FACULTAD DE INGENIERÍA CIVIL
ESCUELA PROFESIONAL DE INGENÍERIA CIVIL
Plan de fortalecimiento de recursos personales
ALUMNO:
Chávez Celmi Miguel Ángel
DOCENTE:
Dr. Alejandro Oscar Morales Quijano
CURSO:
Tutoría VII: Gestión de recursos personales
HUARAZ – PERÚ
2022
I. PRESENTACION
El presente trabajo se desarrolló en base al análisis propio de forma profunda y
prolongada mediante el IKIGAI tratándose esto sobre la motivación, misión y las
fuerzas que influyen en poder levantarse temprano por las mañanas y
descubriendo el sentido de la vida y satisfacción.
Asimismo, se trabajó la inteligencia emocional identificando mis propias
emociones describiendo los aspectos positivos y negativos para poder mejorar y
a la vez desarrollar las habilidades sociales a través de la empatía.
A la vez se realizó una búsqueda y recopilación de diversas fuentes sobre los
temas: asertividad, la inteligencia emocional, la resiliencia y la autonomía.
II. AUTOCONOCIMIENTO Y CONSCIENCIA DE LAS PROPIAS EMOCIONES
2.1. En un gráfico desarrolla tu IKIGAI personal
2.2. Realiza un esquema con tus emociones: mencionando los aspectos
positivos y negativos de ellas en tu vida
Emociones Aspecto Positivo Aspecto Negativo
Alegría Nos sentimos más seguros y Buscar la felicidad o
abiertos a nuevas alegría puede conducir a
experiencias y oportunidades. la decepción cuando no
logramos las metas que
nos proponemos.
Tristeza Un momento de tristeza se Sentimientos de
vive más contigo mismo melancolía y perdida de
porque te apetece estar energía
menos con los demás,
reflexionas sobre tu carácter y
tu propia vida, te haces
preguntas a ti mismo y de este
modo, se trata de una etapa
de la que puedes salir muy
fortalecido desde un punto de
vista emocional.
Entusiasmo Se realizan las labores con Puede ser temporal.
muchas ganas y logrando
objetivos. Se buscan mejoras
y se ven saludables. Se
puede tener entusiasmo
frente a los problemas.
Estrés Es una ansiedad mínima que Ocasiona malestar y
necesitamos para asumir fatiga.
nuevos retos como comenzar
un nuevo trabajo.
.
III. HABILIDADES PARA GENERAR EMOCIONES Y ACTITUDES POSITIVAS
1. Asertividad
Según Paula Pérez (2000), La tendencia actual considera la Asertividad, como
un comportamiento de defensa de los derechos y opiniones personales y de
respeto a los derechos y opiniones de los demás, así como el auto refuerzo y el
refuerzo de los demás, este concepto tiene mucha relación con la autoestima. El
término "asertividad" actualmente es considerado como parte importante de las
conductas que integran dentro de las habilidades sociales (1).
Según Novel, y coautores, La Asertividad puede ser entendida como un modelo
de relación interpersonal que permite establecer relaciones gratificantes y
satisfactorias tanto con uno mismo como con los demás, ellos conciben la
interacción asertiva como un conjunto de habilidades relacionales que favorecen
y potencian las relaciones intra e interpersonales, también la diferencian de la
habilidad social "hablar de habilidad social significa un constructo mucho más
amplio que ésta, e incluye elementos no sólo de contacto interpersonal, sino
además de todas aquellas interacciones que las personas necesitan realizar
para desenvolverse de forma autónoma e independiente dentro de su propio
entorno, tales como habilidades de autocuidado, habilidades para el
desplazamiento, habilidades para adecuarse a las normativas sociales de
funcionamiento"
a. Beneficios
Según Sheldon y Burton (2004) menciona, que comportarse con asertividad,
permite a la persona, expresar sus necesidades, pensamientos y sentimientos,
con sinceridad y sin ambages, aunque sin violar los derechos de los demás,
señala además que cuando se aprende a actuar con asertividad, se puede
proceder ante los propios deseos y necesidades al tiempo que se toman en
consideración los sentimientos de los demás, actuar con Asertividad permite:
Mejorar la autoestima al expresarse de manera honesta y directa.
Obtener confianza experimentando el éxito derivado de ser firme.
Defender sus derechos cuando sea necesario.
Negociar provechosamente con los demás.
Fomentar su crecimiento y realización personal.
Adoptar un estilo de vida en el que pueda proceder ante sus deseos y
necesidades sin conflictos.
Responsabilizarse de la calidad de las relaciones existentes con los
demás.
En resumen, el comportamiento asertivo, se centra en resolver los problemas
interpersonales a través de una acción directa
2. Inteligencia emocional
A principios de los 90s, el término Inteligencia Emocional fue acuñado por los
psicólogos Peter Salovey y John Mayer quienes la definieron como “un
subconjunto de la inteligencia social, que comprende la capacidad de monitorear
y regular los sentimientos propios y ajenos, y de utilizar los sentimientos para
guiar el pensamiento y la acción”. (Handabaka, 2004, p. 9).
Años más tarde éste término fue difundido ampliamente por el psicólogo y
periodista Daniel Goleman, quien, entre sus estudios, encontró que existían
conceptos erróneos, como, por ejemplo, creer que tener alta IE significa ser una
persona simpática y dar rienda suelta a nuestros sentimientos, creer además que
las mujeres son emocionalmente más inteligentes que los hombres o que esta
viene determinada genéticamente como sucede con el coeficiente intelectual.
Una definición, a mi parecer completa, es la que sigue: “la capacidad de
reconocer nuestros propios sentimientos y los ajenos, de motivarnos y de
manejar bien las emociones en nosotros mismos y en nuestras relaciones”.
(Goleman, 1998, p. 385).
Como es de imaginar, existieron muchos más autores interesados en tan
novedoso tema. Entre ellos encontramos a Cooper y Sawaf, quienes aportaron
con la siguiente definición: “Capacidad de sentir, entender y aplicar eficazmente
el poder y la agudeza de las emociones como fuente de energía humana,
información, conexión e influencia”. (Cooper y Sawaf, 1997, [Link]).
2.1. Beneficios de la inteligencia emocional
De acuerdo a lo investigado, la Inteligencia Emocional nos proporciona una serie
de beneficios tanto para el desarrollo personal del individuo como para el éxito
de las organizaciones que hagan uso de ésta. Entre ellos encontramos los
siguientes:
Beneficios personales:
Amplía la conciencia en uno mismo.
Favorece nuestro equilibrio emocional.
Habilidad para establecer relaciones armoniosas.
Aumenta nuestra motivación y entusiasmo en lo que hacemos.
Logramos ponernos en el lugar del otro y entender sus sentimientos.
Nos provee de buena salud.
Aumenta nuestra autoestima.
Completo dominio de emociones impulsivas.
Poseemos la sensación de poder controlar las cosas.
Somos capaces de aceptar las críticas constructivas.
Nos convertimos en personas más alegres.
Podemos sobrellevar los fracasos.
La comunicarnos con los otros es más efectiva.
Beneficios empresariales:
Crea líderes eficaces.
Potencia el rendimiento laboral.
Brinda defensas para una reacción positiva frente a la tensión y al estrés.
Reduce la rotación en las empresas.
Aumenta la productividad de la organización.
Los empleados disfrutan más de su trabajo.
Se generan grupos de trabajo.
La sensación de incompetencia se reduce.
Se obtienen con mayor facilidad los objetivos organizacionales y
personales.
Logran sobrellevar épocas de crisis.
3. La resiliencia
El vocablo "Resiliencia" tiene su origen en el latín en el término "Resilio", que
significa volver atrás, volver en un salto, rebotar. Claramente el término fue
adaptado a las Ciencias Sociales para caracterizar a los sujetos que a pesar de
haber nacidos y vivir en situaciones de adversidad, se desarrollan
psicológicamente sanos y exitosos. En idioma castellano, tradicionalmente el
término resiliencia se usa en el campo de la física y se refiere a la capacidad que
tienen los cuerpos para volver a su forma original luego de haber sufrido
deformaciones producto de la fuerza (Suárez, N. 2004).
En la misma línea de esta definición, se puede agregar que la resiliencia no sólo
es un fenómeno que lo observamos a nivel individual, sino que podemos hablar
de familias resilientes, y grupos y comunidades con características resilientes.
Así entonces la podemos definir como "Una capacidad universal que permite a
una persona, grupo o comunidad prevenir, minimizar o superar los efectos
perjudiciales de la adversidad (The International Resilience Project, Canadá
1996).
La resiliencia es un conjunto de atributos y habilidades innatas para afrontar
adecuadamente situaciones adversas, como factores estresantes y situaciones
riesgosas.
3.1. Perfil de una persona resiliente.
Una persona con características resilientes es aquella que es capaz de
establecer relaciones sociales constructivas, tiene un sentido de si mismo
positivo, dimensiona los problemas, tiene sentido de esperanza frente a las
dificultades, extrae significado de las situaciones de estrés, desarrolla iniciativa
y se fija metas posibles de alcanzar (Saavedra, E. 2004).
Esta persona presenta una serie de factores internos que actúan como
protectores, a saber:
Presta servicio a los otros o a una causa.
Emplea estrategias de convivencia, es asertivo, controla sus impulsos.
Es sociable.
Tiene sentido del humor.
Tiene un fuerte control interno frente a los problemas.
Manifiesta autonomía.
Ve positivamente el futuro.
Es flexible.
Tiene capacidad para aprender y conectar los aprendizajes.
Capacidad para auto motivarse.
Percibe competencias personales.
Hay confianza en sí mismo.
También existirían factores ambientales que apoyarían y favorecerían las
características resilientes:
El ambiente promueve vínculos estrechos.
El entorno valora y alienta a las personas.
Se promueve la educación.
Ambiente cálido, no crítico.
Hay límites claros.
Existen relaciones de apoyo.
Se comparten responsabilidades.
El ambiente es capaz de satisfacer las necesidades básicas de las
personas.
El entorno expresa expectativas positivas y realistas.
Promueve el logro de metas.
Fomenta valores pro sociales y estrategias de convivencia.
Hay liderazgos claros y positivos.
Valora los talentos específicos de cada persona.
4. La autonomía
La capacidad de darse a sí mismo la ley, era el concepto que tenían las
ciudades-estados griegas de la antigüedad.
El concepto moderno de autonomía surge principalmente con Kant y da a
entender la capacidad del sujeto de gobernarse por una norma que él mismo
acepta como tal sin coerción externa. Por el hecho de poder gobernarse a sí
mismo, el ser humano tiene un valor que es el de ser siempre fin y nunca
medio para otro objetivo que no sea él mismo. Pero para Kant, esta
autolegislación no es intimista sino todo lo contrario.
Esta capacidad de optar por aquellas normas y valores que el ser humano
estima como válidas es formulada a partir de Kant como autonomía.
Una persona con Autonomía actúa libremente de acuerdo a su plan elegido,
en cambio la persona sin ella es controlada por otros o es incapaz de
reflexionar y actuar en función a sus propios deseos o planes.
Sobre las teorías de la Autonomía hay dos reglas esenciales:
Libertad (actuar independientemente)
Ser agente (actuar intencionadamente)
4.1. Ventajas de la autonomía en el trabajo
Felicidad del trabajador. El trabajador siente esta autonomía como algo
muy positivo, sintiéndose al final más capaz de desempeñar su trabajo,
más valorado por la empresa y por tanto, más feliz. Su autoestima se
refuerza y su sensación de éxito profesional. Si se le da además mayor
libertad con sus horarios, tendrá facilidad de conciliación, lo que hará que
se sienta muy cómodo con la compañía y en su vida personal.
Compromiso. La empresa recibe a cambio mayor compromiso por parte
del trabajador con las decisiones de la compañía, para alcanzar el éxito y
la productividad, que se implique en la cultura empresarial y tenga mayor
sentimiento de pertenencia. Al final, se crean equipos más fuertes y
colaborativos.
Mayor responsabilidad. Al darle mayor responsabilidad, conduce por ende
a que sea más responsable y se esfuerce más por alcanzar las metas
propuestas. Esto conlleva mayor motivación e implicación, al sentirse
parte de la empresa.
Reducción del estrés laboral. De acuerdo con el estudio Psychosocial
risks in Europe (Riesgos psicosociales en Europa), llevado a cabo por la
Agencia Europea para la Salud y Seguridad en el Trabajo (EU-OSHA) y
el Eurofound, muestra una clara relación entre el estrés y el nivel de
autonomía con el que cuenta el trabajador. A mayor autonomía para
trabajar, menor estrés percibe en el desempeño de su trabajo.
Incremento de la productividad. Finalmente, si el trabajador está más
cómodo y contento con su trabajo, rendirá mucho más y será más
productivo, minimizando además al máximo las ausencias de la empresa.
IV. BIBLIOGRAFIA
Goleman, Daniel. La inteligencia emocional, José Vergara Editor.
Valera Guerrero, Gilda Isabel, las emociones, [Link]
IRP (1996) The International Resilience Project, Canadá.
Kotliarenco, M.A. (1999) Algunas particularidades metodológicas en los
estudios sobre Resiliencia, MAK consultores.
Juan Manuel Carrera. Concepto de autonomía, argumentos y criterios.
[Link]
Ricarte Tapia Vitón. La asertividad. [Link]