La técnica del Design thinking nace de una forma tórica en la famosa universidad de
Stanford ubicada en California a partir de los años 70, cuyo objetivo se centra en
generar ideas extraordinarias e innovadoras que focaliza su eficacia en entender y dar
una solución precisa a las necesidades que realmente tiene un usuario. Empresas
prestigiosas como Apple, Google, Nike, entre otras utilizan esta técnica no solo en
desarrollo de productos sino también en áreas como servicio al cliente de ahí que la
aplicabilidad de esta técnica tiene como límite nuestra propia imaginación (Dinngo,
2021).
Pero ¿Cómo o por donde comenzar con la técnica de design thinking?, pues como
siempre se dice hay que empezar desde algo pequeño una idea diminuta eventualmente
puede transformarse en algo sumamente grande, hay que escoger alguna iniciativa,
producto o servicio que no sea complicado y que su solución pueda tener un impacto
notable para los usuarios.
Por otro lado como lo mencionan en el (ITMadrid, 2020) es sumamente necesario
capacitarse en el uso correcto de esta técnica y cada uno de sus procesos principales
como la empatía que se encarga de generar un pensamiento similar al usuario que
requiere una solución, conocer su comportamiento y forma de pensar para poder definir
el problema y generar ideas que verdaderamente resuelvan su problema o en cuestión de
marketing convencer a los usuarios de utilizar y adquirir nuestro servicio o producto, el
siguiente paso sería el prototipado cuyo objetivo es evaluar lo que el usuario final puede
hacer con el prototipo, si le sirve si le cambiaría algo, si es fácil o si se dificulta o falta
algo, esto con la facilidad para el diseñador de equivocarse a un costo muy bajo, por
último se aplica la idea pulida se realiza un test y de ser el caso se valida
definitivamente (Design thinking España, 2017).
Se podría decir que está técnica al mismo tiempo que ayuda a resolver problemas, ayuda
a fortalecer los grupos de trabajo puesto que, de cierta forma invita a la participación sin
miedo a equivocarse, genera ideas totalmente innovadoras algunas descabelladas pero
que al final pueden tomar una forma única y espectacular.
En definitiva lo cierto es que actualmente vivimos y a futuro seguiremos viviendo en un
mundo que exige de manera constante un cambio tanto tecnológico como de
pensamiento (Agudo Carrasco, 2020), un pensamiento innovador y creativo que no dará
tregua alguna y para cada organización desde la más pequeña también es ya
indispensable utilizar este método para llamar la atención de los usuarios no solo con un
objeto físico o un servicio intangible sino más bien con las emociones que dicho usuario
puede experimentar, la innovación y la creatividad como se ha mencionado ya.
El design thinking no solo nos ayuda a generar soluciones innovadoras, también nos
ayuda a disminuir de una forma considerable el tiempo en que se necesita dar la
solución necesaria y como sabemos el tiempo es dinero, por lo tanto, en nuestra
creatividad e innovación tendremos una potente herramienta generadora de dinero.
Referencias
Agudo Carrasco, D. (17 de 01 de 2020). ENAE. Obtenido de ENAEBlogDesign
Thinking. La filosofía para innovar en tu empresa:
[Link]
empresa?_adin=02021864894#gref
Design thinking España. (2017). Design thinking. Recuperado el 21 de 11 de 2021, de
Descubre la metodología más potente de innovación: [Link]
[Link]/
Dinngo. (2021). Design Thinking. Obtenido de Experiencia de cliente con design
thnking: [Link]
ITMadrid. (23 de 06 de 2020). IT Madrid. Obtenido de Qué es y para qué sirve Design
Thinking: [Link]