La antropología entiende la muerte como un proceso biológico y social.
Todas las
sociedades construyen, según sus sistemas de valores y creencias, una interpretación cultural del
fenómeno reflejándolo en la actividad ritual. Morir es un tránsito, un proceso de separación que
afecta al individuo que parte y al grupo que lo pierde. La actividad ritual facilita ese tránsito a
través de actos ceremoniales cuya función central es restablecer el orden social perturbado
Es decir los rituales de despedida son muy importantes para la elaboración del duelo
porque estructuran el caos emocional, enfrentan con la realidad y permiten compartir la pérdida
y el dolor, por lo que su efecto no será negativo, si no por el contrario favorecerá y ayudara.
Muchas personas experimentan el duelo y un sentimiento de pérdida después de la
muerte de un ser amado. Pero la forma de experimentar y expresar estos sentimientos puede ser
diferente según la cultura. La cultura es una mezcla de creencias, valores, comportamientos,
tradiciones y rituales que comparten los miembros de un grupo cultural. Cada cultura tiene sus
propios rituales que influencian la expresión del duelo. Realizar estas prácticas brinda un
sentido de estabilidad y seguridad. Los rituales pueden ayudar a las personas que están
muriendo y brindar consuelo a los seres amados que se están preparando para la pérdida.
Cada cultura tiene sus propias creencias que describen cómo funciona el mundo y los
papeles de las personas en el mundo. En las sociedades que la mayoría de las personas
comparten la misma religión, las creencias religiosas pueden moldear la cultura de forma
significativa. Cada cultura tiene sus creencias respecto al sentido de la vida y lo que sucede
después de la muerte. Esto advierte cómo las personas en esas culturas abordan la muerte. Por
ejemplo, la muerte puede ser más tolerable para las personas que creen en la vida después de la
muerte. En algunas culturas, las personas creen que el espíritu de alguien que falleció tiene una
influencia directa en los familiares vivos. Los familiares tienen el consuelo de que su ser amado
los está cuidando. En términos generales, las creencias sobre el sentido de la muerte ayudan a
las personas a comprenderla y afrontar su misterio.
Los rituales y las costumbres ayudan a entre algunos aspectos a cómo las personas cuidan a las
personas que abordan la muerte. Esto incluye quién está presente y qué ceremonias se llevan a
cabo instantes antes y después de la muerte; Qué se hace con el cuerpo de una persona después
de la muerte. Esto incluye cómo se limpia y viste el cuerpo de la persona, quién lo manipula y si
se lo crema o entierra; Si el duelo se expresa en silencio y en privado o en voz alta y en público.
Esto incluye si los llantos o sollozos en públicos son apropiados; Si las personas de edades y
géneros distintos atraviesan el duelo de forma diferente; Los rituales que se realizan después de
la muerte y a quiénes se incluye en estos rituales; Cuánto tiempo se espera que los familiares
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estén en duelo. Y cómo se visten y comportan durante el período de luto; Cómo se honra al
fallecido durante la vida de la familia. Esto incluye rituales continuos para celebrar o hablar del
fallecido; Los nuevos papeles que se espera que tomen los familiares. Esto incluye si una viuda
se vuelve a casar o si un hijo mayor se vuelve la cabeza de la familia; Las personas suelen
adaptar las creencias y valores de su cultura para satisfacer sus necesidades y circunstancias
únicas. Como resultado, las respuestas al duelo dentro de una cultura varían en cada persona.
Esto sucede especialmente en las sociedades conformadas por personas de diferentes orígenes
culturales. Una familia con miembros de 2 o más orígenes culturales pueden desarrollar sus
propios rituales y costumbres.
En algunos casos, la experiencia del duelo de una persona puede diferir a las normas
culturales. Por ejemplo, alguien tímido y reservado puede no sentirse cómodo al llorar en
público, como se espera. Otros pueden tener un nivel de desesperanza que parezca que no se
ajusta a las creencias culturales sobre la vida después de la muerte. Más allá de las normas
culturales, las personas deben hacer el duelo de maneras que sientan adecuadas para ellos
mismos.