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Anacondas

La anaconda verde es la serpiente más larga del mundo, que puede alcanzar los 10-12 metros de largo. Habita en las cuencas fluviales de América del Sur, donde caza presas grandes como capibaras mediante estrangulamiento. Aunque se la representa a menudo como una amenaza para los humanos, rara vez ataca a no ser que se sienta en peligro. Su hábitat se ve amenazado por la destrucción del medio ambiente.

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Anacondas

La anaconda verde es la serpiente más larga del mundo, que puede alcanzar los 10-12 metros de largo. Habita en las cuencas fluviales de América del Sur, donde caza presas grandes como capibaras mediante estrangulamiento. Aunque se la representa a menudo como una amenaza para los humanos, rara vez ataca a no ser que se sienta en peligro. Su hábitat se ve amenazado por la destrucción del medio ambiente.

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La 

anaconda verde o común (Eunectes murinus) es


una especie de serpiente constrictora de la familia de las boas (Boidae). Es endémica de
los ríos del trópico de Sudamérica. De todas las serpientes esta es la de mayor longitud;
[cita  requerida]
 se la hace rivalizar con la pitón reticulada (Malayopython reticulatus) por el título de
la serpiente más grande del mundo, que suele ser más voluminosa, pero menos larga. Se
conocen casos de humanos adultos atacados,[cita  requerida] aunque ninguna serpiente
(Malayopython reticulatus como excepción) tiende a atacar a un ser humano, salvo por
defensa propia, ya que estos no forman parte de su cadena trófica.

Índice

 1Distribución
 2Descripción
o 2.1Tamaño
 3Hábitat y comportamiento
o 3.1Caza y dieta
o 3.2Reproducción
 4Conservación
 5Cultura popular
 6Referencias
 7Enlaces externos

Distribución[editar]
Habita en las cuencas de los ríos Orinoco, Putumayo, Napo, Amazonas, Paraguay y Alto
Paraná. Cuenta con poblaciones
en Guyana, Trinidad, Venezuela, Colombia, Brasil, Ecuador, Perú, Bolivia y hay una población
introducida en los Everglades.

Descripción[editar]

Eunectes murinus.

La anaconda es de color verde oscuro, con marcas ovales de color negro y ocre en los
flancos. El vientre es más claro, y en la parte final de la cola muestra diseños en amarillo y
negro que son únicos para cada ejemplar. El hocico está cubierto por
seis escamas engrosadas, tres a cada lado, que constituyen el rasgo más distintivo que
separa las especies del género Eunectes de las estrechamente relacionadas serpientes del
género Boa.
La cabeza es estrecha, y no presenta un cuello muy marcado. Las narinas y los ojos están en
una posición elevada, facilitando así la respiración y la percepción durante los largos períodos
que la anaconda pasa sumergida cuando caza. Los receptores olfativos se encuentran en
la lengua, como en todas las serpientes. Además posee fosetas loreales y pupilas dilatadas,
que le permiten cazar en la oscuridad. El cuerpo es ligero pero muy musculoso, adaptado a la
forma de presa de la serpiente, que mata a sus presas por constricción.
El único sector de todo el cuerpo no cubierto por escamas se encuentra en la región caudal,
en la zona de la cloaca, la cual presenta espolones en sus inmediaciones, que son restos
atrofiados que otrora eran extremidades locomotoras.
Rara vez supera los 10 años, aunque se han documentado casos de hasta 50 años.[cita  requerida]

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Este aviso fue puesto el 31 de julio de 2021.

E. murinus en el acuario de Nueva Inglaterra

Aún se debate cuál de las serpientes conocidas es la más grande. Un mito popular asegura
que se trata de la serpiente más grande (y que pueden alcanzar tamaños descomunales no
comprobados de 15-40 metros y 160-400 kilos), sin embargo, ese título pertenece a su
pariente asiática, la pitón reticulada. Aun así, la anaconda es una de las mayores serpientes
conocidas al ser por mucho la más larga y, cuanto menos, la tercera más grande, después de
la pitón reticulada y la pitón de seba.
La anaconda verde es el caso más marcado de dimorfismo sexual entre las serpientes, ya que
las hembras son significativamente mayores que los machos, alcanzando estas un promedio
de 5 a 10 metros de largo y un peso de 35 a 85 kg, mientras que los machos alcanzan una
longitud de 4 a 5 metros de largo y un peso máximo de 25-35 kg.
En las cercanías de San Félix, en el estado Bolívar, Venezuela, se midió una hembra de 10
metros de largo y 97 kilos de peso; es la anaconda más larga registrada en el país. Sin
embargo, los locales la mataron y la colocaron sobre un Chevrolet Spark, lo cual causó furor
en las redes sociales.2
Una anaconda hallada en Iquitos, en la selva de Perú, el 4 de septiembre de 2014, llegó a los
12.37 metros de largo y pesaba 106 kilogramos. Se considera el reptil más largo del mundo y
la más larga y pesada de la especie, aunque algunos dudan la veracidad de las imágenes
asegurando que indican un cálculo de tamaño no superior a los 7 metros y 65 kg de peso
aproximado. Lamentablemente, fue matada a palazos en la cabeza por los seis jóvenes
pescadores que la hallaron.3 4
Hábitat y comportamiento[editar]

Representación de una anaconda comiéndose una capibara.

La anaconda se siente a gusto tanto en los árboles como en el agua; prefiere los estanques
de aguas quietas a las corrientes rápidas. Pasa la mayor parte del tiempo recostada en los
árboles pero para cazar suele bajar al agua y se sumerge, acechando a su presa; la posición
superior de las narinas le permite sumergir casi todo el cuerpo a modo de cripsis, y su
poderosa musculatura la hace una rápida nadadora y buena trepadora.
Su mayor rival es el jaguar (Panthera onca). En los llanos venezolanos, su rival es el cocodrilo
del Orinoco (Crocodylus intermedius), que compite con ella al alimentarse de capibaras
(Hydrochoerus hydrochaeris).[cita  requerida]

Caza y dieta[editar]

Suelen estar en las profundidades de los ríos la mayor parte del tiempo.

Caza por lo general animales que se acercan a beber, sujetándolos con sus mandíbulas y
aferrándose a ellos para enroscarse alrededor de su cuerpo y asfixiarlos. El ataque es
extremadamente rápido; en algo más de 3 segundos ya han sometido a su presa. Si
encuentra la oportunidad de cazar en tierra, normalmente se descuelga desde una rama para
sorprender a su presa. Se enroscan a su presa formando anillos con su cuerpo, pero, por lo
general, no es la fuerza de la constricción lo que mata a la presa, sino que le impide respirar,
presionando el tórax para imposibilitar la inhalación, y lo logran por la inmensa fuerza de su
cuerpo.
La anaconda no tritura sus presas; su mandíbula se desencaja, permitiéndole tragar la presa
entera y utiliza su fila de dientes interior (tienen cuatro filas de dientes, una ordinaria y otra en
el paladar) para ir avanzando sobre su alimento e irlo introduciendo en su garganta.
La digestión de una presa grande puede demorar varias semanas, durante las cuales la
serpiente se encuentra casi inactiva y dormida en una rama o junto al agua.
La anaconda pasa la mayor parte del tiempo en los árboles, aunque también baja al agua para
capturar presas fáciles. Es capaz de comer animales de gran tamaño; el carpincho es una de
sus presas más comunes, así como ejemplares jóvenes de tapires, pecaríes, ciervos, coatíes,
grandes roedores y animales acuáticos como peces. En los árboles se alimenta
de monos, aves y en ocasiones caza murciélagos: donde espera en la entrada de sus cuevas
y los atrapa en pleno vuelo. También se alimenta de anfibios, reptiles y de sus huevos.
[cita  requerida]

Se han visto anacondas caníbales, la mayoría hembras devorando machos pequeños,5


posiblemente para asegurar la supervivencia durante la temporada seca, cuando escasean las
presas.
En su fase adulta, las anacondas solo pueden ser depredadas por el jaguar, aunque también
se sabe de casos de anacondas adultas que han matado a estos.[cita  requerida]

Foto de un joven ejemplar entre las ramas de la orilla del río Amazonas.

Reproducción[editar]
El apareamiento de la anaconda se produce entre los meses de abril y mayo; las hembras
atraen a los machos mediante una señal olfativa, y estos se congregan en torno a ellas a lo
largo de varias semanas. En la última fase del cortejo, hasta una docena de machos se
enrosca en torno a la hembra, luchando por acceder a la cloaca de esta, formando una bola
característica; pueden permanecer enroscados de este modo hasta 15 días, muchas veces en
aguas poco profundas, hasta que la hembra —más grande y más fuerte— escoge al
vencedor.[cita  requerida]
Durante la cópula propiamente dicha, los espolones del macho estimulan la región caudal de
la hembra; ambas cloacas entran en contacto, y las colas se enroscan mientras se produce la
inseminación.

Conservación[editar]
La anaconda no tiene particular valor comercial, aunque su piel se usa ocasionalmente
en marroquinería[cita  requerida]. La principal amenaza para su conservación es la destrucción de su
hábitat, así como la caza por quienes la consideran un riesgo para el ganado doméstico y los
niños, sin tener en cuenta el papel que juega en el control de las plagas de roedores.

Cultura popular[editar]

Captura de una anaconda en los Llanos venezolanos.


Las anacondas han aparecido en películas y libros de terror, frecuentemente con la habilidad
de tragar humanos adultos; estos rasgos ocasionalmente también son atribuidos a otras
especies, como la pitón de Birmania y la boa constrictora (aunque esta última no crece lo
suficiente como para tragar un humano adulto). Entre las películas más populares se
encuentran Anaconda del año 1997, junto con sus tres secuelas: The Hunt for the Blood
Orchid, Anaconda 3: Offspring y Anacondas: Trail of Blood. Esta especie también es el
principal antagonista en la novela de Mathias Bradley, The Terror of the Amazon Rainforest,
en la cual múltiples anacondas escapan de un campo de investigación en la selva del
Amazonas y entran en contacto con un químico tóxico que las hace mutar rápidamente y las
convierte en serpientes gigantes. Una visión más positiva de la anaconda se puede encontrar
en los relatos de Horacio Quiroga, Anaconda y El regreso de la anaconda, los cuales son
narrados desde el punto de vista del animal.

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