Duelo
Definición
El duelo representa un proceso de adaptación y superación psicológica y
emocional ante una pérdida. Se ve influenciado por la sociedad, cultura y religión
de la persona.
Características
La principal característica del duelo es que puede conllevar consecuencias tanto
físicas como emocionales y por lo general supone un desequilibrio de todo nuestro
comportamiento manifestándose por medio de sentimientos como la tristeza, la
desilusión, el sufrimiento y en consecuencia un dolor profundo por nuestra
pérdida, lo que puede provocar problemas para conciliar el sueño,
adelgazamiento, problemas alimenticios, enfermedades, desordenes en el
comportamiento y muchas otras afecciones físicas e incluso sensoriales.
El duelo en ocasiones también puede causar serios conflictos en las relaciones
interpersonales.
Tipos
Duelo anticipado
Este tipo de duelo se da antes de que la muerte haya ocurrido.
Duelo ausente
Este tipo de duelo sucede cuando la persona niega rotundamente la pérdida que
ha sucedido.
Duelo sin resolver
Este tipo de duelo ocurre cuando no se han podido transitar las etapas del duelo, y
por lo tanto el duelo sigue presente.
Duelo crónico
También conocido como duelo patológico o duelo complicado, el duelo sin resolver
indica que la persona sufre el duelo a pesar del paso del tiempo, pudiendo llegar a
durar años.
Duelo retardado
Se parece al duelo común, siendo la única diferencia que en este caso el inicio del
duelo se da más tarde.
Duelo inhibido
En este caso hay una clara evitación a la expresión de los sentimientos, por lo que
la persona reprime sus emociones para no contactar con el dolor.
Duelo desautorizado
Este tipo de duelo se da cuando el entorno de la persona no aprueba la expresión
de emociones o sentimientos asociados al duelo, de manera que no aceptan el
dolor de la persona, y, por lo tanto, este individuo reprime de cara a este entorno
su dolor.
Duelo distorsionado
Ocurre cuando el duelo se expresa de una manera desproporcionada, debido a
que se relaciona inconscientemente con otro duelo anterior.
Fases
Aunque cada quien vive el duelo a su manera y no hay una forma establecida para
hacerlo, existen ciertos patrones que tienden a cumplirse en cada una de las
personas durante este proceso
Negación
Aunque la pérdida ya es un hecho, en esta fase, la persona se niega por completo
a aceptar la realidad a la que debe enfrentarse a partir de ese momento. Esto es
una especie de mecanismo de defensa del subconsciente y es absolutamente
común, logrando mitigar de alguna manera la primera impresión y la ansiedad ante
la pérdida.
La ira
Muchas veces y ante la incomprensión de lo que sucede, aparece la ira. En esta
etapa la persona trata de buscar algún culpable (en ocasiones se culpan a sí
mismos).
Negociación
En esta fase, la persona intenta llegar a una conciliación ficticia ante la pérdida
que se está sufriendo. Es decir, se trata de buscar una solución a algo que ya es
irremediable y que no podrá cambiar bajo ningún concepto.
La depresión
Después de haber empezado a asimilar la pérdida, es en donde, según los
expertos, se comienza a experimentar el verdadero dolor.
Aceptación
Es la última de las etapas del duelo y ocurre cuando tras superar el impacto inicial,
al fin aceptamos con resignación que nuestra pérdida es irreparable.
Síntomas y signos del duelo
La presencia constante de dolor y tristeza profunda, así como de
pensamientos constante sobre la pérdida de un ser querido
Dificultad para concentrarse en otra cosa que no sea la muerte o pérdida
del ser querido
Atención o anulación extrema a los recuerdos
Intensidad en la añoranza o deseos por el difunto, de igual forma
persistencia en ello
Negación que dificulta la aceptación de la muerte
Distanciamiento o entumecimiento
Falta de interés por la vida
Desconfianza
Incapacidad para disfrutar la vida
Dificultad para recordar experiencias positivas vividas con el ser querido
que ha fallecido
A medida que el duelo se intensifica, van apareciendo otros problemas que son
síntomas de que estás en una fase de mayor complicación, estos problemas son:
Problemas para realizar actividades cotidianas
Aislamiento
Depresión
Sentimiento de culpa
Tristeza profunda
Deseo de morir o haber muerto.
Principales causas del duelo
Una muerte violenta o inesperada (como asesinato, accidente
automovilístico, entre otras)
Relación cercana con la persona fallecida, o dependencia
La muerte de un niño
Antecedentes de ansiedad por separación, depresión o de trastorno de
estrés postraumático
Maltrato durante la niñez, u otras experiencias traumáticas
Superación
Para superarlo necesitas terapia con un psicólogo que pueda guiarte para
comprender la pérdida desde una perspectiva de mayor conciencia, y aceptarla
para continuar con tu vida sin renunciar a los recuerdos, pero evitando que estos
te afecten negativamente.