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Manual

Este documento presenta un manual sobre comunicación de riesgos para protección civil en el ámbito municipal. El manual contiene siete capítulos que abordan temas como la vinculación entre comunicación y manejo de riesgos, pasos para un plan de comunicación, características de comunidades rurales, percepción de riesgos en comunidades, recomendaciones para facilitar la comunicación de riesgos, herramientas de promoción cultural para la reducción de riesgos, y cómo pasar de la información a la acción participativa.

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Ray Padilla
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Manual

Este documento presenta un manual sobre comunicación de riesgos para protección civil en el ámbito municipal. El manual contiene siete capítulos que abordan temas como la vinculación entre comunicación y manejo de riesgos, pasos para un plan de comunicación, características de comunidades rurales, percepción de riesgos en comunidades, recomendaciones para facilitar la comunicación de riesgos, herramientas de promoción cultural para la reducción de riesgos, y cómo pasar de la información a la acción participativa.

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SECRETARÍA DE SEGURIDAD

SECRETARÍA DE SEGURIDADYYPROTECCIÓN
PROTECCIÓNCIUDADANA
CIUDADANA 253407, 269112 y 294213 “Desarrollo, validación y aplicación
de una estrategia de comunicación del riesgo de desastres en
Francisco
Rosa IcelaAlfonso Durazo
Rodríguez Montaño
Velázquez municipios con altos niveles de marginación sujetos a peligros
SECRETARIO DE SEGURIDAD Y PROTECCIÓN CIUDADANA geológicos e hidrometeorológicos”, en tres etapas, con la co-
SECRETARIA DE SEGURIDAD Y PROTECCIÓN CIUDADANA
laboración de la Universidad Nacional Autónoma de México
Leonel Efraín Cota
Laura Velázquez Montaño
Alzúa (UNAM). En la ejecución del proyecto participaron:
SUBSECRETARIO DE PLANEACIÓN, INFORMACIÓN,
COORDINADORACIVIL
PROTECCIÓN NACIONAL DE PROTECCIÓN CIVIL
Y COORDINACIÓN CENAPRED
Enrique Guevara Ortiz Abigail Araceli Cervantes Cantero
David Eduardo León Romero Aldo Castañeda Martínez
DIRECTOR GENERAL
COORDINADOR NACIONAL DE PROTECCIÓN CIVIL Ana Karen Ramos Yáñez
CENTRO NACIONAL DE PREVENCIÓN DE DESASTRES (CENAPRED)
Christian Josué Hernández Pineda
Enrique Guevara Ortiz Cynthia Paola Estrada Cabrera
DIRECTOR GENERAL Dulce Irery Delgadillo Bedolla
Versión electrónica,
CENTRO NACIONAL2021DE PREVENCIÓN DE DESASTRES Fernando Vázquez Bravo
Ciudad de México
(CENAPRED) Jenny Lira Muñoz
Jorge Cazadey Montes
© SECRETARÍA
D. DE SEGURIDAD
R. Versión Electrónica, eneroY2019
PROTECCIÓN CIUDADANA
José Ángel Vázquez Reyes
Avenidade
Ciudad Constituyentes
México 947, edificio B, planta alta José Carmen Ramírez Ramos
Colonia Belén de las Flores Leobardo Domínguez Morales
© SECRETARÍA DE SEGURIDAD Y PROTECCIÓN CIUDADANA
Álvaro Obregón, C. P. 01110, Ciudad de México Luis Alejandro Aguirre Puntos
Avenida Constituyentes 947, Edificio “B”, Planta Alta Margarita Vidal Amaro
Teléfono:Belén
Colonia 55 1103
de6000
las Flores Maricela Rojas Vázquez
https://www.gob.mx/sspc
Álvaro Obregón, C. P. 01110, Ciudad de México Nasheli Arellano Barrera
Teléfono: (55)1103 6000 Omar García García
© CENTRO NACIONAL DE PREVENCIÓN DE DESASTRES
www.gob.mx/sspc?idiom=es Salvador Barrios Benítez
Av. Delfín Madrigal 665, Verónica Andrea Rojas Fernández
© CENTRO
Col. PedregalNACIONAL DE PREVENCIÓN DE DESASTRES
de Santo Domingo,

Manual de comunicación de riesgos


Av. Delfín Madrigal núm. 665, Facultad de Psicología, UNAM
Coyoacán, C. P. 04360, Ciudad de México
Col. Pedregal de Santo Domingo, Francisco Javier Urbina Soria
Teléfono: 55C.P.
Coyoacán, 5424 6100 Ciudad de México
04360, Karina Landeros Mugica

para protección civil


Teléfono: (55) 5424 6100
www.gob.mx/cenapred Laura Andrea Sánchez de Jesús
www.gob.mx/cenapred
Comentarios: [email protected] Lourdes Vianney Ramírez Quiroz
Comentarios: [email protected]

Manual de comunicación de riesgos para protección civil


en el ámbito municipal
Facultad de Estudios
Superiores Aragón, UNAM
Lidia Rios Parra
en el ámbito municipal
Coordinador: Tomás Alberto Sánchez Pérez
Editor: Roberto Zavala Ruiz Instituto Tecnológico Autónomo de México, ITAM
Diseño: Mariza Flores + Virginia Flores Liliana Villegas Cruz
Formación: Virginia Flores y Moisés Arroyo Hernández
Lecturas: Esteban Manteca, Laura Elena Pulido y Roberto Za- El contenido de este documento es exclusiva responsabilidad
vala Ruiz de los autores y puede ser reproducido total o parcialmente
siempre y cuando se cite la fuente.
Este manual es resultado de la participación del CENAPRED
en la Convocatoria de Apoyo a Proyectos de Comunicación
Pública de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación del Con-
sejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) números
Prólogo
Enrique Guevara Ortiz   7

Presentación
Tomás Alberto Sánchez Pérez  11

I
La comunicación y el manejo de riesgos, ¿cómo vincular ambos procesos?
Tomás Alberto Sánchez Pérez  14

II Los pasos de un plan de comunicación


Tomás Alberto Sánchez Pérez, Francisco Javier Urbina Soria y Abigail Araceli Cervantes Cantero  40

III Lo que caracteriza a nuestras comunidades rurales


Jenny Lira Muñoz, Lourdes Vianney Ramírez Quiroz y Abigail Araceli Cervantes Cantero  68

IV Cómo se perciben los riesgos en la comunidad


Karina Landeros Mugica y Francisco Javier Urbina Soria  140

V Recomendaciones para facilitar la comunicación de riesgos


Nasheli Arellano Barrera  168

VI Herramientas de promoción cultural para la reducción de riesgos de desastres


Rafael Héctor Rivera Puebla (compilador)  204

VII Cómo pasar de la información al conocimiento y de éste a la acción participativa


Tomás Alberto Sánchez Pérez  252

Directorio de instituciones que realizan funciones relacionadas


Anexo con el manejo de riesgos  266

4 5
Prólogo
Enrique Guevara Ortiz

En este manual se compilan los principales aprendiza­


jes de un proyecto de comunicación del riesgo de desas­
tres que puso en práctica el Centro Nacional de Preven­
ción de Desastres (Cenapred) con el apoyo del Consejo
Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) en ocho
municipios de alta marginación. La obra busca ser una
guía práctica que oriente el trabajo de las coordinacio­
nes municipales de protección civil, principalmente en
aquellas zonas rurales y expuestas recurrentemente a
peligros naturales.
El gran reto que impone cualquier iniciativa de in­
tervención comunitaria para la reducción de riesgos de
desastres consiste en disponer de herramientas accesi­
bles y de medios para poner en marcha acciones soste­
nibles que mejoren el conocimiento y contribuyan a la
toma de conciencia entre la población, lo que idealmente
evitará la construcción de riesgos futuros y propiciará
la reducción de los existentes. Sin embargo, p ­ oner en
6 práctica procesos efectivos de sensibilización y educa­ 7
ción, principalmente en comunidades que viven en con­
diciones de alta vulnerabilidad, no sólo se enfrenta a
limitaciones institucionales, sino también a la poca pre­
paración de los recursos humanos que participan en los
procesos de comunicación del riesgo.
Por todo ello, este documento también ofrece una vi­
sión que reconoce la necesidad de tener en cuenta las
fortalezas y las necesidades comunitarias, la relación de
los pueblos con la naturaleza y su entorno, las creencias
y prácticas locales, la importancia del diálogo y la con­
fianza, para conseguir la participación de la comunidad
en favor de la protección del patrimonio de las personas
y, sobre todo, del único bien que no tiene vuelta ni reto­
ño: la vida humana.
Las situaciones críticas, de emergencia o de desastre
en algún momento pondrán a prueba nuestras capaci­
dades de responder, y de hacerlo eficientemente, por lo
que deben ser vistas, antes que como amenazas, como
una oportunidad de capacitarnos, de probarnos, en el
manejo responsable de los riesgos y de comunicarlos de
la mejor manera.

8 9
Presentación
Tomás Alberto Sánchez Pérez

O cómo hacer de este manual un salvavidas

En México, cada año, sufrimos grandes daños y pérdi­


das en la economía y en la sociedad por el impacto de
sismos, ciclones, derrumbes y deslizamientos de cerros
y otros fenómenos naturales. Lo peor es que siempre
afectan más a los que menos tienen, y eso se convierte
en un círculo vicioso, pues los municipios más dañados
se hacen más dependientes de los programas asistencia­
listas, y así se limita o se frena su desarrollo.
Los adelantos de la ciencia y la tecnología para iden­
tificar peligros, para analizar los riesgos y mejorar los
alertamientos son muy importantes. Hay un gran avan­
ce también en la tarea de incorporar el enfoque de ges­
tión integral del riesgo de desastres como parte de la po­
lítica pública de protección civil. Pero, al mismo tiempo,
la cultura de protección civil enfrenta grandes retos al
trabajar en los municipios, sobre todo en los de mayor
marginación, muchos de ellos de población indígena.
10 11
Al estudiar esos asentamientos humanos en condicio­ mejorar las capacidades y el desempeño del personal
nes marginales se observa que son más vulnerables por encargado de difusión cultural, capacitación, comuni­
la falta de oportunidades, de incentivos, de recursos, cación social y educación en las coordinaciones de Pro­
de conocimientos y de concientización para incorporar tección Civil municipales.
medidas de prevención y de autoprotección. Como vi­ Las respuestas de los lectores — ­ es decir, la retroali­
ven al día, consideran siempre más importante la sub­ mentación que obtenga el Cenapred de la aplicación de
sistencia que cualquier otro tema. este manual— enriquecerán futuras ediciones y, así, me­
Este manual da por supuesto que toda intervención jorarán las acciones de prevención, respuesta y recupe­
ración de las comunidades más vulnerables y expuestas
de la comunidad en busca de reducir riesgos de desas­
a peligros naturales. Por ello, se sugiere a los usuarios
tres por fenómenos naturales debe basarse en procesos de este documento se constituyan en una Red de Comu­
de comunicación efectiva y con objetivos claros de los nicación Municipal para protección civil (Red CoMun),
efectos que desea lograr en el público al que se dirige, lo tal como se explica en el último capítulo.
mismo en conocimientos que en conductas y actitudes.
Así se enfrentarán de la mejor manera las situaciones de Es necesario identificar mejor los peligros, analizar los
riesgo y resultarán más exitosas las tareas de prevenir y riesgos y comunicarlos con mayor eficiencia para que se
organizar, ya sea en lo individual o colectivamente. tomen decisiones informadas. Las tareas mejorarán, sin
duda. Aquí se irá diciendo cómo.
En las comunidades altamente marginadas deben te­
nerse muy en cuenta sus condiciones sociales, cultura­
les, económicas y de organización propia, para buscar,
en un marco de corresponsabilidad, respeto y participa­
ción, soluciones realistas que ayuden a reducir pérdidas
y daños ante fenómenos naturales. Esto no debe limitar
los esfuerzos para identificar y atender las causas más
profundas que históricamente han generado atraso en
estas comunidades.
Contar con una guía que integre herramientas, méto­
dos y recomendaciones prácticas que puedan aplicar­
12
se en municipios con estas características hará posible 13 13
capítulo i

Tomás Alberto Sánchez Pérez

I.1. Conceptos básicos de la comunicación

La comunicación es, ante todo, un fenómeno social y


complejo que se manifiesta de muchas maneras (seña­

I. La comunicación les, símbolos, códigos, lenguajes, etc.); ha acompañado


a la humanidad desde sus orígenes y evolucionado con
y el manejo de riesgos, ella, particularmente en las últimas décadas por el uso
extensivo de nuevas tecnologías. Todos necesitamos co­
¿cómo vincular ambos procesos? municarnos, y lo hacemos con lenguajes y formas pro­
pios de nuestra cultura. Por ello se dice que la comuni­
cación establece relaciones de interacción social para
compartir información e ideas, que al tomar sentido y
significado entre las partes, tiene el potencial de produ­
cir respuestas o efectos en personas o grupos ante situa­
ciones específicas y generar cambios.
De lo anterior se desprende que el proceso de la co­
municación se puede abordar desde muchos enfoques y
disciplinas; sin embargo, para los fines de este manual,
bastará tener presente que se conforma en general por
los siguientes elementos (figura i.1). 15
Interlocutores (emisor y receptor) que establecen
una relación recíproca en la que intercambian mensa-
jes. La interacción recíproca supone que los interlocu­
tores fungen indistintamente como emisor-receptor. Los
mensajes se transmiten utilizando un canal o medio
dentro de un contexto que permite que la información
y los códigos utilizados tomen sentido o significado. Fi­
nalmente, la comunicación se logra al generar alguna
respuesta o efecto en la contraparte.
El gran potencial de la comunicación, principalmente
cuando se maneja de manera institucional, puede enten­
derse a partir de sus efectos en la transmisión de conoci­
mientos, en la modificación de actitudes y de conductas
de la población ante una situación determinada. Esto se
da como resultado de procesos educativos, informativos
o persuasivos de la comunicación. Por lo tanto, es claro
que la comunicación va más allá de la pura transferen­
cia o difusión de información. De aquí la importancia
de planear y evaluar todo proceso comunicativo, para
conocer si se lograron los objetivos y efectos deseados en
el público al que nos dirigimos, también conocido como
público objetivo. En el capítulo ii de este manual se pro­
fundizará en este tema.
Diversos estudios sobre comunicación coinciden en
que los elementos que sustentan una comunicación efec­
1) 2) tiva son tres: confianzas mutuas, intereses comparti-
dos y un lenguaje común entre quienes establecen el
diálogo. Por esta razón, todos los servidores públicos,
y principalmente aquellos que realicen funciones de 17
Figura I.1. Elementos que intervienen en un proceso comunicativo
comunicación social, difusión cultural, capacitación y
divulgación deben tener presente la importancia de eva­
luar constantemente la efectividad de sus procesos co­
municativos, con el propósito de mejorarlos. Todo esto
contribuirá a la credibilidad de la fuente de información
y brindará mayores posibilidades de obtener respuestas
positivas al implementar intervenciones comunitarias
y campañas de cualquier tipo, sean éstas informativas,
educativas, de sensibilización o de concientización.

I.2. El riesgo de desastres y su manejo


en México

Ahora revisaremos brevemente el tema del manejo o la


gestión del riesgo de desastres, para posteriormente ver
cómo interviene la comunicación en él y por qué se le
considera una herramienta estratégica.
En la actualidad y prácticamente en todo el mundo se
reconoce que el impacto social y económico que gene­
ran los desastres es un freno para el desarrollo de cual­
quier localidad o región, y que afectan en mayor medida
y con más frecuencia a la población que vive en condi­
ciones de alta vulnerabilidad ante fenómenos perturba­
dores, como es el caso de comunidades indígenas o de
comunidades que tienen elevados grados de margina­
ción y pobreza. En este sentido, el manejo del riesgo de
desastres debe partir de una comprensión clara de los
factores que generan los riesgos, es decir, de cómo se 19
construyen. Este reconocimiento permitirá idealmente
desarrollar acciones para reducirlos, controlarlos y ac­
tuar eficazmente en las tres etapas temporales que gené­
ricamente se conocen en protección civil como el “antes,
durante y después” de un desastre, y que corresponden
institucionalmente a los programas de prevención, au­
xilio/respuesta y recuperación.
El Cenapred explica que el riesgo puede entenderse
como la interacción de fenómenos perturbadores1 de
origen natural, como sismos o huracanes, o de origen
humano, como incendios o explosiones, que actúan so­
bre un conjunto de elementos: la población, sus bienes
e infraestructura que son susceptibles a sufrir daños en
virtud de su exposición y vulnerabilidad, sea ésta física
o social (figura i.2).
Así, los riesgos son inherentes a la actividad humana,
por lo que se concluye que se construyen socialmente.
Por ello las acciones necesarias para identificarlos, pre­
venirlos, mitigarlos y en su caso responder y recuperar­
Riesgo o pérdidas esperadas
Por su tipo Por su origen se ante emergencias o desastres deberían partir de una
comprensión clara de las causas que los generan, para
Población
Geólogos
no volver a construirlos o para reducirlos a niveles acep­
Hidrometereológicos Naturales tables. No habrá que perder de vista que las diferencias
Astronómicos Sistemas
Fenómenos
expuestos Bienes que caracterizan a la sociedad mexicana, por ejemplo,
perturbadores
y vulnerables
Construido 1
Químico-tecnológicos En México la Ley General de Protección Civil (referencia 3) dis­
Sanitario-ecológicos Humanos
Socioorganizativos Entorno tingue seis tipos de fenómenos perturbadores, ya que pueden generar
Natural condiciones de riesgo para la población. Éstos pueden ser de origen
natural o producidos por la actividad humana y se clasifican en geológi­
Figura I.2. Representación del riesgo y sus componentes. El riesgo se ubica en la zona cos, hidrometeorológicos, químico-tecnológicos, sanitario-ecológicos,
21
de traslape como resultado de la interacción de ambos conjuntos socioorganizativos y astronómicos.
en función de sus grados de marginación, aunadas a de­
bilidades institucionales como por ejemplo la falta de
ordenamiento del territorio, muestran la complejidad
que tiene la implementación de estrategias de reducción
de riesgos en entornos multiculturales y con sectores de
la población que viven en condiciones diferenciadas
de vulnerabilidad ante fenómenos potencialmente des­
tructivos.
En nuestro país la política pública para el manejo del
riesgo de desastres se opera a través del Sistema Nacio­
nal de Protección Civil, conocido como Sinaproc, que
tiene como fin superior la protección de la vida e integri­
dad de la población ante fenómenos con potencial des­
tructivo. Este sistema cuenta con un marco legal y una
organización que abarca los tres ámbitos de gobierno
(federal, estatal y municipal) e incluye la participación
de diversas dependencias y sectores, como se detalla en
el Manual de Organización y Operación del Sinaproc
(más detalles en la referencia 2).
El panorama anterior muestra la importancia de ma­
nejar los riesgos en forma integral para comprender las
causas que los generan, saber cómo intervenir, principal­
mente cuando la población tiene formas muy particula­
res de percibir los riesgos, entender su entorno y relacio­
narse con él. Por lo anterior, es indispensable buscar la
vinculación de profesionales con formación en ciencias
sociales, en ciencias naturales y en áreas técnicas, como
son las ingenierías. Esta colaboración multidisciplina­
ria permitirá manejar el riesgo con mayor efectividad. 23
I.3. La comunicación en protección civil,
¿es comunicación de riesgos?

La experiencia internacional de buenas prácticas en


materia de reducción del riesgo de desastres destaca la
importancia que tiene una comunicación oportuna, efi­
caz y constante (referencia 4) en todas las etapas de la
gestión o manejo de riesgos, a saber: identificación de
peligros o fenómenos perturbadores, análisis de ries­
gos, prevención, preparación, alertamiento, respuesta
y reconstrucción. Por ello, cuando nos referimos a los
procesos de comunicación que se realizan con fines de
protección civil estamos hablando de Comunicación
de Riesgos, tema que en nuestros días ha evolucionado
al grado de considerarse un área de especialidad. Aun
cuando existen diversas referencias para profundizar en
el tema, que se citan en la última sección de este ma­
nual, a continuación se presentan de manera resumida
sus conceptos más generales vistos desde la perspectiva
de la administración pública.

¿Cuál es su objetivo?

• Que las personas identifiquen oportunamente los ries­


gos a los que pueden verse expuestas y participen en
su manejo para prevenirlos, mitigar sus efectos, tomar
actitudes y decisiones informadas,2 enfrentar y recu­
2
Se entiende como decisión informada aquella que se sustenta en 25
conocimientos y prácticas que resultan de los desarrollos de la cien­
perarse de situaciones críticas, teniendo como princi­
pio el cuidado de su vida, de sus bienes y su entorno.

Alcanzar este objetivo no será una tarea sencilla, dado

Sismos en MÉXICO... BRECHA DE GUERRERO


que ningún proceso de culturización se logra en el corto
plazo, además de que en México, como en muchos otros
países, existen factores socioeconómicos, culturales y
Adaptación de mapa publicado en debilidades institucionales que influyen en el crecimien­
SABÍAS QUE... 1999 por el instituto de Geofísica
de la UNAM en el cartel CIEN AÑOS
DE SISMICIDAD EN MÉXICO to constante de vulnerabilidades y con frecuencia en la
subestimación de los riesgos, tal como se explicará con

1
Una de las zonas sísmicas más activas Sismos de subducción
en México se ubica a lo largo de los
Gue
rrer
(en varios colores)
Sismos profundos
Sismos corticales
más detalle en los capítulos iii y iv de este manual.
hasta Chiapas. o Volcanes activos
B re
Gu cha d
erre e
ro

¿Cuáles son sus funciones básicas?


2
El conocimiento actual permite
mapear las zonas de ruptura de
sismos relevantes, como se Brecha de
observa en el mapa. Guerrero A continuación se detallan las funciones esenciales de
las oficinas de protección civil que dentro de sus posibi­

3 una brecha sísmica desde Acapulco hasta


Zihuatanejo, es decir, una zona en la que no
han ocurrido grandes sismos en varias décadas.
PARA PREVENIR...
lidades, recursos y ámbitos de competencia, necesitan
soportarse en procesos de comunicación efectiva. Aun­
que este enlistado no pretende ser exhaustivo, es una
Las autoridades cuentan con planes preventivos y
buena referencia para que las autoridades municipales

4
En esta brecha ocurrieron seis sismos de protocolos de respuesta.
gran magnitud de 1845 al 1911 que Estar preparados y saber actuar ante sismos es
generaron daños importantes, por lo responsabilidad de todos. evalúen sus capacidades, establezcan prioridades, desa­
se produzcan más.
La buena calidad de Respeta los reglamentos de
rrollen protocolos, programas y sobre todo acciones de
las construcciones es
la mejor forma para
construcción, ya que reducen
la probabilidad de victimas y comunicación alineadas a estos temas.
reducir el riesgo por daños ante sismos y delimita
Infórmate sismo. responsabilidades.
Servicio Sismológico Nacional (SSN) Centro Nacional de Prevención de Desastres
www.ssn.unam.mx www.cenapred.gob.mx
Fuente:
Sistema Nacional de Protección Civil
www.proteccioncivil.gob.mx Centro Nacional de Prevención de Desastres

cia y de la tecnología, reconocidos por instituciones u organizaciones


oficiales, por ejemplo el Centro Nacional de Prevención de Desastres,
Cenapred, en el caso de México, en virtud de sus atribuciones como
instancia técnico-científica del Sinaproc.
27
• Informar y orientar sobre los fenómenos perturbado­
res, su origen y manifestación.
• Mantener una memoria viva de las emergencias y de­
sastres históricos en la comunidad, de sus impactos y
de los cambios que generaron.
• Mantener una relación permanente con medios infor­
mativos, para integrarlos como aliados en la comuni­
cación de riesgos.
• Contribuir a un cambio cultural a favor de la preven­
ción y la autoprotección formando en la población ac­
titudes positivas y habilidades para identificar riesgos,
prevenirlos y mitigar sus efectos.
• Mejorar la preparación de la población para que sepa
cómo actuar en situaciones de emergencia en el mar­
co de los protocolos o planes de emergencia presta­
blecidos.
• Durante emergencias, dar a conocer su evolución a
partir de información verificada, oportuna y precisa,
que provenga de fuentes oficiales.
• Alertar sobre riesgos inminentes o secundarios que
pudieran presentarse en una zona determinada, con
base en códigos prestablecidos y planes de respuesta,
atendiendo a la información que difundan las agen­
cias nacionales,3 regionales o locales con atribuciones
sobre el tema.

3
Si bien es la Dirección General de Protección Civil del gobierno
federal la instancia facultada para emitir alertamientos en México, se
debe estar pendiente de los avisos, pronósticos e información que gene­
ren otras agencias públicas con atribuciones en el estudio y monitoreo
29
• En etapas posdesastre, aprovechar la oportunidad que
brinda la mayor receptividad de la población para in­
corporar cambios en las prácticas tradicionales a fa­
vor de la seguridad y contribuir al restablecimiento de
actitudes positivas, esperanza y confianza que facili­
ten el regreso a la normalidad.
• Promover acciones que eviten la construcción de nue­
vos riesgos.
• Divulgar directrices gubernamentales de protección
civil y realizar campañas que fomenten la participa­
ción social en todas las etapas del manejo de riesgos.
• Disipar rumores y mitos, y contribuir a evitar el páni­
co entre la población.
• Mantenerse al día de los sucesos y noticias relevantes
a partir del monitoreo permanente de los medios in­
formativos y de redes sociales.

Como podemos observar, la comunicación se caracte­


riza por ser una función estratégica y permanente que
debe estar presente en todas las fases de los programas
de protección civil, que compete a todos los órdenes de
gobierno, y que para cumplir sus objetivos requiere la
participación activa de la población.

de fenómenos perturbadores, como es el caso del Servicio Meteoro­


lógico Nacional de la Conagua, el Servicio Sismológico Nacional de
la unam, la Comisión Nacional Forestal de la Semarnat, el Centro
de  Alerta de Tsunamis de la Secretaría de Marina y el Centro Nacio­nal
de Prevención de Desastres, Cenapred, entre otros. En el anexo, al final
de este manual, se pueden consultar los accesos vía internet de estos
31
organismos.
En la práctica la mayor actividad de comunicación pú­
blica de riesgos sucede durante eventos críticos (emer­
gencias o desastres), ya que se requiere poner en marcha
protocolos de comunicación social para atender, por
una parte, la demanda de información periodística y,
por otra, coordinar los comunicados institucionales que
den respuesta a las necesidades de información más
apremiantes de la población. Particularmente este tema,
que se relaciona con la operación de las unidades de
comunicación social en emergencias, está fuera del al­
cance de este manual. Para quienes deseen profundizar
en este asunto se incluyen al final del capítulo v varias
lecturas recomendadas con acceso directo vía internet.

¿Qué necesito para hacerlo bien?


Las funciones descritas requieren contar idealmente con
personas capacitadas y recursos suficientes para llevarlas
a cabo con efectividad. Sin embargo, la realidad que im­
pera en la administración pública municipal revela que
los servidores públicos adscritos a protección civil desa­
rrollan generalmente múltiples tareas, con escasez de
recursos y poca planeación de procesos, lo que dificulta
alcanzar y cubrir plenamente los objetivos y funciones
de la comunicación de riesgos. Para reducir esta brecha,
en los capítulos siguientes de este manual se ofrecen
recomendaciones prácticas de planeación y se propor­
cionan herramientas y acceso a productos concretos de
difusión, como opciones que pueden fortalecer las ca­
pacidades y el desempeño de los cuadros de protección
civil, por lo que te invitamos a revisar esta información, 33
adaptarla a tus necesidades y ponerla en práctica.
La comunicación y el manejo de riesgos, ¿cómo vincular ambos procesos?

Interlocutores Educativos

Informativos
Elementos Mensajes Efectos
Comunicación
Persuasivos

Requiere
Canal Concienciación
o medio

Confianza Intereses Lenguaje


mutua compartidos común

Identificarlo

Prevenirlo
Manejo o Gestión Sirve para
de Riesgo

Reducirlo/Mitigarlo
Protegerse
Capacidad
para
Ser resiliente
Recuperarse
Requiere conocer

Mapa conceptual y de contenidos Fenómenos perturbadores Por su origen


Naturales

Humanos

Cómo se genera Interacción entre


el riesgo
Población

Sistemas expuestos Pueden ser Bienes


y vulnerables

Entorno

Personal capacitado

Comunicación Requiere Recursos


para la Reducción
de Riesgos
Planeación
del proceso

Herramientas
de información, didácticas, etc.
Principales funciones

Atender
Facilitar
y monitorear Promover Disipar rumores
Informar una cultura
Alertar la recuperación
medios y mitos
posdesastre
informativos

A través de

Preservación
Educación no Orientación de la memoria
formal pública histórica
y colectiva
1. ¿Cuáles son los principales medios que utilizan las comunida-
des de tu municipio para comunicarse y alertarse ante situacio-
nes que ponen en peligro su vida?

2. ¿Quién(es) tiene(n) la mayor credibilidad en nuestras comuni-


dades y cómo podrían participar en la comunicación de riesgos?

3. ¿Qué podemos hacer para que los medios informativos se inte-


resen más en la cobertura de acciones preventivas de protección
civil, y no sólo en emergencias?

4. Comenta algún caso en el que un mal manejo de la comuni-


Para pensar y actuar cación influyó en minar la confianza de la población hacia las
autoridades, en subestimar riesgos o en la respuesta tardía en
emergencias.

37
1. Centro Nacional de Prevención de Desastres (2006), “Conceptos básicos
sobre peligros, riesgos y su representación geográfica”, volumen 1 de la se-
rie: Guía Básica para la Elaboración de Atlas Estatales y Municipales de
Peligros y Riesgos, ISBN: 970-628-904-6, México, 87 p.

2. Secretaría de Gobernación (2018), “Acuerdo por el que se emite el Manual


de Organización y Operación del Sistema Nacional de Protección Civil”, pu-
blicado en el Diario Oficial de la Federación el 13 de julio de 2018, México,
67 p. Disponible en línea en: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/
file/344911/DOF_2018_07_13_MAT_sg2a__1_.pdf

3. Secretaría de Gobernación (2014), “Decreto por el que se expiden reformas


a la Ley General de Protección Civil”, publicado en el Diario Oficial de la
Federación el 3 de junio de 2014, México.

4. Organización de las Naciones Unidas, Secretaría de la Estrategia Interna-


Referencias y lecturas cional para la Reducción de Desastres (isdr, por sus siglas en inglés) (2011),
Marco de Acción de Hyogo (2005-2015), “Construyendo la resiliencia de na-
recomendadas ciones y comunidades ante desastres”. Revisión de medio término 2010-
2011. Ginebra, Suiza. Disponible en https://www.unisdr.org/files/18197_pro-
visionalspanishversionmidtermrev.pdf

5. Consulta las preguntas más frecuentes sobre comunicación de ries-


gos que publica la Organización Panamericana de la Salud en su portal
de comunicación de riesgos en: https://www.paho.org/hq/index.php?op-
tion=com_content&view=article&id=11400%3Ala-comunicacion-de-ries-
go-preguntas-frecuentes&catid=1625%3Arisk-outbreak-communication-ho-
mepage&Itemid=41610&lang=es}

39
capítulo ii

Tomás Alberto Sánchez Pérez, Francisco Javier Urbina Soria


y Abigail Araceli Cervantes Cantero

II.1. Antecedentes

En general, los sistemas municipales de protección ci­


vil cuentan con recursos limitados para destinarlos a
II. Los pasos de un plan campañas de comunicación de riesgos y a la difusión de
medidas preventivas. Si a esto se suman prácticas ins­
de comunicación titucionales poco efectivas en cuanto a planeación, las
acciones que se realicen estarán alejadas de las necesida­
des reales de información, preocupaciones y percepcio­
nes de la población, y por lo tanto serán poco efectivas.
En este capítulo te presentamos una propuesta de
cómo conceptualizar y poner en marcha procesos de co­
municación planificados y a la vez sensibles a las nece­
sidades y percepciones de la población en un contexto
característico del ámbito rural en condiciones de alta
vulnerabilidad ante peligros naturales. Aquí es necesa­
rio reconocer que amplios sectores de la población ru­
ral en México, particularmente la indígena, no han sido
con­siderados formalmente en estos procesos, a pesar de 41
su recurrente afectación por emergencias o desastres.
Tampoco han contado con información apropiada, su­
ficiente, accesible y útil para identificar situaciones de
riesgo y protegerse de ellas.

II.2. Planeación

La planeación, como esquema que da sentido a una serie


de acciones concatenadas, se utiliza ampliamente en el
ámbito técnico, educativo y administrativo y se compo­
ne básicamente de un conjunto de pasos secuenciales que
nos permiten alcanzar una meta, haciendo un buen uso
de los recursos disponibles. En este sentido, los proce­
sos de comunicación desarrollados por la administración
pública serán más efectivos si se tiene desde un principio
claridad sobre los objetivos que se pretenden alcanzar, los
recursos por utilizar, la población objetivo o el público por
involucrar, los plazos disponibles y, finalmente, cómo eva­
luar el proceso para mejorarlo y prever su continuidad.
Aplicar los principios básicos de la planeación en los
procesos de comunicación de riesgos permitirá que el
público distinga el valor que tienen el conocimiento y la
educación en la formación de conductas y actitudes en
favor de la prevención y la autoprotección.
En la figura ii.1 se muestran los seis pasos básicos que
se recomienda seguir al desarrollar estrategias de co­
municación comunitaria para fines de protección civil.
Nótese que se trata de un ciclo permanente que supone
42 43
continuidad en el proceso.
Describiremos brevemente cada uno de los pasos se­
ñalados en el diagrama de la figura ii.1.
Paso 1. Investigación básica. Consiste en investigar
el área de interés, los recursos disponibles para desarro­
llar la estrategia y las fuentes de información.
1.1. Análisis municipal y comunitario. El análisis
municipal implica conocer los aspectos físicos, geográfi­
cos, socioeconómicos y demográficos, así como los peli­
gros naturales y riesgos que se presentan con mayor fre­
cuencia en el municipio donde se aplicará la estrategia.
Paso 1 Esta información se encuentra disponible para todos
Investigación básica
los municipios del país en el portal del Atlas Nacional
de Riesgos del Cenapred, dentro del sistema denomi­
Paso 6 nado “Indicadores municipales de peligro, exposición y
Previsión Paso 2
de Diseño de la estrategia vulnerabilidad”, al cual se puede acceder desde la liga
continuidad siguiente: http://www.atlasnacionalderiesgos.gob.mx/
Posteriormente se sugiere realizar estudios en el ám­
bito comunitario, para caracterizar a la población a par­
tir de sus preocupaciones, conocimientos, experiencias
y percepciones en torno a los riesgos predominantes, e
Paso 3
identificar por qué medios se informan y se comunican
Paso 5
Evaluación
Desarrollo y producción entre sí. En el capítulo iii de este manual se explica con
de contenidos
mayor detalle el alcance de este tipo de estudios. La in­
Paso 4
formación que se deriva de este análisis permitirá final­
Ejecución y monitoreo mente segmentar a la población y orientar mejor el di­
seño de la estrategia.

45
Figura II.1. Pasos básicos de un plan de comunicación
1.2. Recursos disponibles y fuentes de información.
Conocer los recursos disponibles (humanos, financieros
y materiales), así como el plazo de ejecución previsto,
permitirá dimensionar el alcance de la estrategia. Por
su parte, la identificación de organizaciones que pueden
actuar como aliadas para proveer información o para
apoyar el desarrollo de la estrategia le dará mayor via­
bilidad. Por lo tanto, es recomendable un acercamiento
con fuentes de información como las siguientes:
• Coordinaciones de protección civil regionales, estata­
les y del gobierno federal. Para este último caso hay
que tener en cuenta al Cenapred como organismo pro­
veedor de información.
• Organismos relacionados con el medio ambiente, educa­
ción, salud y desarrollo urbano que tengan presencia
en el municipio.
• Organismos responsables del monitoreo o vigilancia
de fenómenos perturbadores (véase el anexo de este
manual).
• Instituciones educativas de nivel superior y centros de
investigación.
• Organizaciones de la sociedad civil y organismos in­
ternacionales como el Programa de las Naciones Uni­
das para el Desarrollo, pnud; el Fondo de las Naciones
Unidas para la infancia, unicef; la Organización Pa­
namericana de la Salud, ops-oms, entre otras.
• Medios informativos locales.

46 47
Paso 2. Diseño de la estrategia. Con base en el aná­
lisis de la información obtenida, se procede con la fase
del diseño que consiste en la identificación de públicos,
la definición de objetivos y productos, y la selección de
medios que se utilizarán.
2.1. Selección de públicos. Uno de los temas de
mayor relevancia en el diseño de toda estrategia de co­
municación se refiere a la selección del público que se
quiere alcanzar, denominado público objetivo. Un error
común consiste en dirigir las estrategias al “público en
general”, puesto que diferentes grupos tendrán distintas
necesidades de información y de involucramiento ante
los riesgos que los rodean y que les preocupan. Es de­
cir, cada público, en función de sus creencias, valores
y percepciones tendrá respuestas distintas a un mismo
mensaje. En el capítulo iii de este manual se explica con
más detalle este tema.
2.2. Definición de objetivos y de productos. Los
objetivos comunicacionales pueden construirse a partir
de los efectos que se desea lograr en el público: conoci­
mientos que deben ser apropiados y actitudes y conduc­
tas por mejorar o modificar; por lo tanto, dichos efectos
deben ser medibles para poder evaluar si se alcanzan los
objetivos propuestos.
Por su parte, los productos que se generen como par­
te de la estrategia serán los medios que contribuirán a
lograr los objetivos. En este sentido, tanto los objetivos
48 como los productos que se propongan deberán ser rea­ 49
listas (alcanzables) y establecerse en función de los re­ desarrollar, su cobertura y la evaluación de resultados.
cursos disponibles. En el capítulo vi de este manual se En el cuadro II.2 se propone un formato para progra­
proponen algunos productos educativos y acciones de mar las actividades y para llevar un control administra­
promoción cultural que han sido probados en el ámbi­ tivo sobre los recursos asociados con cada actividad.
to municipal con buenos resultados, por lo que pueden
Para fines de protección civil la programación de la
considerarse opciones viables en función de los recur­
estrategia de comunicación siempre deberá ser oportu­
sos disponibles.
na y congruente con la zonificación y temporalidad de
2.3. Selección de medios. Esta etapa consiste en los riesgos cuando éstos sean predecibles. Por ejemplo,
identificar los medios que están al alcance del municipio una campaña preventiva ante inundaciones debería em­
para promover y, finalmente, transmitir o instrumentar prenderse antes de la temporada de lluvias y ciclones
las estrategias de comunicación del riesgo. En un princi­ para que los mensajes cumplan su objetivo. No obstan­
pio no se debe descartar el uso de ningún medio, ya que te, ante una contingencia será necesario idear y reali­
realizando convenios con otras instituciones del sector zar acciones emergentes de comunicación de riesgos, lo
público, o mediante alianzas con el sector privado o con que conduce a simplificar el proceso de planeación para
asociaciones civiles se podrían obtener apoyos para la apoyar la atención de la emergencia y satisfacer las ne­
promoción o patrocinio de la estrategia de comunica­ cesidades de información de la población afectada.
ción. En el cuadro ii.1 se presenta un inventario de me­
Paso 3. Desarrollo y producción de contenidos.
dios, sus características y recomendaciones de uso en el
Este paso se refiere al desarrollo de mensajes clave y
ámbito municipal.
contenidos de los productos de difusión. Como se ha di­
Cabe destacar que el Cenapred cuenta con una amplia cho anteriormente, el Cenapred cuenta con una cartera
cartera de contenidos de libre acceso que pueden ser muy diversa de títulos y de materiales que pueden ser
útiles para adaptarse a cualquiera de estos medios. En útiles para estos fines, son de acceso libre desde internet
el capítulo vi de este manual se detallan sus caracterís­ y también pueden solicitarse en formato impreso. Siem­
ticas y cómo disponer de ellos. pre será importante que todo contenido cuente con sus­
tento técnico y científico y que provenga de una fuente
2.4. Programación de actividades. Es importante
reconocida oficialmente.
programar en un calendario las actividades que compo­
nen el proceso, previendo los tiempos de producción de Una vez que se hayan preparado los contenidos y
50 contenidos, la vigencia de la campaña o estrategia por mensajes, resulta deseable hacer una evaluación de los 51
Cuadro ii.1. Inventario de medios y sus características Cuadro ii.1. Inventario de medios y sus características
en el ámbito municipal en el ámbito municipal (concluye)
Tipo de medio Cobertura Características Tipo de medio Cobertura Características

Digital (página Limitada en zonas • Hace uso de servicios de internet y redes so­ Radio Amplia • Alto nivel de penetración en el medio rural.
de internet y serranas con escasa ciales. • Las radiodifusoras indigenistas y comunita­
redes sociales infraestructura de • Requiere personal capacitado para operar la rias son particularmente sensibles a la pro­
institucionales) telecomunicaciones comunicación digital. tección civil.
• Bajo costo de producción y difusión por la • Mediante acuerdos entre las áreas de comu­
amplia disponibilidad de contenidos. nicación social y jefes de información de  los
• Baja penetración de la comunicación digital medios, se puede apoyar la difusión de temas­
en medios rurales de alta marginación, aun­ de protección civil como parte de su respon­
que es creciente el número de usuarios de te­ sabilidad social.
lefonía móvil con acceso a internet.
• La difusión se focaliza en instalaciones del Altavoz comunitario Limitada, ya que no • Bajo costo de difusión.
sector público y privado con acceso a redes todas las comunidades • Alto nivel de penetración en el medio rural.
digitales. cuentan con la • Miembros de la comunidad se involucran y
infraestructura participan en la estrategia como parte de su
Impreso de circulación Limitada en • La contratación de espacios en medios impre­ responsabilidad social.
periódica municipios de alta sos conlleva un costo.
(periódico marginación por • Realizando acuerdos entre las áreas de comu­ • Costo intermedio en la producción de cáp­
y revista) los bajos índices de nicación social con los editores se puede apo­ Perifoneo Amplia sulas de audio.
lectura yar la difusión de temas de protección civil • Costo moderado para la difusión al depen­
como parte de su responsabilidad social. der de un vehículo equipado.
• Alto nivel de penetración en el medio rural.
Impreso institucional Limitada en • Elevado costo de impresión para tirajes me­ • Utiliza un medio tradicional y exitoso para
(infografías, folletos municipios de alta nores de 1 000 ejemplares. ofrecer servicios en un nivel domiciliario.
y trípticos) marginación por • Útil como recurso didáctico en la educación
los bajos índices de formal y no formal. Panel informativo Limitada a la • Requiere la gestión de espacios, general­
lectura • Con el apoyo del sector educativo la informa­ o periódico mural infraestructura mente sin costo.
ción puede llegar a los hogares y multiplicar disponible • Requiere generar o adaptar contenidos para
los lectores potenciales. públicos específicos.
• La difusión puede calendarizarse.
• Aprovecha la infraestructura instalada en lu­
gares que ofrecen servicios públicos, servicios
comunitarios y centros de culto religioso.
(continúa)
Cuadro ii.2 programa de comunicación mismos con grupos focales o en grupos de la comuni­
dad objetivo, es decir, con grupos de personas ajenas
MES
ACTIVIDADES
COSTOS a la producción de la campaña y con las autoridades,
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
1. Investigación preliminar
para conocer sus reacciones y el grado de aceptación de
1.1 Análisis comunitario y de los peligros que presentan mayor los contenidos y la forma de los mensajes. Esta evalua­
$
frecuencia. P. ej.: Inundaciones
ción previa pondrá a prueba la comprensión de los con­
1.2 Identificación de fuentes de información y de recursos
disponibles (humanos, financieros y materiales) P. ej.: Elaborar tenidos, lo que permitirá enriquecer el trabajo y hacer
$
convenio con radio comunitaria local para la transmisión de
la radionovela ajustes finales antes de proceder a la producción final y
2. Diseño entrega de materiales al medio o a los medios a través
2.1 Identificación de público.
P. ej.: Radionovela destinada al público que viven en zona $
de los cuales se transmitirá la campaña.
2.2 Definición de objetivos, productos, medios a utilizar. Paso 4. Ejecución y monitoreo. Consiste en llevar
P. ej.: El objetivo es sensibilizar sobre la importancia de
protegerse en la temporada de lluvias y cómo actuar en
emergencias. El producto es una radionovela y el medio $ a cabo la estrategia o campaña conforme al programa
es la radio, por su penetración y posibilidad que tiene para
informar preventivamente. y recabar evidencias de su ejecución con un monitoreo
3. Producción de contenidos del proceso. Este monitoreo también es útil para fines
3.1 Elaboración de guión, casting para identificación de persona-
jes, narración, música, efectos especiales, etc.
de fiscalización y evaluación de procesos, principalmen­
P. ej.: Ante limitaciones de presupuesto, se sugiere recurrir a
donaciones de la población, de asociaciones civiles o de institu-
te cuando se contratan espacios en medios impresos o
ciones privadas. También se puede pedir la participación de la
comunidad para desarrollar el guión, las voces, y la ambienta-
$
electrónicos que se programan o pautan en fechas, pe­
ción, utilizando materiales locales como son palos de lluvia, lámi-
nas, botellas, maderas, etc. riodos u horarios específicos y bajo un número determi­
3.2 Producción y posproducción de los materiales. $ nado de apariciones o impactos de los mensajes.
4. Difusión

4.1 Transmisión en radiodifusora local Paso 5. Evaluación. Recordemos que lo que no se


evalúa no se puede mejorar. Las evaluaciones permiten,
p. ej.: Radionovela transmitida en la radio comunitaria local. Se
puede utilizar la Radionovela Río Negro, disponible en el sigui- $
ente link:
https://soundcloud.com/cdi_mx/sets/radionovela-rio-negro a partir de los efectos en el público objetivo, medir qué
5. Evaluación
tan efectivos fueron la estrategia, los mensajes, los con­
5.1 Realizar encuestas, estadísticas de la audiencia del progra-
ma y recabar evidencias de la difusión p. ej.: Realizar informe
para medir la efectividad de la estrategia y documentar su
$ tenidos, los productos, los procedimientos y los medios
difusión.
utilizados. Es decir, se podrá conocer si se propiciaron
6. Continuidad
6.1 Establecer acuerdos o convenios para futuras producciones
cambios positivos en comportamientos, actitudes y co­
o transmisiones similares
nocimientos de la población y hacer las mejoras necesa­
Calendario de gastos $ $ $ $ $ $ $ $ $ $ $ $ $ rias y aplicarlas en los siguientes procesos o estrategias.
Total del proyecto $ Idealmente, la investigación realizada en el punto 1.1 55
debe ser la línea base o el lugar de partida para com­
parar los resultados de la evaluación y en esa medida
conocer su efectividad. En la administración pública
suelen otorgarse pocos recursos o poca atención a la
evaluación de procesos de comunicación y de su impac­
to, pero en realidad es un componente de alta relevan­
cia que les da sentido a las acciones futuras, por lo que
es muy importante, como se indicó en el numeral 2.4,
prever desde un inicio los recursos para la evaluación
de resultados y programar esta actividad como parte del
plan de comunicación.
5.1. Evaluación del proceso. Implica revisar y do­
cumentar, con las evidencias obtenidas en el punto 4,
si las actividades y productos se realizaron en tiempo y
forma, de acuerdo con el programa establecido y con los
recursos disponibles. Un ejemplo de lo anterior podría
ser evaluar el proceso de producción, impresión y dis­
tribución masiva de folletos de protección civil; sin em­
bargo, por amplia que ésta sea, no significa que se haya
realizado una comunicación eficiente que genere cam­
bios de comportamiento. Esto nos lleva a realizar otro
tipo de evaluación, denominada de impacto, tal como se
explica a continuación.
5.2. Evaluación de impacto. Permite conocer los
efectos, tanto de mediano como de largo plazo, de la
estrategia o intervención, haciendo uso de indicadores.
Se medirían, por ejemplo, los cambios en las tasas de
mortalidad; la mejoría en el conocimiento para identi­
56 ficar riesgos; los cambios de comportamiento comuni­ 57
tario en las técnicas de autoconstrucción; la inclusión
de acciones preventivas en políticas públicas para la cons­
trucción, el uso de suelo y el ordenamiento territorial;
las acciones de autoprotección implementadas durante el
impacto de eventos que se presenten, entre otros. Como
se mencionó anteriormente, esta evaluación requiere
que se conozca la línea base (condiciones previas a la
aplicación de la estrategia) y realizar un estudio poste­
rior, apoyado en encuestas, grupos focales, observacio­
nes y entrevistas en hogares, para determinar los efectos
de la estrategia o campaña.
Paso 6. Previsión de continuidad. La previsión de
continuidad en las estrategias de comunicación permi­
tirá que se generen cambios culturales, de comporta­
mientos y actitudes, los cuales sólo se pueden lograr en
el largo plazo. Un proceso formal de mejora implica ha­
cer ajustes a partir de los resultados de la evaluación e
identificar opciones para lograr la autosuficiencia. Éste
es uno de los mayores retos para la administración pú­
blica municipal que opera en contextos de altos índices
de marginación, no sólo por la conocida rotación de ser­
vidores públicos que se da cada tres años por cambios
administrativos, o cada año cuando los municipios se
rigen por usos y costumbres, sino también por la eleva­
da competencia de prioridades en el gasto público mu­
nicipal, en donde prevalecen temas de salud, servicios
municipales esenciales (agua y saneamiento), asistencia
social, y atención de emergencias, antes de la comunica­
58 ción educativa para la prevención de riesgos. 59
Paso Subpaso
Fuentes de consulta
recomendadas
Finalmente, un elemento que puede facilitar la con­
tinuidad de estos procesos es el establecimiento de
1.1 Análisis municipal Atlas Nacional de Riesgos acuerdos o convenios de colaboración plurianuales con
Capítulo III de este manual
comunitario
sectores clave, a fin de mantener un grado mínimo de
1. Investigación básica vinculación entre las áreas de protección civil con las
1.2 Recursos disponibles Áreas administrativas de comunicación social, sectores privado y social, me­
y fuentes de información Anexo de este manual
dios informativos, instituciones de educación superior,
áreas técnico-científicas, y autoridades de otros ámbitos
2.1 Selección de públicos Capítulo III de este manual
de gobierno, entre otros.
2.2 Definición de objetivos
En la figura ii.2 se presenta un esquema que resume
Capítulo V de este manual

2. Diseño
y productos
los pasos básicos para elaborar un plan de comunicación.
2.3 Selección de medios Capítulo V de este manual

2.4 Programación
Cuadro II.2 de este manual
de actividades

3. Desarrollo
y producción Cenapred
de contenidos

4. Ejecución
y monitoreo

5.1 Evaluación del proceso

5. Evaluación

5.2 Evaluación del impacto

6. Previsón
de continuidad

61
Figura II.2 Esquema básico de planeación y fuentes de consulta municipal
Los pasos de un plan de comunicación

Físicos

Plan de Geográficos
comunicación Atlas
Análisis Nacional de
Revisar
municipal Aspectos
Socioeconómicos Riesgos
y comunitario CENAPRED
Demográficos

Peligros

Consta de Revisar
Investigación preliminar Percepción local Cap. 3

Financieros

Materiales

Identificación
Humanos
de recursos

Plazos

Aliados

Mapa conceptual y de contenidos


Selección de públicos
Efectos de comunicación, Cap. 1
Definición de objetivos Revisar
y productos
Diseño
Estrategias y productos, Cap. 6
de la estrategia
Selección de medios Revisar Tabla 1. Inventario de medios

Programación Revisar
de actividades
Cuadro II.2

Desarrollo Fuentes
Basado en reconocidas
y producción
y oficiales,
de contenidos
anexo

Ejecución Evidencias
y monitoreo

Con base en

De procesos
Evaluación
De impacto Comparar contra
(efectividad)

Continuidad
1. Investiga sobre algún programa exitoso de comunicación gu-
bernamental que se haya instrumentado en tu municipio.

2. En caso de alguna contingencia por lluvias en comunidades


de tu municipio será necesario realizar acciones emergentes de
comunicación de riesgos. Simplifica los seis pasos vistos en este
capítulo para desarrollar un plan operativo.

3. Aplica los conceptos vistos en este capítulo para desarrollar un


plan de comunicación preventiva ante el riesgo que se presente
con más frecuencia en tu municipio.

Para pensar y actuar 4. Trata siempre de trabajar en equipo y apoyarte en los conoci-
mientos y fortalezas de tu comunidad para obtener mejores re-
sultados.

65
1. Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres, Organización
Panamericana de la Salud, Federación Internacional de la Cruz Roja y Me-
dia Luna Roja y Organización de las Naciones Unidas para la Educación,
la Ciencia y la Cultura (2004), “Estrategia de comunicación e información
pública para la reducción de riesgos y desastres”, documento generado en
la Reunión Técnica Regional celebrada en Antigua, Guatemala, 10 p.

2. Organización Panamericana de la Salud, Centros para el Control y la Pre-


vención de Enfermedades de los Estados Unidos de América, y Agencia para
Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades de los Estados Unidos
(2004). Notas del “Curso de autoinstrucción en comunicación de riesgos”,
en: http://www.bvsde.paho.org/cursocr/e/index.php

3. David Solano (2008), “Estrategias de comunicación y educación para el de-


sarrollo sostenible”, Oficina Regional de Educación de la unesco para Améri-
ca Latina y el Caribe, Santiago de Chile, ISBN: 978-956-8302-84-9. Chile, 99 p.
Referencias Disponible en http://unesdoc.unesco.org/images/0015/001595/159531s.pdf

y lecturas recomendadas 4. Organización Panamericana de la Salud (2009), “Gestión de la información


y comunicación en emergencias y desastres, Guía para equipos de respuesta”,
ISBN: 978-92-75-32993-1, 137 p. Disponible en línea en: https://www.
paho.org/chi/index.php?option=com_docman&view=download&category_
slug=guias-para-desastres&alias=19-gestion-de-la-informacion-y-
comunicacion-en-emergencias-y-desastres&Itemid=1145

5. Bryna Brennan y Vilma Gutiérrez (eds.) (2011), Guía para la elaboración


de la estrategia de comunicación de riesgo. De la teoría a la acción, Organiza
ción Panamericana de la Salud. Disponible en línea en: http://www.cridlac.
org/digitalizacion/pdf/spa/doc19198/doc19198- contenido.pdf

67
capítulo iii

Jenny Lira Muñoz, Lourdes Vianney Ramírez Quiroz


y Abigail Araceli Cervantes Cantero

III.1. Antecedentes

De acuerdo con el Consejo Nacional de Población (Co­


napo), la distribución territorial de la población en Mé­
III. Lo que caracteriza xico se ha caracterizado por dos fenómenos demográ­
ficos predominantes. Por una parte, la concentración
a nuestras comunidades rurales de un alto volumen de población urbana en un número
reducido de ciudades (muchos en pocas) y, por el otro,
la dispersión poblacional de un gran número de locali­
dades rurales que, según datos del Instituto Nacional de
Estadística y Geografía (inegi), en su totalidad integran
22% de la población (pocos en muchas) y se caracte­
rizan por enfrentar condiciones de rezago social, tener
elevados grados de marginación, así como una alta ex­
posición a peligros naturales, principalmente de tipo
geológico e hidrometeorológico. En las comunidades de
alta marginación operan generalmente programas asis­
tencialistas administrados por instancias gubernamen­
tales y pocas veces por la sociedad civil. A lo largo de
69
los años se ha generado una elevada dependencia hacia
este tipo de programas, por lo que cualquier nueva ini­
ciativa de intervención puede generar expectativas por
recibir beneficios tangibles y en el corto plazo. Por ello
es importante que las estrategias de comunicación para
la reducción del riesgo de desastres sean realistas y esta­
blezcan metas claras con la población, para no generar
falsas expectativas, procurando que se tome conciencia
de la importancia de identificar situaciones de riesgo y
participar en acciones preventivas y de autoprotección,
a partir de los recursos que la comunidad tenga a su al­
cance, es decir, ateniéndose a sus propios medios.
Como resultado de algunos estudios de percepción
del riesgo, aplicados por el Cenapred en 1 000 viviendas
de municipios de alta marginación en México, se con­
firma que el modelo productivo característico en estas
comunidades es la agricultura de baja escala y la crian­
za de animales de granja en niveles muy elementales,
para el autoconsumo, en tanto que la principal activi­
dad de las mujeres se remite al cuidado del hogar y de
sus medios de subsistencia basados en una economía
de traspatio. Por lo tanto, las mayores preocupaciones de
la población rural se refieren a la pérdida de estos medios
como consecuencia del impacto de fenómenos natura­
les, principalmente de tipo hidrometeorológico, como
los ciclones. En el estudio antes mencionado también se
demuestra que, independientemente de las afectaciones
recurrentes sufridas por peligros naturales, se sobrepo­
ne un sentido de arraigo y pertenencia relacionado con
el gusto y aprecio que tienen las personas por el lugar
71
donde viven, probablemente por la fuerza de las redes
de amistad, así como de los usos y costumbres que los
caracterizan: allí están enterrados los ombligos y los res­
tos de los abuelos y de los abuelos de los bisabuelos.
Riesgos de vivir
En Comunicaciones de emergencias se describe (2018)1
en LADERAS INESTABLES la cosmovisión muy presente en las culturas indígenas
y comunidades rurales de nuestro país respecto a que
¿Qué hacer para disminuir el riesgo? toda manifestación de vida forma parte de ciclos que
Conocer el lugar donde vivimos y atender las
en algún momento tendrán etapas de crisis o incluso de
recomendaciones de protección civil.
Respetar los usos de suelo y los reglamentos
destrucción, lo que posibilita la introducción de cam­
Factores que pueden detonar
de construcción.
Revisar puertas, muros, techos y pisos para
bios y una constante renovación. Concebir así los ciclos
un deslizamiento detectar posibles agrietamientos, expansiones o
abultamientos en la base.
de vida cobra un sentido positivo en los procesos de co­
Las montañas, las sierras,
los cerros y las lomas confor-
No cortar árboles. municación comunitaria que abordan temas relaciona­
man 47% del territorio nacional;
de esa extensión, 17% tiene
Revisar si existen árboles y/o postes inclinados.
Avisar inmediatamente a protección civil, en caso
dos con desastres y peligros naturales, al tomar concien­
mayor probabilidad de presentar
inestabilidad de laderas.
de observar cualquier señal de inestabilidad. cia de la importancia de adoptar cambios orientados al
desarrollo de medidas de prevención y autoprotección,
La inestabilidad de una ¡Tu vida y la de tu familia para estar mejor preparados ante eventos futuros.
ladera sucede cuando... son lo más importante!
El suelo se satura por lluvias intensas o por fugas de agua en
tuberías, y se sacude a causa de sismos, actividad volcánica
El reconocimiento de las condiciones de marginación
o vibración de maquinaria.
Sobrecargamos el suelo con construcciones.
en las que viven muchas comunidades implica que en
Deforestamos el terreno. Infórmate tanto no se tomen decisiones definitivas, por ejemplo,
de reubicación de la población que habita zonas vulne­
Sistema Nacional de Protección Civil
Hacemos cortes o excavaciones inadecuadas para la construcción de obras. www.proteccioncivil.gob.mx

¡Observa las señales!


Centro Nacional de Prevención de Desastres
www.cenapred.gob.mx rables, deberán generarse condiciones de preparación y
Puede haber deslizamiento si existen...
Hundimientos y agrietamientos en la parte media o alta de la ladera. Fuente: Centro Nacional de Prevención de Desastres
respuesta social ante futuras emergencias, sin desdeñar
puertas y/o ventanas.
las acciones preventivas, y destinar recursos para contar
Rotura de pavimentos.
Inclinación de árboles y cercas.
1
Deformaciones o rotura de muros y/o contrafuertes. V. E. Huerta, C. B. Cruz y M. M. Álvarez, Comunicaciones de emer­
Pequeños temblores.
gencia. Guía rápida para radios comunitarias, Redes por la Diversidad,
Equidad y Sustentabilidad, A.C., México, 2018, 32 p. Disponible en https://
docs.wixstatic.com/ugd/68af39_06223cc2d2c547a1962f980c7e96f277.
pdf
73
con planes, procedimientos y obras básicas para mitigar
los impactos, identificar y habilitar refugios temporales
en zonas de menor riesgo y establecer sistemas de aler­
tamiento reconocidos, consensuados y probados con la
comunidad misma.
En los mapas de la figura III.1 a y b se observa la dis­
tribución de las localidades en México en 2010. La pobla­
ción se distribuía en poco más de 192 000 localidades, de
las que aproximadamente 189 000 (98%) eran de tipo ru­
ral;2 poco más de 3 000 (1.7%) mixto o de transición, y 630
urbanas (0.3%).3 El crecimiento poblacional y fenómenos
como la urbanización y la migración han contribuido a
incrementar la densidad poblacional de manera asimétri­
ca. En el territorio mexicano puede observarse cómo la
mayor parte de la población se ubica en la zona central
del país.
Localidades rurales y en transición Población (habitantes) La concentración de la población en ciertas zonas está
por localidad)
1 - 499
relacionada con la degradación ambiental que puede
500 - 2 500 observarse en ellas. Esto, aunado a la poca efectividad
2 501- 5 000
5 001 - 10 000 de las políticas ambientales y sociales en el ámbito lo­
10 001 - 14 999 cal, genera consecuencias en lo que respecta a la vulne­
rabilidad social y en la capacidad de respuesta de las

2
El 16% de la población rural muestra escasa comunicación con
otros centros poblacionales, ya que está alejada de alguna carretera por
al menos un kilómetro de distancia.
3
Para el inegi las localidades rurales son aquellas con menos de 2 500
Figura III.1.a. Distribución de las localidades rurales y en transición en México, 2010 habitantes; las mixtas o en transición, entre 2 500 y 14 999 habitantes, y
75
Fuente: Semarnat con datos de INEGI, Censo de Población y Vivienda 2010. las urbanas, de 15 000 o más habitantes.
poblaciones de más bajos recursos ante situaciones de
emergencia o desastre.
Las comunidades rurales, como su nombre lo indica,
se ubican en el campo, y muchas veces en zonas aleda­
ñas a las sierras. La mayoría de estos pueblos tienen cos­
tumbres antiguas que marcan su estilo de vida y man­
tienen tradiciones que han ido adoptando y adaptando
y que perduran gracias a su reducido contacto con el
medio urbano, la ciencia y la tecnología. Aquí el tiempo
no lleva tanta prisa como en las ciudades, pero tampoco
rinde los mismos frutos.
Si bien la multiculturalidad es un valor que aumenta
la riqueza de nuestro país, la presencia de pueblos indí­
genas en muchas de las comunidades rurales de México
es un factor relevante que debe considerarse en razón
Localidades urbanas
de las brechas de desigualdad que no han sido supera­
Población (habitantes)
15 000-99 999 das, que limitan su desarrollo e influyen directamente
100 000-999 999 en su vulnerabilidad ante los desastres.
> 1 000 000

Las poblaciones indígenas tienen usos y costumbres


propios. Poseen cosmovisiones o formas particulares de
comprender el mundo y de interactuar con él. Visten,
comen, celebran sus festividades, conviven y nombran a
0 250 500 1000
sus propias autoridades de acuerdo con su concepción
Km
de vida. Un elemento muy importante que los distingue

Figura III.1.b. Distribución de las localidades urbanas en México, 2010


77
Fuente: Semarnat con datos de INEGI, Censo de Población y Vivienda 2010.
y les da identidad es la lengua en la que sueñan y con
la que se comunican. En México, 7 382 785 personas de
tres años y más hablan alguna lengua indígena, princi­
palmente náhuatl, maya y tzeltal.4
Las comunidades indígenas tienen un acceso restrin­
gido a la información, lo que propicia escasas oportuni­
dades y mayor vulnerabilidad de este sector poblacional.
En este sentido, como estrategia para ampliar la cultura
de protección civil, el Cenapred ha publicado infogra­
fías en algunas lenguas indígenas nacionales, como son
amuzgo, mazateco, mixe, mixteco, náhuatl, tsotsil y za­
poteco.

III.2. La comunidad rural

El medio rural se caracteriza porque favorece el acerca­


miento a la naturaleza, su densidad poblacional es baja
y el medio construido es mínimo, por lo que prevalecen
espacios amplios en los que se desarrollan actividades
agrícolas sujetas a tiempos y ritmos determinados por
las épocas del año, pero también por los usos y costum­
bres propios de cada región y cultura. Generalmente es­
tos asentamientos carecen de acceso a servicios tecnoló­
gicos y de comunicación.

4
inegi (2015), Hablantes de lengua indígena en México, Encuesta inter­
censal, en: http://www.beta.inegi.org.mx/programas/intercensal/2015/
(fecha de consulta: 9 de junio de 2018). 79
Respecto a la manera en que una comunidad se com­
porta socialmente, los pobladores suelen ser solidarios,
comparten y promueven el respeto por sus tradiciones,
costumbres y valores, que a menudo son olvidados por
las poblaciones urbanas. Por lo común, en las zonas ru­
rales la actividad física va de la mano con las tareas co­
tidianas y el entorno sufre menor contaminación, por
lo que se tiene también, en general, un mejor estado de
salud.
Las comunidades rurales son, casi siempre, núcleos
de población pequeños que han transformado los eco­
sistemas con el desarrollo de prácticas agrícolas, gana­
deras y forestales, así como la construcción de casas,
presas, canales de riego, caminos y carreteras para la
comunicación y comercialización de sus productos.5 Se
caracterizan por tener un territorio reducido, se organi­
zan en ejidos, ranchos o pueblos, y en ellas existe mayor
convivencia entre las familias que la integran debido a
que la mayor parte de sus actividades las realizan en
común.
En las comunidades rurales las principales activida­
des productivas son las agropecuarias, y la agricultura
es el medio de sustento económico básico, aunque en
algunas regiones puede combinarse con otras actividades,
como la crianza de animales de granja, de ganado y la

5
Elsa Ignacio Trinidad, La escuela rural y su relación con la comu­
nidad, Universidad Pedagógica Nacional, México, 2008, en: http://
81
200.23.113.51/pdf/25599.pdf (fecha de consulta: 9 de junio de 2018).
pesca de baja escala. Una parte de los productos y ma­
terias primas que se obtienen son para autoconsumo;
no obstante, otro porcentaje se comercializa y se envía
finalmente a las ciudades.
Al respecto, no sólo la interacción económica reviste
importancia; igualmente primordiales son las relacio­
nes sociales y el hecho de que todos los actores com­
partan un territorio cuyo patrimonio común son los re­
cursos naturales. Factores como la educación, la salud,
la infraestructura y el transporte participan de manera
significativa en el bienestar (o en la falta de éste) de las
poblaciones rurales.
Los problemas más apremiantes que enfrentan estas
comunidades son provocados por la deforestación, la es­
casez de recursos y de asistencia técnica para impulsar
la producción, la falta de desarrollo cultural y los cam­
bios climáticos que han intensificado la manifestación
de algunos fenómenos naturales: las sequías, las plagas,
las inundaciones y la erosión del suelo, entre otros.6
Por ello, cuando hablamos del riesgo de desastres
por fenómenos naturales al que están expuestas estas
comunidades, es necesario conocer sus características
específicas para saber cómo abordar sus estrategias de
intervención particulares para el manejo de riesgos. En
este manual nos referimos a estrategias de comunica­
ción que, como se ha explicado en capítulos previos, tie­
nen en cuenta sus necesidades de información, sus per­
6 83
Idem.
cepciones, sus usos y costumbres y sus creencias, entre
otros aspectos.
En lo que respecta concretamente a las herramientas
que se utilizan para generar ciertos mecanismos de co­
municación (la dinámica en la vida cotidiana, los usos y
costumbres, las tradiciones, la fraternidad y los lazos de
confianza) entre las personas que forman una comuni­
dad, hay que reconocer que en muchas ocasiones dichos
mecanismos son débiles, por lo que no se desarrolla la
capacidad de organización ni la respuesta ante la pre­
sencia de fenómenos que representan un riesgo.
A continuación se analizan una serie de factores que
influyen en la construcción del riesgo de desastres de
origen natural para las comunidades rurales que tienen
características de marginalidad.

III.3. Marginación y pobreza en México

Como consecuencia de la privación de los bienes y ser­


vicios necesarios para alcanzar el bienestar, las comuni­
dades viven en condiciones de vulnerabilidad física y so­
cial, y resolverlas no está en manos de una sola persona,
ya que estas situaciones no son resultado de elecciones
individuales, sino de un modelo productivo que no brin­
da a todos las mismas oportunidades. Es así como la
marginación se asocia con la carencia de oportunidades
sociales y la ausencia de capacidades para adquirirlas o
 
Figura III.2. México: grado de marginación por municipio, 2010 85
Fuente: Atlas Nacional de Riesgos, Cenapred, con información del Conapo.
generarlas, pero también con privaciones e inaccesibili­
dad a bienes y servicios fundamentales para el desarrollo.
Para determinar el nivel o la intensidad de las caren­
cias de una persona se utiliza el índice de marginación,
un parámetro estadístico que sirve para identificar sec­
tores del país que se encuentran en esa situación.
El índice de marginación es una medida-resumen que
permite diferenciar entidades y municipios del país se­
gún el impacto de las carencias que padece la pobla­
ción como resultado de la falta de acceso a servicios, de
sus escasos ingresos económicos y de sus condiciones
de residencia. El índice de marginación contribuye a
Nivel de marginación identificar las áreas de oportunidad para el desarrollo
(millones de habitantes) económico y social; se ha utilizado como criterio de las
reglas de operación de diversos programas, lo que es un
Muy alto, 5 595 921 indicio claro de su aceptación y uso cada vez más gene­
Alto, 5 989 568 ralizado. En el mapa de la figura iii.2, generado con in­
Medio, 21 225 659 formación del Conapo y publicado en el Atlas Nacional
Bajo, 16 356 933 de Riesgos, se puede identificar el grado de marginación
Muy bajo, 63 229 057 en las comunidades de México.
La evaluación del índice de marginación se obtiene
con el análisis de la información registrada durante el
Censo de Población y Vivienda 2010, que permitió me­
dir diferentes indicadores en las entidades federativas
y en los 2 456 municipios que existían en ese momento.
En el figura iii.1, que consideró la Encuesta Intercensal
del inegi en 2015, se muestra el índice de marginación y

Figura III.3. municipios en méxico. distribución de la población y nivel de marginación 7


Conapo, Índice de marginación por entidad federativa y municipio
Fuente: INEGI. Censos de Población y Vivienda, 2000 y 2010. 87
2015, disponible en: http://www.conapo.gob.mx/work/models/CONAPO/
la distribución de la población entre los estratos de mar­
ginación; se recopiló información de los actuales 2 457
municipios del país.7
En las cifras del cuadro iii.1 puede observarse la hete­
rogeneidad que prevalece en el país al analizar el índice
de marginación. Esta metodología considera datos so­
bre educación, vivienda, distribución de la población e
ingresos monetarios de cada uno de los municipios para
poder diferenciar y ubicar los servicios de la población
que carece mayoritariamente de oportunidades para el
desarrollo y de las capacidades para generarlas; asimis­
mo, son datos relevantes porque permiten identificar, a
partir del análisis de estos indicadores, a los sectores
con mayor exposición y vulnerabilidad.
Por otra parte, los estudios realizados sobre el impac­
to de los desastres en México8 han demostrado que los
municipios que tienen los mayores grados de margina­
ción son declarados con mayor frecuencia en estado de
emergencia o desastre. De manera que los efectos de un
desastre varían de acuerdo con el grado de exposición al
peligro, el índice o grado de marginación y las condicio­
nes socioeconómicas de la población.

indices_margina/mf2010/CapitulosPDF/1_4.pdf (fecha de consulta: 13


de julio de 2018).
8
Cenapred, Impacto socioeconómico de los desastres ocurridos en la
república mexicana, Serie de publicaciones anuales correspondientes al
periodo 2000 al 2016. Disponibles para su consulta en
www.gob.mx/cenapred 89
En este sentido, es importante señalar que una ame­
naza, como puede serlo un peligro natural, no afecta de
la misma manera a los distintos grupos sociales, es de­
cir, aquellos con un mayor poder económico residentes
en regiones peligrosas son menos vulnerables que los
grupos sociales que viven en condiciones de pobreza y
en zonas de peligro. Mientras que los primeros tienen
acceso a la información, a medios de transporte y de
comunicación, conocimientos sobre los riesgos, y dis­
ponen de una mayor capacidad de respuesta y recupe­
ración, los segundos tienen que sortear el impacto de un
fenómeno perturbador con los limitados recursos y la
poca información que tengan a su alcance.
Otro factor relacionado con la marginación y la vul­
nerabilidad se refiere al concepto de pobreza. Una per­
sona se encuentra en situación de pobreza si su ingre­
so monetario no es suficiente para adquirir los bienes y
servicios que requiere para satisfacer sus necesidades
básicas, además de enfrentar por lo menos alguna de las
siguientes carencias sociales:
• Rezago educativo: esto implica que una persona sea
incapaz de leer, escribir o realizar las operaciones ma­
temáticas básicas, e incluso no tenga un nivel de esco­
laridad que la sociedad considera elemental, aspecto
que limita las perspectivas culturales y económicas de
cualquier ser humano, lo que a su vez restringe su ca­
pacidad para interactuar, tomar decisiones y funcio­
nar activamente en su entorno social.
• Carencia por acceso a servicios de salud: se presenta 91
cuando una persona no tiene servicios médicos públi­
cos o privados en su comunidad.
• Sin acceso a seguridad social: se refiere a que alguno
de los integrantes del hogar no gocen de este derecho,
específicamente quienes cotizan o hayan cotizado du­
rante su vida laboral.
• Calidad y espacios deficientes de vivienda: presentan
al menos, una de las siguientes características: el ma­
terial de los pisos de la vivienda es de tierra; el techo,
de lámina de cartón o desechos; los muros, de embarro
o bajareque, carrizo, bambú o palma, lámina de car­
tón, metálica o asbesto o desecho; el número de perso­
nas por cuarto (hacinamiento) es mayor de 2.5.
• Carencia de los servicios básicos en la vivienda: agua,
drenaje, energía eléctrica.
• Carencia en el acceso a la alimentación: sólo uno o
dos alimentos por día.

Entonces, la pobreza no sólo tiene que ver con patro­


nes de consumo, sino también con las condiciones de
vida de las personas, familias y grupos sociales.
El Banco Mundial la describe como la combinación
de tres factores fundamentales: el hecho de carecer de
oportunidades para participar y contribuir al crecimien­
to económico y el desarrollo; carecer del poder para la
toma de decisiones que afectan sus vidas, y ser vulnerables
a crisis económicas y otro tipo de perturbaciones, tales
como accidentes, enfermedades, fallas en la produc­
ción de cultivos (para aquellas personas que se dedican
93
a sembrar y cosechar ciertos alimentos para la venta y
el autoconsumo) o desastres naturales. De acuerdo con
el  Consejo Nacional de Evaluación de la Política de De­
sarrollo Social (Coneval), una persona se encuentra en
situación de pobreza multidimensional cuando no tiene
garantizado el ejercicio de al menos uno de sus derechos
para el desarrollo social; al respecto, la Ley General para
el Desarrollo Social dicta en su artículo sexto:
Son derechos para el desarrollo social la educación, la sa­
lud, la alimentación nutritiva y de calidad, la vivienda dig­
na y decorosa, el disfrute de un medio ambiente sano, el
trabajo y la seguridad social y los relativos a la no discri­
minación en los términos de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos.9
Y si sus ingresos son insuficientes para adquirir los bie­
nes y servicios que requiere para satisfacer sus necesi­
dades.
Sólo como ejemplo, en México10 existen todavía más
de 3 millones de personas sin acceso a la red eléctrica,
las cuales están ubicadas en alrededor de 70 000 locali­
dades, principalmente en zonas rurales. En general, ca­
recen de los servicios básicos de agua potable, acceso

9
Ley General para el Desarrollo Calidad y espacios deficientes de
vivienda: presentan.
10
Centro Mario Molina, 2013. Comunidades Marginadas, en: http://
centromariomolina.org/energia/comunidades-marginadas/ (Fecha de
consulta 12 de junio de 2018).
95
a las vías primarias de comunicación, infraestructura
para la recolección, tratamiento y disposición de resi­
duos sólidos y líquidos. Son comunidades pequeñas y
dispersas con pobreza alimentaria y de vivienda, ubica­
das en lugares remotos, en las que si bien operan pro­
gramas gubernamentales de asistencia social, se dificul­
ta establecer y operar programas y estrategias para el
manejo preventivo de riesgos de desastres, dado que las
prioridades comunitarias están centradas en las necesi­
dades básicas de subsistencia sobre cualquier otro tema.
Por lo anterior, es urgente reducir las brechas de des­
igualdad que han favorecido por décadas las condicio­
nes de pobreza y marginación que existen en México, a
fin de que cada persona tenga posibilidades de desarro­
llar a plenitud y con dignidad su potencial humano.
Ante esta realidad, y con base en los resultados del
proyecto11 que dio origen a este manual, los programas
de protección civil enfocados al alertamiento local de
riesgos y al desarrollo de capacidades para la respuesta
y atención de emergencias parecen tener mayor viabi­
lidad con respecto a los programas preventivos de lar­
go plazo, aun cuando todos ellos requieren un mínimo
de organización comunitaria y de participación social
para operar debidamente. Esto implica la necesidad de

11
Proyecto Conacyt: Desarrollo, validación y aplicación de una estra­
tegia de comunicación de riesgo de desastres en municipios con altos
niveles de marginación sujetos a peligros geológicos e hidrometeoroló­
gicos. 97
desarrollar, desde la administración pública, programas
integrales con metas y objetivos a corto y mediano pla­
zo, en los que será importante considerar, para todas las
etapas de la gestión de riesgos, estrategias de comuni­
cación educativa, de sensibilización y de capacitación
para que la población que vive en estas condiciones
tome decisiones informadas, identifique oportunamen­
te los riesgos y sepa cómo reducirlos y, en su caso, cómo
protegerse con sus propios recursos.

III.4. Vivienda  
La vivienda rural se caracteriza por incluir habitacio­
nes y áreas productivas, ya que hay actividades que se
realizan dentro del hogar con la participación de varios
o todos los miembros de la familia; su ubicación en los
asentamientos rurales se relaciona con la accesibilidad
y distancia adecuada a las tierras de cultivo. También
resulta ser un espacio sagrado donde las familias resca­
tan las prácticas y actividades ceremoniales que mucho
Figura III.3. Tipos más
tienen que ver con su cultura, siendo éstas una forma
más de interacción e identidad dentro de las mismas
 comunes de la vivien­
da rural de autocons­
comunidades.12 trucción. Suelen usarse
12
J. Roze, “Conceptualización de la vivienda rural”, segundo Semina­ ma­teriales del entorno
rio y taller iberoamericano sobre vivienda rural y calidad de vida en los y emplearse mano de
asentamientos rurales, citado en Sánchez Quintanar, “La vivienda ru­ obra de la familia o
ral. Su complejidad y estudio desde diferentes disciplinas”, Luna Azul, de  la comunidad.
Universidad de Caldas, núm. 30, enero-junio de 2010, en: https://www.
redalyc.org/articulo.oa?id=321727232011 (fecha de consulta: 10 de ju­
99
nio de 2018).
Entre las características más importantes de las vi­
viendas rurales se considera que son gestionadas por los
propios dueños, quienes en su mayoría no cuentan con
apoyos o créditos para su financiamiento; además, son
autoconstruidas por miembros de la misma familia o
con el apoyo de vecinos.
La edificación de este tipo de viviendas difícilmente es
regulada por las autoridades municipales, ya que en ge­
neral se carece de reglamentos de construcción que po­
drían garantizar, entre otros aspectos, condiciones mí­  
nimas de habitabilidad, de calidad de los materiales y de
seguridad estructural, para su construcción se emplean
técnicas artesanales y materiales naturales del entorno.
En la figura iii.3 se muestran los tipos de viviendas
más comunes en comunidades rurales.13
En algunos lugares se observan viviendas construidas
con materiales sólidos en techos y muros, gracias a los
recursos (remesas) que se reciben de migrantes que tra­
bajan en el extranjero; sin embargo, muchas de éstas se
edifican en zonas expuestas a peligros naturales y con
técnicas inadecuadas, al carecer de una orientación co­
rrecta, lo que las convierte en especialmente vulnerables
a hundimientos de terreno, deslizamientos de laderas,
sismos, inundaciones, etc. (figura iii.4).
La descripción anterior muestra un estado constan­
te de riesgo en las viviendas rurales que, por desgracia,

Figura III.4. Muchas viviendas se edifican en zonas vulnerables expuestas a peligros naturales 13
Tipología elaborada por el Cenapred. 101
no es modificable en el corto plazo. En consecuencia,
las viviendas de este tipo no proveen a sus ocupantes la
seguridad y protección que deberían, por lo que cuan­
do se presenta algún fenómeno natural de mediana o
alta intensidad se producen daños severos, y en muchos
casos las viviendas quedan inhabitables, y las familias,
con impactos psicológicos profundos, lo que dificulta su
pronta recuperación. En estas condiciones, las familias
deben resguardarse en refugios temporales o con otros
miembros de la misma comunidad, situación que acen­
túa sus condiciones de vulnerabilidad.
El hecho de que los mismos lugareños decidan el lugar
para construir sus viviendas sin consultar con las auto­
ridades, o sin contar con un análisis básico de riesgo,
ha propiciado un crecimiento poblacional desordenado
y sin la debida planeación. La construcción informal de
viviendas en zonas inadecuadas representa un peligro no
sólo en cuanto a la destrucción de la biodiversidad, sino
también por el incremento de la vulnerabilidad social.
El acceso a una vivienda digna es una necesidad hu­
mana básica y representa un aspecto importante en la
autonomía personal y comunitaria que facilita el desa­
rrollo y la realización personal,14 pero es imprescindible

14
Vania Salls y Paz López, Viviendas pobres en México: un estudio des­
de la óptica de género, Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales,
Buenos Aires, 2004, citado en Denise Soares, “Amenazas y vulnerabili­
dades: las dos caras de los desastres en Celestún, Yucatán”, Desacatos,
núm. 44, enero-abril, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores
103
en Antropología Social, México, 2014.
planificar el crecimiento de las comunidades rurales que
presentan una marcada tendencia a la urbanización,
para que no se modifique el uso de suelo en menoscabo
de la biodiversidad local y tampoco se agudicen los ries­
gos de desastres para la población.
Si bien se reconoce que la problemática de la vivien­
da implica retos muy grandes para la administración
pública municipal, y particularmente para sus áreas de
protección civil, la reducción de riesgos requiere estra­
tegias preventivas que se anticipen a los desastres. En
este sentido, y de acuerdo con el alcance de este ma­
nual, se recomienda organizar, con el apoyo de las áreas
de desarrollo urbano y vivienda de los estados, talleres
comunitarios y campañas locales que tomen como refe­
rencia los contenidos publicados por el Cenapred en la
Cartilla breve para refuerzo de la vivienda rural de auto­
construcción contra sismo y viento, disponible en la pá­
gina de internet www.gob.mx/cenapred.15

15
Cartilla breve para refuerzo de la vivienda rural de autoconstrucción
contra sismo y viento, en: https://www.cenapred.gob.mx/es/Publicacio­
nes/archivos/120-CARTILLABREVEPARAREFUERZODELAVIVIEN­
DARURALDEAUTOCONSTRUCCINCONTRASISMOYVIENTO.PDF
105
III.5. Salud

La población rural que habita en regiones alejadas y de


difícil acceso, en general, presenta mayores necesidades
ENFERMEDADES TRANSMITIDAS de salud que la población urbana, mientras el acceso
POR MOSQUITOS... ¡Protégete! que tiene a los recursos y servicios sanitarios, la educa­
ción en medicina preventiva, el saneamiento y el agua
¿Qué son? Síntomas Fiebre y Evita que te pique potable es considerablemente menor.16
dolor de Conjuntivitis
Enfermedades virales Aparecen de tres a siete cabeza Dolor detrás
provocadas por la picadura de
los mosquitos Aedes aegypti
días después de la picadura de los globos oculares
Recoge la basura de la
calle, puede servir de En un estudio realizado por el unicef sobre la situa­
criadero de mosquitos
y Aedes albopictus Dengue
ción de la niñez en México se destaca que los niños,
Chikungunya Tapa los recipientes
con agua niñas y adolescentes que viven en las zonas rurales se
Propagación del virus Zika Malestares
generales Perfora la base de las
enfrentan a más desventajas que los que viven en ciuda­
El mosquito pica 1 Casos registrados Náuseas
macetas para que
drene el agua des. Y, de ellos, los habitantes de zonas indígenas, que
a una persona
infectada y se
en 2015 y vómito Poda periódicamente se estima ascienden a 4.6 millones,17 son los que se en­
5,464 el pasto y las hierbas
contagia
Persona
infectada
Dengue
hemorrágico Abre puertas y
cuentran entre los grupos más vulnerables de México.18
Mosquito ventanas cuando la
sano
Erupciones
Secretaría de Salud
fumigue las calles A las llamadas enfermedades infecciosas del rezago, la
cutáneas
Usa ropa gruesa de
colores claros, así
desnutrición y los problemas reproductivos materno-in­
Luego transmite 2
11,577 Dolores musculares
y de articulaciones
como mangas y
fantiles, particularmente frecuentes en los municipios
la enfermedad a 21,201 pantalones largos
personas sanas
Acumulación
Utiliza repelente pobres del campo, se suma un crecimiento reciente en
contra insectos
Mosquito
infectado
Persona
de líquido
en miembros
inferiores
el consumo de tabaco y alcohol, la inseguridad pública,
15 Coloca mosquiteros en
sana
puertas y ventanas la violencia doméstica y el deterioro de las redes fami­
3 Infórmate liares.
Mosquito Secretaría de Salud
mosquitos portal.salud.gob.mx
Aedes Otro mosquito sano El peligro
sano chupa la Persona aumenta en Sistema Nacional de Protección Civil
16
sangre infectada
y se repite la
infectada temporada de
calor y
www.proteccioncivil.gob.mx
Secretaría de Salud, Programa sectorial de salud (2012-2018), Dia­
Centro Nacional de Prevención de Desastres
cadena lluvias
www.cenapred.gob.mx rio Oficial de la Federación, 12 de diciembre de 2013.
17
Comisión Nacional para el desarrollo de los Pueblos Indígenas.
#PrevenirEsVivir Fuente: Centro Nacional de Prevención de Desastres
18
unicef, Pobreza y desigualdad, s/a, en: https://www.unicef.org/mexico/
spanish/17046.html (fecha de consulta: 13 de junio de 2018).
107

MOVIENDO A MÉXICO HACIA LA PREVENCIÓN


En estas condiciones, los riesgos sanitarios son un fac­
tor adicional que debe considerarse en las comunidades
rurales/marginadas, sobre todo para aquellos sectores
más vulnerables dentro de dichas comunidades, es de­
cir, la niñez, las mujeres y las personas adultas mayo­
res o con alguna discapacidad. De especial importancia
será realizar campañas informativas con autoridades
del sector salud para la prevención y atención de riesgos
sanitarios en ambientes poco salubres como los que
pue­den surgir, por ejemplo, ante el desbordamiento de
ríos, deslizamientos de laderas, inundaciones y caída
de ceniza volcánica.

III.6. Educación

En la mayoría de las comunidades rurales de México


existen escuelas del nivel básico, aunque no siempre se
encuentran en condiciones óptimas, pues algunas de ellas
carecen de agua, luz y no cuentan con medios de co­
municación regular; en casos extremos de pobreza tam­
poco cuentan con aulas construidas de muros y techos
sólidos, pues se limitan a construcciones de madera,
láminas de cartón o plásticos. En algunas escuelas, al
ubicarse en localidades remotas y con poca población,
se cuenta sólo con un maestro que cubre hasta los seis
niveles de educación primaria (escuelas unitarias se les
llama) o los tres de educación secundaria, además de
atender actividades administrativas y de mantenimien­
to de las aulas. 109
Otra característica que se percibe es que las escuelas ru­
rales están formadas por una matrícula reducida, pues­
to que las viviendas de los alumnos se encuentran ale­
jadas y dispersas, lo que hace difícil la asistencia. Dado
el contexto en el que crecen, los niños del ámbito rural
aprenden sobre lo que existe en su comunidad. La situa­
ción se agrava cuando los padres delegan la responsabi­
lidad educativa a la escuela y no existe una colaboración
y responsabilidad en el hogar; así, la poca participación
de los padres dificulta el aprendizaje de los niños. Esto
se suma al hecho de que los contenidos y modelos apli­
cados tienen que ver con entornos urbanizados y estan­
darizados, lo cual difiere de su realidad y entorno.19
Lo anterior provoca que las personas (muchas veces
niñas y niños) que llegan a tener acceso a niveles bá­
sicos de educación manejen información básica (en el
mejor de los casos) o nula sobre temas relacionados con
protección civil, y por las características geográficas y
medioambientales. Ello demuestra que la falta de edu­
cación o un nivel educativo bajo no permite desarrollar
una cultura individual y colectiva de prevención y auto­
protección ante la presencia de algún fenómeno natural,
pues las personas no cuentan con las herramientas bási­
cas para poder generar conocimientos necesarios para
identificar riesgos, prevenirlos y desarrollar conduc­tas
para proteger su vida y su patrimonio en casos de emer­
gencia o desastre.

19
111
Elsa Ignacio Trinidad, op. cit.
Es fundamental destacar el papel que puede desem­
peñar la educación en la conformación de una cultura
de la protección civil y la prevención de desastres, prin­
cipalmente en México, donde, cada vez con mayor fre­
cuencia, los fenómenos naturales y tecnológicos pueden
provocar situaciones críticas. Este documento va en­
caminado a orientar y desarrollar acciones enfocadas
al fortalecimiento de la protección civil, de tal manera
que las autoridades correspondientes y las instituciones
educativas, entidades sociales y culturales sumen sus
esfuerzos en pro de una mejor capacidad de respuesta,
y que disminuyan la vulnerabilidad social y la pérdida
de vidas humanas.
La experiencia de varios países demuestra que la edu­
cación puede contribuir a reducir la vulnerabilidad so­
cial y a reforzar acciones de prevención, mitigación, res­
puesta y reconstrucción en situaciones de desastre. Un
ejemplo sencillo de la importancia de manejar conteni­
dos relacionados con la protección civil en los planes de
estudio tiene que ver con un hecho ocurrido en 2004,
cuando Tilly Smith, una niña británica de 10 años, salvó
la vida a un centenar de turistas en una playa de la isla
de Phuket, en Tailandia. Justo unos minutos antes de
que una gran ola destructora fuera visible desde la costa,
el agua retrocedió, alejándose de la playa. Muchos lo
vieron, pero sólo Tilly supo interpretarlo: era el signo
de que se avecinaba un tsunami, lo había estudiado en
la escuela unas semanas antes. “¡Viene una ola gigante!”,
gritó. Afortunadamente los turistas hicieron caso de la
113
alarma lanzada por una niña, y esa credulidad les salvó
la vida, porque tuvieron el tiempo necesario para salir
corriendo antes de que el tsunami fuera visible. Esa pla­
ya fue una de las pocas de la isla de Phuket que no regis­
tró víctimas.19
Este ejemplo muestra cómo la educación y su mate­
rialización en el comportamiento de los individuos son
un factor determinante para la toma de conciencia y un
recurso invaluable frente al riesgo que plantean los fe­
nómenos naturales y antropogénicos.
En el capítulo vi se describen los diferentes recursos
que pueden emplearse para elaborar una estrategia y un
plan de promoción cultural de la protección civil en una
comunidad o en un municipio específicos. En él se hace
referencia a un catálogo de herramientas que pueden
considerarse materiales educativos; fueron desarrolla­
dos por especialistas del Cena­pred y, en su mayoría, se
encuentran disponibles para su consulta y descarga en
nuestra página de internet. Sin duda, el empleo de estos
instrumentos de manera estratégica permitirá la trans­
misión de mensajes clave a diferentes sectores sociales
en momentos decisivos con fines de promoción cultural.

19
Javier Sampedro (2005), “Cómo salvarse de un ‘tsunami’”, El
País, 9 de enero, en: https://elpais.com/diario/2005/01/09/domin­
go/1105246353_850215.html
115
III.7. Transporte

Ninguna sociedad concibe su desarrollo sin contar con


un eficiente sistema de comunicación vial, pues las ca­
rreteras son obras estratégicas para el desarrollo, con
ejes tan básicos como el turismo, el transporte, el sec­
tor agropecuario y la industria. Dadas las características
geográficas, sociodemográficas y de actividad económi­
ca de los municipios rurales, se evidencia una situación
desfavorable en cuanto al transporte; esto se debe prin­
cipalmente a su topografía accidentada y a la dispersión
de las localidades.20 La disminución de los servicios de
transporte es consecuencia de la falta de caminos pla­
nificados, lo que repercute de manera importante en el
desarrollo de una región.
De acuerdo con la Secretaría de Comunicaciones y
Transportes, la red nacional de carreteras se compone
de 393 471 km, de los cuales corresponde a la red de cami­
nos rurales y alimentadores 87%.21 Puede observarse
que la república mexicana se integra esencialmente de
caminos rurales; la infraestructura de la red vial aleda­

20
Octavio A. Rascón Chávez, El transporte en México y el mundo. Si­
tuación actual y visión del futuro, México, Academia de Ingeniería de
México, 2013, en: http://www.ai.org.mx/sites/default/files/21.transporte-y-
­
seguridad-vial.pdf (fecha de consulta: 22 de junio de 2018).
21
Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Infraestructura,
México, en: http://www.sct.gob.mx/fileadmin/_migrated/content_uploads/CAP-04.
117
pdf (fecha de consulta: 22 de junio de 2018).
ña a las cabeceras municipales está conformada por ca­
minos pavimentados, pero la mayor parte son de terra­
cería. La limitación en vías de acceso es una condición
que restringe el desarrollo de las comunidades más ale­
jadas de los centros urbanos.
Las localidades menos favorecidas con sistemas de
transporte son las que cuentan con una población me­
nor (en promedio, menos de 100 habitantes), en tanto
que las que tienen poblaciones más grandes cuentan
con algún medio de transporte, concentrándose princi­
palmente en las cabeceras municipales, y a partir de ahí
se establecen rutas a las comunidades más accesibles.
Las rutas de transporte funcionan como caminos al­
ternativos que comunican a la periferia con el centro,22
pero no siempre logran conectar a las comunidades más
dispersas.
Una problemática que se ha observado en los años re­
cientes en el transporte carretero, que es el predominan­
te en estas zonas, son las anomalías en el establecimien­
to de servicios de transporte. La ausencia de regulación
adecuada provoca un servicio deficiente, los vehículos
son sobrecargados para obtener mayores ganancias. El
transporte público colectivo en muchas ocasiones no
cuenta con las medidas de seguridad pertinentes para

22
José Alfonso Balbuena Cruz, El transporte rural en los municipios
más pobres de México, Instituto Mexicano del Transporte, México, 2014,
en: https://imt.mx/archivos/Publicaciones/PublicacionTecnica/pt403.pdf
(fecha de consulta: 22 de junio de 2018).
119
el traslado de pasajeros y mercancías. Aunado a esto,
en las zonas serranas la red vial es particularmente vul­
nerable debido a que la conforman caminos improvisa­
dos de terracería y brechas que son susceptibles a los
deslaves, derrumbes, caídas de rocas e inundaciones
producidos por fenómenos hidrometeorológicos y geo­
lógicos. La falta de rutas de acceso alternativas llega a
incomunicar a los poblados ante los cierres de caminos,
lo que perturba gravemente el transporte de personas y
alimentos, e incluso el desarrollo económico, hasta por
varias semanas.
La amplia extensión de las redes de caminos rurales y
alimentadores, las condiciones climáticas, los volúme­
nes de tránsito, la falta de atención institucional, la de­
manda por satisfacer, así como la escasa disponibilidad
presupuestal para su atención y mantenimiento, provo­
can que estos caminos no se encuentren en condiciones
óptimas y exista una clara limitación en el nivel de ope­
ración y servicio.23
Todo esto trae consigo consecuencias que provocan
impactos sociales y económicos de gran magnitud cuan­
do se presentan emergencias y desastres, así como sus­
pensión de servicios y actividades productivas, y desa­
basto, lo que genera impactos indirectos secundarios
que frenan el desarrollo local y afectan el bienestar co­
23
Análisis Costo-Eficiencia. Programa de Conservación de Infraestruc­
tura de Caminos Rurales y Carreteras 2017, en: http://www5.diputados.
gob.mx/index.php/esl/content/download/58827/297309/file/ACE%20 121
CyR%202017.doc (fecha de consulta: 18 de junio de 2018).
munitario. Las carreteras y los caminos en buen estado
no sólo reducen los costos operativos de los vehículos
en tiempo y contaminación del ambiente, sino que faci­
litan el desplazamiento de los usuarios, se registran me­
nos accidentes y se da un mayor impulso económico a
las zonas por donde atraviesan. Además, lo mejor es que
facilitan el desplazamiento de ayuda ante situaciones
de emergencia, pues las vías de comunicación terrestre
son un recurso estratégico para la protección civil, que
las considera a la vez rutas de evacuación en los planes
municipales de contingencia, por lo que su cuidado y
mantenimiento reviste gran importancia. Buenos cami­
nos encaminan la ayuda y facilitan el éxodo, la salida,
cuando los minutos cuentan para salvar vidas y haberes.

III.8. Vulnerabilidad social y exposición

La noción de vulnerabilidad social se creó ante la ne­


cesidad de reflejar la complejidad de los procesos que
ocurren por la ausencia o la disminución de las redes de
protección social del Estado, la escasa disponibilidad
de recursos y las formas en las que las familias enfren­
tan los impactos de los eventos que las afectan.24

24
Robert Chambers, citado en Roberto Pizarro, La vulnerabilidad so­
cial y sus desafíos, una mirada desde América Latina, cepal, 2001, en:
http://archivo.cepal.org/pdfs/2000/S2000526.pdf (fecha de consulta 18 123
de junio de 2018).
La vulnerabilidad social ante amenazas naturales se
entiende como el nivel específico de exposición y fragi­
lidad que sufren los grupos humanos asentados en un
lugar ante ciertos eventos peligrosos, en función de
un  conjunto de factores socioeconómicos, instituciona­
les, psicológicos y culturales. Este tipo de vulnerabili­
dad es mayor en los estratos más pobres de los países
en desarrollo (y dentro de ellos se consideran más vul­
nerables los grupos de niños, mujeres y personas adul­
tas mayores), toda vez que su capacidad de preparación,
respuesta y recuperación ante eventos perturbadores es
muy reducida. Tanto la pobreza como los efectos de los
desastres se ven amplificados por la existencia de vulne­
rabilidad social como dimensión de riesgo.25
Dichas vulnerabilidades se acentúan al no considerar
su particularidad en el contexto cultural y territorial. La
inaccesibilidad a medios económicos, culturales y sa­
nitarios que permitan superar las situaciones críticas
impide que actúen los factores sociocomunitarios de
empo­deramiento y resiliencia, lo que vuelve aún más
frágil la vigencia de los derechos.
Por si fuera poco, el paternalismo, la burocracia y el
asistencialismo generan un mayor grado de vulnerabi­
lidad social, al no tener en cuenta las capacidades hu­
25
Javier Enrique Thomas Bohórquez, “Evaluación de la vulnerabilidad
social ante amenazas naturales en Manzanillo (Colima). Un aporte de
método”, Investigaciones Geográficas, Boletín del Instituto de Geografía,
agosto de 2013, en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/
125
S0188461113727705 (fecha de consulta: 18 de junio de 2018).
manas de superación y reactivación ante situaciones
críticas. La participación ciudadana y los liderazgos, en
un contexto democrático, favorecerán la búsqueda de
soluciones y el aprendizaje de todos los actores parti­
cipantes, y esto genera destrezas y una historia común
que debe ser apropiada.
Sin embargo, hay que reconocer las insuficiencias de
las iniciativas y de los recursos existentes en la socie­
dad civil para enfrentar sus condiciones de indefensión
e inseguridad cuando no tienen un adecuado acompa­
ñamiento de la política pública. Valorar las iniciativas,
capacidades y recursos existentes en los grupos vulnera­
bles de la sociedad no debería significar, en ningún caso,
que el Estado prescinda de su actividad reguladora,
compensadora y de protección social de los grupos más
débiles. Por el contrario, a éste le cabe una responsabi­
lidad ineludible de garantizar una seguridad mínima a
todas las personas y de facilitar que todos los miembros
de la sociedad tengan acceso a similares oportunidades.
La vulnerabilidad social desempeña un papel deter­
minante en la construcción del riesgo de desastres. Una
amenaza natural no tiene por qué convertirse en desas­
tre, puesto que gran parte del riesgo puede evitarse con
la disminución de la vulnerabilidad. De esta manera, los
desastres como consecuencia del embate de un fenóme­
no no son resultado sólo de fuerzas naturales, sino de
cuestiones de índole social y ambiental, como la falta
de ordenamiento territorial y planeación urbana, la ca­
rencia de una infraestructura adecuada y las prácticas 127
ambientales inapropiadas —como la deforestación tole­
rada—, entre otros factores.26
Aun con todo lo dicho, queda pendiente analizar, en­
tre autoridades de gobierno y sociedad civil, las carac­
terísticas del entorno para tomar medidas y definir po­
líticas estratégicas en aras de reducir en el futuro los
riesgos, incorporar las medidas preventivas y crear un
marco que disponga todo aquello que deba ponerse en
práctica para reducir la vulnerabilidad. Para conseguir­
lo se requiere, ante todo, la participación y el trabajo en
conjunto. Así como todo lo sabemos entre todos, todo lo
podemos hacer si unimos la fuerza y el talento y organi­
zamos con tiempo las tareas de prevención de riesgos.

26
Denise Soares en Desacatos núm. 44, 2014. 129
Lo que caracteriza a nuestras comunidades rurales

Agricultura y ganadería de bajo impacto

Basada en Explotación minera y forestal


Puede propiciar
Economía primaria

Recursos naturales para autoconsumo

Baja Degradación
Densidad poblacional
ambiental
Aspectos
demográficos

Dispersión poblacional
Amplia
Peligros naturales
Servicio de transporte

Infraestructura Limitados Vulnerabilidad


Características y servicios
Medios de comunicación
física y social

Alumbrado, pavimento, drenaje,


agua potable, etc.

Mapa conceptual y de contenidos


Marginación

Alimentación

Educación

Rezago social Desventajas en

Salud

Trabajo

Vivienda

Diseño de
Estructuras elementales

Empleando

Expuestos a
Materiales locales y artesanales

Sin
Normas Algunas en
Asentamientos
de construcción irregulares
1. Describe brevemente, ¿cuáles son los valores, las creencias y
costumbres que más identifican a tu comunidad?

2. Analiza si tu comunidad puede estar expuesta a riesgos de ori-


gen natural por su ubicación geográfica.

3. ¿Ante qué fenómenos naturales consideras que la población de


tu municipio es más vulnerable?, ¿por qué?

4. ¿Qué tipo de actividades humanas deterioran el entorno y ge-


neran riesgos en tu comunidad?

Para pensar y actuar 5. ¿Con qué tipo de infraestructura cuenta tu comunidad para
servir como un recurso vital ante emergencias o desastres (escue-
las, iglesias, puentes, carreteras, etcétera)?

6. Identifica en tu comunidad escenarios de riesgo que puedan


ocurrir en espacios destinados a atracciones turísticas, eventos
religiosos o festividades.

7. ¿Existen antecedentes de fenómenos que hayan causado emer-


gencias o desastres en tu comunidad? ¿Qué medidas se han to-
mado para prevenir una situación similar y cómo se transmite
este conocimiento a las nuevas generaciones para fomentar la
memoria colectiva y aprender del pasado?

133
1. Análisis Costo-Eficiencia. Programa de Conservación de Infraestructura
de Caminos Rurales y Carreteras 2017, en: http://www5.diputados.gob.mx/
index.php/esl/content/download/58827/297309/file/ACE%20CyR%202017.
doc (fecha de consulta: 18 de junio de 2018).

2. Balbuena Cruz, José Alfonso, El transporte rural en los municipios más


pobres de México, Instituto Mexicano del Transporte, México, 2014, en:
https://imt.mx/archivos/Publicaciones/PublicacionTecnica/pt403.pdf (fecha
de consulta: 22 de junio de 2018).

3. Bohórquez Thomas, Javier Enrique, “Evaluación de la vulnerabilidad social


ante amenazas naturales en Manzanillo (Colima). Un aporte de método”, In-
vestigaciones Geográficas, Boletín del Instituto de Geografía, agosto de 2013,
en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0188461113727705
(fecha de consulta: 18 de junio de 2018).

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y lecturas recomendadas vos/120-CARTILLABREVEPARAREFUERZODELAVIVIENDARURALDEAUTO-
CONSTRUCCINCONTRASISMOYVIENTO.PDF (fecha de consulta: 22 de
junio de 2018).

5. Cenapred, Impacto socioeconómico de los desastres ocurridos en la república


mexicana, Serie de publicaciones anuales correspondientes al periodo 2000
al 2016. Disponibles para su consulta en: www.gob.mx/cenapred

6. Centro Mario Molina (2013), Comunidades marginadas, en: http://


centromariomolina.org/energia/comunidades-marginadas/

7. Chambers, Robert, citado en Roberto Pizarro, La vulnerabilidad social y


sus desafíos: una mirada desde América Latina, cepal, 2011, en:
http://archivo.cepal.org/pdfs/2000/S2000526.pdf (fecha de consulta: 18 de ju-
nio de 2018).
135
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15. Rascón Chávez, Octavio A., El transporte en México y el mundo. Situación
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136 137
23. Semarnat, “Población y medio ambiente”, Informe del medio ambiente,
México, en: http://apps1.semarnat.gob.mx/dgeia/informe15/tema/cap1.html
(fecha de consulta: 25 de julio de 2018).

24. Soares, Denise, “Amenazas y vulnerabilidades: las dos caras de los de-
sastres en Celestún, Yucatán”, Desacatos, núm. 44, enero-abril, Centro de
Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, México, 2014.

25. unicef, Pobreza y desigualdad, s/a, en: https://www.unicef.org/mexico/


spanish/17046.html (fecha de consulta: 13 de junio de 2018).

138 139
capítulo iv

Karina Landeros Mugica y Francisco Javier Urbina Soria

Los riesgos de desastre resultan de la combinación de


aspectos ambientales que son una amenaza potencial
para las personas que habitan en un espacio, y de las
condiciones de vulnerabilidad en las que dichas perso­
nas se encuentran. Sin embargo, si queremos compren­
der de una manera más completa cómo se constituyen
IV. Cómo se perciben los riesgos e intervenir socialmente en su manejo, es
indispensable conocer cómo los perciben las personas
los riesgos en la comunidad in­volucradas. Conocer la forma en la que las personas per­
ciben los riesgos permitirá que los programas de preven­
ción de desastres o de atención y respuesta ante emer­
gencias y sus procesos de comunicación sean apropiados
para la comunidad a la que van dirigidos y, a su vez,
sean más eficientes.
A lo largo de este capítulo, para hablar de riesgo de
desastre se utilizará sólo la palabra riesgo, de tal manera
que la lectura sea más ágil y menos repetitiva.

141
IV.1. Percepción de riesgos de desastre,
¿qué es y por qué es importante?

La percepción de riesgo de desastre puede definirse


como la representación mental que una persona o una
comunidad tienen de su entorno; la evaluación que ha­
cen de las condiciones ambientales para determinar si
se consideran un peligro, y la sensación de poder sufrir
algún daño (vulnerabilidad). Por otro lado, la percep­
ción de riesgo influirá en las decisiones y juicios de valor
que la persona o la comunidad tomen frente al riesgo
al que se encuentren expuestas.
La experiencia, los medios de comunicación, los grupos
sociales, las características demográficas y personales,
entre otras, son fuentes de información a partir de las
cuales se hace una valoración del riesgo y de la vulne­
rabilidad personal, familiar o comunitaria. Por tanto,
se vuelve indispensable reconocer que la percepción del
riesgo es subjetiva y no es permanente: se va formando
y modificando a lo largo del tiempo.
Si queremos evaluar y establecer una buena gestión
del riesgo al que está expuesta una comunidad, es nece­
sario conocer los aspectos físicos del entorno, identificar
los recursos con que se cuente y, sobre todo, entender el
contexto sociocultural y las características personales
de sus habitantes. De aquí la importancia de estudiar las
percepciones locales y considerarlas en las estrategias
de comunicación que se instrumenten.
143
Así, es importante reconocer que la percepción de ries­ nencias); o en el ámbito de la comunidad: aspectos
go constituye la realidad que las personas y las comuni­ sociales (escuela, trabajo), vías de comunicación, por
dades han construido, y esta realidad suele ser muy dis­ ejemplo.
tinta a la de los expertos, ya sean académicos o empleados • Cómo se siente usted ante los riesgos: preocupado,
de las instituciones gubernamentales. asustado, preparado, indiferente, o de cualquier otra
forma.
• A quién le corresponde identificar o prevenir el riesgo
IV.2. ¿Qué debe considerar un estudio (responsabilidad), qué tanto pueden hacer la persona
de percepción de riesgos de desastre? o la comunidad frente a una situación de riesgo.
• Qué tan probable es que su comunidad, su familia o la
Para comprender la percepción de riesgo, primero es persona sean afectados de alguna manera por un riesgo.
necesario identificar qué elementos pueden estar influ­
yendo en ella o modificándola; se considera que cada Después, es importante reconocer los aspectos socio-
riesgo y cada comunidad tienen características específi­ culturales asociados con este riesgo:
cas. Las personas construyen sus percepciones a partir
de aspectos psicológicos, como son sus preocupacio­ • Qué riesgos identifica usted, cómo les llama, qué tan
nes, emociones, sensaciones de control y vulnerabili­ frecuentes son y dónde se presentan.
dad; socioculturales, como conocimientos, creencias, • Cuáles cree que son las causas de los fenómenos y de
apego, identidad, relaciones sociales, y sentido de per­ los riesgos: si son de origen natural, humano, divino o
tenencia; del entorno, como la información disponible consecuencia de acciones institucionales, entre otros.
generada por medios de comunicación y otros actores; • Cómo sabe si su comunidad, su familia o su propia
y, finalmente, aspectos inherentes a las capacidades, persona están en riesgo y qué tanto lo están (evalua­
habilidades y experiencias personales. ción del riesgo).
En primer lugar, podemos hablar de los aspectos psico- • Qué tan identificado se siente con su comunidad, qué
lógicos, que están presentes en cada comunidad y que tanto se siente parte de ella, qué tanto le gusta el lugar
forman parte de su cultura: donde vive.
• Cómo se relacionan los habitantes, si hay líderes co­
• Quién, cómo y dónde pueden ser afectados, en lo in­ munitarios (formales o no formales), qué tanto apoyo
dividual: en la salud, en sus actividades diarias o eco­ se recibe de la comunidad para resolver problemas co­
144 nómicas, en sus bienes materiales (vivienda, perte­ munes. 145
Retomando la idea de que la percepción de riesgos tam­ Por último, si el objetivo es instrumentar algún progra­
bién depende del entorno, se vuelve relevante identifi­ ma de prevención, atención o respuesta ante riesgos, es
car la información disponible generada por medios de indispensable primero reconocer las acciones que la co­
comunicación y otros actores: munidad ya está realizando, sin importar si éstas son
adecuadas o no; para ello se busca también conocer:
• Si se cuenta con información, ¿sí se comprende y sí se
le hace caso? • Qué ha hecho o qué cree que se puede hacer para pre­
• Cuál es la fuente de esa información y por qué me­ venir y mitigar una situación de riesgo, con qué recur­
dio prefiere obtenerla: medios de comunicación, ins­ sos cuenta en lo personal o en el medio comunitario.
tituciones gubernamentales, instituciones educativas, • Qué habilidades y capacidades tienen la persona y la
personas importantes de la comunidad, experiencia comunidad para realizar acciones de reducción de
propia, etcétera. riesgos o de respuesta ante emergencias o desastres.
• Cuáles son los medios por los que se informa con ma­ • Qué programas conoce o identifica y cómo los evalúa
yor frecuencia. en cuanto a su eficiencia y utilidad.
• En quién confía para obtener dicha información y de
quién prefiere obtenerla. Una vez que se han identificado y definido los elementos
que pueden estar incluidos en la percepción de riesgo de
Un aspecto indispensable para comprender la percep­ la comunidad en la que se tiene interés, también es im­
ción de los habitantes de una comunidad, es la expe- portante definir características de los participantes que
riencia (positiva o negativa) que han tenido ante ese influyen en la percepción de riesgos: sexo, edad, nivel de
riesgo. Se debe ser sensible al recabar información per­ escolaridad, nivel socioeconómico, ocupación, confor­
sonal como: mación de la familia, tiempo de vivir en la comunidad o
en el municipio, tipo de vivienda que habita, entre otros.
• A qué eventos ha estado expuesto en el pasado, cuán­ Es importante recalcar que antes de planear un estudio
tas veces, en dónde. de percepción de riesgos es necesario conocer la infor­
• Cuál y cómo fue su experiencia; si tuvo alguna pérdida mación que ya se tiene disponible sobre la comunidad
y de qué tipo. objetivo, desde los aspectos físico-ambientales hasta los
• Cómo actuó antes, durante y después; si ha aprendido sociodemográficos que la caracterizan. Para ello se pue­
o ha hecho cambios. den consultar fuentes básicas de información y bases
146 147
de datos como las del inegi, Conapo, Conabio, Coneval, contrarse en instituciones académicas o en las coordi­
Sistema Nacional de Información Municipal (snim), Ce­ naciones estatales de protección civil. En función de los
napred, Atlas de Riesgos nacional, estatal y municipal, recursos disponibles, cabe la posibilidad de contratar
por mencionar algunas. empresas dedicadas a realizar estudios de opinión pú­
blica, con la orientación de las autoridades de protec­
ción civil y siguiendo las recomendaciones expresadas
IV.3. Herramientas para obtener información en este capítulo.
sobre percepción de riesgos de desastre
Una recomendación general es que se reconozca la
en una comunidad
importancia de tener en cuenta los resultados de los es­
tudios de percepción del riesgo en el diseño y la instru­
Una vez que se han comprendido los elementos involu­ mentación de campañas informativas y de programas
crados en la percepción de riesgo, es necesario conocer de prevención y atención de riesgos en comunidades.
con qué herramientas se puede conocer esta informa­
ción y quiénes pueden utilizarlas. Es recomendable que Pueden mencionarse al menos tres herramientas bá­
los estudios de percepción de riesgos sean realizados sicas para obtener información sobre percepción de
por especialistas en el estudio de riesgos de desastre o riesgo en una comunidad: las entrevistas semiestructu­
por per­sonal que esté directamente involucrado en la radas, los grupos focales y los cuestionarios. Estas he­
realización de programas asociados con prevención y rramientas pueden utilizarse de manera independiente
atención de riesgos. Para ello, es importante que tengan o complementaria, dependiendo de para qué se desee
conocimiento de los elementos mencionados en este ca­ obtener la información y de los recursos disponibles.
pítulo, y se puede consultar la metodología desarrollada
por Cenapred y la Facultad de Psicología de la unam IV.3.1. La entrevista semiestructurada
(disponible para su consulta y descarga en el portal
https://www.gob.mx/cenapred). Consiste en una conversación uno a uno entre el espe­
Se recomienda también solicitar capacitación y aseso­ cialista y personas de la comunidad. Para esta plática
ría de expertos de las ciencias sociales como psicólo­ se prepara una lista de preguntas generales que marca
gos, trabajadores sociales, sociólogos, antropólogos, o los temas que se desea abordar con los entrevistados.
bien, de personas que tengan experiencia en el tema de Las preguntas servirán como una guía para que el en­
percepción y comunicación de riesgos; éstos pueden en­ trevistador conduzca la conversación; sin embargo, al
148 149
ser temas generales, le dan al especialista suficiente fle­
xibilidad para ahondar en aspectos que considere perti­
nentes o agregar aspectos relevantes que surjan durante
la plática. Es una herramienta útil cuando no se tiene
mucha información sobre la comunidad, ya que permi­
te obtener información más detallada y le da al especia­
lista un mayor control.
Como las entrevistas requieren mayor tiempo y recur­
sos, es recomendable que primero se identifique a los
informantes clave o líderes de opinión a los que se quie­
ra entrevistar, ya sea por su papel en la comunidad, por
su experiencia o por su exposición al riesgo. Además, es
importante definir la estructura de la entrevista antes de
hacer contacto con las personas. Una vez identificados
los potenciales entrevistados se solicita su acuerdo para
participar y se concierta la cita. Antes de comenzar la
entrevista es importante dejar claro para qué se utili­
zará la información recabada y explicar si se grabará
la entrevista o se tomarán notas, esto con la finalidad
de que el entrevistado esté informado y dé su consenti­
miento. También es importante manifestar que, en caso
de recabar datos personales, éstos serán confidenciales
y estarán protegidos en todo momento para evitar su
uso y transmisión indebida, conforme establece la ley
en la materia.
Una vez que la persona ha sido informada y se tiene su
consentimiento, debe iniciarse la entrevista con aspectos
generales que permitan establecer un ambiente cómodo
y seguro donde el entrevistado se sienta en confianza de
150 compartir su experiencia y visión. En todo momento se 151
recomienda estar atento y mostrarse sensible a la infor­
Cuadro IV.1 mación que se está obteniendo; además, debe mostrarse
Aspectos psicológicos
pleno interés y respeto al entrevistado. La duración de
la entrevista dependerá tanto de la información que se
Preocupación desee obtener como de la disposición del participante,
aunque se recomienda que tenga una duración de entre
Emociones 30 minutos y una hora como máximo.
Personal
Probabilidad y familiar El número de personas entrevistadas también depen­
de sufrir Social / derá de los objetivos del estudio y de las características
daño comunidad
Vulnerabilidad Personal
de la comunidad. Es importante incluir tantas perspec­
y familiar tivas como sea posible, con un mínimo de cinco perso­
Afectaciones
Social / nas y un máximo de diez. Una vez que se han realizado
comunidad
todas las entrevistas es necesario transcribirlas si se gra­
Aspectos socioculturales
baron en audio, o hacer uso de las notas que se hayan to­
Conocimientos
Creencias
mado para organizar la información en categorías para
Apego
su análisis. Las categorías pueden corresponder a los as­
Familiares
pectos mencionados en el apartado anterior: a) psicoló­
Relaciones sociales
Vecinos
gicos, b) socioculturales, c) del entorno y d) inherentes
Comunidad a las capacidades, habilidades y experiencias persona­
Aspectos del entorno les. Pueden utilizarse las preguntas guía de ese apartado
Medios
para identificar a qué categoría pertenecen. Se sugiere
de concentrar la información en cuadros por aspecto y por
comunicación
Fuente de información elemento (véase el cuadro iv.1). La información organi­
Personas
zada permitirá identificar aspectos que estén fungiendo
como fortalezas o como debilidades de la comunidad y
Medios
que deben ser considerados en la elaboración de campa­
Confianza Personas ñas o proyectos para la reducción de riesgos.
Instituciones
153
IV.3.2. Cuestionarios buena muestra estadística1 que ofrezca resultados con­
fiables.
El cuestionario es una herramienta que permite obtener Para decidir cuántos cuestionarios se aplicarán es im­
información de un mayor número de personas en poco portante conocer el número de personas que conforman
tiempo. Para elaborar un cuestionario, primero deben la población de interés. Luego debe procurarse que todas
definirse los aspectos y elementos que incluirá (aparta­ las personas de esta población tengan la misma oportu­
do iv.2). Una vez que se han definido estos elementos, se nidad de ser seleccionadas para responder el cuestiona­
comenzará a pensar en las preguntas que integren cada rio; también deben aplicarse criterios de selección que
uno, el tipo de preguntas y la forma en que se redactarán. sean incluyentes en cuestiones de sexo, edad, escolari­
La redacción de la pregunta podría limitar o incluso dad, ocupación, o cualquier otro atributo que sea perti­
sesgar la información que se desee obtener, por lo que nente, de tal modo que se garantice que los datos obte­
habrá que favorecer la precisión y claridad de las pre­ nidos puedan representar a la mayoría de la población y
guntas y evitar la inducción de respuestas y la ambigüe­ no sólo a un sector, a menos que el estudio esté orientado
dad de las ideas. Un cuestionario incluye una serie de a conocer aspectos de un segmento muy particular de la
preguntas sobre el riesgo que debe ser de interés para población al que se pretende dirigir una estrategia, por
los participantes y estar formuladas en un lenguaje fácil ejemplo personas adultas mayores de 60 años, mujeres
de comprender. A diferencia de la entrevista, el cuestio­ en edad reproductiva que habitan en comunidades ru­
nario incluye las mismas preguntas para todos los parti­ rales, niños con discapacidad, por mencionar algunos.
cipantes, las cuales pueden ser abiertas (respuesta libre) Para garantizar la validez de la información obtenida
o con opciones de respuesta. La longitud, los temas, el deben cuidarse dos aspectos fundamentales: la formula­
tipo de preguntas y el lenguaje utilizado dependerán de ción de las preguntas y las competencias de las personas
la población a la cual se aplicará. que apliquen la encuesta.

Es común que no pueda aplicarse el cuestionario a En relación con el contenido del cuestionario, las pre­
toda la comunidad, debido a que generalmente los re­ guntas deben formularse en un lenguaje claro y conci­
cursos son limitados; no obstante, la estadística inferen­ 1
Una buena muestra estadística permite hacer conclusiones sobre
cial ofrece soluciones prácticas para trabajar con una toda una población; ésta debe ser: a) representativa, los participantes
no deben tener atributos especiales que los hagan diferentes al resto
de la población, y b) aleatoria, todos los participantes tienen la misma
154 oportunidad de ser elegidos. 155
so, buscando obtener información útil, y evitar aquellas
cuya respuesta sea obvia. Incluir preguntas abiertas nos
permite obtener información detallada; sin embargo, es
común que las personas tengan dificultad para expre­
sar sus ideas (sobre todo en comunidades marginadas o
que se muestren indispuestas o con desconfianza al no
tener claro cuál será el uso que se le pueda dar a la infor­
mación que proporcione) y se necesitará primero hacer
un análisis por categorías para analizar las respuestas
(véase apartado iv.3.1). Por otro lado, se pueden utilizar
preguntas que incluyan opciones predefinidas que el en­
trevistado utilice para responder; este tipo de preguntas
facilitan la aplicación y permiten hacer un análisis más
rápido de las respuestas. En general se recomienda no
incluir preguntas que se respondan con un sí o un no,
que sugieran alguna respuesta en especial o que puedan
incomodar al participante por considerarse invasivas de
su privacidad.
En cuanto a las personas responsables de aplicar la
encuesta (encuestador/a), es importante que sean capa­
citadas antes de salir a campo, es decir, que conozcan el
cuestionario, el objetivo del estudio y que reconozcan la
importancia de ser cordiales y sensibles en todo momen­
to. Existen instituciones y empresas que pueden realizar
estudios de opinión y que cuentan con personal especia­
lizado, incluso para analizar los resultados del estudio,
elaborar informes y presentaciones con las principales
conclusiones y hallazgos. Si se dispone de los recursos
156
necesarios, es recomendable considerar esta opción. 157
Al igual que en la entrevista, es importante que an­ ¿Qué riesgo se estudiará?
tes de aplicar el cuestionario se informe al entrevistado
para qué se utilizará la información obtenida, la con­ El primer paso consiste en especificar cómo se va a de­
fidencialidad de la misma, y que se solicite su consen­ finir el riesgo de desastre, cuáles son las amenazas a las
timiento para participar en forma escrita o verbal. De que la comunidad está expuesta, qué elementos físicos
igual manera, es importante que el cuestionario no sea y sociales hacen vulnerable a esa comunidad y qué ele­
demasiado extenso para que el participante no se canse mentos pueden estar influyendo en la percepción de ese
y termine la encuesta con buena disposición; la longitud riesgo. La elección del riesgo de interés dependerá de
dependerá de los objetivos del estudio y del tipo de po­ la preocupación de la comunidad o de las autoridades al
blación. considerar los eventos que identifiquen que sea probable
que ocurran nuevamente; es decir, que reconozcan un
problema que requiere solución.
IV.4. Pasos para diseñar un estudio
de percepción de riesgos de desastre
¿Quiénes integran la población objetivo?
Los estudios de percepción de riesgos, si son bien ela­
borados, pueden aportar información sobre lo que las Una vez que se tiene identificado el riesgo, debe definirse
personas saben, creen, sienten, opinan y hacen, cómo la población en la cual se quiere hacer el estudio, ya sea
se informan acerca de los riesgos y, en general, sobre los porque la población está expuesta a sufrir daños o por­
elementos que sean pertinentes al estudio o iniciativa en que es una población que será objetivo de alguna cam­
curso. Para diseñar un estudio de percepción de riesgo paña de comunicación o un programa de prevención de
de desastre es indispensable utilizar como guía cinco riesgos o respuesta ante emergencias. Conocer cuántas
preguntas: ¿qué riesgo se estudiará?, ¿quiénes integran personas integran a dicha población y sus característi­
la población objetivo?, ¿cuándo se realiza el estudio?, cas sociodemográficas permitirá definir qué herramien­
¿para qué se realiza el estudio? y ¿cómo se obtendrá la ta es mejor utilizar (cuestionarios o entrevista), el tipo
información? de lenguaje que se utilizará y los elementos que deben
incluirse en el estudio.

158 159
¿Cuándo se realiza el estudio? vención, de respuesta o de recuperación ante emergen­
cias, e incluso para evaluar una campaña o programa ya
Al elegir el riesgo y la población con que se desea traba­ establecido en la población de interés.
jar, generalmente está implícito el momento en el que
el estudio se realizará; es decir, si es antes o después de ¿Cómo se obtendrá la información?
que se presente una situación de riesgo de desastre o
una emergencia. Conocer si en la comunidad ya ha exis­ Responder las preguntas antes mencionadas permitirá
tido un evento, si está expuesta a un riesgo, si éste acaba decidir el tipo de herramienta más adecuado para obte­
de suceder (sin importar su magnitud) o si ha sido re­ ner información sobre la percepción de riesgo. Además,
ceptora de alguna campaña de comunicación o progra­ serán una guía al elaborar el contenido de las preguntas
ma gubernamental, determinará los elementos que se (elementos), la forma en la que se plantearán (pregun­
considerarán y el tipo de preguntas que se harán. Por tas abiertas o con respuestas establecidas), el orden de
ejemplo, si se sabe que la comunidad está expuesta pero las preguntas y la longitud de la entrevista o el cuestio­
lo desconoce, se debe tener cuidado con las preguntas nario. Es importante resaltar que no es necesario seguir
para que los participantes no entren en pánico y saquen los pasos en el orden descrito, y que es recomendable
conclusiones desinformadas. Por otro lado, si la pobla­ revisarlos más de una vez.
ción se encuentra en estado de emergencia o ha tenido Como conclusión, es fundamental reconocer la im­
alguna experiencia reciente, se debe ser sensible a las portancia que tiene la percepción de riesgos de desastre,
emociones que pueden detonarse al hacer preguntas so­ como elemento sustantivo a considerar en las estrategias
bre los daños o pérdidas que se hayan sufrido. de prevención, atención, respuesta y comunicación de
riesgos en la comunidad. Identificar cómo la comunidad
¿Para qué se realiza el estudio? ha elaborado conocimientos y creencias alrededor de una
situación de riesgo permite incluir elementos social y cul­
Además de definir qué se quiere saber, a quién se va a turalmente relevantes en la elaboración de programas
preguntar y en qué momento se hará la consulta, es in­ de comunicación de riesgos. Así, si se toma en cuenta la
dispensable tener claridad en las necesidades y los ob­ comunidad y se le involucra en los programas de comu­
jetivos a que responderá el estudio. Para qué fin se utili­ nicación de prevención y acción frente al riesgo, éstos
zará la información obtenida será el principal punto de serán más efectivos y mejor aceptados por la población.
referencia al diseñar un estudio de percepción de riesgo. Cualquier toma de decisión debe escuchar la voz de to­
Puede servir, por ejemplo, para tener un perfil de un gru­ dos los actores sociales involucrados, de tal manera que
po social, para establecer una línea de partida y diseñar sea pertinente, eficiente, y no exista resistencia por par­
160 una campaña de comunicación o un programa de pre­ 161
te de ningún sector.
Identifica cómo se perciben los riesgos

Entorno

Condiciones ambientales
Influye en Decisiones y juicios de valor
Representación mental

Peligros

Percepción
de riesgos Sensación de daños Preocupaciones
de desastres
en una comunidad

Psicológicos Emociones

Sensaciones de control/daño

Conocimientos

Creencias

Apego

Socioculturales

Sentido de pertenencia

Mapa conceptual y de contenidos


Aspectos determinantes Identidad

Estudio Considera
de
percepción del riesgo Interacción social
Aspectos
físico-ambientales
Otras fuentes de información

Del entorno

Medios informativos
Edad

Sexo Capacidades

Aspectos Ocupación Habilidades


sociodemográficos
Personales

Escolaridad Experiencias

Vivienda Aprendizajes
Herramientas

Entrevistas semiestructuradas

Grupos focales

Cuestionarios
1. Recuerda alguna experiencia en la que tú o tu familia se hayan
sentido en riesgo. Reflexiona cómo supiste que se encontraban en
riesgo y cómo cambió tu percepción después de esa experiencia.

2. Observa y analiza un riesgo de desastre que esté presente en la


comunidad en la que vives o en el sitio en el que trabajas. Inves-
tiga qué información hay sobre ese riesgo.

3. Reflexiona acerca de qué puede estar influyendo en la percep-


ción de los habitantes de la comunidad y cómo están recibiendo
información sobre el riesgo de desastre.

Para pensar y actuar 4. Responde de manera general las cinco preguntas presentadas
en este capítulo, tomando como base el riesgo de desastre que
investigaste.

165
1. Hernández Sampieri, R., C. Fernández Collado, & P. Baptista Lucio (2006),
Metodología de la investigación (vol. 3), McGraw-Hill, México, https://www.
esup.edu.pe/descargas/dep_investigacion/Metodologia%20de%20la%20
investigaci%C3%B3n%205ta%20Edici%C3%B3n.pdf

2. Chateau, Jorge (1981), Manual para la elaboración de cuestionarios y pautas


de entrevistas. Flacso_cerlac, http://www.flacsochile.org/publicaciones/
manual-para-la-elaboracion-de-cuestionarios-y-pautas-de-entrevistas/

3. Landeros, K. y Urbina, J. (2018), Metodología para la caracterización de


la percepción del riesgo de desastres. Serie Guías Metodológicas del Centro
Nacional de Prevención de Desastres en www.gob.mx/cenapred

4. Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la


Cultura (unesco) (2011), Manual de gestión de riesgos de desastre para co-
municadores sociales. Una guía práctica para el comunicador social compro-
metido en informar y formar para salvar vidas. http://unesdoc.unesco.org/
Referencias images/0021/002191/219184s.pdf

y lecturas recomendadas 5. World Health Organization (who) (2002), Percepción de riesgos, cap. 3,
“Informe sobre la salud en el mundo 2002: Reducir los riesgos y promover
una vida sana” (pp. 31-50) http://www.who.int/whr/2002/en/Chapter3S.pdf

167
capítulo v

Nasheli Arellano Barrera

Los antecedentes históricos de la comunicación de ries­


gos van de la mano de la salud pública y la ecología. La
necesidad de comunicar, de orientar, surge ante la nece­
sidad de brindar seguridad a la sociedad en momentos
V. Recomendaciones para facilitar críticos por una epidemia, una emergencia radiológica
o un embate de la naturaleza. Ante una situación de este
la comunicación de riesgos tipo, se requiere información confiable que contribuya a
la toma de decisiones entre los habitantes para reducir
los riesgos y mantener el orden. Para correr más rápido
y seguro y llegar más lejos y a salvo, hay que hacerlo con
la calma de la prisa, volar con alas de plomo. El orden
y  la calma salvan vidas.
De acuerdo con la Organización Panamericana de la
Salud (ops), la comunicación de riesgos es un proceso
dinámico e interactivo en el que individuos, grupos e
instituciones comparten y responden a la información
sobre una amenaza de salud pública.
En este capítulo se presentan algunas recomendacio­
nes dirigidas a las unidades de protección civil y a sus 169
responsables de comunicación social, difusión, promo­
ción cultural y, en general, a quien desempeña activida­
des para fomentar la cultura preventiva y de autoprotec­
ción y para orientar a las personas que sufren el impacto
de un fenómeno perturbador.
La meta de la comunicación de riesgos es encontrar
la forma de hacer llegar mensajes de autoprotección a
las poblaciones en riesgo, con la finalidad de mantener
la confianza del público en las autoridades encargadas
de prevenir, alertar y dar seguimiento a los fenómenos
perturbadores, administrar las emergencias y evitar en
la población respuestas inducidas por el temor.
Las personas encargadas de la comunicación en las
unidades de protección civil deben tener en cuenta que
son interme­diarias entre la población, los medios de co­
municación y las autoridades de Protección Civil, y que
su trabajo sirve a la comunidad mediante la comuni­
cación.
Aunado a lo anterior, se busca que antes de una emer­
gencia la comunicación sea un componente de sensibili­
zación que promueva la colaboración entre los habitan­
tes, y de todos ellos con las autoridades, para que antes
del impacto de un fenómeno tengan conciencia de cómo
actuar y cómo prevenir posibles desastres.

171
V.1. el idealismo del Quijote

En este trabajo de la comunicación hay que ser idealis­


tas como el Quijote, pero lo más importante es ser éti­
cos. La ética es un valor que acompaña a todo el proceso
de la comunicación en las distintas fases de la Gestión
Integral del Riesgo.
La responsabilidad que se tiene en las unidades de co­
municación social cuando se transfiere información a
un sector de la población que puede ser afectada por el
embate de un fenómeno perturbador se sostiene en la
verdad, la objetividad y la confianza de su contenido.
Se hace hincapié en la necesidad de trabajar a diario
en la ética de las unidades de comunicación social, ya
que en momentos de crisis pueden surgir sospechas y
acusaciones de ocultamiento de información, cuando lo
primordial es mantener a la población tranquila y con­
fiada en la información que emiten las autoridades res­
ponsables.
A propósito de ser éticos se proponen los siguientes
recursos:

• Dar información completa y confirmada. Nunca ocul­


tar nada.
• Cuidar el tono del mensaje. Tienes una comunidad
conformada por mujeres, niñas, niños y adultos ma­
yores de distintas edades que podrían tener preferen­
cias religiosas y políticas diversas y pueden sentirse 173
ofendidos o exhibidos con los comentarios que emitas.
• Mantener un tono de serenidad en el mensaje y evitar
los mensajes cargados de alarmismo u optimismo sin
sustento.
• Aceptar los errores beneficia más que ocultarlos. Si el
público detecta un error en los mensajes es mejor acep­
tarlo y dar la información de nueva cuenta de manera
correcta; si lo ocultas el público se sentirá defraudado.
• Informar constantemente y detallar sobre los fenóme­
nos perturbadores y sus efectos brinda al público una
sensación de seguridad y certeza.
• Jamás niegues información. Es mejor explicar por qué
no se puede hablar del tema en ese momento que dar
un rotundo no sobre situaciones de emergencia o de­
sastre.
• Las promesas son el enemigo más letal de la comuni­
cación porque, si no se cumplen, desatan emociones
negativas en los receptores al haber construido falsas
expectativas. Así que, pase lo que pase, nunca prome­
tas nada que esté fuera de tus posibilidades y recursos
reales.
• Respetar en todo momento al público y su derecho
a saber, particularmente ante situaciones críticas que
generan indignación, ira, estrés, miedo u otro tipo de
emociones.

También se sugiere hacer ejercicios formulando pregun­


tas con los responsables de cada área del municipio so­
bre los fenómenos perturbadores que puedan presentar­
se en la comunidad y analizar las probables respuestas. 175
Si es posible, se sugiere buscar a especialistas en el tema
en universidades o centros especializados para fortalecer
las respuestas de los responsables ante el escenario de de­
sastre que se pueda presentar, con la finalidad de brindar
una mejor información a cada sector de la población.
Los ejercicios permitirán vislumbrar cuál es la percep­
ción de la comunidad respecto a la información que se
difunde por parte de las autoridades, pero además da­
rán la oportunidad de autoevaluar las carencias éticas
de la unidad interna de Protección Civil que sea nece­
sario fortalecer para tener una comunicación cada vez
más confiable.

V.2. Planeación y estrategias para fortalecer


la comunicación

Cada día se informa en los medios de comunicación so­


bre los estragos de los desastres en el mundo. Los sismos,
huracanes e incendios, por su costo económico y de vi­
das humanas, son fenómenos noticiosos para los me­
dios y que el espectador busca por lo conmovedores que
resultan. Sin embargo, cuando no ocasionan desastres,
su impacto en los medios se reduce y en oca­­siones llegan
a pasar inadvertidos.
Para mantener el interés del público en los conteni­
dos que produce la unidad de Protección Civil hay que
trabajar en la forma en la que se presenta la informa­
ción, producir contenidos más atractivos, con un len­ 177
guaje más claro que familiarice a la comunidad con los
fenómenos. De igual manera, se sugiere mantener una
buena relación con los medios de comunicación locales
y compartirles la información que se produce, sin im­
portar que se esté o no en un momento de crisis.
La prioridad para la unidad de Protección Civil debe
ser mantener contenidos que promuevan la prevención,
los cuales deben planearse con antelación y organizarse
temáticamente, ya que cada fenómeno perturbador exi­
girá contenidos muy par­ticulares. Antes de que suceda
un desastre la unidad debe identi­ficar los mensajes para
comunicarlos en una posible emergencia.
Aunque estamos en un momento de mucho auge de
las redes sociales, en ocasiones éstas no son el mejor
canal para difundir los mensajes. No deben olvidarse
los medios tradicionales como la radio, la televisión y
la prensa escrita. Como responsables de comunicación
debemos apoyarnos en estos medios y tener a las redes
sociales como aliados, mas no como los medios princi­
pales para comunicar.
El papel de quienes se ocupan de la comunicación no
debe ser sólo informar sobre el fenómeno, sino ayudar
y socializar la información para que la población se pre­
pare para el futuro, explicando el significado de los he­
chos y ofreciendo al público información amplia sobre
cómo se construyen los riesgos y las medidas de preven­
ción y mitigación de los desastres.
179
Para lograrlo debe considerarse que los públicos son di­
ferentes, que no hay una receta mágica, y que ningún fe­
nómeno, ningún desastre se presenta en la misma forma
que otros anteriores. Como ningún fenómeno se repite,
los mensajes que funcionaron para paliar una crisis no
servirán de la misma manera para una próxima, aunque
se trate del mismo tipo de fenómeno.
He aquí algunas actividades que deben hacerse de ma­
nera cotidiana:

• Identificar voceros y medios de comunicación clave


para la difusión de información.
• Monitorear medios nacionales y locales. Como míni­
mo tres medios por cada tipo: radio, prensa, televi­
sión, internet, etcétera.
• Reconocer antecedentes históricos de los desastres
que más daños han causado en una región o país.
• Participar en foros especializados que promuevan en
el estado las universidades o centros de desarrollo y
convivir con otros encargados de comunicación social
para compartir experiencias, y eventualmente, los re­
cursos disponibles.
• Crear alianzas y redes informativas con especialistas,
líderes de la comunidad, asociaciones civiles, respon­
sables de programas sociales y encargados de Protec­
ción Civil.

La planeación es lo más importante y para ello hay que


trabajar en los siguientes aspectos: 181
• Es deseable que los servidores públicos de Protección
Civil que desempeñen funciones relacionadas con
la capacitación y difusión cultural desarrollen habi­
lidades de comunicación para optimizar su labor, y
así utilicen el poder del lenguaje y de sus expresiones
verbales y no verbales no sólo para transmitir conoci­
mientos, sino también para persuadir, modificar acti­
tudes y motivar cambios en sus interlocutores.
• El lenguaje que se utilice debe ser preciso, sencillo
(evitar tecnicismos) y reflejar entusiasmo y naturali­
dad, con ideas claras y coherentes, es decir, que haya
una conexión y un orden lógico entre ellas.
• Hacer uso razonable de la comunicación no verbal
(entonación y volumen, velocidad y pausas al hablar,
movimiento corporal, expresión facial, contacto vi­
sual, vestimenta apropiada al entorno y al contexto
cultural, entre otros aspectos) para reforzar la credibi­
lidad y confianza dentro del proceso de información.
• Los mensajes se deben preparar y producir de acuer­
do con cada medio de comunicación.
• Investigar todo y no dar nada por conocido. Estar in­
formados evitará que se dé un mensaje erróneo.
• Repetir el mensaje principal de la institución al menos
tres veces en cuanto algún funcionario dé una entre­
vista.
• Planear contenidos que se puedan utilizar en cual­
quier momento, como si se trabajara en una publica­
ción editorial.
• Establecer un calendario de actividades por tipo de fe­
nómeno perturbador y días importantes. 183
• Reconocer casos de éxito documentados que puedan
servir como ejemplos para las comunidades.

V.3. Rumores y falsas noticias.


ANTE EL RUMOR DE UN SISMO, ¡INFÓRMATE! ¿Cómo enfrentarlos para evitar una crisis?

Sabías que... ¿Qué hacer ante


Reconocer y abordar sin demora las concepciones erró­
Los sismos los rumores? neas y los rumores, así como corregir la información
NO se pueden
predecir ni con los
desarrollos
Conserva la calma y
analiza quién emite
incorrecta reduce los riesgos de enfrentar una crisis de
científicos más
actuales.
esa información
desinformación. Hay que adelantarse a los aconteci­
Por ello, si escuchas
que “se va a acabar mientos.
el mundo”, no hagas
caso, no propagues
estos rumores,
infórmate y consulta
Utiliza
responsablemente Antes de compartir información, considera las siguien­
las redes sociales
fuentes oficiales y
especializadas
tes recomendaciones:
Atiende sólo la
#PrevenirEsVivir información que
provenga de fuentes • Corrobora la información.
Infórmate
oficiales, ya que está
basada en evidencias • Busca información clara y precisa en las fuentes ofi­
científicas
Sistema Nacional de Protección Civil
www.gob.mx/proteccion-civil
¡Recuerda!
No existe persona ciales.
o institución capaz
Centro Nacional de Prevención
de predecir la fecha,
Infórmate y practica las
medidas de prevención y • No la compartas si no estás seguro.
hora, lugar e
de Desastres
www.gob.mx/cenapred/ intensidad de un
futuro sismo
autoprotección que difunden
las autoridades de • Comparte información cierta y positiva.
protección civil
• Identifica canales de información por los que se pu­
Infórmate y consulta a instituciones especializadas
diera filtrar un rumor.
Fenómeno Institución Fenómeno Institución

Sísmico Servicio Sismológico Nacional, UNAM Hidrometeorológico Servicio Meteorológico Nacional, CONAGUA • Escucha y documenta los rumores que se difunden,
smn.cna.gob.mx/es
www.ssn.unam.mx
@conagua_mx principalmente en redes sociales.
@SSNMexico @conagua_clima
Centro Nacional de Prevención de Desastres, SEGOB Sanitario Secretaría de Salud • Una vez que tienes identificada la fuente que emite el
Volcánico www.gob.mx/cenapred
@PcSegob
www.gob.mx/salud
@SSalud_mx
rumor, construye mensajes que contrarresten la infor­
Tsunamis
Centro de Alerta de Tsunamis, SEMAR
http://digaohm.semar.gob.mx/CAT/codes/centroAlertasTsunamis.html
Astronómicos Servicio de Clima Espacial-México mación. Todos tus contenidos deben sustentarse en
www.sciesmex.unam.mx
@SEMAR_mx @SCiESMEX fuentes de información científicas o comprobables.
• Tu labor, a la hora de hacer frente a los rumores, no es
discutir con la institución que genera la información, 185

MOVIENDO A MÉXICO HACIA LA PREVENCIÓN


ni tampoco descalificarla, sino demostrar con pruebas
por qué no es posible que suceda lo que comunica.
• En todos los mensajes que emitas mantén una postura
institucional e invita a más instituciones.

V.4. La tormenta tropical Earl


ante Jesús en su Santo Entierro

En 2016 la tormenta tropical Earl impactó el munici­


pio de Huauchinango, Puebla. Los pronósticos fueron
rebasados por la cantidad de lluvia que provocó este fe­
nómeno. Earl ocasionó en el estado deslaves y desgaja­
mientos de cerros que dejaron 29 muertos.
De acuerdo con testimonios de las autoridades y de ha­
bitantes de Huauchinango, uno de los principales obs­
táculos a los que se enfrentaron fue la falta de claridad
de los mensajes que emitieron las autoridades respon­
sables de monitorear el fenómeno, quienes informaron
que la tormenta se había disipado, pero no pusieron én­
fasis en las medidas de autoprotección necesarias ante
las intensas lluvias que se presentarían, lo que ocasionó
que se bajara la guardia y no se mantuviera viva la alerta.
Las creencias y la cosmovisión de los habitantes tam­
bién desempeñaron un papel importante durante la
emergencia, ya que concibieron los deslaves como un
castigo de Dios porque se autorizó la construcción de la
escultura de un danzante frente al santuario de Jesús en
su Santo Entierro; de igual modo, interpretaron que la 187
virgen de la Natividad los estaba castigando por los con­
flictos de agua que habían protagonizado un mes antes
del desastre.
Con base en esta experiencia, se apunta lo siguiente:

• Se recomienda que las estrategias de comunicación


que se apliquen en comunidades partan de aprendizajes
colaborativos, es decir, basados en el conocimiento y el
respeto mutuos, la tolerancia y la toma de decisiones
de manera colectiva, así como mantener una actitud
abierta y flexible para construir confianzas mutuas.
• Los procesos comunicativos en grupos comunitarios
deben permitir que se compartan experiencias y co­
nocimientos locales para propiciar un clima de aper­
tura, participación, producción de ideas y búsqueda
de soluciones a problemas concretos mediante trabajo
grupal.
• Cada uno de los mensajes que se emitan deben estar
acompañados de medidas de autoprotección. Recuer­
da que el fenómeno perturbador es sólo un factor de
riesgo y, por ende, deben tenerse en cuenta las condi­
ciones sociales, económicas, religiosas y políticas pre­
sentes en la entidad.
• Si existen dudas sobre los mensajes que se están comu­
nicando, no temas en preguntar y contrastar fuentes
de información. Más vale aguantar un poco hasta te­
ner información clara y precisa, que salir rápidamente
con información que genere dudas.
189
V.5. Documentar los errores
para no repetirlos

Javier Darío Restrepo explica que en la vida, pero espe­


cialmente en el periodismo, se aprende más de los erro­
res que de los aciertos: “Los viejos hemos tenido más
tiempo para equivocarnos, y ese saber es el que vamos
a compartir”.
Por eso, después de enfrentar una emergencia, se re­
comienda llevar a cabo siempre una reunión con los
responsables de cada área participantes en la comuni­
cación para exteriorizar e identificar cuáles fueron los
errores que se cometieron. El monitoreo de medios es
una herramienta útil para conocer de qué manera los
medios de comunicación consumieron los contenidos
que se produjeron en la Unidad de Protección Civil.
Es importante revisar qué mensajes no quedaron claros
en los medios de comunicación y cuáles fueron las pregun­
tas más frecuentes o recurrentes. Esto ayudará a trabajar
en contenidos específicos para futuras eventualidades.
Por mucho que se planee y se cuente con un equipo
con alta experiencia en situaciones de comunicación
de crisis, no hay que olvidar el refrán de que “hasta al
mejor cazador se le va la liebre”. Las emergencias son
situaciones que obligan a pensar en forma diferente y a
actuar de inmediato.
Como se mencionó al inicio del capítulo, el idealismo 191
del Quijote es la premisa que debe acompañar a todo el
proceso de la comunicación de riesgos, porque en los
momentos críticos ese idealismo permitirá a los encar­
gados de la comunicación reconstruir los mensajes y so­
breponerse a los errores.
Sistema de Alerta Temprana
CICLÓN ACERCÁNDOSE...Qué hacer Ciclones Tropicales SIAT - CT • Identifica las noticias que menos favorezcan a la uni­
dad de Protección Civil y a su vocero.
I NIVELES DE ALERTA • Documenta el tipo de adjetivos calificativos que se uti­
cuando se acerca un ciclón a nuestro territorio
Se detecta la presencia
lizaron para referirse a la institución.
de un ciclón tropical
que se dirige a nuestras costas Permanece atento
• Anota las fuentes de información.
En México la temporada de ciclones es de MAYO a NOVIEMBRE.
En promedio llegan 25 ciclones al año, de los cuales cuatro
a la información
meteorológica 1. Peligro
Mínimo • Si los errores están en los datos que se emitieron res­
entran a tierra
pecto a número de víctimas, daños o albergues, com­
parte esa información con las instituciones responsa­
Recuerda que en cualquier
color del SIAT pueden Poda árboles que obstruyan Protege vidrios con cinta Limpia azoteas, desagües,
bles de los temas en controversia y propón centralizar
presentarse lluvias importantes los cables de energía, y los que
pudieran presentar peligro
adhesiva en forma de cruz

ser lanzados por el viento


canales y coladeras.
EVITA tirar basura 2. Peligro
Bajo la información y designar a un vocero único en situa­
ciones futuras.
• Contabiliza el número de noticias que se publicaron en
medios sobre la institución y el tipo de género periodís­
tico al que más recurrieron los periodistas para, en el fu­
Almacena alimentos, agua potable Guarda tus documentos
más cercano y la ruta
para llegar rápido
y ten a la mano artículos
de emergencia
importantes en bolsas
de plástico
3.Peligro
Moderado

turo, trabajar contenidos que se ajusten a ese formato.


• Trabaja cotidianamente con los voceros instituciona­
les en su lenguaje corporal y en su dicción para futu­
Evacúa zonas de riesgo
y acude al refugio temporal
si tu vivienda no es segura
Si vives cerca de
un río o laguna,
vigila el nivel del agua
Cierra puertas y ventanas,
corta el suministro
de gas y electricidad
4. Peligro
Alto
ras entrevistas.
Infórmate
Sistema Nacional de Protección Civil
www.proteccioncivil.gob.mx
V.6. Nuevos horizontes
Servicio Meteorológico Nacional
www.smn.gob.mx
Aléjate de ventanas Permanece en tu hogar o refugio Conserva la calma

Para concluir el capítulo hacemos hincapié en la metáfora


Centro Nacional de Prevención de Desastres
www.cenapred.gob.mx Fuente:
Centro Nacional de
para evitar lesiones
si éstas se rompen
temporal hasta que las autoridades
informen que el peligro terminó
y mantente
informado
5. Peligro
Máximo

del Quijote, pues quienes se dediquen a actividades rela­


Prevención de Desastres

cionadas con la comunicación en las unidades de protec­ 193


ción civil deben ser imaginativos para corregir los males

MOVIENDO A MÉXICO HACIA LA PREVENCIÓN


que se susciten en una emergencia y maravillosamente
creativos para construir en todo momento contenidos,
estrategias, campañas atractivas para la población.
Por último, se sugiere lo siguiente:

• Reflexiona y analiza críticamente y de manera perió­


dica el trabajo que realizas.
• Define objetivos anuales para fortalecer las estrategias
de comunicación.
• Prepara recursos o apoyos didácticos para estimular
a la audiencia y romper la monotonía. Estos apoyos
pueden ser tan variados como lo permitan los recur­
sos disponibles. Como ejemplos se pueden enunciar
las maquetas didácticas, los talleres grupales, casos de
estudio, visitas de campo, recursos audiovisuales, ra­
dionovelas, etc., como los que se presentan en el capí­
tulo vi de este manual.
• El trabajo que desempeñas lleva consigo una respon­
sabilidad social que requiere transparencia y capaci­
tación continua.
• Familiarízate con los nuevos medios de comunicación
y sus locutores o conductores. Debes mantenerte in­
formado y actualizado todo el tiempo.

195
Recomendaciones para facilitar la comunicación de riesgos
Brinda información completa
y confirmada. Nunca ocultes nada

Mantén desempeño Guarda un tono de serenidad en el mensaje,


ético y respetuoso sin alarmismo ni optimismo

Nunca prometas nada que esté fuera


de tus posibilidades y recursos reales

Antes de compartir información, corrobórala


más de dos veces

Evita crisis
por rumores y falsas noticias Comparte información cierta y positiva

Identifica las fuentes y canales que emiten rumores

Recomendaciones

Mapa conceptual y de contenidos


para facilitar Escucha y documenta los errores que se difunden
la comunicación
de riesgos

Identifica voceros y medios de comunicación


clave para difundir mensajes

Monitorea medios nacionales


e internacionales

Planea estrategias

Crea alianzas y redes con especialistas

Prepara mensajes para cada medio de comunicación

Anota las fuentes de información que se mencionaron

Documenta errores Revisa los mensajes que no quedaron claros


y las preguntas frecuentes del público

Identifica los errores del vocero y la unidad de


comunicación
1. Recuerda la última crisis de comunicación que enfrentaste en
tu municipio y escribe una lista de los aciertos y errores que se
cometieron.

2. Imagina un escenario parecido al de la última emergencia que


enfrentaste y prepara mensajes que pudieras comunicar en esos
momentos. ¿Cómo evitarías cometer los mismos errores?

3. Piensa en qué materiales de comunicación tienes preparados


para hacer frente a una emergencia e identifica otras herramien-
tas de promoción cultural que necesites; evalúa tus capacidades
para desarrollarlas y trabaja en las que puedes mejorar.

Para pensar y actuar 4. Realiza con tu vocero institucional un juego de roles y simulen
una situación crítica con medios de comunicación. Eso les permi-
tirá saber qué tan preparados están para la próxima contingen-
cia.

199
1. Buendía, Manuel (1996), Ejercicio periodístico, Fundación Manuel Buen-
día, México.

2. Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Campus Ciu-


dad de México (1999), Manual del participante del Taller de Microenseñanza
Básica, Dirección de Desarrollo Académico. Departamento de Capacitación
y Desarrollo. Responsable del Taller: Adriana Lorena Ruiz Rangel, México.

3. Organización Panamericana de la Salud (2005), Creación de una estrategia


de comunicación para la influenza aviar y la influenza pandémica, en https://
www.unicef.org/influenzaresources/files/PAHO_CommStrategy_Sp.pdf

4. Organización Panamericana de la Salud. (2015), Comunicación de riesgos


salva vidas y medios de subsistencia, en: https://www.paho.org/hq/dmdocu-
ments/2016/2016-cha-ops-pip-brochure.pdf

Referencias 5. Reflexiones Académicas (1991), Periodismo y Comunicación, núm. 3,


1991. Santiago, Chile, Escuela de Periodismo, Universidad Diego Portales.
y lecturas recomendadas 6. Restrepo, Darío Javier (2004), El zumbido y el moscardón. Taller y consul-
torio de ética periodística, Fondo de Cultura Económica, México.

201
• Agencia de Noticias por los Derechos de la Infancia (andi), Brasil, Perio-
dismo preventivo y cobertura en situaciones de riesgo; una guía para profe-
sionales de prensa centrada en gripe aviar. Brasil, ANDI, 2007, 5 p., en:
<http://www.influenzaresources.org/files/ANDI_UNICEF_gripe_aviar_
sp.pdf> Fecha de consulta: 17/09/2018.

• Millares, Ana María, Periodismo público en la gestión de riesgo, Lima,


Perú, Comunidad Andina, 2009, 116 p., en: https://es.scribd.com/docu-
ment/362891561/Periodismo-Publico-en-La-Gestion-Del-Riesgo-Miralles Fe-
cha de consulta: 17/09/2018.

• Morales Monzón, Carlos, Manual: Periodistas por la gestión del riesgo de de-
sastres, Guatemala, 2006, 80 p., en: http://desastres.usac.edu.gt/documentos/
docgt/pdf/spa/doc0107/doc0107-parte01.pdf Fecha de consulta: 17/12/2013.

• Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la


Cultura (unesco), Manual de gestión de riesgo de desastres para comunicadores
sociales, Perú, unesco, 2011. 69 p., en: https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/
pf0000219184 Fecha de consulta: 16/01/2014.

• Organización Panamericana de la Salud (OPS), Auxilio para las noticias;


manual periodístico para la cobertura ética de las emergencias y los desastres,
Costa Rica, OPS, 2011, 57 p. En: <http://www.cridlac.org/digitalizacion/pdf/
spa/doc19282/doc19282-contenido.pdf> Fecha de consulta: 15/01/2014.

• Organización Panamericana de la Salud (OPS), Gestión de la información


y comunicación en emergencias y desastres, Panamá, OPS, 2009. En:
<http://eird.org/publicaciones/gestion_i_c_emergencias_desastres.pdf>
Fecha de consulta: 22/12/2013.

202 203
capítulo vi

Rafael Héctor Rivera Puebla*

VI.1. Consideraciones generales


acerca de la intervención comunitaria

En esta sección haremos algunas observaciones impor­


tantes sobre los procesos de intervención comunitaria y

VI. Herramientas de promoción daremos también algunas recomendaciones prácticas,


es decir, para ejecutarlas, lo que permitirá obtener una
cultural para la reducción de riesgos mayor solidez: si nos explican, entendemos, pero si ha­
cemos las cosas, las aprendemos para siempre.
de desastres Primeramente, recordemos que las condiciones en
que viven comunidades de alta marginación expuestas
a peligros de origen natural las sitúan en una posición
compleja. Difícilmente podrán emprender por sí mis­
mas acciones integrales para reducir riesgos y mejorar
gradualmente sus condiciones de vida; por ello, es im­
portante incorporar enfoques multidisciplinarios en la

* Con información de Cynthia Paola Estrada Cabrera, Verónica An­


drea Rojas Hernández, Leobardo Domínguez Morales, Maricela Ro­jas
Vázquez, Luis Alejandro Aguirre Puntos, Nasheli Arellano Barrera, José
Ángel Vázquez Reyes, Jenny Lira Muñoz, Lourdes Vianney Ramírez Qui­ 205
roz, Tomás Alberto Sánchez Pérez y Abigail Araceli Cervantes Cantero.
gestión del riesgo de desastres. Vamos a verlo por partes
para entenderlo mejor.
Existen aportes conceptuales y metodologías de las
ciencias sociales1 que han sido generados a partir de in­
vestigaciones en el ámbito comunitario y que pueden
ser de gran utilidad para el desarrollo y la ejecución de
estrategias de intervención orientadas a la comunica­
ción del riesgo y a promover una cultura preventiva y de
autoprotección. Enseguida explicaremos algunos con­
ceptos y recomendaciones que nos ayudarán a trabajar
mejor en el ámbito comunitario.
Cuando hablamos de intervención comunitaria nos
referimos a un tipo de intervención social que parte de
la idea de que toda comunidad tiene una fuerza pro­
pia que ayuda a cada uno de sus integrantes a desarro­
llarse en el contexto al que pertenece. La intervención
de una persona u organización externa a la comunidad
busca atender una necesidad o problema bajo el supues­
to de que sea la propia comunidad la que participe de
manera organizada en la solución, utilizando para ello
herramientas institucionales.2 Se apoya en estrategias,
esto es, en un conjunto coherente de recursos utilizados

1
Nos referimos particularmente a las contribuciones conceptuales y
metodológicas en materia de intervención comunitaria generadas des­
de la sociología, la psicología social y ambiental, la antropología social,
la pedagogía y las ciencias de la comunicación, entre otras.
2
Linarez (2009), “La Intervención comunitaria y la organización co­
206 207
munitaria.” Véanse en las referencias los datos completos.
por un equipo profesional para desplegar acciones que
producirán cambios en un entorno sociocultural deter­
minado.3 En el contexto de este manual, las estrategias
de comunicación serán las que nos permitan abordar
el tema de prevención de desastres e impulsar la reduc­
ción del riesgo dentro de la comunidad.
A continuación se enlistan algunas recomendaciones
que se sugiere tener en cuenta al realizar intervenciones
en comunidades con fines de promoción cultural:

• Toda intervención debe comenzar con la familiariza­


ción del interventor con el contexto sociocultural de la
población objetivo. Es importante conocer los estilos
de vida, los valores, las percepciones, las necesidades
y las expectativas de la población, así como sus forta­
lezas y recursos propios.4
• Identificar los recursos comunitarios susceptibles de
ponerse a disposición de la estrategia, sean éstos ma­
teriales, intelectuales, espirituales o histórico-cultura­
les. Recuérdese siempre que la comunidad es una or­
ganización viva, dotada de identidad.5
• Sensibilizar a la comunidad en torno a un tema detecta­
do como problema o necesidad y propiciar un clima de
confianza para motivarlos en la atención-solu­ción  de

3
Rodríguez (2011), “Estrategias de intervención: notas metodológi­
cas”. Véanse los datos completos en las referencias.
4
Castellá, 2008, y Montero, 2006.
208 5
Rodríguez, op. cit.
209
sus problemas con alternativas prácticas y a su al­
cance.6
• Promover la participación activa de la comunidad a
partir de una relación basada en el respeto y el apren­
dizaje mutuos, reconociendo que el conocimiento
científico debe ir de la mano con los aportes del saber
popular,7 de ninguna manera excluirlo.
• La participación comunitaria, para ser efectiva, re­
quiere tres elementos: a) que sus miembros muestren
voluntad e interés (querer hacer); b) que existan espa­
cios formales o informales que posibiliten su partici­
pación (poder hacer), y c) que desarrollen capacida­
des para saber actuar (saber hacer).8
• Los expertos que intervengan deberán asumir el papel
de facilitadores en procesos de autogestión, de forta­
lecimiento de capacidades y desarrollo de redes socia­
les, pero nunca actuar como dueños del conocimien­
to, ya que éste se construye en la interacción de las dos
partes.9
• Las estrategias que producen el mayor nivel de aten­
ción e interés de la comunidad son aquellas que fo­
mentan el aprendizaje a partir de las experiencias, la
variación de estímulos y la interacción de todos los
miembros.10
6
Báñez, 1995, “Seminario de estrategias de intervención comunita­
ria en promoción de la salud”.
7
Idem.
8
Idem.
9
Castellá, 2008, “Análisis de necesidades de un grupo o comunidad:
210 211
la evaluación como proceso”.
• Tomar en cuenta figuras clave dentro de la comuni­
dad (como los líderes naturales o líderes de opinión)
fortalecerá el proceso, ya que en lo que respecta a la
comunicación, ésta se dará de manera más natural si
se aprovechan la relación y el diálogo entre iguales.11

VI.2. Herramientas de promoción cultural

En el capítulo ii se mencionaron seis pasos que confor­


man un plan de comunicación. En este capítulo partire­
mos del supuesto de que ya contamos con las primeras
dos: la investigación básica, que incluye el diagnóstico
comunitario y de recursos; y el diseño general de la es­
trategia, que comprende la selección del público y los
medios que se utilizarán. Ahora bien, para desarrollar
el paso 3 del plan, que se refiere a la producción de con­
tenidos, identificaremos las principales herramientas o
recursos de educación no formal que se podrían usar y,
en su caso, adaptar en función de las características del
público o población a la que queremos dirigirnos.
Para facilitar esta tarea dividiremos las herramientas en
dos categorías, que en este manual hemos denominado
estrategias participativas y productos de difusión
cultural. Cada categoría tiene características específi­
cas que habrá que tener en cuenta para obtener el mejor
aprovechamiento de ellas.
10
Idem.
11
Maya, 2016. “7 usos del análisis de redes en la intervención comu­
212 213
nitaria”.
Como se explicó en la presentación de este manual, las
herramientas de promoción cultural para la reducción de
riesgos fueron desarrolladas y aplicadas por el Cenapred
como parte de un proyecto de comunicación en el ámbi­
to municipal,12 obteniendo resultados positivos; por lo
tanto, este conjunto de herramientas no pretende ser
exhaustivo ni mucho menos excluyente de recursos de
información desarrollados por otras organizaciones
(como las mencionadas en el anexo; se sugiere su uso
siempre que se realice una valoración previa y adapta­
ción al contexto local.
Cada una de las estrategias de comunicación de riesgo
de desastre, encaminadas a la generación de una cultu­
ra de protección civil, puede verse como elemento sepa­
rado o de manera integral, permitiendo una mejor com­
prensión de cada uno de los conceptos que se pretenda
abordar, dependiendo de las necesidades detectadas y
los recursos disponibles.
Para comprender de mejor manera cada una de las es­
trategias y productos que a continuación se comentan,
se recomienda abundar en la lectura de cada uno de los
temas, consultando directamente el catálogo detallado
de herramientas de promoción cultural publicado por
el Cenapred de manera paralela a este manual y dispo­
nible en su portal de internet.
12
Proyecto apoyado por el Conacyt para el desarrollo de estrategias de
comunicación del riesgo de desastres en municipios de alta margina­
ción de México expuestos a peligros geológicos e hidrometeorológicos.
214 215
En el catálogo de herramientas de promoción cultural
se presenta un conjunto de estrategias que han compro­
bado su eficacia, como la Caravana de la Prevención.
Por otra parte, se sugiere la elaboración de un plu­
viómetro casero como una herramienta auxiliar para la
implementación o el fortalecimiento de un sistema de
alerta temprana.

VI.3. Estrategias participativas


Caravana de la Prevención

El proceso de aprendizaje se puede abordar a partir de


dos conceptos básicos, que son la educación formal que
se da a través de las escuelas, y la no formal, que es la
que aquí se propone para la implementación de este ins­
trumento.
El Cenapred desarrolló e implantó esta estrategia de
comunicación de riesgos para acercar la información
adonde se requiriera. Es un concepto en el que se inte­
gran diversas actividades de comunicación de riesgos:
incluye el uso de dos remolques que contienen un con­
junto de materiales de promoción cultural como ma­
quetas didácticas, pantallas informativas y juegos, entre
otros, así como la participación activa de facilitadores:
personas capacitadas que acompañan a los usuarios
para apoyarlos en una mejor comprensión de los conte­
nidos que se presentan en las diferentes estrategias uti­
216 lizadas. 217
De esta manera, los participantes interactúan y se des­
pierta su curiosidad, participación y entendimiento so­
bre los riesgos causados por el ser humano, pero de ma­
nera especial del riesgo socialmente construido y cómo
mitigarlo y manejarlo.
Cada uno de los remolques de la Caravana de la Pre­
vención contiene información sobre los peligros y ries­
gos que existen en la comunidad, de un ámbito gene­
ral en el primer remolque a información específica en
el segundo. Como material complementario, se podría
disponer de una carpa informativa que permita utilizar
otros apoyos para la comunicación de riesgos como:

• Maquetas didácticas
• Mamparas o paneles informativos
• Juegos didácticos
• Publicaciones

Todos forman parte de los productos de difusión cultu­


ral que se describirán más adelante, los cuales pueden
utilizarse de manera integral o en forma independiente,
adaptándolos a las necesidades de la comunidad que se
visite.
Para una efectiva comunicación de riesgo de desastres
en la comunidad es importante tener claro el público
objetivo, ya que si bien es ideal dirigirlo a niños y jó­
venes, debe utilizarse un lenguaje claro y poco técnico
para que el público en general alcance una mejor com­
218 219
prensión de los mensajes y se logre efectividad en la difu­
sión cultural.

Radionovela

Uno de los medios de comunicación que se caracterizan


por establecer contacto directo con su público es pre­
cisamente la radio, además de que permite expandir la
imaginación del escucha. De acuerdo con la Asociación
Mexicana de Internet, en 2017 el tiempo promedio que
los mexicanos escucharon la radio sin conexión a inter­
net fue de 2 horas 50 minutos, es decir, 13 minutos por
debajo del promedio que dedicaban a ver la televisión
abierta.
Un ejemplo claro es la radio comunitaria, recurso con
gran penetración, por su conocimiento regional, cultu­
ral y, algo no menos importante, por el uso de las len­
guas indígenas en México, sobre todo en las radios ubi­
cadas en La Montaña y en la Costa Chica de Guerrero,
regiones que sufren frecuentemente el impacto ambien­
tal que traen consigo tanto la explotación minera, como
las tormentas y los ciclones.
La radionovela es uno de los géneros radiofónicos que
responde a los gustos de la mayoría de las personas.
Cuando se expresan ideas y se respetan opiniones y ex­
periencias, se desarrolla un proceso de imaginación que
impulsa la solución de algunos problemas cotidianos.
220 221
Para la producción de una radionovela se requiere
contar con una historia, la elaboración de un guión, la
elección de voces (casting), ensayos, producción, música
y posproducción. Además, se sugiere recuperar la me­
moria histórica de los habitantes mediante la tradición
oral con la finalidad de que la comunidad haga suya su
propia historia.
Cada uno de los elementos conlleva un proceso com­
plejo, ya que cada cual articula al otro; por ejemplo, una
voz que imprima carácter se puede ver reducida al no
tener una buena historia o un guión convincente. Lo
mismo, si los efectos de sonido fueran deficientes de
nada valdría tener el mejor equipo de grabación. Otro
de los elementos clave son los ensayos, ya que deben
articular la intervención coherente de cada una de las
voces participantes.
La radionovela Río negro, producida por el Cenapred,
disponible en https://www.gob.mx/cenapred/articulos/
descarga-la-radionovela-rio-negro?idiom=es, es un
buen ejemplo de este tipo de materiales, por lo que
se sugiere su consulta y uso con fines didácticos y de
sensibilización.

Talleres comunitarios

Son las actividades de aprendizaje que se desarrollan de


común acuerdo con los miembros de una población espe­
cífica. Cada comunidad tiene una identidad propia que la 223
distingue de otras y que debe tenerse en cuenta para adap­
tar los contenidos, las prácticas y las formas de instrucción.
La finalidad de estos talleres es que la comunidad apren­
da a identificar los riesgos en su entorno y que sepa cómo
reducir el impacto que podrían tener en su comunidad y
en sus personas.
La importancia del desarrollo de estos talleres comu­
nitarios se basa en la idea de que, aunque cada indi­
viduo y su familia buscan la reducción de riesgos, no
siempre van a lograrlo de manera individual, por lo que
se sugiere buscar soluciones en comunidad, en conjunto
con la intervención de las autoridades estatales y federa­
les, que fortalezcan sus propias capacidades.
Para aumentar su efectividad es necesario organizar
los contenidos del curso con un plan de trabajo definido
que oriente de manera armónica los objetivos con las ex­
periencias del aprendizaje, para que, junto con los méto­
dos de enseñanza, hagan posible que el participante mo­
difique su comportamiento de acuerdo con lo esperado.
Para aplicar con éxito los talleres comunitarios se re­
quieren: una planeación adecuada, el desarrollo de ca­
pital humano en técnicas de instrucción y los materiales
didácticos que se utilizarán.
Es esencial que el facilitador o instructor tenga cono­
cimientos del tema por tratar, así como de las particula­
ridades socioculturales de la comunidad, para que pue­
224 da responder a las inquietudes que se presenten durante 225
el desarrollo y adecuar sus respuestas a la realidad de
los participantes.
Es importante considerar las condiciones de margi­
nación, si los participantes saben leer y escribir o, en
su caso, si hablan alguna lengua indígena nacional para
tenerlo en cuenta en la puesta en práctica de los talle­
res comunitarios, ya que de esta manera habrá una co­
municación asertiva de los riesgos detectados y de las
medidas de prevención y autoprotección que se puedan
adoptar en la comunidad, o bien, de manera regional.

Traducción de contenidos
a lenguas indígenas nacionales

El Cenapred ha empezado a generar contenidos orienta­


dos a pueblos originarios con la finalidad de hacer efec­
tiva la comunicación de riesgos de desastre y de protec­
ción civil a toda la población de nuestro país.
Una traducción o una adaptación común se hace de
manera cotidiana en películas, libros, folletos, etc., diri­
gidos a públicos específicos y de acuerdo con los conte­
nidos y el interés de los grupos.
Cuando se trata de lenguas indígenas, las traduccio­
nes no pueden ser literales, ya que el significado de tér­
minos y expresiones en las distintas lenguas indígenas
no corresponde linealmente a significados de algunos
términos en español, por lo que los traductores deben
tener una comprensión clara del tema para hacer tra­ 227
ducciones lo más fieles a la idea original. Traducir será
siempre interpretar cosmovisiones, mundos, culturas.
En nuestro país, de los 26 millones de personas ori­
ginarias, 7.8 millones hablan alguna de las 68 lenguas
indígenas nacionales con 364 variantes; se debe tener en
cuenta que los estados de Oaxaca, Guerrero, Veracruz,
Puebla y Chiapas cuentan con mayor población hablan­
te de lenguas indígenas y, además, tienen un mayor nú­
mero de declaratorias de emergencia por el impacto de
fenómenos naturales en comparación con otros estados.
Las traducciones de contenidos a lenguas indígenas se
pueden difundir utilizando los medios locales de acuer­
do con sus usos y costumbres, o bien, en las radios co­
munitarias o por medio de perifoneo.
El Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (Inali)
puede ayudar a identificar traductores interesados en la
protección civil y la prevención de desastres; hay que re­
cordar que los traductores están realizando un trabajo
profesional, por lo que tiene que preverse su retribución
económica.
Es importante que los traductores tengan un acer­
camiento con los temas que van a traducir y, para ello,
realicen talleres donde participen miembros de la co­
munidad que les proporcionen la mayor cantidad posi­
ble de datos, desde las experiencias vivenciales hasta la
información técnica, para que puedan ver el problema
desde una perspectiva más amplia y así lo aborden en
228 sus traducciones. 229
En cuanto a la generación de audios en lenguas indí­
genas, se podrán seleccionar mensajes y difundirlos en
alguna de las tres etapas que comúnmente se manejan
en protección civil, a saber, prevención de riesgos (an­
tes), respuesta ante emergencias (durante) y recupera­
ción (después), utilizando sistemas de perifoneo, altavo­
ces y radios comunitarias.
En lo que respecta a los materiales impresos, es im­
portante revisar con cuidado la escritura en el diseño
final para no cambiar el sentido de la traducción.

Elaboración de pluviómetro casero


con fines de evaluación y alertamiento

La república mexicana, por sus condiciones geográficas


y climáticas, tiene una alta probabilidad de deslizamien­
to de suelos e inestabilidad de laderas, que se propician,
principalmente, por lluvias intensas y prolongadas.
Para fortalecer los sistemas de alerta locales el Cena­
pred ha propuesto la construcción de un pluviómetro
casero de bajo costo que permita una oportuna toma de
decisiones, de acuerdo con las lecturas de lluvia acumu­
lada que se registran de manera directa.
Los niveles de precipitación pluvial que se proponen
para cada rango de alertamiento se definieron por valo­
res históricos que generaron inestabilidad de laderas en
México, definiendo de esta manera el volumen acumu­
230 lado de la lluvia que podría detonar deslizamientos de 231
laderas en una zona específica del país, lo que permite
prevenir riesgos.
Este pluviómetro permite medir el volumen de agua
de lluvia en un periodo específico, para lo cual, se reco­
mienda tomar lecturas con este dispositivo cada día a
las 8 de la mañana, tal y como lo hace el Servicio Meteo­
rológico Nacional.
Para la construcción de este pluviómetro se proponen
materiales de uso cotidiano, lo que facilita su manteni­
miento. La Subdirección de Dinámica de Suelos y Pro­
cesos Gravitacionales de la Dirección de Investigación
del Cenapred puede asesorar en la elaboración y ope­
ración de este instrumento, así como impartir un curso
con estos fines.

VI.4. Productos de difusión cultural

Maquetas didácticas

La maqueta didáctica es un recurso muy útil para re­


presentar a escala, mayor o menor, con materiales que
simulan las funciones de algo real o ficticio, permitien­
do interactuar de manera dinámica y aprender direc­
tamente con la manipulación de sus componentes. Se
logra la reproducción de escenarios de manera segura
donde no sólo se puede simular un fenómeno pertur­
bador, sino también las probables repercusiones en la
232 infraestructura y en la región representada. 233
Cuando los facilitadores guían de manera adecuada
a los observadores, éstos pueden identificar soluciones
constructivas ante posibles emergencias. Algunas de sus
ventajas son:

• Facilita la comprensión de conceptos o ideas abstractas.


• Impulsa la visión espacial.
• Optimiza el rendimiento del tiempo.

Para su uso efectivo es importante que los facilitadores


den una explicación previa de lo que se va a observar
y dividan los grupos; que exista una distancia adecua­
da para tener una visualización completa del modelo; si
tiene algún mecanismo de funcionamiento, que el faci­
litador escoja algunas personas entre el público asisten­
te para su activación, buscando que las demostraciones
sean cortas e interactivas.
El uso de maquetas favorece el aprendizaje mediante
la experiencia y fomenta una comunicación abierta con
públicos de diferentes edades, por lo que es altamente
recomendable este recurso didáctico.

234 235
Paneles informativos

El uso de este recurso ha demostrado ser eficaz para la


comunicación de riesgos entre la población de diversas
de edades y condiciones socioculturales; de esta mane­
ra, el facilitador se convierte en un traductor de la infor­
mación, interpretando, por un lado, el mensaje verbal, y
por otro, el aspecto visual de este instrumento.
Un panel informativo es un elemento gráfico que po­
dríamos definirlo como un cartel, y en cualquier caso
su función es transmitir un mensaje y que el usuario lo
recuerde fácilmente.
Por sus características, este recurso puede dirigirse a
públicos diversos, y sus objetivos deben ser claros para
definir de manera asertiva el tipo de imágenes y textos,
la cantidad de información que se incluirá, etcétera.

Juegos didácticos adaptados

La comunicación de riesgos de desastre mediante esta


estrategia resulta un elemento efectivo, ya que combina
un elemento lúdico y divertido para comprender con­
ceptos complejos.
Un juego didáctico adaptado implica tomar uno ya
existente, ya sea de mesa, popular o didáctico, y utili­
zarlo para reforzar una técnica de enseñanza mediante
una adaptación.
236 237
Hay que aprovechar que la mayoría de las personas en
la comunidad lo conocen y que sus reglas son claras para
todos los participantes. El desarrollo del juego tendrá
que ser divertido y agradable, por lo que la adaptación
del mismo deberá ser armónica con la meta propuesta,
la cual estará relacionada con temas de protección civil.
Es importante que el facilitador participe de manera
activa y se involucre, ya que el esfuerzo de adaptar un
juego de nada valdría si no se tiene la motivación sufi­
ciente para transmitirla al público. Adaptar un juego,
por mínimos que sean sus cambios, requiere una inver­
sión económica. Se recomienda que sea la menor posi­
ble y que se recurra al uso de materiales resistentes que
puedan reutilizarse, observando los cuidados pertinen­
tes para conservarlos en buen estado.
Es importante tener en cuenta que para el desarrollo
de los juegos deben utilizarse colores brillantes y llama­
tivos, que favorezcan la curiosidad de los participantes,
procurando siempre desarrollar las dinámicas en un
ambiente limpio, despejado y sin riesgos.
La Subdirección de Promoción Cultural del Cenapred
puede orientar en el desarrollo de estos juegos.

Infografías

La comunicación para la reducción de riesgos de desas­


tres busca que la comunidad conozca los riesgos a que
está expuesta y participe en su mitigación. El uso de las 239
infografías es una estrategia exitosa para lograr este obje­
tivo, ya que permite abordar temas complejos a partir de
elementos gráficos sencillos, colores e información pre­
cisa acompañada de datos duros. Son esquemas gráficos
que resumen datos e ideas con un carácter eminentemen­
te visual, que además se puede usar de manera impresa
o digital, lo cual facilita su distribución y comprensión.
Se puede utilizar como apoyo en exposiciones, o bien,
para reafirmar conocimientos recién adquiridos. Además,
también es un magnífico recurso para usarlo en páginas
web y para campañas de comunicación digital en redes so­
ciales. El principal reto del uso de la infografía es la apro­
piación de la información por parte del público objetivo.
Para la elaboración de una infografía deben observar­
se algunos elementos importantes, ya que no se trata
solamente de poner datos en un gráfico, sino de redac­
tar mensajes concretos, claros y con un orden lógico, sin
olvidar el uso adecuado de colores, espacios y formas.
Este recurso es tan versátil, que puede dirigirse a diferentes
públicos o, dado el caso, a un sector de la población en
particular; de ahí la importancia de cuidar el manejo gráfico,
el lenguaje, y evaluar la complejidad de las imágenes.
El Cenapred cuenta con un vasto acervo de infografías
que se recomienda consultar y descargar en ­https://
www.cenapred.gob.mx/PublicacionesWebGobMX/
buscaindex.

240 241
Cuadernillo para colorear
Es un recurso muy útil, ya que se utiliza como un auxi­
liar pedagógico en el público infantil, lo mismo que como
instrumento antiestrés para adultos. Con esto se propi­
cia la creatividad y se refuerzan conocimientos.
Puede ser un folleto con ilustraciones sencillas, con
dibujos de líneas negras sobre un fondo blanco que per­
mita a los usuarios definir los colores por utilizar. Una
variante de este cuadernillo puede contener juegos di­
dácticos como sopa de letras, buscar objetos, encontrar
diferencias, unir números, etcétera.
Para desarrollarlo es ideal contar con un equipo
multidisciplinario, ya que debe incluir aspectos como
objetivo pedagógico, definición del público objetivo,
selección del tema principal, definición de personajes,
guión gráfico, diseño de los gráficos, definición de
textos y selección de los juegos didácticos, entre
muchos otros elementos que pueden enriquecer el
producto final. El Cenapred cuenta, por ejemplo, con
un cuadernillo para iluminar, Liga Cenapred, el cual
informa de manera lúdica sobre las situaciones de
riesgo originadas por fenómenos naturales y humanos
que se pueden presentar en México. Este cuadernillo
está disponible para ser descargado en https://www.
cenapred.gob.mx/es/Publicaciones/archivos/393-
LIBROPARACOLOREARLIGACENAPRED.PDF

Historieta ilustrada
242 Una historieta es una narración que se desarrolla me­ 243
diante ilustraciones que cuentan una historia con un
alto componente de aventura; los textos son breves y se público objetivo. El Cenapred cuenta con algunas historie­
aplican viñetas y onomatopeyas (palabras que descri­ tas como El secreto del árbol, que se pueden descargar en la
ben un sonido en particular). sección de publicaciones de su página de internet en
https://www.cenapred.gob.mx/es/Publicaciones/archi­
Aunque en la actualidad es un recurso que se dirige a
vos/363-CMICELSECRETODELRBOL.PDF
los jóvenes, es ampliamente aceptado por niños y adul­
tos por su facilidad de comprensión y su fácil acceso,
hecho que permite crear un ambiente de aprendizaje Videografías
­informal que pasa de mano en mano con gran facilidad.
Es importante recordar que como medio impreso En los últimos tiempos, las videografías han adquiri­
puede generar una actitud crítica y resaltar valores y do una gran aceptación por su inmediatez y gran faci­
conductas, encaminadas al fomento de la cultura de la lidad para transmitir mensajes de gran impacto. Como
protección civil y la autoprotección. herramienta para la comunicación de riesgos de desas­
tre, representa un recurso importante, ya que al integrar
Las imágenes que se utilicen se definirán en función imágenes en movimiento, música y sonido se hace más
del público objetivo al que irá dirigido este producto, atractivo para el público objetivo, y pueden convertirse
ya que los conceptos se establecerán de manera gráfica en un instrumento muy efectivo.
con acciones y escenarios. El desarrollo y la implemen­
tación del uso de esta herramienta podrían considerarse Al igual que cualquier concepto gráfico, para realizar
una tarea compleja, ya que deben observarse, principal­ una videografía se requiere tener algo más que nocio­
mente, los siguientes aspectos: investigación, elabora­ nes de diseño y de comunicación; asimismo, intervie­
ción del guión, diseño de personajes, bocetos, selección nen algunos elementos más complejos que exigen el
del título y diseño de portada y de la publicación. manejo de paquetería especializada de cómputo en la
producción audiovisual.
Por sus características se recomienda la intervención
de un equipo multidisciplinario para su desarrollo, así Para llevar a cabo la producción de una videografía es
como de un especialista en el tema que se piense abor­ recomendable contar con los siguientes recursos: infor­
dar. Podría solicitarse apoyo a escuelas de educación mación sintetizada, un experto que elabore la videografía,
superior para la elaboración de los contenidos, con el una computadora equipada con programas de edición,
acompañamiento de un miembro de la comunidad que definir los formatos de salida, guión gráfico, gráficos en
244
244 ayude a reforzar el vínculo de la historieta con la cultura del movimiento y sonorización/audio, principalmente. 245
Herramientas de promoción cultural para la reducción
de riesgos de desastres

Busca Atender problemas Mediante Herramientas Que reconocen Recursos


Intervención comunitaria y necesidades de la propia comunidad
o estrategias

Pueden ser

Requiere Sumado a
Querer
hacer

Conocer contexto
sociocultural

Estrategias Productos de Participación Requiere Saber


difusión cultural Cap. 7
participativas hacer

Involucrar Poder
actores clave Producen
hacer

Mapa conceptual y de contenidos Ver catálogo de


productos
Cambios orientados
al desarrollo
publicado por
Cenapred
Propiciar confianza

Respeto
y aprendizaje
mutuo
1. Identifica alguna comunidad de tu municipio que se caracte-
rice por su buena organización social. ¿Qué harías para que la
población tome conciencia del riesgo que corren las viviendas
que se ubican en zonas expuestas a derrumbes y deslizamientos
de laderas?

2. ¿Qué herramientas (estrategias participativas y productos de


difusión) utilizarías en una estrategia preventiva dirigida a la co-
munidad más alejada y dispersa de tu municipio?

3. Selecciona los productos de difusión más útiles para una co-


munidad indígena que requiere fortalecer sus capacidades de
Para pensar y actuar respuesta ante inundaciones.

4. ¿Crees que deberías adaptar los contenidos aquí expuestos an-


tes de usarlos?

5. Imagina que debes organizar un taller comunitario para dar a


conocer un sistema de alerta desarrollado por el Cenapred para
avisar a la población sobre el riesgo de inundaciones súbitas. De-
sarrolla el contenido básico del taller y enlista las necesidades
para realizarlo.

249
1. Báñez Tello, Tomasa, “Seminario de estrategias de intervención comuni-
taria en promoción de la salud”, ReserchGate, marzo de 1995: 49.

2. Jorge Castellá, “Análisis de necesidades de un grupo o comunidad: la eva-


luación como proceso”, en E. Saforcada y J. Castellá (comps.) (2008), Enfo-
ques conceptuales y técnicos en psicología comunitaria, ISBN: 9789501245486,
pp. 137-150.

3. Linarez, Ramón, “La intervención comunitaria y la organización comuni-


taria”, el Blog de Ramón Linarez, 2009, overblog, 23 de julio de 2018
http://laparticipacionciudadana.over-blog.es/article-28165805.html

4. Maya Jariaga, Isidro, “7 usos del análisis de redes en la intervención co-


munitaria”, Revista Hispana para el Análisis de Redes Sociales, 2016: 10.

5. Montero, Maritza, “La identificación y la jerarquización de las necesida-


Referencias des y de los recursos”, en M. Montero, Hacer para transformar, el método de
la psicología comunitaria, 1ª. ed., Paidós, Buenos Aires, 2006, ISBN 950-12-
y lecturas recomendadas 4535-7, pp. 91-119.

6. Rodríguez U., Manuel Luis, “Estrategias de intervención: notas meto­


dológicas”, Aulas virtuales, 2011, fecha de consulta, 24 de julio de 2018,
https://aulasvirtuales.wordpress.com/2011/09/29/estrategia-de-interven-
cion-notas-metodologicas/.

7. Del Cid, Víctor, Marianela Muñoz, Sandra Davis y Arelli Barbeyto, Ma-
nual de investigación cultural comunitaria. Herramientas, cultura y desa-
rrollo, Colección Identidades y Patrimonio Cultural, Managua, 2012, ISBN
978-99964-870-9-5, 67 p. Disponible en: http://unesdoc.unesco.org/ima-
ges/0022/002283/228336S.pdf

251
capítulo vii

Tomás Alberto Sánchez Pérez

VII.1. Introducción

A lo largo de este manual se ha insistido en la necesidad


de utilizar procesos de comunicación del riesgo plani­

VII. ¿Cómo pasar de la información ficados para mejorar el conocimiento y para modificar
positivamente las actitudes y conductas de la población
al conocimiento y de éste que vive en condiciones de vulnerabilidad ante amena­
zas naturales. Se han brindado aquí herramientas de in­
a la acción participativa? formación y métodos que, de aplicarse de manera conti­
nua, promoverán una mayor conciencia pública, lo que
idealmente permitiría a la población expuesta empren­
der acciones individuales o colectivas para identificar
oportunamente los riesgos y, con la participación grupal
organizada, reducirlos lo más posible.
Sin embargo, es importante reconocer que, en la prác­
tica, transformar la información en conocimiento y lo­
grar su apropiación social, particularmente en grupos
de alta marginalidad, es un proceso complejo de cul­
turización que, como tal, sólo puede construirse en el
mediano o en el largo plazo. En lo que sigue se harán 253
algunas precisiones que nos ayudarán a comprender ractivas (las llamadas comúnmente redes sociales). Es
mejor este proceso. preciso privilegiar la consulta de fuentes oficiales.
Ahora bien, cuando hablamos de conocimiento nos
VII.2. La información y el conocimiento referimos a un producto inherente al ser humano que
supone una actividad intelectual de percepción, selec­
Comencemos por hacer una distinción conceptual entre ción, procesamiento y apropiación de la información de
los términos información y conocimiento. Cuando nos interés.2 Así, todo el tiempo el conocimiento debe ser
informamos, ¿qué tan lejos estamos de conocer? recreado socialmente para ser adquirido por cada per­
La información se compone de mensajes, que tienen la ca­ sona.3 Davenport y Prusak4 señalan que el conocimien­
pacidad de incidir sobre juicios de valor, interpretaciones to es una mezcla de experiencia, valores, información y
y comportamientos de las personas, por lo que es impor­ “saber hacer” que sirve como marco para la incorpora­
tante su uso responsable. En la actualidad, el uso de las ción de nuevas experiencias e información, y es útil para
tecnologías nos permite tener acceso con relativa facilidad la acción. Las características señaladas anteriormente
a una gran cantidad de información que se genera y trans­ nos dan cuenta de la relevancia que tiene socialmente la
mite por diversas fuentes, principalmente en los medios generación o el desarrollo de conocimientos, así como
electrónicos y digitales. Sin embargo, no toda información procurar su conservación y transmisión.
cuenta con el debido sustento científico ni con la calidad En la actualidad, a pesar de ser muy vasto el cono­
deseable, y esto no ayuda a tomar decisiones informadas.1 cimiento científico y las aplicaciones tecnológicas que
Un hecho innegable es que el exceso de información se han desarrollado en México para el manejo integral
que circula globalmente, en particular en situaciones de de riesgos, debe reconocerse también que hay sólo una
crisis, puede conducir a la confusión y, paradójicamen­ incipiente apropiación social de éste, lo que conduce a
te, a la desinformación. Por lo anterior, y en el contexto una escasa respuesta social, principalmente por los gru­
de este manual, se considera básico que el personal de pos de población que viven en condiciones de margina­
protección civil sea selectivo, crítico y responsable fren­ lidad y que perciben como muy lejana de su realidad
te a la vasta información sobre riesgos de desastres que 2
Gladys Daza en http://redunid2.blogspot.com/2013/05/como-
pueda circular en internet y en las redes digitales inte­ transformar-la-informacion-en.html
3
J. Infante y et al., Hacia la sociedad del conocimiento.
1
Véase la nota 2 del capítulo i, “La comunicación y el manejo de ries­ 4
Davenport, T. y Prusak, L. Conocimiento en acción: Cómo las orga­
254 gos, cómo vincular ambos procesos”, de este manual. nizaciones mejoran lo que saben. 255
su utilidad práctica para resolver sus necesidades más
apremiantes. En este sentido, es tan necesario fortalecer
las capacidades municipales de intervención comunita­
ria como afilar las herramientas institucionales disponi­
bles (programas, estrategias educativas y campañas de
comunicación) para reducir esta brecha.

VII.3. Compromiso y participación pública

La pregunta que plantea el título de este capítulo para


mover conciencias y pasar a la acción no es trivial. A
lo largo de este manual se ha insistido en que la comu­
nicación efectiva tiene potencial cognitivo y persuasivo
que puede llevar a comportamientos que conduzcan a la
reducción de riesgos.
En este sentido, vale decir que la participación social o
comunitaria, tan necesaria para resolver problemas y ne­
cesidades en nuestros días, no es un acto que surja espon­
táneamente, ni que dependa sólo de contar con buenos
procesos comunicativos. Requiere, como se explicó en el
capítulo vi, la construcción de capacidades (saber hacer),
la existencia de espacios o vías que hagan posible la par­
ticipación comunitaria (poder hacer) y que la población
involucrada tenga voluntad e interés de actuar por una
causa que se reconozca como común (querer hacer).
En la figura vii.1 se muestra un modelo desarrollado
Figura VII.1. Espectro de participación pública que muestra un nivel creciente de impacto pú­
blico conforme aumenta el grado de involucramiento e interacción de actores institucionales originalmente por la Asociación Internacional para la
(círculos grandes) y sociales (círculos pequeños). Adaptado de http://www.burlingtongazette.ca/ Participación Pública que representa los grados o nive­
les de participación o compromiso público en un proceso 257
burlington-community-engagement-charter-version-two/#_ftn8
de toma de decisiones. Dicho modelo puede ser de utili­ y prácticas tanto para su beneficio como para el de la
dad para ilustrar también el fin último o efecto deseable comunidad, situación que considera su activa participa­
de empoderamiento de la población que suponen las in­ ción y aprendizaje.
tervenciones comunitarias de protección civil, en donde,
como se ha explicado en capítulos anteriores, se busca ge­ VII.4. Red de Comunicadores Municipales
nerar cambios culturales que detonen comportamientos a de Protección Civil, Red-CoMun
favor de la reducción de riesgos de desastres.
Es importante destacar que la difusión de información A manera de colofón, se propone que los servidores pú­
(informar), por sí sola, tiene los menores niveles de im­ blicos a quienes se dirige este manual en las coordina­
pacto en términos de acción participativa, por lo que se ciones municipales de protección civil se conviertan en
recomienda, en la medida de lo posible, abrir espacios usuarios activos de las herramientas, métodos, ejercicios
de retroalimentación, interacción y colaboración para y lecturas que aquí se ofrecen, ya sea en sus actividades
impulsar la creación de redes que estén alineadas hacia operativas diarias, o bien utilizando el manual como guía
un objetivo común. En este sentido, los verbos involu­ de apoyo didáctico en talleres sobre comunicación del
crar, colaborar y empoderar suponen procesos de comu­ riesgo de desastres. En este último caso, se sugiere inte­
nicación más elaborados que buscan que la población grar en los talleres, además del personal de las unidades
se convierta en agente activo de su propio desarrollo. de protección civil, a otros servidores públicos adscritos
a las áreas de comunicación social, difusión y promo­
El concepto de “intervención” expuesto en el capítulo vi
ción cultural municipal, por la afinidad de sus funciones
identifica a la propia comunidad como el actor principal
con los temas tratados en este documento.
que debe participar de manera organizada en la solu­
ción de sus problemas o necesidades, utilizando para Por otra parte, y para prever el mejoramiento continuo
ello herramientas institucionales. Esta filosofía, aplica­ de este manual con base en las experiencias y prácticas de
da al ámbito de la protección civil, es afín y consistente campo reportadas por los usuarios del mismo, el Cenapred,
con el enfoque muy utilizado en la extensión educati­ por medio de su Dirección de Difusión, propone la confor­
va, que la describe como un proceso de mejoramiento mación de una comunidad o red virtual de comunicadores
de las condiciones de vida de las personas cuando éstas municipales de protección civil, a la que se ha denominado
cuentan con información y conocimientos útiles, hecho Red-CoMun.
que les permite saber cómo identificar sus necesidades,
258 cómo abordarlas, cómo modificar sus propias actitudes 259
En palabras de Levy,5 las llamadas redes de conoci­
miento se construyen en la medida en que hay unión
de intereses, sinergias e intercambio de saberes de las
personas que se conectan.
Por tanto, esta iniciativa tiene como objetivo que los
servidores públicos que participen en tareas de divulga­
ción, comunicación social y promoción cultural intere­
sados en el manejo de riesgos y protección civil cuenten
con un sitio colaborativo para compartir opiniones, expe­
riencias y aprendizajes derivados del uso de este manual,
lo que permitirá enriquecer su contenido en futuras edi­
ciones, mejorar los productos y estrategias de promoción
cultural y aprender juntos de la práctica de campo.
Para pertenecer a la Red-CoMun sólo tienes que soli­
citar tu registro enviando un mensaje al correo electró­
nico difusió[email protected]
Aunque las redes son formas antiguas de organización
social, Castells6 afirma que han cobrado nueva vida en
la era digital al convertirse en redes de información que
hacen uso de internet como el gran canal de flujo de
contenidos, aprovechando el potencial de influir en una
nueva estructura social (sociedad-red) que configura
nuevos ambientes de aprendizaje y colaboración. Así
que manos a la red, que la queremos fuerte, extensa,
duradera y productiva.

5
P. Lévy, Cibercultura: La cultura de la sociedad digital.
6
M. Castells, La Galaxia Internet: reflexiones sobre Internet, empresa y 261
260
sociedad.
Cómo pasar de la información al conocimiento
y de éste a la acción participativa

Conocimiento Desarrollar
Saber hacer capacidades

Resultado de

Procesos Mejorar Disponer de espacios


Permite
intelectuales condiciones Poder hacer de participación
de vida
Basados en

Información Tener voluntad


Querer hacer
e interés
Que se

Acción participativa

Selecciona Procesa Apropia

Mayor Empoderar

Colaborar

Involucrar
Impacto

Consultar

Mapa conceptual y de contenidos Informar

Menor Interacción entre actores Mayor


sociales e institucionales

Protección Civil

Comunicación social Red


Manual de comunicadores
Usuarios
de municipales
comunicación Promoción cultural (Red CoMun)

Difusión
Requiere

Registro a la Red
a cargo
de CENAPRED

Acceso a

Futuras ediciones
Sitio colaborativo

Permite intercambio de

Mejora continua
Opiniones Experiencias Aprendizaje
de contenidos
1. Castells, M. (2001), La Galaxia Internet: reflexiones sobre Internet, empresa
y sociedad, Plaza & Janés, Barcelona, ISBN: 84-01-34157-4, 316 p.

2. Daza, Gladys (2013), ¿Cómo transformar la información en conocimien-


to?, Boletín 2, publicado por la Red Latinoamericana de Investigación en
Cultura Digital, en: http://redunid2.blogspot.com/2013/05/como-transfor-
mar-la-informacion-en.html

3. Davenport, T. y L. Prusak (2001), Conocimiento en acción: cómo las orga-


nizaciones mejoran lo que saben, Prentice Hall, Argentina, ISBN: 987-9460-
29-4, 225 p.

4. Gaceta de Burlington, publicación digital (2013), Burlington Community


Engagement Charter – Version two. Disponible en: http://www.
burlingtongazette.ca/burlington-community-engagement-charter-version-
two/ Ontario, Canadá.
Referencias 5. Infante, J., M. Ceballos de la Rosa, I. Harles, B. Benavides, R. Rebo-
y lecturas recomendadas lloso (2007), Hacia la sociedad del conocimiento, Trillas, México, ISBN:
9789682479472, 158 p.

6. Lévy, P. (2007), Cibercultura: la cultura de la sociedad digital, Anthopos,


Barcelona, División de Ciencias Sociales y Humanidades, Universidad
­Autónoma Metropolitana-Iztapalapa, México, ISBN: 978-84-7658-808-6, 230 p.

265
INSTITUCIONES DEL GOBIERNO FEDERAL

Anexo Secretaría de seguridad y protección ciudadana


Avenida Constituyentes 947, Edificio “B”, Planta Alta Colonia Belén de las Flores Álvaro Obregón,
Directorio de instituciones C. P. 01110, Ciudad de México

que realizan funciones relacionadas Teléfono: (55)1103 6000

www.gob.mx/proteccion-civil
con el manejo de riesgos
Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC)
Av. José Vasconcelos núm. 221, col. San Miguel Chapultepec, Miguel Hidalgo, C.P. 11850, Ciudad
de México.
Tel. 01 800 00413 00
www.gob.mx/proteccion-civil

Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred)


Av. Delfín Madrigal núm. 665, col. Pedregal de Santo Domingo, Coyoacán, C.P. 04360, Ciudad
de México.
Tel. (55) 5424 6100 267
Dirección General (55) 5424 6100, ext. 17002 Dirección General de Vinculación, Innovación y Normatividad en materia
Dirección de Investigación (55) 5424 6100, ext. 17023 de Protección Civil
Avenida José Vasconcelos núm. 221, col. San Miguel Chapultepec, Miguel Hidalgo, C.P. 11850,
Dirección de Análisis y Gestión de Riesgos (55) 5424 6100, ext. 17017 Ciudad de México.
Dirección de Instrumentación y Cómputo (55) 5424 6100, ext. 17028 Tel. 01 800 00413 00
Dirección de Difusión (55) 5424 6100, ext. 17010 www.gob.mx/proteccion-civil
Escuela Nacional de Protección Civil (55) 5424 6100, ext. 17039
www.gob.mx/cenapred Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat)
Av. Ejército Nacional núm. 223, col. Anáhuac, C.P. 11320, Ciudad de México.
Tel. (55) 5490 0900
Dirección General de Protección Civil (DGPC)
Avenida José Vasconcelos núm. 221, col. San Miguel Chapultepec, Miguel Hidalgo, C.P. 11850, www.gob.mx/semarnat
Ciudad de México.
Tel. (55) 5128 0000, ext. 11420
Comisión Nacional del Agua (Conagua)
www.gob.mx/proteccion-civil Insurgentes Sur núm. 2416, col. Copilco El Bajo, Coyoacán, C.P. 04340, Ciudad de México.
Tel. (55) 5174 4000

Centro Nacional de Comunicaciones (Reportes de emergencias) Atención a emergencias: Coordinación General de Atención a Emergencias y Consejos de Cuenca.
Tel. 01800 00 41 300 Tel. 5174-4000, ext. 2920
www.gob.mx/conagua
Dirección General para la Gestión de Riesgos (DGGR)
Avenida José Vasconcelos núm. 221, col. San Miguel Chapultepec, Miguel Hidalgo, C.P. 11850,
Ciudad de México. Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC)
Blvd. Adolfo Ruiz Cortines núm. 4209, Jardines en la Montaña, C.P. 14210, Ciudad de México.
Tel. 01 800 00413 00
Tel. (55) 5424 6400
www.gob.mx/proteccion-civil
https://www.gob.mx/inecc
269
Comisión Nacional Forestal (Conafor) Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios
Periférico Poniente núm. 5360, col. San Juan de Ocotán, C.P. 45019, Zapopan, Jalisco. (Cofepris)
Tel. (33) 3777-7000 / 01 800 7370 000 Oklahoma núm. 14, col. Nápoles, del. Benito Juárez, C.P. 03810, Ciudad de México.
Tel. (55) 5080 5200
www.conafor.gob.mx
www.gob.mx/cofepris

Servicio Meteorológico Nacional (SMN)


Av. Observatorio núm. 192, col. Observatorio, Miguel Hidalgo, C.P. 11860, Ciudad de México. Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades
Tel. (55) 2636-4600 (Cenaprece)
Benjamín Franklin núm. 132, col. Escandón, Miguel Hidalgo, C.P. 11800, Ciudad de México.
www.gob.mx/smn Tel. (55) 5062 1600
www.gob.mx/salud/cenaprece
Servicio Geológico Mexicano (SGM)
Blvd. Felipe Ángeles km. 93.50-4, col. Venta Prieta, C.P. 42080, Pachuca, Hidalgo. México.
Comisión Federal de Electricidad (CFE)
Tel. (771) 7114266
Reforma núm. 164, col. Juárez, Ciudad de México.
www.gob.mx/sgm Tel. (55) 5229 4400
Emergencias 071

Comisión Ambiental de la Megalópolis (Came) www.cfe.mx


Av. Ejército Nacional 223, col. Anáhuac, Ciudad de México.
Tel. (55) 5490 0900, ext. 12389, 12368
Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena)
www.gob.mx/comisionambiental Blvd. Manuel Ávila Camacho s/n., col. Lomas de Sotelo, del. Miguel Hidalgo, C.P. 11200, Ciudad
de México.
Tel. (55) 2122-8800
Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo
www.gob.mx/sedena
(Amexcid)
Plaza Juárez núm. 20, col. Centro, del. Cuauhtémoc, C.P. 06010, Ciudad de México.
Tel. (55) 3686 5100
271
https://www.gob.mx/amexcid
Secretaría de Marina (Semar) Instituto Mexicano de Transporte (IMT)
Avenida Heroica Escuela Naval Militar núm. 861, col. Los Cipreses, del. Coyoacán. C.P. 04830, Km 12+000, Carretera Estatal núm. 431, “El Colorado-Galindo”/ Parque Tecnológico San Fandila/
Ciudad de México. Mpio. Pedro Escobedo.
Tels. (55) 5624 6500 / 01 800 627 4621 Tel. (442) 216 9777
www.gob.mx/semar www.gob.mx/imt

Centro de Alerta de Tsunamis (CAT) Dirección General de Carreteras


Escuela Naval Militar núm. 861, col. Los Cipreses, Coyoacán, C.P. 04830, Ciudad de México. Avenida Xola, esquina con Eje Central, s/n, col. Narvarte, Benito Juárez. C.P. 03020, Ciudad de
México.
Tels. (55) 5624 6500 / 01800 627 4621, exts. 8555 y 8554
Tel. (55) 5723 9300
https://digaohm.semar.gob.mx/cat/centroAlertasTsunamis.html
www.sct.gob.mx

Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (Seneam)
Insurgentes Sur núm. 1089, col. Nochebuena, C.P. 03720, Ciudad de México. Av. 608 161, Zona Federal, AICM, Ciudad de México. C.P. 15620
Tel. (55) 5723 9300 Tel. (55) 5786 5500
www.gob.mx/sct https://www.gob.mx/seneam

Caminos y Puentes Federales (Capufe)


Calzada de los Reyes núm. 24, col. Tetela del Monte, C.P. 62130, Cuernavaca, Morelos, México. OTRAS INSTITUCIONES GUBERNAMENTALES
Tels. (55) 5200 2000, (777) 329 2100
Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI)
http://www.capufe.gob.mx/site/wwwCapufeFinal.html
Comunicación social: Av. Patriotismo núm. 711, Torre “A”, piso 10, col. San Juan Mixcoac,
Benito Juárez, C.P. 03730, Ciudad de México.
Tel. (55) 5278 1000, exts. 1241 y 126
www.inegi.org.mx

273
ASOCIACIONES CIVILES Asociación Nacional de Industria Química (ANIQ)
Insurgentes Sur núm. 1070, col. Insurgentes San Borja, C.P. 03100, Ciudad de México.
Cruz Roja Mexicana Tel. (55) 5230 5100
Juan Luis Vives núm. 200, col. Los Morales, Polanco, Miguel Hidalgo, C.P. 11510, Ciudad de
México. http://www.aniq.org.mx/webpublico/

Tel. (55) 1084 9000


www.cruzrojamexicana.org.mx SECTOR ACADÉMICO Y CIENTÍFICO

Sociedad Mexicana de Ingeniería Sísmica, A.C. (SMIS) Servicio Sismológico Nacional del Instituto de Geofísica de la UNAM
Camino de Santa Teresa núm. 187, col. Parques del Pedregal, Tlalpan. C.P. 14020, Ciudad de (SSN)
México. Circuito de la investigación científica s/n, Ciudad Universitaria, Coyoacán, C.P. 04510, Ciudad
Tels. (55) 5606 1314, 5665 8377 de México.
Tel. (55) 5622 4129
www.smis.org.mx
http://www.ssn.unam.mx

Sociedad Mexicana de Ingeniería Estructural, A.C. (SMIE)


Camino Sta. Teresa núm. 187, col. Parques del Pedregal, C.P. 14010, Ciudad de México.
Servicio Mareográfico Nacional del Instituto de Geofísica UNAM
Tels. (55) 5665 9784, 5528 5975
Universidad Nacional Autónoma de México Ciudad Universitaria, C.P. 04510, Ciudad de México.
www.smie.org.mx
Tels. (55) 5622 4104, 5622 4105
www.mareografico.unam.mx
Centro de Instrumentación y Registro Sísmico, A.C. (Cires)
Responsable técnico del Sistema de Alerta Sísmico Mexicano (Sasmex) que opera en los estados
de Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Veracruz y Chiapas.
Instituto de Geofísica UNAM
Anaxágoras núm. 814, col. Narvarte, C.P. 03020, Ciudad de México. Circuito de la Investigación Científica s/n, Ciudad Universitaria, del. Coyoacán, C.P. 04510,
Ciudad de México.
Tels. (55) 5687 4542, (55) 5687 4582 Tel. (55) 5616 2344
www.cires.org.mx www.geofisica.unam.mx

275
Instituto de Geografía UNAM Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada
Circuito de la Investigación Científica s/n Ciudad Universitaria, Coyoacán, C.P. 04510, Ciudad Baja California (CICESE)
de México. Carretera Ensenada-Tijuana núm. 3918, Zona Playitas, C.P. 22860, Ensenada, B.C., México.
Tel. (55) 5622 4341 Tel. 01(646) 175 0500
www.igeograf.unam.mx www.cicese.edu.mx

Instituto de Geología UNAM Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social


Circuito de la Investigación Científica s/n, Ciudad Universitaria, Coyoacán, C.P. 04510, Ciudad (CIESAS)
de México. Calle Juárez núm. 87, col. Tlalpan, del. Tlalpan, C.P. 14000, Ciudad de México

Tel. (55) 5550 6644 Tel. (55) 5487 3600

www.geologia.unam.mx www.ciesas.edu.mx

Instituto de Ingeniería UNAM Observatorio Vulcanológico de la Universidad de Colima


Circuito Escolar s/n, Ciudad Universitaria, del. Coyoacán, C.P. 04510, Ciudad de México. Av. Universidad núm. 333, col. Las Víboras, C.P. 28040, Colima, Col., México.
Tel. (55) 5623 3600
Tel. (52) 312 31 6 10 00
www.iingen.unam.mx
https://portal.ucol.mx/cueiv/

Centro de Ciencias de la Atmósfera UNAM (CCA) Centro de Monitoreo Vulcanológico y Sismológico de la Universidad de
Circuito Exterior s/n, Ciudad Universitaria, del. Coyoacán, C.P. 04510, Ciudad de México.
Ciencias y Artes de Chiapas
Tel. (55) 5622 4076 Ciudad Universitaria Libramiento Norte Poniente s/n, col. Lajas Maciel, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
www.atmosfera.unam.mx Tel. (961) 652 4746
https://monitoreo.unicach.mx/

277
Servicio de Clima Espacial México Baja California Sur
Antigua Carretera a Pátzcuaro 8701, col. Ex Hacienda San José de la Huerta, C.P. 58089, Morelia, Subsecretaría de Protección Civil
Michoacán, México.
Callejón Dionisia Villarino (entre Allende y Juárez), C.P. 23000, col. Centro, La Paz, B.C.S.
Tel. desde la Ciudad de México, (55) 5623 7868
Tels. (612) 124 3765, 122 9008
Desde Morelia. +52 (443) 14 77 868
Subsecretaría de Protección Civil BCS (Facebook)
http://www.sciesmex.unam.mx/

Campeche
Secretaría de Protección Civil
SISTEMAS ESTATALES DE PROTECCIÓN CIVIL
C. 12 núm. 126 (entre Calle 53 y Calle 55), C.P. 24000, col. Centro Campeche, Campeche.

Directorio en línea de las unidades de protección civil Tels. (981) 816 0496, 816 1444, 816 1386, 816 4399
http://www.proteccioncivil.gob.mx/es/ProteccionCivil/DirectorioPC http://www.seprocicam.gob.mx/

Aguascalientes
Coordinación estatal de Protección Civil Chiapas
Secretaría de Protección Civil
Boulevard a Zacatecas núm. 111, P.A., Fracc. Industrial, C.P. 20030, Aguascalientes, Aguascalientes.
Carretera Aeropuerto Francisco Sarabia km. 1.9, Delegación Terán, C.P. 29050, col. Tuxtla
Tels. (449) 996 9300, 996 9302, 996 9303, 996 9304 Gutiérrez, Chiapas.
protecció[email protected] Tels. (961) 615 5178, 615 4712
http://www.aguascalientes.gob.mx/segob/proteccioncivil/ http://www.proteccioncivil.chiapas.gob.mx/

Baja California Chihuahua


Dirección estatal de Protección Civil Coordinación Estatal de Protección Civil
Calle Pánfilo Natera núm. 6400, col. Fco. Villa, Tijuana, Baja California, C.P. 22615. Av. Heroico Colegio Militar núm. 6509, col. Nombre de Dios, C.P. 31106, Chihuahua, Chihuahua.
Tels. (664) 634 9360 al 62 Tel. (614) 429 3300, exts. 10726 y 10585
https://portal.ucol.mx/cueiv/ http://www.chihuahua.gob.mx/proteccioncivil 279
Coahuila de Zaragoza Durango
Subsecretaría de Protección Civil Coordinación Estatal de Protección Civil
Libramiento Óscar Flores Tapia s/n, km. 12, col. Arteaga, C.P. 23350, Coahuila. Blvd. Guadalupe Victoria (antes Factor) núm. 200, col. Cuadra del Ferrocarril, C.P. 34020,
­Durango, Durango.
Tel. (844) 439 27 46
Tels. (618) 137 9598, 137 9627, 137 9601
[email protected]
http://proteccioncivil.durango.gob.mx/
http://proteccioncivil.sfpcoahuila.gob.mx/

Colima Estado de México


Dirección General de Protección Civil y Comandante de Bomberos Coordinación General de Protección Civil
Roberto Esperón núm. 1170, col. Los Trabajadores, C.P. 28067, Colima, Colima. Vialidad Adolfo López Mateos s/n, col. Las Culturas (enfrente de la Sagarpa), C.P. 51350, Zina­
cantepec, Estado de México.
Tel. (312) 313 03 11
Tels. (722) 213 2886, 214 2692
http://www.proteccioncivil.col.gob.mx/
http://cgproteccioncivil.edomex.gob.mx/

Distrito Federal
Secretaría de Protección Civil Guanajuato
Coordinación Estatal de Protección Civil
Abraham González núm. 67, esquina Lucerna, col. Juárez, del. Cuauhtémoc, C.P. 06600, Ciudad
de México. Blvd. Mineral de la Valenciana núm. 408, Guanajuato puerto Interior, C.P. 36275, Silao, Guana­
juato.
Tel. (55) 5615 7970
Tels. (472) 748 9330, 748 9330, 748 9333, 748 9339
Emergencias (55) 5683 2222
http://seguridad.guanajuato.gob.mx/proteccion-civil/
https://www.proteccioncivil.cdmx.gob.mx/

281
Guerrero Michoacán
Secretaría de Protección Civil Coordinación Estatal de Protección Civil
Boulevard René Juárez Cisneros s/n, col. Villa Moderna, C.P. 39074, Chilpancingo, Guerrero. Calzada La Huerta núm. 1020, esquina con prolongación 18 de marzo, col. Ex Hacienda “La
Huerta”, C.P. 58190, Morelia, Michoacán.
Tels. (747) 472 7042, 471 2534
Tel. (443) 322 4800, ext. 302
http://proteccioncivil.guerrero.gob.mx/
Emergencias (01800) 714 5471
[email protected]
Hidalgo
Subsecretaría de Protección Civil y Gestión de Riesgos www.pcivil.michoacan.gob.mx

Pino Suárez núm. 903, col. Cubitos, C.P. 42090, Pachuca, Hidalgo.
Tels. (771) 714 1522, 714 8802 Morelos
Dirección General de la Coordinación Estatal de Protección Civil
Emergencias 01 (800) 202 0711
C. Aurora núm. 28, Fracc. Maravillas, C.P. 62230, Cuernavaca, Morelos.
www.hidalgo.gob.mx
Tel. (777) 316 9020
Emergencias (777) 100 0515 y 17
Jalisco
Dirección General de la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos http://proteccioncivil.morelos.gob.mx/

Av. 18 de marzo núm. 750, col. La Nogalera, C.P. 44470, Guadalajara, Jalisco.
Tel. (33) 3675 9045 Nayarit
Dirección Estatal de Protección Civil y Bomberos
https://proteccioncivil.jalisco.gob.mx/
Av. Insurgentes s/n, esq. Paseo de Viena, col. Burócratas Federal, C.P. 63156, Tepic, Nayarit.
Tel. (311) 133 03 69
Emergencias (311) 213 1607
http://www.proteccioncivil.gob.mx/es/ProteccionCivil/Nayarit2

283
Nuevo León Querétaro
Dirección Estatal de Protección Civil Dirección General de la Coordinación Estatal de Protección Civil
Calle Tepeyac núm. 1666 Cruz (entre Privada Castelar), col. Pío X, C.P. 64710, Monterrey, Nuevo Río Tuxpan núm. 107 esq. con Av. Pie de la Cuesta, col. Desarrollo San Pablo, Delegación Epig­
León. menio González, C.P. 76130, Santiago de Querétaro, Querétaro.
Tel. (81) 8343-3729 Tels. (442) 309 1430 y 31
[email protected] Emergencias 01 (800) 400 4700
http://www.nl.gob.mx/proteccioncivil http://www.municipiodequeretaro.gob.mx/proteccioncivil.php

Oaxaca Quintana Roo


Coordinación Estatal de Protección Civil Dirección General de la Coordinación Estatal de Protección Civil
Prolongación Xicoténcatl núm. 1031, col. Eliseo Jiménez Ruiz, C.P. 68120, Oaxaca, Oaxaca. Av. Insurgentes núm. 801 (entre Calle Conil y Calle Tzisauche), col. Jardines de Payo Obispo,
C.P.  77082, Chetumal, Q. Roo
Tels. (951) 144 7027, 144 7029
Tels. (983) 832 0828, 127 1140
Emergencias 01 (800) 170 7070
https://qroo.gob.mx/segob/coeproc
http://www.proteccioncivil.oaxaca.gob.mx/

Puebla San Luis Potosí


Coordinación General de Protección Civil del Estado Dirección General de la Coordinación Estatal de Protección Civil
Boulevard 5 de mayo núm. 402, esquina 4 Oriente, col. Centro, C.P. 72000, Puebla, Puebla. Lago Danés núm. 100, Fracc. Los Lagos, del. Villa de Pozos, C.P. 78421, San Luis Potosí, San Luis
Potosí.
Tel. (222) 242 17 69, ext. 108
Tels. (444) 833 7448, 833 7338
http://proteccioncivil.puebla.gob.mx/
Emergencias 01 (800) 715 99 62 y 01 (800) 715 99 63
[email protected]
http://beta.slp.gob.mx/CEPC/Paginas/Inicio.aspx
285
Sinaloa Tamaulipas
Dirección General del Instituto Estatal de Protección Civil Coordinación General de Protección Civil
Prolongación Mariano Escobedo núm. 913 Poniente, col. Recursos Hidráulicos, C.P. 80105, Libramiento Naciones Unidas, Camino de acceso al 77° Batallón de Infantería, col. Luis Donaldo
­Culiacán, Sinaloa. Colosio, C.P. 87014, Cd. Victoria, Tamaulipas.
Tels. (667) 758 7411, 717 8287, exts. 16871, 16875 Tels. (834) 305 7132, 305 6596
https://sinaloa.gob.mx/p/instituto-estatal-de-proteccion-civil Emergencias 01 (800) 718 8988
[email protected]
Sonora https://www.tamaulipas.gob.mx/proteccioncivil/
Coordinación Estatal de Protección Civil
C. Nayarit núm. 289, esq. Gándara, Col. San Benito, C.P. 83190, Hermosillo, Sonora.
Tlaxcala
Tels. (662) 236 4402 - 236 4400 Coordinación Estatal de Protección Civil
Emergencias 01 (800) 277 2222 Predio Tlatelpa y Apanco s/n, San Diego Metepec, C.P. 90110, col. Tlaxcala, Tlaxcala.
http://www.proteccioncivil.sonora.gob.mx/index.php/pagina-inicio.html Tels. (246) 462 1725, 462 5479, ext. 102
Emergencias 01 (800) 718 03 83

Tabasco http://proteccioncivil.tlaxcala.gob.mx/
Coordinación General del Instituto de Protección Civil del Estado
Prolongación Avenida Adolfo Ruiz Cortines Oriente s/n, col. La Manga I, Carretera Veracruz
Aeropuerto-Macuspana km. 1.0 C.P. 86069, Villahermosa, Tabasco. Secretaría de Protección Civil

Tel. (993) 358 13 60 Torre Olmo Distribuidor Vial núm. 1009, pisos 6 y 7, col. Reserva Territorial, C.P. 91096, Xalapa,
Veracruz.
Emergencias (993) 358 1125
Tel. (228) 820 3170, exts. 2101 o 210
https://tabasco.gob.mx/ipcet
Emergencias 01 (800) 716 34 10 y 01 (800) 716 34 11
http://www.veracruz.gob.mx/proteccioncivil/

287
Yucatán Red Mesoamericana para la Gestión Integral de Riesgos
Coordinación Estatal de Protección Civil Los países integrantes de la Red Mesoamericana son:
Calle 96 núm. 771, Letra “D”, col. Obrera, entre Cruzamiento 19C y Circuito Colonias, C.P. 97260, Belice, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Honduras, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá y
Mérida, Yucatán. la República Dominicana.
Tels. (999) 944 3532, 925 5688 Final Calle El Clavel núm. 23, col. La Sultana 2, Antiguo Cuscatlán, La Libertad, El Salvador.
http://www.yucatan.gob.mx/procivy/ Tel. (503) 2296-9300
http://rmgir.cenapred.gob.mx/rmgir.php
Zacatecas
Coordinación Estatal de Protección Civil Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres
Calz. Solidaridad y Av. de los Deportes s/n, zona conurbada, col. Guadalupe, C.P. 98067, Zacatecas, de las Naciones Unidas, EIRD www.eird.org
Zacatecas. Representación de Organización de las Naciones Unidas en México–ONU
Tels. (492) 922 0291, 922 0911 Montes Urales 440, col. Lomas de Chapultepec 11000, Ciudad de México.
Tel. (55) 4000-9700
Emergencias 01 (800) 718 59 95
www.onu.org.mx
http://www.un.org/spanish
DIRECTORIO INTERNACIONAL
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y
ORGANISMOS PARA LA GESTIÓN DE RIESGO DE DESASTRES Cultura, México, UNESCO
Avenida Presidente Masaryk 526, tercer piso, col. Polanco, C.P. 11560, Ciudad de México.
Centro de Coordinación para la Prevención de los Desastres Naturales Tel. 55) 52 80 70 71
en América Central (Cepredenac) http://www.unesco.org
Av. Hincapié 21-72, zona 13, Guatemala.
Tel/Fax. (+00502) 2362 1980 al 83
www.sica.int/cepredenac

289
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, unicef, México Geólogos del Mundo
Paseo de la Reforma 645, col. Lomas de Chapultepec, C.P. 11000, Ciudad de México. http://www.geologosdelmundo.org
Tel. 5284-95 30
www.unicef.org/mexico
Red de Estudios Sociales en Prevención de Desastres en América Latina-
www.unicef.org LA RED
http://www.desenredando.org
Organización Panamericana de la Salud–OPS/OMS
Departamento de Preparativos para Situaciones de Emergencia y Socorro en Casos de Desastres
Sistema de Información Andina para la Prevención y Atención
525 Twenty-third Street, N.W. Washington, D.C. 20037, U.S.A. de Desastres
Tel. (202) 974-3708 http://www.georiesgo.net/
www.paho.org

Sistema de Alerta Temprana para Centroamérica, SATCA


Organización Panamericana de la Salud-ops/oms, México www.satcaweb.org
Horacio núm. 1855, Piso 3, Oficina 305, col. Los Morales, Polanco, C.P. 11510, Ciudad de México.
Tel. (55)5980 0880
Comité Andino para la Prevención y Atención de Desastres
www.paho.org/mex http://www.caprade.org

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, México Centro Regional de Información sobre Desastres para América Latina
Montes Urales núm. 440, col. Lomas de Chapultepec, C.P. 11000, Ciudad de México. y El Caribe (CRID)
Tel. (55) 4000 9700 http://www.cridlac.org

http://www.undp.org
Organización Meteorológica Mundial
http://www.wmo.ch/Welcome-sp.html

Red de Información humanitaria para América Latina y Caribe


291
www.redhum.org
Servicio Geológico de los Estados Unidos de América (USGS)
https://gobierno.usa.gov/agencias-federales/servicio-geologico-de-estados-unidos

Agencia Federal para la Gestión de Emergencias, Federal Emergency


Management Agency (FEMA)
www.fema.gov

Manual de comunicación de riesgos para


Centro Internacional de Información sobre Tsunamis (ITIC, por sus protección civil en el ámbito municipal, editado
por el Centro Nacional de Prevención de Desastres del
siglas en inglés) gobierno federal, se terminó de imprimir el 30 de noviembre
http://itic.ioc-unesco.org/index.php de 2018, en los talleres de Mujica Impresor, S. A. de C. V., calle
Camelia núm. 4, Colonia El Manto, C. P. 09830, Iztapalapa, Ciudad
de México. El tiraje constó de 100 ejemplares en papel couché de
90 gramos en interiores y 130 gramos en forros. Se utilizó la fuente
tipográfica New Aster LT Std. de 14/16 ptos. El cuidado de la edición
estuvo a cargo de Abigail Araceli Cervantes Cantero.
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