Exp. No.
1697/2019
En Ciudad de Chiclayo, a dieciséis de mayo de dos mil diecinueve.
VISTO el estado procesal de los presentes autos para dictar sentencia
definitiva en el expediente 1697/2019, relativo al JUICIO DE DIVORCIO
VOLUNTARIO, promovido por el señor JUAN CARLOS ARRASCUE ARICA, en
contra de la señora CARMEN AMELIA GIL GUERRERO, señalando las partes
domicilio para recibir notificaciones y compareciendo debidamente patrocinados; y
RESULTANDO
1.- Por escrito presentado en la oficialía común de partes el veinte de julio de
dos mil dieciocho, y turnado al día siguiente a este juzgado, ocurrió el señor JUAN
CARLOS ARRASCUE ARICA, a promover Juicio de Divorcio Voluntario, en contra de
la señora CARMEN AMELIA GIL GUERRERO, expresando los hechos que narró en
su escrito inicial de demanda y que se dan aquí por reproducidos en obvio de repeticiones.
2.- Se admitió a trámite previo el estudio de los presupuestos procesales, el
Juicio de Divorcio Voluntario promovido por el señor JUAN CARLOS ARRASCUE
ARICA, en contra de la señora CARMEN AMELIA GIL GUERRERO, en auto dictado
el veintinueve de Octubre de dos mil dieciocho y se ordenó citar al demandado a una
audiencia de conciliación, la cual tuvo verificativo el diez de noviembre de dos mil
dieciocho, sin que llegarán a ningún acuerdo, por lo que se ordenó emplazar al demandado
en términos de ley.
3.- En proveído de fecha cuatro de diciembre de dos mil dieciocho se tuvo a la
demandada contestando en tiempo y forma la demanda instaurada en su contra; finalmente
en auto dictado el diez de enero de dos mil diecinueve en virtud de que la demandada no
exhibió su contrapropuesta de convenio, se ordenó turnar los autos a la vista de la suscrita
Jueza para dictar la resolución correspondiente.
CONSIDERANDO
I.-Esta autoridad, es competente para conocer y fallar del presente juicio, de
conformidad con lo dispuesto por los artículos 34, 35 y 40 de la Ley Orgánica del Poder
Judicial para el Estado, en relación con los diversos 106 y 108 de la Ley Adjetiva Civil
Local.
II.- Que la sentencia que se dicta tratará exclusivamente de la acción ejercitada;
y al declarar el derecho, ésta autoridad deberá condenar o absolver según proceda, de
conformidad con lo dispuesto en los artículos 352 y 364 del Código de Procedimientos
Civiles para el Estado.
III.- El señor JUAN CARLOS ARRASCUE ARICA, compareció ante este
Tribunal a promover Juicio de Divorcio Voluntario, en contra de la señora CARMEN
AMELIA GIL GUERRERO, manifestando como hechos de su demanda en síntesis los
siguientes: “PRIMERO.- Con fecha siete de agosto de dos mil once y nueve la señora
CARMEN AMELIA GIL GUERRERO y el promovente JUAN CARLOS ARRASCUE
ARICA contrajimos matrimonio civil bajo el régimen de sociedad
conyugal…….SEGUNDO.- Establecimos nuestro domicilio familiar……TERCERO.-
Durante la vigencia de nuestro matrimonio procreamos dos hijos de nombres JUAN
MANUEL Y SANTIAGO IVÁN todos de apellidos ARRASCUE GIL, quienes actualmente
cuenta con Siete y cinco años de edad respectivamente…….CUARTO.-Es el caso que
durante nuestro matrimonio, la ahora demandada y el suscrito adquirimos el siguiente
bien inmueble susceptible a liquidar…….QUINTO.-Debido a diferencias de pareja y en
concreto a las conductas irritables e intolerantes de la ahora demandada, razón por la
cual es mi deseo disolver el vínculo matrimonial que me une con la señora CARMEN
AMELIA GIL GUERRERO……”
Por su parte la demandada CARMEN AMELIA GIL GUERRERO, al dar
contestación a la demandada interpuesta en su contra refirió:”1.- El punto primero de
hechos de la demanda que se contesta es cierto. 2.- El punto dos de hechos de la demanda
que se contesta es cierto. 3.- El punto tres de hechos de la demanda que se contesta es
cierto. 4.- El punto cuatro de hechos de la demanda que se contesta es cierto……”
IV.- La parte sustantiva del Juicio Especial de Divorcio Voluntario, tiene su
fundamento en los artículos 442, 443, 444, 445, 447, 448, 451, 452 y 453 del Código Civil
para el Estado, dispositivos legales que literalmente expresan.
Artículo 442.- El divorcio Voluntario podrá solicitarse por cualquiera de los
cónyuges o por ambos, ante Juez de lo familiar competente, con la sola manifestación de la
voluntad de no querer continuar con el matrimonio, sin ser necesario señalar la causa por la
que lo solicita, siempre que haya transcurrido un año de haberse celebrado el matrimonio.
Artículo 443.- El cónyuge que unilateralmente desee promover el juicio de
divorcio deberá acompañar a su solicitud la propuesta de convenio para regular las
consecuencias inherentes a la disolución del vínculo matrimonial, debiendo contener los
siguientes requisitos:
I.- A quién se confiarán los hijos de los consortes durante el procedimiento y
después de ejecutoriado el divorcio, estableciéndose la designación de guarda y custodia;
II.- El modo de ejercitar, durante el procedimiento y después de ejecutoriado el
divorcio, el derecho de visitar a sus hijos y de tener correspondencia con ellos, respecto al
cónyuge a quien no se confíen aquéllos;
III.- El modo de subvenir a las necesidades de los hijos, tanto durante el
procedimiento, como después de ejecutoriado el divorcio así como la forma de hacer el
pago, lugar y fecha; la garantía que debe darse para asegurarlo; pero si el cónyuge deudor
de los alimentos no encuentra persona que sea su fiador.
IV.- La casa que servirá de habitación a cada uno de los esposos durante el
procedimiento;
V.- La cantidad y forma de hacer el pago, que a título de alimentos se
determine pagar al cónyuge que se haya dedicado al trabajo del hogar y cuidado de los
niños;
VI.- En el caso de que los cónyuges hayan celebrado el matrimonio bajo el
régimen de separación de bienes deberá señalarse la compensación, que no podrá ser
superior al 50% del valor de los bienes que hubieren adquirido, a que tendrá derecho el
cónyuge que, durante el matrimonio, se haya dedicado preponderantemente al desempeño
del trabajo del hogar y, en su caso, al cuidado de los hijos. El Juez de lo Familiar resolverá
atendiendo a las circunstancias especiales de cada caso.
Artículo 445.- Cuando el divorcio sea solicitado por sólo uno de los cónyuges,
se desarrollará la junta de avenencia en términos del artículo anterior; pero, si notare que la
decisión del promovente es irrevocable, emplazará al otro haciéndole de su conocimiento
que cuenta con los términos que señala el Código de procedimientos Civiles para contestar
la demanda, en la que podrá expresar su conformidad con el convenio, o bien realizar una
contrapropuesta, acompañando las pruebas necesarias. La falta de contestación se tendrá
como no aceptado el convenio.
Artículo 447.- Si los cónyuges no llegaren a un arreglo en la junta a que se
refiere el artículo anterior, el Juez decretará la disolución del vínculo matrimonial dejando
expedito el derecho de los cónyuges para que lo hagan valer por la vía incidental,
exclusivamente por lo que concierne al convenio.
Artículo 448.- En caso de que los cónyuges lleguen a un acuerdo respecto del
convenio señalado en el artículo 443 del presente ordenamiento y éste no contraviene
ninguna disposición legal, el Juez lo aprobará de plano, decretando el divorcio mediante
sentencia.
Por otro lado y en un análisis realizado por la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, acerca del principio de “autonomía de la persona”, de acuerdo con el cual, al ser
valiosa la libre elección individual de planes de vida de ésta, el Estado tiene prohibido
interferir en la elección de éstos, así como a impedir la interferencia de otras personas en
su persecución, según la norma que nos rige, el libre desarrollo de la personalidad es un
derecho fundamental que permite a los individuos elegir y materializar los planes de vida
que estimen convenientes, cuyos límites externos son exclusivamente el orden público y
los derechos de terceros; así las cosas la disolución del vínculo matrimonial, contemplado
en las diferentes legislaciones de los Estados, que exige la acreditación de diversas
causales cuando no existe mutuo consentimiento de los contrayentes, incide en el
contenido prima facie del derecho al libre desarrollo de la personalidad, lo que se considera
una medida legislativa que restringe injustificadamente dicho derecho fundamental, toda
vez que no resulta idónea para perseguir ningún de los límites que imponen los derechos de
terceros y de orden público.
Desde el punto de vista constitucional, pueden identificarse dos formas de
aproximadamente al tema de la disolución del matrimonio por la voluntad de uno solo de
los cónyuges. Por un lado, en aquellos casos donde se ha impugnado legislación que
establece la posibilidad de que uno de los cónyuges decida unilateralmente divorciarse, el
problema que se plantea es, si ese sistema de disolución del vínculo matrimonial no se
opone a algún mandato constitucional en específico, como pudiera ser la protección de la
familia; dicho de otra forma, lo que se trata de determinar es, si esta forma de disolver el
matrimonio es constitucionalmente posible o si tiene cabida dentro de la Constitución. Esta
cuestión ha sido abordada con anterioridad en varios precedentes por la Primera Sala de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, en los que se estableció la constitucionalidad de
las normas que prevén el divorcio sin expresión de causa.
Así también la disolución del matrimonio por la voluntad de un solo de los
cónyuges también surgió como problema constitucional cuando lo que se analizo es, si el
régimen de disolución del matrimonio que exige la acreditación de una causal vulnera
derechos fundamentales, toda vez que se obliga a los cónyuges a permanecer casados
cuando la parte demanda el divorcio no haya podido probar alguna de las causas
taxativamente establecidas por el legislador para ese efecto; en este caso, la cuestión
estribó en esclarecer si existió algún derecho fundamental que obligue a las autoridades
estatales a disolver el matrimonio con la sola voluntad del cónyuge que no desea
permanecer casado, sin importar que se tenga que acreditar alguna causal de divorcio,
siendo suficiente la voluntad de una de las partes, en el sentido de manifestar que ya no
desea permanecer en matrimonio para que se pueda disolver su vínculo matrimonial, tal
como precisamente lo indica el señor JUAN CARLOS ARRASCUE ARICA en su escrito
inicial de demanda.
Así mismo, la argumentación que centralmente se utilizó para declarar
inconstitucional la legislación que contemple causales de divorcio como lo era el artículo
454 de nuestra codificación sustantiva civil reformada, es el libre desarrollo de la
personalidad. En consecuencia, esta autoridad procede a determinar cuál es el contenido de
este derecho fundamental.
El derecho al libre desarrollo de las personalidades y sus límites, más allá de la
forma institucional que pueda adoptar en los distintos ordenamientos, ya sea como derecho
fundamental o como un principio informador del orden jurídico, en el derecho comparado
se ha entendido que el libre desarrollo de la personalidad otorga la posibilidad a cada
individuo de determinar por sí mismo su proyecto vital, sin que el Estado pueda inferir en
esas decisiones, salvo para salvaguardar derechos similares de las demás personas.
En este sentido, el libre desarrollo de la personalidad constituye la expresión
jurídica del principio liberal de “autonomía de la persona”, de acuerdo con el cual, al ser
valiosa en sí misma la libre elección individual de planes de vida, el Estado tiene prohibido
interferir en la elección de éstos, debiéndose limitar a diseñar instituciones que faciliten la
persecución individual de esos planes de vida y la satisfacción de los ideales de virtud que
cada uno elija, así como a impedir la interferencia de otras personas en la persecución de
esos planes de vida.
En el ordenamiento peruano, la Suprema Corte ha entendido que el libre
desarrollo de la personalidad es un derecho fundamental que deriva, a su vez, del derecho a
la dignidad; en el amparo directo 6/2008, el Pleno del Alto Tribunal sostuvo que “el
individuo, sea quien sea, tiene derecho a elegir en forma libre y autónoma, su proyecto de
vida, la manera en que logrará las metas y objetivos que, para él, son relevantes.". En dicho
precedente se explicó que el derecho al libre desarrollo de la personalidad permite "la
consecución del proyecto de vida que para sí tiene el ser humano, como ente autónomo",
de tal manera que comporta "el reconocimiento del Estado sobre la facultad natural de toda
persona a ser individualmente como quiere ser, sin coacción, ni controles injustificados o
impedimentos por parte de los demás, con el fin de cumplir las metas u objetivos que se ha
fijado, es decir, es la persona humana quien decide el sentido de su propia existencia, de
acuerdo a sus valores, ideas, expectativas, gustos, etcétera", criterio que, posteriormente,
fue recogido en la tesis aislada de rubro: "DERECHO AL LIBRE DESARROLLO DE LA
PERSONALIDAD. ASPECTOS QUE COMPRENDE." De la dignidad humana, como
derecho fundamental para el ser humano reconocido por el orden jurídico mexicano,
deriva, entre otros derechos personalísimos, el de todo individuo a elegir en forma libre y
autónoma su proyecto de vida. Así acorde a la doctrina y jurisprudencia comparadas, tal
derecho implica el reconocimiento del Estado sobre la facultad natural de toda persona a
ser individualmente como quiere ser, sin coacción ni controles injustificados, con el fin de
cumplir las metas u objetivos que se han fijado, de acuerdo con sus valores, ideas,
expectativas, gustos, etcétera. Por lo tanto, el libre desarrollo de la personalidad
comprende, entre otras expresiones, la libertad de contraer matrimonio o no hacerlo; de
procrear hijos y cuántos, o bien, decidir no tenerlos; de escoger su apariencia personal; su
profesión o actividad laboral, así como la libre opción sexual, en tanto que todos estos
aspectos son parte de la forma en que una persona desea proyectarse y vivir su vida y que,
por tanto, sólo a ella corresponde decidir autónomamente.
Ahora bien, si el libre desarrollo de la personalidad permite a los individuos
elegir y materializar los planes de vida que estimen convenientes, es evidente que, al
tratarse de un derecho fundamental el contenido de éste debe vincular a todas las
autoridades estatales. En efecto, en el marco de un Estado constitucional, es un lugar
común sostener que los derechos pueden representarse como prohibiciones que pesan
sobre los poderes públicos, aunque se trate de una representación incompleta. En este caso,
el derecho al libre desarrollo de la personalidad indiscutiblemente impone límites al
legislador, de tal manera que puede decirse que éste "no goza de una libertad omnímoda
para restringir la libertad de las personas y, en ese sentido, restringir sus autónomos
proyectos de vida y el modo en que se desarrollan." De esta forma, como ocurre con
cualquier derecho fundamental, los límites a la libertad de configuración del legislador
están condicionados por los alcances del derecho al libre desarrollo de la personalidad.
Ahora, sí es posible sostener la protección de otros derechos, específicamente,
los derechos de la familia establecida a partir del matrimonio que se pretende disolver. Así,
para poder determinar si la medida es idónea para alcanzar ese fin, es necesario, primero,
precisar los alcances que la Suprema Corte ha atribuido al derecho a la protección de la
familia.
El artículo 4 Constitucional contiene un mandato de protección a la familia, al
establecer que la ley "protegerá la organización y el desarrollo" de ésta. No obstante, como
se muestra a continuación, la doctrina de esta Suprema Corte se ha encargado de establecer
con toda claridad que de este mandato no se desprende que el matrimonio deba
considerarse necesariamente la base del núcleo familiar protegido por la Constitución, ni
menos aún, que de él se derive una exigencia para que el legislador diseñe un régimen de
divorcio en el que la disolución del matrimonio deliberadamente se dificulte bajo la
premisa de que esta situación sólo puede permitirse de manera excepcional.
Así, no es viable sostener que la propia Constitución exija la existencia de un
régimen de disolución del matrimonio basado en causales.
V.- Por todo lo anterior, la acción de DIVORCIO VOLUNTARIO contraviene
el deber de cohabitación derivado del matrimonio con la cual se sanciona el
incumplimiento por alguno de los cónyuges de la obligación, entendida ésta como el deber
de los cónyuges de hacer vida en común, bajo el mismo techo.
El deber de vivir junto de los cónyuges, en un domicilio familiar, se encuentra
expresamente asentado en el artículo 318 del Código Civil para el Estado, entendido éste
como el lugar establecido de común acuerdo por los cónyuges, en el cual ambos disfrutan
de autoridad propia y consideraciones iguales, y la razón de este debe de hacer vida en
común se desprende de la esencia misma de la institución jurídica del matrimonio, en
orden al cumplimiento de sus fines propios, que pueden realizarse más adecuadamente
viviendo ambos cónyuges juntos, que de manera separada, en embargo al ya no entenderse
los mismos por la incompatibilidad de caracteres, al encontrarse separados y al manifestar
su voluntad de ya no continuar con ese vínculo matrimonial, trae como consecuencia la
acción que hoy se resuelve.
En consecuencia, toda vez que mediante la prueba documental publica
consistente en el extracto de matrimonio número doscientos, libro tres, de fecha veintisiete
de marzo de mil novecientos noventa y nueve, expedida por el Juzgado Segundo del
Registro del Estado Civil de las Personas de Chiclayo, bajo el régimen de sociedad
conyugal, misma que cuenta con valor probatorio pleno de acuerdo al diverso 335 del
Código Adjetivo Civil, quedo acreditado el vínculo matrimonial que une al señor JUAN
CARLOS ARRASCUE ARICA y a la señora CARMEN AMELIA GIL GUERRERO es
por lo que tomando en cuenta que existe la voluntad de la parte actora de no continuar con
el vínculo matrimonial y de acuerdo a los razonamientos y preceptos legales antes vertidos,
se debe declarar la disolución de dicho vínculo matrimonial, así como de la sociedad
conyugal formada con motivo de su matrimonio, dejando a ambas partes en aptitud de
contraer nuevo matrimonio tal y como lo refiere los artículos 369 fracción III y 428 del
Código Civil el Estado.
VI.- Como consecuencia de lo anterior, y una vez que cause ejecutoria la
presente resolución, con fundamento en el artículo 457 del Código Civil del Estado, se
ordena girar oficio al Juzgado Segundo del Registro del Estado Civil de las Personas de
Chiclayo, a fin de que proceda a levantar el acta de divorcio, adjuntándose a dicho oficio
las copias certificadas de esta sentencia y del auto que la declara ejecutoriada y acta de
matrimonio.
VII.- En razón de la naturaleza del juicio, al versar sobre un juicio familiar al
tratarse de un juicio voluntario, no se formula especial condenación al pago de gastos y
costas procesales.
Por lo expuesto y fundado es de resolver y se;
RESUELVE
PRIMERO.- Esta Autoridad, fue competente para conocer y fallar en primera
instancia del presente juicio.
SEGUNDO.- Se declara disuelto el vínculo matrimonial que une al
señor JUAN CARLOS ARRASCUE ARICA, y a la señora CARMEN AMELIA GIL
GUERRERO, celebrado el siete de agosto de dos mil once, ante la fe del Juzgado
Segundo del Registro del Estado Civil de las Personas de Chiclayo, matrimonio que fue
inscrito con el número de acta número doscientos, libro tres, de fecha siete de agosto de
dos mil once, bajo el régimen de sociedad conyugal, misma que de igual forma se declara
disuelta, sin que exista cónyuge culpable, todo lo anterior por las razones expuestas en el
considerando de la presente sentencia.
TERCERO.- En consecuencia de lo anterior se deja a la señora CARMEN
AMELIA GIL GUERRERO y al señor JUAN CARLOS ARRASCUE ARICA, en
aptitud de contraer nuevo matrimonio.
CUARTO.- Se deja a los señores JUAN CARLOS ARRASCUE ARICA, y a
la señora CARMEN AMELIA GIL GUERRERO, expeditos sus derechos para promover
lo concerniente al convenio.
QUINTO.- En razón de la naturaleza del juicio, no se formula especial
condenación al pago de gastos y costas procesales.
SEXTO.- Como consecuencia de lo anterior, y una vez que cause ejecutoria la
presente resolución, con fundamento en el artículo 457 del Código Civil del Estado, se
ordena girar oficio al Juzgado Segundo del Registro del Estado Civil de las Personas de
Chiclayo; a fin de que proceda a levantar el acta de divorcio, adjuntándose a dicho oficio
las copias certificadas de esta sentencia y de auto que la declara ejecutoriada, así como del
acta de matrimonio.
NOTIFÍQUESE DOMICILIARIAMENTE A LAS PARTES Y PERSONALMENTE A
LA AGENTE DEL MINISTERIO PÚBLICO ADSCRITA.
Así lo sentenció y firma del Juez OLIVOS ARELLANO MIGUEL ANGEL,
Juez Segundo de lo Familiar de los de esta provincia, ante el Secretario que autoriza,
Licenciado Gonzalo Herrera Loera. Doy Fe.