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Tribunal Constitucional Plurinacional de Bolivia

La Sala Segunda del Tribunal Constitucional Plurinacional de Bolivia analiza una acción de amparo constitucional presentada por una accionante que alega que se violaron sus derechos al debido proceso y a la defensa. El Tribunal determina que efectivamente se vulneraron estos derechos fundamentales, ya que el tribunal penal declaró prescrita la acción penal por el delito de uso de instrumento falsificado, el cual es considerado un delito instantáneo y no permanente. Por lo tanto, la decisión del tribunal penal carece de sustento legal.
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Tribunal Constitucional Plurinacional de Bolivia

La Sala Segunda del Tribunal Constitucional Plurinacional de Bolivia analiza una acción de amparo constitucional presentada por una accionante que alega que se violaron sus derechos al debido proceso y a la defensa. El Tribunal determina que efectivamente se vulneraron estos derechos fundamentales, ya que el tribunal penal declaró prescrita la acción penal por el delito de uso de instrumento falsificado, el cual es considerado un delito instantáneo y no permanente. Por lo tanto, la decisión del tribunal penal carece de sustento legal.
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Tribunal Constitucional Plurinacional

de Bolivia
SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0546/2018-S2

Sucre, 14 de septiembre de 2018

SALA SEGUNDA

Magistrado Relator:    MSc. Carlos Alberto Calderón Medrano

Acción de amparo constitucional

Expediente:                 21727-2017-44-AAC

Departamento:           Santa Cruz

III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO

La accionante, alega que se vulneraron sus derechos al debido proceso, a la


defensa y a la tutela judicial efectiva; toda vez que, dentro del proceso penal que
inicio contra Waldo Céspedes Álvarez por la presunta comisión de los delitos de
falsedad material, ideológica, falsificación de documento privado y uso de
instrumento falsificado, la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de
Justicia de Santa Cruz, emitió el Auto de Vista 74, declarando admisible y
procedente el recurso de apelación incidental y deliberando en el fondo revocó el
Auto recurrido y declaró probada la excepción de extinción de la acción penal por
prescripción, disponiendo el archivo de obrados, determinación judicial que carece
de sustento legal tanto en la forma como en el fondo y lesiona sus derechos
constitucionales, en consideración a que se trata del delito instantáneo de efecto
permanente, como es el documento falso y el uso continuo del mismo.

En consecuencia, corresponde determinar en revisión, si los extremos


demandados son evidentes para conceder o denegar la tutela solicitada.

III.1. Sobre el debido proceso y el derecho a la defensa

El art. 115.II de la Constitución Política del Estado (CPE), establece: “El estado
garantiza el derecho al debido proceso, a la defensa, y a una justicia plural, pronta,
oportuna, gratuita, transparente y sin dilaciones”. Por su parte el art. 117.I de la
misma Norma Suprema, señala: “Ninguna persona puede ser condenada sin
haber sido oída y juzgada previamente en un debido proceso…”; preceptos
constitucionales que reconocen al debido proceso como un derecho fundamental,
calidad que también está consagrada por los instrumentos internacionales,
cobrando relevancia al estar conformado por varios elementos que hacen a su
naturaleza jurídica, constituyéndose entre ellos, el derecho a la defensa. Es así
que por la importancia que reviste, tanto el extinto como actual Tribunal
Constitucional Plurinacional, en su labor de protección y restablecimiento de los
derechos y garantías fundamentales, recogiendo este reconocimiento
constitucional del debido proceso en su vertiente defensa, crearon y desarrollaron
entendimientos jurisprudenciales, atinentes a este derecho fundamental, al
establecer, entre otras, en la SCP 0074/2018-S2 de 23 de marzo, que: “El derecho
a la defensa, es un componente de la garantía del debido proceso establecido en
el art. 115 de la CPE, al prever que: ‘I. Toda persona será protegida oportuna y
efectivamente por los jueces y tribunales en el ejercicio de sus derechos e
intereses legítimos. II. El Estado garantiza el derecho al debido proceso, a la
defensa y a una justicia plural, pronta, oportuna, gratuita, transparente y sin
dilaciones’; vale decir, que toda persona sindicada sea en sede penal o
administrativa, tiene la facultad de desvirtuar las acusaciones que se le atribuyen,
utilizando todos los medios de impugnación previstos por ley y principios
procesales de contradicción, inmediación e igualdad, a objeto de evitar
desequilibrios entre las partes y generar condiciones de indefensión prohibidas
por la Ley Fundamental”.

Como se observa, el derecho a la defensa es uno de los elementos del debido


proceso que garantiza no solo al justiciable, sino también a las víctimas que tienen
el mismo derecho a ser protegidas oportuna y efectivamente por los jueces y
tribunales en el ejercicio de sus derechos e intereses legítimos.

III.2. El derecho de acceso a la justicia o tutela judicial efectiva

La jurisdicción constitucional, se pronunció sobre este derecho fundamental a


través del cual se garantiza que los derechos de las partes en proceso, no sean
lesionados y en caso de serlos sean restablecidos así como sus intereses por
parte de la autoridad jurisdiccional, que impida la indefensión de quien la solicita, a
objeto del pronunciamiento de una decisión judicial justa e imparcial. Así el
Tribunal Constitucional Plurinacional, en la SCP 0017/2018-S2 de 28 de febrero,
estableció: “El derecho a la tutela judicial efectiva o acceso a la justicia, conforme
lo entendió la SC 1388/2010-R de 21 de septiembre1, consiste en la posibilidad de
acudir ante un tribunal de justicia y así obtener una sentencia fundamentada que
pueda ser impugnada, y en consecuencia, conseguir el cumplimiento efectivo de
la misma, garantizando el restablecimiento de su situación jurídica vulnerada en
pleno ejercicio de su derecho a la defensa.

En ese contexto, la SCP 1478/2012 de 24 de septiembre, en el Fundamento


Jurídico III.1.1, establece tres elementos constitutivos del derecho al acceso a la
justicia: 1) El acceso propiamente dicho a la jurisdicción, es decir, la posibilidad de
llegar a la pluralidad de jurisdicciones reconocidas por la Constitución, sin que
existan obstáculos, elementos de exclusión, limitación, que dificulten el ejercicio
de dicho derecho tanto por el Estado como por los particulares; 2) Lograr un
pronunciamiento judicial proveniente de las autoridades judiciales formales o las
autoridades naturales de las naciones y pueblos indígena originario campesinos,
que solucione el conflicto o tutele el derecho, siempre que se hubieran cumplido
los requisitos establecidos en la norma; y 3) Lograr que la Resolución emitida sea
cumplida y ejecutada, debido a que si se entiende que se acude a un proceso
para que se reestablezca o proteja un derecho, un interés o un bien, en la medida
que el fallo no se ejecute, el derecho a la jurisdicción o de acceso a la justicia no
estará satisfecho.

A lo señalado, la SCP 1953/2012 de 12 de octubre2, ampliando el contenido del


derecho de acceso a la justicia, refiere que en el ámbito procesal, debe ser
interpretado por las autoridades jurisdiccionales a partir del principio pro actione,
el cual deriva del principio pro homine -también pro persona o favorabilidad-, que
implica la obligación de aplicar las normas procesales de manera más favorable,
que asegure una justicia material por encima de una formal.

Finalmente, la SCP 0015/2018-S2 de 28 de febrero, sobre la base de las SSCC


0944/2001-R, 0125/2003 y 1206/2010-R; y, la SCP 1450/2013 de 19 de agosto,
entiende que el derecho a la eficacia del cumplimiento o ejecución de las
resoluciones constitucionales -como componente del derecho a la tutela judicial
efectiva- debe ser en la medida de lo determinado por las autoridades judiciales,
pues de lo contrario, se lesiona el derecho al acceso a la justicia o tutela judicial
efectiva”.

III.3. Las excepciones como medio de defensa

Constituyendo el derecho a la defensa uno de los elementos relevantes del debido


proceso para su pleno ejercicio, el ordenamiento jurídico vigente, estableció
medios o mecanismos de defensa, como son las excepciones procesales a través
de las cuales, en el ámbito penal, el imputado o acusado puede contrarrestar u
oponerse a la acción penal del Ministerio Público o acusador particular del actor,
las que en el procedimiento penal se encuentran contempladas en el art. 308 del
CPP y cuya tramitación se rige por los arts. 314 y 315 del mismo cuerpo adjetivo
penal, siempre que cumplan con los presupuestos señalados por dicha normativa.
Es así que, respecto a las finalidades que persiguen, la SCP 2475/2012 de 28 de
noviembre, señaló que son: “…i) Evitar que se ingrese al fondo del asunto,
guardan relación con situaciones enteramente formales que merecen una solución
previa; por ende, pretenden dilatar el proceso; éstas son las contenidas en los
incs. 1), 2), y 3) del art. 308 del CPP; y, ii) Las que no sólo buscan dilatar el
proceso sino tienden a ponerle fin, sin ingresar al fondo; son las previstas en los
incs. 4), 5) y 6) del precitado artículo. De donde se concluye que las excepciones
en general, como oposiciones a la acción penal, buscan dilatar el proceso penal o
en su defecto, extinguirlo; y por ello, son de previo y especial pronunciamiento”.

III.4. La extinción de la acción penal por prescripción y su cómputo


diferenciado conforme al tipo penal imputado
Con relación a la excepción de la extinción de la acción penal por prescripción y el
cómputo que se efectúa a objeto de verificar su viabilidad, en su caso; el Tribunal
Constitucional Plurinacional, se pronunció en la citada SCP 0017/2018-S2,
determinando que: “La SC 0023/2007-R de 16 de enero, desarrolla los
fundamentos de la prescripción de la acción penal, señalando que significa la
renuncia por el Estado del derecho a ejercer la persecución penal, debido al
tiempo transcurrido y conforme lo previsto por el art. 30 del CPP, dicho plazo
empieza a correr desde la media noche del día en que se cometió el delito o en
que cesó su consumación. Respecto a la extinción de la acción penal por
prescripción, de forma específica la SC 0693/2010-R de 19 de julio, reiterada por
la SC 2869/2010-R de 13 de diciembre, entre otras, estableció que los delitos de
falsedad material, ideológica, falsedad de documento privado y otros, son de
carácter instantáneo por el momento de consumación y la duración de la ofensa al
bien jurídico, correspondiendo su cómputo a partir de la media noche en que se
cometió el delito, en cambio el delito de uso de instrumento falsificado, es de
carácter permanente y su plazo empieza a correr a partir del momento en que
cesó su consumación.

Sin embargo, posteriormente la SCP 1424/2013 de 14 agosto11, moduló la SC


2869/2010-R con relación al cómputo del plazo de prescripción del delito de uso
de instrumento falsificado, señalando que es un ilícito penal de pura actividad e
instantáneo, por ello, el cómputo del plazo debe efectuarse desde el momento
en que se hizo uso del documento adulterado o en caso de haber hecho uso
del mismo en varias oportunidades, el cómputo se realizará desde la última
vez que fue utilizado” (las negrillas son nuestras).

III.5. Análisis del caso concreto

En el caso de autos, se constata que la presente acción de amparo constitucional,


emerge del Auto de Vista 74, que declaró admisible y procedente el recurso de
apelación incidental y deliberando en el fondo revocó el Auto apelado, declarando
probada la excepción de extinción de la acción penal por prescripción, disponiendo
el archivo de obrados.

Es así que, una vez planteada la problemática, de los antecedentes procesales se


advierte que dentro del proceso penal seguido por la ahora accionante contra
Waldo Céspedes Álvarez, por la presunta comisión de los delitos de falsedad
material, ideológica, falsificación de documento privado y uso de instrumento
falsificado, el imputado planteó las excepciones de extinción de la acción penal por
prescripción y de prejudicialidad, que fue rechazado por Auto de 22 de diciembre
de 2016, dictado por el Juez de Partido de Trabajo y Seguridad Social e
Instrucción Penal Primero de Camiri del departamento de Santa Cruz; por lo que,
motivó que interponga apelación incidental; instancia en la cual los Vocales ahora
demandados a través del Auto de Vista 74, declararon admisible y procedente el
recurso y deliberando en el fondo revocaron el Auto apelado, declarando probada
la excepción de extinción de la acción penal por prescripción, disponiendo el
archivo de obrados.
En efecto, el Tribunal de alzada asumió esa determinación con relación a todos los
delitos imputados; con los siguientes fundamentos: a) En base a lo asumido por el
Tribunal Supremo de Justicia, los delitos de falsedad por el momento en que se
cometen, son de orden instantáneo y el de uso de instrumento falsificado, con los
de falsedad ya sea material e ideológica, son antiéticos, puesto que el sujeto
activo del ilícito de uso de instrumento falsificado es la persona que no lo labró o
falsificó; sin embargo, sabe y conoce que es falso y a pesar de ese conocimiento
lo usa; por lo cual, el uso es “absorbido” por la falsedad, de forma que no pueden
coexistir en el comportamiento del autor, la falsedad con el uso de instrumento
falsificado al mismo tiempo; b) En el caso motivo de análisis, el documento cuya
fecha es de 4 de marzo de 2002, reconocidas sus firmas entre la vendedora y el
comprador el 7 de octubre de 2011 por la Notaria de Fe Pública 2 de Camiri, se
afirma que es falsó porque hasta la fecha de su suscripción el comprador no
contaba con cédula de identidad, y que recién la obtuvo después de algunos
meses. Ese hecho únicamente pudo ser calificado provisionalmente a los efectos
de la investigación penal como delito de falsedad de documento privado, no de
uso de instrumento falsificado, puesto que es a ella a quien se le endilga haberlo
labrado, por lo tanto cometido directamente la acción de falsedad. El uso de
instrumento falsificado (ya sea material o ideológico) al realizarse esa calificación
jurídica penal sin que concurse con los delitos de falsedad, de acuerdo a los
hechos, esa calificación por más que sea provisional atenta contra los principios
de legalidad pena y de lex certa; c) Definida la correcta y adecuada calificación
jurídica penal, y entrando a concluir, se trata de un documento privado donde
únicamente en cuanto a sus efectos de perjuicios y daños entre los suscribientes,
no puede afectar a terceros que no son parte del contrato sino entre los que lo
suscribieron, que podría entrarse a una falta de tipicidad, figura o instituto que no
es motivo de análisis en la expresión de agravios; por tanto, se tiene que el hecho
sucedió el 4 de marzo de 2002; y, d) El art. 29.3 del CPP, determina que la acción
penal prescribe en tres años para los demás delitos sancionados con penas
privativas de libertad, teniendo presente que establece el régimen de prescripción
del delito en cinco años para los ilícitos que tengan señaladas penas privativas de
libertad cuyo máximo legal sea menor de seis años y mayor de dos años. En
conclusión, contando desde la media noche del día 4 de marzo de 2002 hasta el 4
de marzo de 2005, es el tiempo transcurrido durante el cual, la parte que se siente
afectada en calidad de víctima por el supuesto ilícito pudo haber activado la
jurisdicción penal para denunciar, procesar y obtener una sentencia. En
consecuencia, el delito que se encuentra investigado en esta etapa preparatoria
cuyo imputado es Waldo Céspedes Álvarez, de acuerdo a la regla del art. 29.3 del
CPP, con relación al art. 200 del CP, se encuentra extinguida. En cuanto a la
excepción de prejudicialidad dada la naturaleza del fallo en el cual declara la
extinción del delito, resulta impertinente pronunciarse sobre esa otra excepción.

En el contexto señalado, conforme a lo establecido por la jurisprudencia


constitucional citada en el Fundamento Jurídico III.3 de la presente Sentencia
Constitucional Plurinacional, el delito de uso de instrumento falsificado es de pura
actividad e instantáneo; por lo cual, el inicio del cómputo del plazo para la
prescripción debe efectuarse desde el momento en que se hizo uso del
documento adulterado o en caso de usarlo en varias oportunidades, desde la
última vez que fue utilizado. Ahora bien, dicho entendimiento es aplicable en el
caso de autos, y fue omitido por las autoridades judiciales demandadas, que a
través del Auto de Vista 74 impugnado, revocaron el rechazo de las excepciones
de prejudicialidad y de extinción de la acción penal por prescripción, efectuando un
análisis sobre los delitos de falsedad material e ideológica vinculado al de uso de
instrumento falsificado, sin hacerlo ni considerar menos analizar cada tipo penal
imputado de manera individualizada; por cuanto, conforme a la información de los
datos del proceso, se verifica que los ilícitos de falsedad material e ideológica de
documento privado hubieren sido cometidos el 4 de marzo de 2002; empero,
respecto al delito de uso de instrumento falsificado, no tuvo presente que cursa en
obrados (fs. 121 a 128 vta.), así como el imputado, ahora tercero interesado
Waldo Céspedes Álvarez, lo reconoce; que dicho documento de compraventa del
terreno, cuya propiedad alega la accionante y su autenticidad está cuestionada en
la vía penal, utilizado por última vez -se reitera según los datos del proceso- el 20
de mayo de 2016, al adjuntarse como prueba en la demanda ordinaria sobre
acción reivindicatoria, nulidad de consolidación, cancelación de inscripción en
Derechos Reales (DD.RR.), acción negatoria, desocupación y entrega de
inmueble instaurada por Clelia Vannucci Vda. de Delgado y el nombrado imputado
Waldo Céspedes Álvarez contra la hoy accionante Karen Watchtel de la Quintana
y otros; por consiguiente, esa es la fecha que debiera ser considerada para efecto
del cómputo de la prescripción con relación al delito de uso de instrumento
falsificado; en razón a que, conforme a lo señalado precedentemente, es un delito
instantáneo que se consuma con el uso de los documentos falsos o adulterados;
por lo que, tomando en cuenta esta última fecha, se advierte que no procedería la
excepción de la acción penal por prescripción respecto a dicho ilícito; más aún, en
consideración a que el planteamiento de dicha excepción por parte del imputado,
fue posterior -10 de octubre de 2016-; teniendo presente que el delito de falsedad
material e ideológica de documento privado, prescrito en el art. 200 del CP, está
sancionado con la pena privativa de libertad de seis meses a dos años y el uso de
instrumento falsificado, previsto en el art. 203 del mismo cuerpo legal, prevé la
misma sanción que la señalada para el autor del mismo.

Por lo expuesto, se evidencia que los Vocales ahora demandados, al revocar el


rechazo de las excepciones de extinción de la acción penal por prescripción y de
prejudicialidad, declarando probada la prescripción y en consecuencia disponer el
archivo de obrados, no actuaron correctamente y vulneraron los derechos al
debido proceso y a la defensa, por cuanto con la decisión asumida, crearon
desequilibrio entre las partes y generaron la indefensión de la accionante, que está
prohibida por la Constitución Política del Estado, pues garantiza y consagra el
debido proceso como un derecho fundamental, así como lesionaron de la misma
manera el acceso a la justicia o tutela judicial efectiva, que se traduce en que su
ejercicio sea sin la existencia de obstáculos, logrando un pronunciamiento por
parte de las autoridades jurisdiccionales que solucione su conflicto, además que la
resolución que emitan sea cumplida y ejecutada; lo que no ocurrió en autos;
puesto que contrariamente, el Tribunal de apelación, no efectuó un análisis
individualizado de los tipos penales ni un correcto cómputo del plazo de la
prescripción, ocasionado que con el archivo de obrados, la accionante se vea
imposibilitada del ejercicio de la acción penal para el restablecimiento de sus
derechos supuestamente transgredidos; circunstancias que determinan, se
conceda la tutela solicitada a través de esta acción de defensa, que abre su
ámbito de protección contra actos u omisiones ilegales de los servidores públicos
o de personas individuales o colectivas, que restrinjan, supriman o amenacen
restringir o suprimir los derechos reconocidos por la Constitución y la ley.

En consecuencia, el Tribunal de garantías, al denegar la tutela solicitada, no


efectuó una correcta compulsa de los datos del proceso.

POR TANTO

El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Segunda, en virtud de la


autoridad que le confieren la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la
Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional, en revisión resuelve:

1º REVOCAR la Resolución 11 de 13 de julio de 2018, cursante de fs. 873 vta. a


875 vta., dictada por la Sala Penal Tercera del Tribunal Departamental de Justicia
de Santa Cruz, y en consecuencia CONCEDER la tutela solicitada.

2º Dejar sin efecto el Auto de Vista 74 de 5 de abril de 2017, que revocó el Auto
de 22 de diciembre de 2016, emitido por el Juez de Partido de Trabajo y
Seguridad Social e Instrucción Penal Primero de Camiri del departamento de
Santa Cruz, debiendo los Vocales demandados pronunciar uno nuevo resolviendo
las excepciones planteadas, fundamentando y analizando individualmente los
tipos penales imputados, para el cómputo de la prescripción de la acción penal por
prescripción, considerando las fechas de consumación diferenciadas que cursan
en obrados, dentro de tercero día de su notificación con la presente Sentencia
Constitucional Plurinacional.

Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional


Plurinacional.

Al no existir consenso en Sala dentro del presente caso, dirime el Dr. Petronilo
Flores Condori, Presidente; siendo de Voto Disidente la Magistrada MSc. Julia
Elizabeth Cornejo Gallardo.

Fdo. Dr. Petronilo Flores Condori      

PRESIDENTE

Fdo. MSc. Carlos Alberto Calderón Medrano

MAGISTRADO

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