Estética
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El David de Miguel Ángel, Florencia.
La estética (del griego αἰσθητική [aisthetikê], ‘sensación’, ‘percepción’, y este
de[aísthesis], ‘sensación’, ‘sensibilidad’, e -ικά [-icá], ‘relativo a’) es la rama
de la filosofía que estudia la esencia y la percepción de la belleza y el arte.12
Algunos autores definen la estética de manera más amplia, como el estudio de las
experiencias estéticas y los juicios estéticos en general, y no solo los relativos
a la belleza.3 Cuando juzgamos algo como «bello», «feo», «sublime» o «elegante»
(por dar algunos ejemplos), estamos haciendo juicios estéticos, que a su vez
expresan experiencias estéticas.3 La estética es el dominio de la filosofía,
estudiando el arte y cualidades como la belleza; asimismo es el estudio de estas
experiencias y juicios que suceden día a día en las actividades que realizamos,
produciendo sensaciones y emociones ya sean positivas o negativas en nuestra
persona. La estética busca el por qué de algunas cuestiones, por ejemplo, por qué
algún objeto, pintura o escultura no resulta atractivo para los espectadores; por
lo tanto el arte lleva relación con la estética ya que busca generar sensaciones a
través de una expresión.
En otra acepción, la estética es el estudio de la percepción en general, sea
sensorial o entendida de manera más amplia. Estos campos de investigación pueden
coincidir, aunque no necesariamente es lo mismo.
La estética estudia las más amplias y vastas historias del conocimiento isabelino,
así como las diferentes formas del arte. La estética, así definida, es el campo de
la filosofía que estudia el arte y sus cualidades, tales como la belleza, lo
eminente, lo feo o la disonancia. Es la rama de la filosofía que estudia el origen
del sentimiento puro y su manifestación, que es el arte, se puede decir que es la
ciencia cuyo objeto primordial es la reflexión sobre los problemas del arte, la
estética analiza filosóficamente los valores que en ella están contenidos.
Desde que en 1750 (en su primera edición) y 1758 (segunda edición publicada)
Alexander Gottlieb Baumgarten usara la palabra «estética» como ‘ciencia de lo
bello, misma a la que se agrega un estudio de la esencia del arte, de las
relaciones de ésta con la belleza y los demás valores’. Algunos autores han
pretendido sustituirla por otra denominación: «calología», que atendiendo a su
etimología significa ciencia de lo bello (kalos, ‘bello’).
Al ser la estética también una reflexión filosófica sobre el arte, uno de sus
problemas será el valor que se contiene en el arte; y aunque un variado número de
ciencias puedan ocuparse de la obra de arte, solo la estética analiza
filosóficamente los valores que en ella están contenidos. Por otro lado, filósofos
como Mario Bunge consideran que la estética no es una disciplina.4 Además Elena
Oliveras, formada tanto en el campo filosófico como en el artístico, define el
concepto de estética como la marca de Modernidad de su momento de la historia donde
se realiza su nacimiento, donde se inaugura el principio de subjetividad.
Índice
1 Historia
2 Relación estética del ser humano con el mundo
3 Estética en filosofía
3.1 Siglo XX
3.2 Antiestética
4 Véase también
5 Referencias
6 Notas
7 Bibliografía
8 Enlaces externos
Historia
Esta sección es un extracto de Historia de la estética[editar]
El nacimiento de Venus, de Sandro Botticelli, ejemplo arquetípico de belleza
clásica.
Los cinco sentidos, de Hans Makart.
El Hombre vitruviano, de Leonardo da Vinci, estudio de las proporciones en el
cuerpo humano.
La historia de la estética es una disciplina de las ciencias sociales que estudia
la evolución de las ideas estéticas a lo largo del tiempo.5 La estética es la rama
de la filosofía que se encarga de estudiar la manera en que el ser humano
interpreta los estímulos sensoriales que recibe del mundo circundante, dando lugar
al conocimiento sensible, adquirido a través de los sentidos.6 Entre los diversos
objetos de estudio de la estética figuran la belleza o los juicios de gusto, así
como las distintas maneras de interpretarlos por parte del ser humano. Por tanto,
la estética está íntimamente ligada al arte y al estudio de la historia del arte,
analizando los diversos estilos y periodos artísticos conforme a los diversos
componentes estéticos que en ellos se encuentran. A menudo se suele denominar la
estética como una «filosofía del arte».7
El término estética proviene del griego αἴσθησις (aísthêsis), «sensación». Fue
introducido por el filósofo alemán Alexander Gottlieb Baumgarten en su obra
Reflexiones filosóficas acerca de la poesía (1735), y más tarde en su Aesthetica
(1750).8 Así pues, la historia de la estética, rigurosamente hablando, comenzaría
con Baumgarten en el siglo XVIII, sobre todo con la sistematización de esta
disciplina realizada por Immanuel Kant. Sin embargo, el concepto es aplicable a los
estudios sobre el tema efectuados por los filósofos anteriores, especialmente desde
la Grecia clásica. Cabe señalar, por ejemplo, que los antiguos griegos tenían un
vocablo equiparable al actual concepto de estética, que era φιλοκαλία (filocalía),
«amor a la belleza».9 Se podría decir que en Grecia nació la estética como
concepto, mientras que con Baumgarten se convirtió en una rama de la filosofía.10
La estética es una reflexión filosófica que se hace sobre objetos artísticos y
naturales, y que produce un «juicio estético». La percepción sensorial, una vez
analizada por la inteligencia humana, produce ideas, que son abstracciones de la
mente, y que pueden ser objetivas o subjetivas. Estas ideas provocan juicios, al
relacionar elementos sensoriales; a su vez, la relación de juicios es razonamiento.
El objetivo de la estética es analizar los razonamientos producidos por dichas
relaciones de juicios. Por otro lado, las ideas evolucionan con el tiempo,
adaptándose a las corrientes culturales de cada época. En consecuencia, dicha
evolución es también el objeto de estudio de la historia de la estética.11
Relación estética del ser humano con el mundo
El caminante sobre el mar de nubes, de Caspar David Friedrich, es una
representación prototípica de lo sublime.
Los seres humanos han mantenido y mantienen diversas relaciones con el mundo.
Diversas son también en ellas su actitud hacia la realidad, las necesidades que
trata de satisfacer y el modo de satisfacerlas. Entre esas relaciones figuran:
La relación teórico-cognoscitiva con la que se acercan a la realidad para
comprenderla.
La relación práctico-productiva con la cual intervienen materialmente con la
naturaleza y la transforman produciendo, con su trabajo, objetos que satisfacen
determinadas necesidades vitales: alimentarse, vestirse, guarecerse, defenderse,
comunicarse, transportarse, etc.
La relación práctico-utilitaria en la cual utilizan o consumen esos objetos. Las
diversas relaciones del ser humano con el mundo no se desenvuelven paralelamente a
lo largo de la historia. Su vinculación mutua, así como el lugar que ocupa o el
nivel que alcanza dentro del todo social, varían de acuerdo con determinadas
condiciones históricas y sociales. Estas condiciones explican, así mismo, el papel
principal o subordinado que desempeña cierta relación; económica, política,
religiosa, etc., en una época o sociedad. Unas relaciones son más importantes que
otras en determinada fase histórico-social.
Estética en filosofía
Artículo principal: Historia de la estética
Muchos pensadores se han interesado por el arte y su significado:12
Platón, cita en Eggers Lan, Conrado: El sol, la línea y la caverna.
«—También decimos que hay algo Bello-en-sí y Bueno-en-sí [...] y llamamos a cada
una “aquello que es”».
«[...] Leamos el pasaje siguiente de la República VI, 507b: [...] “—También decimos
que hay algo Bello-en-sí y Bueno-en-sí y, análogamente, respecto a todas aquellas
cosas que postulábamos como múltiples, las postulamos como siendo una unidad, de
acuerdo con una Idea única, y llamamos a cada una ‘lo que es’”».
Mateo Calle Vera: la belleza: «[...] puesto que lo bello — sea animal o cualquier
otra cosa compuesta de algunas —no solamente debe tener ordenadas sus partes sino
además con magnitud determinada y no al acaso — porque la belleza consiste en
magnitud y orden —, [...] como en cuerpos y animales es, sin duda, necesaria una
magnitud, más visible toda ella de vez, de parecida manera tramas y argumentos
deben tener una magnitud tal que resulte fácilmente retenible por la memoria».
Buenaventura de Fidanza: Itinerario de la mente a Dios
«Considerada la proporcionalidad en su concepto de forma, se llama hermosura, la
hermosura y el deleite no existen sin cierta proporción; y ésta primariamente
consiste en el número».
Denis Diderot: Investigaciones sobre el Origen y la Naturaleza de lo bello.
Hay dos maneras de lo bello:
Lo bello fuera de uno: es todo aquello que contiene en sí mismo el poder de evocar
en el entendimiento la idea de relaciones. Aquí se ve claramente el concepto de
Orden.
Lo bello en relación con uno: todo aquello que provoca la idea anterior. Tiene dos
maneras: lo bello real, y lo bello percibido. No existe lo bello absoluto. No es un
asunto sentimental: «La indeterminación de esas relaciones, la facilidad de
captarlas y el placer que acompaña a su percepción, son los que crean la ilusión de
que lo bello era más un asunto sentimental que racional». «Situad la belleza en la
percepción de las relaciones, y tendréis la historia de sus progresos desde el
nacimiento del mundo hasta nuestros días».
«El alma tiene el poder de unir las ideas que ha recibido separadamente,...».
Immanuel Kant: Crítica del juicio: «Para discernir si algo es bello o no, referimos
la representación, no por el entendimiento al objeto con vistas al conocimiento,
sino por la imaginación (tal vez unida al entendimiento) al sujeto y al sentimiento
de agrado o desagrado experimentado por éste».
Lo estético: no se funda en conceptos, no se puede medir: «No puede haber ninguna
regla de gusto objetiva que determine por conceptos lo que sea bello, puesto que
todo juicio de esta fuente es estético, es decir, que su motivo determinante es el
sentimiento del sujeto y no un concepto del objeto». No hay ciencia sino crítica de
lo bello. La sensación sensorial es incomunicable. La comunicación viene de lo
común (u ordinario) a todos.
Georg Wilhelm Friedrich Hegel: La belleza de la forma en la naturaleza se presenta
sucesivamente como: (1) Regularidad; (2) simetría y conformidad; (3) armonía. La
belleza es la idea de lo bello: «... la cantidad rige la determinación de la forma
puramente exterior, en tanto que por el contrario, la cualidad determina lo que la
cosa en sí y en su esencia interior, ... en la medida se combinan ambas».
Arthur Schopenhauer: El mundo como voluntad y representación. «La belleza consiste,
por consiguiente, en la representación fiel y exacta de la voluntad en general, con
ayuda de su fenómeno en el espacio solo, mientras que la gracia consiste en la
representación adecuada de la voluntad con ayuda de su fenómeno en el tiempo...»
(Ver Estética de Arthur Schopenhauer).
Martin Heidegger: El origen de la obra de arte. La belleza descansa en la forma,
pero solo porque la forma se alumbró un día desde el ser como la entidad del ente.
Forma y contenido, es forma y materia, lo racional y lo irracional, lo sujeto y
objeto. Aquí forma se la interpreta como Orden y Clase de materia. Diferencia entre
el arte y la belleza: el primero pertenece a la Lógica y el segundo a la Estética.
Bertrand Russell: Se refiere al análisis de la materia. plantea varias divisiones
de los acontecimientos: físicos, y los que tienen leyes diferentes cada una en sí:
Fijos (los de «movimientos fijos»);
Ritmos (procesos periódicos);
Trans - acciones (transición de quanta en que la energía pasa de sistema);
Fijos con ritmos vs. leyes de la armonía.
Edmund Husserl: Las conferencias de París. La teoría trascendental de la percepción
consiste en el análisis intencional de la percepción, la teoría trascendental del
recuerdo e intuiciones, la teoría trascendental del juicio, la teoría trascendental
de la voluntad, etc.
Diferentes autores se refieren a la metodología de estudio del arte y la belleza. A
continuación autores y obras contemporáneas (con excepción de Aristóteles) que
estudian la estética y el arte, y una pincelada de su ideología:
Nicolas Rashevsky: Progresos y aplicaciones de la biología matemática.
Dados modelos neurofisiológicos de la discriminación de estímulos aferentes, se
procede a confeccionar un modelo cerebral hipotético denominado «centro de
sensación estética». Se desarrolla una analítica matemática al respecto, y se
observan múltiples resultados experimentales de laboratorio que son confirmatorios.
Omar Calabrese: El lenguaje del arte. Jakobson trata de conjugar el estudio
humanístico con las teorías científicas modernas, sobre todo el de las estéticas
informacionales. Se presenta la matematización de la Estética como forma de
expresión.
Moles: Teoría de la Información en la percepción estética. Considera Moles una
estética exacta basada en los aspectos matemáticos de la teoría de la información y
de la cibernética. Se entiende aquí que la concepción del mundo exterior depende
del conocimiento de nuestros procesos perceptivos. Trabaja este autor en los
mensajes visuales y auditivos. La información estética que estudia está sujeta al
orden de la probabilidad de su codificación.
Bense: Aesthetica define el arte como una intervención de seres inteligentes sobre
las situaciones estéticas, es decir, que toda realidad física es soporte de una
realidad estética fundada en un proceso de comunicación.
Nake: Tiene una definición precisa y abstracta de estética que define es sus dos
formas analítica y generativa. Sus pilares han sido la semiótica de Peirce y de
Morris, los autores Shannon y Weaver en la teoría de la información, la cibernética
de Wiener, la gestáltica de Ehrenfels, y el impulso de la estética matemática en
Birkhoff.
Arnheim: Arte y entropía. Tiene en cuenta las teorías analíticas del arte basadas
en las ciencias exactas (cibernética, matemática, física teórica y teoría de la
información). Señala una forma unificadora de teorizar todos los aspectos de la
vida cultural. Su fórmula fundamental es la entropía informática, conectándose de
esta manera con el segundo principio de la termodinámica y encuadrando una
estadística de la realidad física. Arnheim, para teorizar las consideraciones de la
información a las actividades estéticas, estudiar mejor los conceptos de orden y
desorden entrópicos, y verificar sus consecuencias en la noción de estructura. La
consecuencia obvia es que el arte escapa a cualquier intento de previsión y de
regulación «exacta».
Umberto Eco: Muestra cómo algunas aplicaciones de la teoría de la información a
objetos estéticos pueden ser reasumidas y englobadas en el cuadro de una semiótica
general.
Volli: La ciencia del arte. Con similares contenidos a la obra de Eco, agrega a la
cibernética conceptos matemáticos. Reconoce una aplicación a ambos dominios
culturales: lo humanístico y lo científico. No intenta englobar los análisis
científicos del arte dentro de una semiótica del arte mismo, sino que busca una
interdisciplinariedad con la cibernética, la información, la lingüística y la
lógica.
Siglo XX
El arte del siglo XX supone una reacción contra el concepto tradicional de belleza.
Algunos teóricos (Hal Foster13) llegan incluso a describir el arte moderno como
«antiestético».
Evoluciones como la aparición de la fotografía, capaz de reproducir con fidelidad
absoluta su modelo, o los medios mecánicos de reproducción de las obras, que las
introducen en el conjunto de los bienes de consumo de nuestra sociedad, suponen a
principios del siglo XX una verdadera convulsión para la teoría y la práctica
artísticas. Así no solo el campo de estudio de la Estética sino el propio campo de
trabajo del arte se orienta hacia una profundísima corriente autorreflexiva que ha
marcado todo el arte del siglo veinte: «¿qué es el arte?», «¿Quién define qué es
arte?». El dadaísmo utilizaba el collage para mostrar su naturaleza fragmentada;
Joseph Beuys (y en general toda la corriente povera europea) usaba materiales como
troncos, huesos y palos para su obra, elementos tradicionalmente «feos»; los
minimalistas utilizarían acero para resaltar lo industrial del arte, mientras Andy
Warhol lo intentaría mediante la serigrafía. Algunos incluso se desharían
completamente de la obra final para centrarse únicamente en el proceso en sí. En
los años 1960 Nam June Paik y Wolf Vostell empiezan a utilizar televisores o
monitores de video para crear sus obras.
Antiestética
Lo horrendo, grotesco y desconcertante, lo atrozmente impactante, también puede ser
bello. La representación de una tortura o de un suplicio inhumano ¿puede ser bella?
(Laocoonte). ¿Se puede obtener placer, incluso goce sexual del dolor ajeno o
incluso del propio?
Marqués de Sade, Leopold von Sacher-Masoch.
Esta reflexión estética y su aplicación en las obras de arte aparece con el
prerromanticismo del siglo XVIII y se acentúa con el romanticismo del XIX. Edgar
Allan Poe demuestra cómo el principal objetivo del arte es provocar una reacción
emocional en el receptor. Lo verdaderamente importante no es lo que siente el
autor, sino lo que este hace sentir al receptor de su obra, que debe ser
condicionado de manera que su imaginación sea la que construya el mensaje que
transmite la obra, sin necesidad de que el autor lo exprese directamente, si es que
realmente la obra tiene un solo significado o solo el objetivo de que el receptor
imagine, no solo poemas de ambientación siniestra, sino también escenas grotescas,
desde crímenes sádicos al terror más consternador. El arte contemporáneo no buscó
principalmente la belleza serena o pintoresca, sino también lo repulsivo o
melancólico, y provocar ansiedad u otras sensaciones intensas, como en El Grito de
Edvard Munch y en movimientos como el expresionismo y el surrealismo. Se rechaza el
arte vacío, que no busque una emoción en el receptor, ya sea una reflexión o un
sentimiento, incluidos la angustia o el temor.
Otro modo de entender la antiestética es el rechazo de la estética establecida,
entendiendo esta como la moda o la imagen personal.
Véase también
Anexo:Estéticos
Arte
Belleza
Estética de la recepción
Estética de la luz
Historia de la estética
Pintoresco
Sinestesia
Sublime
Teoría del arte
Filosofía
Referencias
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15 de junio de 2009.
Véase la introducción de Slater, Barry Hartley. «Aesthetics». Internet
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el 7 de enero de 2015. «Creo que la estética no es una disciplina sino un montón de
opiniones injustificadas, y que quienes no tienen experiencia artística debieran
abstenerse de hacer estética.»
Tatarkiewicz, 2000, pp. 11-12.
Alexander Gottlieb Baumgarten definió en su obra Reflexiones filosóficas acerca de
la poesía (1735) a la estética como la «ciencia del conocimiento sensitivo», «una
ciencia que dirija la facultad cognoscitiva inferior para el conocimiento sensible
de las cosas». (Bozal, 2000, p. 66.)
Denominación introducida por Hegel, quien inició los estudios de la estética
aplicada al arte. Posteriormente, Max Dessoir calificó la estética como la «ciencia
general del arte» (allgemeine Kunstwissenschaft). (Souriau, 1998, p. 537.)
Givone, 2001, p. 14.
En Contra los Académicos, San Agustín planteó un mito según el cual filosofía y
filocalía eran hermanas, que vivían en el mundo de las ideas; pero la filocalía,
atraída por la luz, perdió las alas y cayó a la tierra, quedando reducida a la
forma. (Tatarkiewicz, 2000, p. 59.) Más adelante, en el siglo XII, Juan de
Salisbury planteó un mito parecido, con tres hermanas, filosofía, filología y
filocalía, hijas de la «idea». (Tatarkiewicz, 2000, p. 218.)
En realidad, la distinción entre estética e historia del arte es una división
contemporánea, ya que en sus inicios la estética no se ocupaba de la temporalidad
del arte o los juicios de gusto, sino que estudiaba las ideas estéticas de una
forma general y conceptual. (Souriau, 1998, p. 536.)
Enrique Peláez Malagón. «Introducción a la historia de la estética». Consultado el
15 de mayo de 2011.
«Capítulo 4 - Estética y arte». Filosofía Crítica Trascendental. Archivado desde
el original el 16 de marzo de 2012. Consultado el 6 de marzo de 2012.
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Notas
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Enlaces externos
Wikcionario tiene definiciones y otra información sobre estética.
El Diccionario de la Real Academia Española tiene una definición para estética.
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