UNIDAD DE RECEPCIÓN Y DISTRIBUCIÓN DE DOCUMENTOS DEL
CIRCUITO JUDICIAL DE PROTECCIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y
ADOLESCENTES DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO
ARAGUA, CON SEDE EN MARACAY
JUEZ DE PRIMERA INSTANCIA DE MEDIACIÓN Y SUSTANCIACIÓN CON
FUNCIONES DE EJECUCIÓN DEL CIRCUITO JUDICIAL DE PROTECCIÓN DE
NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL
ESTADO ARAGUA, SEDE MARACAY.
Yo, OMAR AUGUSTO BERASTEGUI, venezolano, mayor de edad, de este domicilio y
titular de la cédula de identidad número V-13.356.948, Número WhatsApp 0424.3071070,
correo electrónico
[email protected], asistido por la Ciudadana LUZ MAIRA
PEREZ AYALA, Abogado en libre ejercicio de la profesión, titular de la cédula de
identidad N° V-11.591.086, de este domicilio e inscrito debidamente en el Instituto de
Previsión Social del Abogado (INPREABOGADO) bajo el Nro. 268.752, Número
WhatsApp 0414.4626719, correo electrónico
[email protected], ante usted,
ocurrimos como en efecto lo hacemos para presentar solicitud de DIVORCIO POR
DESAFECTO, del vínculo matrimonial que mantengo con la Ciudadana SOLIMAR
CALANCHE GUZMAN, venezolana, mayor de edad, de este domicilio y titular de la
cédula de identidad N° V-15.365.541, Número WhatsApp 0414.5876041, correo
electrónico
[email protected]; fundamentándome en la Sentencia N° 1070,
de fecha 9 de Diciembre de 2016 de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de
Justicia, que instituyó el desafecto como causal de divorcio y en la Sentencia N° 136 del 30
de Marzo de 2017 de la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia, que versa
sobre el procedimiento a seguir en solicitudes de divorcio por Desafecto; solicitud que hago
en la forma siguiente:
CAPITULO I
DE LOS HECHOS
Contrajimos Matrimonio Civil por ante la Primera Autoridad Civil del Municipio Girardot
del Estado Aragua; en fecha siete (7) de diciembre del año dos mil cuatro (2004), según
consta en copia certificada de Acta de Matrimonio que acompaño marcada
letra “A”, asentada bajo el número ciento cincuenta y cuatro (N° 154), Tomo V, Año 2004
de los Libros de Actas de Matrimonios Civiles llevados por ese despacho en el año 2004,
instrumento fundamental en solicitudes de divorcio. Fijamos nuestro último domicilio
conyugal, en la dirección siguiente: Sector La Pedrera Barrio Camburito, Callejón
Venezuela, Casa N° 37, Municipio Girardot Maracay Estado Aragua. De esta unión
conyugal procreamos dos (02) hijos; nuestro primer hijo de nombre OMAR ALFREDO
BERASTEGUI CALANCHE, nacido el día doce (12) de octubre de dos mil
seis (2006), tal como consta en copia certificada de acta de nacimiento que acompaño
marcada letra “B”, y nuestro segundo hijo de nombre OMER ELIEZER BERASTEGUI
CALANCHE, nacido el día primero (01) de diciembre de dos mil diez (2010), tal como
consta en copia certificada de acta de nacimiento que acompaño marcada
letra “C”. Nuestra relación desde el principio y por varios años fue armoniosa y estuvo
basada en el respeto, la tolerancia, el afecto mutuo y la comprensión; cumpliendo cada uno
con nuestras obligaciones conyugales. Pero es el caso ciudadano juez que en nuestra
relación surgieron desavenencias que nos fueron distanciando como pareja haciendo
imposible nuestra vida en común a tal punto que hace ya más de tres (03) años que deje de
tenerle afecto a mi aun esposa como pareja, solo la respeto como persona y madre de mis
hijos, no existiendo actualmente ningún vínculo afectivo o apego sentimental que me una a
ella; así mismo he de resaltar que tomando en consideración el derecho de nuestros hijos a
vivir en un ambiente en armonía me separe de hecho de mi aún esposa, interrumpiendo
definitivamente nuestra vida en común el día jueves veinte (20) del mes de diciembre del
año dos mil dieciocho (2018), viviendo a partir de esa fecha cada uno en residencias
diferentes; destacando que jamás pretendí ni pretendo reconciliación alguna; por lo que
manifiesto ante usted mi voluntad de poner fin a la relación matrimonial por invocación
expresa del desafecto, que de acuerdo a lo plasmado en el contenido de la Sentencia N°
1070 del 9 de Diciembre de 2016 de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de
Justicia, y que aquí reproduzco:
(…) al momento en el cual perece el afecto y cariño ocurre el nacimiento
del desafecto, el cual es definido por la Real Academia Española como la
falta de estima por algo o alguien a quien se muestra desvío o indiferencia.
Dicho desafecto consiste en la pérdida gradual del apego sentimental,
habiendo de una disminución del interés por el otro, que conlleva a una
sensación creciente de apatía, indiferencia y de alejamiento emocional, lo
que
con el tiempo lleva a que los sentimientos positivos que existían hacia él o la
cónyuge cambien a sentimientos negativos o neutrales…
Como consecuencia de los hechos narrados ciudadano Juez respetuosamente solicito
decrete el divorcio por desafecto, solicitud que hago ante usted de acuerdo a su
competencia como juez que ampara los derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes.
CAPITULO II
DEL DERECHO
La Sentencia N° 1070 del nueve (9) de Diciembre del año dos mil dieciséis (2016)
de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, estableció dentro de su
contenido el desafecto como motivo o causal de divorcio y destacó que no precisa de un
contradictorio en la forma siguiente:
(…) esta Sala estando en franca sintonía con el respeto a los derechos
constitucionales relativos a la libertad y el libre desenvolvimiento de la
personalidad, desarrollados en la sentencia 693/2015, estableció la
posibilidad de que la ruptura jurídica del vínculo matrimonial se pueda
generar por causas no previstas en la legislación patria, es decir, que el
desafecto y la incompatibilidad de caracteres, creadores de disfunciones en
el matrimonio y la familia, siendo esta la base fundamental para el
desarrollo de la sociedad, pueden ser alegados con el fin de obtener una
sentencia que disuelva el vínculo jurídico que une a los cónyuges, para así
lograr el desenvolvimiento efectivo de los principios, valores y derechos
constitucionales que rigen la materia, así como la protección familia y de los
hijos –si es el caso- habidos durante esa unión matrimonial en la cual se
produjo el desafecto o la incompatibilidad señalada. Por ello, a los fines de
la protección familiar debe entenderse el divorcio como una solución al
conflicto marital surgido entre los cónyuges, con el propósito de aligerar la
carga emocional de la familia.(...Omissis...)
En consecuencia, considera esta Sala que con la manifestación de
incompatibilidad o desafecto para con el otro cónyuge apareja la posibilidad
del divorcio en las demandas presentadas a tenor de lo dispuesto en el
artículo 185 y 185-A, que conforme al criterio vinculante de esta Sala no
precisa de un contradictorio, ya que se alega y demuestra el profundo deseo
de no seguir unido en matrimonio por parte del cónyuge-demandante, como
manifestación de un sentimiento intrínseco de la persona, que difiere de las
demandas de divorcio contenciosas.
En efecto, la competencia de los Tribunales es producir como juez
natural conforme lo dispone el artículo 49 constitucional, una decisión que
fije la ruptura jurídica del vínculo con los efectos que dicho divorcio
apareja, sin que pueda admitirse la posibilidad de que manifestada la
existencia de dicha ruptura matrimonial de hecho, se obligue a uno de los
cónyuges a mantener un vínculo matrimonial cuando éste ya no lo desea,
pues de considerarse así se verían lesionados derechos constitucionales
como el libre desenvolvimiento de la personalidad, la de adquirir un estado
civil distinto, el de constituir legalmente una familia, y otros derechos
sociales que son intrínsecos a la persona....
Por su parte la Sentencia N° 136 del treinta (30) de Marzo del año dos mil diecisiete (2017)
de la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia, estableció dentro de su
contenido el procedimiento a seguir en solicitudes de divorcio por desafecto en la forma
siguiente:
Cuando uno de los cónyuges manifieste la incompatibilidad de caracteres o el
desafecto para con el esposo o la esposa, el procedimiento de divorcio no
requiere de un contradictorio, ya que es suficiente el deseo de no seguir en
matrimonio por parte del cónyuge solicitante para que se decrete el divorcio,
en armonía con los preceptos constitucionales y las sentencias
vinculantes supra desarrolladas, pues es evidente que el libre desarrollo de la
personalidad como parte del derecho a la libertad, definen un espacio de
autonomía individual, de inmunidad, frente al poder estatal, cuya interdicción
sólo procede bajo causas específicas.
Entonces, cuando la causal de divorcio verse sobre el desamor, el
desafecto o la incompatibilidad de caracteres, el procedimiento a seguir será
el de la jurisdicción voluntaria, establecido en los artículos del 895 al 902 del
Código de Procedimiento Civil, ordenando la citación del otro cónyuge
(quien deberá comparecer representado o debidamente asistido de abogado) y
del
Fiscal del Ministerio Público, pues una vez expresada en los términos
descritos la voluntad de disolver la unión matrimonial “…debe tener como
efecto la disolución del vínculo…”. Así lo refleja la sentencia
1070/2016 supra transcrita de la Sala Constitucional, procedimiento en el
cual fue suprimida la articulación probatoria, ya que tal manifestación no
puede depender de la valoración subjetiva que haga el Juez de la entidad de la
razón del solicitante.
Por último, ratifica esta Sala que el fin que deben perseguir los tribunales, es
producir como jueces naturales conforme lo dispone el artículo 49 de la Carta
Política, una decisión que entienda el divorcio como una solución al conflicto
marital surgido entre los cónyuges, con el propósito de la protección familiar
y de aligerar la carga emocional de la misma. (...Omissis...)
Por ello, una vez expresada en los términos descritos la voluntad de
disolver la unión matrimonial, “…debe tener como efecto la disolución del
vínculo…” máxime si cualquier posible discusión en cuanto a una eventual
reconciliación estaría –como ocurre en el sub iudice- fuera de contexto por
ser ajena a las defensas que se plantearen, sin condicionantes probatorios,
pues no existe prueba del sentimiento de desafecto ya que ello no está
vinculada a condiciones ni a hechos comprobables; por el contrario, debe
depender de la libre manifestación de voluntad del cónyuge de disolver el
vínculo por la terminación del afecto, lo cual es más acorde con las
exigencias constitucionales del libre consentimiento que impone el derecho
de libre desarrollo de la personalidad y sin que el procedimiento pretenda
invadir la esfera privada del cónyuge solicitante y sin cuestionar el libre
desarrollo de su personalidad, pues las relaciones conyugales se establecen
para vivir manteniendo el vínculo afectivo, por lo que a través del
procedimiento de jurisdicción voluntaria el Juez cuenta un amplio margen de
discrecionalidad para acordar la demanda y sus pretensiones y de
conformidad al artículo 11 del Código ritual, pueda, en casos excepcionales
de duda, requerir alguna prueba que considere indispensable, sin
permitírsele al Juez inmiscuirse en el
libre desarrollo de la personalidad del individuo al valorar los motivos por
los cuales el solicitante adoptó la decisión. El trámite es estrictamente
objetivo y nada invasivo de la esfera individual del o la solicitante…
En ese orden de ideas, esta Sala de Casación Civil acoge los
criterios doctrinales y jurisprudenciales antes citados, especialmente la
sentencia N° 1070 dictada con carácter vinculante por la Sala
Constitucional en fecha 9 de diciembre de 2016, y concluye que cualquiera de
los cónyuges que así lo desee, podrá demandar el divorcio por las causales
previstas en el artículo 185 del Código Civil, o por cualquier otro motivo,
como la incompatibilidad de caracteres o desafecto, sin que quepa la
posibilidad de que manifestada la ruptura matrimonial de hecho, se obligue a
alguno de los cónyuges a mantener el vínculo jurídico cuando éste ya no lo
desea, pues de lo contrario, se verían lesionados derechos constitucionales
como el libre desenvolvimiento de la personalidad, la de adquirir un estado
civil distinto, el de constituir legalmente una familia, y otros derechos
sociales que son intrínsecos a la persona.
Entonces, cuando la causal de divorcio verse sobre el desamor, el desafecto o
la incompatibilidad de caracteres, el procedimiento a seguir será el de la
jurisdicción voluntaria, establecido en los artículos del 895 al 902 del Código
de Procedimiento Civil, ordenando la citación del otro cónyuge (quien deberá
comparecer representado o debidamente asistido de abogado) y del Fiscal del
Ministerio Público, pues una vez expresada en los términos descritos la
voluntad de disolver la unión matrimonial “…debe tener como efecto la
disolución del vínculo…”. Así lo refleja la sentencia 1070/2016 supra
transcrita de la Sala Constitucional, procedimiento en el cual fue suprimida
la articulación probatoria, ya que tal manifestación no puede depender de la
valoración subjetiva que haga el Juez de la entidad de la razón del solicitante.
«Que cualquiera de los cónyuges podrá demandar el divorcio por las
causales previstas en el artículo 185 del Código Civil, y por cualquier otro
motivo, tales como: la incompatibilidad de caracteres o desafecto, sin que
quepa la posibilidad de que manifestada la ruptura matrimonial de hecho, se
obligue a alguno de los cónyuges a mantener el vínculo jurídico, cuando éste
ya no lo desea, pues de lo contrario, se verían lesionados derechos
constitucionales como el libre desenvolvimiento de la personalidad, la de
adquirir un estado civil distinto, y otros derechos sociales que son
intrínsecos
a la persona». Dejó establecido nuestro Máximo Tribunal de la
República que cuando uno de los cónyuges manifieste la incompatibilidad de
caracteres o el desafecto para con el esposo o la esposa, el procedimiento de
divorcio no requiere de un contradictorio, ya que es suficiente el deseo de no
seguir en matrimonio por parte del cónyuge solicitante, para que se decrete
el divorcio, sin que le sea dable al juez, entrar en consideraciones subjetivas
ni axiológicas acerca de cuáles son las razones por las cuales surgió el
desamor, pues la decisión del juez debe comprender que el divorcio, en éstos
casos, es una solución al conflicto marital surgido entre los cónyuges, con el
propósito de la protección familiar y de aligerar la carga emocional de la
misma.
Todo esto obedece al respecto a los derechos constitucionales relativos a la libertad
y el libre desenvolvimiento de la personalidad desarrollados en las sentencias de la Sala
Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, Nº 446 del 15 de mayo del 2014 Exp. 14-
094; Nº 693 del 02 de junio del 2015 Exp. 12-1163 y Nº 1070 DEL 09 de diciembre del
2016 Exp. 16-916.
CAPITULO III
DE LAS PRUEBAS
Ciudadano Juez consigno y acompaño a este escrito marcada letra “A” nuestra acta
de matrimonio, la cual es el instrumento fundamental en solicitudes de divorcio y es
pertinente porque su objeto es demostrar que existe un vínculo matrimonial entre nosotros.
Consigno y acompaño a este escrito las copias certificadas de las partidas de nacimientos de
nuestros hijos ambas ya identificadas, marcadas letras “B” y “C”, respectivamente, las
cuales tienen pleno valor probatorio, siendo ambos instrumentos pertinentes porque su
objeto es demostrar la filiación legal que existe entre nuestros hijos y nosotros.
Reitero el criterio de la Sala de Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia y acogido
por la Sala de Casación Civil del nuestro máximo Tribunal, respecto a que el desafecto no
está sujeto a pruebas para decretar el divorcio, bastando solo con la libre manifestación de
voluntad de uno de los cónyuges de disolver el vínculo por la terminación del afecto.
CAPITULO IV
DEL RÉGIMEN DE CONVIVENCIA FAMILIAR, RESPONSABILIDAD DE
CRIANZA, PATRIA POTESTAD Y DE LA OBLIGACIÓN DE MANUTENCIÓN
Invocando el derecho y de conformidad con el Artículo 351 de la Ley Orgánica de
Protección de niños, niñas y adolescentes: En caso de interponerse acción de divorcio, de
separación de cuerpos o de nulidad de matrimonio, el juez o jueza debe dictar las medidas
provisionales, en lo referente a la Patria Potestad y a su contenido, particularmente en lo
que concierne a la Custodia, al Régimen de Convivencia Familiar y a la Obligación de
Manutención que deben observar el padre y la madre respecto a los hijos e hijas que tengan
menos de dieciocho años y, a los que, teniendo más de esta edad, se encuentren con
discapacidad total o gran discapacidad, de manera permanente. En todo aquello que
proceda, el juez o jueza debe tener en cuenta lo acordado por las partes.
Artículo 365 de la Ley Orgánica de Protección de niños, niñas y adolescentes: la
Obligación de Manutención comprende todo lo relativo al sustento, vestido, habitación,
educación, cultura, asistencia y atención médica, medicinas, recreación y deportes,
requeridos por el niño, niña y adolescente.
Artículo 385 de la Ley Orgánica de Protección de niños, niñas y adolescentes: El
padre o la madre que no ejerza la patria potestad, o que ejerciéndola no tenga la
responsabilidad de Custodia del hijo o hija, tiene derecho a la convivencia familiar, y el
niño, niña o adolescente tiene este mismo derecho.
Artículo 359 de la Ley Orgánica de Protección de niños, niñas y adolescentes: El
padre y la madre que ejerzan la Patria Potestad tienen el deber compartido, igual e
irrenunciable de ejercer la Responsabilidad de Crianza de sus hijos o hijas, y son
responsables civil, administrativa y penalmente por su inadecuado cumplimiento. En caso
de divorcio, separación de cuerpos, nulidad de matrimonio o de residencias separadas, todo
el contenido de la Responsabilidad de Crianza seguirá siendo ejercida conjuntamente por el
padre y la madre.
Artículo 349 de la Ley Orgánica de Protección de niños, niñas y adolescentes: La
Patria Potestad sobre los hijos e hijas comunes habidos durante el matrimonio y uniones
estables de hecho que cumplan con los requisitos establecidos en la Ley, corresponde al
padre y a la madre y la misma se ejerce de manera conjunta, fundamentalmente en interés y
beneficio de los hijos e hijas. En caso de desacuerdo respecto a lo que exige el interés de
los hijos e hijas, el padre y la madre deben guiarse por la práctica que les haya servido para
resolver situaciones parecidas. Si tal práctica no existe o hubiese dudas sobre su existencia,
cualquiera de ellos o el hijo o hija adolescente puede acudir ante el Tribunal de Protección
de Niños, Niñas y Adolescentes, de conformidad con lo previsto en el Parágrafo Primero
del artículo 177 de esta Ley.
Ciudadano Juez con respecto a nuestros hijos propongo se establezca en beneficio de ellos
lo siguiente:
PRIMERO: La patria Potestad continuara siendo ejercida por ambos progenitores
conforme a la ley.
SEGUNDO: Ambos progenitores seguiremos ejerciendo la responsabilidad de
crianza de nuestros hijos conforme a la ley.
TERCERO: Nuestros hijos quedaran bajo la custodia directa de su progenitora tal como ha
venido sucediendo hasta ahora.
CUARTO: El padre quien nunca ha dejado de proveer lo necesario para sus dos (2) hijos,
continuara aportando conforme a la ley y a la moral para cubrir las necesidades básicas de
sus hijos, tal como ha venido sucediendo hasta ahora, por lo tanto le dará a sus hijos
mensualmente por concepto de obligación de manutención la cantidad mensual
de CINCUENTA DÓLARES ($.50,00), en dos (02) cuotas es decir VEINTICINCO
($25,00) quincenalmente debido a que el padre no cuenta con un trabajo estable tal como es
de conocimiento público. Para el mes de agosto de cada año el padre cubrirá el cincuenta
por ciento (50%) de los gastos de útiles, uniformes y calzado escolar que requieran sus
hijos y para el mes de diciembre de cada año el padre cubrirá el cincuenta por
ciento (50%) de los gastos que requieran sus hijos en ropas y calzados para estrenos,
obligación que será adicional a lo depositado quincenalmente, previéndose que para cubrir
este cincuenta por ciento (50%) de gastos de vestimenta y calzado de sus hijos, como
mínimo el padre deberá contribuir en los meses de agosto con la cantidad de DOCE
DOLARES CON CINCUENTA CENTIMOS ($.12,50), que representan el 25% del monto
de manutención mensual y para los meses de diciembre para cubrir este cincuenta por
ciento (50%) de gastos de vestimenta y calzados de sus hijos deberá aportar el treinta y
cinco por ciento (35%) de lo que perciba por concepto de utilidades, así mismo el padre
sufragará el cincuenta ciento (50%) de los gastos de medicinas y exámenes médicos que
requieran sus hijos.
En cuanto al Régimen de Convivencia Familiar propongo se establezca lo siguiente en la
decisión que recaiga sobre este asunto:
PRIMERO: El padre podrá visitar a sus hijos en cualquier momento del día cuantas veces
quiera, siempre que no interrumpa sus labores escolares.
SEGUNDO: En cuanto a la época decembrina los hijos pasaran las vacaciones de esta
época con el padre desde el día quince (15) de diciembre de cada año hasta el treinta
(30) de diciembre de cada año, teniendo el padre el derecho de pernoctar con sus hijos en
estos días continuos; adicional a esto a partir de este año dos mil veintidós (2022), los
hijos pasaran las Navidades con el padre y pernoctaran con él y como también el Año
Nuevo y los días de Reyes, todo lo cual deberá alternarse cada año.
TERCERO: En cuanto a Carnaval y la Semana Santa, cuando el Carnaval lo pasen con la
madre, la Semana Santa la pasarán con el padre, es decir se alternarán ambas festividades
año tras año; el carnaval más próximo al establecimiento de este régimen le corresponde a
la madre pasarlo con sus hijos; tomando en consideración que la custodia directa la tiene la
madre.
CUARTO: El día del cumpleaños de los hijos, cada año serán pasados al lado de su madre
y el padre podrá asistir a la reunión que se celebre en esas ocasiones.
En cuanto a las vacaciones escolares serán alternativas, un (01) año será con su madre, y el
otro año será con su padre.
Así mismo el padre deberá comunicar continuamente a sus hijos cuando no pueda cumplir
el régimen de convivencia previsto motivado a su condición de trabajador, debiendo en
todo caso mantener contacto telefónico WhatsApp y demás redes sociales con ellas y hacer
uso de las redes sociales actuales.
CAPITULO V
DE LOS BIENES
En cuanto a bienes que partir y liquidar manifiesto que durante la vigencia de nuestro
matrimonio no adquirimos bienes muebles ni bienes inmuebles de gran valor, por tanto, no
tenemos nada que liquidar conforme a derecho.
CAPITULO VI
DEL PETITORIO
Narrados los hechos, invocado el derecho y aportadas las documentales
pertinentes solicito y lo cual es el objeto de mi pretensión que su competente
autoridad decrete el divorcio por desafecto de mi persona hacia la ciudadana SOLIMAR
CALANCHE GUZMAN, ya identificada, por haber manifestado mi voluntad, sin ningún
tipo de coacción de querer poner fin a la relación matrimonial por invocación expresa del
desafecto; así mismo solicito que mi aun esposa convenga en lo propuesto en beneficio de
nuestros hijos en relación a las Instituciones Familiares o en su defecto sean fijadas
conforme a su sano criterio tomando como base la propuesta que hago en beneficio de
nuestros hijos.
CAPITULO VII
DE LAS NOTIFICACIONES
Indico que la ciudadana SOLIMAR CALANCHE GUZMAN, plenamente identificada,
está residenciada en la siguiente dirección: Sector La Pedrera Barrio Camburito, Callejón
Venezuela, Casa N° 37, Municipio Girardot Maracay Estado Aragua, a fin de que juzgue lo
conveniente para materializar su notificación personal e informarla sobre este
procedimiento; todo conforme al artículo 458 de la Ley Orgánica para la Protección de
Niños, Niñas y Adolescentes vigente, en concordancia con el artículo 218 del Código de
Procedimiento Civil vigente, que prevé la entrega de citaciones personales en el lugar
donde se le encuentre a la persona, siempre y cuando sea dentro de los límites territoriales
de la jurisdicción del Tribunal .
Señalo que mi domicilio es el siguiente: Sector La Pedrera, Barrio Camburito Callejón Los
3 Mosqueteros No. 48, número de contacto de WhatsApp 04243071070. Por todo lo antes
expuesto, ocurro ante usted para SOLICITAR EL DIVORCIO POR DESAFECTO, con
base a la Sentencia N° 1070, de fecha 9 de diciembre de 2016 de la Sala Constitucional del
Tribunal Supremo de Justicia y en la Sentencia N° 136 del 30 de marzo de 2017
de la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo. Pido que esta Solicitud sea admitida,
tramitada conforme a derecho y declarada con lugar. Es justicia en la ciudad de Maracay
estado Aragua a la fecha de su presentación. -