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Novena a la Santísima Trinidad

Este documento presenta una novena a la Santísima Trinidad. En nueve días, se exploran diferentes aspectos del misterio de la Trinidad, incluyendo que aunque hay tres personas distintas (Padre, Hijo y Espíritu Santo), sólo hay un Dios, y que este misterio fue revelado en el bautismo de Jesús. Cada día incluye oraciones y meditaciones para profundizar en el misterio de la Trinidad.
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Novena a la Santísima Trinidad

Este documento presenta una novena a la Santísima Trinidad. En nueve días, se exploran diferentes aspectos del misterio de la Trinidad, incluyendo que aunque hay tres personas distintas (Padre, Hijo y Espíritu Santo), sólo hay un Dios, y que este misterio fue revelado en el bautismo de Jesús. Cada día incluye oraciones y meditaciones para profundizar en el misterio de la Trinidad.
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NOVENA A LA SANTÍSIMA TRINIDAD

DIA 1°

MISTERIO DE LA SANTISIMA TRINIDAD.

El misterio de la Santísima Trinidad es el más grande


del cristianismo: un Dios en tres personas distintas e
iguales en perfección. Cada una de las tres
personas es Dios, el mismo Dios. Este misterio lo
recordamos al, recitar el Credo, al, santiguamos, al
decir: Gloria al, Padre y al, Hijo y al Espíritu Santo. Es
un misterio incomprensible. ¡Más son tantos los
misterios, tantas las cosas que vemos y no comprendemos! Los sabios no
saben qué es la luz, la vida, la energía atómica... Si comprendiéramos este
misterio, Dios no sería Dios, el infinito no sería infinito, puesto que le mediría
nuestro menguado entendimiento. Creárnoslo porque Dios nos lo ha
revelado y la Santa Madre Iglesia nos lo enseña Hagamos un acto de
adoración: Gloria a Ti, ¡oh Santísima Trinidad!

DIA 2º

MISTERIO INCOMPRENSIBLE.

Jesús dijo a sus discípulos: "Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la
tierra; id, pues, y enseñad a todas las gentes, bautizándolas en el nombre
del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo..." (Mt., 28, 18). ¿Quién puede
comprender este misterio? "¡Oh, profundidad de las riquezas, de la sabiduría
y de la ciencia de Dios!

¡Cuán insondables son sus juicios y cuán,


inescrutables sus caminos!" (Rom., 11, 33).

"Santo, Santo, Santo es el Señor Dios de los ejércitos; llenos están los cielos y
la tierra des u gloria" (Is., 6, 3). Señor yo te adoro y creo tus verdades y
misterios revelados.

DIA 3.º

NO HAY TRE5 DIOSF.S, SINO UN SOLO DIOS

"Decimos que el Padre es Dios, el Hijo es Dios y el Espíritu Santo es Dios, y


nadie duda que Dios sea sustancia; sin embargo, no hay tres dioses, sino un
solo y único Dios, que es la Trinidad excelsa Grande es el Padre, grande es
el Hijo y grande es el Espíritu Santo; pero no hay tres grandes, sino un solo
grande. Está escrito: Tú sólo eres Dios grande (S., 85, 10), y esto no se ha de
entender exclusivamente del Padre..., sino también del Hijo y del Espíritu
Santo. Bueno es el Padre, bueno es el Hijo y bueno es el Espíritu Santo; sin
embargo, no son tres los buenos, sino un solo, de quien se dijo: Nadie es
bueno, sino sólo Dios (Le., 18, 19). En el nombre del Padre sólo el Padre se
incluye; más en la palabra Dios se incluye al Hijo y al Espíritu Santo, pues en
la Trinidad sólo hay un Dios"(S. Agustín).

DIA 4.º

REVELACION DEL MISTERIO

''Bautizado Jesús, salió luego del agua. Y he aquí que vio abrírsele los cielos
y al Espíritu de Dios descender como paloma y venir sobre Él. Mientras una
voz del Cielo decía: "Este es mi Hijo muy amado en quien tengo mis
complacencias" (Mt, 3, 16-17).

"Vemos y contemplamos el gran espectáculo que Dios ha querido


presentarnos en las orillas del Jordán, al damos a conocer el misterio de la
Santísima Trinidad ... Aquí tenemos especificada, en cierto modo, la
Santísima Trinidad: al Padre en la voz, al Hijo en el hombre y al Espíritu Santo
en la paloma... Tenemos, por consiguiente, Ja distinción de Personas en la
Trinidad" (S. Agustín).

DIA 5º

CONFESION DE FE

Con toda firmeza confesamos que el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo son un
solo Dios en la Trinidad inseparable. De tal suerte que el Hijo no es el Padre
ni el Padre es el Hijo, ni el Espíritu Santo es el Padre o el Hijo, sino el Espíritu del
Padre y del Hijo. Confesamos que esta divinidad, que permanece en sí
misma y que todo lo crea y renueva, que lo manda todo fuera de sí y lo
atrae otra vez, que juzga y salva, es en sí misma inseparable"(S. Agustin).
Digamos con fe y con amor. Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu
Santo.

DIA 6.º

SOMOS TEMPLOS DE LAS TRES DIVINAS PERSONAS

Jesucristo dice: "Si alguien me ama -si vive en gracia-, mi Padre le amará y
vendremos a él (¿quiénes? Las tres Personas Divinas que sólo hacen un Dios)
y estableceremos dentro de él nuestra morada" (Jn., 14, 23). "El Padre y yo
somos una mismo. cosa" (Jn., 1O, 30). "Quien me ve a Mí, ve a mi Padre" (Jn.,
14, 9).
"La gracia de nuestro Señor Jesucristo y la caridad de Dios Padre y la
participación del Espíritu Santo sea con todos vosotros" (2 Cor., 13). "¡Esa es
la vida eterna! Que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado
Jesucristo" (Jn., 17,3).

DIA 7.º

LA TRINIDAD MISTERIO DE AMOR.

Meditemos las obras de Ja Trinidad sobre nosotros y para nosotros, desde el


principio del mundo hasta el fin, y veamos cuán solícita anduvo aquella
Majestad a quien incumbe la disposición y gobierno de los siglos de que no
nos perdiésemos para siempre... Ya veis, pues, con cuánta verdad se
expresó aquel que dijo: El Señor anda solícito por mí (S., 39, 18). El Padre por
redimir al siervo no perdona al Hijo; el Hijo por él se entrega a la muerte
gustosísimamente; uno y otro envían al Espíritu Santo, y el mismo Espíritu pide
por nosotros con inefables gemidos" (S. Bernardo).

DIA 8.º

CREAMOS QUE HAY UN Dios y TRES PERSONAS

"Adoramos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, distinguiendo tres personas y


uniendo la divinidad, y sin reducir los tres a uno solo, para no incurrir en el
error de Sabelio; ni separarlos y dividirlos en tres cosas diversas, para no
incurrir en el error y locura de Arrio... Así, pues, debemos admitir un solo Dios
y confesar tres hipóstasis o personas, y cada una con sus propiedades... Un
solo Dios y una e idéntica esencia en Dios" (S. Greg. Naz.).

Bendita sea la santa e individua Trinidad que todas las cosas crea y
gobierna, ahora y siempre y por infinitos siglos de los siglos.

DIA 9.º

EL MISTERIO DE LAS SANTISIMA TRINIDAD EXIGE DE NOSOTROS LOS MAS VIVOS


SENTIMIENTOS DE AMOR HACIA LAS 1RF.S DIVINAS PERONAS: hacia el Padre,
que nos creó y nos conserva la vida; hacia el Hijo, que nos redimió y nos
fortalece con sus Sacramentos, especialmente con la Eucaristía... hacia el
Espíritu Santo, que nos santifica con su gracia y dones celestiales... Pensemos
que Dios ha querido que seamos templos suyos mientras vivimos en gracia.
Cuando un sacerdote va por la calle llevando el Santo Viático, ¡qué
recogido y modesto va! ¡Qué modestia y recogimiento no debiera ser
constantemente del nuestro pensando que llevamos con nosotros la
divinidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo!

BREVE TRISAGIO A LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Por la señal... Señor mío Jesucristo...

ORACION. -A Ti, Dios Padre ingénito; a Ti, Hijo Unigénito; a Ti, Espíritu Santo
Paráclito, santa e individua Trinidad, con todo el corazón y con la boca
confesamos, alabamos y bendecimos. A TI se dé la gloria por siempre. Amén.

Se reza 1 Padrenuestro y un 1 Gloria al Padre.

y dirá en seguida el que dirige las preces:


Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los ejércitos, llenos están los cielos
y la tierra de vuestra gloria
Y se responde:
Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo.

NOTA. - El Santo, Santo, Santo... con el Gloria al Padre, se puede decir


solamente nueve veces con los nueve coros de los Ángeles, o bien veintisiete
veces, rezándose al principio de cada nueve un Padrenuestro con sólo
Gloria Padre.

CONCLUSIÓN

Bendigamos a1 Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. R.-Alabémosle y


ensalcémosle por todos los siglos.

ORACIÓN

Señor Dios Uno y Trino, dadnos continuamente vuestra gracia, caridad y la


comunicación de Vos, para que en tiempo y eternidad os amemos y
glorifiquemos: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo en una Deidad por
todos los siglos de los siglos. Amén.
ORACIÓN DE ADORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD

ADORACIÓN AL PADRE ETERNO.

Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria.

Oración: Os adoro, oh Padre eterno, con toda la corte celestial, por mi Dios
y Señor, y os doy infinitas gracias en nombre de la santísima Virgen, vuestra
Hija muy amada, por todos los dones y privilegios con que la adornasteis,
especialmente por aquel poder con que la enaltecisteis en su gloriosa
Asunción a los cielos.

ADORACIÓN AL ETERNO HIJO.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

Oración: Os adoro, oh eterno Hijo, con toda la corte celestial por mi Dios,
Señor y Redentor, y os rindo gracias infinitas en nombre de la santísima
Virgen, vuestra muy amada Madre, por todos los dones y privilegios con que
la adornasteis, especialmente por aquella suma sabiduría con que la
ilustrasteis en su gloriosa Asunción al cielo.

ADORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

Oración. Os adoro, Espíritu Santo paráclito, por mi Dios y Señor, y os doy


infinitas gracias con toda la corte celestial en nombre de la santísima Virgen,
vuestra amantísima Esposa por todos los dones y privilegios con que la
adornasteis, especialmente por aquella perfectísima y divina caridad con
que inflamasteis su santísimo y purísimo corazón en el acto de su gloriosísima
Asunción al cielo; y humildemente os suplico en nombre de vuestra
inmaculada Esposa, me otorguéis la gracia de perdonarme todos los
gravísimos pecados que he cometido desde el primer instante en que pude
pecar; hasta el presente, de los cuales me duelo infinitamente, con
propósito de morir antes que volver más a ofender a vuestra divina Majestad;
y por los altísimos méritos y eficacísima protección de vuestra amantísima
Esposa os suplico me concedáis a mí y a N. el preciosísimo don de vuestra
gracia y divino amor, otorgándome aquellas luces y particulares auxilios con
los cuales vuestra eterna Providencia ha predeterminado salvarme, y
conducirme a sí.

Oración a la Santísima Virgen.


Os reconozco y os venero, oh Virgen santísima, Reina de los cielos, Señora y
Patrona del universo, como a Hija del eterno Padre, Madre de su dilectísimo
Hijo, y Esposa amantísima del Espíritu Santo; y postrado a los pies de vuestra
gran Majestad con la mayor humildad os suplico por aquella divina caridad;
de que fuisteis sumamente llena en vuestra Asunción al cielo, que me hagáis
la singular gracia y misericordia de ponerme bajo vuestra segurísima y
fidelísima protección, y de recibirme en el número de aquellos felicísimos y
afortunados siervos que lleváis esculpidos en vuestro virginal pecho. Dignaos,
oh Madre y Señora mía clementísima, aceptar mi miserable corazón, mi
memoria, mi voluntad, y demás potencias y sentidos míos interiores y
exteriores; aceptad mis ojos, mis oídos, mi boca, mis manos y mis pies,
regidlos conforme al beneplácito de vuestro Hijo, a fin de que con todos sus
movimientos tenga intención de tributaros gloria infinita. Y por aquella
sabiduría con que os iluminó vuestro amantísimo Hijo, os ruego y suplico me
alcancéis luz y claridad para conocerme bien a mí mismo, mi nada, y
particularmente mis pecados, para odiarlos y detestarlos siempre, y
alcanzadme además luz para conocer las asechanzas del enemigo infernal
y sus combates ocultos y manifiestos. Especialmente, piadosísima Madre
mía, os suplico la gracia… (mencionar).
OBSEQUIOS Y ORECIMIENTOS A LA SANTÍSIMA TRINIDAD

1. Oh beatísima Trinidad!, os doy palabra de procurar con todo esfuerzo y


empeño salvar mi alma, ya que la creasteis a vuestra imagen y semejanza y
para el cielo. Y también por amor vuestro procuraré salvar las almas de mis
prójimos.

2. Para salvar mi alma y daros gloria y alabanza, sé que he de guardar la


divina ley. Os doy palabra de guardarla como la niña de mis ojos, y también
procuraré que los demás la guarden.

3. Aquí, en la tierra, me ejercitaré en alabaros, y espero que después lo haré


con más perfección en el cielo; y por esto, con frecuencia rezaré el Trisagio
y el verso: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, Y también procuraré que
los demás os alaben. Amén.

V. Bendigamos al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo.


R. Alabémosle y ensalcémosle en todos los siglos.

Oremos: Omnipotente y sempiterno Dios, que concediste a tus siervos el


conocer la gloria de tu eterna Trinidad en la confesión de la verdadera fe y
el adorar la Unidad en tu augusta Majestad; Te rogamos, Señor, que por la
fuerza de esa misma fe nos veamos siempre libres de todas las adversidades.
Por Cristo, Señor nuestro. Amén.

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