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Fe y razón en Fides et Ratio

El documento habla sobre la revelación de la sabiduría de Dios a través de Jesucristo y la relación entre la fe y la razón. Se divide en 7 capítulos que discuten temas como la razón ante el misterio de Dios, la búsqueda de la verdad, y la necesidad de la fe para comprender plenamente la realidad. El documento argumenta que la fe y la razón no están en oposición, sino que la fe ilumina la razón para que el hombre pueda entender mejor la verdad sobre Dios, el mundo y sí mismo.

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Fe y razón en Fides et Ratio

El documento habla sobre la revelación de la sabiduría de Dios a través de Jesucristo y la relación entre la fe y la razón. Se divide en 7 capítulos que discuten temas como la razón ante el misterio de Dios, la búsqueda de la verdad, y la necesidad de la fe para comprender plenamente la realidad. El documento argumenta que la fe y la razón no están en oposición, sino que la fe ilumina la razón para que el hombre pueda entender mejor la verdad sobre Dios, el mundo y sí mismo.

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CAPITULO I

- REVELCIÒN DE LA SABIDURIA
- Jesús revela al padre
- La razón antes el misterio CAPITULO VI

CAPITULO II - INTERACION ENTRE TEOLOGIA Y


FILOSOFIA
- CREDO UT INTELLEGAM - La ciencia de la fe y las exigencia de la razón
- La sabiduría todo lo sabe y entiende filosófica
- Adquiere la sabiduría, adquiere la inteligencia - Diferentes estados de la filosofía
CONÒCETE A TI MISMO
FIDES ET RATIO

CAPITULO III
INTROCCION

- INTELLEGO UT CREDAM
- Caminando en busca de la verdad
- Diversas facetas de la verdad en el hombre
CAPITULO VII
CAPITULO IV
- EXIGENCIAS Y COMETIDOS ACTUALES
- RELACIÒN ENTRE LA FE Y LA RAZÒN
- Exigencias irrenunciables de la palabra de Dios
- Etapas más significativas en el encuentro entre
- Cometidos actuales de la teología
la fe y la razón
- Conclusión
- Novedad perenne del pensamiento de santo tomas
de Aquino
- El drama de la separación entre fe y razón
CAPITULO V

- INTERVENCIONES DEL MAGISTERIO EN


CUESTIONES FILOSÒFICAS
- El discernimiento del magisterio como diaconía de la verdad
- El interés de la Iglesia por la filosofía
- JESUS REVELA AL PADRE

- El conocimiento que ella propone al hombre no proviene de su propia especulación aunque fuese la más alta, sino
del hecho de hacer acogido en la fe la palabra de Dios
- La filosofía y las ciencias tiene su puesto en el orden la razón natural, mientras que la fe, iluminada y guiada por
el Espíritu, reconoce en el mensaje de la salvación la plenitud de gracia y verdad.
LA REVALACION DE LA SABIDURIA DE DIOS

- La verdad profunda de Dios y de la salvación de los hombres que transmite dicha revelación resplandece en
Cristo, mediador y plenitud de toda revelación.
- La verdad de Dios ha comunicado al hombre sobre sí mismo y sobre su vida se inserta, pues, en el tiempo y en la
historia, es verdad que ha sido pronunciada de una vez para siempre en el misterio de Jesús de Nazaret
- El se nos manifiesta en lo que para nosotros es más familiar y fácil de verificar, porque pertenece a nuestro
contexto cotidiano, sin el cual llegaríamos a comprendernos.
CAPITULO I

- Realmente, el misterio del hombre solo se esclarece en el misterio del verbo encarnado afirma la constitución
Gaudium et spes

- LA RAZON ANTE EL MISTERIO


- Solo la fe permite penetrar en el misterio favoreciendo su comprensión coherente.
- En la fe, pues, la libertad no solo está presente sino que es necesaria. Más aun, la de es la que permite a cada uno
expresar mejor la propia libertad.
- La persona al creer lleva a cabo el acto más significativo de la propia existencia; en el, en efecto, la libertad
alcanza la certeza de la verdad y decide vivir en la misma
- Para ayudar a la razón, que busca la comprensión del misterio, están también los signos contenidos en la
revelación.
- El conocimiento de fe, en definitiva, no anula el misterio; solo lo hace mas evidente y lo manifiesta como hecho
esencial para la vida del hombre.
- La revelación introduce en la historia un punto de referencia del cual el hombre no uede precindir, si quiere llegar
a comprender el misterio de su existencia.
- La verdad que la revelación nos hace conocer no es el fruto maduro o el punto culminante de un pensamiento
elaborado por la razón
- LA SABIDURIA TODO LO SABE Y ENTIENDE

- No es casual que, en el momento en que el autor sagrado quiere describir al hombre sabio, lo presente como el que
ama y busca la verdad,
- Para el autor inspirado el deseo de conocer es una característica común a todos los hombres.
- Es verdad que en el antiguo Israel el conocimiento del mundo y sus fenómenos no se alcanzaba por el camino de la
atracción
- El buen israelita concebía el conocimiento con los parámetros propios de la época moderna
- La fe no interviene para menospreciar la autonomía de la razón o para limitar su espacio de acción, sino solo para
hacer comprender al hombre que el Dios de Israel se hace visible y actúa en estos acontecimientos
- La fe agudiza la mirada interior abriendo la mente para que descubra, en el sucederse de los acontecimientos, la
CREDO UT INTELLEGAM

presencia operante de la providencia.


- La razón y la fe, por tanto, no se puede separar sin que se reduzca la posibilidad del hombre de conocer de modo
CAPITULO II

adecuado a sí mismo, al mundo y a Dios


- en definitiva, el hombre con la razón alcanza la verdad, porque iluminado por la fe descubre el sentido profundo
cada cosa y, en particular, de la propia existencia.

- ADQUIERE LA SABIDURA, ADQUIERE LA INTELIGENCIA


- El hombre bíblico ha descubierto que no puede comprenderse sino con ser en relación con sí mismo, con el
pueblo, con el mundo y con Dios.
- fuerza para continuar su camino hacia la verdad le viene de la certeza de que Dios lo ha creado como un
explorador
- La capacidad humana de conocer la verdad quedó ofuscada por la aversión hacia Aquel que es fuente y
origen de la verdad.
- La sabiduría del hombre rehúsa ver en la propia debilidad el presupuesto de su fuerza; pero san Pablo no
duda en afirmar: « pues, cuando estoy débil, entonces es cuando soy fuerte » (2 Co 12, 10).
- La relación entre fe y filosofía encuentra en la predicación de Cristo crucificado y resucitado el escollo
contra el cual puede naufragar, pero por encima del cual puede desembocar en el océano sin límites de la
verdad.
CAMINANDO EN BUSCA DE LA VERDAD
- . san Pablo habla de Dios como creador, como Aquél que transciende todas las cosas y que ha dado la vida a todo.
- El hombre es el único ser en toda la creación visible que no sólo es capaz de saber, sino que sabe también que
sabe, y por eso se interesa por la verdad real de lo que se le presenta.
- El hombre encuentra esta verdad de los valores no encerrándose en sí mismo, sino abriéndose para acogerla
incluso en las dimensiones que lo transcienden.
- la primera verdad absolutamente cierta de nuestra existencia, además del hecho de que existimos, es lo inevitable
de nuestra muerte.
- Los filósofos, a lo largo de los siglos, han tratado de descubrir y expresar esta verdad, dando vida a un sistema o
una escuela de pensamiento.
INTELLEGO UT CREDAM

- DIVERSAS FACETAS DE LA VERDAD EN EL HOMBRE.


- La sed de verdad está tan radicada en el corazón del hombre que tener que prescindir de ella comprometería la
CAPÍTULO III

existencia.
- En cuanto a las verdades filosóficas, hay que precisar que no se limitan a las meras doctrinas, algunas veces
efímeras, de los filósofos de profesión. Cada hombre, como ya he dicho, es, en cierto modo, filósofo y posee
concepciones filosóficas propias con las cuales orienta su vida.
- El hombre, ser que busca la verdad, es pues también aquél que vive de creencias.
- En efecto, la perfección del hombre no está en la mera adquisición del conocimiento abstracto de la verdad, sino
que consiste también en una relación viva de entrega y fidelidad hacia el otro.
- Su búsqueda tiende hacia una verdad ulterior que pueda explicar el sentido de la vida; por eso es una búsqueda
que no puede encontrar solución si no es en el absoluto.
- La capacidad y la opción de confiarse uno mismo y la propia vida a otra persona constituyen ciertamente uno de
los actos antropológicamente más significativos y expresivos.
- el hombre se encuentra en un camino de búsqueda, humanamente interminable: búsqueda de verdad y búsqueda de
una persona de quien fiarse. La fe cristiana le ayuda ofreciéndole la posibilidad concreta de ver realizado el
objetivo de esta búsqueda.
- Esta verdad, que Dios nos revela en Jesucristo, no está en contraste con las verdades que se alcanzan filosofando.
Más bien los dos órdenes de conocimiento conducen a la verdad en su plenitud.
ETAPAS MÁS SIGNIFICATIVAS EN EL ENCUENTRO ENTRE LA FE Y LA RAZÓN
- La filosofía, en cuanto sabiduría práctica y escuela de vida, podía ser confundida fácilmente con un
conocimiento de tipo superior, esotérico, reservado a unos pocos perfectos.
- El encuentro del cristianismo con la filosofía no fue pues inmediato ni fácil. La práctica de la filosofía y la
asistencia a sus escuelas eran para los primeros cristianos más un inconveniente que una ayuda. Para ellos, la
primera y más urgente tarea era el anuncio de Cristo resucitado mediante un encuentro personal capaz de
llevar al interlocutor a la conversión del corazón y a la petición del Bautismo.
RELACIÓN ENTRE LA FE Y LA RAZÓN

- Las vías para alcanzar la verdad siguen siendo muchas; sin embargo, como la verdad cristiana tiene un valor
salvífico, cualquiera de estas vías puede seguirse con tal de que conduzca a la meta final, es decir, a la
revelación de Jesucristo.
- La historia muestra cómo hasta el mismo pensamiento platónico asumido en la teología sufrió profundas
CAPÍTULO IV

transformaciones, en particular por lo que se refiere a conceptos como la inmortalidad del alma, la
divinización del hombre y el origen del mal.
- El Obispo de Hipona consiguió hacer la primera gran síntesis del pensamiento filosófico y teológico en la que
confluían las corrientes del pensamiento griego y latino.
- a síntesis llevada a cabo por san Agustín sería durante siglos la forma más elevada de especulación filosófica y
teológica que el Occidente haya conocido.
- Se confirma una vez más la armonía fundamental del conocimiento filosófico y el de la fe: la fe requiere que su
objeto sea comprendido con la ayuda de la razón; la razón, en el culmen de su búsqueda, admite como
necesario lo que la fe le presenta.
- Justamente aquí está la novedad alcanzada por los Padres. Ellos acogieron plenamente la razón abierta a lo
absoluto y en ella incorporaron la riqueza de la Revelación. El encuentro no fue sólo entre culturas, donde tal
vez una es seducida por el atractivo de otra, sino que tuvo lugar en lo profundo de los espíritus, siendo un
encuentro entre la criatura y el Creador.
- NOVEDAD PERENNE DEL PENSAMIENTO DE SANTO TOMÁS DE AQUINO.
- .Tomás reconoce que la naturaleza, objeto propio de la filosofía, puede contribuir a la comprensión de la
revelación divina. La fe, por tanto, no teme la razón, sino que la busca y confía en ella. Como la gracia supone la
naturaleza y la perfecciona
- El punto capital y como el meollo de la solución casi profética a la nueva confrontación entre la razón y la fe,
consiste en conciliar la secularidad del mundo con las exigencias radicales del Evangelio, sustrayéndose así a la
tendencia innatural de despreciar el mundo y sus valores, pero sin eludir las exigencias supremas e inflexibles del
orden sobrenatural,
- La prioridad reconocida a esta sabiduría no hace olvidar, sin embargo, al Doctor Angélico la presencia de otras
dos formas de sabiduría complementarias: la filosófica, basada en la capacidad del intelecto para indagar la
realidad dentro de sus límites connaturales, y la teológica, fundamentada en la Revelación y que examina los
contenidos de la fe, llegando al misterio mismo de Dios.

- EL DRAMA DE LA SEPARACIÓN ENTRE FE Y RAZÓN


- . a partir de la baja Edad Media la legítima distinción entre los dos saberes se transformó progresivamente en una
nefasta separación. Debido al excesivo espíritu racionalista de algunos pensadores, se radicalizaron las posturas,
llegándose de hecho a una filosofía separada y absolutamente autónoma respecto a los contenidos de la fe. Entre
las consecuencias de esta separación está el recelo cada vez mayor hacia la razón misma. Algunos comenzaron a
profesar una desconfianza general, escéptica y agnóstica, bien para reservar mayor espacio a la fe, o bien para
desacreditar cualquier referencia racional posible a la misma.
- . En el ámbito de la investigación científica se ha ido imponiendo una mentalidad positivista que, no sólo se ha
alejado de cualquier referencia a la visión cristiana del mundo, sino que, y principalmente, ha olvidado toda
relación con la visión metafísica y moral. Consecuencia de esto es que algunos científicos, carentes de toda
referencia ética, tienen el peligro de no poner ya en el centro de su interés la persona y la globalidad de su vida.
- n este último período de la historia de la filosofía se constata, pues, una progresiva separación entre la fe y la
razón filosófica.
- La razón, privada de la aportación de la Revelación, ha recorrido caminos secundarios que tienen el peligro de
hacerle perder de vista su meta final. La fe, privada de la razón, ha subrayado el sentimiento y la experiencia,
corriendo el riesgo de dejar de ser una propuesta universal.
INTERVENCIONES DEL MAGISTERIO EN CUESTIONES FILOSÓFICAS - EL DISCERNIMIENTO DEL MAGISTERIO COMO DIACONÍA DE LA VERDAD.
- el hecho de que la filosofía, incluso cuando se relaciona con la teología, debe proceder según sus métodos y sus
reglas; de otro modo, no habría garantías de que permanezca orientada hacia la verdad, tendiendo a ella con un
procedimiento racionalmente controlable.
- Corresponde al Magisterio indicar, ante todo, los presupuestos y conclusiones filosóficas que fueran incompatibles
con la verdad revelada, formulando así las exigencias que desde el punto de vista de la fe se imponen a la filosofía.
- La Iglesia tiene el deber de indicar lo que en un sistema filosófico puede ser incompatible con su fe.
- la Iglesia sabe que « los tesoros de la sabiduría y de la ciencia » están ocultos en Cristo (Col 2, 3); por esto
interviene animando la reflexión filosófica, para que no se cierre el camino que conduce al reconocimiento del
misterio.
- el Magisterio de la Iglesia se vio obligado a vigilar que estas filosofías no se desviasen, a su vez, hacia formas
CAPÍTULO V

erróneas y negativas. Fueron así censurados al mismo tiempo, por una parte, el fideísmo 59 y el tradicionalismo
radical,60 por su desconfianza en las capacidades naturales de la razón; y por otra, el racionalismo 61 y el
ontologismo,62 porque atribuían a la razón natural lo que es cognoscible sólo a la luz de la fe.
- La fe mueve a la razón a salir de todo aislamiento y a apostar de buen grado por lo que es bello, bueno y
verdadero. Así, la fe se hace abogada convencida y convincente de la razón.

- EL INTERÉS DE LA IGLESIA POR LA FILOSOFÍA


- En este sentido, el Papa León XIII con su Encíclica Æterni Patris dio un paso de gran alcance histórico para la
vida de la Iglesia.
- El gran Pontífice recogió y desarrolló las enseñanzas del Concilio Vaticano I sobre la relación entre fe y razón,
mostrando cómo el pensamiento filosófico es una aportación fundamental para la fe y la ciencia teológica.
- El Concilio Ecuménico Vaticano II, por su parte, presenta una enseñanza muy rica y fecunda en relación con la
filosofía.
- También el problema del ateísmo es considerado en la Gaudium et spes, exponiendo bien los errores de esta visión
filosófica, sobre todo en relación con la dignidad inalienable de la persona y de su libertad.
- Mi objetivo es proponer algunos principios y puntos de referencia que considero necesarios para instaurar una
relación armoniosa y eficaz entre la teología y la filosofía.
- LA CIENCIA DE LA FE Y LAS EXIGENCIAS DE LA RAZÓN FILOSÓFICA
- La teología se organiza como ciencia de la fe a la luz de un doble principio metodológico: el auditus fidei y el
intellectus fidei. Con el primero, asume los contenidos de la Revelación tal y como han sido explicitados
progresivamente en la Sagrada Tradición, la Sagrada Escritura y el Magisterio vivo de la Iglesia. Con el segundo,
la teología quiere responder a las exigencias propias del pensamiento mediante la reflexión especulativa.
- Igualmente es importante la aportación de la filosofía para una comprensión más coherente de la Tradición
INTERACCIÓN ENTRE TEOLOGÍA Y FILOSOFÍA

eclesial, de los pronunciamientos del Magisterio y de las sentencias de los grandes maestros de la teología.
- la teología dogmática debe ser capaz de articular el sentido universal del misterio de Dios Uno y Trino y de la
economía de la salvación tanto de forma narrativa, como sobre todo de forma argumentativa. Esto es, debe
hacerlo mediante expresiones conceptuales, formuladas de modo crítico y comunicables universalmente.
- La teología dogmática especulativa, por tanto, presupone e implica una filosofía del hombre, del mundo y, más
radicalmente, del ser, fundada sobre la verdad objetiva.
CAPÍTULO VI

- La teología fundamental, debe encargarse de justificar y explicitar la relación entre la fe y la reflexión filosófica.
- la teología moral debe acudir a una visión filosófica correcta tanto de la naturaleza humana y de la sociedad como
de los principios generales de una decisión ética.
- DIFERENTES ESTADOS DE LA FILOSOFÍA.
- . Como se desprende de la historia de las relaciones entre fe y filosofía, señalada antes brevemente, se pueden
distinguir diversas posiciones de la filosofía respecto a la fe cristiana. Una primera es la de la filosofía totalmente
independiente de la revelación evangélica
- Dos son, por tanto, los aspectos de la filosofía cristiana: uno subjetivo, que consiste en la purificación de la razón
por parte de la fe.
- Como virtud teologal, la fe libera la razón de la presunción, tentación típica a la que los filósofos están fácilmente
sometidos.
- . Entre los elementos objetivos de la filosofía cristiana está también la necesidad de explorar el carácter racional
de algunas verdades expresadas por la Sagrada Escritura, como la posibilidad de una vocación sobrenatural del
hombre e incluso el mismo pecado original.
- teología necesita de la filosofía como interlocutora para verificar la inteligibilidad y la verdad universal de sus
aserciones.
- EXIGENCIAS IRRENUNCIABLES DE LA PALABRA DE DIOS.
- De las páginas de la Biblia se desprende, además, una visión del hombre como imago Dei, que contiene
indicaciones precisas sobre su ser, su libertad y la inmortalidad de su espíritu.
- la palabra de Dios plantea el problema del sentido de la existencia y ofrece su respuesta orientando al hombre
hacia Jesucristo, el Verbo de Dios, que realiza en plenitud la existencia humana.
- La consecuencia de esto es que a menudo el espíritu humano está sujeto a una forma de pensamiento ambiguo, que
lo lleva a encerrarse todavía más en sí mismo, dentro de los límites de su propia inmanencia, sin ninguna
EXIGENCIAS Y COMETIDOS ACTUALES

referencia a lo trascendente.
- La palabra de Dios revela el fin último del hombre y da un sentido global a su obrar en el mundo.
- la metafísica no se ha de considerar como alternativa a la antropología, ya que la metafísica permite precisamente
dar un fundamento al concepto de dignidad de la persona por su condición espiritual. La persona, en particular, es
el ámbito privilegiado para el encuentro con el ser y, por tanto, con la reflexión metafísica.
CAPÍTULO VII

- Este nihilismo encuentra una cierta confirmación en la terrible experiencia del mal que ha marcado nuestra época.

- COMETIDOS ACTUALES DE LA TEOLOGÍA


- la teología debe mirar hacia la verdad última que recibe con la Revelación, sin darse por satisfecha con las fases
intermedias. Es conveniente que el teólogo recuerde que su trabajo corresponde « al dinamismo presente en la fe
misma » y que el objeto propio de su investigación es « la Verdad, el Dios vivo y su designio de salvación revelado
en Jesucristo ».
- El objetivo fundamental al que tiende la teología consiste en presentar la inteligencia de la Revelación y el
contenido de la fe. Por tanto, el verdadero centro de su reflexión será la contemplación del misterio mismo de Dios
Trino
- Un objetivo primario de la teología es la comprensión de la kenosis de Dios, verdadero gran misterio para la
mente humana, a la cual resulta inaceptable que el sufrimiento y la muerte puedan expresar el amor que se da sin
pedir nada a cambio.
- La palabra de Dios no se dirige a un solo pueblo y a una sola época. Igualmente, los enunciados dogmáticos, aun
reflejando a veces la cultura del período en que se formulan, presentan una verdad estable y definitiva.
- el papel fundamental que corresponde a la verdad en el campo moral. Esta verdad, respecto a la mayor parte de
los problemas éticos más urgentes, exige, por parte de la teología moral, una atenta reflexión que ponga bien de
relieve su arraigo en la palabra de Dios.
- Es evidente la importancia que el pensamiento filosófico tiene en el desarrollo de las culturas y en la orientación
de los comportamientos personales y sociales.
- En efecto, la Iglesia está profundamente convencida de que fe y razón « se ayudan mutuamente », ejerciendo
recíprocamente una función tanto de examen crítico y purificador, como de estímulo para progresar en la
búsqueda y en la profundización.
- Precisamente a la luz de esta constatación, de la misma manera que he reafirmado la necesidad de que la teología
recupere su legítima relación con la filosofía, también me siento en el deber de subrayar la oportunidad de que la
filosofía, por el bien y el progreso del pensamiento, recupere su relación con la teología.
- La Iglesia, al insistir sobre la importancia y las verdaderas dimensiones del pensamiento filosófico, promueve a la
vez tanto la defensa de la dignidad del hombre como el anuncio del mensaje evangélico. Ante tales cometidos, lo
más urgente hoy es llevar a los hombres a descubrir su capacidad de conocer la verdad 124 y su anhelo de un
sentido último y definitivo de la existencia.
- Gracias a la mediación de una filosofía que ha llegado a ser también verdadera sabiduría, el hombre
contemporáneo llegará así a reconocer que será tanto más hombre cuanto, entregándose al Evangelio, más se
CONCLUSIÓN

abra a Cristo.
- Una filosofía que, impulsada por las exigencias de la teología, se desarrolla en coherencia con la fe, forma parte
de la « evangelización de la cultura » que Pablo VI propuso como uno de los objetivos fundamentales de la
evangelización.
- El movimiento filosófico contemporáneo exige el esfuerzo atento y competente de filósofos creyentes capaces de
asumir las esperanzas, nuevas perspectivas y problemáticas de este momento histórico.
- Al concluir esta Encíclica quiero dirigir una ulterior llamada ante todo a los teólogos, a fin de que dediquen
particular atención a las implicaciones filosóficas de la palabra de Dios y realicen una reflexión de la que emerja
la dimensión especulativa y práctica de la ciencia teológica
- Me dirijo también a quienes tienen la responsabilidad de la formación sacerdotal, tanto académica como pastoral,
para que cuiden con particular atención la preparación filosófica de los que habrán de anunciar el Evangelio al
hombre de hoy y, sobre todo, de quienes se dedicarán al estudio y la enseñanza de la teología. Que se esfuercen en
realizar su labor a la luz de las prescripciones del Concilio Vaticano II
-

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