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LAREVOLUCIONMEXICANA ENSINALOA, (Etapaarmada) Donado al Archive Histérico General. del Estado de Sinaloa 4 [Enero [2004 _} Primera edicié[Link] de 2001 Edicién con fines académicos, no lucrativos Archivo Histérico General del Estado de Sinaloa Fotografia portada: J. Lulu, propurciviada por el St. Juan Gamez a Rina Cuellar y depositadaen el AHGES. Edicién a cargo de: Gilberto J. Lépez Alanis Disefio: Manuel Amador Burgueiio Hecho en México Prited in México Presentacién En nuestro tiempo son escasos los trabajos de caracter historico sobre la elape ariada de la Revolucion Mexi- cana en Sinaloa, los que existen incluido el presente son intentos de profundizar sobre este aspecto. Este tiene el antecedente dela publicacion de! Tomo VI del Diccionario Hist6rico, Biografico de la Revolucién Mexi- cana en 1992 por la Secretaria de Gobernacin del Poder Ejecutivo a través de el Instituto Nacional de Estudios dela Revolucién Mexicana, endonde seencuentran las aportaciones delosestados de San Luis Potosi, Sinaloa, Sonora, yTabasco. La parte referida a Sinaloa se trabajé en la Direcci6n de Investigaci6n de la Direocién de Investigacion yFomento dela Cultura Regional, bajo mi coordinacién y autoria compartida con Alonso Martinez Barreda, Arturo Carrillo Rojas y Manuel Corona Marquezen 1992. Eltexto que presentamos es unaversién corregiday aumentada de la parte denominada Bosquejo Hist6rico que me tocd elaborar e introduce al lector al referido Diccionario y lo publicamos por motives de divulgacién de aspectos sustantivos delahistoriade Sinaloa. Gilberto J. Lopez Alanis Director del Archivo Hist6rico General del Estado de Sinaloa — Introduccion Elestudio del proceso historico denominado Revolucién Mexicana harecibido miltiples enfoques einterpretaciones, abundan los de caréctergeneral que buscan destacar interpretacionesseginsean lastendencias historiogréficas vigentes en lostiemposdelaescri- turahistorica de tal proceso. Para losmexicanos larevolucién signific6 la posibilidad de transfor maral pais derribando loque se consideré caducoyretardatarioque impediaque los grandes conglomeradosde obreros, campesinose incipientes clases medias aocedieran alosbeneficios delasalud, la educaci6n, la cultura en un reparto mas justo de la riqueza generada. Para algunos autores quehanhecho importantes aportaciones al estudiode este proceso fue unarevoluciéninterrumpida, paraotros traicionada, fue también la expresién de una lucha de cle- ses 0 un simple quitate tu para ponerme yo, segtin las diversas interpretaciones al uso. Pienso que fue el inicio de una etapa de conetrucsién social quc no ha terminado, @ pesar de la pérdida de hegemonia politica de quienes se consideraron y se consideran legitimos herederos de tal proyecto plasmado fundamentalmente en la Constitucion General de la Repdblica en 1947. Paralas regioneso paralas delimitaciones politicas mas acotadas como as de los estados 0 los municipios, nos parece que la publicacién del Diccionario Histérico y Biografico de la Revolucién Mexicana, en 1992, fue un aporte sustantivo para entender las peculiaridades de tal proceso que marcé parasiempre laformacién social de los mexicanos yel bosquejohist6ricoquese publica busca llamarla atencién sobre talprocesosocialen Sinaloa, EI autor LA REVOLUCION MEXICANA EN SINALOA (Etapa armada) Sinaloa como otrasregiones del pais vivié mas de 30 afios(1876- 1944) bajo la dictadura porfirista, auspiciada por unaformade gobemaralpeis, basada enel poder violento y cruel deun pequefio rupo denominado los cientificos que acapar6 las actividades ‘econémicas més sustantivas, ejerclendo un dominio oxoluycntey sectarioenlasretaciones sociales. Asimismo, bajoese régimen se protegié con exceso al capital extranjero que domin6 la economia nacionalyse reprimieron|osreciamos populares, obstaculizando las actividades demooréiticas y no reconociendo los derechos anoestrales delos nativos. Todo lo anterior fue generando un descontento popular enasenso, provocando unaactitud cada vez mas decidida para emprender acciones de protesta; a la par, la actividad de escritores, periodistas e intelectuales de origen populary los brotes de inconformidad que surgian en las diversas regiones de! pafs fueron preparando el camino para que se expresaracon éxito el movimiento antirreeleccionista encabezado desde Coahulla por el empresario Franeisco |. Madero desde antes de 1910. En]unio de 1909, con lamnuerte del gobernadorFrancis- co Cafedo el cual desde 1877 ejercié el dominio politico de Sinaloa, se manifestaron intereses politicosy econémicos con- trarios, expresados en una contienda electoral agitadisima entre los sinaloenses agrupados en tomo adoscandidatos fines al régimen porfirista, José Ferrel Félixy Diego Redo de la Vega. Lacontiendapoliticade 1909 porsucederaCajiedoycompletarsu pperfodo de gobemadorhasta 1912, desperto pasionespoliticasque resultarian premonitorias parael régimen;eljoven Rafael Buelna 9 al frente de varios alumnos del Colegio Rosales, rompe los candados del ciaustroestudiantilylosincitaaunamanifestacion por laciudad en contrade lacandidaturade Diego Redo, porlo cuales expulsadodefinitivamente de lainstitucién que hoyes la Univers dad Aut6nomade Sinaloa. Eneste contexto eljoven sanignacense Nicolas T. Bernal llega a Mazatlan a entrevistarse con Rafael Buelnayconoce decercae!movimientoterrelista, ensurutaaSan Francisco enlos Estados Unidos donde se incorporaal movimiento ‘anarcosindicalistade Ricardo Flores Magn, como uno de susmas fielesy lealescolaboradores. Noestépor demas apuntar quelarepresentacion de los grupos opositores a los cientificas (entre los que se incluyea los partidarios del Gral. Bernardo Reyes que buscaba como Made- rola presidencia de la Repablicay a otros mas radicales) la obtieneel politico, periodista y tribuno José Ferrel Félix sobre el viejo profesory participe de las luchas contralos francesesen Sinaloa, José Renteria, radicado en laciudad de El Fuerte. Madero, sigue de cerca la agitacién politica provocada porloscandidatosyen intensa comunicacién con los ferrelistas, les advierte que los cientiticos no permitirian una victoria populerylos invita a sumarse a su esfuerzo, por eso cuando Diego Redo, heredero de la hacienda yel ingeniode El Dorado, “gana’ las elecciones, el régimen porfirista en la entidad enfrenta una contundente derrota politica; en consecuencia, cuando Francisco I. Madero se presenta en Sinaloa por los, primeros dias de enero de 1910, en la segunda fase de sugira por el pais, encuentra en el estado signos de una violencia larvaday un rencor politico que aprovecha para integrar clubes antirreeleccionistas en Mazatlan, Culiacény Angostura, los cuales desarrollan una eficaz propaganda politica contra el régimen. En este punto tenemos que destacar la enorme contribucién del movimiento ferrelista a la causa de Ma- dero en cada uno de los pueblos y ciudades de Sinaloa, en tal movimiento se formaron importantes cuadros de luchadores sociales de caracter civilista que después destacarian en el proceso revolucionario. De acuierdacon al Plan de San Luis Potost impresoel 25de octubre en|os Estados Unidos, Madero llam6 levantarse en armas el 20 de noviembre de 1910. Sin embargo, en Sinaloa el primer pronunciamiento se dio el 19 de no- viembre, al salir huyendo hacia la sierra el grupo de cons- piradores que fue descubierto, integrado por empleados del comercio, trabajadores de haciendas y obreros los cuales comprometieron su existencia por la causa revolucionaria. La lucha armadaen Sinaloano empez6 en las ciudades,, ‘comoenPueblacon los hermanos Serdén, sinoalestructurarse. laguerrillaminero-gambusina, la guerrilla ranchero-vaqueray laguerilla campesino-labradora, que encontraron sus basesen la poblacién rural. Estas tres representaciones sociales agrupa- ron alos hombres y mujeres que desarrollaban actividades productivas en la minerfa, la agriculturay la ganaderia. Por consiguiente, la Revolucion en sus orfgenes incluy6 yrepresen- 16 a los productores directos de la riqueza sinaloense; los trabajadores, Aldescubrirse el complot revolucionario en Culiacén, las autoridades catearon lacasa de Ramon. Iturbe, donde se habian ocultado armasy parque. Epifanio Chavez logré escapar y avis6 a Manuel M. Banderas, Iturbe, Pastor Cabanillas, Agustin Beltran, Francisco Ramos Obesoy Francisco Ramos. Esquer, los cuales se intemaronen|asierra parallevar adelante su_pronunciamiento. ait En 1910 las ciudades de Sinaloano ofrecian posibilida- des para librar una lucha electoral o revolucionaria de amplios contingentes, ya fuera por la concentraci6n de fuerzas represi- vas, el escaso desarrollo politico dela poblacion, ademas porque estaban asentadas enellas los estratos mas reaccionarios, ‘aunque enellas se expres6 mas nitidamenteel descontento por elcontraste cultural de la poblacién. Las escasas zonas urbanas existentes durante el porfiriato, representaban espacios privilegiados en relacion con los ambitos mas abundentes de la sociedad rural. Solo el 7 por ciento de lapoblaci6n viviaen lo que se podia considerar como zonas urbanas, que eran|as cabeceras distritales, yelrestante 83porciento habitaba los espacios rurales, porello latomade las ciudades como Culiacan, El Fuerte, El Rosario, Sinaloa, Mocorito o Mazatlan, se convirtieron en objetivos estratégicos de los grupos guerrilleros; para lograrlo habia que estructurar tales agrupaciones subversivas a partir de los contingentes rurales. En ese contexto y con el propésito de presentar un contingente mas amplioy de fuerte apoyo estratégico, el 12de enero de 1911, Ramén F. Iturbe y un grupo de cien hombres ‘tomaron laplaza de Tamazula, Durango, yel 17 de febrero de ese mismoafio, al mando de 500 hombres, también atacé la plaza de Topia, de! mismoestado, aunque no pudotomaria. Sin ‘embargo, la insurreccién comenz6 ageneralizarse: en marzo del mismo afio, Gregorio L. Cuevas se levant6 en armas en su pueblonatal de Bequillos, distrito de Mocorito, y fue perseguido porlasfuerzas del orden. Enesemismomes, ManuelA. Salazar se levantéen el surytomé posesi6n del mineral de PanucoySan Marcos. E119 de mayo Iturbe tomo por fin la plaza de Topia. Dos meses antes, en estaci6n de Guamtichil, se levant6 12 un fuerte grupo de revolucionarios del valle del Evora al mando de Crescencio Gaxiola. 1911 fue el afioen quel antirreelecolonismoobtuvo sus mas resonantes victorias en Sinaloa, tanto militares como politicas; por toda la geografia sinaloense aparecieron los dirigentes populares, los cuales se forjaron comotales en el enfrentamiento directo conel ejercito del porfiriato. Enel proceso de conformacién del brazo armado de la Revolucién Mexicanaen Sinaloa, las guerrillas fueron la forma organizativa inicial donde se gesté el caudillismolocaly alapar se propicié la ensefianza polltica y la practica militar. Enese af, florecieron los dirigentes revolucionarios. Cada distrito tuvo su propia guerrillay sus propios dirigentes politico‘militares que, al dominar su espacio social, propiciaron unejercicio del poder que pasaba por situaciones dificiles, pero que sinembargo erael inicio de otra sociedad, Enesemismo afio se concretaron importantes derrotas al porfiriato en Sinaloa, setomé Culiacan yse realizaron las, primeras elecciones para gobernador de la Revolucion Mexica- naen Sinaloa, en las cuales result6 electo el profesor José Renterfa. Elecciones que promovi6 el jefe guerrillero Gral. Juan M. Banderas oponiéndose alos designios del gobierno central maderista que abog6 por lanominacién directa de un reconoci- do reyista como gobernador. Madero habia obtenido el triunfo electoral en el ambito nacional. Sin embargo, las contradicciones intemas del proceso revolucionariono encontraron soluci6n. En nuestra entidad, la agitacién en los grupos de indigenas y campesinos encontro cauce con el zapatismoyeste adquirié fuerza como movimiento a3) especifico a finales de 1912, cuando se difundis el Plan de Ayala, que proclamo el lema “Tierray libertad” 4912 fue el afio del auge zapatista en Sinaloa. A principios de éste entraron a Sinaloa, en gira politica por el noroeste, el vicepresidente José Maria Pino Suérezyelingenie- ro Manuel Bonilla, ministro de Comunicaciones, quienes fueron recibidos por el gobernador Renteria. El movimiento zapatistano encontré respuestaen las disposiciones federales y empez6 unaofensivaen varias ciuda- des yrancherfas importantes de Sinaloa; tomaron Mocorito, se posesionaron también de San Ignacio, lavillade Sinaloa, yse generaliz6 su enfrentamiento con las fuerzas federales y cuer- pos auxiliares del gobierno del estado. E| hermano del vicepresidente Pino Suarez ue derrota- doen estacién Retes. El gobiemo de Renteria erasumamente inestable porestarentre presiones encontradas del zapatismo yde los reyistas del centro de la RepGiblica los cuales tenian posiciones en el gabinete de Madero. Liegaron refuerzos federales, Renterianoquisorenun- ciar, expuso antela legislaturaque se encontraba presoabordo del cafionero Guerrero y solicité se nombrara un gobernador interino. Estando Renterfaen la ciudad de México, loszapatistas entraron a Culiacan, saquearon los comercios y salieron desorganizadamente dela capital. Elzapatismoen Sinaloano logr6 consolidar posiciones estratégicas. Sucaracter faccionaly su poca influencia entre la poblaci6n urbana lo hacian de hecho un movimiento aistado. E112 de septiembre del mismo aio, el general Felipe 14 Riveros rindié su protesta como gobernador del estado y persigui6 persistentemente alos zapatistas hasta exterminar- los; en Culiacan los ajusticiaron colgandolos como escamio Piiblico. 1943 fue el afio en que el movimiento revolucionario. cambié de rumbo; el asesinato de Madero amanos del usurp- dor Gral. Victoriano Huerta sacudi6 al pats y en febrero los mazatlecos, indignados por a muerte del apostol de la democra- ciay adel vicepresidente Pino Suérez, improvisaron unmitinen el Salen la Perla, propiedad del maderista Aurelio Fragoso; los Partidarios de Madero fueron perseguidos el 24 de febrero, lo que provocs el primer levantamiento contrael usurpadorenel municipio de Elota. Por su parte, connotados exmiembros del régimen porfiristaen Sinaloa se incorporaron ala administra- cién golpista. El goberador Riveros reconocié al gobierno de Huerta, sin atender la invitacion de Rafael Buelna pare que se pronunciara en contra, Enel mes de marzo, en Culiacén se form6 una junta revolucionaria en la casa de Teodoro Piczan, donde se acord6 desconocera Huerta, mediante un manifiesto a la cludadanta. Como miembros de esajunta, aparecieron Francisco Ramos Obeso, José L. Osuna, Enrique Moreno Pérez y Francisco Rosas, al ser perseguidos tomaron las armas el 17 del mismo mes. Enel mismo marzo, el general golpista apresé al gober- nador Felipe Riveros y nombré al general José L. Legorreta ‘como encargado del gobierno. Alunisono se sucedieron varios pronunciamientos en diversas partes del estado. El general Legorreta en su gabinete estatal nombré a prominentes hom- bres del gobierno cafiedista. 15 Juan M, Banderas que habia sido privado de su libertad por el gobiemo huertista ue puesto en libertad en laciudadde México y se trasiad6 a Morelos para unirse alas fuerzas de Zapata. Los pronunciamientos contra Huerta y a favor del retomno del régimen constitucional le sucedieron por todo el terrtoriosinaloense. El general sonorense Alvaro Obregén incursion6 en Sinaloa siguiendo érdenes de Venustiano Carranza , que se habialevantado enarmas en el estado de Coahullaen oposicion al dictadorVictoriano Huerta. Con el apoyode Iturbe yen junio del mismoafiolos principales grupos guerrilleros se concentra- ronen Bamoa, donde concurrieron Ramos Obeso, Moreno, Molina, Gaxiola, Carrasco, Cabanillas, los hermanos Gamezy otros mas. Alolargo de este proceso se deslindaron posiciones entre los grupos politicos econémioos sinaloenses, cuando los porfiristas aparecieron apoyando a Huerta, al igual que los reyistas, en franca colaboraci6n con el general golpista Laconcéntracién de las fuerzas revolucionarias en el norte del estado preocupé al gobiemo federal de Huerta, quien ‘orden6 combatirlos por mar y tierra y envi6 al cafionero Tampicoa Topolobampo, donde lo atacaron las fuerzas de Iturbe, por lo que hubo de retirarse a Mazatlan. Apartirdeesermomento se sucedieronun sinnimera de pequeiias batallas que fueron consolidando la posicién del Ejército Constitucional en Sinaloa. Los constitucionalistas dominaron la parte norte del 16 estado, lo que permitié a Venustiano Carranza llegar a El Fuerte el 13de septiembre de 1913, fue precisamenteenesta poblacién donde se conocieron Obregény Carranza. Sin embargo el ejército federal insisti6 en penetrar por ‘Topolobampo a bordo del cafionero Guaymas; después de ‘conseguirio, ocuparon la plaza de Los Mochis, la cual fue recuperada por él oficial de origen sinalnanse Renjamin Hill el 25 de septiembre de 1913 por érdenes de Ramon F. lturbe, a quien Obregén nombré jefe de las operaciones militares en et estado, Porel surde Sinaloa, Ange! Flores establecié gestiones de coordinaci6n con los jefes guerrilleros Martin Espinoza, Miguel L. Pifiay Juan Carrasco, con objeto de incorporarlos a la fracci6n del Ejército Constitucionalista que operaba en Sinaloa, Las actividades del Ejército Constitucionalistano cesa- ton; Benjamin Hill tomé la villa de Sinaloa, con 1500 hombres derroté a 700 federales. Laluchaentre constitucionalistas yusurpadores golpistas sehizo cada vezmas encamizada; porel sur, Carrasco atacé el puerto de Mazatlan, luego, el 6 de octubre tomolaplazade Villa Union yen los dias posteriores increment6 sus acciones milita- res. Durante todo ese mes su actividad ofensiva porel surse vio reforzada por el general Alvaro Obreg6n, quien lleg6. a Bamoa con los hombres del sindicalista y magonista de la huelga de Cananea en 1908, Manuel M. Diéguez del 4to. Batallon de Sonora. Iturbe qued6 como segundo jefe, y obedecien- do érdenes avanz6 sobre Culiacén. £129 de octubre, cuando fueron recuperadas las plazas 7 de Navolatoy Altata por el general Lucio Bianco, casi todos los grupos guerrilleros estaban bajo un solomandoycumpliendo planes estratégicos de carécter centralizado. El Ejército Constitucionalista hizo sentir su presencia orgenizada. El objetivo: Culiacén, capital del estado. Elgeneral Obreg6n establecié su ouartel general en El Paimito alas orillas de la ciudad capital, rounié atodos losjefeo yles dio aconocer su plan de operaciones. Estuvieron presen- tes los generales Felipe Riveros, Ramén F. Iturbe, Manuel M. Diéguezy Benjamin Hill; los coroneles Claro L. Molina, Manuel Mestay Macario Gaxiola; los tenientes coroneles Miguel M. AntGnez, Francisco M. Manzo, Gustavo Garmendia, Carlos Félix, Antonio A. Guerrero y Antonio Norzagaray; los mayores Emiliano Cecefia, Alfredo Breceda, Juan José Rios, Esteban Baca Calder6n, Camilo Gastélum, Juan Mérigo y Pablo Quiroga. El12denoviembrede1913ias uerzasconstitucionalistas atacaron en Altata al cafionero Morelos, cuando pretendia realizar maniobras de desembarco, pero tuvo que regresara Mazatlan. El 14 de noviembre, el Ejército Constitucionalista entro a Culiacan derrotando a as tuerzas tederales del coronel Miguel Rodriguez, quien fue perseguido hasta las Barras de Piaxtla, donde un buque lotrasiad6a Mazatlan. En 1914, las fuerzas revolucionarias establecieronun cuartel generalen estacién Modesto; el siguiente objetivo seria Mazatlan, Sin embargo, el cafionero Morelos vigilabay ataca- balas costas desde ese puerto hasta las Barras del Piaxtla, causandoles grandes bajas alos revolucionarios. Portierra, abundaron los enfrentamnientos; en el sur Angel Flores Manuel Salazar combatieron al Ejército Federal. Huerta designo gobernador interino y jefe de armas al 18 Coronel Miguel Rodriguez, quien se habia refugiado en Mazatlan después de haber sido derrotado en Culiacan. E|22de enero llegé Venustiano Carranza a Culiacdn, enmediode grandes manifestaciones de apoyo. Enel acto oficial hablaron el gobernador Riveros, el general Iturbe por el sectormilitar, Andrés Magallon en representacién del ge- noral Juan Carrasco, Manuel M. Séinz porle Liga Liberal Sinaloense Ignacio Ocafia por los empleados federales de! correo. Carranza |leg6 acompafiado por su Estado Mayor, y enuna junta especial se discutié la situacién del gobernador Riveros, quien habla reconocido inicialmente a Victoriano Huerta ymanifestaba inclinaciones hacia el villismo, logo sostenerse por el apoyo de los dirigentes regionales apesar de las reticencias de Carranza. E124 de febrero, el gobernador Riveros recibi6 un telegrama enviado por el comandante Hilario Rodriguez Malpica desde Topolobampo, en él manifestaba la adhesion de latripulacion del carionero Tampico, lacual habia someti- doa laoficialidad. Los constitucionalistas genaban, en con- secuencia, una unidad maritima de combate. E134. de marzo de 1914, el Tampico sostuvo un com- bate en altamar contra os también canoneros Guerrero y Morelos, el barco sufrié serios dafios, por lo que encallé al regresaral puerto. Obreg6n acudié en su ayuda el 15 de abril, apoyado porel biplano Sonora, comandadio por el Cap. Gustavo Salinas arrojé bombas sobre los cafioneros Guerre- roy Morelos, de los huertistas. Con esta accion seconsigna el primer bombardeo aéreo en el mundo ocurride en el puerto deTopolobampo 19 E120 de abril, Obregén recibi6 en Culiacén una notifi cacién de Carranza acerca de laintervencién norteamericana en Veracruz en os primeros dias de mayo, Obreg6n cerré el sitio sobre Mazatlan, se combatia por tierra, aire y mar, Obregén ordené volar al cafionero Morelos, que habia enca- llado frente al puerto. Sin poder lograr una victoria definitiva en Mazatlan, Obregon avanzo sobre Guadalajara, dejando sitiado al puerto por 3000 revolucionarios al mando del general Iturbe y los subalternos Juan Carrasco y Macario Gaxiola. E117 dejunio, variosnorteamericanos informaron alos huertistas que el Tampicohabia sido reparado yenfilabarumbo a Mazatlan; los federales movilizaron a su cafionero Guerrero, elcual atacé y hundié al primero. Sin embargo, el 16 dejuliose recibié con gran jdbilo en Sinaloa lanoticia de la renunciade Victoriano Huerta. E134 de ese mes, Iturbe inici6 el asedio formal del puerto de Mazatlan con mas de 3000 hombres comandados por los generales Carrasco y Gaxiola. El 19 de agosto derrotaron a los restos del ejército huertista, quienes sufrieron grandes pérdidas. E120 de agosto de 1914, Carranza entré al puertode Mazetlén. El huertismo [Link] cadavery de Sinaloa huyeron losgenerales Rodriguezy Téllez, después de evacuar Guaymas yMazatlén, respectivamente; a bordo de un cafionero, navege- ron con sus tropas y numerosos civiles hacia Salina Cruz, Oaxaca, De Sinaloa salieron 92 personas que habian prestado servicio al huertismo, entre ellas: Francisco C. Alcalde, Jess Almada, Ponciano Almada, Gabriel F. Pelaez, Melesio Peiro, 20 Alejandro Buelna, Francisco Lavin y Vega, Miguel Tarriba, Gumaro Lizérraga, Jestis M. Cuen, JulioZapata, Genaro Estrada, Juan Jacobo Valdés, Rafae! Chavez, Martiniano Carvajal, Evaristo Paredes, Francisco de P. Millan, Moisés M. Canales, Enrique Berumen, Fortino Gémez, Avelino Morales, Enrique M. Aldana, Alfonso M. Casal, Enrique Alcala, Teodoro Cruz, Jestis Maria Tarribay otros. Alacaida del huertismo los rencores generados enesos aos de lucha, propiciaron migraciones a diversos rumbos del pais y al extranjero. La composici6n politica mexicana habla recibido una transformacion que implicaba nuevas relaciones sociales. Muchos se adaptaron de manerabrillante, peroalgu- nos se perdieron irremediablemente y aparecié el otro rostro del mexicano, el que buscaba nuevas perspectivas en una amalge- made intereses y contexto de extrema militarizacion Las fuerzas revolucionarias habian tomado militarmen- teal pats; agosto de 1914 fue el mes que marcé verdaderamente eltriunfo militar del pueblo sobre el régimen porfirista, cuando la verdadera faz de la dictadura qued6 al descubierto y pudo ‘apreciar el contubemio tortuoso entre los capitales extranjeros ylos militares del porfiriato que propiciaron el asesinato del demécrata Madero. Del 4ro. al 34 de octubre de 1914 se celebré Ia Convenci6n de Aguascalientes, asistiendo por Sinaloa, los generales Gaxiola, Riveros, Iturbe, Hay, Buelna y Laveaga; el periodista Carlos Garcia Torres en represen- tacién del general Juan Carrasco; y el general Juan Dozal, Jefe politico del territorio de Tepic. Los convencionistas al discutir el futuro de la revolucién se dividieron en villistas y carrancistas. 21 A partir de la Convencién de Aguascalientes se escindieron las fuerzas revolucionarias en el paisy el 22de octubre de 1914, alos gritos de iviva Maytorenal y ivivaVilla!, los indigenas mayos del 3er. Batallén de Sinaloa, se rebelaron y enfilaron rumbo a Sonora, conducidos por Juan Valenzuela, alias e/ Goro quien puso a sus hombres hajo el mando del general villista Ramon Gomez. El general Angel Fores, con 200 hombres, salié en perse- cucién de los rebeldes pero no logré alcanzarlos E143 denoviembre, el general Juan Carrascoes desig. nado Jefe de armas en Sinaloa. Y ante la evidencia de que Riveros hizo abierta propaganda a favor de Villa, le conminda dejarlagubernatura. E120 de noviembre de 1914 el general Riveros se declaré villistay salié de Culiacan acompafiado de Fidencio Schmidt; Antonio Urtusuastegui; el licenciado José G. Heredia; el ingeniero Matias Ayala; el ingeniero Pedro R. Zavala, el teniente coronel Emiliano T. Cecefia; el mayor Carlos Real; el licenciado Enrique Pérez Arce; Alejandro Castro, Teodoro Maldonado; José Favela y el teniente coronel Manuel Rivero. En consecuencia, el 25 de noviembre Carranza nombré como gobemador provisional de Sinaloa al ingeniero Manuel Rodriguez Gutiérrez. Los batallones iro. y Sto. de Sinaloa, acantona- dos en Mazatlan, manifestaron una gran inquietud ante el pronunciamiento de Riveros, por lo que Iturbe dispuso embarcarlos hacia Topolobampo; los batallones esta- ban al mando de Macario Gaxiola y Ellas Mascarefio, pero al llegar a Topolobampo fueron desarmados por el general Angel Flores. 22 1915 fue el afio de mayor auge de las fuerzas villistasen Sinaloa pero, también, afinales de ese mismo afio sufrieron sus principales derrotas. El tro. de enero, una columna expedicionaria compuesta por mil hombres al mando del general Angel Flores avanz6 hacia Sonora, para combatir alos villistas que habian invadido aquel estado; las fuerzas villistas estaban al mando del propio Francisco Villa, JesGs Trujillo, Fructuoso Méndez, Francisco Urbalejo, Manuel Medinaveytia y el teniente coronel Epifanio Zamorano. Aprincipios de ese mes, la columna expedicionaria protagonizo diversos combates en Sonoray el 26 del mismomes el general Iturbe se comunic6 aColima desde Mazatlan con el general Manuel M. Diéguez, general en jefe de la Division de Occidente, informandole que Ios villistas habian sido derrote- dos en Villa Uni6n por la Brigada Carrasco. EI 4ro. de febrero, el general Rafael Bueine inicio su avance por el sur de Sinaloa. La Brigada Benito Juarez combatié a Bucina, quicn concentré parte de sus fuerzas en La Muralla, serranfa ubicada en la costa sur de Nayarit, con el propésito de evitar el! paso de los constitucionalistas; sin embargo, no pudo sostenerse y agrup6 sus elementos en la ciudad de Tepic. Al mismo tiempo, Carrasco derrot6 a los villistas y los persiguio hasta Acaponeta, territorio de Tepic. En abril Felipe Bachomo conocido como El Misi, que habfa luchado en Sonora porla causavillista, regres6 para encabezarel levantamiento de los mayos, establecié sucuarte! general en Jahuaray concentré a los pueblos mayos compren- 23 didos entre Camayeca y Tesila, logrando conformar un contingente considerable; asi, el 27 de este mes, 400 mayos al mando de Ramén Flores, lugarteniente de Bachomo, tomaron los pueblos de Higueras de Zaragoza, San Miguel, Mochicahui y Charay, con lo que dominaron esa importante region del norte de Sinaloa. Dos meses después, Iturbe derrot6 a los maytorenistas en el Llano de lus Sulu y pusteriormente ocupé El Fuerte. El 17 de junio Bachomo entré a Los Mochis y tomé de nueva cuenta Ahome, La Chuparrosa y Batiquey; por su parte, maytorenistas en el Llano de los Soto y posteriormente ‘ocup6 El Fuerte, El 17 de junio Bachomo entré a Los Mochis y tomo de nueva cuenta Ahome, La Chuparrosa y Batiquey; por su parte, las fuerzas de Riveros fueron arrasadas por la Brigada Benito Juarez cerca de la Tasajera el 9 de julio. E1418 del mismo mes, Bachomotom6 nuevamente Los Mochis; al enterarse el general Angel Flores envié desde Navojoa, Sonora, al general Herculano de la Rocha, quien dispers6 alos mayos hacialasierra. Lo que quedaba claro para el gobernador Rodriguez Gutiérrez acerca de los mayos y Bachomo era que su lucha fundamental se centraba en larecuperaci6n de latierra perdida. Poreso, el 20de ese mismomes, el gobemador realiz6 el primer reparto de tierras a la comunidad indigena en el pueblo de Tepuche conforme al decreto del 6 de enero de 1915. E126 de agosto, en Bacamari, se produjo un enfrenta- miento entre villistas y carrancistas, después de que los prime- rosal mando de Gaxiola, habian tomado Mocorito. Por otro lado, Iturbe recuperé el territorio de Tepic, 24 C. Echeverria; al coronel Gandara y otros. Noviembre de este afio fue un mes aciago para los villistas. Enel Fuerte se libré labatalladefinitiva entre villistas yconstitucionalistas; el primer dia de este mes, el general en jefe de la Division de Occidente, Manuel M. Diéguez, se dispuso a enfrentar a la 1%, Brigada de Caballeriay el 7 Regimiento al mando de los generalas villistas proveniente de Chihuahua. El 15 de noviembre se inici6é el combate, los constitucionalistas resistieron as embestidas de las brigades Villa, Toribio Ortega, Durango y del regimiento Leales de la Sierra, al mando de los generales Juan M. Banderas, Orestes, Pereyra, Pablo Cafiezy Angel Barrios Fernandez; asicomo de los restos de las fuerzas del general Felipe Riverosy Macario Gaxiola, casi aniquilados en el desastre de La Tasajera. EI 7 de noviembre los villistas fueron derrotados y perseguidos hasta Choi, el triunfo correspondié alos generales Enrique Estrada, Jestis Madrigal y Mateo Mufioz. Sin embargo, e116 del mismo mes, la yran muvilidad de los villistas les permitié tomar de nueva cuenta Los Mochis; con Bachomoal frente, se retiraron a Jahuara, pero e| 19 del mismo mes regresaron para atacar propiedades norteamericanas. Posteriormente, Los Mochis y Anome fueron ocupa- dos por el coronel José Gonzalo Escobar, al mando del 5to. Regimiento, con el propésito de proporcionar segu- ridad a los habitantes de esas poblaciones; Escobar derroté a los mayos en San Vicente y los persigui6 hasta Tabelojera, de donde lo rechazaron los mayos al ser reforzados por Banderas. wielis Ayes | a A finales de este mes, las fuerzas constitucionalistas en Sinaloa iniciaron una ofensiva general contra Banderas y Bachomo. Por otra parte, fueron aprehendidos y ejecutados en El Ranchito, cerca de Jahuara, los villistas Pereyra y Jiménez. Eldia26, los constitucionalistas desalojaronalos mayos del general Bachomo; toda la aficialidad del ejercito mayo aue cayé prisionera fue ejecutada. Los sobrevivientes se dispers- ronendos bandos. Unos tomaron rumbo a Camayecay otros ‘se refugiaron en el cuartel general Banderas, establecido en el rancho de Barobampo. EI5 de diciembre en Moras, distrito de Alamos, Sonora los generales Juan M. Banderas, Fructuoso Méndez, Francisco Urbalejo, Jesds Méndez y Felipe Bachomo se rindieron con 1200 hombres ante el general Jess Madrigal, pertenecientea las fuerzas del general Enrique Estrada. E127 dediciembre, en Badiraguato, el Mayor Eliseo Quintero derrot6 a un grupo de villistas, con lo que dio término a la insurrecci6n villista a Sinaloa. Unavezrestablecidala pazydominada a region porlos constitucionalistas, se nombr6 gobemador del estado alsauro Ibafiez, enel puerto de Mazatlan, en sustituci6n del ingeniero Rodriguez Gutiérrez. Imponer la pazno fue cosa facil, ya que losgrandes terratenientes porfiristas de Sinaloa buscaban por todos los medios posibles que sus propiedades no fueran afectadas; por esa raz6n participaron activamente pararemo- ver de la gubernatura al ingeniero Rodriguez Gutiérrez, quien tenia ideas agraristas; ast, el 1ro. de mayo de 1916 se hizo cargo del gobierno y la comandancia militar de Sinaloa el general Angel Flores. 26 zado en Guadalajara, Jalisco, contrael general Felipe Bachomo desembocaronen|[Link]én del dirigente indigenael 24 de octubre de ese afio. Bachomo fue fusilado en Los Mochis por fuerzas del general Anatolio B. Ortega el capitan Santiago Fierro. En 1916 eljefe constitucionalista Venustiano Carranza ylas diversas corrientes politico-militares propusieron|ainte- gracion de un Congreso Constituyente que elaborara la nueva Constituci6n Politica que requertan los mexicanos. Posteriormente, enlas elecciones para diputados cons- tituyentes por Sinaloaresultaron electos: por Culiacén, el poeta yexcapitan federal Pedro R. Zavala como propietario y Juan Francisco Vidales como suplente; por Mazatlan, Andrés Magall6n el periodista José C. Valades; por Concordia, Carlos M. Ezquerra y Mariano Rivas; por El Fuerte, Emiliano C. Garciay Antonio R. Castro y por Mocorito, Candido Avilés. La constitucién politica se expidié en la ciudad de Querétaro el 5 de febrero de 1917, yen abril! PrimerJefede Carranza autorizé lacelebracién de cleceiones on ol estado, con elfinde que volviese al régimen constitucional; figuraron como candidatos los generales: Angel Flores, Manuel A. Salazar, Manuel Mesta, Ramon F. Iturbe y el civil Fortunato dela Vega. La constituci6n politica se expidi6 en la ciudad de Querétaro el5 de febrero de 1917, yen abrilel Primer Jefe de Carranza autoriz6 la celebracién de eleccionesen el estado, con elfin de que volviese al regimen constitucional; figuraron como candidatos los generales: Angel Flores, Manuel A. Salazar, Manuel Mesta, Ramén F. Iturbe yl civil Fortunato dela Vega. El 26 de junio Ramén F. Iturbe fue declarado gobernador constitucional del estado, aunque fue obje- tado por no satisfacer el requisito de la edad. Los ayuntamientos de El Fuerte, Mocorito, Guasave, Ahome y Mazatlan desconocieron al gobierno de Iturbe y se declararon en rebeldia. Ante esos aconte- cimientos; el Congreso local dispuso trasladar los poderes al puerto de Mazatlan, concediéndole al gober- nador Iturbe facultades extraordinarias en los ramos de Hacienda y Guerra. El 29 de julio llegé Obregén a Mazatlén para dialogar en forma extraoficial con iturbe y Angel Flores, con objeto de solucionar el conflicto; lo acompafiaron el general Carlos C. Vega, representante legal de los ayuntamientos rebeldes, y Ramon Rios. En esas circunstancias, el general Espinoza de los Monteros se rebel6, por lo que fue aprehendido poco después, 28 yrusilado posteriormente. E113 de agosto, el general Obregon arregi6 queno se exigieran responsabilidades alos ayuntamien- tos rebeldes, previa conformidad del general Angel Flores ydel gobemador Iturbe. Desaparecidas las dificultades los poderes volvieron aCuliacén. E125 de agosto de 1917 se firméy se juré la Constitu- cion Politica del Lstado en el salén de sesiones del Congreso. Participaron los diputados: ingeniero Emiliano Z. Lopez, Pedro L. Gavica, Félix Mendoza, Leopoldo A. Dorado, Susano Tizna- do, Manuel M. Sainz, Julio R. Ramirez, Alfonso Leyzaola, Miguel L. Cecefia y Femando Martinez B. El dia 27, el gobernador Ramon F. Iturbe otorg6 la protesta a la nueva Constitucién, con lo que inicié el camino de la nueva institucionalidad en nuestro estado. La Revolucion Mexicana en Sinaloay el pacto social que cristaliz6 en la Constitucion de 1917 serfanla piedra de toque para ecificar un nuevo pais. 29 BIBLIOGRAFIA Almada, Francisco R., Diccionario de historia, geografia y biografias chihuahuenses, México, Gobiemo del Estado de Chihuahua, 1927. ‘Almada, Francisco R., Diccionario de historia, geografia y biografias sonorenses, Chihuahua, Talleres Arendatarios de Impresora Ruiz Sandoval, 1952. Asi fue la Revolucién Mexicana, México, Secretaria de Educacién PUblicaSenado de la Reptiblica, 1985, 8 vols. Arenas Guzmén, Diego, Historia de la XXVI Legislatura, s. se, Sf. 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Archivo Municipal de! H. Ayuntamiento de Culiacén. Archivo Hist6rico General del Estado de Sinaloa EI general Ramén F. Iturbe acompafiado ‘de damas de Topia, Durango que contribuyeron con la revolucién 43 ‘Toma de Culiacén La tropa de Francisco Quintero hacia aprestos para tomar a sangre y fuego la vieja carcel de 45 Seftor José Ferrel Seiior DiegoRedo | gear once dela Rodiay suhija (ClaraRodiadePeiia revolucionarios Coleccién Ensayos/1, se terminé de imprimir en el mes de mayo del2001en la imprenta Once Rios Editores, Rio UsumacintaNo,821 [Link], Tel. 12-29-50. Culiacén, Sin. La Edicion. constade 500ejemplares.

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