Prólogo
Prólogo
—No debiste hacerme a un lado… — Dijo él con furia en sus ojos — pero de estas no
sales.
Luego de eso me empujó contra su escritorio y se abalanzó sobre mi, intenté apartarlo
con todas mis fuerzas pero su peso doblaba el mío, era imposible poder zafarme.
—¡Ayuda! — grité con todas mis fuerzas — Por favor te lo suplico — empecé a
sollozar — si no me haces nada, de aquí no saldrá, lo prom.. — me tapó la boca.
—Cállate niña ingenua, te he visto muchas veces durante mi clase, cómo me miras,
cómo me sonríes, cómo me provocas — empezó a desabrochar mi blusa, a ese punto , ni aunque
gritara con la mayor de las fuerzas alguien me iba a escuchar, la universidad estaba vacía.
—¡Yo nunca hago eso viejo degenerado! ¡Por favor, ayuda! —seguí intentando sacarlo
de encima de mi , pero era imposible, ya era muy tarde.
CAPÍTULO 1-MAR
Las vacaciones de colegio ya habían terminado y era momento de empezar el nuevo
mundo de la universidad ¿Estaba nerviosa? En absoluto ¿Quería que la tierra me tragara?
Definitivamente, pero sinceramente desde mis últimos meses en el colegio , tuve el
presentimiento de que este año iba a ser el mejor de todos. Tras haber estado dos años en
cuarentena, el gobierno decidió que podíamos volver a las actividades normales, obviamente
con una que otra restricción, como el uso de mascarilla obligatorio, pero en líneas generales,
todo iba a ir de maravilla.
Era domingo por la tarde, último día de vacaciones y Alana , Leo y yo lo íbamos a
aprovechar al máximo. Lamentablemente las carreras que elegimos no coincidían con las
universidades a las que íbamos, por lo que definitivamente nos íbamos a separar, sin embargo,
quedamos que ni la distancia ni el tiempo nos iba a apartar los unos con los otros.
—Lo que le sigue, no puedo creer que ya vamos a ingresar a la universidad, aún no me
siento tan grande — dijo Alana llevándose una papita a la boca.
—Yo siento que este año nos irá de puta madre, es la universidad, será lo mejor de lo
mejor
—Tengo que serlo, de lo contrario todo se irá al cacho,— 2021 no había sido un buen
año para mi, desde inicios de año hasta fines de ese, fue un asco total, mi paciencia se rompía a
cada rato cuando trabajábamos en grupo y quería matar a todos, mi autoestima era horrible, y
mis ganas de seguir cada vez disminuían; definitivamente no fue mi año, pero este iba a ser un
nuevo comienzo , el hecho de que las clases sean virtuales me volvían loca y hacía que mis
emociones me jueguen en contra, pero ahora estaba renovada, sí o sí iba a ser grandioso. —
además vamos a estudiar lo que nos gusta , no hay excusa de quejarnos de lo que haremos.
El resto del día nos la pasamos por el Larcomar caminando y recordando los momentos
de la secundaria . Definitivamente ellos han sido, son y serán los mejor amigos que toda persona
necesita tener, honestamente nunca he sido de las personas que han tenido un montón de
amigos, pero no es algo que me moleste , a veces es mejor tener dos o tres amigos leales, que
varios hipócritas.
Al finalizar el día Alana se quedó en mi casa hasta que su mamá venga por ella ,
aprovechamos el tiempo que nos quedaba para ver una peli y jugar un rato.
—No puedo creer que ya se acabó el colegio— dijo Alana mientras veíamos la peli—
11 años pasaron de porrazo, en serio no lo puedo digerir.
Luego de unas horas , la mamá de Alana vino por ella y como ya eran las 11 tenía que
irme a dormir si quería tener un gran primer día en la universidad. Para ser honesta me moría de
miedo, miedo de poder formar un grupo de amigos en el que pueda encajar , miedo de no poder
mantenerme en el tercio superior porque estoy entrando con beca, miedo de haberme
equivocado de carrera y miedo de sentirme tan miserable como los dos últimos años; pero esos
miedos iban a desaparecer, porque definitivamente yo soy capaz de todo lo que me proponga,
no soy la chica más extrovertida del mundo, pero sé cómo entablar una buena conversación;
definitivamente este iba a ser mi año y nada podrá impedirlo.
—¿Nerviosa? — él sabía que estaba muriéndome por dentro pero igual preguntaba
—¿Tú crees? — mi corazón latía a mil por hora— ¿Y si me equivoco de salón el primer
día de clases y todo se ríen de mi y me vuelvo la rarita que se equivocó de salón el primer día?
¿Y si pido permiso para ir al baño cuando TODO el mundo sabe que NO se debe hacer porque
ya es la universidad? ¿Y si…
—Relájate hija, todo irá bien— definitivamente no me relajé ,pero con ese “relájate”
entendí que me estoy haciendo un mundo y ni siquiera estábamos a una cuadra de la
universidad.
—Ok ok , este va a ser un excelente año , seré de los tres primero puestos y sobresaldré
en todo, AMÉN
—Yo también te quiero papi, te veo en la tarde— cerré la puerta y me dirigí a la entrada
de la universidad ¿Me estaba muriendo de miedo? Sí ¿Quería que la tierra me tragara?
Absolutamente, pero no iba a dejar que mis miedos me derrumbaran, lo único que sí me
arrepentí fue que no le pregunté a nadie de mi colegio si iba a ir a la misma universidad que yo
para entrar juntos , pero bueno ya estaba ahí no?
Cuando por fin entré no sabía dónde estaba mi salón, pero al parecer todavía faltaba ya
que empezaron a llamar a todos los alumnos a un salón gigante, de esos en los que hay charlas;
al parecer iba a empezar la ceremonia de inauguración. Cuando entré al salón , definitivamente
era gigante, incluso más de lo que imaginé, vi que todos empezaban a entrar poco a poco así que
decidí tomar un asiento lo más rápido posible. Minutos después que el salón estaba lleno y ya
dejaban de moverse los alumnos, el rector de la universidad dio las típicas palabras de
bienvenida.
—Estás viendo a todos lado menos a lo que dice el rector, típico de alumnos nuevos.
—Dios que palta—que la tierra me tragara era lo más indicado para ese momento.
—No te preocupes— dijo soltando una risa amistosa— es normal que tengas curiosidad
de todo cuando recién empiezas, por cierto soy Nicholas , pero puedes decirme Nick, bueno,
dime Nick, odio que me digan Nicholas.
—Voy a estudiar comunicación es imagen empresarial y pues como esta U era la única
buena para esa carrera decidí ingresar.
—¿Qué hablas? Yo también estoy en esa carrera, sólo que en el tercer ciclo. Te va a
fascinar la carrera , te lo juro
—No te pedí tu número porque sé que nos volveremos a encontrar morena linda y ahí
te lo pediré- lo dijo con el mismo tono que Gilbert Blythe de Anne with an E , juro que estuve a
nada de sonrojarme, por otro lado sabía las probabilidades de encontrarnos eran casi nulas así
que o me estaba tomando del pelo o en serio lo pensaba, era un 50-50.
—Si el destino así lo quiere mi estimado Nicolás—se lo dije como para molestarlo y
funcionó, me frunció el seño pero luego soltó una risa.
Cuando por fin me llamaron fui feliz a agarrar mi bebida y me dirigí a mi asiento, no
estaba lejos ,eran 3 míseros metros ,los cuales los puedo cruzar en menos de 10 segundos;10
segundos bastaron para que a la hora que de la vuelta me choque con un chico que estaba
pasando por ahí , seguidamente su bebida cayó , fueron los 10 segundos más eternos de mi
vida , juro haber visto su café salir volando de su mano en cámara lenta mientras el dueño se
estampaba la cara contra una columna del local.
—A ver… Uno, lamento que tu bebida se haya caído, pero tú ibas con el celular
estampado en la cara; dos, a mi no me hablas así imbécil ¿Quién te has creído que eres? Y
número tres…
—Y número tres, debes dejar de creerte la última gota del desierto y hacerte la víctima
por todo— dijo una chica que estaba ahí— yo vi todo lo que pasó Josh, ambos sabemos que el
culpable aquí fuiste tú, le pasas 2 cabezas a la chica y sería muy difícil que ella te logre mover
un dedo, tú estabas distraído y al intentar no chocarte con ella te tropezaste con tu propio pie.
Se empezaron a escuchar rizas en todo el local, al parecer yo no tenía la culpa, todo era
cuestión de perspectiva y el tal Josh era un abusivo.
—Ya vas a ver morena igualada, si te vuelvo a encontrar…— era la segunda vez en el
día que me decían morena, ¿Qué los pitucos no tienes más léxico en el cerebro?
—¿Qué, me vas a matar? Mi amor eres muy imbécil para eso, ni siquiera pudiste
esquivarme bien.
—Tienes carácter eh— dijo la chica que me ayudó con el papanatas— por lo general,
como todos saben que su papá tiene demasiado poder en la universidad, nadie se le acerca o
enfrenta.
—O sea sí , obvio, pero igual es mejor prevenir… Pero bueno, soy Mía
—Yo Mar, por cierto gracias por ayudarme , ya me había quedado sin argumentos
contra ese imbécil.
—Ay te entiendo, no te imaginas lo que tengo que soportar en las comidas familiares—
casi me ahogo con mi bebida cuando dijo FAMILIARES— Jajaja, debiste ver tu cara cuando
dije comidas familiares— definitivamente notó mi impresión.
—Lo sé—alzó los hombros— pero no, es mi primo, primo hermano; en cada almuerzo
que hay los domingos tengo que escucharlo hablar de lo increíble que le va en el fútbol, es
irritante.
—Jajaja no tranqui… es que un amigo me comentó de una chica que era nueva y pues
tienes las características que él me dio y el mismo nombre.
—¿Amigo? —si era Nick me daba un tiro, el chico definitivamente era muy agradable y
simpático y no me refiero sólo en personalidad; tenía cejas pobladas y muy oscuras, su ojos eran
súper grandes y tenía una mirada tan calmante, tenía la piel bronceada que podría decir que
parecía dorada, era más alto que yo , fácil me llevaba una cabeza , podría pasarme la vida entera
describiendo cada parte de él ;definitivamente quería encontrármelo otra vez para que me pida
el número.
—Ah sí, lo conocí hace un rato en la charla de bienvenida, muy agradable tu amigo—
actué lo más natural posible, intentando ocultar mi emoción.
—Sí, al parecer sí…— dije mientras prendía mi celular para ver la hora—pues al
parecer ya debo ir yendo a mi clase, va a empezar en 10 min y hasta poder encontrarla me voy a
demorar.
Honestamente mis primera horas en la universidad no fueron tan malas como pensé, ya había
hecho dos amigos y un supuesto enemigo, creo; en fin ya iba a empezar mi primera clase y ya
tenía compañera de asiento.
Luego de un rato caminando , llegamos al salón, vi que muchos también estaban ingresando,
algunos con amigos y otros solos. Estaba muy emocionada por empezar mi clase… hasta que lo
vi sentando en la última fila.
CAPÍTULO 2-JOSH
—No seas, al lado tuyo es chiquita…— Michael era mi mejor amigo desde que
estábamos en jardín, hemos sido nosotros contra el mundo desde que tengo memoria,
prácticamente vivía en su casa porque mi papá siempre estaba ocupado con cosas de la
universidad ;y mi mamá… mi mamá falleció cuando yo nací así que la única figura materna que
he tenido ha sido la mamá de Michael; pero digamos que aún así no ha sido suficiente—
Además fácil sólo estarán juntos en esta clase , como estamos en el primer ciclo vamos a
juntarnos con muchas carreras, sólo relájate.
Michael tenía razón, tenía que relajarme, una mocosa no me iba a arruinar el primer día
de universidad, este año iba a ser de puta madre y nada ni nadie me lo iba a impedir.
Fui a los vestidores para poder ponerme el traje de baño; cuando iba en camino a la
piscina me crucé con unos patas que me vieron como si acabaran de ver un adefesio.
—Cuidado con el principito de papá, que si le hacemos algo nos expulsan— recién era
mi primer día pero la gente ya me conocía ya que he venido mil veces antes y honestamente , a
pesar de ser muy grosero de su parte , ya estoy acostumbrado a oír eso así que hice como si no
hubiera escuchado.
Llegando la vi otra vez, pero esta vez mi enojo se había esfumado, ella estaba sentada
en una mesa al lado de la ventana de la cafetería, estaba leyendo algo, tengo que admitir que se
le veía muy tierna ahí , era mediana, de piel morena y cabello muy esponjado y crespo , sus ojos
eran casi rasgados pero de todas formas podía ver su iris; luego de ese lapso de dos segundos de
analizarla decidí acercarme para hacer las paces.
—Hola— dije de la manera más amigable posible
—Otra vez tú? — dijo frunciendo ligeramente el ceño— ¿Me estás siguiendo o algo?
—Cálmate fiera, sólo vengo para hacer las paces, es el primer día y no quiero enemigos
e incluso apuesto que tú tampoco.
—Tú fuiste el que empezó con el intercambio de insultos… Cómo era? Ah sí , mosquita
muerta. — dijo tornando su voz a un tono sarcástico.
—A ver mi amor, si lo que querías era “hacer las paces”… con ese tono no lo vas a
conseguir. — dijo y seguidamente me lanzó una mirada que no puedo describir con palabras…
pero me causaba cierto cosquilleo en el estómago. — Ahora… si me permites quiero terminar
mi libro. —Luego su acotación sumergió un rostro en ese libro que llevaba en las manos.
Debo de decir que definitivamente no salió como lo esperaba, pero no me iba a quedar
sentado a rogarle a una pitufa , NI CAGANDO, así que fui directo a lo que iba a hacer en ese
lugar, comer algo de una vez por todas. Pedí un club sándwich y me senté en la mesa más
alejada de la niña esa ,ya que de por sí tener que estar a metros de esa escuincla me alteraba los
nervios. No sé qué tenía la enana pero tenerla cerca hacía que haga corto circuito y…
—Hey , tierra llamando a Josh— una voz familiar me sacó de mis pensamientos—
¿Qué haces mirando a la Mar? — dijo mi prima.
—Ah?, Ah no, nada— con que la desgraciada se llama Mar— estaba… eh… pensando.
—¿Qué haces por aquí? Siempre traes tu propia comida— por lo general Mía era de
traer lonchera ya que consideraba que lo que hacen en la cafetería ella lo puede hacer y con
menor presupuesto.
—Te creeré… bueno… te dejo porque debo ver un trabajo que me dejaron— se levantó
y con las misma se fue.
Fue la hora más larga de mi vida, ya me conocía la universidad al derecho y al revés así
que se me hacía algo aburrido el caminar por ahí, así que me pasé la hora entera en el café. Mar
parecía tan inmersa en aquel libro que hasta parecía entretenido verla cuando algo interesante
pasaba; no levantó la mirada en ningún momento, sólo para ver la hora y por fín ir a la siguiente
clase. No había duda en que íbamos a tener que estar en el mismo ambiente por lo menos este
primer ciclo, así que preferí demorarme un poco en llegar al aula.
La siguiente clase era introducción a la comunicación, al llegar el profesor, el ambiente
se tornó de una vibras grandiosas , se llamaba Frederick pero nos pidió que le llamemos Fede;
era un hombre de no más de 35 años, definitivamente era muy joven para ser profesor de
universidad, no era el típico viejo barbón con lentes que te imaginas, es más, si me gustaran los
hombres, definitivamente él sería mi tipo.
—Buenas tardes chicos— nos saludó con la sonrisa más cálida del mundo—
bienvenidos a introducción a la comunicación— el día de hoy quiero que se conozcan ,que se
comuniquen sus ideas y pensamientos, es por eso que el día de hoy vamos a realizar un debate,
quiero ver cómo se expresan y defienden sus ideas; tomen estas dos primeras semanas de mi
curso como un taller— realizó una mirada holística a la clase y sacó una caja pequeña de su
maletín— en esta caja hay papeles con números del 1 al 10, el debate se realizará de a dos así
que si a alguno le tocó el 4, tiene que buscar a su compañero que le tocó el 4, ya luego me
encargaré de designar los temas y los rivales … CAPICHI?
La actividad no me pareció tan mala, es más, siempre me han gustado los debates en
clase, más cuando son temas interesantes a debatir como las corridas de toros , la existencia de
Dios o si el aborto debe legalizarse o no; yo tengo mis posturas y aunque no esté de acuerdo con
el rival, lo respeto y me gusta ver cómo defiende su postura, es interesante.
Todos empezaron a sacar el papelito de aquella diminuta caja, cuando al fin me tocó mi
número, vi que me tocó el número 6, y en eso escucho a una chica decir “¿Quién es el número
6?”, esa voz inquietante que me perturbó la mañana, no tuve más remedio que poner mi mejor
cara y acercarme.
—Pues creo que tendrás que hacer las paces conmigo a la fuerza— intenté disimular mi
mal genio, pero creo que fue inevitable.
—Somos compañeros, no tenemos por qué caernos bien, mientras sepas trabajar no hay
problema— me miró directamente a los ojos como si su boca callara lo que su mente piensa. —
creo que por ahora sól…— la interrumpieron.
—Mar creo que haremos juntas— dijo una chica de la manera más jovial que se pueda
imaginar, tornó su rostro hacia mi— tú eres el hijo del director ,no?
—Sí…— odio que me lo recuerden— creo que te has equivocado, Mar y yo vamos a
trabajar juntos.
—Es un nueve, para poder distinguirlo debes ver la rayita y la tuya está en la cola del 9
— puso los ojos en blanco y suspiró— mejor busca a tu compañero para que no pierdan tiempo
— se volvió a su amiga y puso fin a nuestra conversación, la más larga que hemos tenido hasta
ahora.
He de admitir que trabajar con Mar no era algo que me quitara el sueño es más me
fastidiaba en cierta forma, así que en teoría, me saqué un peso de encima… no?
—Al parecer seremos pareja— me dijo un chico a mis espaldas— no vayas a pensar que
me gustas ni nada, no soy maricón— vaya imbécil— así que…
—Acabemos con esto lo más antes posible— lo interrumpí antes que sacara otra
cojudez de su boca; siempre me han parecido tarados los patas que siempre intentan afirmar y
reafirmar su heterosexualidad, los típicos machos peruanos y de esos había muchos en mi
promo—que el profe nos asigne el tema y vemos cómo lo dividimos— seguidamente agarré mi
celular para ver el mensaje que me había llegado.
Hijo por favor necesito que ni bien acaben tus clases te acerques a mi oficina.
Lo más probable era que se iba a tener que ir de viaje o algo parecido, cosa de la que yo
ya estaba acostumbrado, no quiero decir que tuve un padre ausente, porque mi papá siempre ha
estado ahí para mi, o bueno, algo parecido; desde que tengo memoria mi papá ha viajado casi
todo el tiempo y yo lo acompañaba, por lo menos hasta que tuve la edad suficiente para poder
quedarme en casa solo, 9 años, desde ahí la mamá de Michael se encargaba de llevarme el
almuerzo y de que yo me encontrara bien, por eso digo que la considero como una madre para
mi; por otro lado, mi padre en cada uno de sus viajes intentaba contactarse conmigo la gran
mayoría del tiempo para ver cómo me iba en el día, sé que me quiere, pero es una manera algo
peculiar. A veces siento que si mi mamá estuviera conmigo, las cosas serían un tanto diferentes,
pero bueno, el pasado no se puede reparar.
—Bueno chicos, espero que hayan podido dialogar un poco con sus parejas, llegó el
momento de ver a sus rivales, eso será a través de una ruleta , ya luego los temas serán sacados
de la caja, cabe recalcar que los grupos con número par son los argumentos a favor y los
impares son en contra— me caía bien en profesor , pero hablaba demasiado— En fin…
empecemos con la ruleta, al grupo 1 le va a tocar con….— Fue la ruleta más tardada del
universo, por lo general me gusta hacer todo de la manera más rápida, mucho más cuando se
trata de algo tan simple como designar grupos, pero al profesor le gustaba demorarse y hacerlo
“a la antigua” —… y ya los dos últimos grupos hacen juntos— ¿Disculpa? Estuve tan
sumergido en mis pensamientos que no logré escuchar contra qué grupo iba a debatir. — tienen
hasta el miércoles de la siguiente semana para prepararse.
—A ver déjame preguntar…ya vengo— me paré para dirigirme hacia la mesa del
profesor, lugar donde mi tan amiga Mar ya estaba posicionada
—…Estaba en el baño y no logré escuchar contra quién iba a debatir…— dijo ella de
un tono tan diplomático que me parecía extraño viniendo de ella— además mi compañera
estaba distraída y no pudo escucharlo tampoco— al parecer a alguien más no le hacía gracia la
pareja que le había tocado.
—Te tocó con… qué necesita señor Moreno—dijo cambiando la dirección de su mirada
hacia mi persona.
—Seis
—Nueve
— A ver… a tu grupo Mar les tocó contra el… oh, —hizo una pausa— contra el nueve,
ustedes dos tienen la misma suerte— dijo mirándonos a los dos simultáneamente — Eso era
todo?
—El de la morena? — no me gustó cómo entonó esas cuatro palabras, fue desagradable.
—El de Mar, sí— le respondí mientras miraba hacia ella e intentaba descifrarla;
“voltea” pensaba ,“voltea”, no sé, pero sentí esa necesidad de poder tener un contacto visual con
ella, pareció que escuchó mis pensamientos y volteó a verme, pero con una cara de confusión y
desagrado, ¿habrá pensado que la estoy acosando?, lo dudo , pero aquel intercambio de miradas
duró dos segundos, tiempo suficiente para que pueda repelerme con la mirada.
—Lo conoces? — dijo Sophie, mi compañera de debate, era algo despistada, pero se
hacía querer, su alegría era contagiosa— no ha dejado de mirarte desde que empezó la clase.
—Me choqué con él en la cafetería y se chocó con el muro— le dije mientras devolvía
mi mirada hacia Sophie; mientras estábamos hablando sentí una punzada, como si alguien me
estuviera llamando , cuando me di la vuelta ÉL ya me estaba viendo, fue raro— supongo que
sigue caliente de la ira, debiste verlo pisotear cuando salía del lugar, parecía un vestiglo.
—No me parece de odio las miradas que te lanza, más parecen de curiosidad—dijo ella
echándole una mirada caleta al mastodonte.
—No lo sé, los chicos son seres nada complejos y es fácil identificar qué es lo que
quiere uno de ti.
—Bueno, pero ya x— dije intentado cortar el tema,no valía la pena hablar de alguien
que ni conocía— Verdad, al final qué tema vamos a…
—Bueno chicos supongo que ya les di un buen plus para que puedan conocerse mejor,
ahora sí en momento de elegir los temas— el profesor emanaba buenas vibras, pero me
estresaba, a mi me gustaban las cosas de manera rápida y práctica, pero el profesor le gustaba
tomarse su tiempo y cuando digo tomarse su tiempo , es TOMARSE SU TIEMPO, para ser
joven , todo lo hacía muy lento, QUE IRRITANTE. —Ok empecemos por la primera pareja el
grupo 1 y 4, les tocó…
—Demasiado— respondí sin dejar de mirar al profesor— pero no podemos negar que es
muy agradable.
—Eso sí, existen peores, ya sabes… barbones , viejos verdes— dijo mientras sacaba un
caramelo de limón— Quieres?
—No , no gracias— otra vez la punzada apareció en mi espalda, “no hay forma que me
esté mirando de nuevo” pensé, “es muy poco probable que las punzadas tengan que ver con su
mirada, la primera vez fue pura coincidencia”, me negué a voltearme , pero la punzada era más
profunda. Finalmente volteé , sí ,era ÉL otra vez, pero esta vez su mirada no era de odio, era
como si estuviera leyendo un poema tan complejo pero interesante a la vez, que tienes que
releerlo mil veces— Ya vengo— le dije a Sophie.
Próximamente salí del aula con la excusa de que me iba a ir al baño, esta vez la mirada
había causado algo en mi, era un sentimiento raro, ¿Mariposas? No, muy pronto ¿Ansiedad?
Patético ¿Asco? No, esa mirada era tierna, entonces ¿Qué me pasaba?.
Me lavé la cara y me arreglé , dispuesta a volver para recoger mis cosas de la clase, me
habré quedado 10 minutos en el baño, porque la campana de break había tocado. Cuando salí
sucedió lo inesperado, sentí un fuerte golpe en la en la espalda, seguido de un dolor en la
cabeza, después de eso todo se puso negro.
Una luz densa me levantó, estaba recostada en una cama con un foco encima que no me
dejaba ver nada, intenté levantarme pero se me hizo imposible, estaba amarrada , estaba
inmovilizada , intenté gritar , pero era como si de la nada mi voz se hubiera ido, al rato la luz se
apagó y vi una silueta de un hombre, se me hacía muy familiar pero no pude identificarlo con
certeza porque no pude ver su rostro.
—No debiste hacerme a un lado— dijo con furia en sus ojos— pero de esta no sales
No entendí a qué se refería aquel hombre, pero tenía miedo, mucho miedo, cuando se
acercó un poco más a mi , una voz me llamó.
En eso la luz volvió, pero de una manera tan intensa, que tuve que cerrar mis ojos.
Cuando los volví a abrir estaba en una cama, ya podía hablar y ver con claridad , pero todavía
seguía confundida.
—Entonces? — dije con los nervios a flor de piel— Auch— exclamé, quise tocarme la
cabeza y me di con la sorpresa de que tenía puntos, sí PUNTOS DE INCISIÓN —Que alguien
me diga qué fue lo que pasó ¡AHORA! —para ese instante ya había perdido mis últimos gramos
de paciencia, sólo eran dos puntos… PERO IGUAL.
El cuarto se quedó en silencio otra vez y vi que todos miraron a Josh y a Nick de
manera simultanea.
—Y bien? — dijo Mía mirando de brazo cruzados a los chicos , parecían dos perritos
asustados cuando hacen una travesura.
CAPITULO 4-JOSH
“Carajo” pensé , si decía lo que ocurrió , probablemente Mar me iba a odiar más de lo
que ya me odiaba y si no me odiaba , pues… DEFINITIVAMENTE ME IBA A ODIAR.
—Pues…— dije con la esperanza de que la tierra me tragara en ese mismísimo instante.
—Y en esto que tengo que ver yo? — Mar parecía un volcán a punto de hacer erupción
—Deja que termine— dijo él de una manera pacífica— Nos estábamos peleando
porque…
—Nick me provocó— dije antes que el imbécil llegara a decir alguna estupidez sobre
mi, noté cómo Nick me estaba aniquilando con la mirada, pero si Mar me iba a odiar, que me
odie por algo que sí hice, no por algo que el anormal iba a inventar. Nick y yo nunca nos hemos
llevado bien, él ha sido amigo de mi prima desde que tengo memoria, ella siempre lo llevaba a
la casa cuando se trataba de almuerzos familiares, porque según ella “es como su hermano” ;
nunca me ha caído bien, de chicos siempre buscaba alguna manera de zafarse de alguna
travesura que hacíamos juntos, siendo yo el más perjudicado, pero esta vez no iba a ser así. —
Yo había salido del aula para ir al baño y nos cruzamos…
—Deja que termine— dijo Mar con el seño fruncido, se veía muy vulnerable en esa
situación.
—Gracias— dije— como iba diciendo… Nos cruzamos en mi camino al baño y este
hijo de…
Mar estaba callada, parecía muda, pagaría lo que fuera por saber qué era lo que estaba
pasando por su mente en ese instante. Su rostro delataba lo que su boca no podía decir. ¿Me
odiaba? Seguramente ¿Me perdonaría? Lo dudo , ¿La cagué? Definitivamente .
—En mi defensa— exclamó el idiota — este jumento se quedó petrificado cuando vio
que estabas en el suelo y yo me encargué de llevarte a la enfermería.
Mar seguía callada, miró por unos segundos a Nick y luego volvió a mirarme a mí,
juraría que estaba succionando mi alma, ese intercambio de miradas duró un par de segundos,
los cuales parecieron eternos; hasta que por fin Mar exclamó:
—Par de cavernícolas— no podía creer lo que estaba escuchando— por amor a dios ya
no somos niños , entiendo que yo no fui el destino final de la dichosa mochila y todo pasó por
casualidad, PERO IGUAL. A ver dime tú— dijo mirando a Josh— ¿Qué necesidad tienes de
hablar de la madre de él? — estaba claro que ella no conocía el contexto, pero era divertido
verla molesta — Y tú— dijo mirándome otra vez, pero esta vez su voz estaba menos agitada,
parecía como cuando una tormenta llega a su fin de porrazo, hizo una expresión de dolor y
prosiguió — apenas nos conocemos y ya me has molestado más de lo que me han molestado en
mis 17 años de vida. —definitivamente esperaba una peor reacción, pero es compresible
sabiendo que acababa de despertar y descubrió dos puntos en su cabeza, no ha tenido el tiempo
suficiente para analizar las cosas.
—Perdón— dijimos los dos a unísono. Si se viera desde otra perspectiva sería gracioso
ver aquella escena, ambos enormes, con cara de perrito arrepentido ante una pigmeo de 1.65,
pero poniendo el contexto que había, definitivamente reírme iba a ser lo último que haría.
Mar nos miró, primero con odio, luego con pena y luego otra vez con odio.
He de admitir que me hubiera gustado quedarme con ella, sentía culpa, pero apenas la
conocía, literal es recién el primer día de clases , no podía. Quise irme pero ese sentimiento de
culpa me aturdía cada dos segundos, Mia había decidido irse a casa al ver que su nueva amiga
ya estaba estable , yo me quedé un poco más de tiempo. Al rato mi papá se acercó
—Si claro pa´, dime— dije mientras me levantaba para dirigirnos hacia una ventana en
la sala. —¿Pasó algo?
—No hijo nada grabe, sólo quería decirte que este fin de semana voy a viajar a Bogotá
para firmar unos convenios con una universidad por allá, así que te quedas cuidando la casa. —
dijo mientras sacaba su celular. — si quieres hacer alguna reunión, hazla, pero ya sabes la
regla…
—Yo lo rompo y yo lo pago— dije citando las palabras que me dijo mi papá cuando
hice mi primera fiesta en la casa— ya lo sé pa´ no te preocupes.
—Confío en ti hijo… voy a terminar de ver unos papeles y te espero en el carro, ok?
—Sí pa´— le respondí, seguidamente fue a servirme un poco de agua, toda esta
situación me había secado la garganta.
Mientras tomaba agua vi como un joven entraba a su habitación, era Nick, ¿Para qué
diablos entraba ahí él? Bueno no es que me importara… no? No, no me importaba.
CAPITULO 5-MAR
—Hola— no estaba de ganas para hablar, mucho menos ahora que mi cabeza me dolía
infernalmente— ¿Qué haces aquí?
—Te prometí que si te volvía a ver te pediría tu número, no? Pues aquí me tienes —
acepto que estaba molesta pero dicho comentario me dio gracia.
Acepto que era muy simpático y todo, pero aún así me causaba curiosidad el hecho de
dónde se conocían Nick y Josh, a simple vista ambos son muy distintos como para ser familiares
o inclusos amigos, no me la quiero dar por curandera, pero tenían vibras totalmente opuestas.
—Sí… que buen primer día, a partir de ahora iré con un casco de futbol americano en la
cabeza, al parecer es muy común que en la universidad lluevan mochilas. —exclamé, mientras
veía mi celular para ver la hora.
—Nah, sólo los lunes…— dijo dándome un golpe amistoso en el hombro. — en fin,
bella dama, puedo yo, ser digno de tener tu número de teléfono?
— Estás seguro de que no estás estudiando bellas artes? El drama te va muy bien. — ya
me empezaba a sentir mejor, capaz un poco de compañía no estaba mal.
—Ah entonces ¿Crees que soy apuesto? — me dejó en Jaque, pero no iba a dejar que su
ego sea tan grande como su frente.
—Pues considero que eres el más apuesto de esta habitación— dije con toda la
seguridad del mundo.
—Ja! Está bien morenita linda— pagaría lo que sea por poder tener esa frase grabada ,
“morenita linda”, con solo pensarlo mi piel se hace chinita.
Al final si le di mi número, no sé, pero Nick tenía un no se qué , no estaría mal tener al
menos un amigo varón, no?
Al llegar a casa lo único que quería era irme a mi cuarto y descansar… (era obvio,
no?).No sé cuánto tiempo me habré quedado dormida pero cuando desperté era de mañana; lo
primero que hice fue ir a bañarme, aún sentía el olor a sangre viniendo de mi cabello y a menos
que seas un vampiro, era desagradable.
En la tarde vino Alana a mi casa, al parecer mi mamá no quería que me quedara sola así
que la llamó para que me haga compañía.
—Bien… o sea , ya no me duele tanto la cabeza, sólo una que otra punzada, pero en
líneas generales bien.
—Qué tal el primer día? O sea… dejando de lado la cabeza cocida….—dijo ella
mientras hacía un gesto con las manos.
—CHICO?! OH POR DIOS, CUENTAME TODO— Alana era el tipo de persona que
vivía por el romance, así que disfrutaba cualquier buena historia de romance. — Cómo es?
—Se llama Nick, es… muy simpático— no quería mostrarme emocionada por el tema,
a penas lo conocía, pero definitivamente simpático se quedaba corto a lo que era; además fue
uno de los causantes de mi incidente, así que no había forma que pasara algo entre ambos.
—Con que simpático… eh? — me miró como si quisiera saber lo que ocurría en mi
mente, pero se le hizo imposible— te atrae o algo?
—Prefiero no opinar al respecto— eso era verdad, las probabilidades de volverlo a ver
eran casi nulas y en la noche no me había escrito, así que prefería a simplemente olvidarme del
tema— además… él fue uno de los causantes del incidente.
—Sí , UNO, es una larga historia—hablar de Josh era otra cosa de las que no quería
hacer, el chico me había fastidiado lo suficiente como para darle importancia a su existencia—
pero prefiero, no hablar del tema… Pero bueno… ¿Para qué la canchita?
—Vamos a tener una tarde de chicas, aquí he traído unas mascarillas y cremas, ya
vemos qué peli vamos a ver, necesitas desestresarte. — definitivamente era lo que necesitaba en
ese momento. Adorar a Alana era poco.
La tarde se pasó volando, terminé cansada, pero
El resto de la semana tuve descanso médico (vaya inicio de clases), se supone que
volvería el otro lunes, pero estar en mi casa ya se estaba volviendo agobiante, así que el viernes
me levanté temprano para tener un buen segundo día de clases. Ya me sentía bien, bueno, al
menos no tan mareada, ¿Para qué quedarme más en casa?
En camino a la universidad, el sol estaba radiante (por no decir insoportable), cosa que
era entendible, estábamos a fines de verano. Al llegar al centro educativo me encontré con
Sophie.
—No te imaginas como me alegro. —dijo ella mientras se acercaba para darme un
abrazo
—Fiesta?
—Fiesta, al parecer todos los años hacen este tipo de fiestas en la universidad, luego
habrá un after-party en la casa de Josh, pero..
—Pero?
—Ah bueno , pero igual tenemos que ir a la fiesta de bienvenida… por cierto ,¿Cuándo
es?
La clase empezaba en 10 minutos, así que no fuimos directo hacia el salón. Sophie era
el tipo de amiga que todos necesitan, su felicidad era súper contagiosa; lo mejor de todo es que
está en la misma carrera que yo, así que es muy probable que terminemos juntas la carrera, lo
cual estaba estupendo.
Al llegar al aula se hizo un silencio inmenso, todos nos estaban mirando, y no entendía
por qué hasta que sentí la punzada, era él .
CAPÍTULO 6-JOSH
Ahí estaba ella, parada en la entrada de la clase con Sophie , estaban a punto de entrar
pero cuando me acerqué para hacer lo mismo, el salón se calló, fue en seco, como si todos
hubieran pensado lo mismo y decidieran guardar silencio por algo.
—Me contaron que ellos tuvieron una relación y él se peleó con un chico por ella, la
chica se metió en el medio y por eso la llevaron de urgencias— dijo una chica a otra mientras
me miraban. ¿QUÉ LAS MUJERES NO SABEN DISIMULAR?
Llegué a mi asiento, ese viaje de 3 metros fue el más prolongado que he tenido. No
pude evitar mirar a Mar, estaba con un jogger negro, un top y una casaca, en pocas palabras,
ESTABA CÓMODA; al parecer supo cómo arreglarse el cabello para que no se notaran los
puntos de la incisión. Quise acercarme, pero no éramos lo suficientemente cercanos (por así
decir) para que podamos entablar una conversación, hasta ahora el diálogo más largo que hemos
tenido ha sido una discusión de 7 segundos (patético), no obstante de todas maneras quería
saber cómo estaba la desconocida esa, puesto que… en parte… en gran parte… bueno en todo,
ES MI CULPA QUE ESTUVIERA EN ESA SITUACIÓN. Así que agarré mi orgullo y me
acerqué.
—Hola…— dije
—Porfa si me tiras otra mochila, que no tenga tantos libros, si? —dijo
—Veo que el sentido del humor no se te ha ido eh? —dije con la intención de tener una
conversación civilizada con ella— y bien…— pero creo que ella no está dispuesta a hacer eso—
Ya te encuentras mejor? —he de admitir que lo dije de la mejor manera, con decir que sonreí,
parecía un niño.
—No, sólo vine porque me gusta sentirme mal en lugares públicos…— por fin se dignó
a voltear a verme y creo que algo en mi rostro , le hizo cambiar su postura— eh…sí, gracias por
preguntar— terminó su acotación y se volvió a girar .FIN DE LA CONVERSACIÓN
Definitivamente era un caso perdido intentar hablar con ella; o sea, no me mal
interpreten, entiendo que esté fastidiada, o sea por más haya sido por casualidad, LE ROMPÍ
LA CABEZA, así que ser amigos iba a ser lo último que seríamos.
La clase que ahora nos tocaba era algo sencilla, sin embargo nos avisaron que íbamos a
tener hora libre porque el profesor se encontraba mal de salud. Tres horas sin clase, GENIAL,
estaba muy estresado así que aproveché para poder meterme a la piscina un rato, necesitaba
desfogar toda la energía acumulada en mi ser…
Cuando llegué a la piscina , estaba ella, se estaba preparando para meterse, al parecer
alguien más había tenido una semana agotadora.
—¿Por qué me esquivas? A penas nos conocemos y las pocas veces que nos hemos
cruzado te has limitado a no mirarme, ¿A caso te pongo nerviosa? —me fui acercando
lentamente hacia ella.
—Por favor no digas estupideces— por fin se dignó a mirarme, pero para ese momento
yo ya estaba muy cerca de ella— mucho te acercas, mastodonte— dijo dando un paso atrás.
—Sí lo hago— siguió retrocediendo, si seguía así lo más probable era que se iba a caer
— ya no te acerques o…
—O qué?
—No— respondió en seco, pude ver que estaba temblando, pero no entendía la razón.
¿Yo le causaba miedo? Lo dudo ¿No sabía nadar? No creo, de lo contrario no hubiera venido.
Entonces.. ¿Qué era lo que la ponía así? — Sabes qué? Mejor aléjate— su voz volvió a la
normalidad, me empujó con fuerza y dio un clavado directo a la piscina. Estaba claro que miedo
al agua, no tenía.
Habré pasado una o dos horas en la piscina, ya no sé en realidad. Cuando salí, ella
estaba sentada secándose, a lado estaban mis cosas así que tuve que acercarme y sentarme al
lado para hacer lo mismo. El silencio era abrumador, vi cómo ella quiso romperlo pero algo le
impedía, lo mismo me sucedía.
—No creo que sea tan complicado, en Pinterest encontrarás muchas ideas— le respondí
con la esperanza de que esta sea la conversación civilizada que estaba esperando— Por cierto…
perdón por decir mosquita muerta— las paces sería ahora o nunca.
—Ya me había olvidado del tema— noté que se formaba una sonrisa en su rostro—
además el que hayas echado humo por la cabeza al final,valió la pena.
—Un poquito mucho— dijo ella arrugando la nariz, verla siendo amistosa era algo
nuevo, hasta ahora las únicas facetas que conocía de ella era enojada y disgustada.
—Bueno bueno, pensarás que soy un ogro— me sentía cómodo hablando con ella.
—Mira! — dijo señalando a la ventana. Habían dos hombres armados caminando por el
campus cerca a la piscina.
—A la habitación de pánico
—Habitación de pánico?
—Sí, ven— cuando mi papá fundó la universidad agregó un cuarto de 10x10 metros en
cada piso y en las zonas de deportes dos de 2x2 en lugares secretos, todo eso en caso de
atentados, digamos que mi viejo ha visto muchas películas de tiroteos escolares, siempre pensé
que estaba loco , pero al parecer funcionó. Estas habitaciones sólo las conocen las autoridades
del colegio y pues yo porque casualmente yo vi los planos de la universidad cuándo las estaban
creando. —Ahora silencio.
En la habitación la luz era muy escasa, había mantas , no estaba mueblada porque
querían evitar el ruido; era muy fría y algo siniestra. Mar se había tapado con una manta y se
sentó en el piso y se abrazó las piernas, no se le veía asustada, sólo estaba… pensativa
—Sí sí, sólo es medio raro, o sea… no es que haya tiroteos todo en la universidad , no?
—Ja!, no , no los hay, esto era un en caso de emergencia de mi viejo; está bien oculto ,
así que será difícil que entren.
—Pues… ya enviaron la alerta a los celulares, así que supongo que una o dos horas.
—Alerta? Tu papá estaba en todas.
—Ya mejor, me duele a veces… pero en líneas generales, todo bien. — esta Mar me
caía bien, no me miraba con cara de odio, se le notaba relajada
—Me da gusto
Habrán pasado 10 minutos desde el atentado, Mar se había quedado dormida, pero se le
veía incómoda, su cabeza está teniendo un intento vago para no caerse, se le notaba agotada; me
acomodé para que ella pudiera apoyarse en mi hombro y descansar por fin, no sé en qué
momento pero yo también me quedé dormido.
Cuando abrí los ojos ella seguía ahí,se le veía asustada, parecía tener una pesadilla,
estaba temblando
Cuando abrió los ojos, lo primero que hizo fue abrazarme, me abrazó con todas sus
fuerzas hasta que se dio cuenta de la situación.
—Estás bien? — me moría por saber qué era lo que estaba sucediendo en su cabeza
CAPÍTULO 7-MAR
—Sí sí— CARAJO, ahora iba a pensar que era una enfermita. La verdad es que desde el
incidente de la mochila he estado teniendo la misma pesadilla todas las noches, sólo que cada
vez más extendida; en esta la silueta del hombre empezaba a tener una forma muy familiar, pero
aún no lograba descifrar quién era. Esta vez el hombre decía algo como.“te he visto muchas
veces durante mi clase, cómo me miras, cómo me sonríes, cómo me provocas” Era lo más
desagradable que se puede imaginar.
—Estabas teniendo una pesadilla? —dijo él mientras se acercaba luego de que lo aparté
de golpe.
—Algo parecido, estaba soñando contigo, ¿Eso cuenta? —necesitaba cambiar de tema a
la conversación lo más pronto posible.
—Te estaban matando— había logrado mi objetivo pero ahora tenía que cambiar a otro
tema.
—Es que no eres lo suficientemente importante como para ser sacrificado — le dije
mientras me paraba, necesitaba estirar las piernas urgentemente.
—No lo puedo creer, el hijo del director invitándome A MI a su casa? Esto no pasa
todos los días, me siento TAN privilegiada— nótese mi sarcasmo.
—Muy graciosa eh? —quiso parecer que no le hizo gracia pero al final sonrió.
Podría decir que el tiempo que estuvimos ahí fue eterno, pero he de admitir que el
mastodonte era una buena compañía; de todas maneras no iba a bajar la guardia.
—Josh! — gritó uno— Buena ahí eh? — nunca entendí la necesidad de los hombres de
ver todo de manera sexual.
“Josh!” “Josh!” empezaron a gritar los demás mientras se acercaban para darle
palmadas en el hombro. No llegué a escuchar lo que él les dijo, porque me fui, ver tantos
varones en un solo lugar era agobiante y mucho más estando yo en paños menores, no era nada
cómodo. Sólo espero que no haya dicho nada que no haya pasado.
GRUPO 1: VERTEDDEROS Y RELLENOS SANITARIOS (VENTAJAS