Parasitosis intestinal : situación actual
La parasitosis intestinal, es uno de los principales problemas de salud a
nivel mundial; Más de dos millones de personas a nivel mundial, principalmente
niños y mujeres embarazadas, están infectadas por parásitos intestinales. Siendo
uno de los problemas de salud más persistente que afectan no solo la salud, sino
que además inciden en el desempeño escolar y las actividades de los niños
afectados. Su prevalencia a nivel de salud pública, es bastante elevada ya que,
afectan a más de un tercio de la población mundial. Se calcula que a nivel mundial
existen 2000 millones de personas infectadas por parásitos intestinales en alguna
etapa de su vida. En este particular la Organización mundial de la Salud (OMS.
2018), señaló que parasitosis intestinal es uno de los principales problemas de
salud infantil en los países en desarrollo; es decir, más de 270 millones de niños
en edad preescolar y más de 600 millones de niños(as) en edad escolar que viven
en zonas donde los parásitos se transmiten de forma intensiva.
El parasitismo intestinal es más frecuente entre los grupos sociales más
bajos y en los niños que viven en zonas urbano marginales, donde los niños y
niñas están en contacto en ambientes sin asfaltar que contienen suelos
contaminados; esto fomenta la transmisión de parásitos a través de penetración
de larvas infecciosas presentes en el suelo, a través de la transmisión fecal-oral
directa o indirecta; siendo el resultado de factores múltiples, como mala condición
socioeconómica, malos hábitos higiénicos y alimentarios, saneamiento ambiental
básico escaso, casas con piso de tierra, ausencia de agua potable y desagüe,
entre otros
La parasitosis intestinal, es una infección ocasionada por protozoarios o
helmintos muy presente en la población, predominante en países bajos con
endemias altas por ausencia o limitado servicio de agua y desagüe, control y
prevención en estas infecciones, siendo ignoradas por no tener síntomas,
aumentando la morbilidad si se presenta con anemia y contacto continuo de agua
contaminada así como una precaria higiene doméstica; siendo los niños los más
vulnerables en esta alta incidencia de infecciones parasitarias.
A pesar de que estas infecciones, no registran una alta tasa de mortalidad,
son preocupantes, pues, ocasionan importantes problemas sanitarios y sociales
debido a su sintomatología y complicaciones. Las enteroparasitosis pueden ser
asintomáticas y no ser diagnosticadas durante largo tiempo algunos casos, por el
contrario, otros casos pueden llegar a provocar cuadros digestivos, inclusive con
severa repercusión sobre el crecimiento y desarrollo de los niños. Además se
considera que pudiera afectar el rendimiento escolar; ya que esta, causa
irritabilidad y cansancio en el niño y a su vez afectaría la capacidad intelectual y la
atención.
Cabe señalar que un parasito es un microorganismo que vive sobre otro
organismo (llamado huésped) o en su interior y se beneficia obteniendo nutrientes
del huésped. El término parásitos, se emplea para referirse a protozoos (como las
amebas) que consiste en una única célula y los gusanos (helmintos), que son de
mayor tamaño y se componen de muchas células.
La parasitosis o enfermedad parasitaria sucede cuando los parásitos
encuentran en el huésped las condiciones favorables para su anidamiento,
desarrollo, multiplicación y virulencia, de modo que pueda ocasionar una
enfermedad, por lo que son difíciles de destruir y desarrollan estrategias para
evitar los mecanismos de defensa de sus huéspedes y muchos han conseguido
ser resistentes a los medicamentos e insecticidas que se aplican para su control y
si a esto se suma el escaso conocimiento y de aplicación de estrategias para la
prevención y cuidado se agudiza la prevalencia.
A este particular, Lokman M. (2017), realizó un estudio de tipo descriptivo,
transversal, cuantitativo y de diseño correlacional, con el objetivo de “Determinar
los conocimientos, actitudes y prácticas sobre parásitos intestinales entre los
padres de niños en una zona urbana preescolar en Kuantan, Pahang: Malasia” y
cuya muestra fue 136 padres, la técnica la encuesta y el instrumento un
cuestionario. Concluyó: que es crucial que todas las comunidades tengan medidas
preventivas primarias es la mejor cura, para el parasitismo.
Según la revista científica; Parasitología en países latinoamericanos (2014)
“La transmisión de parásitos es insidiosamente fácil, sobre todo cuando la higiene
y el saneamiento no son adecuados; un niño que camina descalzo puede atrapar
el anquilostoma, y si se pone el dedo sucio en la boca, puede ingerir huevos de
Ascaris”. Por su parte la Organización Panamericana de la Salud (OPS.2015),
señala que: La sintomatología que causan los parásitos en el huésped, depende
del número, virulencia del parásito y del estado inmunológico del individuo. En
algunos casos la acción nociva es tan pequeña que resulta difícil decir si se trata
de un parásito patógeno o de un simple comensal. En otras ocasiones, los
parásitos producen en el organismo del huésped una serie de perturbaciones que
constituyen las enfermedades parasitarias
En América Latina los mapas epidemiológicos sobre parasitosis intestinal
no están actualizados, lo que impide la aplicación programas sanitarios y
asistenciales para su control (OPS.2013). Así quedó evidenciado en el trabajo de
Pavón A. (2015). Cuyo objetivo abordar los conocimientos del parasitismo
intestinal en la población infantil nicaragüense; investigación de tipo cuantitativo,
cuya muestra estuvo constituida por un total de 1881 sujetos (939 niños y 942
niñas), de edades comprendidas entre 0 y 15 años y de cuyos datos recabados
concluyó que: es necesario implementar y mantener programas de diagnóstico y
desparasitación asumidos por Nicaragua, para disminuir su prevalencia.
La prevalencia e intensidad de la infección por parásitos está asociada con
mayor riesgo de morbilidad principalmente en los niños; según estudios realizados
por (Silva, 2017) con 95% de los casos. Sin embargo, Las parasitosis intestinales
afecta a individuos de todas las edades y sexos; pero se presentan, sobre todo, en
los primeros años de vida, ya que este grupo de población aún no ha adquirido los
hábitos higiénicos necesarios para prevenirlas y no se ha desarrollado inmunidad
frente a estos 2 grandes grupos de parásitos como son protozoos y helmintos.
Los protozoos se reproducen por división celular y se multiplican en el
interior de los seres humanos los protozoos comprenden una amplia gama de
microorganismo unicelulares. Los gusanos en cambio producen huevos o larvas
que se reproducen en el entorno antes de ser capaces de infectar a los seres
humanos. Entre los gusanos se encuentran lo nematelmintos (lombrices), como
los anquilostomas y los platihelmintos gusanos planos), como las tenia y los
trematodos
Los parásitos suelen penetrar en el organismo a través de la boca por
trasmisión fecal-oral: los cuales son deglutidos y pueden permanecer en el
intestino o penetrar por la pared intestinal invadiendo otros órganos. El ciclo de
viday modo de transmisión de los parásitos intestinales es muy variado, algunos
se transmiten por contacto directo; otros mediante la ingesta de alimentos yaguas
contaminadas; en algunos casos puede haber auto y retro infección en general se
debe tener contacto con la forma infectante quiste, larva o parasito para poderse
infectar, pasar un tiempo en el cuerpo humano para multiplicarse, luego ser
expulsado del organismo y volver a cumplir el ciclo.
Entre los síntomas pueden presentarse: Episodios de diarrea explosiva,
alternada con constipación, diarrea crónica, sin explicación, acidez, dolor y
distención abdominal, náuseas, vómitos, mal aliento. Puede haber prurito
(picazón) en la zona anal o la nariz, falta de apetito (no siempre hay pérdida de
peso), trastornos del sueño, irritabilidad; según el tipo de parásito presente, puede
haber fiebre, alergia en la piel y/o tos. Por lo cual, el diagnóstico de la parasitosis
intestinal no se debe hacer por sintomatología, ya que esta es variada e
inespecífica, los datos epidemiológicos ayudan, pero tampoco son definitivos. Lo
recomendado es un examen de heces; y en casos especiales
Endoscopia/Colonoscopia, Análisis de sangre (Serología, Frotis de sangre) y
Radiografía, resonancia magnética (RM), tomografía axial computarizada (TAC)
Es poco frecuente que, la parasitosis intestinal ocasiones complicaciones.
Mientras que el tratamiento, depende del tipo de parásitos que presente el
paciente: ejemplo Giardia (Tinidazol), Microsporidiasis intestinal (Albendazol),
Trichomonias (Metronidazol). En caso de oxiuros, el médico puede recomendar el
pamoato de pirantel de venta libre o recetar medicamentos a todos los miembros
de tu hogar para prevenir la infección y la reinfección.:Mebendazol (Albenza)
Por otra parte es de señalar, que la prevención y control de la parasitosis
intestinal se fundamenta no solo en el conocimiento del ciclo biológico, los
mecanismos de transmisión y la historia natural de la infección parasitaria, sino
también en el estudio de la cultura higiénica, las creencias y la organización social.
Los beneficios que se generan con su control, además de la salud se observan en
el ámbito social y económico. Por consiguiente, es preciso desarrollar acciones de
prevención para el fomento a la salud, en las cuales se involucre a la familia y la
población en general, para el logro de un cambio de actitud de cada persona
involucrada.
En Venezuela, según los resultados de investigaciones y boletines de la
OMS y la Sociedad Venezolana de Infectología, alrededor del 75% de la población
en general, entre niños y adultos tienen parásitos. Para el año 2016, el Boletín
Epidemiológico del Programa Nacional de Prevención y Control de Parasitosis
Intestinal y Esquistosomosis de la Dirección General de Salud Ambiental del
Ministerio de Salud de Venezuela (DGSA, 2016)
Así mismo se destaca el estudio realizado por (Devera et al. 2017), en el
cual se observó el 90% de niños con parasitismo, lo que está asociado entre otros
factores a la escasez de recursos para desarrollar tratamientos adecuados y
acciones de prevención, sobre todo, en las poblaciones de bajos ingresos. Existe
un inapropiado abastecimiento de agua potable por lo que la población se ve en la
necesidad de almacenarlas en recipientes inadecuados.
Según Pérez K(2017) Los deficientes hábitos de higiene y muy
específicamente el lavado de manos después de ir al baño es determinante en la
mayoría de los casos de infección parasitaria, ya que las posibilidades de
contaminación de restos de heces fecales son mayores y al establecen contacto
con alimentos o al llevárselas a la boca puede contraer la infección. De igual
manera hace énfasis, en el precario servicio de agua potable y el tratamiento que
esta recibe y a la falta de acción por parte de los adultos significativos para
potabilizarla y por ultimo a los malos hábitos de higiene el aseo de los productos
que van a consumir y en la preparación de los alimentos.
Por su parte, Brito. [Link] (2017), en su trabajo de investigación Prevalencia
de Parasitosis Intestinales en la Comunidad Rural Apostadero, Municipio Sotillo,
Estado Monagas, determinó una alta prevalencia de parasitosis intestinales en
niños menores de 15 años, los helmintos más frecuentes fueron: Ascaris
lumbricoides, Trichuris trichiura y Ancilostomideos.
En este orden de ideas, se puede afirmar que la parasitosis intestinal es
un problema de salud pública, mayormente subestimado, ya que, generalmente la
mayoría no presentan síntomas, pero que está estrechamente relacionada a las
condiciones en que viven los niños, los hábitos higiénicos inadecuados, que
favorecen la vía y desarrollo de la infestación parasitaria. Y pudiendo conllevar a
consecuencias negativas. Justifica la realización de la presente investigación para
establecer y elevar el nivel de conocimiento en las madres de los escolares, por
ser ellas las principales responsables de la crianza del niño, su rol es vital en el
cuidado y en la prevención de la parasitosis.
Por consiguiente, debido a la prevalencia de casos y al aumento en las
tasas de parasitismo intestinal en los niños y los países en vías de desarrollo:
donde las deficientes condiciones socioeconómicas de las poblaciones, las malas
condiciones higiénicas, la escasa cultura sanitaria, el deficiente abastecimiento de
agua, el consumo de agua no potabilizada y la deposición de excreta inadecuada
están asociadas directamente con la presencia, persistencia y la diseminación de
parásitos intestinales.(OMS). Se hace necesario que, las madres cuenten con los
conocimientos necesarias sobre la enfermedad; para reducir los riesgos a que los
niños y niñas padezcan de estas infecciones.