Atlas Anatomia Vegetal Unlu
Atlas Anatomia Vegetal Unlu
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en cualquier forma o por cualquier medio, electrónico, mecánico, fotocopias u otros medios sin el permiso del autor.
ATLAS ANATOMÍA VEGETAL
Agradecimientos
Al Dr. Pablo De Falco, quien ha colaborado en la toma de fotografías de
algunos materiales. Al Dr. Martín Rodríguez Morcelle por las fotografías
cedidas del género Verbena. A la Dra. Gladys Yormann por su disposición y
opinión respecto al manuscrito. A los docentes de las asignaturas Botánica
de Ingeniería Agronómica y Botánica I y Botánica II de Licenciatura de
Ciencias Biológicas (Universidad Nacional de Luján), quienes han colaborado
en la realización, acondicionamiento y mantenimiento de las preparaciones
histológicas que ilustran ésta obra. A la Dra. Elena Ancibor, quien me ha guiado
en el camino de la Anatomía Vegetal durante mis estudios de postgrado y
profesión, siendo un ejemplo de idoneidad y pasión por la Anatomía Vegetal.
A la Lic. María Ester Urrutia, quien nos ha entregado su legado y ejemplo en
la docencia botánica de nuestra Universidad.
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emprender estudios interdisciplinarios, los cuales son inherentes a la
producción científica, la formación de recursos humanos y la enseñanza
integral sobre las plantas.
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secreción (parénquima), sostén (colénquima y esclerénquima), intercambio
gaseoso, protección y secreción (epidermis).
Los mencionados tejidos primarios conforman el cuerpo primario de
la planta y se originan y diferencian a partir de los meristemas primarios
localizados en los puntos de crecimiento caulinar y radical. La epidermis de los
órganos deriva de la protodermis, los tejidos conductores del procámbium
y los restantes tejidos del meristema fundamental. Tras la germinación de
la semilla, los meristemas caulinares originan nudos y entrenudos del tallo
con una secuencia regular de hojas en los nudos. En la axila de la hoja y el
tallo se origina también una yema axilar que formará las ramificaciones de la
parte aérea de la planta (origen exógeno). Tanto el meristema apical (yema
apical) como el axilar (yema axilar) del tallo exhiben el mismo sistema de
crecimiento que el mencionado para el ápice caulinar del embrión. Por otra
parte, los meristemas radicales del embrión producen la radícula, la cual se
diferencia en raíz adulta con sus ramificaciones de origen endógeno.
El cuerpo primario de la planta generalmente es de hábito herbáceo. Todas
las plantas vasculares sin semilla y las Angiospermas Monocotiledóneas, tienen
su cuerpo vegetal primario toda su vida. Las Gimnospermas y la mayoría de
las Angiospermas Dicotiledóneas presentan engrosamiento del tallo y la raíz
mediante el crecimiento secundario a partir de meristemas secundarios.
El crecimiento secundario normal se produce por la formación de
meristemas secundarios a partir, generalmente, de la desdiferenciación de
tejidos primarios adultos. El cámbium origina los tejidos xilema secundario
(madera) y floema secundario (liber). El cámbium fascicular proviene de
células procambiales localizadas en los haces vasculares del tallo o la raíz. El
cámbium interfascicular se origina de la desdiferenciación del parénqnuima
cortical entre los haces vasculares de los órganos. Ambos conforman el anillo
cambial que producirá el crecimiento en grosor de tallos. Por otro lado, en las
raíces, el cámbium surge del procámbium y del periciclo. Este crecimiento en
el sector del cámbium suele estar acompañado por la actividad del felógeno,
meristema secundario subepidérmico. Las células periféricas, localizadas
por debajo de la epidermis del órgano, se desdiferencian y originan este
meristema, el cual produce la peridermis, reemplazando la epidermis del
cuerpo primario de tallos y raíces. Este tipo de crecimiento forma el cuerpo
secundario (hábito leñoso) de Gimnospermas y Angiospermas Dicotiledóneas.
El crecimiento secundario difuso se produce por división celular
general, generalmente de parénquima fundamental, sin que intervenga la
formación de un determinado meristema. Es característico de Angiospermas
Monocotiledóneas, como palmeras, bambúes y de algunos órganos tuberosos.
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Microscopio óptico para el estudio de la estructura interna de la plantas
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(6) Microscopio de fluorescencia: se utiliza una luz excitadora de onda
corta (por ej. UV) excitando la muestra, la cual emite una luz fluorescente
de onda larga. Las sustancias naturales o sintéticas que fluorescen lo hacen
porque absorben energía de una longitud de onda determinada y luego,
liberan dicha energía en forma de luz pero de longitud de onda mayor.
Las sustancias autofluorescentes son la clorofila (fluoresce rojo), la lignina
(fluoresce amarillo verdoso) y la cutina (fluoresce naranja a amarillento). Los
fluorocromos más conocidos son DAPI afin a ADN (fluoresce azul celeste),
rodamina (fluoresce rojo) y fluoroceina (fluoresce verde amarillo). Esta
aplicación de la microscopía permite determinar la localización de sustancias
por medio de autofluorescencia o por colorantes fluorescentes (fluorocromos)
afines a determinadas sustancia. Estos fluorocromos, también, se unen a
anticuerpos para localizar determinado antígeno (inmunolocalización).
Las preparaciones histológicas permanentes pueden ser realizadas
mediante cortes a mano alzada o raspados del material fresco. Esta
metodología permite observar rápidamente alguna muestra, pero la precisión
del espesor de la muestra es variable. Para lograr cortes delgados y uniformes
es incluir el material en algún soporte, como parafina, para luego ser cortados
con micrótomos. Los materiales deshidratados e incluidos en parafina son
usualmente cortados con micrótomo rotatorio tipo Minot. Posteriormente
los cortes son desparafinados, teñidos con colorantes afines a solventes
y montados en el portaobjetos con medio sintético. El micrótomo de
deslizamiento permite cortar materiales incluidos en parafina como frescos.
Tanto los cortes frescos realizados con este tipo de micrótomo como aquellos
obtenidos a mano alzada, pueden ser coloreados con tinciones hidrosolubles
y, luego montados en portaobjetos con glicerina-gelatina. Los cortes de
material fresco obtenidos por cualquiera de las técnicas mencionadas,
también pueden ser montados con agua, pero la preparación histológica no
es permanente. En estos casos, son útiles para observaciones temporarias
y/o pruebas microquímicas para detectar la presencia de determinadas
sustancias (lípidos, proteínas, taninos, mucílagos, almidón, sustancias
pécticas, lignina, celulosa, etc.).
También puede efectuarse otro tipo de preparación histológica como aquella
de material disociado o macerado, según el método Boodle. Porciones de
hojas, tallos, fruto, semilla o madera son tratados con hidróxido de potasio y
con ácido crómico, ambos en ebullición. Mediante esta técnica se produce la
disolución de la laminilla media de la pared de las células y, por lo tanto, se
obtiene la disociación celular de los tejidos. Como resultado, pueden verse
individualmente las células con su forma, tamaño y características de la pared
celular conservados.
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Célula vegetal
Pared celular
Todas las células vegetales presentan pared celular, aunque generalmente, las
gametas masculinas y femeninas carecen de pared celular. Según el tipo y grosor
de la pared celular se determina el tipo y función de tejido.
La pared celular es considerada una matriz extracelular porque se localiza por
fuera de la plasmalema (membrana plasmática) y es sintetizada hacia el exterior
por la propia célula. Por lo tanto, la pared se produce de adentro hacia fuera,
siendo las capas externas las viejas y las internas las nuevas. La pared celular no
es una cubierta inerte, sino que interviene en numerosos procesos celulares.
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La pared celular está compuesta por una fase microfibrilar de naturaleza
cristalina y una fase matricial.
La fase microfibrilar (60%) está compuesta por largas microfibrillas de grosor
uniforme (10 nm). Estas microfibrillas presentan una sección transversal circular u
oval y están constituidas por 30 a 100 unidades de celulosa dispuestas linealmente
paralelas a la longitud de la fibrilla. De esta manera, las moléculas de celulosa
están ordenadas en el espacio constituyendo un todo cristalino que es la causa
de la birrefringencia cuando se observa la pared celular con luz polarizada. Se ha
demostrado que las microfibrillas tienen una región central cristalina rodeada por
una superficie no tan cristalina casi amorfa formada por moléculas de celulosa
menos ordenadas y compactas.
La fase matricial no cristalina constituye la matriz de la pared y está
compuesta de polisacáridos (pectinas y hemicelulosas), proteínas (polipéptidos
de hidroxiprolina con cadenas laterales de oligosacáridos o glucoproteinas) y, en
algunos casos, compuestos fenólicos como la lignina.
La pared, principalmente, está conformada de las siguientes partes desde
afuera hacia adentro: laminilla media (cimiento entre una célula y otra), pared
primaria y pared secundaria. Una célula puede llegar a la madurez con pared
primaria (tejidos epidérmico, tejido de reserva, etc.) o, si su función lo determina,
tendrá pared secundaria (tejidos de sostén y de conducción)
La laminilla media es la primera capa en formarse durante la división celular.
Es por esto que es la capa más externa de la célula con características de gel
compuesto por sustancias pécticas. Las pectinas de la laminilla media conforman
cadenas entrecruzadas unidas por iones calcio, confiriendo una estructura
amorfa.
La pared primaria es delgada y su espesor oscila entre 1 a 3 micrones. Las
microfibrillas de celulosa se ordenan en forma transversal, longitudinal y oblicua,
formando un enrejado (crecimiento por intususcepción). Posee entre 2 a 25 %
de celulosa y las cadenas de celulosas contienen 2000 unidades. Debido a que
presenta un 40 a 50 % de hemicelulosas (fase matricial), la pared primaria está
considerablemente hidratada. Por ello, permite el pasaje de sustancias hidrofílicas
a través de ella. Las pectinas presentes (10 a 20 %) son las que confieren porosidad
a ésta capa de la pared celular. Cuando se deposita esta capa sobre la laminilla
media, las microfribrillas se distribuyen en forma más laxa en determinadas
áreas. De esta manera, se forman depresiones con numerosos poros de hasta 10
nm a 30 nm de diámetro por los que pasan plasmodesmos. El conjunto de poros
con plasmodesmos se denomina campo de puntuación primaria.
Los plasmodesmos están alineados con la plasmalema formando un canal
citoplasmático ininterrumpido por donde se mueven las sustancias de una célula
a la otra. Son lo suficientemente estrechos y no dejan traspasar organoides
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como plástidos, núcleo, microsomas y gránulos de secreción. Los péptidos de
hasta 700 a 870 Da y estructuras de 3 a 5 nm son el tamaño físico límite de los
plasmodesmos. La estructura del plasmodesmo no es más que porciones de
retículo endoplasmático (RE) especializado en forma de cordón, las cuales quedan
atrapados en las discontinuidades de la deposición de las fibrillas celulósicas
durante la formación de la pared primaria. La plasmalema tapiza al plasmodesmo
manteniendo la continuidad con la membrana de la otra célula, formando la
membrana del plasmodesmo. El cordón de RE forma el desmotúbulo. El halo
central en el cordón corresponde a la doble unidad de membrana del RE, y entre
la membrana y el desmotúbulo del plasmodesmo se encuentra citoplasma,
verdadera vía de continuidad celular.
La resistencia de la pared primaria se debe a la resistencia de las microfibrillas
y depende de la orientación de las mismas. Asimismo, se estira en forma plástica,
permitiendo el alargamiento de la célula en los momentos de diferenciación
celular o de turgencia.
En los tejidos de sostén y de conducción del agua, las células una vez elongadas
comienzan a depositar fibrillas en forma paralela constituyendo una trama
homogénea (crecimiento por aposición) sobre la pared primaria. En esta capa
de la pared celular denominada pared secundaria, las cadenas de celulosa
contienen 14000 unidades. Una vez que se ha depositado el espesor de pared
secundaria destinado a cada tejido, generalmente, la célula muere y solo quedan
las gruesas paredes secundarias con un lumen celular.
La resistencia en esta pared será mayor en direcciones paralelas a las
microfibrillas y menores en direcciones sub-perpendiculares a las mismas. La
presencia de lignina en la matriz de la pared secundaria permite la resistencia a
la compresión y aplastamiento. La lignina es un polifenol que forma una trama
tridimensional mediante uniones covalentes y no covalentes con los polisacáridos
y glucoproteinas de la matriz.
Cuando las microfibrillas de la pared secundaria se depositan sobre la pared
primaria, se produce una interrupción de la depositación a la altura de los campos
de puntuación, formándose una punteadura o puntuación.
Una punteadura de una célula generalmente coincide con una punteadura de la
célula vecina conformado pares de punteaduras. Esto se observa perfectamente
en los elementos de conducción del agua, en cuyas paredes laterales se observan
pares de punteaduras areoladas. En células con pared secundaria delgada puede
observarse pares de punteaduras simples. Cuando se comunican una célula con
punteaduras simples con otra con punteaduras areoladas, se conforman pares
de punteaduras semiareoladas.
La pared secundaria puede depositarse completamente sobre la primaria
o puede hacerlo en modelos de depositación particulares como anillos o
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espirales, típicos de los elementos de conducción del agua. Estos engrosamientos
diferenciales evitan el colapso de estas células muertas frente a las células vivas
adyacentes y la presión del fluido (agua con solutos).
Las diferentes formas de pared aparecen en una serie específica que indica
un aumento progresivo de la zona de pared primaria cubierta por material de
pared secundaria. Los engrosamientos anulares están conformados por anillos
de pared secundaria no conectados entre sí. Los engrosamientos helicoidales
se forman por espirales de material de pared secundaria. Cuando dichos
engrosamientos se acomplejan formando espirales entrecruzadas se forman
los engrosamientos escalariformes; estos pueden acomplejarse formando
engrosamientos reticulados. Finalmente, en el espesamiento más avanzado, la
pared secundaria cubre toda la superficie del elemento conductor evidenciándose
solo las punteaduras (engrosamiento punteado).
Plástidos
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Los amiloplastos reservan en su interior almidón y se localizan en tejidos de
reserva. Como se sabe, el almidón constituye una reserva glucídica osmóticamente
inactiva muy común en los vegetales. Contiene amilosa, poliglucano lineal
soluble en agua caliente (72 a 80 ºC), y amilopectina, poliglucano ramificado
con reducida solubilidad en agua. La proporción de ambos componentes
varía con la especie. Por ejemplo, la amilosa está en un 16% en el almidón
de banano, un 20% en el almidón de papa y un 25% en el almidón de trigo.
También la morfología de los amiloplastos varía según la especie, pero en
todos se observa un hilo o hilio, punto de comienzo de acumulación. Alrededor
del hilo se depositan estrías de ambos componentes del almidón. Las estrías
semicristalinas debido a la naturaleza ramificada de la amilopectina, se intercalan
con las estrías amorfas conformadas por la amilosa de naturaleza lineal. La
utilización de luz polarizada en el microscopio óptico permite observar a los
amiloplastos brillantes formando una cruz de extinción debido a la naturaleza
de sus componentes. Esta birrefringencia característica se da por la ordenación
molecular de las cadenas polisacarídicas de la amilopectina. Según la cantidad
de hilos que contenga el organoide tendremos: amiloplastos simples, con un
hilo y amiloplastos compuestos con 2 o más hilos. A su vez según la posición
de dicho hilo se podrá determinar si el amiloplasto es concéntrico (hilo central)
o excéntrico (hilo lateral).
Vacuolas
Las vacuolas son otro carácter exclusivo de la célula vegetal. Pueden llegar a
ocupar el 90% del volumen celular, dejando el citoplasma restringido a la periferia
de la célula. Cada vacuola tiene una morfología muy simple y está delimitada
por una membrana denominada tonoplasto. En su interior hay principalmente
agua y sustancias hidrosolubles.
A pesar que su nombre deriva del latín vacuus que quiere decir vacío, la
vacuola cumple múltiples funciones:
• compartimento lítico pues contiene enzimas hidrolíticas (hidrolasas).
• conserva la homeostasis celular, es decir, una constancia en las
concentraciones de solutos en la célula.
• constancia del pH celular.
• interviene en la turgencia celular, gracias al intercambio de solutos a
través del tonoplasto.
• acumulación de sustancias orgánicas e inorgánicas, principalmente agua.
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Muchas de éstos compuestos pueden ser considerados sustancias ergásticas,
pues son productos del metabolismo que pueden aparecer y desaparecer
en diferentes estadios de la vida de la célula y pueden ser consideradas de
reserva o de desecho.
Las antocianinas son pigmentos hidrosolubles de color azul-violeta a
púrpura y rojo. Son flavonoides y su color depende de su estado de hidroxilación
y metilación; una mayor hidroxilación conduce a un color azul y las metilaciones
dan colores rojizos. Por otra parte, el pH interviene en el cambio de color de
estos pigmentos, el pH ácido orienta hacia colores rojo-anaranjado y el pH
básico hacia colores azul-violeta.
Los taninos son compuestos fenólicos y se encuentran en las células de todo
tipo de órgano. Se caracterizan por desnaturalizar proteínas pero la célula se
mantiene protegida por su secuestro en la vacuola.
También, en las vacuolas se acumulan azúcares como la sacarosa. Según
los requerimientos de la planta, la sacarosa es liberada desde la vacuola. Por
ejemplo, en la remolacha (Beta vulgaris var. rapacea), planta bianual, durante el
primer año el azúcar producido en las hojas se acumula en las vacuolas de las
células de la raíz ensanchada y, en el segundo año, la sacarosa migra hacia los
órganos reproductores.
El ácido oxálico es un producto tóxico para la célula y se inmoviliza en la vacuola
en forma de sal cálcica (cristales de oxalato de calcio) debido al alto contenido
de calcio en el jugo vacuolar. El proceso de precipitación de esta sal no requiere
energía y se hace insoluble y cristalino. El crecimiento de los cristales comienza
por unidades pequeñas cúbicas o romboédricas dispersas que a la madurez
pueden permanecer en forma de arenilla o formar cristales de diferentes
formas. La forma cristalina depende de la especie, del grado de hidratación y de
las condiciones de precipitación (pH y velocidad) pudiendo existir varias formas
en un mismo órgano: drusas, numerosos pequeños prismas acumulados en
forma de corpúsculo isodiamético o estrellado; romboédricos o prismas, en
forma cúbica o poligonal o ráfides, en forma de agujas.
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el proceso de movilización de lípidos de la reserva. Los ácidos grasos presentes
son generalmente insaturados (oleico, linoleico).
Los mucílagos son análogos, por su composición y sus propiedades, a las
gomas puesto que dan con el agua disoluciones viscosas o se hinchan en ellas
para formar una pseudo-disolución gelatinosa. Proceden de las degradaciones
de la celulosa, calosa, lignina y de las materias pécticas.
Las células mucilaginosas se caracterizan por tener alto contenido de
polisacáridos y por su capacidad de absorber y retener agua. La secreción es
a través de la membrana plasmática, y el mucílago se acumula debajo de la
pared celular. Por último, el protoplasto degenera, dejando solo mucílago. Los
mucílagos cumplen diversas funciones en las plantas, desde la protección de las
heridas como la germinación. El contacto con el agua de la superficie seminal
hace que las células mucilaginosas retengan la humedad sobre la semilla y
ayuda al proceso de imbibición de la germinación. Algunas raíces contienen
mucílagos en las células epidérmicas para proteger el órgano de la fricción con
las partículas del suelo.
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Célula vegetal
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Célula vegetal
Pared Celular
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Célula vegetal
Pared Celular
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Célula vegetal
Pared Celular
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Célula vegetal
Plástidos
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Célula vegetal
Vacuolas y sustancias ergásticas
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Célula vegetal
Vacuolas y sustancias ergásticas
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Célula vegetal
Vacuolas y sustancias ergásticas
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Tejidos vegetales
Epidermis
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Células epidérmicas propiamente dichas
Células oclusivas
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Las células oclusivas pueden estar acompañadas por células formando el
aparato estomático. En vista superficial, si las células adyacentes al estoma
son iguales a las células epidérmicas propiamente dichas, se denominan
células vecinas. Por el contrario, si son diferentes se las denomina células
anexas o subsidiarias. La distribución, tipo, forma y número de las células
adyacentes al estoma permite la clasificación de diferentes aparatos
estomático. Cada especie, generalmente, se encuentra identificada por un
tipo de aparato estomático, siendo un carácter útil para la identificación
sistemática.
Tricomas o pelos
Células cortas
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Células buliformes
Son células similares a las células epidérmicas largas propiamente dichas pero
que presentan mayores dimensiones. Estas células son muy vacuolizadas y,
mediante su turgencia, cumplen función de mantener extendida la lámina
de las hojas de las Poaceae. Solo se localizan en las epidermis adaxial de las
hojas.
Células idioblásticas
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Epidermis
Monocotiledóneas no Poaceae
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Epidermis
Monocotiledóneas Poaceae
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Epidermis
Estomas
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Epidermis
Tricomas
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Epidermis
Tricomas
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Epidermis
Tricomas
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Parénquima
Parénquima de relleno
Parénquima acuífero
Este tipo de parénquima es muy similar al de relleno pero las células son
mucho más grandes. Tienen una gran vacuola como reservorio de agua y son
células muy turgentes. Este tejido presenta pequeños espacios intercelulares
y forma parte de los órganos suculentos de muchas plantas adaptadas a
condiciones de sequía, como los cactus o plantas crasas.
Este tipo de parénquima siempre está presente en los órganos verdes. Tiene
células vacuolizadas, ricas en cloroplastos y su función principal es la fotosíntesis.
El clorénquima en empalizada está compuesto por células alargadas con
alto contenido de cloroplastos y escasos espacios intercelulares. El clorénquima
esponjoso presenta células isodimétricas, a veces raquimorfas o lobuladas,
con escasos cloroplastos y amplios espacios intercelulares.
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La cámara subestomática de los estomas es un espacio intercelular del
clorénquima.
Parénquima de reserva
Aerénquima
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Parénquima
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Parénquima
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Estructuras secretoras internas
Los espacios intercelulares presentes en todos los tejidos de las plantas tienen
un origen a partir de la división celular y se los denomina esquizógenos. Sin
embargo, un espacio intercelular puede originarse también por destrucción o
lisis celular, denominándose espacio lisígeno.
Ambos tipos de espacios intercelulares pueden estar relacionados a
procesos de secreción, conformando canales o cavidades secretoras.
Por ejemplo, en tallo y hojas del “apio” Apium graveolens o del “pino” Pinus
sp. se observan canales ezquizógenos y se identifican por un gran espacio
intercelular rodeado de células sanas que secretan su contenido al interior de
este espacio (secreción activa).
Por otra parte, es común observar a simple vista unas glándulas esféricas
en las hojas y frutos de “limón” Citrus limon. Estas son cavidades lisígenas
producto de la lisis celular del parénquima circundante. Se identifican por un
gran espacio intercelular rodeado de células rotas y muertas y en su interior
restos de pared y contenidos celulares (secreción pasiva).
Sin embargo, existen espacios esquizolisígenos donde se observa el tapete
de células característico de los canales ezquizógenos pero, algunas células
sufren autolisis, como en las hojas de “eucalipto” Eucalyptus sp.
Laticíferos
Son células o serie de células conectados que conducen látex y forman sistemas
que atraviesan diversos tejidos del cuerpo de la planta. Los laticíferos son
simples o compuestos, pudiendo ser artículos o no y anastomosados o no. El
látex puede ser incoloro o lechoso. Contiene diversas sustancias en disolución
y en suspensión coloidal, como hidratos de carbono, ácidos grasos, sales,
esteroles, grasas, mucílagos, terpenoides, alcaloides, taninos, enzimas, etc.
También puede contener cristales de oxalato de calcio, plástidos y gránulos
de almidón.
El látex de Hevea brasiliensis es el caucho. Los alcaloides (morfina) de la
“amapola” Papaver somniferum y los cannabinosidos de Cannabis sativa
conforman el látex de dichas especies. Enzimas del tipo proteolítico de la
“papaya” Carica papaya, del tipo celulasa y pectinasa de la “lechuga” Lactuca
sativa y del “laurel de jardín” Nerium oleander se encuentran en el látex de las
especies mencionadas.
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La función de los laticíferos no resulta clara. Se considera que los gránulos
de almidón que se acumulan en el látex podrían cumplir una función
secundaria en el mecanismo de cicatrización de heridas. Como son sistemas
que retienen metabolitos secundarios tóxicos podrían funcionar contra la
herbivoría. También se ha considerado que actuarían como estructuras
excretoras.
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Tejido secretor
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Tejido secretor
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Colénquima
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Colénquima
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Colénquima
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Esclerénquima
Fibras
Esclereidas
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• Braquiesclereidas o células pétreas, son células más o menos
isodiamétricas con punteaduras ramificadas y pared muy gruesa. Típicas
en frutos de “pera” Pyrus communis y “membrillo” Cydonia oblonga.
• Osteoesclereidas, células con lumen en forma de hueso. Típicas en las
cubiertas de semillas y frutos.
• Macroesclereida, son células rectangulares dispuesta a modo de
empalizada en la cubierta de las semillas.
• Astroesclereidas, son células con elongaciones radiales a modo de
estrella, generalmente con pared ornada. Son solitarias en el parénquima
o aerénquima grandes espacios intercelulares de hojas o tallos,
principalmente en plantas acuáticas.
• Tricoesclereidas, células con elongaciones imitando a un tricoma típico
en hojas y tallos.
• Fibroesclereidas, son esclereidas en forma similar a las de las fibras,
pero de extremos romos y más cortas, como las presentes en las hojas de
“árbol de cristal” Agathis sp.
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Esclerénquima
Esclereidas
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Esclerénquima
Esclereidas
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Esclerénquima
Fibras
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Tejidos de conducción
Floema
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Célula acompañante o anexa
Célula cribosa
A diferencia de las células del elemento de tubo criboso, las células cribosas
no tienen placa cribosa. Sin embargo, las paredes laterales y terminales tienen
abundantes áreas cribosas. Son células vivas muy largas de extremos romos o
redondeados.
Las células cribosas están presentes en las Pteridofitas y en las Gimnospermas
y ausentes en las Angiospermas, excepto en algunos grupos basales.
Generalmente, las células cribosas están asociadas a células albuminosas,
característica observada en las Gimnospermas. Presentan pared primaria,
núcleo y características celulares similares a las observadas en las células
acompañantes. Éstas células intervienen en la carga y descarga de las células
cribosas. No tienen el mismo origen ontogenético que las células cribosas.
Células parenquimáticas
Fibras y esclereidas
Son las únicas células muertas del floema que tienen pared secundaria y
lumen. Sus características celulares son idénticas a las descritas para las fibras
esclerenquimáticas, aunque presentan pared más delgada. Tienen la función de
sostén.
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Floema
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Floema
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Xilema
Elementos de vasos
Traqueidas
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Fibrotraqueidas
Son células con características similares a las traqueidas, pero con extremos
ahusados. La pared secundaria es más gruesa que en las traqueidas pero,
más delgada que en las fibras. Presenta punteaduras areoladas con abertura
interna excluida en sus paredes laterales. Además, tienen lumen estrecho. Se
encuentran principalmente en Gimnospermas.
Fibras
Células parenquimáticas
Son las únicas células vivas de este tejido aunque presentan una pared
secundaria muy delgada, lo que permite la vitalidad celular. Son células
alargadas en sentido del eje del órgano. Presentan punteaduras simples.
Cuando están adyacentes a un elemento de vaso, se conforman pares de
punteaduras semiareoladas (punteadura simple de la célula parenquimática
y punteadura areolada del elemento de vaso). Pueden contener taninos o
cristales.
Desde el punto de vista del desarrollo, el xilema primario está formado por
una parte que se origina tempranamente mientras se alarga el órgano, el
protoxilema y por otra, que se termina de diferenciar luego del alargamiento
del órgano, el metaxilema.
Los elementos traqueales maduros del protoxilema se estiran y
generalmente suelen romperse producto del estiramiento del crecimiento.
Por ello, estos elementos están cámbium acompañados de abundante
parénquima, tienen pared secundaria depositada diferencialmente en forma
de anillos (engrosamiento anular), de espirales (engrosamiento espiralado
o helicoidal) o escalariforme laxo. El diámetro de los elementos traqueales
es pequeño y las paredes delgadas. En el haz vascular se encuentra ubicado
hacia el interior del órgano, entre el metaxilema y la médula.
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Los elementos traqueales maduros del metaxilema comienzan a
diferenciarse cuando el órgano está finalizando el crecimiento y madura
luego que terminó de alargarse. Por lo tanto, resulta menos afectado por
el estiramiento primario. Es un tejido más complejo que el protoxilema.
Sus elementos traqueales presentan mayor diámetro. Contiene fibras,
menor cantidad de células parenquimáticas. Las paredes celulares de
los elementos traqueales son más gruesas y muestran engrosamientos
complejos (escalariforme denso, reticulado y areolado).
Este xilema primario se encuentra en los haces vasculares de tallo, raíz
y hoja del cuerpo primario de la planta. En las plantas herbáceas (con
crecimiento primario) mantiene su funcionalidad. En las plantas leñosas
(con crecimiento secundario) deja de ser funcional, pues es reemplazado
por el xilema secundario.
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Xilema
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Xilema
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Xilema
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Meristemas
Las células meristemáticas presentan una pared celular primaria muy delgada
y un prominente núcleo. La mayoría de los organoides están en estado
inmaduro, sin embargo estas células cuentan con numerosas vacuolas y
mitocondrias.
Este tejido tiene la función de la división celular. Produce células que
posteriormente se diferenciarán en células maduras de determinado tejido.
Por ello, estos tejidos se encuentran en los puntos de crecimiento de las
plantas, el ápice caulinar (yemas) y el ápice radicular (extremo de la raíz).
Las yemas axilares originan las ramificaciones del tallo y las yemas apicales
la longitud del tallo.
Los meristemas primarios, ubicados en estos puntos de crecimiento,
originan los tejidos que conforman el cuerpo primario o herbáceo de una
planta (epidermis, parénquima, colénquima, esclerénquima, xilema primario
y floema primario).
Los meristemas secundarios están estratégicamente localizados y sus
células generalmente derivan de la desdiferenciación de un tejido primario
(por ej. parénquima). Se denominan cámbium y felógeno y son los
encargados de producir los tejidos del cuerpo secundario de la planta, es
decir, el crecimiento en grosor o hábito arbóreo (tallo y raíz).
Los meristemas intercalares se localizan en los entrenudos de los
tallos primarios de algunas plantas y cumplen la función del alargamiento
internodal para la elongación de tallo. Por ejemplo, en las cañas de Poaceae.
Todos los puntos de crecimiento presentan células iniciales que se dividen
lentamente, por mitosis, produciendo células derivadas. Estas últimas son
las encargadas de producir las divisiones celulares (anticlinales, periclinales
y/u oblicuas) en forma activa, conformando los meristemas primarios. Cada
uno de los meristemas primarios produce células que se diferencian en
células adultas de tejidos primarios, los cuales tienen características propias
según la función que cumplen en el cuerpo primario de la planta.
En un tallo, los meristemas primarios son protodermis, meristema
fundamental y procámbium. La epidermis es originada a partir de la
protodermis; el parénquima, colénquima y esclerénquima deriva del
meristema fundamental; los tejidos conductores derivan del procámbium.
Los meristemas secundarios son felógeno y cámbium. El primero
origina la parte externa del tallo secundario denominada peridermis
(vulgarmente llamada corteza de un árbol) y el segundo origina un aumento
del grosor del tallo mediante la formación de tejidos conductores (xilema y
65
floema secundarios). La madera de un árbol es el xilema formado por este
meristema secundario.
En la raíz la formación de tejidos primarios y secundarios es muy similar.
Es de destacar que las Pteridofitas y las Angiospermas Monocotiledóneas
carecen de la formación de meristemas secundarios y por ello, generalmente,
no tienen crecimiento secundario. Por lo tanto, la mayoría de todos sus
representantes tienen hábito herbáceo. Sin embargo, algunas Pteridofitas
(helechos arborescentes) y Monocotiledóneas (palmeras y bambúes) presentan
crecimiento secundario de tipo anómalo ya que no deriva de meristemas
secundarios.
Las Gimnospermas y las Angiospermas presentan cámbium y felógeno y, por
lo tanto, tienen crecimiento secundario normal. Es por esto que muchos de sus
representantes exhiben hábito leñoso o arbóreo, a pesar de existir ejemplares
herbáceos.
66
Meristemas
67
Meristemas
68
Órganos vegetales
Hoja
Morfología
Anatomía
69
o clorénquima y los haces vasculares. Asimismo, en el mesófilo son abundantes
los cristales, esclereidas y variados contenidos celulares según la especie.
El mesófilo puede estar formado por ambos tipos de clorénquima (en
empalizada y esponjoso) o de uno de ellos. Según la disposición de estos
parénquimas en las hojas se determina la estructura del mesófilo. Se considera
un mesófilo homogéneo cuando presenta un solo tipo de clorénquima.
Mientras que, cuando el mesófilo muestra dos o más tipos de parénquima se
denomina heterogéneo. Específicamente en este último tipo, la disposición
del clorénquima en empalizada hacia la cara adaxial y el esponjoso hacia la
abaxial indica una estructura dorsiventral del mesófilo. Por el contrario, si el
clorénquima en empalizada se ubica hacia ambas caras de la lámina y en el
centro del mesófilo se localiza otro tipo de parénquima (esponjoso, aerénquima,
acuífero, etc.), la estructura es isolateral.
Los haces vasculares están dispuestos en este mesófilo con el xilema
orientado hacia la cara adaxial y el floema hacia la abaxial. El tejido de sostén
está acompañando a los haces y reforzando la vena media y los márgenes de
las hojas. En la vena media de la hoja generalmente se localiza colénquima en
posición subepidérmica.
También, a través de la anatomía de la hoja, es posible diagnosticar a que
grupo de Angiospermas pertenece la hoja. Si los haces vasculares se observan
cortados todos a un mismo nivel indica que la venación es paralela y, por lo
tanto, es una Monocotiledóneas. Mientras que, si observan haces cortados
transversalmente como longitudinalmente, indica que la venación es más
compleja (Dicotiledóneas).
La hoja de las Monocotiledóneas Poaceae tiene características particulares.
Posee la epidermis adaxial formando valles (zona intercostal) y crestas (zona
costal) y la epidermis inferior recta. En los valles de la epidermis superior se
encuentran las células buliformes, mientras que en las crestas están los
estomas, las células epidérmicas propiamente dichas, aguijones y células cortas.
El mesófilo generalmente es homogéneo, con o sin estructura Kranz
La estructura Kranz consiste en una vaina parenquimática con grandes
cloroplastos alrededor de los haces vasculares. Esta vaina, a su vez, está rodeada
por un mesófilo radiado con cloroplastos de menor tamaño. Esta anatomía es una
adaptación a ambientes extremos y permite una eficiencia del uso del CO2 y el
agua en la fotosíntesis (plantas C4). La estructura Kranz, también, está presente
en algunos representantes de Dicotiledóneas. Las plantas C3 son aquellas que
tienen una anatomía del mesófilo típica con un solo tipo de cloroplastos. Este
carácter no es exclusivo de las Poaceae ya que ha sido registrado en numerosas
familias de las Dicotiledóneas.
70
Hoja
Mesófilo heterogéneo dorsiventral
71
Hoja
Mesófilo heterogéneo isolateral
72
Hoja
Mesófilo homogéneo
73
Hoja
Estructura Kranz
74
Hoja
Monocotiledóneas Poaceae
75
Hoja
Gimnospermas
76
Hoja
Pteridofitas
77
Raíz
Morfología
La raíz cumple diversas funciones: capta agua y minerales del suelo para
transportarlos al resto de la planta y, es anclaje de la planta y acumula reservas.
La raíz deriva de la radícula del embrión en la semilla. Como se describió
anteriormente, en su ápice cuenta con un meristema apical que le permite el
crecimiento en longitud.
Si la raíz embrionaria perdura a lo largo de la vida de la planta se forma
un sistema radical axonomorfo o pivotante donde la raíz principal tiene
preponderancia sobre las laterales. Esta característica es propia de las
Angiospermas Dicotiledóneas y Gimnospermas. En la Angiospermas
Monocotiledóneas la raíz embrionaria aborta tempranamente en el desarrollo
de la plántula. Es por esto que el sistema radical está conformado por raíces
adventicias de origen caulinar, sistema fibroso o en cabellera.
Las raíces pueden presentar diferentes modificaciones, generalmente
relacionadas a funciones de propagación asexual o almacenamiento. Por ej.,
raíz tuberosa, como “batata” (Ipomoea batatas), “mandioca” (Manihot esculenta),
“dalia” (Dahlia sp.), “marimonia” (Ranunculus asiaticus) y raíz reservante, como
“zanahoria” (Daucus carota), “nabo” (Brassica rapa), “remolacha” (Beta vulgaris
var. rapacea), “rabanito” (Raphanus sativus).
Anatomía
78
de lignina y suberina formando las bandas de Caspary. Éstas paredes quedan
impermeables y el pasaje de agua y minerales que vienen del suelo solo puede
realizarse a través de la célula endodérmica. Por lo tanto, la endodermis tiene
la función de permeabilidad selectiva de las soluciones que vienen vía espacios
intercelulares (vía apoplástica) o vía las células (vía simplástica) de la corteza
desde el pelo radical. Asimismo, la bandas de Caspary pueden engrosarse más
aun, formando engrosamientos en U y en O. Para estos casos, algunas células
quedan sin engrosar sus paredes periclinales (células de paso) para permitir el
pasaje de la solución.
El cilindro central de la raíz está delimitado por el periciclo, interno a la
endodermis. Este tejido es una capa de células con propiedades meristemáticas.
Por ello, es el encargado de producir las raíces laterales, es decir, las ramificaciones
de origen endógeno de la raíz.
Los tejidos vasculares están distribuidos de una manera particular en
el cilindro central. El xilema se distribuye en forma de estrella debido a la
disposición exarca del protoxilema o maduración centrípeta del xilema, y en
la concavidad de la estrella se localiza el floema. Ésta distribución del sistema
vascular se llama actinostela.
Según la cantidad de puntas xilemáticas se forman actinostelas di- a
poliarcas. La actinostela diarca a tetrarca (2 a 4 puntas xilemáticas) es propia
de las raíces de las Angiospermas Dicotiledóneas, mientras que la actinostela
poliarca (más de 5 puntas xilemáticas) pertenece a las raíces de Angiospermas
Monocotiledóneas.
79
Raíz primaria
Monocotiledóneas
80
Raíz primaria
Dicotiledóneas
81
Tallo primario
Morfología
El vástago de la planta está compuesto por tallo y hojas. El tallo crece en longitud
a partir del meristema caulinar ubicado en las yemas apicales y axilares. A
medida que la planta va creciendo, la yema apical va originado la longitud del
tallo principal mediante la formación de nudos donde se localizan las hojas. El
espacio entre hoja y hoja se llama entrenudo. En cada nudo, en la axila formada
por la base de la hoja y el tallo siempre hay una yema axilar que originará las
ramificaciones. Por lo tanto, a diferencia de la raíz, las ramificaciones del tallo
son exógenas.
Al igual que todo órgano vegetal, los tallos se modifican para cumplir
determinadas funciones:
Modificaciones subterráneas:
• Tubérculo: “papa” Solanum tuberosum.
• Bulbo: tunicado “cebolla” Allium cepa, macizo “gladiolo” Gladiolus sp.,
“Fresia” Fresia sp., múltiple “ajo” Allium sativus.
• Rizoma: “jengibre” Zingiber officinale, “cúrcuma” Curcuma longa.
Modificaciones aéreas:
• Estolón: “gramilla” Cynodon dactylon, “frutilla” Fragaria x ananassa.
• Tallos fotosintéticos: “carqueja” Baccharis trimera, “casuarina” Casuarina
cunninghamiana, “retama” Spartium junceum.
• Tallos aplanados: cladodio (“cactus” Opuntia sp.), filoclado (“helecho
mosquito” Ruscus aculeatus, “helecho plumoso” Asparagus setaseus,
“helecho espárrago” Asparagus sprengeri).
• Filodio: “aromo negro” Acacia melanoxylon .
• Zarcillos: “zapallo” Cucurbita sp., “vid” Vitis vinifera, “mburucuyá” Passiflora
coerulea.
• Espinas: “cotoneaster” Cotoneaster franchetii, “acacia negra” Gleditsia
triacanthos.
• Aguijones: “rosa” Rosa sp., “frambuesa” Rubus idaeus.
82
Anatomía
83
Tallo primario
Monocotiledóneas
84
Tallo primario
Dicotiledóneas
85
Crecimiento secundario
Felógeno
86
súber, los tejidos que quedan por fuera del mismo mueren por el aumento de
diámetro del órgano. El conjunto de tejidos muertos por fuera del súber más
interno se llama ritidoma. Este constituye la capa externa de la corteza del
órgano.
Las lenticelas son estructuras de la peridermis que aseguran el intercambio
gaseoso en la estructura secundaria del órgano. Son porciones de peridermis
laxas de aspecto parenquimatoso, con células menos suberizadas y con
espacios intercelulares. Se encuentran en ramas jóvenes y en raíces.
Cámbium
87
Los tejidos vasculares secundarios presentan un sistema vertical o axial y un
sistema horizontal o radial, y cada sistema tiene características propias según
la sección del órgano en que se observa. De acuerdo a la orientación del
corte del tallo o raíz secundario se podrán observar diversas características.
La orientación transversal es una sección cortada en ángulo recto con
respecto al eje principal del órgano. En este sentido, las células axiales del tejido
quedan cortadas transversalmente, observándose su diámetro. Mientras
que las células radiales muestran su longitud. La orientación longitudinal
es la sección cortada en forma paralelo al eje principal del órgano. Puede ser
paralela al radio del órgano (longitudinal radial) o perpendicular al radio
o en relación a la tangente del órgano (longitudinal tangencial). Ambos
sentidos muestran longitudinalmente a las células axiales de los tejidos,
pero las células radiales exhiben diferente vista según el tipo de corte. En
la sección longitudinal radial se observa el lado de los radios, revelando
la altura de los radios que conforman bandas horizontales inmersas en el
sistema axial y el tipo de células que los componen. En la sección longitudinal
tangencial se observan el diámetro de las células que conforman los radios,
determinándose la cantidad de hileras de células que constituyen al radio.
Los principales elementos del sistema axial son las células cribosas, células
albuminosas (Gimnospermas) y elementos de tubo criboso, células acompañantes
(Angiospermas) y, en ambos grupos de plantas, células parenquimáticas axiales
y fibras. En el sistema radial se ubican las células parenquimáticas de los radios
floemáticos.
Los radios pueden están compuestos por un solo tipo de células (radios
homocelulares) o dos tipos de células, las procumbentes y las erguidas (radios
heterocelulares). Los radios compuestos por una única hilera de células se
denominan uniseriados y, aquellos compuestos por dos o más hileras, se llaman
bi- a multiseriados. Los primeros son característicos de los tejidos vasculares
de las Gimnospermas y los segundos, de las Angiospermas.
Las células esclerenquimáticas del floema secundario suelen ser fibras,
esclereidas y/o fibroesclereidas.
Generalmente, la producción de este tejido se produce en incrementos de
crecimiento anuales. Sin embargo, dado las propias características de las células
que conforman el floema secundario, no se observa tan claramente como en el
xilema secundario.
88
El floema secundario en conjunto con los tejidos hacia el exterior del órgano
(floema primario, restos de corteza parenquimática, peridermis) conforman la
corteza de un tallo o raíz secundaria.
El sistema axial del xilema secundario está compuesto por elementos de vaso,
fibras en las Angiospermas y traqueidas, fibrotraqueidas en las Gimnospermas.
Ambos grupos presentan, además, células parenquimáticas axiales. El sistema
radial está formado por las células parenquimáticas de los radios xilemáticos.
Dichos radios, al igual que en el floema secundario, pueden ser homocelulares o
heterocelulares y uniseriados o bi-multiserados, según el grupo taxonómico.
En el xilema secundario se expresa muy bien el crecimiento estacional del
cámbium vascular. En las regiones templadas, la actividad estacional del cámbium
está relacionada con los cambios de la duración del día y las temperaturas. En
las regiones tropicales también se da una estacionalidad distintiva producto de
los períodos secos y los lluviosos. Estas condiciones producen que el cámbium
conforme anillos de crecimiento, cada uno correspondiente a un año de vida de
la planta.
En las maderas de zonas templadas, cada anillo anual de crecimiento
está compuesto por leño temprano y leño tardío. El leño tardío (otoño) está
constituido por células conductoras de pequeño diámetro y paredes celulares
engrosadas, mientras que el leño temprano (primavera) muestra células con
amplio diámetro y paredes celulares delgadas. En la mayoría de las especies,
el leño temprano de una estación se fusiona gradualmente al leño tardío de la
siguiente estación del mismo año, pero este leño tardío se une al leño temprano
del siguiente año por un límite marcado.
Estas características son poco habituales en las maderas de especies tropicales.
Los límites de los anillos de crecimiento en estas especies están marcados por
bandas de células parenquimáticas axiales producidas al principio o al final de
la estación de crecimiento (bandas parenquimáticas marginales). Sus células
están completas de cristales o sustancias amorfas.
Cuando la madera envejece va perdiendo la capacidad de conducción y
almacenaje. Por ello, es común observar una zona de tejido oscuro y sin actividad
en el centro del tallo leñoso o tronco denominado duramen. Entre el cámbium y el
duramen se observa una madera más clara denominada albura, la cual mantiene
su actividad conductora y almacenadora.
La madera de las Gimnospermas es sencilla y homogénea debido a que no
presentan vasos en su xilema. El leño temprano está conformado por traqueidas
y el leño tardío por fibrotraqueidas. En el corte transversal se observan los anillos
89
de crecimiento, el diámetro de los elementos conductores y parenquimáticos
axiales, la longitud de los radios y diámetro de los canales resiníferos. En el corte
longitudinal radial es posible observar el lado de los radios, pudiendo ser homo- o
heterocelulares (parénquima y traqueidas radiales). La unión entre las punteaduras
de las traqueidas axiales y las células parenquimáticas radiales conforman pares
de punteaduras semiareoladas. En esta vista longitudinal radial se exhiben los
campos de cruzamiento, formados por estos pares de punteaduras que son
carácter diagnóstico de la especie a la que pertenece la madera. En el corte
longitudinal tangencial puede verse los radios uni- a biseriados.
Por otro lado, la madera de Angiospermas es más compleja debido a la
gran variabilidad de disposición de los elementos celulares. Algunas de las
características principales son:
• la distribución por el tamaño de los vasos en una capa de crecimiento
(porosidad),
• la disposición de los vasos y su manera de agruparse
• la disposición del parénquima axial y su abundancia
• la existencia o inexistencia de fibras
• los tipos de placas perforadas de los vasos
• el tamaño de los cristales, su disposición y abundancia
90
Campos de cruzamiento (Gimnospermas): fenestroide, pinoide, cupresoide,
piceoide, taxodioide (corte longitudinal radial).
Porosidad (Angiospermas): difusa, circular y subcircular o semicircular (corte
transversal).
Poros (Angiospermas): solitarios o agrupados en serie radial corta, serie
radial larga, serie tangencial o en racimo (corte transversal).
Ordenamiento de los poros (Angiospermas): diagonal, radial o tangencial
(Corte transversal).
Parénquima axial (Angiospermas): ausente, apotraqueal difuso, apotraqueal
bandeado, paratraqueal bandeado, paratraqueal vasicéntrico o paratraqueal
aliforme (corte transversal).
Disposición de las punteaduras (Angiospermas): alterna, opuesta o
escalariforme (corte longitudinal tangencial o radial).
Los radios de las Angiospermas Dicotiledóneas tienen la misma función
que los de las Gimnospermas: almacenamiento y conducción transversal de
las sustancias nutritivas. Presentan gran variedad en forma, tamaño y número
de células que los componen. Según el corte o plano que se observe del leño,
podrá observarse un aspecto de estas células. En el corte transversal se aprecia
el lomo o parte superior de las células, en el corte longitudinal tangencial, el
diámetro o lumen de la célula y, en el corte longitudinal radial, el lado o lateral
de la célula.
Las células parenquimáticas radiales pueden presentar la forma cuadrada,
procumbente u horizontal y erecta o vertical (orientación longitudinal radial). Un
solo tipo de estas células conforman radios homocelulares y combinaciones
de las mismas forman radios heterocelulares. Los radios heterocelulares son
más comunes en las maderas de Angiospermas que en las Gimnospermas. Por
otro lado, el leño de Gimnospermas se caracteriza por la presencia de radios
uniseriados, raramente biseriados, mientras que, el leño de Angiospermas
presenta radios uni- a multiseriados.
Finalmente, las características de los elementos vasculares o conductores,
vasos y traqueidas, tienen también valor diagnóstico para la descripción
y reconocimiento de maderas de Angiospermas (vasos) y Gimnospermas
(traqueidas y fibrotraqueidas). La presencia de fibras en la madera es característica
de las Angiospermas. El ordenamiento de las punteaduras o puntuaciones
en traqueidas y vasos, el tipo de placa perforada de los vasos, la longitud de
los elementos, características de pared celular, entre otros, son caracteres
necesarios para la determinación del género o especie a la cual pertenece la
madera observada. Para una identificación de una madera deben analizarse las
tres orientaciones de corte (transversal, longitudinal radial y tangencial), ya que
brindan la información integral para una óptima determinación.
91
Tallo secundario
Dicotiledóneas
92
Tallo secundario
Gimnospermas
93
Maderas
Gimnospermas
94
Maderas
Gimnospermas
95
Maderas
Gimnospermas
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Maderas
Angiospermas Dicotiledóneas
97
Maderas
Angiospermas Dicotiledóneas
98
Maderas
Angiospermas Dicotiledóneas
99
Maderas
Angiospermas Dicotiledóneas
100
Maderas
Angiospermas Dicotiledóneas
101
Estructuras Reproductivas
Anatomía floral
102
Los estambres que conforman el ciclo floral fértil denominado androceo, están
compuestos por un filamento y una antera. Cada antera aloja, generalmente,
cuatro sacos polínicos o microesporangios, donde se forman los granos de
polen. Una antera joven en corte transversal exhibe una epidermis o exotecio
delgado y continuo; un endotecio delimita cada saco polínico; una a varias capas
de células parietales del tipo parenquimático en cada saco; un tapete o tejido
nutricio conformado por células particulares y el tejido esporógeno de cada saco
polínico, cuyas células por meiosis originan los granos de polen. El endotecio es
el tejido que promueve la deshiscencia de cada saco polínico de la antera. A la
madurez de la antera, el endotecio (compuesto por una capa fibrosa de células)
perdura en conjunto con la epidermis cuando el tapete ha sido consumido.
Las células del endotecio presentan la pared celular con engrosamientos más
anchos hacia la cara interna (en forma de U). Al deshidratarse estas células,
se colapsa la pared externa no engrosada y las tensiones originan aberturas
(estomios) para la deshiscencia de la antera.
El gineceo, conformado por los carpelos, tiene un estigma, un estilo y un
ovario. El estigma es la región receptiva del grano del polen. El ovario contiene los
óvulos protegidos, ubicados en uno o más lóculos según el tipo de placentación,
cohesión y número de carpelos. Cada carpelo a la altura del ovario, comúnmente,
tiene tres haces vasculares, uno dorsal o central (vena media) y dos ventrales
asociados a la placenta y los óvulos. El estilo es macizo o hueco y presenta una
o más bandas de tejido transmisor rodeados de parénquima fundamental y
haces vasculares. El estigma exhibe, en general, superficie epidérmica glandular
y papilosa para la recepción del polen. Las células epidérmicas contienen
proteínas que permiten el reconocimiento de compatibilidad del polen y
permite el progreso del tubo polínico por el tejido transmisor del estilo. Los
óvulos generalmente tienen uno a dos tegumentos, un tejido central llamado
nucelo que se comunica con el lóculo mediante una abertura que forman los
tegumentos, denominada micrópila. Dentro del nucelo se forma el gametofito
femenino y es donde se lleva a cabo el proceso de reproducción sexual. Luego
que las gametas se fecundan, se producen cambios anatómicos y morfológicos
en el óvulo que culminan con la formación de la semilla. En las Angiospermas, a
la vez que el óvulo se transforma en semilla, las paredes del ovario (carpelos) se
transforman en la pared del fruto.
Los nectarios son estructuras secretoras que pueden encontrarse en las
flores, cuya función es secretar néctar. Pueden ser un órgano modificado o
un tejido independiente de los órganos pero asociados a ellos, como un anillo
basal en el gineceo. La superficie puede ser papilosa. Los nectarios epidérmicos
comúnmente eliminan la secreción a través de la cutícula delos tricomas. En
los nectarios parenquimáticos el néctar es secretado mediante estomas tipo
hidatodos, siempre abiertos y la vascularización suele constar de floema.
103
Hay flores que no tienen nectarios pero, tienen elaioforos que son
estructuras secretoras de aceites esenciales que atraen a los polinizadores.
Semilla
104
Independientemente del origen, la sustancia de reserva está formada por
parénquima reservante, conteniendo amiloplastos (almidón), proteinoplastos o
granulos de aleurona (proteínas) y/o gotas lipídicas (lípidos). Algunas especies,
exhiben las sustancias de reserva glucídicas en la propia pared celular.
Las semillas endospermadas de los cariopses de las Poaceae, generalmente,
muestran un endosperma compuesto por una capa externa denominada capa
de aleurona, pues contiene abundantes gránulos de aleurona (proteínas). Esta
capa resulta en lo comercialmente llamado gluten. Cada especie de Poaceae
presenta proteínas específicas en la capa de aleurona, algunas de las cuales
afectan a los celíacos, como las presentes en el “trigo” Triticum sp., en la “cebada”
Hordeum sp., en el “centeno” Secale sp. y en la “avena” Avena sp. El resto del
endosperma de las Poaceae está formado por parénquima con abundantes
amiloplastos. De este se extraen comercialmente las harinas, sémolas y féculas.
Por otro lado, el salvado de los cereales deriva de las cubiertas seminales y de
parte de la pared del fruto, mientras que el gérmen es el propio embrión.
El embrión consta de dos puntos de crecimiento, el meristema caulinar
localizado en la plúmula, gémula o epicotile y el meristema radical
ubicado en el ápice de la radícula. Además, tiene una hoja (Angiospermas
Monocotiledóneas), dos hoja (Angiospermas Dicotiledóneas) o muchas hojas
(algunas Gimnospermas) denominadas cotiledones. La porción del embrión
entre la radícula y el/lo cotiledón/es se llama hipocotile.
El embrión de las Poaceae presenta algunas particularidades. El único
cotiledón, denominado escutelo, tiene forma de plato y es importante porque
posee enzimas que degradan el endosperma en los estadios iniciales de la
germinación. Los ápices meristemáticos están protegidos; el plúmula está
resguardada por el coleoptile y la radícula por la coleorriza. La porción entre
la radícula y el cotiledón se denomina mesocotile, donde puede presentarse
una pequeña estructura (epiblasto) que representa el vestigio de un segundo
cotiledón.
105
Flor
106
Flor
107
Semilla
Embrión de Monocotiledóneas Poaceae
108
Semillas
109
Ecoanatomía
Las adaptaciones de las plantas vasculares surgen como resultado de la
interacción de los organismos con el ambiente en que habitan, para asegurar
su supervivencia. Las presiones selectivas del ambiente como temperatura,
intensidad lumínica y disponibilidad de agua y minerales, operan sobre las
plantas produciendo cambios exomorfológicos y/o anatómicos. Dichos cambios
pueden ser reversibles, pero si el estrés se mantiene mucho tiempo, la planta
se debilitaría. Por tal motivo, generalmente, los cambios son irreversibles y
permiten a las plantas tolerar el estrés ambiental mediante el desarrollo de
estructuras y mecanismos especiales.
En el curso de la evolución, algunos organismos se adaptaron mejor a un
ambiente determinado pero son incapaces de sobrevivir en otro ambiente.
El estudio de la anatomía vegetal brinda evidencias claras para conocer la
estrecha relación que existe entre las adaptaciones estructurales y los procesos
fisiológicos o bioquímicos que ocurren en las plantas en relación a su ambiente
(Ecoanatomía o Anatomía Ecológica). Según la temperatura y disponibilidad
de agua del ambiente en que crecen, las plantas pueden ser hidrófitas
(ambiente acuático o hidrofítico), mesófitas (ambiente terrestre templado
mesofítico), xerófitas (ambiente árido o xerofítico) o halófitas (ambiente salino
o hidrohalomórfico).
Ambiente hidrofítico
110
La corriente de agua es un factor limitante en este ambiente porque
aquellas especies que son flotantes no arraigadas pueden sufrir cambios de
microhabitat.
Las plantas hidrófitas son las que toleran los factores mencionados en
agua dulce corriente (manantiales, ríos, brazos de ríos y canales de irrigación),
agua salobre (estuarios, lagunas, lagos en depósitos de sal y en regiones
áridas), agua salada costera (playas de océano, bahías resguardadas y
riveras quietas) y agua dulce estancada (lagos, reservorios, lagos pequeños,
campos de arroz inundados, pantanos, canales y acequias donde la corriente
es insignificante).
La forma de vida de la hidrófitas es variable según el ambiente y la especie:
• Hidrófitos adheridos al sustrato o arraigados: con hojas sumergidas,
hojas flotantes y hojas emergentes.
111
Disminución de la cantidad de tejidos vasculares, especialmente
xilema. Los elementos de vaso tienen paredes delgadas. Solo se observan
paredes gruesas en el xilema en los órganos emergidos de la planta. Sin
embargo, el transporte de nutrientes y fitohormonas producidas en las
raíces es direccionada hacia hojas y tallos por medio de presión radical y no
de evapotranspiración.
Las plantas sumergidas mantienen sus órganos sumergidos en diferentes
profundidades en el espejo de agua. Por ello, las partes fotosintetizadoras
enfrentan dos grandes problemas: la absorción de dióxido de carbono y la
recepción de suficiente intensidad de luz de longitud de onda apropiada.
Por lo tanto, estas plantas logran alta relación superficie/volumen. Poseen
hojas enteras, finas y más o menos traslucidas, en su mayoría elongadas y
filiformes. La epidermis no tiene estomas, la cutícula es muy delgada y las
células tienen cloroplastos. El mesófilo es reducido y abundante aerénquima
con diafragmas. Presentan poco esclerénquima o carecen de él. Algunas
especies presentan bandas esclerenquimáticas en el margen de las hojas.
El sistema vascular también está reducido y el xilema poco lignificado. Por
ejemplo, “elodea” Egeria densa, “cola de zorro” Ceratophyllum demersum,
“potamogeton bronceado” Potamogeton ferrugineus.
Las plantas flotantes presentan hojas peltadas, coriáceas, redondas,
con margen entero, epidermis adaxial con abundantes ceras epicuticulares
y pecíolos largos. Estas características les permiten una mayor resistencia
al desgarro y sumersión por el viento, las olas y la lluvia. Generalmente
se encuentran en aguas tranquilas o estancadas. Las hojas ampliamente
expandidas producen una alta tensión superficial con el agua, dándole
flotabilidad. Muestran estructura dorsiventral con células turgentes, estomas
en la cara adaxial (epistomática), presencia de colénquima, esclerénquima
y sistema vascular desarrollado. La epidermis abaxial puede presentar
hidropotes, estructuras multicelulares que absorben agua y sales minerales
del medio. Por ejemplo, “lenteja de agua” Lemna valdiviana, “helecho de
agua” Azolla foliculoides, “irupé” Victoria cruziana. La misma estructura foliar
se observa en las plantas arraigadas con hojas flotantes como, “trébol de
agua” Marsilea ancyclopoda, “paragüita” Hydrocotile ranunculoides, Utricularia
sp.
Las plantas palustres tienen la raíz y el tallo sumergidos, pero las hojas
están erguidas fuera de la superficie del espejo de agua. Estas hojas no difieren
de las características anatómicas encontradas en las especies terrestres. Las
raíces y tallos tienen aerénquima, a veces con diafragmas y las hojas pueden
llegar a tener este tejido. La cutícula y las ceras epicuticulares son conspicuas
en las hojas de estas plantas. Son especies que soportan largos períodos de
inundación y pueden sobrevivir a cortos períodos de sequía. Por ejemplo,
“totora” Typha subulata, “junco” Scirpus californicus.
112
Ambiente mesofítico
Ambiente xerofítico
113
Tamaño de las hojas. El tamaño de las hojas es muy reducido y está
acompañado de otras características anatómicas que permiten que sean gruesas
con aumento de materia seca en los tejidos fotosintéticos, mayor concentración
de clorofila y, por lo tanto, incremento de la capacidad fotosintética. Algunas
especies orientan las hojas norte-sur (plantas brújula), otras incurvan los bordes
de la lámina o pierden las hojas antes del período seco y otras, transforman las
hojas en espinas. También hay cambios en la forma y disposición de la lámina y
pérdida temporal de hojas. Todos estos caracteres permiten la disminución de
la superficie de evapotranspiración.
Las hojas pueden ser coriáceas o suculentas. Las hojas coriáceas
presentan abundante tejido esclerenquimático subepidermicamente. Los
tejidos reservantes de agua (parénquima acuífero) son característicos de las
hojas y tallos suculentos.
Predominio de los mecanismos fotosintéticos C4 y CAM, pero también hay C3.
Tallos. Pueden ser fotosintéticos afilos. Tallos con amplia corteza. Peridermis
gruesa en tallos secundarios.
Raíces en muchos casos freáticas.
Gruesa cutícula y abundantes ceras epicuticulares. Las células
epidérmicas son pequeñas con paredes radiales rectas y pared tangencial
externa engrosada. La cutícula es gruesa sobre la superficie expuesta. Se
presentan abundantes formas de depositación de ceras epicuticulares en
una o ambas epidermis de la hoja.
Gran diversidad estomática y estomas hundidos o en criptas o
protegidos por tricomas. Los estomas se diferencian en ambas superficies
de la hoja, pero son más comunes en la abaxial (hojas hipostomáticas).
Suelen estar protegidos en canales, criptas o hundidos. Si el período seco
es muy prolongado puede producirse la obturación del ostíolo y/o cámara
subestomática en forma parcial o permanente. Los estomas de algunas
especies suelen ser numerosos.
Abundantes tricomas. Los tricomas pueden ser glandulares y eglandulares
y según las especies están presentes o faltan. Pueden observarse diversa
forma de tricomas, como los peltados absorbentes (escamas foliares) de las
Bromeliaceae que conforman un tapiz supraepidérmico que refleja la radiación
lumínica durante la estación seca y durante la estación húmeda cumplen la
función de protección de los estomas y adsorción de agua en la superficie de la
hoja.
Presencia de hipodermis. Presentan a veces hipodermis o epidermis
pluristratificada cuyas células tienen paredes delgadas y reservan agua.
Parénquima en empalizada conspicuo, mesófilo generalmente
homogéneo. El mesófilo presenta abundante tejido en empalizada en una
114
o en ambas caras folaires (hoja isolateral). Cuando la disponibilidad de agua
no es óptima, la presencia de espacios intercelulares en el clorénquima en
empalizada, limita el transporte de agua en un plano paralelo a la superficie
de la hoja. La presencia de espacios esquizógenos abaxiales en algunas
especies permite tolerar la amplitud térmica. Estos espacios se llenan de
aire que puede ser calentado durante el día soleado con el fin de disminuir
la pérdida de calor durante la noche debido a las heladas. En el mesofilo y
en las células epidérmicas son comunes los cristales, cistolitos o cuerpos
silicios, así como los depósitos de taninos y de mucílagos.
Importante desarrollo del tejido esclerenquimático. Es común las
presencia de capas de esclerénquima rodeando los haces vasculares y en
los márgenes de las hojas.
Por ejemplo, “retama” Bulnesia retama, “tolilla” Fabiana densa, “cardón”
Trichocereus atacamensis, “laurel rosa” Nerium oleander, “molle” Schinus
longifolius, “tala” Celtis ehrenbergiana, “quebracho blanco” Aspidosperma
quebracho-blanco, “piquillín” Condallia microphylla, “sorgo” Sorghum
halepensis, Kalanchoe sp.
Ambiente Hidrohalomórfico
Este ambiente posee características similares al xerofítico, pero con suelos salinos
y sódicos (salares, riberas de cursos de agua salobre o salada). Los halófitos son
plantas adaptadas a crecer y completar su ciclo de vida en ambientes donde
la concentración de sal en el suelo es elevada y pobre en materia orgánica. El
crecimiento de las plantas está afectado por la salinidad reinante en el ambiente,
la baja presión parcial de oxígeno, la alta concentración de dióxido de carbono, el
alto contenido de metano, las condiciones redox diferentes de varios minerales
del suelo, entre otros. Sin embargo, son dos factores los predominantes, bajo
potencial hídrico del suelo y presencia de altas concentraciones de iones
específicos como Na+ y Cl-.
Las plantas halófitas son las que sobreviven en este tipo de ambiente.
Para ello, presentan diversos mecanismos que permiten mantener el potencial
hídrico en el cuerpo de la planta en valores más bajos que el del ambiente. Sin
embargo, soportan 100 mM (tierra adentro) a 1 M (estuarios o riberas marinas)
de solución salina en el suelo. Pueden ser suelos ricos en cloruros y sulfatos con
menor contenido de sales solubles. Esta vegetación forma matorrales bajos y
más o menos ralos.
Bajo estas condiciones, la planta responde con un incremento de la tasa
respiratoria debido a que necesita más energía. Pero, la exposición a la salinidad
115
por largo plazo, disminuye gradualmente la respiración, baja la asimilación de
carbono y el metabolismo en general.
Algunas especies presentan glándulas de sal, las cuales excretan el exceso
de iones en solución hacia el exterior. Están conformadas por varias células
epidérmicas especializadas o tricomas. Pueden ser activas, secretando
constantemente la solución sin producir la lisis celular o pasivas, eliminando las
sales en exceso mediante la lisis celular. Otras especies inmovilizan los iones
tóxicos mediante la conformación de cristales.
Los rasgos más frecuentes en este tipo de especies son: plantas afilas y/o
articuladas; menor relación superficie/volumen; generalmente suculentas;
estructuras secretoras de sal; hojas tipo Kranz (fotosíntesis tipo C4); epidermis
con abundantes tricomas; estomas pequeños y baja densidad estomática.
Las sales son transportadas en los tallos y las hojas por el sistema vascular.
Existe un gradiente de concentración de sal entre el xilema y las glándulas,
encontrándose la menor concentración en las células secretoras.
Las glándulas de sal pasivas son tricomas formados por un pie 1-3celular
y una cabeza globosa unicelular. A través de plasmodesmos, la sal llega en el
flujo de transpiración, pasa al citoplasma de las células epidérmicas y de allí,
al pie del tricoma. Luego la sal es transportada hacia la célula de la cabezuela,
acumulándose en su vacuola. Una vez que la vacuola completa su capacidad, el
tricoma colapsa y la sal queda expuesta sobre la superficie foliar. La sal se seca
dando un aspecto blanquecino a la hoja y el viento se encarga de eliminarla de
la superficie.
Las glándulas de sal activas pueden ser bi a multicelulares. Presentan 1-2
células colectoras basales y una a varias células secretoras. Las paredes entre
ambos tipos celulares presentan abundantes plasmodesmos, al igual que
las células colectoras con las del mesófilo de la hoja. Las células secretoras
presentan características protuberancias o invaginaciones en la pared celular
rodeadas de membrana plasmática que aumentan la superficie de secreción.
La pared celular de las células secretoras apicales en contacto con el ambiente
exhibe poros por donde es excretada la sal a un espacio entre la pared y la
cutícula y de allí, a la superficie foliar. La eliminación de la sal se realiza sin la
destrucción de las células que conforman la glándula.
Por ejemplo, “jume” Salicornia ambigua, “verdolaga de playa” Sesuvium
portalacastrum, “pelo de chancho” Distichlis spicata, Diplachne uninervia, “vidriera”
Suaeda divaricata, Salsola kali, “quinoa de salitral” Chenopodium macrospermum,
“zampa” Atriplex lampa, “carne gorda” Maytenus vitis-idaeus, “tamarisco” Tamarix
aphylla.
116
Ecoanatomía
Mesófitas
117
Ecoanatomía
Xerófitas
118
Ecoanatomía
Hidrófitas
119
Ecoanatomía
Halófitas
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