdad que el régimen antártico puede desarrollarse
naturalmente hacia una administración conjunta de propiedad incluso en lo que se refiere a la explotación y
exploración de sus recursos los Estados históricamente conectado con la región y los más cercanos podría ser
los mas privilegiados. Se propusieron distintos tipos de enfoque para la administración de la Antártida o
Soberanía conjunta o un consorcio internacional o un fideicomiso de las Naciones Unidas para la Antártida
pero todas estas propuestas se esfumaron con la firma del Tratado antártico. Se propone que la Asamblea
General de la ONU en virtud de que es un foro objetivo y racional para resolver conflictos internacionales y que
acuerda a cada Estado igual derecho de voto sin tener en cuenta sus particularidades pueda modificar el status
del tratado ya que se han cambiado las condiciones donde se aplicaba el mismo y se necesita abrir su margen
de aplicación. Es necesario entonces para poder resolver los problemas antárticos crear un nuevo régimen legal
internacional para tratar todo tipo de conflictos potenciales. El propósito primario de este régimen legal seria
simplemente proteger los intereses de la humanidad de manera equitativa estableciendo leyes aplicables en la
Antártida. Se usan las leyes del espacio común tanto para proteger como para promover derechos comunes de la
humanidad y solo las Naciones Unidas actuando en nombre de la comunidad internacional puede ayudar a crear
el mecanismo correcto que permitiría una participación internacional plena y también crear el régimen legal
adecuado a la Antártida. La zona del Tratado antártico deberá seguir siendo una región de especial atención de
la humanidad por sus condiciones ecológicas por su carácter de verdadero pulmón planetario el equilibrio de su
temperatura su flora y su fauna originales, el mayor deposito de hielo y fuente de otras riquezas para épocas de
escasez.
La Antártida es un lugar privilegiado destinado a la convivencia internacional y la ciencia que se rige bajo las
condiciones previstas en el Tratado Antártico.
El Tratado, hecho en Washington el 1 de diciembre de 1959, garantiza el uso de la Antártida exclusivamente para
fines pacíficos, la no militarización de la zona, la única desnuclearización efectiva y plena de una región del
mundo, la libertad de investigación científica y cooperación internacional hacia ese fin, el intercambio de
observaciones y resultados científicos así como el intercambio de personal entre expediciones y estaciones en la
Antártida y la preservación del Medio Ambiente Antártico y de sus ecosistemas dependientes y asociados a
través de numerosos instrumentos y medios de protección ecológica.
Desde su entrada en vigor, el 23 de junio de 1961, 50 países lo han firmado, de los cuales 28 son Partes Consultivas
(miembro de pleno derecho con voz y voto) y 22 son Partes No Consultivas (no participan en la toma de
decisiones). España seadhirió al Tratado Antártico en 1982 y fue admitida como Parte Consultiva en 1988.
El Tratado es la base de varios acuerdos conexos que, junto con las medidas adoptadas en el marco del Tratado
Antártico, forman lo que se denomina Sistema del Tratado Antártico.
Los otros acuerdos ue integran el sistema son:
Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente (Protocolo de Madrid, 1991)
CCFA (Londres, 1972)
CCRVMA (Canberra, 1980)
Historia de la Convención
Convención de la CRVMA
Conference on the Conservation of Antarctic Marine Living Resources Texto de la Convención sobre la CRVMA
La Convención de la CRVMA representa la respuesta multilateral de las Partes Consultivas del Tratado Antártico
(PCTA) para hacer frente a las posibles amenazas a los ecosistemas marinos antárticos resultantes del creciente
interés comercial en los recursos pesqueros de la Antártida, entre ellos el kril. Siguiendo las recomendaciones del
Comité Científico sobre la Investigación Antártica, la
R e un ió n C o n su lti v a d e l Tr a ta d o A n t á r t ic o ( R C T ) c o n v c ó
C C o se r v a c ió n d e lo s R e c u rs o s V i v o s M a r in o s A n tá r ti co s. E
la C o n f e re c ia s o b re la
n es t a C on fe re n c ia s e acordó el texto de la Convención de la CRVMA.
A estas medidas siguió la Convención de 1972 para la Conservación de las Focas Antárticas (CCAS en sus siglas
en inglés), cuyo objetivo era promover y realizar los valores de protección, investigación científica e utilización
racional de los pinnípedos antárticos, y mantener un equilibrio satisfactorio con el sistema ecológico. El ámbito de
CCAS también se limita al área del Tratado Antártico, y entró en vigor el 11 de marzo de 1978.
La explotación extensiva de peces en zonas subantárticas a finales de los sesenta y mediados de los setenta,
junto con la aparición del interés en la explotación a gran escala del kril antártico, originó una seria preocupación
sobre la sostenibilidad de dichas pesquerías.
En la octava Reunión Consultiva del Tratado Antártico (RCTA-VIII) en 1975, las PCTA adoptaron la
Recomendación VIII-10, que señalaba la necesidad de
“promover y realizar, dentro del marco del Tratado Antártico, los valores de
protección, investigación científica y utilización racional de los recursos vivos marinos [antárticos]”. Esta
Recomendación luego enfoca la atención en la investigación científica como base fundamental para la protección
y la utilización racional de los recursos vivos marinos antárticos.
Contribución de SCAR
El Comité Científico sobre la Investigación Antártica (SCAR en sus siglas en inglés) cfuien itnífvicitasd eon a la ps
rqoupeo srcei odneabre ans lellesovarar ma iceantbo c inovne sretigspaecioton eas. las principales áreas
SCAR respondió a ellas mediante el programa Investigaciones Biológicas de las Poblaciones y los Sistemas
Marinos Antárticos (BIOMASS) en 1977. El objetivo principal de BIOMASS era el de conseguir un conocimiento
más profundo de la estructura y funcionamiento dinámico del ecosistema marino antártico como base para la
ordenación futura de potenciales recursos vivos. Además de la labor realizada por la Organización de las
Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en 1977, BIOMASS destacó la importancia del kril
como especie fundamental del ecosistema marino antártico y subrayó la preocupación
imperante entonces: la posibilidad de que la explotación no sostenible a gran escala del kril pudiera tener
graves consecuencias sobre aves, focas y ballenas
que dependen del recurso para su alimentación.
En el curso de los siguientes ocho años el programa BIOMASS patrocinó investigaciones importantes, incluida la
primera prospección acústica de kril a gran escala, en 1981 – el Primer Estudio Internacional de Biomasa (FIBEX).
-CONVENCIÓN PARA LA CONSERVACIÓN DE LAS FOCAS ANTÁRTICAS, adoptada
en Londres en 1972; por este acuerdo se establecieron límites a las capturas por especie de focas, se
designaron zonas de captura y temporadas de veda. A la
fecha no se han registrado capturas comerciales de focas en la Antártida desde 1978 en que la Convención
entró en vigor
CONVENCION PARA LA CONSERVACION DE FOCAS ANTARTICAS
Las Partes Contratantes,
Recordando las Medidas Acordadas para la Conservación de la Fauna y Flora Antárticas, adoptadas en
el Tratado Antártico firmado en Washington el 1° de Diciembre de 1959; Reconociendo la preocupación general
acerca de la vulnerabilidad de las focas antárticas a la
explotación comercial y la consiguiente necesidad de medidas de conservación efectivas;
Reconociendo que las poblaciones de focas antárticas constituyen un importante recurso vivo del
medio marino que exige un acuerdo internacional para su conservación efectiva;
Reconociendo que este recurso no deberá ser agotado por una explotación excesiva, y en consecuencia
que toda caza debería ser regulada para no exceder los niveles de óptimo rendimiento sostenible;
Reconociendo que a fin de mejorar los conocimientos científicos y establecer así la explotación sobre
una base racional, será necesario hacer los mayores esfuerzos tanto para alentar las investigaciones
biológicas y de otra índole sobre las poblaciones de focas antárticas como para obtener información de
dichas investigaciones y de las estadísticas de futuras operaciones de caza de focas, de manera que puedan
formularse normas adicionales adecuadas;
Notando que el Comité Científico para Investigación Antártica del Consejo Internacional de Uniones
Científicas (SCAR) esta dispuesto a llevar a cabo las tareas que del mismo se requieren en esta
Convención;
Deseando promover y lograr los objetivos de protección, estudio científico y utilización racional de las
focas antárticas y mantener un equilibrio satisfactorio en el sistema ecológico; Han convenido lo siguiente:
ARTÍCULO 1
Alcance
Esta Convención se aplica al mar al sur de los 60° de Latitud Sur, respecto del cual las Partes
Contratantes afirman las disposiciones del artículo IV del Tratado Antártico.
Esta Convención puede ser aplicada a cualquiera o a todas las especies siguientes:
Elefante marino Mirounga leonina, Leopardo marino Hydrurga leptonyx, Foca de Weddell Leptonychotes
weddelli,
Foca cangrejera Lobodon carcinophagus, Foca de Ross Ommatophoca rossi,
Lobo de dos pelos Arctocephalus sp.
El Apéndice a esta Convención forma parte integrante de la misma.
ARTÍCULO 2
Ejecución
Las Partes Contratantes convienen que las especies de focas enumeradas en
el Artículo 1 no serán sacrificadas o capturadas dentro del área de la Convención por sus nacionales o buques
bajo sus respectivas banderas excepto de conformidad con las disposiciones de esta Convención.
Cada Parte Contratante adoptará para sus nacionales y los buques bajo su bandera las leyes, reglamentos y
otras medidas, incluso un sistema de permisos según sea apropiado, que puedan ser necesarios para la
ejecución de esta Convención.
R T ÍC U L O 3
e d id a s A nexas
Esta Convención incluye un Apéndice que especifica las medidas que las Partes Contratantes adoptan.
Las Partes Contratantes podrán de vez en cuando en el futuro adoptar otras medidas respecto a la conservación,
estudio científico y utilización racional y humanitaria de los recursos foqueros prescribiendo entre otras:
captura permitida;
especies protegidas y no protegidas;
temporadas de caza y de veda;
áreas de caza y vedadas, incluso la designación de reservas;
designación de áreas especiales donde las focas no serán molestadas;
límites relativos a sexo, tamaño, o edad para cada una de las especies;
restricciones relativas a hora del día y duración, limitaciones de esfuerzo y métodos de caza de focas;
tipos y especificaciones de aparejos, instrumentos y herramientas que pueden ser utilizados;
resultados de la captura y otros datos estadísticos y biológicos;
procedimientos para facilitar la revisión y la evaluación de la información científica;
otras medidas regulatorias incluso un sistema efectivo de inspección.
Las medidas adoptadas según el párrafo (1) de este Artículo se basarán en el mejor conocimiento científico y
técnico disponible.
El Apéndice podrá enmendarse de vez en cuando de acuerdo con los procedimientos previstos en el Artículo 9.
ARTÍCULO 4
Permisos Especiales
No obstante las disposiciones de esta Convención, cualquiera de las Partes
Contratantes podrá expedir permisos para sacrificar o capturar focas en cantidades limitadas y de conformidad
con los objetivos y principios de esta Convención para los fines siguientes:
proveer de alimento indispensable a hombres o perros;
para la investigation científica; o
proveer ejemplares a los museos, instituciones educativas o culturales.
Cada una de las Partes Contratantes informará lo antes posible a las demás
Pa rt s C o n t ra t a n t e s y a l SC A R d e l p ro p ó sit o y c o n te n id o
ee xp ed id o s c o n f o r m e a l p á rra fo ( 1 ) d e e s te A r tíc u lo y s
d e t o d o s l o s p e r m i so s número de focas sacrificadas o capturadas conforme a estos
u b s i g u ie n t e m e n t e d el
permisos.
ARTÍCULO 5
Intercambio de Información y Asesoramiento Científico
Cada una de las Partes Contratantes proveerá a las demás Partes Contratantes y al SCAR la información
especificada en el Apéndice dentro del período indicado en el mismo.
Cada Parte Contratante proveerá también a las demás Partes Contratantes y al SCAR antes del 31 de
Octubre de cada año información sobre cualquier
medida que haya tomado de conformidad con el Artículo 2 de esta Convención durante el período 1° de Julio al 30
de Junio precedente.
Las Partes Contratantes que no tengan información que comunicar conforme a los dos párrafos precedentes lo
indicarán expresamente antes del 31 de Octubre de cada año.
Se invita al SCAR:
A evaluar la información recibida en virtud de este Artículo; a alentar el intercambio de datos
científicos e información entre las Partes Contratantes; a recomendar programas de investigación científica; a
recomendar la recolección de datos científicos y biológicos por las expediciones de caza de focas dentro del área
de la Convención; .y a sugerir enmiendas al Apéndice
A informar sobre la base de las evidencias estadísticas y biológicas y de otra índole disponibles cuando la caza
de cualquier especie de focas en el área de la Convención esté produciendo un importante efecto perjudicial
sobre el total de existencias de tal especie o sobre el sistema ecológico en cualquier localidad
determinada.
Se invita al SCAR a notificar al Depositario, el cual informará a las Partes
Contratantes, cuando el SCAR estime en cualquier temporada de caza de focas que es probable que los límites
de captura permitida para cualquier especie sean rebasados y en ese caso a proporcionar una estimación de la
fecha en que se alcanzarán los límites de captura permitida. Cada Parte Contratante tomará entonces las
medidas apropiadas para evitar que sus nacionales y buques bajo su bandera sacrifiquen o capturen focas de
esas especies después de la fecha estimada, hasta que las Partes Contratantes decidan lo contrario.
El SCAR, si es necesario, podrá recabar la asistencia técnica de la
O rg a n iz a c ió n d e l a s N aciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura al (7) No
h a c e r s u s e v a lu a c i o n e s.
obstante las disposiciones del párrafo (1) del Artículo 1, las Partes Contratantes, de conformidad con su derecho
interno informarán a cada una de las demás y al SCAR para su consideración estadísticas relativas a las focas
antárticas que figuran en la lista del párrafo 2 del Artículo 1 que hayan sido sacrificadas o capturadas por sus
nacionales y buques bajo sus respectivas banderas en el área del hielo flotante en el mar al norte de los 60° de
Latitud Sur.
ARTÍCULO 6
Consultas entre las Partes Contratantes
En cualquier momento después que la captura comercial de focas haya comenzado, una de las Partes
Contratantes podrá proponer por intermedio del Depositario que se convoque una reunión de las Partes
Contratantes con vistas a:
establecer mediante una mayoría de dos tercios de las Partes Contratantes, incluidos los votos afirmativos de
todos los Estados signatarios de esta Convención presentes en la reunión, un sistema efectivo de control, incluso
inspección, sobre la puesta en práctica de las disposiciones de esta Convención;
establecer una comisión para realizar las funciones que las Partes Contratantes estimen necesario de
conformidad con esta Convención; o
considerar otras propuestas, incluso
la obtención de asesoramiento científico independiente;
el establecimiento, por una mayoría de dos tercios, de un comité científico consultivo al que podrán asignarse
todas o algunas de las funciones que se requieren del SCAR conforme a esta Convención, si la caza comercial
de focas alcanza proporciones significativas;
la realización de programas científicos con la participación de las Partes
Contratantes; y
el establecimiento de medidas regulatorias adicionales, incluso moratoria.
Si un tercio de las Partes Contratantes indican su conformidad, el Depositario convocará dicha reunión a la
mayor brevedad posible.
Se celebrará una reunión a solicitud de cualquier Parte Contratante, si el SCAR informa de que la caza de cualquier
especie de focas antárticas en el área en la que se aplica esta Convención está produciendo un efecto
significativamente perjudicial sobre el total de poblaciones o el sistema ecológico en cualquier localidad
determinada.
A R TÍ C U LO 7
R Re v i sió n d e l funcionamiento
Las Partes Contratantes se reunirán dentro de los cinco años de la entrada en
vigor de esta Convención y posteriormente por lo menos cada cinco años a fin de revisar el funcionamiento de la
Convención.
ARTÍCULO 8
Enmiendas a la Convención
Esta Convención podrá ser enmendada en cualquier momento. El texto de
cualquier enmienda propuesta por una Parte Contratante será sometido al Depositario, el cual lo transmitirá
a todas las Partes Contratantes.
Si un tercio de las Partes Contratantes solicita una reunión para discutir la enmienda propuesta el Depositario
convocará dicha reunión.
Una enmienda entrará en vigor cuando el Depositario haya recibido los instrumentos de ratificación o aceptación
de la misma de todas las Partes Contratantes.
ARTÍCULO 9
Enmiendas al Apéndice
Cualquier Parte Contratante podrá proponer enmiendas al Apéndice de esta
Convención. El texto de cualquier enmienda propuesta será sometido al Depositario, el cual lo transmitirá a todas
las Partes Contratantes.
Cada una de las enmiendas propuestas entrará en vigencia para todas las Partes Contratantes seis meses
después de la fecha que figure en la notificación del Depositario a las Partes Contratantes, si dentro de 120 días
de la fecha de la notificación no se hubiera recibido objeción y dos tercios de las Partes Contratantes
hubieran notificado su aprobación por escrito al Depositario.
Si se recibiera una objeción de cualquier Parte Contratante dentro de 120 días de la fecha de notificación, la
cuestión será considerada por las Partes
Contratantes en su próxima reunión. Si en la reunión no hubiera unanimidad sobre la cuestión, las Partes Contratantes
notificarán al Depositario dentro de 120 días a contar de la fecha de clausura de la reunión, de su aprobación o
rechazo de la enmienda primitiva o de cualquier nueva enmienda propuesta por la reunión. Si al final de este período,
dos tercios de las Partes Contratantes hubieran aprobado dicha enmienda, ésta entrará en vigencia a los seis
meses a partir de la fecha de clausura de la reunión para aquellas Partes Contratantes que para entonces
hubieran notificado su aprobación.
( 4 ) C u a lq u i e r Pa r te C o n tr at a n t e q u e h u b i e ra o b j e t a d o u n a
p p o d rá e n c u a lq u ie r m o m e n t o r e ti ra r e s a o b j ec i ó n , y l a
e n m ie n d a
e n m ie n d a propuesta entrará en vigencia inmediatamente respecto a dicha Parte si la enmienda ya
estuviera en vigor, o en el momento en que entre en vigencia conforme a los términos de este Artículo.
El Depositario notificará inmediatamente de recibida a cada una de las Partes Contratantes cada aprobación u
objeción, cada retiro de objeción y la entrada en vigor de cualquier enmienda.
Cualquier Estado que llegue a ser Parte de esta Convención después que haya entrado en vigor una
enmienda al Apéndice estará obligado por las disposiciones del Apéndice según haya sido enmendado.
Cualquier Estado que llegue a ser Parte de esta Convención durante el período en que esté pendiente una
enmienda propuesta podrá aprobar u objetar dicha enmienda dentro de los límites de tiempo aplicables a las
demás Partes Contratantes.
ARTÍCULO 10
Firma
Esta Convención estará abierta a la firma en Londres del 1° de Junio al 31 de
Diciembre de 1972 por los Estados participantes en la Conferencia sobre la Conservación de Focas Antárticas
celebrada en Londres del 3 al 11 de Febrero de 1972.
ARTÍCULO 11
Ratificación
Esta Convención está sujeta a ratificación o aceptación. Los instrumentos de
ratificación o aceptación serán depositados ante el Gobierno del .Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte,
que se designa aquí como Depositario.
ARTÍCULO 12
Adhesión
Esta Convención estará abierta a la adhesión de cualquier Estado que sea
invitado a adherir a esta Convención con el consentimiento de todas las Partes Contratantes.
ARTÍCULO 13
Entrada en vigor
Esta Convención entrará en vigor treinta días después de la fecha de depósito
del séptimo instrumento de ratificación, o aceptación.
En lo sucesivo esta Convención entrará en vigor para cada uno de los Estados
que la ratifique, acepte o adhiera treinta días después de efectuado el depósito del instrumento de ratificación,
aceptación o adhesión por dicho Estado.
ARTÍCULO 14
Retiro
Cualquier Parte Contratante podrá retirarse de esta Convención el 30 de Junio de
cualquier año notificando de ello el 1° de Enero del mismo año o antes de dicha fecha al Depositario, el cual al
recibo de esa notificación lo comunicará en seguida a las demás Partes Contratantes. Cualquier otra Parte
Contratante podrá, análogamente, dentro de un mes de la fecha de recibo de un ejemplar
de dicha notificación del Depositario, dar aviso de retiro, de modo que la Convención dejará de estar en vigor el
30 de Junio del mismo año respecto a la Parte Contratante que haga dicha notificación
de dicha notificación del Depositario, dar aviso de retiro, de modo que la Convención dejará de estar en vigor el
30 de Junio del mismo año respecto a la Parte Contratante que haga dicha notificación.
ARTÍCULO 15
Notificaciones por el Depositario
El Depositario notificará a todos los Estados signatarios o que adhieran lo siguiente:
firmas de esta Convención, depósito de instrumentos de ratificación, aceptación o adhesión y notificaciones de
retiro;
fecha de entrada en vigor de esta Convención o de cualquier enmienda a la misma o a su Apéndice,
ARTÍCULO 16
Copias Certificadas y Registro
Esta Convención, redactada en inglés, francés, ruso y español, siendo cada
versión igualmente auténtica, será depositada en los archivos del Gobierno del
Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, el cual enviará copias debidamente certificadas a
todos los Estados signatarios y adherentes.
Esta Convención será registrada por el Depositario de conformidad con el Artículo 102 de la Carta de las
Naciones Unidas.
EN TESTIMONIO DE LO CUAL, 1os que suscriben, debidamente autorizados, han firmado esta Convención.
HECHA en Londres, en el día de hoy 1° de Junio de 19
SISTEMA ANTARTICO
La actual situación política antártica deriva de la vigencia del Tratado Antártico y de los demás Instrumento que lo
complementan. En cuanto al ámbito de validez personal, si bien sus normas se aplican a todos los Estados que
expresan su consentimiento en obligarse por ellas, se distinguen dos clases de miembros con distintos derechos:
Las partes consultivas: son los doce Estados que originariamente firmaron y ratificaron el tratado, son
aquellos miembros que tiene voz y voto en las reuniones consultivas.
Ciertos Estados adherentes a los que se les reconoce que han demostrado su
interés en la Antártida mediante la realización de investigaciones científicas importantes, como el
establecimiento de una estación científica o el envío de
una expedición científica. Estos Estados tienen derecho de participar en las Reuniones Consultivas que se
realizan periódicamente con el fin de intercambiar informaciones, consultarse mutuamente sobre asuntos de
interés común relacionados con la Antártida y hacer recomendaciones a sus Gobiernos. Por otra parte, es en
estas Reuniones donde las Partes Consultivas, por unanimidad hacen el juicio de valor sobre un Estado que
se ha adherido al tratado a fin de establecer si sus actividades demuestran efectivamente un interés en la
Antártida y por ende corresponde otorgarle, también a ese recién llegado la condición de Parte Consultiva.
Ciertos Estados adherentes, que no demuestran este particular interés no poseen derecho de concurrir a
la adopción de las decisiones recomendadas en las Reuniones Consultivas.
Con respecto al ámbito de validez espacial del tratado el mismo se aplica a la región situada al sur de los 60°
latitud Sur, incluidas las barreras de hielo. Sin embargo ello no afecta ni modifica en algún modo los derechos o
el ejercicio de los derechos de cualquier estado en lo relativo al Alta mar dentro de dicha región
(art. 6 del Tratado Antártico) y en relación al ámbito de validez temporal del tratado el mismo es INDEFINIDO
debido a que no tiene un plazo de terminación.
Sin embargo, cualquiera de las Partes Consultivas puede solicitar la reunión de una Conferencia de todos los
Estados Parte para revisar su funcionamiento (art. 12 del tratado).
Las principales disposiciones del Tratado Antártico
Largo sería aquí desarrollar este instrumento jurídico de características particulares
que lo hacen único en su tipo. Bástenos señalar algunos de sus más importantes aspectos:
Su objetivo básico fue sustraer a la Antártida de conflictos, mantenerla en paz, libre de controversias, no
militarizada y destinada a la investigación, como laboratorio natural y reserva mundial.
Su duración está establecida en 30 años, pero no caduca automáticamente ni tiene cláusula de denuncia,
por lo que se puede prever su continuación, tal como está modificado. Para modificarlo, a partir de 1991, bastará
la mayoría de los miembros Consultivos y Adherentes siempre que
contenga mayoría de los Consultivos. (Próxima modificación será en el 2021)
Prohibe las acciones militares, la instalación de fortificaciones e introducción de armamentos, salvo el
necesario para supervivencia o experimentos científicos. Por tales causas las estaciones no pueden ser
consideradas como bases militares, aunque algunos países, como el nuestro, sean establecidas y mantenidas por las
Fuerzas Armadas, en su mayoría.
Prohibe las explosiones nucleares y los depósitos de residuos radiactivos. Esta cláusula se incorporó por
especial pedido de Argentina.
Durante su vigencia no se reconocen soberanías, las que quedaron congeladas y resguardadas, pero no
se pueden ejercer, siendo libre el tránsito e instalación de las bases en cualquier punto para cualquiera de las
Partes Contratantes. Es por esta causa que hay numerosas bases extranjeras en el sector reivindicado por
Argentina, así como nuestro país puede establecerse también fuera del sector.
Nada que se haga aumentará los derechos que cada país tenía a la firma del Tratado Antártico, pero
tampoco nada irá en detrimento de tales títulos. Esta es una cláusula de resguardo que junto con la anterior
implican el envío de
las soberanías "a la congeladora".
Durante la vigencia del Tratado Antártico no se formulará ni reconocerá
nuevos reclamos de soberanía.
Se contempla un mecanismo de inspección, por el cual cualquier país firmante puede enviar observadores
facultados para visitar las instalaciones de cualquier otra parte contratante, con el fin de asegurar la aplicación de
las disposiciones del Tratado.Cada una de las Partes consultivas tienen el derecho de designar observadores para
llevar a cabo inspecciones. Estos tiene libre acceso a todas las estaciones e instalaciones así como todos los
buques y aeronaves, pudiéndose llevar a cabo en todo momento inspecciones aéreas sobre todas las
regiones de la Antártida.La Parte Consultiva que nombre a un nacional suyo debe comunicar su nombre a
cada una de las demás Partes Consultivas y debe dar
igual aviso cuando cese en sus funciones.En este sentido se acordó que tanto los observadores, el personal
científico y los miembros del personal acompañante de dichas personas están sometidas a la jurisdicción de la
Parte de la cual sean nacionales en lo referente a las acciones y omisiones que tengan lugar mientras se
encuentren en la Antártida con el fin de ejercer sus funciones.
Las Partes se comprometen, además, a informar por adelantado sobre expediciones, estaciones ocupadas y
personal o equipos militares introducidos en apoyo a las actividades científicas; a la vez que establece la
realización periódica de reuniones de consulta entre los miembros - Reuniones Consultivas - que se celebran
anualmente; en estos encuentros se aprueban las llamadas
"Recomendaciones" que constituyen la verdadera legislación antártica, que regula la presencia y las actividades
que se realizan en el continente antártico; ya que mediante consenso se adoptan y tienen por objetivo lograr
el mejor cumplimiento de los principios y objetivos contenidos en el Tratado.
El Tratado Antártico prohibió nuevos reclamos territoriales. De hecho internacionalizó parcialmente al continente
al permitir el libre movimiento e instalación de bases por sus miembros y evitar el empleo de armas y medios
militares salvo en función científica o logística, obligando a la información y posibilitando la inspección de unos a
otros. En base a estas pocas disposiciones del Tratado Antártico nos atrevemos a afirmar que su espíritu es de la
ciencia y la investigación con fines pacíficos pero su contenido muestra una determinada tendencia hacia la
internacionalización, o por lo menos a un manejo conjunto de la cuestión antártica entre los países Partes
Consultivas del llamado "Club Antártico"[2], que ejercen entonces una especie de "condominio concertado". El
Tratado es importante por que representa un entendimiento político que congela
las controversias sobre reclamaciones territoriales de soberanía, por el hecho de ser Parte no se renuncia a los
derechos de soberanía o de las reclamaciones que
se hubieran hecho valer precedentemente. Tampoco se menoscaban los fundamentos de esas reclamaciones
que se pudiesen tener, ya como resultados de la actividad de los Estados o de sus nacionales en la Antártida, o
por cualquier otro motivo. El Tratado Antártico esta basado en el principio de igualdad jurídica y se enmarca en el
sub-sistema de coordinación. Así las negociaciones se llevan a cabo en el ámbito no gubernamental del
SCAR,[3] y no son públicas. Solo se hacen públicos los informes y las recomendaciones aprobadas por
todas las Partes Consultivas, con opiniones y sin ningún tipo de presiones políticas.