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Cantamisa Propio

Señor, ten piedad. V. Cristo, ten piedad.
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PROPIO DE LA

SANTA EUCARISTÍA

CANTAMISA: PBRO. CRISTIAN EMMANUEL MURO


ARELLANO
7 DE JUNIO DE 2022
PARROQUIA SAN JOSÉ OBRERO
2 – CANTAMISA PBRO. CRISTIAN EMMANUEL MURO ARELLANO_________________________

A mis padres que desde el cielo me cuidan….

Ya no los llamo siervos, sino Amigos


(Jn 15,15)
___________________________________________________ ORDINARIO DE LA MISA - 3

Catequesis sobre la “cantamisa”

Es tradición de la Iglesia que después de su ordenación sacerdotal, el nuevo


sacerdote presida la primera celebración eucarística solemne de su ministerio
sacerdotal; es una celebración tan especial para el nuevo sacerdote, que sus
familiares, amigos y la feligresía de su parroquia de origen asisten.
Se llama cantamisa porque en épocas pasadas la primera misa del nuevo
sacerdote tradicionalmente era una misa cantada en su totalidad. Es
costumbre que el cantamisa sea celebrada en el templo parroquial de origen
del neopresbítero, aunque también puede ser en otro lugar.
La predicación de la homilía suele hacerla algún sacerdote amigo o cercano
del neopresbítero. También es costumbre que se bendiga el cáliz y la patena
que se usarán para el culto divino; así como las vestiduras litúrgicas que se
usarán en esta primera Misa.
En esta celebración se suele entregar a los padres del nuevo sacerdote, el
paño o manutergio con el que es limpiado el Santo Crisma que el Obispo usó
para ungir sus manos en el rito de ordenación; y la estola con la que escuchó
su primera confesión.
En la cantamisa, la asamblea entera eleva una acción de gracias a Dios por
el nuevo don del sacerdocio ministerial presente en el nuevo sacerdote.
También es tradición realizar al final de la misa el acto devocional del
“besamanos”, pues han sido ungidas para hacer presente a Cristo en la tierra.
El cantamisa es una acción tan importante y significativa que la Iglesia
misma ha concedido la indulgencia plenaria a quien celebre su primera misa
y a quienes participan en ella.
Las condiciones para ganar la indulgencia plenaria son:
 Asistir a la celebración del cantamisa completa
 Clara intención de ganar la indulgencia
 Estar en estado de gracia y comulgar en la cantamisa
 Orar por las intenciones del papa.
4 – CANTAMISA PBRO. CRISTIAN EMMANUEL MURO ARELLANO_________________________

SEMBLANZA DEL PRBO. CRISTIAN EMMANUEL MURO


ARELLANO

El presbítero Cristian Emmanuel, pertenece a la familia Muro Arellano


formada por el señor Juan Manuel Muro y la señora Blanca Francisca
Arellano, ambos de feliz memoria. Es el tercero de tres hermanos: Karla y
Lorena. Nació un 6 de septiembre de 1993 en la ciudad de Zapopan, Jalisco.
Fue bautizado en la Parroquia de san Pedro Apóstol en Zapopan, un 20 de
Noviembre de 1993. Hizo su primera comunión en la parroquia de san
Francisco Javier en la Cantera, Zapopan un 16 de diciembre de 2003, Fue
confirmado un 5 de Junio del 2006, en la parroquia del Sagrado Corazón en
Zapopan por el ahora Obispo Manuel González Villaseñor, entonces Vicario
Episcopal.

Pasó su niñez y adolescencia felizmente en la colonia “la Arboleda”, en


Zapopan, Jal., donde estudió su educación primaria y secundaria en el Colegio
Tercer Milenio.
Participó en el grupo de adolescentes y jóvenes, como catequista y en el coro
de la parroquia de san José Obrero. Inició su proceso vocacional en la
preparatoria de los Misioneros Xaverianos, pero después sintió el llamado de
Dios que lo invitaba a seguirlo más de cerca como sacerdote y motivado por
sus de sus abuelos maternos Don Toño y Doña Lupe, como eran conocidos y
el ejemplo de los Padres José Vallejo y Gerardo Pérez, entonces párroco y
vicario de esta comunidad, decidió ingresar al Seminario de Guadalajara un
06 de agosto de 2012 al curso de Nivelación en el Seminario Menor de
Guadalajara. Ya como seminarista mayor, realizó su Año de servicio pastoral
en la parroquia de Santa Rosa de Lima en las Águilas, Zapopan, Jalisco,
durante el ciclo escolar 2017-2018. Su padre falleció un 26 de marzo de
2017 y su madre un 15 de noviembre de 2019, pero eso lo motivó a seguir a
adelante. Recibió el sagrado Orden del Diaconado el 20 de diciembre de 2020
en el Santuario de los Mártires en Guadalajara, por manos del Sr. Cardenal
José Francisco Robles Ortega. Su servicio como diácono lo realizó en la Pastoral
Vocacional, de la Diócesis de Campeche
Por gracia y misericordia de Dios el pasado 5 de Junio del presente año, fue
ordenado sacerdote en el Santuario de los Mártires en Guadalajara, Jal., por
manos del Sr. Cardenal José Francisco Robles Ortega.
Participemos todos con gran alegría en esta celebración, donde le damos
gracias al Señor porque nos ha regalado un nuevo sacerdote, miembro de esta
comunidad parroquial y consagrado para el servicio de Dios y de la Iglesia.
___________________________________________________ ORDINARIO DE LA MISA - 5

ORACIONES QUE PUEDE REALIZAR EL PRESBÍTERO AL


REVESTIRSE PARA CELEBRAR LA EUCARISTÍA:

AMITO:

Pon Señor, sobre mi cabeza


el casco de salvación,
para rechazar los asaltos del enemigo.

ALBA:

H azme puro, Señor, y limpia mi corazón,


para que, santificado por la Sangre del Cordero,
pueda gozar de las delicias eternas.

CÍNGULO:

Cíñeme, Señor, con un cíngulo de pureza,


y extingue en mí la llama de la pasión,
para que permanezca en mí
la virtud de la continencia y de la castidad.

ESTOLA:

D evuélveme Señor, la túnica de la inmortalidad,


que perdí por el pecado de los primeros padres,
y, aunque me acerco a tus sagrados misterios indignamente
haz que merezca, no obstante, el gozo eterno.

CASULLA:

eñor, que dijiste: ‘Mi yugo es suave y mi carga ligera’:


S haz que lo lleve de tal manera que alcance tu gracia. Amén
6 – CANTAMISA PBRO. CRISTIAN EMMANUEL MURO ARELLANO_________________________

PREPARACIÓN PARA LA MISA


Revestido el sacerdote con los ornamentos propios para la celebración de la
Eucaristía, hace una reverencia ante el crucifijo y dice la siguiente oración:

Oración a la Santísima Virgen María

M adre de piedad y de misericordia,


Santísima Virgen María,
yo, Cristian Emmanuel Muro Arellano,
pecador indigno y miserable,
me acojo a ti con todo el afecto de mi corazón,
e imploro de tu piedad que, a mí,
y a todos los sacerdotes que, en este lugar,
y en toda la santa Iglesia,
van a ofrecer el Santo Sacrificio,
te dignes asistirnos con bondad,
como acompañaste a tu Hijo dulcísimo en la Cruz,
para que, ayudados con tu favor, podamos ofrecer,
en presencia de la Indivisa y Santa Trinidad,
esta Hostia digna y aceptable. Amén.

Formula de la intención

Y o hago intención de celebrar esta Misa y de consagrar el


cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, según el rito
de la Santa Iglesia Romana, para alabanza de Dios
omnipotente y de toda la Iglesia triunfante, para mi bien y el de toda
la Iglesia peregrina en la tierra, por todos aquellos que se han
encomendado a mis oraciones, ya sea en general o en particular, por
la paz la tranquilidad de la Santa Iglesia Romana. Amén.

El Señor Omnipotente y misericordioso nos conceda alegría y paz,


conversión y tiempo de verdadera penitencia, la gracia y el consuelo
del Espíritu Santo y la perseverancia en el bien obrar. Amén.
___________________________________________________ ORDINARIO DE LA MISA - 7
8 – CANTAMISA PBRO. CRISTIAN EMMANUEL MURO ARELLANO_________________________

RITOS INICIALES

Reunido el pueblo, el sacerdote se dirige al altar, con los ministros, mientras se


entona el canto de entrada.
Cuando llega al altar, habiendo hecho con los ministros una inclinación profunda,
venera el altar con un beso y, si es oportuno, inciensa la cruz y el altar. Después,
se dirige con los ministros a la sede.
Mientras tanto el pueblo canta:

Terminado el canto de entrada, o la antífona, el sacerdote y los fieles, de pie, se


santiguan con la señal de la cruz, mientras el sacerdote, vuelto hacia el pueblo, dice:

En el nombre del Padre, y del Hijo


y del Espíritu Santo.
El pueblo responde:
Amén.
Saludo
Después el sacerdote, extiendo las manos, saluda al pueblo, diciendo:

El Dios de la esperanza,
Que por la acción del Espíritu Santo
Nos colma con su alegría y con su paz,
Esté siempre con todos ustedes.

Respuesta
El pueblo responde:
Y con tu espíritu.

El sacerdote o el diácono, u otro ministro, puede hacer una monición muy breve
para introducir a los fieles a la Misa del día.
___________________________________________________ ORDINARIO DE LA MISA - 9

Acto penitencial
A continuación, se hace el acto penitencial, al que el sacerdote invita a los fieles
diciendo:

El Señor Jesús,
que nos invita a la mesa de la Palabra y de la Eucaristía,
nos llama ahora a la conversión.
reconozcamos, pues, que somos pecadores
e invoquemos con esperanza la misericordia de Dios.
Se hace una breve pausa en silencio. Después, todos dicen en común la confesión
fórmula de la confesión general:

Yo confieso ante Dios todopoderoso


y ante ustedes, hermanos,
que he pecado mucho
de pensamiento, palabra, obra y omisión.
Y, golpeándose el pecho, dicen:

Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.


Luego, prosiguen:

Por eso ruego a santa María, siempre Virgen,


a los ángeles, a los santos
y a ustedes, hermanos,
que intercedan por mí ante Dios,
nuestro Señor.
Sigue la absolución del sacerdote:
Dios todopoderoso
tenga misericordia de nosotros,
perdone nuestros pecados
y nos lleve a la vida eterna.
El pueblo responde:
Amén.

Siguen las invocaciones Señor, ten piedad.


10 – CANTAMISA PBRO. CRISTIAN EMMANUEL MURO ARELLANO_________________________

V. Señor, ten piedad. R. Señor, ten piedad.


V. Cristo, ten piedad. R. Cristo, ten piedad.
V. Señor, ten piedad. R. Señor, ten piedad.
A continuación, cuando está prescrito, se canta o se dice el himno:

Gloria a Dios en el cielo, Glória in excélsis Deo


y en la tierra paz a los hombres et in terra pax homínibus
que ama el Señor. bonae voluntátis.
Por tu inmensa gloria Laudámus te,
te alabamos, benedícimus te,
te bendecimos, adorámus te,
te adoramos, glorificámus te,
te glorificamos, grátias ágimus tibi propter
te damos gracias, magnam glóriam tuam,
Señor Dios, Rey celestial, Dómine Deus, Rex caeléstis,
Dios Padre todopoderoso. Deus Pater omnípotens.
Señor, Hijo único, Jesucristo; Dómine Fili unigénite,
Señor Dios, Cordero de Dios, Iesu Christe,
Hijo del Padre; Dómine Deus, Agnus Dei,
tú que quitas Fílius Patris,
el pecado del mundo, qui tollis peccáta mundi,
ten piedad de nosotros, miserére nobis;
tú que quitas qui tollis peccáta mundi,
el pecado del mundo, súscipe deprecatiónem
atiende nuestra súplica; nostram.
tú que estás sentado Qui sedes ad déxteram Patris,
a la derecha del Padre, miserére nobis.
ten piedad de nosotros; Quóniam tu solus Sanctus,
porque sólo tú eres Santo, tu solus Dóminus,
sólo tú Señor, tu solus Altíssimus,
sólo tú Altísimo, Jesucristo, Iesu Christe,
con el Espíritu Santo cum Sancto Spíritu:
en la gloria de Dios Padre. in glória Dei Patris.
Amén. Amen.
___________________________________________________ ORDINARIO DE LA MISA - 11

INTENCION ESPECIAL
Por el eterno descanso de mis padres Juan Manuel Muro Arellano y Blanca
Francisca Arellano Ocampo.
Eterno descanso de mis abuelos: Dn Toño y Dña. Lupe; Dn Chuy y Dña Emilia.
Por el padre Bernardo Santana en su trigésimo aniversario sacerdotal.

Terminado el canto, el sacerdote, con las manos juntas dice:

Oremos.
Y todos, junto con el sacerdote, oran en silencio durante un breve espacio de
tiempo.
Después el sacerdote, con las manos extendidas, dice la oración colecta:

ORACIÓN COLECTA

D ios clementísimo, inclina tu oído a mis plegarias


e ilumina mi corazón con la gracia del Espíritu Santo,
para que celebre dignamente tus misterios,
sirva con fidelidad a tu Iglesia
y merezca amarte con caridad eterna
Por Nuestro Señor Jesucristo…

Concluida la oración colecta, el pueblo aclama:


Amén.
12 – CANTAMISA PBRO. CRISTIAN EMMANUEL MURO ARELLANO_________________________

LITURGIA DE LA PALABRA

Después, el lector se dirige al ambón y proclama la primera lectura, que todos


escuchan sentados.

PRIMERA LECTURA
Que hermosos sobre los montes, los pies del mensajero que anuncia
la paz, que grita al mundo: Reina tu Dios.

Del libro del profeta Isaías


52, 7-10

Q ue hermoso es ver correr sobre los montes


al mensajero que anuncia la paz,
al mensajero que trae la buena nueva,
Que pregona la salvación,
Que dice a Sión: “reina tu Dios”.

Escucha: tus centinelas alzan la voz


Y todos a una gritan alborozados,
Porque ven con sus propios ojos al Señor.

Estallen en gritos de alegría, porque el Señor rescata a su pueblo y


consuela a Jerusalén.
Verá la tierra entera la salvación que viene de nuestro Dios.

Palabra de Dios.
Todos aclaman:
Te alabamos, Señor.
___________________________________________________ ORDINARIO DE LA MISA - 13

El salmista, o el cantor, canta o recita el salmo, y el pueblo pronuncia la respuesta.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 22

R. El Señor es mi Pastor, nada me faltará

El Señor es mi pastor, nada me falta;


en verdes praderas me hace reposar
y hacia fuentes tranquilas me conduce
para reparar mis fuerzas. R.

Por ser un Dios fiel a sus promesas,


me guía por el sendero recto.
Así, aunque camine por cañadas oscuras,
Nada temo, porque tú estás conmigo.
Tu vara y tu cayado me dan seguridad. R.

Tú mismo me preparas la mesa,


a despecho de mis adversarios;
me unges la cabeza con perfume
y llenas mi copa hasta los bordes. R.

Tu bondad y tu misericordia me acompañarán


todos los días de mi vida;
y viviré en la casa del Señor
por años sin termino. R.
14 – CANTAMISA PBRO. CRISTIAN EMMANUEL MURO ARELLANO_________________________

Después, si hay segunda lectura, el lector la lee desde el ambón, como la primera.

SEGUNDA LECTURA.
Compórtense conforme a la vocación a la que han sido llamados.
De la Primera carta del apóstol San Pablo a los Efesios
4, 1-7. 11-13

H ermanos: Yo, Pablo, el prisionero por el Señor, os ruego que


andéis como pide la vocación a la que habéis sido llamados.
Sed siempre humildes y amables, sed comprensivos,
sobrellevaos mutuamente con amor; esforzaos en mantener la
unidad del Espíritu con el vínculo de la paz. Un solo cuerpo y un
solo Espíritu, como una sola es la esperanza de la vocación a la que
habéis sido convocados. Un Señor, una fe, un bautismo. Un Dios,
Padre de todo, que lo trasciende todo, y lo penetra todo, y lo invade
todo. A cada uno de nosotros se le ha dado la gracia según la medida
del don de Cristo. Y él ha constituido a unos, apóstoles, a otros,
profetas, a otros, evangelizadores, a otros, pastores y maestros, para
el perfeccionamiento de los santos, en función de su ministerio, y
para la edificación del cuerpo de Cristo; hasta que lleguemos todos
a la unidad en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, al hombre
perfecto, a la medida de Cristo en su plenitud. Palabra de Dios.

Palabra de Dios.
Todos aclaman:
Te alabamos, Señor.

Sigue el Aleluya, u otro canto determinado por las rúbricas, según lo requiera el
tiempo litúrgico.
___________________________________________________ ORDINARIO DE LA MISA - 15

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO


Cfr. Jn 15, 15

R. Aleluya, aleluya.

Ya no los llamo siervos, sino amigos porque todo lo que he oído a mi


Padre os lo he dado a conocer, dice el Señor.

R. Aleluya, aleluya.
Mientras tanto, si se usa incienso, el sacerdote lo pone en el incensario. Después,
el diácono que va a proclamar el Evangelio, profundamente inclinado ante el
sacerdote, pide la bendición, diciendo en voz baja:
Padre, dame tu bendición.
El sacerdote en voz baja dice:
El Señor esté en tu corazón y en tus labios,
para que anuncies dignamente su Evangelio;
en el nombre del Padre, y del Hijo ✠,
y del Espíritu Santo.
El diácono se signa con la señal de la cruz y responde:
Amén.

Después el diácono, o el sacerdote, se dirige al ambón, acompañado, si es


oportuno, por los ministros que llevan el incienso y los cirios, y dice:

El Señor esté con ustedes.


El pueblo responde:
Y con tu espíritu.
16 – CANTAMISA PBRO. CRISTIAN EMMANUEL MURO ARELLANO_________________________

EVANGELIO
Ya no los llamo siervos, sino Amigos.

✠ Del santo Evangelio según san Juan


15, 9-17

E n aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: —«Como el Padre


me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si
guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo
mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y
permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría
esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud. Éste es mi
mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado.
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.
Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os
llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a
vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os
lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy
yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto,
y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi
nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros.» Palabra
del Señor

Palabra del Señor.


Todos aclaman:
Gloria a ti, Señor Jesús.

Después el diácono lleva el libro a quien preside. O bien el sacerdote besa el libro,
diciendo en secreto:
Las palabras del Evangelio Per evangélica dicta
borren nuestros pecados. deleántur nostra delícta.

Luego se hace la homilía.


___________________________________________________ ORDINARIO DE LA MISA - 17

Terminada la homilía, se dice el Símbolo o Profesión de fe:


Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros, los hombres,
y por nuestra salvación bajó del cielo,
En las palabras que siguen, hasta se hizo hombre, todos se inclinan.
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
y subió al cielo,
y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia,
que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo bautismo
para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro.
Amén.
18 – CANTAMISA PBRO. CRISTIAN EMMANUEL MURO ARELLANO_________________________

Después se hace la oración universal.

SACERDOTE:

Oremos, hermanos, al Señor, que con su Espíritu santifica a la Iglesia


y, por medio de sus ministros, la ilumina y gobierna:

1. Por nuestro hermano Cristian Emmanuel que hoy celebra su primera


Eucaristía, para que, lleno de la fuerza del Espíritu Santo que recibió y saciado
de la palabra divina, enseñe adecuadamente al pueblo que tiene
encomendado, roguemos al Señor.

2. Para que, ejerciendo fielmente su ministerio, congregue al pueblo en la


unidad y se salve él y los fieles que tienen encomendados, roguemos al Señor.

3. Para que se entregue al bien de la Iglesia y de los fieles que tiene


encomendados, no como déspota sobre la heredad de Dios, sino como modelo
del rebaño, roguemos al Señor.

4. Para que, cuando aparezca el supremo pastor, pueda rendir buena cuenta
de la administración que le fue confiada y alcance el premio de su trabajo,
roguemos al Señor.

5. Por la parroquia de san José Obrero en Zapopan, para que Dios no deje de
mirarla y siga suscitando pastores fieles que dirijan a su pueblo, roguemos al
Señor.

6. Por los sacerdotes, diáconos y seminaristas compañeros del Padre Cristian


Emmanuel, para que el Señor, Buen Pastor, bendiga sus trabajos en sus
respectivas comunidades y los sostenga en la fidelidad, roguemos al Señor.

7. Por los bienhechores vivos y difuntos, por los formadores del seminario de
Guadalajara, para que en el cielo vean recompensada la generosidad mostrada
con el padre Cristian, roguemos al Señor.

El sacerdote termina la oración de los fieles con la siguiente oración:

Acoge, Señor, la oración de tu pueblo y ya que has querido


escogerme para servir a tu Iglesia, concédeme la gracia de ser
siempre fiel al ministerio que me has confiado. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
___________________________________________________ ORDINARIO DE LA MISA - 19

LITURGIA EUCARÍSTICA

Bendición de la casulla:
Terminada la oración universal, los ministros o delegados que traen los ornamentos
sagrados se acercan a la grada ceremonial, mientras tanto el sacerdote que va a
bendecir los ornamentos se acerca y dice:

Oremos.
Y todos oran durante un breve momento de silencio. Después el sacerdote prosigue:

B endito seas, oh, Dios, que estableciste a tu Hijo único


Sumo y Eterno Sacerdote del Nuevo Testamento, y
escogiste a unos hombres para que fueran
administradores de tus misterios; te pedimos que hagas que
tus ministros usen con reverencia y dignifiquen con su
conducta estas vestiduras, destinadas a las celebraciones
sagradas y santificadas por tu bendición. Por Jesucristo,
nuestro Señor.

Todos responden:

Bendito seas por siempre, Señor.


20 – CANTAMISA PBRO. CRISTIAN EMMANUEL MURO ARELLANO_________________________

Bendición del cáliz y la patena


Después se acercan los encargados de la comunidad que ofrecen el cáliz y la
patena, los colocan sobre el altar. Luego el sacerdote se dirige al altar.

El sacerdote dice:

Oremos
Y todos oran durante un breve momento de silencio. Después el sacerdote prosigue:

S obre tu altar, Señor Dios,


colocamos alegres este cáliz y esta patena
para celebrar el sacrificio de la Nueva Alianza:
que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
que en ellos se ofrecen y se reciben,
santifiquen estos vasos.

Concédenos, Señor, Dios nuestro,


que, al celebrar el santo sacrificio,
nos alimentemos aquí en la tierra con tus sacramentos
y seamos llenos de tu Espíritu,
hasta que podamos gozar con tus santos
del banquete del reino celestial.
A ti la gloria y el honor, para siempre.
Todos responden:

Bendito seas por siempre, Señor.


Terminado lo anterior, comienza el canto para el ofertorio.

Mientras tanto, los ministros colocan sobre el altar el corporal, el purificador, el cáliz,
la palia y el misal.

Conviene que los fieles expresen su participación en la ofrenda, bien sea llevando
el pan y el vino para la celebración de la Eucaristía, bien presentando otros dones
para las necesidades de la Iglesia o de los pobres.
___________________________________________________ ORDINARIO DE LA MISA - 21

El sacerdote, de pie junto al altar, toma la patena con el pan y, teniéndola con ambas
manos un poco elevada sobre el altar, dice en voz baja:

Bendito seas, Señor, Dios del universo,


por este pan, fruto de la tierra y del trabajo del hombre,
que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos;
él será para nosotros pan de vida.

Después, deja sobre el corporal la patena con el pan.

El diácono, o el sacerdote, vierte vino y un poco de agua en el cáliz, diciendo en


secreto:

Por el misterio de esta agua y este vino, haz que compartamos la


divinidad de quien se ha dignado participar de nuestra humanidad.

Después, el sacerdote toma el cáliz y teniéndolo con ambas manos, un poco


elevado sobre el altar, dice en voz baja:

Bendito seas, Señor, Dios del universo,


por este vino,
fruto de la vid y del trabajo del hombre,
que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos;
él será para nosotros bebida de salvación.

Después deja sobre el corporal el cáliz.

Luego, el sacerdote, inclinado profundamente, dice en secreto:

Acepta, Señor, nuestro corazón contrito


y nuestro espíritu humilde;
que éste sea hoy nuestro sacrificio
y que sea agradable en tu presencia,
Señor, Dios nuestro.

Y, si es oportuno, inciensa las ofrendas, la cruz y el altar. Después el diácono u otro


ministro, inciensa al sacerdote y al pueblo.
22 – CANTAMISA PBRO. CRISTIAN EMMANUEL MURO ARELLANO_________________________

Luego el sacerdote, de pie a un Iado del altar, se lava las manos, diciendo en
secreto:

Lava del todo mi delito, Señor, y limpia mi pecado.

Después de pie en el centro del altar, de cara al pueblo, extendido y juntando Ias
manos dice:

Oren, hermanos,
para que este sacrificio, mío y de ustedes,
sea agradable a Dios, Padre todopoderoso.

El pueblo se pone de pie y responde:

El Señor reciba de tus manos este sacrificio,


para alabanza y gloria de su nombre,
para nuestro bien
y el de toda su santa Iglesia.

Luego el sacerdote, con las manos extendidas, dice la oración sobre las ofrendas.
La oración sobre las ofrendas termina siempre con la conclusión breve, que el
sacerdote dice juntando las manos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

R ecibe, Dios todo poderoso, estos dones,


que respetuosamente te ofrecemos;
y, al mirar a tu Cristo, sacerdote y víctima,
concédeme a mí, que participo de su sacerdocio,
ofrecerme siempre en oblación espiritual agradable a tus ojos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Concluida la oración sobre las ofrendas, el pueblo aclama:

Amén.
___________________________________________________ ORDINARIO DE LA MISA - 23

PLEGARIA EUCARÍSTICA

Entonces, el sacerdote dice la Plegaria eucarística.

Extendiendo las manos dice:

El Señor esté con ustedes.


Y el pueblo responde:

Y con tu espíritu.
El sacerdote, elevando las manos, prosigue:

Levantemos el corazón.
El pueblo:

Lo tenemos levantado hacia el Señor.


El sacerdote, con las manos extendidas, dice:

Demos Gracias al Señor Nuestro Dios.


El pueblo:

Es justo y necesario.
24 – CANTAMISA PBRO. CRISTIAN EMMANUEL MURO ARELLANO_________________________

El sacerdote prosigue el prefacio con las manos extendidas.

E n verdad es justo y necesario,


es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.

Ya que, por la unción del Espíritu Santo,


constituiste a tu Unigénito
Pontífice de la alianza nueva y eterna,
y en tu designio salvífico
has querido que su sacerdocio único
se perpetuara en la Iglesia.

En efecto, Cristo no sólo confiere


la dignidad del sacerdocio real
a todo su pueblo santo,
sino que, con especial predilección,
elige a algunos de entre los hermanos,
y mediante la imposición de las manos,
los hace partícipes de su ministerio de salvación,
a fin de que renueven, en su nombre,
el sacrificio redentor,
preparen para tus hijos el banquete pascual,
fomenten la caridad en tu pueblo santo,
lo alimenten con la Palabra,
lo fortifiquen con los sacramentos
y, consagrando su vida a ti
y a la salvación de sus hermanos,
se esfuercen por reproducir en sí mismos la imagen de Cristo
y te den un constante testimonio de fidelidad y de amor.

Por eso, Señor, con todos los ángeles y santos,


te alabamos, cantando llenos de alegría:
Santo, Santo, Santo…
___________________________________________________ ORDINARIO DE LA MISA - 25
26 – CANTAMISA PBRO. CRISTIAN EMMANUEL MURO ARELLANO_________________________

PLEGARIA EUCARÍSTICA I
o CANON ROMANO

El sacerdote, con las manos extendidas, dice:

CP P adre misericordioso, te pedimos humildemente por


Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor,
Junta las manos y dice:

que aceptes
Traza, una sola vez, el signo de la cruz sobre el pan y el cáliz
conjuntamente, diciendo:

y bendigas estos ✠ dones,


este sacrificio santo y puro que te ofrecemos,
Con las manos extendidas, prosigue:

ante todo, por tu Iglesia santa y católica,


para que le concedas la paz, la protejas,
la congregues en la unidad
y la gobiernes en el mundo entero,
con tu servidor el Papa Francisco,
con nuestro obispo José Francisco,
Puede hacerse mención de los Obispos coadjutores o auxiliares

y todos los demás Obispos que, fieles a la verdad,


promueven la fe católica y apostólica.
___________________________________________________ ORDINARIO DE LA MISA - 27

Conmemoración de los vivos

C1
A cuérdate, Señor, de tus hijos de Cristian Emmanuel y de
sus hermanos Neopresbíteros,
y de todos los aquí reunidos,
cuya fe y entrega bien conoces;
por ellos y todos los suyos,
por el perdón de sus pecados
y la salvación que esperan,
te ofrecemos, y ellos mismos te ofrecen,
este sacrificio de alabanza,
a ti, eterno Dios, vivo y verdadero.
Conmemoración de los santos

C2 Reunidos en comunión con toda la Iglesia,


Veneramos la memoria,
Ante todo, de la gloriosa siempre Virgen María,
Madre de Jesucristo, nuestro Dios y Señor;
la de su esposo, San José;
la de los santos apóstoles y mártires
Pedro y Pablo, Andrés,
Santiago y Juan,
Tomás, Santiago y Felipe,
Bartolomé, Mateo, Simón y Tadeo;
Lino, Cleto, Clemente,
Sixto, Cornelio, Cipriano,
Lorenzo, Crisógono,
Juan y Pablo,
Cosme y Damián,
y la de todos los santos;
por sus méritos y oraciones
concédenos en todo tu protección.
Con las manos extendidas prosigue:

CP
28 – CANTAMISA PBRO. CRISTIAN EMMANUEL MURO ARELLANO_________________________

Acepta, Señor, en tu bondad,


esta ofrenda de tus siervos
y de toda tu familia santa;
ordena en tu paz nuestros días,
líbranos de la condenación eterna
y cuéntanos entre tus elegidos.
Junta las manos.

[Por Cristo nuestro Señor. Amén.]


Extendiendo las manos sobre las ofrendas, dice:

CC
Bendice y santifica, oh Padre, esta ofrenda
haciéndola perfecta, espiritual y digna de ti,
de manera que sea para nosotros
Cuerpo y Sangre de tu Hijo amado,
Jesucristo, nuestro Señor.
Junta las manos.
En las fórmulas que siguen, las palabras del Señor han de pronunciarse
con claridad, como lo requiere la naturaleza de éstas.

El cual, la víspera de su Pasión,


Toma el pan y, sosteniéndolo un poco elevado sobre el altar, prosigue:

tomó pan en sus santas y venerables manos,


Eleva los ojos.

y elevando los ojos al cielo,


hacia ti, Dios Padre suyo todopoderoso,
dando gracias te bendijo,
lo partió
y lo dio a sus discípulos diciendo:
Se inclina un poco.
___________________________________________________ ORDINARIO DE LA MISA - 29

TOMEN Y COMAN TODOS DE ÉL,


PORQUE ÉSTO ES MI CUERPO
QUE SERÁ ENTREGADO POR USTEDES.
Muestra el pan consagrado al pueblo, lo deposita luego sobre la patena y
lo adora haciendo genuflexión.
Después prosigue:

Del mismo modo, acabada la cena,


Toma el cáliz y, sosteniéndolo un poco elevado sobre el altar, dice:

tomó este cáliz glorioso en sus santas y venerables manos;


dando gracias te bendijo, y lo dio a sus discípulos diciendo:
Se inclina un poco.

TOMEN Y BEBAN TODOS DE ÉL,


PORQUE ÉSTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE,
SANGRE DE LA ALIANZA NUEVA Y ETERNA,
QUE SERÁ DERRAMADA POR USTEDES
Y POR MUCHOS
PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS.
HAGAN ESTO EN CONMEMORACIÓN MÍA.
Muestra el cáliz al pueblo, lo deposita luego sobre el corporal y lo adora
haciendo genuflexión.

Luego dice la siguiente fórmula:

Éste es el Misterio de nuestra fe.


Y el pueblo prosigue, aclamando:

Anunciamos tu muerte,
proclamamos tu resurrección.
¡Ven, Señor Jesús!
30 – CANTAMISA PBRO. CRISTIAN EMMANUEL MURO ARELLANO_________________________

Después el sacerdote, con las manos extendidas, dice:

CC Por eso, Padre,


nosotros, tus siervos, y todo tu pueblo santo,
al celebrar este memorial de la muerte gloriosa
de Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor;
de su santa resurrección del lugar de los muertos
y de su admirable ascensión a los cielos,
te ofrecemos, Dios de gloria y majestad,
de los mismos bienes que nos has dado,
el sacrificio puro, inmaculado y santo;
pan de vida eterna y cáliz de eterna salvación.

Mira con ojos de bondad esta ofrenda


y acéptala,
como aceptaste los dones del justo Abel,
el sacrificio de Abrahán, nuestro padre en la fe,
y la oblación pura
de tu sumo sacerdote Melquisedec.
Inclinado, con las manos juntas prosigue:

Te pedimos humildemente,
Dios todopoderoso,
que esta ofrenda sea llevada a tu presencia,
hasta el altar del cielo,
por manos tu ángel,
para que cuantos recibimos
el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
al participar aquí de este altar,
Se endereza y se signa diciendo:

seamos colmados de gracia y bendición.

Conmemoración de los difuntos.


___________________________________________________ ORDINARIO DE LA MISA - 31

Con las manos expendidas dice:

C3 Acuérdate también, Señor, de tus hijos (Juan Manuel Muro,


Blanca Arellano, Antonio Arellano, Guadalupe Ocampo; Jesús
Muro y Emilia Cortéz, Luis Fernando Orozco, presbítero).
Puede decir los nombres de los difuntos por quienes se quiere orar.

que nos han precedido con el signo de la fe y duermen ya el


sueño de la paz.
Junta las manos y ora unos momentos por los difuntos por quienes tiene
intención de orar.
Después, con las manos extendidas, prosigue:

A ellos, Señor, y a cuantos descansan en Cristo,


concédeles el lugar del consuelo,
de la luz y de la paz.
Junta las manos.
[Por Cristo nuestro Señor. Amén.]
Con la mano derecha se golpea el pecho diciendo:

C4
Y a nosotros, pecadores, siervos tuyos,
Con las manos extendidas prosigue:
que confiamos en tu infinita misericordia,
admítenos en la asamblea de los santos apóstoles y mártires
Juan el Bautista, Esteban,
Matías y Bernabé,
Ignacio, Alejandro,
Marcelino y Pedro,
Felicidad y Perpetua,
Águeda, Lucía,
Inés, Cecilia y Anastasia
y de todos los santos;
y acéptanos en su compañía,
no por nuestros méritos,
sino conforme a tu bondad.
32 – CANTAMISA PBRO. CRISTIAN EMMANUEL MURO ARELLANO_________________________

Junta las manos:


Por Cristo, Señor nuestro.
Y continúa:

CP Por quien sigues creando todos los bienes,


los santificas, los llenas de vida,
los bendices y los repartes entre nosotros.
Toma la patena con el pan consagrado, y el cáliz y, sosteniéndolos
elevados, dice:

CC
P or Cristo, con él y en él,
a ti, Dios Padre omnipotente,
en la unidad del Espíritu Santo,
todo honor y toda gloria
por los siglos de los siglos.
El pueblo aclama:

Amén.
Después sigue el rito de la Comunión.
___________________________________________________ ORDINARIO DE LA MISA - 33

RITO DE COMUNIÓN
Una vez que ha dejado el cáliz y la patena, el sacerdote, con las manos juntas, dice:

Fieles a la recomendación del Salvador, y siguiendo su divina


enseñanza, nos atrevemos a decir:
Extiende las manos y, junto con el pueblo, continúa:

P adre nuestro, que estás en el cielo,


santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
El sacerdote, con las manos extendidas, prosigue él solo:

Líbranos de todos los males, Señor,


y concédenos la paz en nuestros días,
para que, ayudados por tu misericordia,
vivamos siempre libres de pecado
y protegidos de toda perturbación,
mientras esperamos la gloriosa venida
de nuestro Salvador Jesucristo.
Junta las manos.

El pueblo concluye la oración aclamando:

Tuyo es el reino,
tuyo el poder y la gloria por siempre, Señor.
Después el sacerdote, con las manos extendidas, dice en voz alta:

Señor Jesucristo,
34 – CANTAMISA PBRO. CRISTIAN EMMANUEL MURO ARELLANO_________________________

que dijiste a tus Apóstoles:


«La paz les dejo, mi paz les doy»,
no tengas en cuenta nuestros pecados,
sino la fe de tu Iglesia,
y conforme a tu palabra,
concédele la paz y la unidad.
Junta las manos.

Tú que vives y reinas


por los siglos de los siglos.
El pueblo responde:

Amén.
El sacerdote, extendiendo y juntando las manos, añade:

La paz del Señor esté siempre con ustedes.


El pueblo responde:

Y con tu espíritu.
Luego, si se juzga oportuno, el diácono, o el sacerdote, añade:

Dense fraternalmente la paz.


Y todos, según la costumbre del lugar, se dan la paz.

El sacerdote da la paz al diácono o ministro.


___________________________________________________ ORDINARIO DE LA MISA - 35

Después toma el pan consagrado, lo parte sobre la patena, y deja caer una parte
del mismo en el cáliz, diciendo en secreto:

El Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor Jesucristo,


unidos en este cáliz,
sean para nosotros
alimento de vida eterna.
Mientras tanto se canta o se dice:

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,


ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,


ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,


danos la paz.
Si la fracción del pan se prolonga, el canto precedente puede repetirse varias veces.
La última vez se dice: danos la paz.

A continuación, el sacerdote, con las manos juntas, dice en secreto la siguiente


oración:

Señor Jesucristo, Hijo de Dios vivo,


que, por voluntad del Padre,
cooperando el Espíritu Santo,
diste con tu muerte la vida al mundo,
líbrame, por la recepción de tu Cuerpo y de tu Sangre,
de todas mis culpas y de todo mal.
Concédeme cumplir siempre tus mandamientos
y jamás permitas que me separe de ti.
El sacerdote hace genuflexión, toma el pan consagrado y, sosteniéndolo un poco
elevado sobre la patena, lo muestra al pueblo, diciendo:

Éste es el Cordero de Dios,


que quita el pecado del mundo.
Dichosos los invitados a la cena del Señor.
36 – CANTAMISA PBRO. CRISTIAN EMMANUEL MURO ARELLANO_________________________

Y, juntamente con el pueblo, añade una vez:

Señor, no soy digno de que entres en mi casa,


pero una palabra tuya bastará para sanarme.
El sacerdote dice en secreto:

El Cuerpo de Cristo me guarde para la vida eterna.


Y comulga reverentemente el Cuerpo de Cristo.

Después toma el cáliz y dice en secreto:

La Sangre de Cristo me guarde para la vida eterna.


Y bebe reverentemente la Sangre de Cristo.

Después toma la patena o la píxide, se acerca a los que quieren comulgar y les
presenta el pan consagrado, que sostiene un poco elevado, diciendo a cada uno de
ellos:

El Cuerpo de Cristo.
El que va a comulgar responde:

Amén.
Y comulga.

El diácono y los ministros que distribuyen la Eucaristía observan los mismos ritos.

Si se comulga bajo las dos especies, se observa el rito descrito en su lugar.

Cuando el sacerdote comulga el Cuerpo de Cristo, comienza el canto de comunión.

Acabada la comunión, el diácono, el acólito, o el mismo sacerdote, purifica la patena


sobre el cáliz y también el mismo cáliz, a no ser que se prefiera purificarlo en la
credencia después de la misa.
___________________________________________________ ORDINARIO DE LA MISA - 37

Si el sacerdote hace la purificación, dice en secreto:

Haz, Señor, que recibamos con un corazón limpio


el alimento que acabamos de tomar,
y que el don que nos haces en esta vida
nos aproveche para la eterna.
Después el sacerdote puede ir a la sede.

Si se juzga oportuno, se pueden guardar unos momentos de silencio o cantar un


salmo o cántico de alabanza.

Luego, de pie en la sede o en el altar, el sacerdote dice:

Oremos.
Y todos, junto con el sacerdote, oran en silencio durante unos momentos, a no ser
que este silencio ya se haya hecho antes.

Después el sacerdote, con las manos extendidas, dice la oración después de la


comunión.

P adre santo, que me has fortalecido con el pan del cielo


y me has dado a gustar el cáliz de la nueva alianza,
concédeme servirte con fidelidad
y gastar mi vida en la salvación de mis hermanos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
El pueblo aclama:

Amén.
38 – CANTAMISA PBRO. CRISTIAN EMMANUEL MURO ARELLANO_________________________

RITO DE CONCLUSIÓN

En este momento se hacen, si es necesario y con brevedad, los oportunos anuncios


o advertencias al pueblo.

Entrega de la estola y el manutergio a los padres del Neo-sacerdote.


Cuando un sacerdote es ordenado, sus manos son ungidas con el
santo Crisma por el obispo. Después, sus manos son limpiadas con
una toalla de lino blanca llamada manutergio.

Del mismo modo, la estola con la que el sacerdote escucha sus


primeras confesiones se conserva, y según una antigua tradición son
reservadas para que el neo-sacerdote las entregue a sus padres en su
primera misa solemne.

Esta tradición reconoce el hecho de que los padres son esenciales


para la formación de hombres buenos y santos, ya que los hijos
miran constantemente a sus padres para saber lo que significa ser
un hombre.

Estas vestiduras se conservan en un lugar seguro hasta la muerte de


los padres. Luego, cuando su cuerpo es preparado para el funeral, el
manutergio se deposita entre las manos de la madre y la estola en
manos del Padre. Entonces, la tradición piadosa cuenta lo que sucede
cuando los padres del sacerdote llegan a las puertas del Cielo.

El padre dice a continuación:

Papá, Mamá, reciban estos signos que son al mismo tiempo signos
de su generosidad para conmigo, consérvenlas en un lugar seguro,
cuando terminen su peregrinar en esta vida pondremos estos lienzos
en sus manos, para que cuando se pesenten delante del Buen Dios, y
___________________________________________________ ORDINARIO DE LA MISA - 39

Él les pregunte “Te he dado una vida… ¿Tú qué me das?” ustedes le
puedan entregar esto y le respondan “te di un hijo sacerdote” y con
ello los deje entrar a gozar para siempre del cielo.
Después tiene lugar la despedida. El sacerdote extiende las manos hacia el pueblo y dice:

El Señor esté con ustedes.

El pueblo responde:

Y con tu espíritu.

El diácono invita a los fieles con estas palabras:

Inclinen la cabeza para recibir la bendición.

Luego, el sacerdote, extendidas las manos sobre el pueblo, dice la bendición. Todos
responden Amén.

Que el Dios de todo consuelo


Disponga sus días de ustedes en su paz
Y los llene de sus bendiciones.

R. Amén.

Que los libre siempre de toda perturbación


Y afiance en su amor sus corazones.

R. Amén.

Que llenos de fe, de esperanza y de caridad,


Pasen por la vida haciendo el bien
Y puedan así alcanzar la felicidad eterna.
R. Amén.

Y la bendición de Dios todopoderoso,


Padre, Hijo, ✠ y Espíritu Santo
descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.

R. Amén.
40 – CANTAMISA PBRO. CRISTIAN EMMANUEL MURO ARELLANO_________________________

Luego, el diácono, o el mismo sacerdote, con las manos juntas, vuelto hacia el
pueblo, dice:

Pueden ir en paz.
El pueblo responde:

Demos gracias a Dios.


Después el sacerdote venera el altar con un beso, como al comienzo.
Seguidamente, hecha una inclinación profunda con los ministros, se retira.

RITO DE BESAMANOS

Monición:

Es tradición de la Iglesia que al término del cantamisa se realice el


acto devocional del “besamanos”, que consiste en pasar en fila a
besar las palmas de las manos del nuevo sacerdote consagradas con
el santo crisma. Es un acto de devoción muy significativo, porque no
se trata de besar las manos de un hombre, sino las manos del nuevo
sacerdote, que por la consagración- unción del santo crisma que
hace el obispo en la misa de ordenación sacerdotal, se convierten en
las mismas manos de Cristo, que bendice, consagra, perdona y sana
a los enfermos.
A continuación pasan los fieles a besar las manos al neopresbítero.

Common questions

Con tecnología de IA

In Catholic tradition, praying for the eternal rest of the deceased, like Juan Manuel Muro Arellano and Blanca Francisca Arellano Ocampo, is a way to intercede on behalf of the souls in Purgatory, helping them to attain the holiness necessary to enter heaven . This practice reflects the belief in the Communion of Saints—where the faithful on earth can assist souls in purgatory by prayer and sacrifice—and emphasizes the community's commitment to supporting each other even after death .

In John 15:16, Jesus emphasizes divine selection and mission by stating, 'It was not you who chose me, but I who chose you.' This highlights the proactive call of Jesus to His followers, chosen for a purpose beyond mere belief—to 'go and bear fruit that will remain.' It underscores the theological understanding that Christian discipleship is not simply about personal salvation but involves active participation in God's work on earth, establishing a mission-oriented identity of believers who are sent out into the world .

Ephesians 4:1-7 emphasizes the importance of maintaining the unity of the Spirit through the bond of peace, highlighting that there is 'one body and one Spirit' and a communal calling for unity in faith and knowledge of God. This aligns with the liturgical concept of unity during Mass, where believers are called to be one body in Christ, sharing one faith, as proclaimed by the creed and the prayers for Church unity. The liturgy serves as a physical manifestation of this spiritual unity .

Communal prayers for peace in the liturgy are significant as they reflect the Church's role in promoting reconciliation and unity among believers. These prayers embody the teachings of Christ, who left peace as a key aspect of His legacy ('My peace I give you'), and who desired His followers to live in harmony. By praying collectively for peace, the community not only seeks divine intervention but also commits to embodying peace within and outside the Church, making it a central mission of the Christian life .

The prayer 'Per evangélica dicta deleántur nostra delícta,' which translates to 'May the words of the Gospel wipe away our sins,' serves a theological purpose by reinforcing the power of God's word to purify and transform believers. It highlights the Gospel's role in revealing divine truths that lead to repentance and forgiveness, affirming that listening and adhering to Christ's teachings cleanses and guides the faithful toward holiness and redemption, fitting into the larger narrative of salvation history .

The Eucharistic Prayer is the heart of the Catholic Mass, where the bread and wine are consecrated and become the Body and Blood of Christ. It recalls Jesus' Last Supper, where He instituted the Eucharist, commanding His disciples to 'do this in memory of me.' This prayer not only actualizes the sacrifice of Christ on the cross but also makes present the Paschal Mystery here and now, uniting the Church with Christ's one eternal sacrifice .

Humility and patience are fundamental virtues in maintaining unity within the Church, as stressed in Ephesians 4:2. Humility allows individuals to value others above themselves, fostering a culture of mutual respect and understanding. Patience helps believers to bear with one another in love, avoiding conflicts and fostering long-lasting relationships. Together, these virtues support the peaceful coexistence of diverse members within the Church, creating a harmonious community reflective of divine love and unity .

When Jesus calls His disciples 'friends' in John 15:15, He redefines the relationship between God and believers. This shift indicates a deeper intimacy and mutual knowledge, as friends share information and purposes rather than following commands without understanding. It underscores the idea that believers are invited into a close partnership with the divine mission of spreading God's love and message, reflecting a transition from mere obedience to active participation in God's salvific plan .

The notion of everlasting peace is intimately connected with prayers for the deceased during Mass as these prayers seek eternal rest and tranquility for souls in the afterlife. Such prayers reflect a hope grounded in the eschatological promise of resurrection and eternal life, where the faithful are ultimately at peace with God, free from earthly suffering and sin. This anticipates the final fulfillment of God's kingdom where perfect peace prevails .

The profession of faith, or Creed, functions within the Catholic Mass as a collective affirmation of the core tenets of Christian faith. It summarizes essential doctrines such as the Trinity, the incarnation of Christ, His death and resurrection, and the existence of one holy, catholic, and apostolic Church. Reciting the Creed during the Mass unifies the assembly in a common declaration of belief, reinforcing the Church's continuity in apostolic faith and its universal mission .

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