Me puse un vestido rojo corto de cuerina, y unas botas negras de tacón altas,
Jasmine me ayudo a maquillarme, me puso un delineado delgado, me puso
un poco de iluminador, una pintura roja, y me echo mascara de pestaña, al
terminar me aliso un poco el cabello.
-Wao que sexy estas, mañana tienes que venir desflorada si, o si.
-Ósea si Liam hoy no te folla, es un tonto, – argumento Nazareth – hasta me
haces dudar de mi sexualidad
Me mire en el espejo, y la verdad si me veía sexy – Ustedes si que saben,
cambiar a una persona.
-No te cambiamos, solo te pulimos…
-Tu eres hermosa naturalmente, – interrumpió Jasmine – no necesitas
maquillaje para resaltar.
Y tenia razón, yo con o sin maquillaje me sentía hermosa.
Tocaron la puerta de mi cuarto, y mi papa al otro lado de la puerta dijo:
-Cariño ya voy a salir, ven rápido antes de que me arrepienta.
Como se atreve a decir eso.
Porque puede ser verdad, y después de verte en ese vestido más rápido se
arrepiente.
A veces no necesitas que alguien te baje de la nube, solo necesitas a tu
conciencia.
Es la verdad querida, y tú lo sabes.
Abrí la puerta, y mi padre se encontraba recostado en el umbral.
-Mi..mierda, – titubeo, perplejo viéndome de pies a cabeza – tu no pensaras
salir asi, y en la moto menos.
-Papi, para eso necesito que me prestes tu auto – avance hasta él y lo abrace
– por fis, piensa en tu hijita… subiéndose a esa moto, en vestido y que se le
suba, todos los pervertidos que pasen se me quedaran viendo, y tú no
quieres eso, ¿o si?
Se quedó sin habla, este método de manipulación lo he usado desde
siempre, y siempre me funciona… esperemos que esta vez no falle.
-Olivia, hoy tengo una cita con la mujer que te hable – me vio un poco
avergonzado – y yo quede en irla a buscar, lo mejor será que te pongas otro
vestuario adecuado, para que puedas ir en tu moto, o si no… no vas a ir a
ningún lado, - sentencio serio, muyyy serio – y menos con ese vestido que de
broma te tapa los senos.
Me quede boquiabierta, y me aleje de él.
-¿Lo tomas o lo dejas? – pregunto con un tono de: no es negociable.
-Lo tomo, – dije enfurecida, y me di media vuelta y entre a mi cuarto – ¿a que
no saben, lo que paso?
Las chicas se voltearon, y rápidamente cortando la conversación que tenían.
-¿Te llego la menstruación? – pregunto una muy asustada Jasmine, haciendo
una mueca de horror.
-¿Se te rompió el vestido? – le siguió Naza, mas asustada.
Como eso puede ser mi mayor problema ahora, que tonta son.
-NO, nada de eso, – dije tapándome la cara – papá dijo que no podría salir en
su auto, por lo que tendré que ir en moto, y no podre llevar vestido.
-Joder, eso que estabas muy sexy, ahora vamos a ponernos manos a la obra
buscando te otro vestuario, – dijo Jasmine, levantándose de mi cama y
dirigiendo se a mi closet – porque de que vas, Vas.
Después de media hora cambiándome y midiéndome ropa, elegí unos blue
jeans altos y un top rojo, acompañado de un suéter de cuero negro y unos
deportivos blancos.
Me acomode el cabello en una coleta alta, ya que iba ir en la moto, y mínimo
si lo llevaba suelto, llegaba como una bruja.
Ya estando en la discoteca, me dirigí a la zona VIP y me dejaron pasar, a lo
lejos vi a Liam y a su grupo reunido, estaban (Alex y Diego) que ya los
conocía, sentados en unos muebles individuales, un moreno alto con ojos
verdes, y al lado de él estaba sentado un rubio con ojos azules – que era
obvio que no conocía – y una pelirroja que estaba abrazando a Liam, me fije
que tenía un vestido dorado que se le ceñía al cuerpo, y estaba muy buena,
tenía que admitirlo.
Tal vez sea una prima, me convencía.
No seas tonta mira como la agarra, abre los ojos Olivia.
Es una prima.
Me acerque un poco incomoda al grupo, por cómo estaba Liam en este
momento, al llegar el primero que noto mi presencia fue Diego que se paró
rápidamente y me abrazo y me beso la mejilla.
-Pero miren quien llegó, – me agarro de la cintura, y me dio una vuelta – esta
preciosura se llama Olivia, te presento a Sebastián – me señalo al moreno
fornido – y el rubio es Ali.
Estreche mi mano con el moreno y el rubio, el ultimo me regalo una mirada
coqueta.
Diego se levantó y me abrazo muy fuerte, y me alzo y dio un giro.
-Suéltame, tu sabes muy bien que no me gusta cuando haces eso – lo regañe
y me bajo.
-Yo también te extrañe, – y me beso la mejilla – ¿Bro no vas a venir a saludar
a tu novia?
Todos los del grupo se callaron repentinamente, y vi como liam se tensó al
escuchar eso, y la pelirroja me miraba con desdén.
-Olivia no es mi novia – dijo Liam en un tono áspero.
¿Me negó al frente de sus amigos?
¿Ahora es que te vas a dar cuenta muñeca? Reacciona.
-¿Cómo qué no? – Se me quebró la voz, y se me hizo un nudo en la garganta
– claro que somos novios.
Liam volteo y su cara estaba muy seria.
-No mientas.
-¿Que no mienta? – Pregunte incrédula – ¿entonces que somos?
-Amigos, siempre hemos sido amigos Olivia no te equivoques.
Él se cree que puede usarme y desecharme así, está muy equivocado.
-Cierto – fingí mi mejor sonrisa y voltee la mirada a otro lado, vi que Ali me
miraba con lastima.
Liam estaba siendo muy amable y cariñoso conmigo, y de la noche a la
mañana me viene a tratar como una mierda, no me parecía justo.
Todo estaba tenso, y entonces Ali rompió el silencio:
-¿Entonces estas soltera? – me miro con una sonrisa seductora.
Le eche una ojeada a Liam y tenía sus ojos fijos en mí, con cara de poker, y se
notaba lo tengo que estaba tenso, - ¿será por lo que me pregunto Ali? –
luego forcé mi mejor sonrisa y asentí:
-Eso parece.
-Genial, – celebro Ali – te puedes sentar conmigo, obviamente ¿si quieres?
-Ok.
Me senté en el medio de Ali y Sebastian. Nos conocimos, los chicos caían muy
bien, conversamos y nos embriagamos, y por unas horas se me había
olvidado la presencia de Liam y la pelirroja, hasta que gire mi cabeza y me
encontré con la horrible escena, de un Liam y la otra chica besándose y
tocándose como si no hubiera nadie mas.
Yo pensé que teníamos algo, pero ahora veo que fui una ilusa, siento que
solo me quería usar como a la pobre Chloe, menos
Y menos mal, no se lo permitir.
Me crei todas esas mierdas que me dijo, “que yo lo había cambiado, para
bien”, “que me quería, como nunca había querido a nadie”, “que yo era su
alma gemela”.
Aún recuerdo cuando me dijo: “Yo no soy un hombre mentiroso, y no sería
capaz de mentirle a la mujer que amo”, y era cierto el no mentía, mucho peor
fingía, engañaba y jugaba con tu cuerpo, mente y sentimientos.
Se me hizo un nudo en la garganta y me ardían los ojos, tenía unas inmensas
ganas de llorar. Solo en ver que está coqueteando con otra, al frente de mí es
un hijo de puta.
-¿Oye que pasa? ¿Te siente mal? – me pregunto Ali, al ver que no contestaba
siguió mi mirada.
Se quedó en silencio, se volteo y me agarro de las mejillas:
-No derrames ninguna lagrima por él, ni por nadie – me miro con un
semblante de compresión – no lo vale.
-Él dijo que me ama, – se me aguaron los ojos y abrace al rubio – y yo le creí,
soy una tonta.
-No, el tonto es el, – me correspondió el abrazo – no sabe la mujer que
perdió, y como te dije no derrames tus lagrimas por el, y menos aquí, no le
hagas saber que te hirió.
Se me escapo una lagrima y rápidamente la limpie – Tienes razón, necesito
olvidarlo.
-Yo tengo una manera para que lo olvides un rato, pero como te estoy
diciendo es solo un rato, porque a una persona que amas no se le puede
olvidar de la noche a la mañana – se paró y me hizo un gesto para que
espere.
Se fue para la barra, y después de unos minutos apareció con una bandeja
con seis (Shot), de varios colores.
-Toma, - me extendió la bandeja – son para ti, tienes que tomarlos rápidos.
Lo mire incrédula – ¿Acaso me quieres embriagar?
-Ese es el plan – me guiño un ojo.
Puse la bandeja en mis piernas, y me tome uno por uno, el alcohol bajo por
mi garganta y me quemaba, al terminar todos me maree.
-¿Verdad o reto? – pregunto el rubio repentinamente, fijando sus ojos en mi.
-Reto – respondí muy segura
Una sonrisa coqueta se formó en su rostro – te reto que me beses.
Todo el grupo escucho, incluyendo a la pelirroja y Liam, y voltearon a verme
Rapidamente.
Liam tenia una sonrisa de: “No lo va hacer”
No lo pensé dos veces, me pare y me maree un poco y camine al mueble
individual donde estaba el, me senté en sus piernas.
Y estampe mis labios en los suyos, sus labios sabían rico, tenían una
combinación de menta y alcohol, rápidamente correspondió, paso un brazo
por mi cintura y me pego a su cuerpo, abrí paso en su boca para que pasara
mi lengua, y en un beso apasionado nos encontrábamos, al terminar le mordí
el labio y me pare.
Vi los rostros de sorpresas de los chicos, y Liam había borrado la sonrisa,
hasta se veía ¿Molesto?
-Joder Olivia, hasta al amiguito despertaste – digo Diego, y todos estallaron
de risa
Y vi la erección que le cause, me sonrojo desvié la mirada y me senté donde
estaba antes, y con una sonrisa pícara le pregunte - ¿Verdad o reto?
-Reto.
-Te reto a que te quites la camisa.
Todo el grupo aun nos miraba.
-Que te quiere ver sin camisa, dijo – mascullo Alex, y rápidamente me miro
con picardía.
Ali se la quitó y expuso su torso trabajado, que te daban ganas de pasar la
lengua por él, me vio fijamente, aun con la sonrisa pícara en su rostro:
-¿Verdad o reto? Olivia – dijo con voz ronca, que me encanto… Casi que mojo
las bragas.
-Re…reto – titubee.
Todos se quedaron en silencio, esperando su reto.
-Te reto a que bailes en el escenario.
Apenas la canción que estaba sonando finalizo, otra comenzó: No lie - ft.
Sean Paul y Dua Lipa.
Me levante con cierta lentitud, llamando la atención de los chicos en la mesa
por la forma tan sexy de mi mano viajando a mi vestido, alzándolo un poco.
Con una sonrisa seductora, avance al escenario que estaba siendo iluminado
por una luz morada brillosa. Los movimientos de mis caderas dejaron
encantados a muchos hombres y creo que al instante las mujeres dudaron de
su sexualidad.
El modo perra se activó dentro de mí, obligando a mis piernas ir al tubo que
estaba en el escenario. No era experta pero no podía ser tan difícil. Al tener
miradas sobre mí me sentí hermosa, sexy y deseable.
Lo rodee con mis piernas y gire, y detuve los gritos para pegarme el caño y
rozar mi zona baja contra este de una forma que al público le gusto. Me puse
de espaldas y fui bajando lentamente, tomando el tiempo para que los
demás disfruten de mi cuerpo.
Vi como Ali se subió al escenario, a pasos rápidos me acerque a él. El me
contemplo con recelo. Rodee su cuerpo, mientras lo acariciaba con la mano
y lo veía con un aire de seductora, y puse una de mis piernas alrededor de su
cintura, me incline hacia atrás y volví a ponerme recta, terminando con
nuestras narices rozando.
De reojo vi la expresión que tenía Liam, estaba rojo del enojo y se acercaba al
escenario rápidamente.
Al llegar al escenario me aparto de Ali bruscamente y me subió en su
hombro, yo le pegaba en su espalda y le pedía que me dejara en el piso, vi
cómo se bajó del escenario, todos se quedaron anonada por lo que sucedió,
le pegaba y gritaba… pero aun así no me bajo, y salimos de la discoteca.