La Batalla de Cepeda
Fue el 1 de febrero de 1820, ocurrió durante las guerras civiles argentinas y fue la
primera de las dos llevadas a cabo en la cañada bonaerense del arroyo Cepeda
afluente del Arroyo del Medio que divide las provincias de Buenos Aires y Santa
Fe.
La batalla enfrentó a unitarios y federales: el director supremo de las Provincias
Unidas del Río de la Plata, José Rondeau, fue derrotado por la unión de las
fuerzas de los caudillos de Santa Fe, Estanislao López, y de Entre Ríos, Francisco
Ramírez, ambos federales y lugartenientes del general José Artigas, de la Banda
Oriental, y apoyados por el chileno José Miguel Carrera.
La causa de la batalla de Cepeda fue el descontento de las provincias del interior
con Buenos Aires, que había gobernado a las Provincias Unidas del Río de la
Plata surgidas a partir de la Revolución de Mayo, sin tener en cuenta la voluntad
de las provincias. La principal exigencia de los líderes federales era que cada
provincia se gobernara a sí misma, y que unidas formaran una federación.
Tratado de Benegas: fue un tratado de paz firmado el 24 de noviembre de 1820
entre las provincias de Buenos Aires y Santa Fe. Rodríguez fue elegido
gobernador de Buenos Aires quien restablece el orden en su provincia, además es
quien estableció el acuerdo de paz. López acepto la mediación de Juan Bautista
Bustos, gobernador de Córdoba en el fin de firmar el nuevo tratado de paz junto
con Santa Fe, se reunieron en la estancia de Tiburcio Benegas.
Tratado de Cuadrilátero: Se firma en Santa Fe el Tratado del Cuadrilátero un
acuerdo para establecer la paz, amistad y unión entre las provincias de Buenos
Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes y es éste, otro de los pactos preexistentes
a que alude el Preámbulo de la Constitución Nacional.
A iniciativa entonces del general Mansilla, gobernador y capitán general de la
provincia de Entre Ríos, el primero que lanzó la idea de un Congreso Argentino
Federativo, e influyó para que aquellas bases del célebre Tratado del Pilar no
fueran tan onerosas como las que pretendían imponer los caudillos Francisco
Ramírez y Estanislao López, Buenos Aires y las tres provincias del Litoral Entre
Ríos, Santa Fe y Corrientes, firmaron en la ciudad de Santa Fe el Tratado del
Cuadrilátero que aunque revistió importancia como declaración de principios, no
condujo inmediatamente a la organización nacional. Este Tratado llamado así por
ser cuatro las provincias signatarias, fue firmado el 25 de enero de 1822 por el
coronel Francisco de la Cruz en representación de Buenos Aires, el doctor
Francisco Seguí, en representación de Santa Fe, el escribano Calderón,
representante de Entre Ríos y el presbítero Goitia representante de Corrientes.
Las deliberaciones comenzaron a mediados de 1822, las bases fundamentales del
tratado fueron confeccionadas por el coronel Mansilla. En realidad, se suscribieron
dos Tratados del Cuadrilátero: uno público con 17 artículos y otro reservado, con
sólo cuatro, mediante el cual se acordaba la entrega de una importante suma de
dinero y ganado a las provincias de Santa Fe y Corrientes, como indemnización
por los daños ocurridos durante las campañas de Ramírez en esas provincias.
Tratado de Pilar: renuncio el director supremo que no fue reemplazado, y el
congreso Nacional fue disuelto además Buenos Aires paso a ser provincia
Federal. Su primer gobernador fue Sarratea quien se reunió con los caudillos del
litoral y acordaron que el país se gobernaría de manera Federal.
A partir de 1820 las provincias comenzaron a gobernarse por sí mismas; en el
Litoral decidieron separarse de la tutela de Artigas, tras el acuerdo de los caudillos
y el gobierno de Buenos Aires. Dicha provincia sufrió una gran crisis de gobierno
en la que se sucedieron varios gobernadores, finalmente el 26 de septiembre de
1820 una Junta de Representantes nombro gobernador a Martin Rodríguez en
reemplazo de Dorrego, que había invadido Santa Fe. Entre 1820 -1824 se
implantaron numerosas reformas impulsadas por Rivadavia el cual había estado
seis años en Europa y trajo ideas políticas, sociales y económicas.
El Congreso de 1824: Juan Gregorio de las Heras reemplazo a Rodríguez como
gobernador de Buenos Aires. El nuevo mandatario convocó a un Congreso
General Constituyente, para el cual fueron elegidos diputados en todo el país,
destacando de esta manera la unión de todas las provincias, cada una con su
propio régimen político, y se reafirmó el ideal de Independencia. La denominación
del Estado sería la de Provincias Unidas del Río de la Plata y se acordó una
redacción de la Constitución que debería ser aceptada por todas las provincias.
Los orientales invadidos por los portugueses, buscaron apoyo y aprobaron la
reincorporación de la Banda Oriental a las Provincias Unidad del Rio de la Plata.
En octubre de 1825 el imperio de Brasil declaro la guerra, de este modo Lavalleja
y Oribe arribaron a Buenos Aires en busca de aliados para organizar la
insurrección; consiguieron el apoyo de Estanislao López, Thomas de Anchorena y
Juan Manuel de Rosas de esta manera treinta y dos hombres al mando de
Lavalleja desembarcaron en la Banda Oriental el 10 de diciembre de 1825, el
Congreso de las Provincias Unidas declaró la Guerra al Imperio de Brasil el 1 de
enero de 1826.
En 1826, el Congreso nombró presidente a Bernardino Rivadavia, el primero en
ocupar ese cargo. Su presidencia estuvo marcada por el enfrentamiento entre
Unitarios y Federales, un fuerte endeudamiento, una alta inflación y un favoritismo
por los británicos. A poco de asumir presento un Proyecto de Nacionalización de la
ciudad de Buenos Aires y alrededores, convertido en ley el 4 de marzo de 1826. El
7 de marzo dispuso por decreto la cesación de las Heras como gobernador de las
provincias. Esto fue considerado como violatorio a la ley fundamental y las Heras
se retiraron a Chile. El Congreso con amplio favoritismo hacia Buenos Aires
aprobó una nueva constitución, que fue rechazada por varios gobernantes del
interior, por su carácter Unitario. Rivadavia renuncio en 1827 por un fallido
acuerdo con Brasil.
Manuel Dorrego reemplazó a Rivadavia, el primer mandatario volcó sus esfuerzos
para convocar una reunión de la Convención Nacional en Santa Fe, firmo
acuerdos con otros gobiernos para facilitar esta reunión. El objetivo de esta era
promulgar una Constitución Federal y tratar de repartir de manera equitativa los
recursos que Buenos Aires recibía por la intensiva actividad económica por el
puerto. Los Unitarios que querían obstaculizar y desbaratar la acción de los
Federales organizaron un golpe de estado con los generales Lavalle y Paz, contra
Buenos Aires y Córdoba. Finalmente, Dorrego fue derrotado en Navarro en 1828
por el general Lavalle.
En 1829, la Convención Nacional condenó el asesinato de Dorrego y encomendó
a Estanislao López derrotar a Lavalle, quien lo persiguió y lo obligo a replegarse.
Juan Manuel de Rosas participo de esta campaña y sito a Lavalle en Buenos Aires
allí firmaron el Pacto de Cañuelas, en junio de 1829 y luego el pacto de Barracas,
por el cual se nombró al general Viamonte como gobernador interino, durante su
mandato se restituyo la Junta de Representante que había regido bajo el gobierno
de Dorrego. El 8 de diciembre de 1829 esta Junta nombro gobernador a Juan
Manuel de Rosas, le dio facultades extraordinarias y le adjudico el título de
Restaurador de las leyes.
La primera gobernación de Rosas solo duro dos años, pero en este corto lapso
logro imponer firmeza en una Nación profundamente desorganizada. En la
reelección le negaron las facultades extraordinarias y no acepto el cargo. Balcarce
asumió el cargo, mientras tanto Rosas se dirigió al Sur para someter a las
poblaciones indígenas y ganas tierras para el proyecto Nacional. La gobernación
de Buenos Aires entro en crisis y la Junta de Representantes solicito a Rosas que
aceptara el cargo de Gobernador.
Al finalizar la guerra entre unitarios y federales, durante los años 1831 y 1832, las
provincias que habían sido lideradas por el General Paz se fueron adhiriendo al
Pacto Federal, fue un tratado suscrito en la ciudad argentina de Santa Fe el 4 de
enero de 1831 por las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe,
integrantes de las Provincias Unidas del Río de la Plata, en el que se constituyó
una alianza ofensiva y defensiva entre esas provincias federales para hacer frente
a la Liga Unitaria formada poco antes. Por razones de renuncia de su
representante, la provincia de Corrientes, que participó en las discusiones
preliminares, adhirió al pacto posteriormente, incorporando su diputado a la
Comisión Representativa el 19 de agosto de 1831. El Pacto Federal es
considerado como el punto de arranque del período de transición, finalizado con el
regreso de Juan Manuel de Rosas al gobierno de Buenos Aires en 1835, entre los
períodos históricos de la organización de la República Argentina denominados
Provincias Unidas del Río de la Plata y Confederación Argentina.
En 1835, luego del asesinato de Facundo Quiroga en Barranca Yaco, los
legisladores de Buenos Aires nombraron nuevamente gobernador a Rosas, en
este segundo mandato, se le otorgo además el título de Jefe de la Confederación,
delegado por las provincias, lo que le permitía decidir sobre la guerra y la paz de la
Nación. Esta gestión que duró hasta 1852 fue la más larga de la historia argentina
y tuvo un carácter autoritario. Rosas no pudo organizar el país bajo una
constitución, pero logró que no se disgreguen las Provincias Unidas, durante su
gobierno enfrente la hostilidad de Francia e Inglaterra. Entre 1838 y 1840 los
franceses bloquearon el puerto de Buenos Aires.
En 1845 enfrentó la intervención militar de la armada anglo-francesa que
nuevamente había bloqueado el puerto, en la batalla conocida como la Vuelta de
Obligado. El bloqueo duro hasta 1847.
Periodo de 1850- 1855:
En 1851 Urquiza envió a todas las provincias un pronunciamiento la necesidad de
acceder a los pedidos de renuncia de Rosas. Los gobiernos de Brasil y Uruguay
acordaron con Urquiza la participación de sus hombres en un ejército. El 3 de
febrero de 1852 tuvo lugar la Batalla de Caseros en la que el ejército de Rosas fue
derrocado por las tropas de Urquiza. Rosas se exiliaron en Inglaterra.
La caída de Rosas dejo de hecho todo el poder político nacional en las manos del
general Urquiza. Pero en el orden local porteño, el vacío de poder resulto más
difícil de llenar dada la omnipresencia de Rosas. Cuando el ejército de Urquiza
llego a la cuidad, nombro gobernador provisorio al Federal Vicente López y
Planes.
Acuerdo de San Nicolás: Tras derrotar a Juan Manuel de Rosas en la Batalla de
Caseros, el General Justo José de Urquiza reunió a los gobernadores de las
provincias argentinas para realizar un acuerdo con el fin de sentar las bases de la
organización nacional de Argentina. Ese acuerdo fue el primer precedente de la
Constitución de 1853. Se firmó con fecha 31 de mayo de 1852, por pedido de
Urquiza, para que la conmemoración del pacto ingrese en los acontecimientos de
la Semana de Mayo, aunque, según algunas versiones, la firma real se produjo un
día después, el primero de junio.
Constitución de 1853: La Constitución de 1853 fue aprobada por representantes
de trece de las catorce provincias argentinas entonces existentes (actualmente
hay 23 provincias), con la importante ausencia de la provincia de Buenos Aires,
que se separó de la Confederación Argentina y constituyó el Estado de Buenos
Aires hasta 1859. Fue sancionada por el Congreso General Constituyente, reunido
en Santa Fe, y promulgada el 1 de mayo de 1853 por Justo José de Urquiza, a la
razón director provisional de la Confederación Argentina.